LAS GUERRAS RÁPIDAS Y BARATAS General de División (R.) Vicente Díaz de Villegas y Herrería

La guerra de Afganistán ha quedado refrigerada y sin solución. Recientemente El Mando de las fuerzas OTAN y USA ha sido encomendado a un General Estadounidense.

En el mes de Julio el Presidente Trump decía en Bruselas que estaba abierto a nuevas opciones de intervención pues a pesar de que se van produciendo algunos progresos la guerra está durando mucho, 17 años.

La guerra de Afganistán, experimentó un retroceso en su solución cuando el Presidente Obama cambió el plan de refuerzos y anunció un calendario de retirada que dejaba “vendidos” a los afganos que combaten a los talibanes y ahora también a los del Estado Islámico. Resultado fué la dimisión del General Mac Chrystal. Cabe recordar también  que la política de retirada de las fuerzas USA de Irak dió lugar a la ocupación del gobierno por los chiitas con influencia Iraní y a la desafección de los generales sunitas y al nacimiento y éxito inicial del DAESH o Estado Islámico.

Está claro que los trabajos no pueden dejarse a medias. Las guerras sin empleo de todas las capacidades hasta la derrota total, como la II Guerra Mundial en la que los aliados después de arrasar Alemania la dejaron dividida y ocupada durante 44 años, se alargan y se reproducen.

Una de las opciones que se barajan por parte de EEUU para Afganistán, no es nueva, se trata de un mix de mercenarios y tropas regulares como ya se produjo en Irak con la agencia Blackwater.

El entonces director CEO (Chief Executive Officer-Consejero Delegado),  Eric Prince, un antiguo SEAL es ahora director de la agencia que ha mutado su nombre a Academi y pertenece a un grupo de inversores privados.

Desde su puesto el año pasado ya habría presentado una propuesta para sustituir fuerzas nacionales por personal contratado, mentors.

La oferta de una compañía privada al gobierno de Trump en 2017, a pesar de abaratar costes, no fué aceptada por su equipo de seguridad nacional el Ministro de Defensa General Mattis, el de Asuntos Exteriores Rex Tillerson y el asesor Nacional de Seguridad McMaster.

Aprovechando la salida de McMaster y Tillerson y el desgaste del General Mattis y que parece que el nuevo asesor de seguridad Bolton está abierto a nuevas ideas se va a volver a la carga.

El coste de la respuesta de EEUU al ataque del 11S se calcula en 750.000 millones de dólares, 125.000 millones en reconstrucción y 100.000millones de las operaciones de 2018 y 2019. Total alrededor de un Billón de $. Mil millones a la semana lo que se pude decir que es un triunfo para Bin Laden, al que le habría costado su ataque alrededor de 500.000 dólares.

En resumen las ventajas de la oferta es reducir costes, devolver tropas a casa y eliminar la influencia del vecino Pakistán en la política regional USA.

La misión consistiría en incrustar (embedded) asesores como estructura de apoyo a los mandos de las fuerzas afganas.

La reducción de Fuerzas haría que de 23.000 mas 27.000 “contractors” del Ministerio de Defensa para apoyo se pasara a 6.000 “contractors/mentors” (exmiembros de OEs -60% USA  y 40% OTAN) y 2.000 miembros de Operaciones Especiales nacionales en activo.

Otra ventaja sería evitar las rotaciones de fuerzas con plazos de vuelta grandes y cambios de lugar por rotaciones de 3 meses con 1 mes fuera y vuelta a la misma zona, como con los “expats de las compañías, y así con una duración de 3 años. Cuando las tropas vuelven, tardan años meses o años en volver y cuando lo hacen, algunas veces a diferente lugar, tienen que restablecer las relaciones con el personal afgano y conocer de nuevo itinerarios y amenazas con sus ultimas TTP.

Los costes se reduciría hasta pasar a 5.000 $ millones al año.

Academi dispondría de una flota de Helicópteros y medios aéreos para para MEDEVAC y CAS y ademas de 2 hospitales  de campaña que también tratarían bajas afganas.

Dados los antecedentes de mala reputación de la Compañía en Irak esta manifiesta el propósito en lo referente a responsabilidad que se dirimiría de acuerdo con el Código de Justicia Militar USA y la legislación afgana con un tribunal en Afganistán con jurisdicción sobre los “contarctors/mentors”y las condenas se cumplirían en cada país o en EEUU si así se acepta.

Se dotaría a cada “contractor/mentor”, como se hace con la policía, de una cámara para poder juzgar a posteriori lo apropiado o no de una acción de fuego de acuerdo con las ROEs y el MINDEF USA.

Sobre esta oferta el experimentado General Mattis, ministro de Defensa, consideró que poner la credibilidad de una nación en las manos de una compañía de negocios privada no es una idea brillante. Cientos de miles de tropas durante 17 años dejarían paso a un grupo de negocios.

Es difícil creer que con una tal disminución de fuerzas y sin cambio de Reglas de Enfrentamiento, y sin el apoyo de las capacidades tecnológicas en cantidad, potencia  y calidad de los diferentes servicios nacionales, principalmente USA se consiguieran los mismos efectos.

A esta opinión se suma Seth Jones, antiguo oficial de planes y asesor del mando de OEs en Afganistán y ahora asesor del Centro para la Seguridad Estratégica e Internacional, a quien le preocupa que sea una fuente de corrupción y de disminución en derechos humanos.

En historia de la guerra de guerrillas y  contrainsurgencia desde la II GM los grupos de paramilitares contratados no han contribuido al triunfo de una forma valorable.

La creación de ejércitos particulares nos retrotrae a la época de los guardias suizos o de los laskenetes alemanes que se alquilaban y podían combatirse entre si al estar en bandos diferentes.

El uso de medios aéreos privados apoyo CAS o de RECCE/ISTAR aun en apoyo del gobierno afgano y con ROEs para hacer fuego solo por parte de afganos añade riesgos futuros a la seguridad y no garantiza que no termine como Viet-nam.

Los Soldados, los militares profesionales encuadrados por sus mandos tienen una formación que no va muy de acuerdo con la propuesta de hacer de la guerra un negocio.

Algunos posibles “mentors”se sienten frustrados por sus años de servicio y sus estrechas pagas y retiros, otros quieren seguir por amor al riesgo y aprecio al compañero y otros, aun se sienten útiles y son voluntarios.

Este paso, uno mas allá de la supresión del servicio militar y la constitución de militares profesionales, pretende desentender a los políticos y a la sociedad de los problemas de la guerra, una vez mas en aras del negocio. Se equivocan serán responsables de lo que ocurra, también de las bajas de los “mentors” y de las derivadas de la existencia de ejércitos de alquiler. Recuerden Katanga y los mercenarios en Congo RDC.

Vicente Diaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

9/9/18

Blog: generaldavila.com