HOMENAJE A 23 SOLDADOS DE ESPAÑA. CUBRIR EL EXPEDIENTE. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El 8 de noviembre de 1992 salía de Málaga la Agrupación Táctica “Málaga” con dirección a Bosnia –Herzegovina en misión de interposición de las fuerzas contendientes en la guerra civil existente en la antigua Yugoslavia.

Hace 30 años de aquello.

Desde aquel día más de 46.000 soldados españoles han desarrollado allí su misión encuadrados en la ONU, OTAN o UE.

Se les concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Paz por su disposición y actuación en la guerra, por combatir la violencia y buscar la paz. Es lo que siempre busca un ejército.

El tiempo no pasa entre los soldados que mantienen vivo el ejemplo de sus compañeros muertos en combate.

Aquella misión cambió muchas cosas en España. Nuestros soldados, embajadores del honor y de la paz en los Balcanes, queridos y respetados en una guerra de odios y permanente recelo, regresaron con la ganada admiración y cariño de todo el pueblo español y el reconocimiento, incluso asombro, de muchas naciones amigas.

Pronto se dieron cuenta nuestros políticos de quienes eran los soldados de España. Aquellos que en Bosnia-Herzegovina lograban una victoria frente a nuestra contradictoria y disparatada política, una victoria de la cordura frente al despropósito. Batalla ganada a la guerra y a la actitud incrédula de los que incluso querían hacer desaparecer a la Legión y miraban con recelo al conjunto de las Fuerzas Armadas. Tuvieron que aceptarlas y humillarse ante el valor, el honor y la entrega.

El Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellanos fue el primer muerto en aquel combate cuando cumplía su ejemplar misión de ayuda humanitaria.

Hace diez años que el Rey de España Don Juan Carlos inauguraba el Monumento a los Caídos en la Plaza de España de Mostar, 4 de abril de 2012. Serbios, croatas y bosniacos rinden constantemente homenaje a los muertos españoles y mantienen el recuerdo de la presencia española.

Un ejemplo que no está valorado en su auténtica medida. Estos días el presidente del Gobierno español visitaba aquellas tierras y hemos visto el pobre homenaje que se ha llevado a cabo en la Plaza de España de Mostar ante el monumento a los soldados españoles muertos en aquellas tierras.

Los viajes de Estado se preparan con tiempo y cada acto se pacta con minucioso protocolo y acuerdos hasta en el más mínimo detalle. En este caso coinciden algunos importantes para el pueblo español y para sus Fuerzas Armadas como puede deducirse de lo expuesto. Tan importante que debería haberse desarrollado el homenaje a los soldados muertos con mayor realce por no decir mayor respeto.

La ausencia de la debida representación militar encabezada por la ministra de Defensa, Jefe de Estado Mayor de la Defensa y Jefe de Estado Mayor del Ejército junto a una Unidad de Honores desplazada al lugar hubiese sido lo adecuado para conmemorar los 30 años de aquella participación y haber rendido dignamente los honores debidos a aquellos 22 soldados españoles y al intérprete. El señor presidente se los ha quitado de encima. Fuera lo militar. Solo él.

Claro que la pobreza del homenaje tiene su explicación al ver que la cinta con la Bandera de España de la corona de flores depositada por el presidente del Gobierno de España ante el Monumento a los Caídos llevaba la inscripción «El presidente del Gobierno de España».

Era él, no España, ni los españoles. Él. Ahora queda claro. Era él y solo él. Homenaje a los soldados, pero con mínimo de soldados. Cubrir el expediente.

Faltan 3 meses para que se cumplan los 30 años exactos del inicio de aquella misión. La primera en todo, sobre todo en ejemplo.

Todavía estamos a tiempo para el merecido homenaje. En nombre de todos, en nombre de España entre cuyos símbolos representativos no está el presidente del Gobierno.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 agosto 2022

 

 

PARTE DE GUERRA. SIN NOVEDAD (General de División Rafael Dávila Álvarez)

IMG_20150508_085235El 29 de abril de 1993 regresaba de la antigua Yugoslavia la Agrupación Táctica «Málaga» después de haber finalizado la misión de interposición entre los contendientes en la guerra civil.

A su llegada revistó las tropas el Príncipe de Asturias, hoy Rey de España, que, con lenguaje castrense, recibía de su Coronel el resumen del duro trabajo de aquellos seis meses: ¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga! Era el parte de guerra.

Todo se había desarrollado de acuerdo con las reglas del espíritu y del honor militar. En la milicia solo hay novedad cuando se pierde el honor, lo único que un soldado no puede asumir. Pero aquel sin novedad que pudo ser interpretado como una frase rutinaria –nunca lo es– encerraba profundos cambios. Era algo más que una frase. Sujeto y predicado, sentido completo, ser y estar de la milicia, la de ayer, hoy y mañana. Aquella misión cambió muchas cosas en España. Nuestros soldados, embajadores del honor y de la paz en los Balcanes, queridos y respetados en una guerra de odios y permanente recelo, regresaron con la ganada admiración y cariño de todo el pueblo español. Pronto se dieron cuenta nuestros dirigentes. Soldados de España que en Bosnia-Herzegovina lograban una victoria frente a nuestra contradictoria y disparatada política, una victoria de la cordura frente al despropósito. Batalla ganada, no la guerra. Aquí los incrédulos o malintencionados tuvieron que aceptarlo. Estaban en la pugna, en esa guerra tan nuestra, la de las incoherencias.

OTAN sí, OTAN no. De entrada no, ¿o sí?, ¿abstención como respuesta más sensata? Contrasentido de unos y otros, ahora sí, ahora no, que todo depende. El poder, la conquista del poder absoluto como meta. No a la OTAN. OTAN-DE-ENTRADA-NO1Sí al cargo de Secretario General de la Organización. Nada es verdad ni es mentira, todo depende del color con que se mira. Transición: paso del poder al poder. Recelos hacia la institución militar que había dejado de serlo. No hacía mucho que la disolución de la Legión estuvo firmada por el ministro de defensa. Lo intentarán en otra ocasión, de otra manera. Su valor y su honor la salvaron, con el firme apoyo de nuestro Rey el primer soldado. La Legión como siempre…, la más principal hazaña es obedecer.

Los soldados nunca dudaron de su misión, la duda la tenían otros. Hubo que derramar sangre, con generosidad extrema. Morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde. Allí estaba la Legión, como estaban otras unidades, como estuvo siempre el ejército español. Sin dudar, sin retirarse a destiempo, sin pedir ni rehusar. Un solo discurso, sin pliegues ni bastardas intenciones.

No hubo condecoraciones, las que se dan a los héroes, porque son expresiones de un lenguaje que sonaba a combate, a guerra. Era mejor jugar con las palabras y esconder los hechos.

Sangre derramada con generosidad extrema. La de nuestros soldados de la Agrupación Táctica «Canarias», relevo de la AGT «Málaga». Se les concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Paz por estar en una guerra, por combatir la violencia y buscar la paz. Es lo que siempre busca un ejército.

De esto hace ya mucho tiempo. El premio a la memoria no debe quedar desierto.

Recordábamos hace unos días al Teniente Muñoz Castellanos primer caído por la Patria en Bosnia-Herzegovina cunado transportaba plasma y medicinas al hospital de Mostar. Era una floreciente primavera del año 1993 regada con sangre española. No fue el único: el 11 de junio caía el Teniente Aguilar. Más tarde el  Sargento Tornel, así hasta 23 bajas en los años de esta dura misión.06_placa_bajas_espannolas_en_bosnia_herzegovina

Intervenir tiene costes muy altos, incluso te cuesta la vida. No hacerlo también los tiene, a veces más altos, más vidas.

Y el honor se abrió paso entre discusiones de retaguardia. La Nación, la Patria, el beso a la Bandera. Discutido y discutible para algunos, aunque los que por ello dan la vida nada discuten.

Van y vienen nuestros soldados. En ocasiones el regreso es definitivo, por siempre jamás. Nunca dudan de que es por España, por los españoles, por dar cumplimiento al juramento a la Bandera.IMG_20150508_085557

Nuestro recuerdo para aquellas Agrupaciones Tácticas «Málaga» y «Canarias» que abrieron camino…, y los ojos a muchos incrédulos. El tiempo lo borra todo, dicen. Si cuentas lo de entonces, lo que somos por lo que fuimos, y lo que podemos ser, te descalificas, te desacreditan. Hay que mirar al frente, dicen los botarates. Un soldado mira en todas las direcciones, por si acaso, para no dejarse nada en el camino y menos el honor.

Ha pasado mucho tiempo y no todos pueden decir: sin novedad.

Si algún día ven a un soldado agachar la cabeza y no ser capaz de decir sin novedad es que ha perdido el honor.

¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga!

Era el parte de guerra, el honor intacto, las palabras justas.

Los soldados pueden repetirlas una y otra vez.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

11 junio 2020

Blog: generaldavila.com