PARTE DE GUERRA. SIN NOVEDAD (General de División Rafael Dávila Álvarez)

IMG_20150508_085235El 29 de abril de 1993 regresaba de la antigua Yugoslavia la Agrupación Táctica «Málaga» después de haber finalizado la misión de interposición entre los contendientes en la guerra civil.

A su llegada revistó las tropas el Príncipe de Asturias, hoy Rey de España, que, con lenguaje castrense, recibía de su Coronel el resumen del duro trabajo de aquellos seis meses: ¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga! Era el parte de guerra.

Todo se había desarrollado de acuerdo con las reglas del espíritu y del honor militar. En la milicia solo hay novedad cuando se pierde el honor, lo único que un soldado no puede asumir. Pero aquel sin novedad que pudo ser interpretado como una frase rutinaria –nunca lo es– encerraba profundos cambios. Era algo más que una frase. Sujeto y predicado, sentido completo, ser y estar de la milicia, la de ayer, hoy y mañana. Aquella misión cambió muchas cosas en España. Nuestros soldados, embajadores del honor y de la paz en los Balcanes, queridos y respetados en una guerra de odios y permanente recelo, regresaron con la ganada admiración y cariño de todo el pueblo español. Pronto se dieron cuenta nuestros dirigentes. Soldados de España que en Bosnia-Herzegovina lograban una victoria frente a nuestra contradictoria y disparatada política, una victoria de la cordura frente al despropósito. Batalla ganada, no la guerra. Aquí los incrédulos o malintencionados tuvieron que aceptarlo. Estaban en la pugna, en esa guerra tan nuestra, la de las incoherencias.

OTAN sí, OTAN no. De entrada no, ¿o sí?, ¿abstención como respuesta más sensata? Contrasentido de unos y otros, ahora sí, ahora no, que todo depende. El poder, la conquista del poder absoluto como meta. No a la OTAN. OTAN-DE-ENTRADA-NO1Sí al cargo de Secretario General de la Organización. Nada es verdad ni es mentira, todo depende del color con que se mira. Transición: paso del poder al poder. Recelos hacia la institución militar que había dejado de serlo. No hacía mucho que la disolución de la Legión estuvo firmada por el ministro de defensa. Lo intentarán en otra ocasión, de otra manera. Su valor y su honor la salvaron, con el firme apoyo de nuestro Rey el primer soldado. La Legión como siempre…, la más principal hazaña es obedecer.

Los soldados nunca dudaron de su misión, la duda la tenían otros. Hubo que derramar sangre, con generosidad extrema. Morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde. Allí estaba la Legión, como estaban otras unidades, como estuvo siempre el ejército español. Sin dudar, sin retirarse a destiempo, sin pedir ni rehusar. Un solo discurso, sin pliegues ni bastardas intenciones.

No hubo condecoraciones, las que se dan a los héroes, porque son expresiones de un lenguaje que sonaba a combate, a guerra. Era mejor jugar con las palabras y esconder los hechos.

Sangre derramada con generosidad extrema. La de nuestros soldados de la Agrupación Táctica «Canarias», relevo de la AGT «Málaga». Se les concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Paz por estar en una guerra, por combatir la violencia y buscar la paz. Es lo que siempre busca un ejército.

De esto hace ya mucho tiempo. El premio a la memoria no debe quedar desierto.

Recordábamos hace unos días al Teniente Muñoz Castellanos primer caído por la Patria en Bosnia-Herzegovina cunado transportaba plasma y medicinas al hospital de Mostar. Era una floreciente primavera del año 1993 regada con sangre española. No fue el único: el 11 de junio caía el Teniente Aguilar. Más tarde el  Sargento Tornel, así hasta 23 bajas en los años de esta dura misión.06_placa_bajas_espannolas_en_bosnia_herzegovina

Intervenir tiene costes muy altos, incluso te cuesta la vida. No hacerlo también los tiene, a veces más altos, más vidas.

Y el honor se abrió paso entre discusiones de retaguardia. La Nación, la Patria, el beso a la Bandera. Discutido y discutible para algunos, aunque los que por ello dan la vida nada discuten.

Van y vienen nuestros soldados. En ocasiones el regreso es definitivo, por siempre jamás. Nunca dudan de que es por España, por los españoles, por dar cumplimiento al juramento a la Bandera.IMG_20150508_085557

Nuestro recuerdo para aquellas Agrupaciones Tácticas «Málaga» y «Canarias» que abrieron camino…, y los ojos a muchos incrédulos. El tiempo lo borra todo, dicen. Si cuentas lo de entonces, lo que somos por lo que fuimos, y lo que podemos ser, te descalificas, te desacreditan. Hay que mirar al frente, dicen los botarates. Un soldado mira en todas las direcciones, por si acaso, para no dejarse nada en el camino y menos el honor.

Ha pasado mucho tiempo y no todos pueden decir: sin novedad.

Si algún día ven a un soldado agachar la cabeza y no ser capaz de decir sin novedad es que ha perdido el honor.

¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga!

Era el parte de guerra, el honor intacto, las palabras justas.

Los soldados pueden repetirlas una y otra vez.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

11 junio 2020

Blog: generaldavila.com

ARTÍCULO 8 Y 40 AÑOS DE CONSTITUCIÓN. LA INTEGRIDAD TERRITORIAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sin duda es el artículo 8 de la Constitución uno de los más conocidos. También ahora el 155 (pero como si no se conociese) y ¡cómo no!, el artículo 2 que introdujo sin querer queriendo aquello de la indisoluble unidad de la Nación española mientras nos colaba el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones. Menudo lio, ya digo, sin querer queriendo.

El resto de la Constitución se conoce también, pero menos.

Si un militar habla del artículo 8 de la Constitución, ya se sabe, se alude al ruido de sables, impertinente expresión cuyo contenido solo responde a la mala intención de los que abogan por el conocido <<mientras peor mejor>>.

Sin embargo, nadie habla del sablazo, alfanjonazo, de los parlamentarios que rompen la integridad territorial de España -y no pasa nada-. No es ruido sino tormenta desatada, campos yermos, cosecha devastada por el granizo como pedradas. Golpe de Estado, golpe bajo, dado en las entrañas, desde dentro, y abatida, batida España. ¿Constitución? ¿40 años de qué? Traición.

Celebramos los 40 años de nuestra Constitución, esa que no se cumple, de la que andan unos ávidos de cambiarla, de federarla, de republicanizarla, incluso de quemarla en la inquisitorial hoguera asamblearia de las hordas que traen bajo sus brazos la venganza. Yo hablo en este 40 aniversario de cumplirla; antes que cualquier otra cosa. Que se cumpla lo que dice, que se haga cumplir. Luego, harto cumplida, pongámonos a dialogar si sus señorías desean adentrarse en aguas turbulentas. Pero primero escuchen, pongan el oído, eduquen y edúquense: <<Oigo, patria, tu aflicción, y no entiendo por qué callas, viendo a traidores canallas despedazar la nación>>.

Habla el artículo 8 de la Constitución de la integridad territorial y de la defensa de la Constitución y lo repite el juramento a la Bandera: no se cumple. Lo dice la Constitución, pero el camino que existe entre el dicho y el hecho queda sin recorrer. Porque se entiende que  lo más importante de una Nación, su soberanía e independencia, su integridad territorial y el ordenamiento constitucional, queden como misión de las Fuerzas Armadas, pero que en el día a día se permita que haya partidos políticos creados para partir España, que se admita, que se programe, se difunda, se trabaje y se parlamente contra España y para deshacer España, eso, eso no se entiende. Se entiende que las Fuerzas Armadas tengan como misión la defensa de lo más sagrado de una nación como es su soberanía e independencia, su integridad territorial y el ordenamiento constitucional, pero no se entiende que un parlamento parlamente contra España, y lo haga su presidente, los partidos políticos que lo llevan en su ideario, que se legisle contra la unidad de España, contra su integridad territorial y además lo hagan con el dinero de todos los españoles. Eso no se entiende, y eso está admitido, es legal… y es incomprensible, pero está sucediendo en España, en Cataluña. El artículo 8 de la Constitución se ha quedado cojo porque mientras dice una cosa se permite hacer la contraria. Es fácil burlarlo, a lo que se ve.

El artículo 8 habla con rotundidad, pero ningún artículo de la Constitución ni del Código Penal prohíbe o pena a partidos cuyo objetivo sea romper España. Contra la unidad de España se puede ir, se puede acabar con España, a pesar de que las Fuerzas Armadas tienen como misión constitucional garantizar la integridad territorial. Nadie ni ninguna ley prohíben a los partidos políticos ir contra la unidad de España. Alguien en este 40 aniversario debería explicárnoslo o si alguno de ustedes lo entiende que nos lo explique.

En este 40 aniversario nada veo que tengamos que celebrar sino mucho que meditar. No hay razones nada más que para la preocupación.

Me alegraría decir otra cosa y unirme a esos factos tan sonrientes y bulliciosos, pero les aseguro que no me sale de dentro.

Lo siento. No veo motivo, ni tengo nada que celebrar… <<Oigo, patria, tu aflicción, y no entiendo por qué callas, viendo a traidores canallas despedazar la nación>>…, viendo a traidores canallas despedazar la nación.

La culpa no es de la Constitución, sino de los que, debiendo hacerlo, no la defienden. Porque la Constitución hay ue cumplirla y hacerla cumplir.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 diciembre 2018

EN TIEMPOS DE TRIBULACIONES Visusmilitis19 de junio de 2018 Adolfo Coloma GB (R) del ET

El soldado veteranp

Sabe el soldado que su puesto nunca es del todo suyo. Ya en la escuadra ya en la división, él forma parte de un equipo con el que hace “camada” (de ahí el vocablo camarada), se cohesiona entre sus miembros para integrarse en la unidad superior. Hoy está aquí y mañana allá. Lo único que permanece es la vocación y el espíritu de servir.

Sucede a veces que cambian los aires. Unas de forma suave,otras en forma de vendaval o torbellino que todo lo arroya y no deja de producir tribulaciones que, como las olas del mar, agitan y se extienden hasta más allá del horizonte.

Y si una cosa funciona ¿para qué cambiarla? Es un principio que dicta la prudencia. Y así ha sucedido con el conjunto de la institución puramente militar, unida por el denominador común del juramento a la Bandera y que tiene la bien definida misión que le marca el artículo 8 de la Constitución. Los que están al frente de la denominada cúpula militar, permanecen en su puesto. Claro mensaje de que las cosas se venían haciendo bien, pero además transmite una sensación de prudencia, sensatez y moderación. ¿Para qué cambiar lo que funciona?

La alta información del Estado retorna a sus cuarteles de invierno, desde donde mejor coordinación se podrá establecer con la que manejan los de uniforme para hacer frente con mayor eficacia al abanico de riesgos que se presentan en la actualidad, que hacen extremadamente difícil meter el bisturí y discernir entre los riesgos externos y los militares. Todos afectan  a la seguridad.

Así es que, en su barbeta, el soldado se da un respiro. Parece que han leído a San Ignacio de Loyola. “En tiempos de tribulaciones no hagas mudanzas”. ¡Cómo se agradecería en esta hora algún gesto que corrobore que el objetivo no ha variado: la soberanía, la unidad, la igualdad entre todos los españoles y su seguridad! Solo entonces, el soldado se quitará las botas y se las pondrá por almohada para descansar un tanto.

Adolfo Coloma GB (R)del ET

Blog: generaldavila.com

17 junio 2018