LIBERTAD. VACUNAS. MUERTE. NEGOCIO Rafael Dávila Álvarez

No vacunar equivale a muerte. Una vez que la vacuna existe todo lo que no sea acelerar su fabricación, administración, día y noche, sin descanso, es abrir la puerta a la muerte. También a la tiranía, a la falta de libertad.

Vacunar. Eso es lo único importante y a lo que deben prestar su atención los dignísimos políticos europeos; pero nos interesan en concreto los españoles. ¿Dignidad? Déjense de mociones de censura y tengan la suficiente para ocuparse del problema número uno que nos domina. Nos estamos muriendo; no sé si se habrán enterado. Repito: nos estamos muriendo. Ya ni los cuentan, ni nos dan las cifras, quizá no las saben.

La Moncloa es un avispero político donde las abejas zumban sin control agitándose la colmena de España. Sin orden ni vergüenza fabrican hiel y no miel.

Hay edades en las que la muerte empieza a ser demasiado familiar. Se van los más cercanos en edad e historia, los que te han acompañado en esta lucha cruel para sacar adelante España siempre con una sonrisa y la aceptación de todo, y todos con respeto y sacrificio. No ha sido fácil, y no es justo acabar así.

De repente nos ha asolado una pandemia de muerte de la que ¿nadie tiene la culpa? Creemos y desearíamos que así fuese. Pero…

Después de muchas dudas —algunas continúan— la ciencia ha logrado sacar adelante la única solución, por ahora: la vacuna. Diversas, más o menos eficaces, pero hasta ahora la única solución en nuestras manos aparte de amordazarnos y limitar nuestras capacidades de vida y libertad.

Mira por donde el proceso es tan lento que parece que nunca llegará el final. Sigue en aumento el número de muertos, escandaloso, mientras los políticos en vez de aunar fuerzas para lograr cantidad, calidad y rapidez, se dedican a clavarse el aguijón. Una vez más demuestran el sumo interés que tienen por nosotros.

Lo de la política en España se ha convertido en una vergüenza que ha traído mucha miseria, hasta tal punto que la muerte ha quedado en un segundo plano.

Incontrolada pandemia. Sin duda en España, donde el presidente del Gobierno ha soltado las riendas y cada Autonomía va a lo suyo sin orden ni control. O lo que es peor, el presidente del Gobierno ataca a las Autonomías en las que no manda y abandona a su suerte a unos y a otros. ¿Aquí no manda nadie?: «Entre todos la mataron, pero ella sola se murió».

Es difícil entender lo que está ocurriendo con las vacunas y su proceso de administración. Cada día surgen más interrogantes, se ralentiza el calendario y la muerte sigue su ronda imperturbable.

Llega el momento de la pregunta: ¿Será todo esto un negocio? Voy más allá: ¿Será un negocio político?

Contéstense ustedes mismos y ¡revuélvanse! contra la pandemia política peor de la historia de España. Aunque solo sea por los que ya no pueden hacerlo; que hasta el último adiós les vetaron.

Y no olviden lo que es libertad.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 marzo 2021

 

 

EUTANASIA. EL SOBERANO DE LOS MUERTOS LEGISLA. Rafael Dávila Álvarez

Culpables o no, desde lo oculto nada queda claro y es posible pensar en cualquier cosa. Pandemia, sin horizonte, cada vez más, y aumentan las dudas ¿Fracaso de la ciencia? ¿De la política? ¿Del ser humano? Que de todo hay en la viña.

El caso es que la muerte acecha en el momento que se anuncia la vida.

Este año la estrella se llama duda y a ella miramos. La pregunta no es sobre la duración de la pandemia, ni siquiera sobre el futuro que nos espera. Tampoco es una petición para ir a mejor. Sabemos que todo eso no dará resultado. Seguirá como está, y con la realidad de que las cosas serán como son y no como nosotros quisiéramos que fuesen.

Solo hay una fórmula para salir adelante, individualmente (colectivamente es más difícil, pero posible): esfuerzo y constancia. Esta es una prueba de esfuerzo, de largo recorrido.

¿Qué le preguntaría a la estrella que acompaña a la duda? Llevo años pensando en ello y he tenido la oportunidad de constatar lo que me planteo.

Todo, o casi, lo que nos rodea, nos informan, y aparece en los medios más conocidos, los que crean opinión, está bajo el poder. ¿Quién es el poder?

Lo acabamos de ver hace muy poco. Uno de los grandes medios de opinión ha estado sometido a fuertes presiones económico-mediáticas y han triunfado, como es lógico, las mediáticas, el poder que se esconde y que también es capaz de convertirse por otras vías en económico. Son lo mismo. Es cosa de irse adentrando en los misterios de las cloacas, sus reinos, donde no hay más república que la imposición y el trueque.

El caso es que tengo la certeza de que somos un pueblo mal informado o, lo que es peor, teleinformado, teletrabajado y teleatontado…, en definitiva mediatizado, al que solo falta asentir: ¡como debe ser!

Sin personalidad ni criterio, que queda para los sabios y libres; se cuentan con los dedos de la mano. Oculto está casi todo y lo que se cocina en ciertos lugares es desconocido por la mayoría.

Tan listos y tan bien dirigidos e informados, que hasta somos capaces de legislar la muerte. Por Navidad. Eutanasia. ¿Le ha preguntado alguien sobre un tema de tanta gravedad? Oigo los lamentos de los santos inocentes a los que alguna Institución venerable debería proteger y consolar. O cuidar. Al menos enfrentarse a la muerte y a los que quieren legislarla. Con dignidad, pero con dureza y sobre todo crudeza. No solo de pan vive el hombre. ¿Hay alternativa? Me llega el rumor de los peces en el río. Desde el Canto Once de la Odisea también me llegan voces pavorosas. Sé que son «aladas palabras», pero Homero sigue siendo la primera palabra: cólera, Hades;  y será la última: «Así ellos las exequias celebraban…».

Alguno se ha sentido el Soberano de los muertos.

Cuando acabe la partida rey y peón vuelven a la misma caja. Mientras, que corra el champán.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

22 diciembre 2020

 

FUNERAL DE ESTADO. ¿HA DEJADO ESPAÑA DE SER CATÓLICA? Rafael Dávila Álvarez

Hay que agradecer al presidente del Gobierno y al vicepresidente su ausencia en el funeral de Estado que, presidido por los Reyes, se celebró en la Catedral de la Almudena. Nada pintaban allí quienes no han visitado a un enfermo moribundo, no han besado a los que han perdido a sus seres queridos, y no han fomentado la unidad y lucha común, entre todos los representantes de los españoles, para coordinar y acabar con la pandemia. Crispación, chulería, desacato a los españoles y a la historia ha sido su inolvidable legado. Rematada su actuación con el escondite de los muertos y la miserable arrogancia de lo que denominan un éxito. A pocos representan y es loable su ausencia fuera de España uno, Portugal; en Galapagar, en las alturas vanidosas de las sierras del poder y la riqueza, el otro.

Era la hora de rezar. También de respetar. Ausencia de ambos verbos hemos visto a lo largo de estos meses de pandemia y egoísmo político.

Rezar y respetar. Se impone la fuerza de la historia, no la mueca grotesca de quienes han permanecido agresivos y distantes cuando la muerte llamaba a cada casa y se llevaba a unos sí a otros no, sin saber por qué, ni tener quien te defienda. Por eso ellos no debían estar allí.

Por primera vez, presidente y vicepresidente, no estuvieron donde no tenían que estar, que suelen estar siempre en el equivocado lugar.

No hubo comedia en la Catedral de la Almudena, no era lugar para debatir, no son aptas para el recogimiento las ideas políticas, menos para el respeto y la oración. Presidente y vicepresidente, por una vez, hicieron lo que nunca antes supieron. Desaparecer.

Se rezó por los muertos: <<Pero sabed que fui, /que viví / y he existido>>.

Me pregunté, una vez más, si España ha dejado de ser Católica, o la han llevado por la senda de dejar de serlo. Que no lo sé. Todo conduce a ello: la educación, la moda, la literatura, todo arte, el consejo, el ejemplo, el libre albedrío, incluso la muerte que siempre fue un desgarro:

Siempre fue un desgarro

la muerte, mas, ahora,

los hombres huecos y redondos

mueren contentos de no ser para siempre.

Se aplaude en los entierros,

¡Por fin la nada! ¡Qué alegría!

¡Cuánto ahorro

de luz eterna innecesaria!

LUX AETERNA. De El Precio. José Jiménez Lozano

Sigamos aplaudiendo. ¿Para qué rezar?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

8 julio 2020

Blog: generaldavila.com

 

ENTREVISTA AL JEFE DE ESTADO MAYOR DE LA DEFENSA. PREOCUPACIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Preocupación es la palabra. Me gustaría estar <<Contra el pirronismo>>, como Pascal (Pensamientos).

ABC del domingo 24 mayo: meliflua y pactada entrevista al Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). ¡Chicos que bien lo habéis hecho! Pues sí; nosotros somos así y lo mismo valemos para un roto que para un descosido.

Cada día era lunes. Serán domingo.

De algún lugar de la entrevista surge el pirronismo.

<<Sin polémica partidista>>: ¡Ya! Cataluña, País Vasco y patrullas mixtas ha sido una broma. Desamparo. Que todo quede en casa.

Pregunta-¿Cómo cambiarán las Fuerzas Armadas tras la pandemia?

Contesta: <<Más que un impacto en la estructura lo habrá en la mentalidad y en cómo tenemos que operar y reaccionar…>>

Me pregunto: ¿Qué quiere decir nuestro Jefe de Estado Mayor de la Defensa con el cambio de mentalidad?: <<Conjunto de opiniones y representaciones mentales propio de una colectividad>>. Me da miedo ese cambio de mentalidad. Cada día queda más claro hacia donde nos quieren llevar.

Más dudas y temores.

Pregunta -Sus dos predecesores llegaron a advertir del riesgo que había de que <<las Fuerzas Armadas se quedasen huecas y obsoletas>>. ¿Se encuentran las Fuerzas Armadas en una situación límite de operatividad?

Contesta: <<Desde 2008 a la actualidad soy consciente de cómo nos ha afectado la crisis. Los Presupuestos dedicados a sostenimiento de las Fuerzas Armadas (Capítulo 6) han bajado un 65 por ciento. Estamos hablando de dinero contante y sonante para sostenimiento de las Fuerzas Armadas. Evidentemente ha tenido un impacto bastante negativo. Debemos plantearnos globalmente la situación económica pero también la cuestión de qué Fuerzas Armadas queremos en el futuro. Tenemos que redefinir todo el proceso de determinación de capacidades militares y cómo llevamos a cabo el planeamiento de la defensa>>.

Esto sí que es novedoso e intrigante: ¿Unas nuevas Fuerzas Armadas? ¿Otras?

¿No sabemos qué Fuerzas Armadas queremos? ¿A estas alturas? Creo adivinarlo y ya lo expuse hace unos días (Nacerán mas UME,s. Pero eso no es Defensa)

Paño nuevo. <<Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura>>.

Me temo lo que todos tememos. Lo del comunista del Gobierno:<<en el actual contexto no “toca gastar” dinero en aviones, tanques y material militar […] nadie del Gobierno considera que la prioridad es invertir en tanques o aviones de combate>>.

¿Será por ahí por donde vayan los tiros del futuro de nuestros ejércitos? ¿Y la nueva mentalidad?

La ministra ha salido al paso hablando de «desconocimiento» por las críticas del vicepresidente comunista al proyecto del vehículo blindado 8×8. ¡Ya! ¿Quién tendrá razón? Tiempo al tiempo.

Las necesidades de los ejércitos están expuestas . Pues no. Hay que plantearse todo de nuevo. <<… situación económica…qué Fuerzas Armadas queremos en el futuro… redefinir todo el proceso de determinación de capacidades militares… cómo llevamos a cabo el planeamiento de la defensa>>. Esperanzador panorama.

¿Qué queremos? ¿Fuerzas Armadas o mejor desarmadas?

Vidriosa y frágil andadura la que nos espera.

<<Los Presupuestos dedicados a sostenimiento de las Fuerzas Armadas (Capítulo 6) han bajado un 65 por ciento. Estamos hablando de dinero contante y sonante para sostenimiento de las Fuerzas Armadas>>.

100-65=35. Todos los días van a ser domingo.

<<Por ello el más sabio de los legisladores decía que, para el bien de los hombres, es frecuentemente necesario engañarlos y otro buen político, Cum veritatem qua liberetur ignoret, expedit quod fallatur >> (En Pascal Pensamientos. Edición Crítica de Gabriel Albiac en Tecnos).

Un engaño más tampoco se va a notar.

Veremos cuando llegue el momento de darnos cuenta. Por echarlo en falta. ¿Quién será el responsable? En el primer tiempo del saludo.

Nota: A última hora me llega el rumor de que los Cuarteles de Loyola salen a buen precio y su venta está cercana. ¿Para qué queremos tantos cuarteles? ¿Formará parte esta operación de los acuerdos con Bildu? Salvados los presupuestos.

¡Tercio Viejo de Sicilia! ¡Si Cervantes levantara la cabeza!

Entrevista al JEMAD

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 mayo 2020

REFLEXIONES DE UN VETERANO GUERRERO CON ESPÍRITU DE MONJE UNA VIDA MÁS NOBLE EN CUARENTENA. Pedro Motas

“En realidad, tras esta actitud de ‘no critiques todavía, ahora no’ se agazapa, apenas camuflada, la nostalgia de sentirse protegidos por un papá Estado bondadoso en momentos de tanta desazón”

Probablemente estos días de confinamiento no parezcan ricos en estímulos ni para el bien, ni para el mal. Pero se trata de una impresión errónea: tenemos ante nosotros un enorme elefante. Uno que camina desmandado por nuestras calles y nos obliga a refugiarnos. Tenemos ante nosotros la pandemia.

Todos los grandes acontecimientos de la historia han terminado por hacernos mejores o peores. Esta primera gran peste del siglo XXI, hasta no volvernos inmunes, tampoco nos dejará inmutables.

Tengo para mí que ahora nos topamos sin embargo ante una encrucijada enrevesada: son tres las sendas que se abren frente a nosotros. Para acabar de enredar las cosas, nada menos que un par de ellas nos extraviarían; solo la tercera guardaría nuestro rumbo. Y no es solo una mujer voluptuosa la que nos incita a descarriarnos: es todo un tropel de periodistas, políticos, asesores y activistas. Empezaré describiendo las dos salidas erradas.

En primer lugar, se erige ante nosotros la ruta negacionista. Es con la que el Gobierno de la nación, y gran parte del establishment mediático, trata de seducirte. Según ellos, nadie podía prever lo que está ocurriendo, el Ejecutivo simplemente acató lo que le decían unos expertos neutrales, no se podría haber hecho nada antes del 9 de marzo en aras de contener la enfermedad, si acaso el Gobierno tiene alguna culpa, ¿no la comparten acaso todos cuantos, hasta el pasado 9 de marzo, hicieron vida normal?.

Esta versión negacionista nos muestra a un Gobierno de España inocente, incluso benévolo, que solo actuó siempre en el momento oportuno, aunque curiosamente se le hayan anticipado en casi cualquier medida sensata las comunidades autónomas. No negaremos que esa imagen de un Ejecutivo limpio y sagaz constituye una idea reconfortante: ¡es tan lindo tener fe en que nos dirigen unos gobernantes sabios y benéficos! ¿Qué son un par de datos contradictorios con esta fe a cambio de tanto agrado? Este camino, pues, te incita no solo a que cierres los ojos ante la realidad, sino a arrellanarte en tu sillón.

Ahora bien, ten cuidado. Porque si emprendes esta senda, saldrás de esta cuarentena más mendaz, menos consciente de la realidad, más sumiso al Gobierno, menos tolerante con quienes sí recuerdan los hechos. No la tomes: te hará una persona peor.

La segunda ruta que puedes adoptar durante este confinamiento se asemeja a la primera en el último rasgo mentado: busca acallar toda crítica hacia nuestros gobernantes. Eso sí, en este caso te dará una excusa nueva para ello: “¡no es el momento aún!”. Una ventaja de esta senda es que no obliga a que te trepanes todos esos recuerdos aún demasiado vívidos y cercanos. Es decir, podrás mirar cara a cara la evidencia de que Pedro Sánchez y sus ministros lo han hecho mal, mortíferamente mal. Ahora bien, aunque tu vicio al adoptar esta vía no será la mentira, sí lo serán otros: la cobardía, la mansurronería, la pusilanimidad.

Puedes reconocer que esos son los defectos que en ti cultivas porque no existen motivos loables para asumir tal docilidad. No es verdad que un simple tuit tuyo deplorando a Pedro Sánchez vaya a dejarnos sin gobierno “en este momento tan importante para todos”. Tampoco lo es que la libertad de expresión haya de limitarse si criticas al Gobierno: ¡se inventó justo para eso! Esa libertad no es un lujo para tardes ociosas, sino la raíz de tu dignidad. Y más ridículo aún es suponer que, ahora que tanto tiempo libre tenemos todos en casa, si reprochas algo a quienes mandan “estés entorpeciendo la solución”. Como mucho, entorpeces la futura reelección de estos incompetentes; pero mientras criticas puedes perfectamente estar cosiendo mascarillas o lavándote las manos, que es lo más destructivo contra el virus que ahora te cabe hacer.

En realidad, tras esta actitud de “no critiques todavía, ahora no” se agazapa, apenas camuflada, la nostalgia de sentirse protegidos por un papá Estado bondadoso en momentos de tanta desazón. Pero el Gobierno no es tu papá. El Gobierno es Pedro Sánchez. El Gobierno no es tu mamá. El Gobierno es un filósofo al que pusieron de ministro de Sanidad porque es una cartera apenas sin competencias, porque tocaba como cuota catalana y porque “total, Salvador, si ahí nunca pasa nada y nada va a pasar”.

Quienes mandan, además, están aprovechando tu silencio para difundir otros relatos. Como: “la culpa de todo lo que está pasando son los recortes del PP”. “La culpa es de la privatización de la Sanidad”. “La culpa es del rey emérito y la monarquía”. “La culpa fue del chachachá”. Calla tú y solo a los falaces se oirá.

Si eres noble y rechazas, por tanto, esta segunda senda acomodaticia, solo te resta la más dura de todas. La vía de la verdad. La que te obliga a reconocer, y reconocerte, que justo cuando más necesidad sientes de él, estás ante un Gobierno falsario e incompetente. Un Gobierno al que siempre preocupó más su propaganda que tu salud. ¿Cómo fiarte de él ahora? No lo hagas; asume con valentía que vienen tiempos duros y que de ellos nadie te salvará. Mira los muertos, los ancianos a los que se deja morir sin tratamiento; mira a esos parientes o amigos a los que temes perder. ¿Merecen tu engaño? No, merecen que aproveches este dolor para mejorar.

Es ese el tercer sendero que tienes ante ti. No lo temas. Cierto es que, si lo recorres, probablemente perderás amigos demasiado volubles como para rehusar el pastoreo que les presta este Gobierno. No te importe: por esta calzada harás otros nuevos. Cierto es que te verás a ti mismo siendo mucho más contundente que nunca. No te desconcierte: el momento lo requiere.

Y, en los días más duros, cuando las paredes de la casa se te caigan encima y añores las caricias que quedaron fuera, deléitate pensando esto: que solo porque tomaste esta tercera senda acabarás este encierro hecho mejor persona que a su inicio. Duro con los poderosos; sediento de justicia en favor de los sufrientes. Tajante con los mentirosos; compañero de los que miran, incluso ante un espejo, siempre a los ojos. Llegará el día del triunfo y será tuya la mejor de las guirnaldas: la del que se venció a sí mismo. Será tuya la mejor de las coronas: la del que logró combatir a los viles sin envilecerse. Y entonces podrás festejar.

Ánimo y fe en que superaremos la crisis con nuestra unión, con nuestros valores, con nuestras reflexiones… y que, al final, salvaremos a nuestra querida España con una vida más noble en cuarentena, a pesar del desgobierno e ideología barata que pretende hacernos sumisos y llevarnos a la ruina.

Un fuerte abrazo a todos de vuestro compañero y amigo.

Pedro Motas

Blog: generaldavila.com

7 abril 2020