LAS GUERRAS RÁPIDAS Y BARATAS General de División (R.) Vicente Díaz de Villegas y Herrería

La guerra de Afganistán ha quedado refrigerada y sin solución. Recientemente El Mando de las fuerzas OTAN y USA ha sido encomendado a un General Estadounidense.

En el mes de Julio el Presidente Trump decía en Bruselas que estaba abierto a nuevas opciones de intervención pues a pesar de que se van produciendo algunos progresos la guerra está durando mucho, 17 años.

La guerra de Afganistán, experimentó un retroceso en su solución cuando el Presidente Obama cambió el plan de refuerzos y anunció un calendario de retirada que dejaba “vendidos” a los afganos que combaten a los talibanes y ahora también a los del Estado Islámico. Resultado fué la dimisión del General Mac Chrystal. Cabe recordar también  que la política de retirada de las fuerzas USA de Irak dió lugar a la ocupación del gobierno por los chiitas con influencia Iraní y a la desafección de los generales sunitas y al nacimiento y éxito inicial del DAESH o Estado Islámico.

Está claro que los trabajos no pueden dejarse a medias. Las guerras sin empleo de todas las capacidades hasta la derrota total, como la II Guerra Mundial en la que los aliados después de arrasar Alemania la dejaron dividida y ocupada durante 44 años, se alargan y se reproducen.

Una de las opciones que se barajan por parte de EEUU para Afganistán, no es nueva, se trata de un mix de mercenarios y tropas regulares como ya se produjo en Irak con la agencia Blackwater.

El entonces director CEO (Chief Executive Officer-Consejero Delegado),  Eric Prince, un antiguo SEAL es ahora director de la agencia que ha mutado su nombre a Academi y pertenece a un grupo de inversores privados.

Desde su puesto el año pasado ya habría presentado una propuesta para sustituir fuerzas nacionales por personal contratado, mentors.

La oferta de una compañía privada al gobierno de Trump en 2017, a pesar de abaratar costes, no fué aceptada por su equipo de seguridad nacional el Ministro de Defensa General Mattis, el de Asuntos Exteriores Rex Tillerson y el asesor Nacional de Seguridad McMaster.

Aprovechando la salida de McMaster y Tillerson y el desgaste del General Mattis y que parece que el nuevo asesor de seguridad Bolton está abierto a nuevas ideas se va a volver a la carga.

El coste de la respuesta de EEUU al ataque del 11S se calcula en 750.000 millones de dólares, 125.000 millones en reconstrucción y 100.000millones de las operaciones de 2018 y 2019. Total alrededor de un Billón de $. Mil millones a la semana lo que se pude decir que es un triunfo para Bin Laden, al que le habría costado su ataque alrededor de 500.000 dólares.

En resumen las ventajas de la oferta es reducir costes, devolver tropas a casa y eliminar la influencia del vecino Pakistán en la política regional USA.

La misión consistiría en incrustar (embedded) asesores como estructura de apoyo a los mandos de las fuerzas afganas.

La reducción de Fuerzas haría que de 23.000 mas 27.000 “contractors” del Ministerio de Defensa para apoyo se pasara a 6.000 “contractors/mentors” (exmiembros de OEs -60% USA  y 40% OTAN) y 2.000 miembros de Operaciones Especiales nacionales en activo.

Otra ventaja sería evitar las rotaciones de fuerzas con plazos de vuelta grandes y cambios de lugar por rotaciones de 3 meses con 1 mes fuera y vuelta a la misma zona, como con los “expats de las compañías, y así con una duración de 3 años. Cuando las tropas vuelven, tardan años meses o años en volver y cuando lo hacen, algunas veces a diferente lugar, tienen que restablecer las relaciones con el personal afgano y conocer de nuevo itinerarios y amenazas con sus ultimas TTP.

Los costes se reduciría hasta pasar a 5.000 $ millones al año.

Academi dispondría de una flota de Helicópteros y medios aéreos para para MEDEVAC y CAS y ademas de 2 hospitales  de campaña que también tratarían bajas afganas.

Dados los antecedentes de mala reputación de la Compañía en Irak esta manifiesta el propósito en lo referente a responsabilidad que se dirimiría de acuerdo con el Código de Justicia Militar USA y la legislación afgana con un tribunal en Afganistán con jurisdicción sobre los “contarctors/mentors”y las condenas se cumplirían en cada país o en EEUU si así se acepta.

Se dotaría a cada “contractor/mentor”, como se hace con la policía, de una cámara para poder juzgar a posteriori lo apropiado o no de una acción de fuego de acuerdo con las ROEs y el MINDEF USA.

Sobre esta oferta el experimentado General Mattis, ministro de Defensa, consideró que poner la credibilidad de una nación en las manos de una compañía de negocios privada no es una idea brillante. Cientos de miles de tropas durante 17 años dejarían paso a un grupo de negocios.

Es difícil creer que con una tal disminución de fuerzas y sin cambio de Reglas de Enfrentamiento, y sin el apoyo de las capacidades tecnológicas en cantidad, potencia  y calidad de los diferentes servicios nacionales, principalmente USA se consiguieran los mismos efectos.

A esta opinión se suma Seth Jones, antiguo oficial de planes y asesor del mando de OEs en Afganistán y ahora asesor del Centro para la Seguridad Estratégica e Internacional, a quien le preocupa que sea una fuente de corrupción y de disminución en derechos humanos.

En historia de la guerra de guerrillas y  contrainsurgencia desde la II GM los grupos de paramilitares contratados no han contribuido al triunfo de una forma valorable.

La creación de ejércitos particulares nos retrotrae a la época de los guardias suizos o de los laskenetes alemanes que se alquilaban y podían combatirse entre si al estar en bandos diferentes.

El uso de medios aéreos privados apoyo CAS o de RECCE/ISTAR aun en apoyo del gobierno afgano y con ROEs para hacer fuego solo por parte de afganos añade riesgos futuros a la seguridad y no garantiza que no termine como Viet-nam.

Los Soldados, los militares profesionales encuadrados por sus mandos tienen una formación que no va muy de acuerdo con la propuesta de hacer de la guerra un negocio.

Algunos posibles “mentors”se sienten frustrados por sus años de servicio y sus estrechas pagas y retiros, otros quieren seguir por amor al riesgo y aprecio al compañero y otros, aun se sienten útiles y son voluntarios.

Este paso, uno mas allá de la supresión del servicio militar y la constitución de militares profesionales, pretende desentender a los políticos y a la sociedad de los problemas de la guerra, una vez mas en aras del negocio. Se equivocan serán responsables de lo que ocurra, también de las bajas de los “mentors” y de las derivadas de la existencia de ejércitos de alquiler. Recuerden Katanga y los mercenarios en Congo RDC.

Vicente Diaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

9/9/18

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¿QUÉ EJÉRCITOS QUEREMOS? (2) La enseñanza de el valor Adolfo Coloma GB (R) del ET

En un interesante artículo publicado en el N.º 922 (enero – Febrero 2018) de la Revista Ejército,  el Tte. General de la Corte hace un profundo análisis del “El valor”, al que considera como «una cualidad dela persona o de un colectivo, consecuencia de virtudes o valores adquiridos, que impulsa a obrar racionalmente ante una situación de riesgo para enfrentarse a él contemple y firmeza» y sentencia que no es el valor una virtud en si mismo, sino una consecuencia de virtudes (se refiere a las virtudes humanas y profesionales), para terminar considerando la escala de valores en nuestras fuerzas Armadas, que van desde el valor se le supone al heroico y analiza la forma de reconocer y premiar tan necesario valor (valga la redundancia) en nuestros ejércitos.

Estas interesantes reflexiones, que prácticamente hago mías, me llevan a analizar la cuestión del valor desde otro ángulo: es valiente quien tiene valor, pero ¿el valiente nace o se hace? No dudo de que Vds. mayoritariamente optarán por la segunda propuesta. Yo también. Pero esta misma certeza me lleva nuevamente a preguntarme. ¿Y cómo se hace a uno valiente? ¿Cómo se entrena uno para ser valiente? Esta es la pregunta que va a centrar mi reflexión y sobre la que intentaré aportar mi personal punto de vista. Tiene mucho que ver con la formación en las academias y centros de formación, con la práctica constante y con la selección.

A poco que eche uno la vista atrás advierte fácilmente los profundos cambios que la historia ha introducido en la forma de concebir y de hacer la guerra. Desde los tiempos remotos en los que las armas eran manejadas prácticamente a brazo y la lucha se llevaba a cabo casi sin espacio físico entre los contendientes, pasando por la invención de la pólvora cuyo uso intensivo y extensivo trataba de doblegar al contrario sin necesidad de llegar al contacto físico, pero manteniendo los conceptos de frente, flancos y retaguardia; hasta la actualidad, en el que estos conceptos se difuminan al máximo y en la que una radiación tal vez pueda ser letal. Pero, al mismo tiempo, se observa que, en todo el espectro del conflicto, en cualquier época, a los soldados se nos exige esa presencia de animo que el diccionario de la RAE define como “Cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros.”

¿Es el valor un atributo exclusivo del soldado? Absolutamente no, y ejemplos hay a diario que lo ponen en evidencia. Lo que nos diferencia a los militares es que el valor se nos exige.Nos lo reconocerán y premiarán o no, pero a todos se nos supone y no podemos renunciar a él. La falta de valor supone cobardía, actitud tipificada y castigada en el Código Penal Militar (Ley Orgánica 14/2015, de 14 de octubre), que la define como: “el temor al riesgo personal que viole un deber castrense exigible a quien posea la condición militar”.

Por tanto, si el valor se nos exige, como la resistencia a la fatiga, el amor a la responsabilidad o la exactitud en el servicio, desde que uno sienta plaza ha de ser entrenado en ello. El plan de formación militar ha de incluir una serie de principios, de conocimientos, y finalmente de ejercicios que aseguren a los formadores que el individuo en cuestión va superando los estándares previstos y al mismo tiempo, que el sujeto vaya cogiendo la confianza en sí mismo, que le haga consciente de esa superación. Hoy los planes de estudio y formación son muy amplios y variados, desde los de oficiales hasta los de tropa. Me pregunto si tal formación, específicamente orientada hacia ese objetivo, el valor, está hoy en día reglada.

Un veterano y prestigioso oficial, en la cúspide de su carrera, me decía –“menos informática y más equitación”- A primera vista tal invocación puede parecer trasnochada, por cuanto la equitación, que ha sido durante siglos asignatura práctica necesaria en cualquier ejercito y base de una de las genuinas formas de combatir, está ya más que superada; mientras que los conocimientos informáticos son necesarios desde los escalones más bajos. Pero algo de verdad subyace en la frase de aquel veterano militar. La equitación ofrecía al cadete la oportunidad de subirse al nobel bruto y con la técnica necesaria, inteligencia y coraje, conducir al animal hacia el objetivo que se ha propuesto, incluso por encima de la voluntad esquiva del animal, corriendo el riesgo – riesgo calculado – de dar con sus huesos en el suelo. Este podría ser un buen ejemplo de una enseñanza específicamente dirigida hacia el entrenamiento del valor.

Lo que trato es de poner de manifiesto la importancia de la practica reglada de una enseñanza orientada, mensurable y progresiva para asentar el valor. No tendría necesariamente qué ser una asignatura específica, más bien – como se dice ahora – una práctica transversal a todas ellas, pero con un denominador común: la superación de un riesgo medido y controlado que obligue a la superación de los temores propios y que induzca al autocontrol y al espíritu de equipo.

Y cuando hablo de valor y de riesgos, no me refiero exclusivamente a los aspectos físicos. Como muy bien argumenta el General de la Corte, se trata de un compendio de virtudes morales, intelectuales y físicas, o lo que es lo mismo, la armonía entre el querer, el saber y el poder. El querer que se manifiesta mediante la voluntad, el saber que se adquiere mediante el conocimiento y la técnica y finalmente el poder, las destrezas y capacidades físicas para llevar a cabo el fin propuesto a pesar de la voluntad del contrario o de las condiciones adversas.

Tan necesario es el valor del ultimo de los soldados como el del mando a cualquier nivel. Su naturaleza es la misma en uno y en otro, claro que sus componentes y manifestaciones son diferentes. Priman los aspectos físicos en el soldado, mientras que el componente moral tiene una especial dimensión en el jefe. Tanto valor hace falta para firmar un plan de operaciones en el que uno es consciente de los riesgos que asume tal plan, como para mantener cabalmente una decisión durante la ejecución del mismo, cuando noticias adversas comienzan a llegar – en esa “niebla de la guerra” de la que hablaba Clausewitz -atormentando la mente del comandante. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en la defensa del Alcázar de Toledo, que precisa poca explicación.

Por tanto, valor, audacia (no la temeridad) y asunción de riesgos, han de estar igualmente contemplados en los planes de capacitación de los oficiales en los empleos superiores. El estudio del problema táctico (o el estratégico) no tiene por que conducir, como sucede habitualmente, a la solución más evidente, la más previsible por el adversario y por lo tanto la que tiene más probabilidades de ser contrarrestada. La audacia, la sorpresa, el desconcierto del enemigo han de jugar su papel y los profesores, el propio sistema de enseñanza deben reconocerlo y promocionarlo. Hablamos siempre dentro de la más pura racionalidad y con la vista en “el cumplimiento de la misión con el menor número de bajas” que decía la doctrina de 1956. Es decir, con el menor quebranto propio, pero asumiendo que lo habrá. En caso contrario, no se trataría de esa “dialéctica de las voluntades que emplea la fuerza para resolver el conflicto”.

Para terminar esta esta reflexión solo me queda volver al inicio, a la selección de los militares.  Hasta hace no muchos años, posiblemente hasta la incorporación masiva de la mujer a las FAS, en las pruebas de selección para el ingreso en la Academia General Militar, junto a los test físicos y sicológicos y académicos del nivel del curso Universitario Selectivo de Ciencias, había una prueba muy singular: el salto del caballo. Un interminable aparato gimnástico forrado de un cuero cosido a base de tachuelas a un cuerpo de madera y sujetado por cuatro leñosas extremidades que daban al conjunto un aspecto insuperable. Pues bien, No dejaba de ser una prueba física más, pero con un matiz importante. Aquella “bestia” había que dominarla a base de técnica, coordinación y condición física, pero, sobre todo, con el convencimiento de que, al otro lado de aquel particular equino, estaba el ingreso en la academia. Hoy en día hay otras posibilidades otras técnicas, pero sigue siendo imperativo poder discriminar, siquiera de una forma elemental, quién es capaz de prepararse, dominarse, concentrarse y superar el obstáculo del que tiene un miedo insuperable.

Pues estas reflexiones me sugieren el interesante artículo del TGEN de la Corte en torno al valor. Como se dice en Operaciones Especiales (perdonen Vds. lo gráfico y expresivo de la cita): “a capar se aprende cortando güevos” a dominar al miedo, a ser valiente, también se aprende practicando. La enseñanza militar ha de combinar de forma progresiva y evaluable el riesgo medido con la voluntad de superarlo.

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

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9 abril 2018

COMBATE de TIFARITI 19 Diciembre 1974 Carlos Blond Álvarez del Manzano. General de Brigada (R.)

En el Sahara ocupa lugar destacado la “Acción de TIFARITI” entre el 17 y 19 de Diciembre de 1974, en ella La Legión frente al Polisario tuvo una actuación destacada, gracias a su decidida intervención el combate se resolvió a nuestro favor aunque a costa de sensibles bajas, de los nuestros, 6 muertos y 11 heridos, entre los primeros 5 nativos pertenecientes a la policía Territorial y el Sargento Caballero Legionario, FRANCISCO JOSÉ CARAZO ORELLANA, de la 3ª Compañía de la IX Bandera del Tercio Alejandro Farnesio 4º de la Legión, alcanzado por los disparos de saharauis pertenecientes al Frente Polisario, junto a él y de su pelotón, heridos el Cabo Legionario JESÚS SUAREZ GONZALEZ y el caballero Legionario ANTONIO PARREIRA HORTA.

La intervención de la unidad de la Legión en apoyo de la Policía Territorial implicada en una escaramuza al contactar al sur de la frontera con elementos del Polisario a los que se les seguía las huellas tras haber tiroteado la noche del 17 el puesto de Tifariti.

El encuentro de la patrulla de la PT en la zona de Amasdar, ya en territorio mauritano, el día 18 tuvo como consecuencia bajas propias y del grupo nativo no siendo posible romper el contacto.

Desde Smara como apoyo y helitrasportada, desembarcó en la zona de emboscada, terreno de mogotes, en la tarde noche de ese día la Sección de Operaciones Especiales del Tercio que permaneció pegada al terreno, intercambiando fuego con miembros del Polisario emboscados que con sus disparos impedían recuperar a los heridos propios de la PT.

Al amanecer del día 19 con aparente tranquilidad se recuperaron y evacuaron en helicóptero a muertos y heridos y tras la llegada de nuevos refuerzos de la Legión y Tropas Nómadas se rastrilleó la zona sin novedad.

Ordenado el repliegue para abandonar la zona, el Cabo Jesús Suárez González y el Legionario Antonio Parreira Horta, al observar próximo a donde se encontraba la SOE, en una ladera del mogote, con grandes piedras y pequeñas cuevas, unos bultos sospechosos, al aproximarse e ir hacia ellos fueron recibidos con disparos que alcanzaron al Sargento Carazo muriendo en el acto, el cabo Suárez herido en pie y en ojo y el legionario Parreira que recibe tiro en cadera y brazo.

Actos de valor personal y colectivo dieron como resultado finalizar la acción con la eliminación del enemigo y la captura como prisioneros de tres miembros del Polisario

Tras 43 años de aquellos hechos, Mandos y Caballeros Legionarios voluntarios y de remplazo que formaron en aquella Compañía la 3ª/IX/4ºTercio constituida el 23 de marzo de 1972 como de Operaciones Especiales y utilizada como tal hasta el abandono del Sahara, nos reuniremos en Almería, el día del aniversario del Combate de Edchera, para rendir homenaje a aquellos hombres que en cumplimiento de cuanto se les ordenó y sin importarles otra cosa que el cumplimiento del Credo de la Legión fueron capaces, sin el menor gesto ni crítica, entregar lo mejor de sí mismos y algunos como tú, Sargento CARAZO, la propia vida.

¡Juntos como los dedos de la mano¡

¡Hombro con hombro¡

¡Mano con mano¡

¡Alma con alma¡.

¡VIVA LA LEGIÓN!

Carlos Blond Álvarez del Manzano. General de Brigada (R.)

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19 diciembre 2017

LA LEGIÓN VUELVE A CONTAR CON UNA UNIDAD DE OPERACIONES ESPECIALES Y EL MANDO DE OPERACIONES ESPECIALES SE ENGRANDECE CON UNA UNIDAD LEGIONARIA EN SUS FILAS General de Brigada Adolfo Coloma Contreras (R.)

Bandera de Operaciones Especiales de La Legión

Algo tendré el agua cuando la bendicen. Algo tiene La legión que deja una huella imborrable en cuantas Unidades de cualquier arma y especialidad, o cualquier persona que ha pasado por sus filas, siempre quiere volver. Y algo tendrán también las operaciones especiales cuando todas las unidades, incluso La Legión, siempre han querido contar con tan sofisticadas y operativas unidades. Pero, créanme, no es nada fácil ser una unidad especial dentro de otra unidad especial. Lo cuento por propia experiencia, como viejo oficial de aquella espléndida Bandera de Operaciones Especiales de La Legión.

Tras la evacuación del Sahara a principios de 1976 La Legión había visto mermados notablemente sus efectivos perdiendo en el envite la plana Mayor del 4º Tercio Sahariano, sus unidades de apoyo y su Grupo de Caballería. Las Banderas Legionarias IX y X, se integraron en los tercios de Ceuta y Melilla respectivamente. Apenas un lustro después, la vieja Subinspección de La legión que llevaba años en Leganés, sin cambiar apenas sus responsabilidades, se trasladaba a la ciudad malagueña de Ronda, con su general, Tomás Pallás Sierra al frente. Eran los prolegómenos del cambio estructural de La legión hacia una Gran Unidad, en el sentido orgánico de la palabra. Se recreaba al 4º Tercio, como unidad de apoyo a la Legión y se organizaba la Unidad de Operaciones Especiales de La legión de nivel compañía. Estos cambios se producían dentro del Plan META de reorganización del ET, que contemplaba así mismo, la evolución de las viejas Compañías de Operaciones Especiales (COEs) Grupos (GOEs) de nivel Batallón.

El General Pallás, un curtido oficial de La Legión (desde donde marchó para organizar las primeras tropas paracaidistas del Ejército de Tierra) siempre tuvo entre sus prioridades el que la Legión tuviera una Bandera de Operaciones especiales. Las campañas de Ifni y el Sahara así lo habían puesto de relieve. Abrió el curso de Operaciones Especiales para la Escala Legionaria, pero el número de diplomados que salían de la EMMOE de Jaca era insuficiente para sus propósitos. En el año 1983, venciendo no pocas dificultades y reticencias fuera de la legión desarrolló un curso dirigido desde Jaca, con profesores de la EMMOE y capitanes diplomados de los Tercios. De aquel curso salieron 16 alumnos de la escala legionaria diplomados en operaciones especiales a los que se sumaron otros suboficiales y cabos 1 que ya habían obtenido el diploma. Dos años más tarde, el 17 de mayo de 1985, se constituía formalmente la Bandera de Operaciones Especiales de La Legión, dependiente del 4º Tercio, que por aquellas fechas ya había pasado de ser un tercio de apoyo a ser un Tercio operativo con la integración del Grupo Ligero de Caballería procedente del 3º Tercio de Fuerteventura. Iniciaba así su andadura la BOEL. Ningún comienzo es sencillo y el de a BOEL tampoco lo fue. Lo anunciaba antes, pero en justicia hay que decir que la BOEL fue un revulsivo para La legión. Se constituyó en la punta de lanza del 4º Tercio que, con el tiempo, lo sería de toda La legión.

Al final del verano, todos los componentes de la Bandera eran ya paracaidistas, con lo que sumaban esta aptitud a otras que se irían añadiendo paulatinamente como la de infiltración por agua o la de vida movimiento y combate en terreno nevado y escarpado. Vivíamos entonces un difícil equilibrio al que el Ejército hizo frente con el Plan RETO, consecuencia de la amalgama de soldados cuyo periodo de permanencia en filas era de apenas nueve meses, con los voluntarios especiales de quince meses de compromiso. En la BOEL toda la tropa era veterana o voluntarios especiales, además con un alto porcentaje de reenganchados. Eso permitió iniciar la especialización de la tropa y de las compañías.  Al final de la década el General de La legión se trasladaba al Campamento Benítez transformado la Subinspección en un verdadero Mando de La Legión, el MALEG.  

Con carácter general, en la península, las primigenias COES se habían integrado en seis GOES, quedando tres en los archipiélagos y otra de apoyo al curso de OES en la EMMOE. España se había adherido ya a la OTAN y comenzaban las misiones en el exterior. Todas contaron con pequeñas UOEs, comenzando por la BOEL.

En enero de 1996, el Tercer Tercio dejaba de ser una unidad de guarnición en Fuerteventura y se integraba bajo el mando de la Brigada de La legión en la Base de Viator (Almería) junto con el resto de unidades que integraban la recientemente creada Brigada de la legión. La BOEL seguía en Ronda, pero dependiente de la Fuerza de Acción Rápida.

Por España me atrevo

La denominación y numeral de la BOEL iba cambiando al compás del criterio de los diferentes generales Subinspectores de la Legión. Así, originariamente fue la XI Bandera, Cabo Suceso Terreros, para pasar a ser, más adelante la III Bandera, que acababa de ser disuelta en Melilla hasta su denominación final asignada por el Gral. Ponciano Fernández. Si se trataba de una nueva Bandera, había de llevar un nuevo nombre, el del Caballero Legionario Maderal Oleaga” el último laureado de la Legión en el combate de Edchera, en el antiguo Sahara Español. Su número sería el XIX, el consecutivo a las 18 Banderas que llegó a tener La Legión al final de la guerra de 1936 – 39. Como emblema se escogió el propio de la legión acogiendo el machete enhiesto con las hojas de roble de operaciones especiales. Y como madrina de su guión de combate se escogió a Dña. Vicenta de la Campa, madre del cabo El Hocen Zarriouth de la Campa, muerto en un lanzamiento en paracaídas en la DZ de Villa Martín, el 8 de junio de 1986. Doña Vicenta se abalanzó sobre el féretro que contenía los restos de su hijo, cubierto con una bandera de España elevando al cielo un desgarrador ¡VIVA LA LEGIÓN! Que atronó en toda la Serranía de Ronda.

No fue sencillo, como vengo diciendo, pero a lo largo de su vida en la Legión, La BOEL supo encontrar su encaje. Siempre vistió el uniforme verde característico de la Legión, con su chapiri por supuesto, en guarnición y en las actividades legionarias. Y en las actividades propias de su especialidad operativa, las operaciones especiales, el uniforme mimetizado con la boina verde. “Al césar, lo que es del césar” venía simbólicamente a decir.

Pocas reubicaciones de unidades han sido tan traumáticas para la Legión, y para los componentes de la BOEL, como el hecho de que en el año 2002, se dispusiera la pérdida de su carácter legionario y su integración en el Mando de Operaciones Especiales del Ejército, cuando este subsumió los GOES que restaban tras la aplicación de un nuevo plan de reorganización del Ejército, el Plan NORTE. Con el corazón partido, una gran parte de los componentes de la BOEL permanecieron en Ronda integrados en el 4º Tercio y en otras Unidades Legionarias. Su Teniente Coronel, Javier Varela, con la otra fracción de su unidad, se integró en el Mando de Operaciones Especiales, constituyendo el GOE XIX, que conservó el guión, el emblema y el historial de la BOEL.

No pocos fueron los que dentro y fuera criticaron aquella decisión. Para los más “puristas” al haber dejado de ser una unidad legionaria, la BOEL debió entregar su guión y ser una nueva unidad la que iniciase su andadura como nuevo GOE. Otros, entre los que me honro encontrarme, pensamos que una unidad magnífica como había sido la BOEL no debería desaparecer, sino mantener su estilo propio dentro del MOE, como así se han encargado de hacer los sucesivos Jefes que ha tenido el GOE XIX, manteniendo y potenciando sus lazos con unidades legionarias en cuantas ocasiones se han presentado, permitiendo que mantengan sus atributos, incluso veneración por el Credo Legionario, sin menoscabo alguno para su integración en el MOE con el resto de las unidades.

La 2ª COE de la BOEL

Y el destino ha querido que quien fue el último jefe de la BOEL se encuentre hoy al frente del Ejercito como JEME y secundado tanto por el General Jefe del MOE como por el de la Legión (diplomados de Operaciones especiales los tres) ha decidido que el GOE XIX vuelva a ostentar su carácter legionario. Se trata, para que lo entiendan, de una relación similar a la que el 1º y 2º Tercio mantienen con la Legión. Operativa y orgánicamente dependen de los Comandantes Generales de Melilla y Ceuta respectivamente, pero en cuestión de uniformidad, tradiciones, historial etc. son una unidad legionaria más.

Una magnífica solución en la que todos parecen salir ganando. La Legión, porque recupera institucionalmente a su querida BOEL. El MOE porque seguirá contando con su Grupo de Operaciones Especiales, más motivado si cabe por este privilegio que se le concede. Y el GOE XIX, reconvertido en BOEL XIX porque habrá de ser legionario en la casa de las operaciones especiales, aprendiendo unos y otros de su pasado para no cometer los mismos errores y honrando a sus orígenes y tradiciones, pero sin sentirse por ello superior al resto de los GOES. Antes bien, tendrá ante sí el reto de cumplir exquisitamente con el duodécimo espíritu del Credo Legionario, tradicionalmente denominado “Espíritu de la Raza”: Todos los hombres legionarios son bravos. Cada nación tiene fama de bravura. Aquí es preciso demostrar qué pueblo es el más valiente. Pues eso, tendrá que esforzarse en demostrar que es la mejor la mejor unidad del Mando de Operaciones Especiales, y va a tener mucha competencia.

Adolfo Coloma

General de brigada (R) del ET

(Veterano capitán y comandante de la BOEL y antiguo Jefe del MOE)

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7 junio 2017

UNA VISIÓN SENCILLA DEL PROBLEMA ORGÁNICO DE LA INFANTERÍA DE MARINA General de División de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega (R.)

Infantería de Marina a bordo

Recientemente un periódico digital trae a colación la inquietud que – según el citado medio – reina en el Cuerpo de Infantería de Marina ante posibles reducciones de la entidad del mismo. No es este un asunto nuevo toda vez que viene siendo como una serpiente de verano que surge de cuando en cuando, y debo decir que no sin razón, pues un simple vistazo a las continuas reorganizaciones habidas en los últimos tiempos propicia esta suerte de inquietud entre sus componentes.

Trato, hoy aquí, de dar una visión sencilla de cómo veo yo el problema en cuestión y, queriendo que así lo sea, obviaré cualquier tipo de referencias normativas en la inteligencia de que cuanto aquí se expresa tiene en ellas su sustento.

BREVE APUNTE HISTÓRICO SOBRE LA INFANTERÍA DE MARINA ESPAÑOLA

Infantería de Marina española

La Infantería de Marina es un Cuerpo muy antiguo. Desde que existen los barcos para el combate siempre ha habido tropas embarcadas en ellos constituyendo, hasta la aparición de los cañones de largo alcance, su arma principal. Por aquel entonces su función no requería ni tácticas ni técnicas especiales por lo que no había necesidad de que dicho Cuerpo contara con mandos especiales siendo estos los propios del barco, esto es, los oficiales del Cuerpo General; de ahí la denominación tradicional que se le daba a la Infantería de Marina de Cuerpo de tropas. Es a partir del desarrollo de la artillería naval cuando la Infantería de Marina pierde su carácter y pasa a convertirse en un Cuerpo terrestre con funciones fundamentalmente de guarnición y cuando intervenía en alguna campaña lo hacía como si fuera una unidad más del Ejército de Tierra; así la hemos visto combatir en la Guerra de la Independencia, en Cuba, Filipinas y Marruecos. Un hito importante de la historia orgánica del Cuerpo es el derivado de la experiencia norteamericana en la II GM y el consecuente desarrollo en España de una potente fuerza anfibia propiciada por la ayuda en medios navales y anfibios de aquella nación. Podemos asumir con orgullo que en el último tercio del siglo XX España contaba con una de las fuerzas anfibias más importantes del mundo. Y de esta forma llegamos hasta nuestros días en los que la situación mundial ha variado afectando al propio concepto de la viabilidad de un asalto anfibio tal como se contemplaba en aquellos momentos.

NUEVA ORIENTACIÓN DEL CONCEPTO DE EMPLEO DE LA INFANTERÍA DE MARINA ESPAÑOLA

Hoy no cabe pensar en un desembarco estilo “Iwo Jima” o “Normandía” por lo que resulta evidente la necesidad de la adaptación de la fuerza a las circunstancias. Esto no quiere decir de ninguna de las maneras que no exista la necesidad de contar con una capacidad para actuar desde la mar sobre tierra, si bien desde una orientación cercana a lo que son las operaciones especiales. Pero, ¡ojo! , esto no implica en ningún caso una minoración de la fuerza actuante pues al hablar de operaciones especiales no piense el lector en “comandos” de poca entidad – que también – sino en operaciones que requieren unas técnicas especiales en los que la entidad de la fuerza puede ser desde una compañía reforzada hasta la de una Brigada. Expuesto todo esto de forma sucinta resultan clarividentes las palabras que el anterior AJEMA dijo a propósito de que había que pensar en la Infantería de Marina del futuro y ello conlleva sin duda una adaptación a las circunstancias del momento. No veo aquí, por lo tanto, motivo alguno de preocupación o inquietud al respecto de lo dicho por el Almirante.

Cuartel de N. S. de los Dolores Don Juan Carlos primer infante de Marina de España

ALGUNOS ASPECTOS DERIVADOS DE LA NUEVA ESTRUCTURA DE LA FUERZA NAVAL

Sí que veo algún problema en relación con la situación presente como consecuencia de no aplicarse – salvo casos aislados – el espíritu de la reforma emprendida a finales de la primera década de este siglo. Como consecuencia de dicha reforma, la Infantería de Marina, que hasta entonces constituía junto con la Fuerza de Acción Marítima y la entonces Flota una de las tres fuerzas de la Armada, pasó a integrarse en la única fuerza de la Armada: la Flota. La razón de esta reorganización no fue otra que la búsqueda de una mayor eficacia y eficiencia en el empleo de los medios. Sin embargo, por lo que respecta a la Infantería de Marina la mayor virtud de la acción orgánica emprendida entonces fue que por primera vez en la larga historia de este Cuerpo sus cuadros de mando tenían opción y acceso a una gran mayoría de puestos en la propia Armada al margen de los específicos del propio Cuerpo, una aspiración largamente sentida y ahora aparentemente alcanzada. La Infantería de Marina es un Cuerpo pequeño y por lo tanto las perspectivas de destinos y de carrera de sus miembros, de limitarse exclusivamente al propio Cuerpo, son precarias y además incomprensibles desde el momento en el que sus mandos proceden al igual que sus compañeros del Cuerpo General de la Escuela Naval Militar en las mismas condiciones que estos (compartiendo el mismo sistema de acceso a la enseñanza de formación). El espíritu implícito de la reforma referida, por lo que al personal se refiere, es que, al igual que sucede en el Ejército de Tierra, los oficiales , tanto del Cuerpo General como los de Infantería de Marina, deberían, claro está, ocupar siempre los específicos de cada Cuerpo pero compartiendo además los generales de la estructura de la Armada. Así lo reflejan con anacrónicas limitaciones – todo hay que decirlo – todas las Instrucciones del AJEMA desde entonces. Y así hemos visto ya oficiales generales de IM y coroneles en puestos impensables hace tan sólo diez años. Lamentablemente, hoy, los jóvenes – y otros no tan jóvenes – componentes de la IM no alcanzan todavía a entender lo que esto ha supuesto en el devenir histórico de la IM.

Mérito y capacidad son los únicos factores a tener en cuenta a la hora de ocupar puestos en la estructura orgánica de la Armada que no sean los específicos de cada Cuerpo, al igual que sucede, por ejemplo, en el Ejército de Tierra; sin embargo y por razones de las que ahora hablaré el espíritu y letra de la reforma inicial ha quedado ralentizado y en muchos casos vetados. Y he aquí, sí, motivo para la inquietud en el propio Cuerpo de IM.

Decía antes que los oficiales de IM egresados de la ENM lo hacen en las mismas condiciones que sus compañeros del Cuerpo General, hacen el mismo curso de Estado Mayor e igualmente el correspondiente para el ascenso a oficial general. Sin embargo, ven frustradas sus posibilidades de acceder a determinados puestos de responsabilidad en la dirección de la Armada; una realidad difícilmente comprensibles. Dicho de otra forma y a modo de ejemplo: vemos que altos oficiales del Cuerpo General ocupan la responsabilidad de la gestión del personal en el que se incluye, claro está, el de Infantería de Marina y esta le es vetada a los de este Cuerpo sin que se vea razón alguna para ello puesto que si unos tienen la capacidad de la gestión del personal de Infantería de Marina no puede obviarse la viceversa. Esto es tan claro como el agua y sin embargo así sucede inexplicablemente. La Infantería de Marina es el único Cuerpo de Mando de las Fuerzas Armadas donde sus componentes no tienen acceso al empleo de Teniente General dentro de su propio Ejército sin que se vean razones lógicas que lo impidan a estas alturas del siglo XXI.

Es responsabilidad del AJEMA, y en su caso de la ministra de Defensa, corregir esta anomalía orgánica y normativa, modificando el artículo 31 y el inexplicable apartado 2 del artículo 97 de la actual Ley de la carrera militar; algo que espero suceda sin dilación siquiera sea tan sólo porque desde siempre, la Armada, pionera en la aplicación de teorías orgánicas modernas, no puede permitir que sean otras razones distintas al mérito y a la capacidad las que definan quienes ocupan los puestos de alta responsabilidad en su estructura orgánica. Y no defino cuales son estas razones que son obvias e injustificables en una Armada moderna.

En definitiva, y volviendo al comienzo de estas líneas, es mi opinión que al contrario de lo que en el artículo, al que me refería, se citaba sobre la inquietud de los componentes de la Infantería de Marina respecto a los posibles recortes o reducciones que pudiera sufrir este Cuerpo, la verdadera inquietud que deben tener y por la que deben abogar sus componentes es la de ver cumplidos los objetivos que siquiera subliminalmente se contemplaban en la reforma de hace ahora casi diez años y que como dije con anterioridad ha quedado ralentizada.

EL FUTURO DE LA INFANTERÍA DE MARINA

El futuro de la Infantería de Marina española

La nueva estructura de una Fuerza única en la Armada, tal y como se planteó, ha propiciado de una parte la integración efectiva de todos los medios hacia un mismo fin y, consecuentemente, también la eficacia en el empleo de todos los recursos humanos, pero para culminar esta tarea se debe seguir avanzando en la línea de conseguir que TODOS los miembros de la Armada se sientan no solo identificados con ese proyecto, sino reconocidos en él por su “mérito y capacidad’, sin que puedan ser preteridos por otro motivo que no tenga ese fundamento.

Cierto es que Zamora no se ganó en una hora pero esa hora se está haciendo ya muy larga.

JUAN CHICHARRO ORTEGA

GENERAL DE DIVISIÓN DE INFANTERÍA DE MARINA (R.)

Blog: generaldavila.com

21 abril 2017

50 AÑOS DE LA UNIDAD DE OPERACIONES ESPECIALES DE LA IM Y LA FUERZA DE GUERRA NAVAL ESPECIAL HOY General de División de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega

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UOE.

El próximo día 22 de octubre tendrá lugar en el Tercio de Armada, en San Fernando, la conmemoración del 50 aniversario de la creación de la Unidad de Operaciones Especiales, UOE, de la Infantería de Marina.

Ese día se reencontrarán muchos de los Oficiales, Suboficiales y Tropa que sirvieron en esa Unidad y será, sin duda, día de recuerdos imborrables para muchos. Día gozoso pero también lleno de nostalgias por los recuerdos vividos y por la memoria de los que no  podrán estar. Nostalgia que no puede extenderse a la añoranza de lo que ya no es – sería un craso error verlo así – puesto que la UOE creada en 1966 no ha desaparecido en ningún caso, sino que, transformada, su espíritu y esencia perviven en la actual Fuerza de Guerra Naval Especial.

Comprendo que para muchos de los veteranos, ajenos a lo acaecido en momentos de cambio, sea difícil de entender lo que acabo de decir. Estas líneas tratarán de explicarlo.

Lo primero que hay que saber para entender las razones de los cambios habidos es que cuando comenzaron las reorganizaciones orgánicas que tuvieron lugar en la Armada, a partir de los primeros años de este siglo, ya era previsible que, por lo que se refiere al campo de las operaciones especiales,  cualquier hoja de ruta a seguir terminaba en un mando conjunto de OE,s. No tenía sentido la existencia de fuerzas de OE,s en diferentes ejércitos haciendo en muchos casos lo mismo sin apenas coordinación y con una pérdida de eficiencia notable. Esto era evidente.

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UOE

Y así ha sido : por fin, en el año 2014, se creó el Mando Conjunto de OE,s con la finalidad de planear, conducir y seguir las operaciones especiales en el ámbito de las Fuerzas Armadas y dentro de las operaciones conjuntas poder verificar que el adiestramiento era y es el adecuado a los planes de contingencia. Cada ejército aporta ahora a este Mando su capacidad específica en el ámbito base de su actuación. En el caso de la Armada evidentemente el marítimo y todo lo que le afecta.

Dicho de otra forma: la Armada tenía y tiene que  aportar a las operaciones especiales en el ámbito conjunto unas capacidades especialmente adaptadas y preparadas al entorno marítimo que las hace la opción preferente para las operaciones realizadas en, bajo, hacia o desde la mar.

Dos eran las unidades que disponía la Armada en los momentos iniciales de la reorganización o transformación: La UOE de la IM y la Unidad Especial de Buceadores de Combate, UEBC, por aquel entonces dependiente de la Fuerza de Acción Marítima. Parecía entonces lógica la fusión de ambas unidades de forma tal que se complementaran las capacidades de ambas de forma tal que la Armada aportara una capacidad única. Y esto es lo que se hizo.

Ninguna de las dos unidades ha desaparecido. Simplemente se han transformado y hoy la Fuerza de Guerra Naval Especial recoge la esencia de ambas unidades, su espíritu.

Hablemos ahora algo de historia:

La Unidad de Operaciones Especiales, fue fundada el 2 de septiembre de 1966, tras propuesta del entonces Capitán Yáñez Golf, hoy Coronel retirado. Si algo destacaría yo de este Oficial es su entusiasmo en todo lo que se implica. Es asombroso su empuje y coraje en cualquier objetivo que se impone y no fue menos el demostrado en la creación y desarrollo de la UOE.uoe-3

Para esta inmensa tarea eligió oficiales, suboficiales y tropa siempre voluntarios, que supieran entregar cada día de su existencia al cumplimiento de sus cometidos con la íntima satisfacción del deber cumplido. Les entregó el lema: “SOY CAPAZ”, emblema de la Unidad que hizo suyo y bajo el cual todo el personal a sus órdenes supo responder en todo tiempo como se esperaba de ellos. Fueron muchos y no me atrevo a citar a ninguno por ser muchos, pero doy fe de la abnegación, valentía y espíritu de sacrificio de todos en la constitución de la Unidad desde el momento de su creación.

Sí, la UOE ha sido siempre paradigma de lo mejor de la Infantería de Marina española y no hay infante de marina que no se sienta orgulloso de ella y de los que formaron parte de ella.

Esta unidad desarrolló durante estos pasados 50 años  tareas de operaciones especiales en la mar, en la costa y en tierra y ha estado en todos los escenarios en los que ha intervenido la IM desde entonces. Su instrucción y adiestramiento incluían: contraterrorismo marítimo, abordaje de embarcaciones en alta mar, combate submarino, infiltración de costas, inserción aérea, reconocimiento especial, acción directa, escolta/protección de VIP y búsqueda y rescate, siendo habitual la utilización de un amplio rango de plataformas navales y militares, incluyendo submarinos, fragatas, botes inflables suaves y rígidos, vehículos de tierra, e igualmente helicópteros y aviones para inserciones aéreas.

En definitiva una panoplia de actividades operativas que conforman lo que a partir de un determinado momento el Estado Mayor de la Armada llamó Guerra Naval Especial (traducción literal de “Naval Special Warfare”).

En el año 2009 el AJEMA dio unas directrices para la creación de la Fuerza de Guerra Naval  y estableció que dicha Fuerza debería ser capaz de ejecutar los distintos tipos de misiones que establecía la Doctrina Conjunta de Operaciones Especiales y la doctrina OTAN y UE estando especialmente capacitada y equipada para operar en el entorno marítimo y litoral y ser capaz de operar, en grupos reducidos, a gran distancia de su base, en todo tiempo y condiciones de terreno, con apoyo muy limitado o sin apoyo de fuerzas propias.

uoe-5O sea, nada nuevo, ya que era lo que prácticamente  venía haciendo la UOE desde hacía 50 años salvo el aspecto submarino del que hablaremos más tarde.

Y si alguna duda había al respecto basta recordar la brillantísima operación que desde la Fragata “Navarra” llevó a cabo la UOE en diciembre de 2002 asaltando (operación SOCOTORA) el buque coreano SO SHAN reduciendo a los 21 miembros de su tripulación y evidenciando la capacidad de esta unidad para lo que ahora ya se denominaba guerra naval especial.

Cabe decir, por lo tanto, que la UOE reunía ya entonces todas las características que el AJEMA buscaba para aportar a la acción conjunta. Todas salvo una y es que, pese a que algunos no lo vean así, la UOE tenía la carencia real de una capacidad avanzada para la intervención submarina por carecer de medios e instalaciones.

La FGNE solventaría esta vulnerabilidad integrando  en ella a la UEBC.

La Unidad Especial de Buceadores de Combate, UEBC, fue creada casi a la par que la UOE, en 1967 y su creador fue otro brillante oficial de Infantería de marina, el comandante Antonio Gorordo Alvarez. Orientada a la ejecución de dos tareas diferenciadas : de una parte el reconocimiento y demolición submarina y de otra a la guerra de minas, pronto los infantes de marina se dedicaron preferentemente a la primera tarea y los de otros cuerpos fundamentalmente a la segunda sin que hubiera problema alguno ni exclusividad corporativa de ningún tipo.

Muchos fueron los infantes de marina que en ella sirvieron y dejaron su impronta y esfuerzo para el mejor cumplimiento de sus misiones. De hecho los hemos visto en numerosas misiones sutiles (en el Sáhara, por ejemplo) y no tan sutiles.

La UEBC creada y mandada por infantes de marina pasó en un momento determinado a desligarse casi por completo de la Infantería de Marina por razones que sería prolijo exponer pero hoy, incorporada a la FGNE, ha vuelto a sus orígenes en la Fuerza de Infantería de Marina.

De la fusión de ambas unidades, UOE y UEBC, nació la actual Fuerza de Guerra Naval Especial y si bien a lo largo del proceso organizativo  hubo diferencia de opiniones respecto a su ubicación orgánica, y a algunos otros aspectos, lo cierto, hoy, es que la FGNE forma parte de la Fuerza de Infantería de Marina y depende orgánicamente del  Comandante General de la Infantería de Marina.

La FGNE asume la herencia, valores y tradiciones de la UOE y de la UEBC y nunca sería lo que es hoy sin lo aportado por quienes el próximo día 22 de octubre se reunirán en el Tercio de Armada a quienes tanto les debemos. Y bien que lo ha demostrado con creces en cuantas operaciones reales ha participado en diferentes escenarios, especialmente en el Indico y en Africa tanto a bordo de nuestros buques como en tierra.

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Espero y confío en que los veteranos que se reúnan ese día lo vean así y recordando su brillante pasado sean capaces de ver en esta Unidad el maravilloso legado que les han transmitido.

FELIZ 50 ANIVERSARIO A LOS QUE CONFORMARON LA UOE Y POR SUPUESTO MI ADMIRACIÓN Y CARIÑO A UNA DE LAS MEJORES UNIDADES QUE HAN TENIDO Y TIENEN A ESPAÑA, NUESTRA PATRIA, COMO NORTE DE SU SER.

¡DESDE 1537 VALIENTES POR TIERRA Y POR MAR!

General de División de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega

LA CABRA DE LA LEGIÓN (General de División Rafael Dávila Álvarez)

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La cabra mascota de la Legión

Un día me atreví a preguntarle:

«Excelencia, ¿por qué en los desfiles lleva la Legión un borrego como mascota? No lo encuentro lógico».

Respondió inmediatamente:

«Inadmisible: en mi Bandera llevábamos un jabalí».

Muchos se preguntan sobre el origen de las mascotas en la Legión y más concretamente porqué la cabra es la más popular. No hay una explicación clara y definitiva sino muchas anécdotas, unas documentadas y otras no.

hombres«Inadmisible: en mi Bandera llevábamos un jabalí».

Es una de las pocas pistas certeras que tenemos sobre el tipo de mascotas en los orígenes de la Legión. Son palabras de uno de sus fundadores y jefe de la misma: el Comandante Franco.

Lo relata el doctor Vicente Pozuelo Escudero en su libro «los últimos 476 días de franco

». Forma parte de uno de los diálogos que mantuvo con el Caudillo en Agosto de 1974 en el Pazo de Meirás.

Existen numerosas historias sobre los orígenes de las mascotas de la Legión y ninguna lo suficientemente clarificadora. Nadie sabe a ciencia cierta cuales son las razones que han llevado a que sea la cabra la que goce de mayor popularidad. La opinión de Franco, como fundador y jefe de la misma, tiene gran valor. No parece que le gustase mucho la cabra como mascota.

Inadmisible, dice con rotundidad. No hay duda: no aprueba este tipo de mascota.

Voy a darles mi opinión, una más. Cada legionario tiene la suya.

El origen de las mascotas entre las unidades militares no tiene mayor misterio. Desde Flandes acompañaban a los soldados en su largo caminar. Hombre y animal, mascota, se hacían mutua compañía y en ocasiones solucionaban entre ambos algunos problemas logísticos. rocroi3

Les contaré una anécdota. Estando en Operaciones Especiales realizamos una práctica de combate en nieve. Estábamos en los aledaños de Pineda de la Sierra (Burgos); para dormir cada equipo construyó su propio iglú. Después de la primera noche nos llamó el Alcalde alarmado porque habían desaparecido todos los perros del pueblo. Nadie pensó que nosotros tuviésemos algo que ver, pero el alcalde conocía esa querencia que tienen los perros hacia los campamentos. Y en el campamento estaban. Los avispados soldados, conscientes del frío que se pasa en el iglú, habían convencido a los numerosos canes del municipio para que durmiesen, a la vez que calentaban, en tan peculiar estancia.

Aquella misma mañana tuvieron que dejar los perros el campamento, muy tristes por abandonar tan rentable compañía. Cada uno cumplía su misión y obtenía el fruto a su trabajo, unos calor y otros alimento.

Algún otro tipo de mascota y en adversas circunstancias puede convertirse en alivio y menú de subsistencia, en alimento, pero eso no sería una mascota sino otra cosa. De ahí que la historia de la gallina como primera mascota que hubo en la Legión, y que llegó a ser nombrada cabo interino, es difícil de asumir. Más bien parece que alguna gallina de un aduar cercano quiso ser legionaria y, cabo o no, acabó cocinada, que cada uno está para lo que está.

17405847-un-jabali-los-legionarios-mascota-en-el-sur-de-espanaPaco, Braulio, Magán, Nerón, Pepito, Kike, Ratky, son conocidos nombres de mascotas de las Banderas y que han pasado a ser historia legionaria. Son monos, loros, osos, carneros, borregos, jabalíes, los que han formado parte de esa historia; otros muchos son fruto del imaginario popular.

Deducimos que en los primeros años de la vida de la Legión no se prodigaban las mascotas. De la vida en aquellos campamentos sabemos que eran inundados de perros, algunos asilvestrados, y que había que sacrificar.BANDERA_OVEJA_MONO

La primera vez que se cita al borrego es el 11 de julio de 1922 en el campamento de Rokba Gozal, compartido con los Regulares. Al regresar de las operaciones encuentran el campamento inundado de ovejas; durante la operación, un ganado ha llegado al pie del campamento; los rancheros y enfermos se los han repartido, y a la vuelta de la jornada, al bullicio de los soldados se unen los balidos de los innumerables borregos.

Suponemos que no acabarían con el rebaño entero y alguno de ellos pasó de ser reserva logística a convertirse en mascota. ¿Será este el origen de la aparición del borrego como mascota de los legionarios?

Legionarios de la Compañia Austria en el destacamento Piper Camp conversan con un soldado francés en las afueras de Skopje dentro de la misión "Cosecha Esencial" de la OTAN

Más adelante, ya en Melilla, el 8 de agosto de 1921, el convoy a Sidi-Hamed sufre una emboscada: los legionarios y Regulares escalan las laderas y el enemigo huye escarmentado; el fuego ha sido intenso pero milagrosamente solo nos han matado un perrito. Nos lo cuenta Franco en Diario de una Bandera. ¿Era una mascota el perrito que muere en combate con sus legionarios? Siempre hay un perro que sigue a los soldados detrás del bagaje, como lo hacían vivanderos, mochileros, niños y mujeres. Es el perro que nunca muere, algo más que una mascota, el de los Tercios de Flandes y el de los Tercios de ahora, el que siempre ronda por el cuerpo de guardia o espera a la puerta de la cantina.12172

No tenemos más referencias de esa época: la aparición del borrego inundando un campamento legionario, el perrito que muere en combate y el jabalí del que habla Franco.

Por los años treinta vemos ya al carnero instalado como primera mascota de la Legión. Hay suficientes pruebas gráficas de ello. El año 1933 cuando el Presidente de la República visita Ceuta, le rinde honores la Legión formando con ella su mascota, un enorme carnero blanco que acompaña a los gastadores.

No dejará ya de aparecer el carnero, borrego o cabra, como mascota de la Legión en diversas formaciones tanto dentro de los acuartelamientos como en las calles de la ciudad.

Miembros-Legion-decada_ECDIMA20141008_0008_16Va más allá de la anécdota la crónica que Tomás Borrás publica en ABC el día 27 de octubre de 1934:

El Ejército ha contagiado su energía a una población que se hacinó hambrienta, enferma y aterrada durante diez días en los sótanos mientras temblaba el suelo sordamente.

Sale, como los convalecientes, con un poco de júbilo infantil y se va, en su puerilidad de resucitado, detrás del cabo de la Legión, al que sigue el carnero mascota con fidelidad de perro. El cabo busca sus flirteos, entra en los cafés, y el carnero, libre y dócilmente, va detrás y acepta galletas y azúcar. Hasta que le molestan y ataca, porque sabe que atacar debe ser el espíritu de una mascota legionaria.

Otra crónica de 1969 escrita por Benigno González, también en ABC, describe el homenaje de Sevilla a la Legión con la entrega de una reproducción del Pendón de la ciudad a la V Bandera. En ella alude a las patillas y las barbas, el borrego, los tatuajes y termina diciendo: se suministró un pienso extraordinario al borrego mascota.ABC1

Borrego, cordero, carnero, cabra… Miren el diccionario. El borrego es un cordero de entre uno o dos años; el cordero es el hijo de la oveja que a su vez es la hembra del carnero.

Carnero era el nombre más adecuado, el de borrego el más generalizado, aunque el tiempo ha popularizado a la cabra. Me quedo con el nombre de carnero pero acepto encantado el de la cabra. Ambos son arietes, máquinas militares que se caracterizan por su potencia de choque. Cabra o carnero son sinónimo de acometividad , ligereza, movilidad, austeridad y dureza. En definitiva, animales que ofrecen mucho y piden poco. Perfectas mascotas para la Legión.

cabraleSe equivoca quien piensa que referirse a la «cabra de la Legión» es un modo de expresión peyorativo. El pueblo sabio y soberano sabe lo que elige y lo que dice. No suele equivocarse y está demostrado que, a pesar de los pesares, la Legión y su cabra siguen siendo queridas y admiradas por ese pueblo soberano.

Lo que queda claro es que a la Legión nadie le mete las cabras en el corral. Vuelvan a consultar el diccionario.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 mayo 2015