ANTE LA PASCUA MILITAR DE 2023 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Rey pasa revista a las tropas de la Guardia Real en la Pascua Militar

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Nunca deberían ser nuestros ejércitos más y mejor felicitados que en momentos de guerra, como los actuales, donde la sociedad debería asumir el valor de la libertad, el valor del significado de luchar hasta morir para simplemente eso: ser libre.

Libertad. La mayor de las simplezas y la más costosa empresa en la que el hombre se ha embarcado, una odisea inacabable y de imposible realización, pero en la que cada año se dejan la vida miles de olvidados soldados. En la guerra y en esos lugares donde se la bautiza como conflicto y se asigna misión de paz, como si nuestras tropas no fuesen hombres de guerra para la paz, algo que cuesta reconocer y valorar.

¡Esos Ejércitos!: «¡Glauco, guardián de los rebaños! Te pondré en la mente esta advertencia: Ante todo da de comer al perro junto a la puerta del patio, pues es quien primero oye al hombre que se acerca y a la fiera que entra en el cercado» (Homero. Himnos).

Olvidar lo militar, lo que sustenta un ejército, sus tradiciones y cultura ancestral, es el soterrado desarme artístico que deja a un pueblo indefenso y derrotado sin dar batalla, sin voluntad de vencer. Si caes en manos de aficionados o pusilánimes la derrota está asegurada.

Es el principio y el primer pilar para la victoria. Parece una perogrullada, pero también lo es que la razón de ser de los ejércitos es la defensa militar, el combate, la guerra. Hay ocasiones en las que la perogrullada se convierte en paradoja. Por ejemplo cuando dejas de creer en lo que haces, cuando el enunciado se convierte en simple propuesta sujeta al turno cambiante de grupos o partidos, cuando no te reconoces y pones en duda tus principios o los escondes con meliflua actitud.

Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento, en nuevas y desconocidas dimensiones, aunque convenga no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose su existencia en la defensa de la sociedad y de su nación. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación.

«¡Demostrad que sois los mejores capitanes y más dignos de guiar ejércitos que los propios estrategos!».

Estos tiempos son capaces de poner al mando a hombres que piensan que el Ejército ya no está para la guerra, que ahora la sociedad demanda otra cosa lo que significa, busca, acabar con la voluntad de vencer.

Valor, virtud que engalana a la voluntad de vencer.

¿Voluntad de vencer? El soldado nunca la perdió

Un infante es un conjunto equilibrado de capacidades medias. «Entre soldados solo miramos al que más avanza».

Cuando los tiempos ofrecen señales de un pronto conflicto se corre el riesgo de que llegado el enfrentamiento y exponiéndose a la batalla sin defensa ni instrucción, sin hombres adiestrados y situados allí donde sus capacidades lo requieren, el soldado y el ciudadano piense más en huir que en pelear.

Estas cosas o se trabajan desde los tiempos anteriores a las peores señales o no se trabajan, pero en ello está la victoria o la derrota, no en los ejércitos ya constituidos, sino en los que habrá que constituir llegado el caso.

La realidad actual en el mundo occidental es preocupante. Los ejércitos del futuro no serán fáciles de mandar y sobre todo cuando la disciplina, la instrucción y el ejercicio continuo seguirán siendo sus pilares básicos.

El mando resucita de un letargo demasiado prolongado y los generales deben saber que su misión comienza antes del primer toque para la movilización o sin necesidad de oír el sonido del primer disparo. Una vez que la guerra empieza todo son prisas e improvisaciones. Movilizar todos los recursos de la nación es muy complejo, pero lo es más conducirlos y dirigirlos, ello solo puede y debe hacerlo el general, para lo que hay que prepararlos en el ámbito no de la burocracia ni el orden público, no como si se tratase de un acto de protección civil, sino del auténtico escenario de la guerra que debe dominar todas las esferas. Se tiende a utilizar los recursos bélicos, el más delicado de todos, el humano, para misiones muy alejadas de sus cometidos principales con lo que además de un mal uso de los recursos se crea una imagen falsa en la sociedad que estima que la fuerza está para misiones de emergencia civil creándose ilusiones ópticas en la población que tiende a creer que las inversiones en armamento y materiales son inmorales y antisociales.

Occidente empieza a ver que este asunto de la guerra va en serio, aumenta sus presupuestos militares, implanta el servicio militar obligatorio, se especializa y se forma para la guerra del futuro e introduce una nueva visión doctrinal con la «Hipótesis de enfrentamiento mayor». Las alertas están encendidas y todos se preparan en inversiones, pero queda pendiente lo más grave, lo que hay que promocionar es el concepto de Defensa, la conciencia de la necesidad de estar preparados y mantener unas fuerzas armadas convincentes, con el apoyo de todos, y su participación allí donde sus capacidades lo exijan.

Cuando el General Eisenhower analizaba el esfuerzo que tuvieron que hacer los ejércitos para hacer frente a la invasión alemana decía que en la mayoría de las unidades se había prestado más atención a los deportes, diversiones y entretenimiento que a la instrucción. Les sorprendió la guerra. Como ahora que no es un recuerdo, sino una peligrosa advertencia.

No podemos dejar a los ejércitos para melifluos cometidos porque no todo se resuelve en adornadas mesas de negociaciones. La tentación de dominio y el temor al fracaso en su gestión lleva a los dictadores a esconder los propios problemas creando otros mayores. El fracaso político les conduce a hacer uso de la maquinaria militar de manera dictatorial.

«Por regla general, hacer la guerra no es lo mejor. Sólo la necesidad debe obligar a emprenderla. Independientemente de su resultado y su naturaleza, los combates resultan funestos incluso para los propios vencedores. Únicamente hay que librarlos si la guerra no se puede conducir de otra forma. Si al soberano le mueven la cólera o la venganza, no debe declarar la guerra ni movilizar tropas» (Sunzi).

A Rusia no llegan consejos, sino que impone y ejecuta la opción más favorable a su propio interés, copia de otros viejos conocidos provocadores de guerras.

La guerra está a las puertas de nuestras casas y no son tiempos para pensar en melifluas propuestas.

En el prólogo a mi libro El nuevo arte de la guerra, dice el filósofo Gabriel Albiac que «lo que está en juego es lo más grave que pueda caber en la vida –en la muerte– de un hombre».

No hay duda. Hablamos de lo mismo: la libertad.

Por la que luchan nuestros ejércitos. Una religión de hombres honrados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) Autor del libro: El nuevo arte de la guerra. La esfera de los libros.

5 de enero de 2023

Blog: generaldavila.com

ATAQUE VIRTUAL Y COBARDE A LA ESTATUA HOMENAJE A LA LEGIÓN EN MADRID Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En algunos medios se ha dado la noticia de la realización de un acto de vandalismo cometido contra el significado de la recién inaugurada estatua en homenaje a la Legión en Madrid. Un monumento que es y será solo eso: una muestra de cariño a los miles de soldados, Caballeros legionarios, humildes y pobres, que entregaron su vida por la libertad, en el cumplimiento del deber, sin pedir nada a cambio, que dejaron como única herencia su título de legionario; así, sin más riquezas que su desinteresada entrega. Eso del valor, de la Legión, escuece y a muchos duele ser un cobarde que solo podría luchar contra molinos de viento; siempre que el viento no sople.

La noticia dice: «Activistas colocan una cabeza de Franco en el monumento al legionario de Martínez-Almeida […] un grupo de activistas ha insertado una réplica de la cabeza de Francisco Franco en la bayoneta del monumento legionario…».

Sorprendente noticia y más el énfasis del titular.

«Acción contra el colonialismo».

No entendíamos muy bien su significado hasta que ha aparecido un vídeo, montaje, burdo y tan cobarde como todo el hecho en sí, en el que a cara enmascarillada un personaje suelta un inentendible discurso, perorata en la que no se sabe muy bien lo que anuncia. Un vídeo falso, montado y enmarcado en la cobardía.

¿Activistas de? Desde luego no de historia ni cultura. En definitiva que la noticia no es tal cual. Es un intento de insertar y de informar. Cobarde.

Una cobardía: virtual. Ni han estado allí ni se les espera.

Un rigor mínimo exigible nos lleva a lanzar las siguientes preguntas:

¿Estos hechos han sido reales o virtuales? ¿Alguien ha visto el hecho denunciado? ¿Quiénes son esos activistas? ¿Ha hecho la Policía Municipal algún atestado del hecho denunciado? ¿La noticia está contrastada con el análisis de las fotografías y el vídeo? ¿Es todo un burdo montaje?

Lo que nadie se ha atrevido a decir, o investigar, es la más que posible falsa ejecución del hecho y que se trata de una acción virtual, un montaje, una noticia falseada.

Un simple montaje fotográfico y videográfico de unos personajes faltos de argumentos y credibilidad que convendría investigar. Nadie parece haber estado realmente en el monumento ni haber insertado la cabeza de Franco en la bayoneta.

El examen detenido de las fotografías y del vídeo nos hacen pensar en la falsedad de todo: un malísimo montaje y una acción cobarde de los que pretenden hacer virtualmente lo que su oscura identidad no les permite hacer de frente.

¿O quizá hay detrás algo más? ¿Podría ser el comienzo de otra cosa cuya finalidad sea la retirada del monumento que es lo que en el fondo persiguen?

El culpable o culpables que den la cara. La dura y la madura. Sin mascarilla.

No teman: todo será virtual. Eso también.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 enero 2022

 

 

 

EN LA GUERRA TODO ES POSIBLE ¿PODRÍA SER ATACADA RUSIA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Todo es posible. Incluso la ausencia de un mínimo alto el fuego navideño. Nada está permitido en una guerra que cada día avanza más en el camino de una bestialidad (brutalidad, irracionalidad) tristemente recordada no más allá de unos años.

Nada está permitido que no sea matar en una guerra que poco a poco arrastra a toda la humanidad a pesar de que esta sigue encendiendo luces artificiales.

«Nadie pone un remiendo de tela nueva en un vestido viejo, porque entonces el remiendo al encogerse tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce una rotura peor».

Guerra vieja y nueva. El remiendo puede ser el final.

Lo nuevo está camino de aparecer. Lo prohibido. Es una posibilidad y al hombre cuando algo le ofrecen acaba por hacer uso de ello; aún más si con la oferta hay prohibición o le disuaden para no hacerlo: lo hará. Es historia y en ella estamos desde que en la Tierra surgió el árbol del conocimiento, del bien y del mal. Estamos gobernados por el sello de la tentación.

Disuasión es el término que prohíbe hacer uso de la guerra para dirimir entre el bien y el mal, para llevarnos a la destrucción. «…porque si lo comes ciertamente morirás».

Cuando la tentación aparece toma distintas formas: Discordia. «A la más hermosa de las invitadas». La guerra en sus formas más bellas y creíbles, tentadora.

Podría fallar la disuasión y tomar el nombre de cualquiera de las diosas, la más hermosa, o la más fuerte.

En la estrategia actual, la que debería haber evitado una guerra y no lo ha hecho, todavía queda una baza por jugar: lo nuclear. Pende del árbol de la ciencia, del conocimiento, de la tentación. A partir de este momento todo es posible. La disuasión puede en cualquier momento dejar de serlo.

Hubo una única estrategia: no hacer uso de la fuerza al haber una fuerza mayor. Ya no la hay. Se han traspasado los límites y la serpiente ofrece una manzana de oro de inevitable rechazo.

El hombre tiene la atracción hacia el mal oculto en el misterio, su exclusividad e inteligencia consiste en ir más allá, adentrarse en el mundo de lo ignoto atraído por la belleza de lo prohibido.

En esta guerra de invasión se está probando nuevas armas. El campo de batalla, Ucrania, es un laboratorio del mal. Pronto tendremos resultados que sobrepasen todo lo hasta ahora conocido. Nadie sabe el final. Nadie.

Los medios están disponibles para la ciencia del conocimiento. El objetivo propuesto, dónde el límite alcanzable, nos es desconocido. Pero la tentación de acabar pronto y de manera definitiva sobrevuela los centros de mando y poder. Pero la paz ni está ni se la espera.

¿Quién dirá hasta aquí hemos llegado? ¿En qué se basará su orden? ¿Cómo la hará cumplir?

Un mundo desconocido se abre ante el nuevo año 2023 que da señales de agonía nada más empezar. La guerra es total: económica, política, diplomática, militar y de todos. Podría ser Armagedón.

Las señales son alarmantes y lo nuclear una tentación en manos de muchos nuclearizados espíritus que tienen la manzana de oro en sus manos y deben elegir a quién entregársela. A todos tienta.

Por menos empezó aquella guerra inicial; que continúa cada vez más bestial (brutal, irracional).

Desde cualquier bando podría lanzarse el ataque final: acabar simultáneamente con la guerra y con casi todos nosotros. La tentación existe.

Todo es posible. En la guerra no hay respuesta hasta que se ha firmado la paz. Esa que ni está ni se la espera.

Es tan posible que la destrucción del arte de la guerra fue anunciada a principios del siglo XIX por Bülow: «La colisión sangrienta de las tropas se volverá insignificante fruto de la perfección científica que alcanzará la estrategia […]; la guerra ya no será más un arte, sino una ciencia».

Mortal; la primera de las ciencias. Solo nos queda esperar a que el hombre se canse de morir por y para nada. Cuando ya esté muerto.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 enero 2023

ENTREVISTA AL GENERAL DÁVILA. Agencia EFE: EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA (La Esfera de los libros)

General Dávila: «La guerra de Ucrania acabará cuando mande la economía»

Este general retirado, con una dilatada carrera, reflexiona sobre el conflicto con motivo de la publicación de su nuevo libro, un ensayo filosófico.

NOTICIA

LUNES, 26 DICIEMBRE 2022, 14:23

  • TERESA DÍAZ/EFE

El general Dávila. Rafael Dávila/EFE

El general de división Rafael Dávila asegura que la guerra de Ucrania parece convencional pero no lo es porque está jugando un papel fundamental la tecnología y cree que acabará cuando «mande la economía». «El día en que se acaben los ‘stocks’ de armamento habrá que paralizarla».

Este general retirado, con una dilatada carrera, reflexiona en una entrevista con EFE sobre el conflicto ucraniano con motivo de la publicación de su nuevo libro, un ensayo filosófico en el que hace un recorrido a través de autores clásicos para sacar conclusiones sobre los motivos que llevan al ser humano a meterse en guerras.

¿Qué es «El nuevo arte de la guerra» (Esfera de los Libros), que da título a su libro?
Profundizo en por qué después del primer documento escrito que hay sobre la guerra, que es La Ilíada, seguimos exactamente igual. No es un libro de batallas ni de estrategias sino un ensayo ameno, no técnico.

¿Hay un método para ganar la guerra?

Sí, Sun Tzu lo decía ya hace 2.500 años: ‘vencer sin combatir’. Es el método más inteligente. Hoy en día la guerra no solamente la hacen los soldados y las armas, sino que está en la comunicación, en lo cognitivo… porque lo que persigue es poseer, dominar las voluntades del otro, y eso no se hace exclusivamente con las armas. El nuevo método de guerra que es el dominio a través de la inteligencia artificial, de las redes, de la tecnología. La ciencia y la técnica han terminado con el concepto clásico del arte de la guerra, ese abrazo entre Héctor y Ayax (La Ilíada) después de todo un día luchando.
Hoy es más la guerra de videojuegos, lo que tiene un peligro enorme. Un señor desde un sótano aprieta un botón, lanza un misil y se olvida y no sabe si mata, si no mata. Terrible.

Dice en su libro que el Dios de la guerra es la economía..
Si nos fijamos lo que está ocurriendo en Ucrania vemos que es una guerra absolutamente alrededor de la energía. La clave fundamental es el aspecto económico y la guerra se acabará cuando mande la economía. El día en que se terminen los stocks de armamento a lo mejor la guerra hay que paralizarla.

¿Hay diferencias entre las guerras tradicionales y la de Ucrania?
Parece una guerra convencional, pero aquí está jugando un papel fundamental la tecnología. Cuando Rusia invadió Ucrania nadie se esperaba que este país pudiera aguantar tanto tiempo. Ha vencido la tecnología suministrada por occidente, en concreto, por Estados Unidos. Y hay también una diferencia sustancial: lo nuclear sobrevuela todo. Rusia no hubiera atacado nunca a Ucrania si no existiese la opción nuclear y seguramente la OTAN, Estados Unidos, no hubiera esperado. Se habría penetrado en Rusia.

¿Es el as que Putin esconde debajo de la manga?
Es posible y probable. Ellos lo tienen muy claro. Vamos a esperar porque la probabilidad y la posibilidad existen. Sería absurdo decir que nunca ocurrirá.

Dice en su libro «Ucrania significa un cambio hacia no sabemos dónde, pero todo será distinto fatal».
Rusia está metido hasta el más mínimo grano de arena en el Sahel. Guerra ahora mismo hay en Corea, lo único que separa el norte del sur es un armisticio.
Argelia se está armando y a Marruecos le pasa exactamente lo mismo. Tenemos el Sahel aquí al lado y no sabemos hasta donde nos va a llevar esto que empieza encendiendo una pequeña mecha. No quiero ser alarmista pero hay que ser realista.

¿La guerra de Ucrania ha pillado fuera de juego?
Sin duda. Probablemente a Estados Unidos no. La retirada de Afganistán fue muy extraña, yo creo que Estados Unidos algo sabía. Nadie preveía una guerra larga y las consecuencias son que nos hemos quedado prácticamente sin ‘stock’.
A Europa le ha pillado la guerra desprevenida y casi desarmada si no fuese por la OTAN.

¿Quiénes están combatiendo realmente en Ucrania?
Estados Unidos y Rusia y sufriéndolo los ucranianos.

Hay cierta sensación de que Rusia está perdiendo la guerra, ¿qué tiene de cierto?
Rusia ha invadido un territorio muy grande y no se le ha expulsado. Sabe que ha tenido fracasos tremendos y occidente ha aguantado porque no está dispuesto a que sea derrotada la libertad. Rusia ahora va a recomponerse en un frente más corto y se va defender a toda costa. Vamos a ver qué pasa en enero o febrero. Lo que no va a ceder bajo ningún concepto es Crimea y su objetivo sigue siendo las orillas de los mares de Azov y Negro. Y Odesa lo tiene en la cabeza.

Asegura en su libro que el dirigente chino Xi Jumping conocía los planes rusos y que no hay que descartar que en poco tiempo haya que prestar atención a Taiwán porque las invasiones pueden ponerse de moda.
La forma de andar del gigante chino es algo distinta al de Rusia. Ellos son como un elefante, van con pasos muy lentos, firmes y seguros y no están por combatir. Taiwan lo tienen en mente pero lo harán de una manera más inteligente, sin tener que utilizar las armas, aunque si lo tienen que hacer lo harán. A través del comercio, por tierra y por mar, van introduciéndose en todos los rincones del mundo con su fuerte economía.

Qué papel puede jugar China en la resolución del conflicto?
Un papel clave. En el momento que China, no creo que por el momento lo haga, levante un poco la voz y le diga a Putin, hasta aquí hemos llegado, así será. Putin no puede vivir totalmente aislado y tendrá que enganchar su economía a la de China o a la de Irán como ya lo está haciendo. Es todo pura economía. El mayor enemigo de Rusia lo tiene dentro, en su ejército, si le falla la motivación, y en la economía, un país no puede vivir aislado, necesita recursos y mercado para vender los suyos.

Todas las guerras acaban con un alto el fuego, ¿qué escenario tiene que darse para que ocurra en este caso? ¿Se puede alcanzar un acuerdo a corto plazo? Lo digo en mi libro, las guerras son muy fáciles de empezar pero dificilísimo de terminar. No creo que acaben en un abrazo. Solo ve dos posibilidades: la económica, que haya un estrés logístico y no haya manera de abastecer de armamento, o que haya algún movimiento dentro de Rusia.

Blog: generaldavila.com

29 diciembre 2022

EL ARTE DE LA GUERRA. General Rafael Dávila Álvarez

Cuentan que hace más de dos mil quinientos años un Maestro de artes marciales, que solo era eso, Maestro, enseñaba a sus discípulos y parece ser, según el relato, que su enseñanza se centraba tanto en la educación y la cultura como en el entrenamiento y la técnica.

Un día al comenzar su diaria clase uno de los alumnos se mostraba muy agitado y contento por lo que al ser tan ostensible aquella actitud el Maestro, cuyo nombre no se nos ha dado a conocer, le pidió que diese explicaciones por su manifiesta alegría.

—Maestro: Ayer pude poner en práctica todas tus enseñanzas y comprobar que he aprendido de manera eficaz lo que cada día nos repites. Ese es el motivo de mi satisfacción

A lo que el Maestro respondió.

—En principio me gusta ese ánimo que refleja tu rostro porque la instrucción es dada solo a los entusiastas; solo guío a los fervientes. Destapo solo una parte de la cuestión, y si el estudiante no puede descubrir el resto, no digo nada más. Veamos qué es lo que has descubierto para que todos compartamos tu experiencia.

—Maestro: Me disponía a cruzar una calle cuando vi un caballo muy nervioso atado al amarradero por lo que pensé que podría ser un peligro a la hora de pasar por sus proximidades. No quise huir del peligro y asumí que tampoco era bueno tener miedo al ataque. Sin amedrentarme, confiado en la virtud de tu enseñanza, me concentré y crucé la calle cerca del animal, momento en el que el bruto caballo me lanzó una coz que con un rápido y acertado movimiento de brazos acompasado con el de mis piernas pude detener. Saludé reverencialmente al bruto y seguí imbuido en tus sabias y prácticas enseñanzas.

La respuesta del Maestro no se hizo esperar. Rotundo.

—No has aprendido nada. Tendrás que empezar de nuevo o abandonar mi compañía.

Y sentenció:

—Cuando la naturaleza prevalece sobre la cultura, se tiene a un salvaje; cuando la cultura prevalece sobre la naturaleza, se tiene a un pedante. Cuando naturaleza y cultura están en equilibrio, se tiene a un caballero.

No has aprendido nada.

—Pero Maestro… siempre nos dijiste que hay una cosa de gran importancia en la guerra: ser tan rápido como el relámpago. ¡Lo he conseguido! Para eso nos enseñas. ¿Qué es lo que debería haber hecho?

Pasar por delante del caballo. Esa es la enseñanza que te he dado y de la que nada has aprendido: Vencer sin combatir. «Abordar una cuestión por el lado equivocado es sin duda dañino». Tú lo hiciste. El lado equivocado era la grupa del caballo.

Aprovechó el maestro para concluir la enseñanza del día.

—«Si os dan el mando de los Tres Ejércitos, ¿a quién habríais nombrado lugarteniente? El mismo maestro dio la respuesta: «Como lugarteniente mío no hubiera escogido a quien lucha con tigres o atraviesa ríos sin sentir miedo. Más bien a alguien que estuviera lleno de temor antes de entrar en acción y prefiriera siempre una victoria lograda mediante la estrategia».

Este pensamiento tan conocido y que se repite en varios tratados clásicos en los que se trata el arte de la guerra transmite la idea de que hay que aprovechar las propias ventajas para enfrentarlas contra los puntos débiles del enemigo. La estrategia militar. El arte de la guerra, que como nos recuerda el filósofo en palabras del poeta: es el arte de la vida: «Amo la vida, con saber que es muerte».

¿Cuál es esa estrategia, qué es la estrategia? Sin duda la decisión óptima. El arte de dirigir las operaciones militares.

Conocen la fama del caballo Ji que era apreciado no por su fuerza física, sino por su fuerza interna.  Es la primera historia sobre: Astucia, engaño, habilidad, estrategia, en definitiva: guerra.

La competición de caballos de Tian Ji es un cuento muy famoso en China porque se dice que fue la primera aplicación de la teoría de juegos de las matemáticas. Durante el período de los Reinos combatientes (475 – 221 a. C.) tanto el Rey Qi Wei Wang del reino Qi, como Tian Ji el general militar de su país, eran aficionados a la competición de caballos. Estos dos hombres clasificaban sus caballos para competir según su categoría: superior, intermedia y baja. Aún sabiendo que, en cualquier nivel, los caballos del rey eran más potentes, Tian Ji seguía compitiendo, cosechando varios fracasos consecutivos. En una competición su estratega militar Sun Bin se le acercó diciendo: “Mi general, tengo una idea para que no vuelva a perder”.

El rey mandó primero su caballo de la categoría superior mientras que Tian Ji, según las instrucciones de estratega, sacó su caballo del nivel más bajo para que compitiera. Lógicamente, el caballo del rey ganó la primera carrera. En la segunda, Tian Ji eligió a su mejor caballo contra el de clasificación intermedia del rey y, sin duda, ganó el del general. En la final, Tian Ji volvió a ganar con su caballo de categoría intermedia contra el de nivel más bajo del rey. Así venció al rey por 2 a 1. Esta victoria sorprendió al Rey Qi Wei Wang y el general aprovechó esta ocasión para recomendarle al rey a su estratega, Sun Bin, a quien llegó a apreciar tanto el rey que le acabó nombrando consejero militar. Gracias a Sun Bin el rey obtuvo numerosos éxitos militares.

Estrategia de guerra. Decisión óptima.

Arte de la guerra.

General Rafael Dávila Álvarez. Escritor

Blog: generaldavila.com

27 diciembre 2022

EL DISCURSO DE NAVIDAD DEL REY. Rafael Dávila Álvarez

Sé que la interpretación que hago del discurso navideño del Rey les va a sonar algo extraño porque hasta ahora a nadie le he oído ni leído en la línea que me expreso. Pero como para gustos no hay nada escrito (o sí, pero se ha leído muy poco) expongo mi criterio simple y humilde para ampliar el abanico de posibilidades y de esa manera ver las palabras del Rey como me gustaría verlas y veo. Si estoy equivocado ¡vaya que lo siento!, pero si me acerco a lo que el Rey piensa ¡vaya que me alegro!

Dice el Rey.

«Por ello, nuestra seguridad también se ha visto afectada. España, además de reforzar con nuestros aliados la capacidad de defensa colectiva, se ha unido a la inmensa mayoría de la comunidad internacional para apoyar a Ucrania; y para reafirmar su compromiso de que la soberanía, la integridad territorial y la independencia de los Estados son principios irrenunciables de un Orden Internacional basado en reglas y que siempre debe buscar la paz».

Palabras en las que nadie centra la atención cuando parecen un calco de ese artículo de nuestra Constitución que tanto les molesta a muchos. En mi humilde opinión la redacción de las palabras en el discurso del Rey ha ido en la dirección que todos deberíamos recordar: el camino constitucional. Orden basado en reglas y no caprichos o interpretaciones ad hoc.

Dice nuestra Constitución en su Artículo 8.

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Repito: Soberanía, integridad territorial y la independencia de los Estados. A buen entendedor… ¿Se parecen a las del Rey? Suenan con gravedad. ¿Se han colado en el discurso?, ¿sin querer queriendo?, ¿con acierto e intencionalidad? El discurso va y viene, dice y no dice, se prolonga, rodea sin apretar demasiado, Reales y entendibles palabras: unidad, integridad territorial, soberanía del Estado, muy conocidas entre nos y por Vos. Porque la guerra no son solo los cañones. Unos la hacen así y otros a su manera: siempre al filo de la Ley o de manera clara vulnerándola y apoderándose del Poder.

Claro que la rotundidad aparece más adelante, ya sin circunloquios ni tapujo alguno. Después de mencionar aquello que algunos quieren olvidar o enmendar, el Rey da la clave de nuestro éxito, la Transición: «…gracias al éxito de nuestra transición a la democracia y la aprobación de nuestra Constitución», para a renglón seguido señalar el problema que es continuación de todo lo inicialmente expuesto.

«Las democracias en el mundo están expuestas a muchos riesgos que no son nuevos; pero cuando hoy en día los sufren, adquieren una particular intensidad. Y España no es una excepción.

Pero hay tres sobre los que quiero detenerme porque me parecen muy importantes: la división es uno de ellos. El deterioro de la convivencia es otro; la erosión de las instituciones es el tercero».

Eso es lo que ha dicho el Rey envuelto en papel transparente y con un lazo navideño para poder superar el filtro de la implacable censura que hoy atenaza, incluso con leyes, a una España navideña que se debate entre altos índices de pobreza y corrupción y el golpe de Estado en el control del poder judicial. ¿¡Cómo no iba a ser también un deseo maniático de controlar la Zarzuela e incluso sentarse en el trono!?

Me gustaría estar dotado de la información y capacidad suficiente para conocer el borrador inicial del discurso Real.

Todos podemos figurárnoslo.

Lo que está claro es que esta España que nos gobierna lo hace dispuesta a llevarse todo por delante.

El Rey Don Felipe no ha podido estar más claro y contundente. A buen entendedor…

Claro que es mi personal forma de entender un discurso que si no fuese así, si yo estuviese equivocado, nada tendría de destacable. Es otra posibilidad. También son muchos los años que me avalan a la hora de analizar ciertos temas,

Por los signos los conoceréis. Ya casi nadie conoce a nadie ni adivina los tiempos ni interpreta los signos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División

Blog: generaldavila.com

26 diciembre 2022

 

NUESTROS SOLDADOS: CARLOS ARÉVALO LÓPEZ. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Carlos Arévalo López es soldado del Ejército español. Ayer día 22 le fue entregado el premio Deportista del año 2022 por el Comité Olímpico Español (COE) con la presencia del Jefe de Estado Mayor del Ejército, Amador Enseñat y Berea.

¿Méritos?

—Medalla de bronce en el Campeonato del Mundo Sub-23 de 2016 en la prueba K1 en la distancia de 200 metros

—Medalla de Plata en el Campeonato Mundial de 2019, K-4 500 metros, celebrado en Hungría, junto a tus inseparables compañeros, Saúl Craviotto, Marcus Walz y Rodrigo Germade

—Medalla de plata en igual prueba y con la misma tripulación, en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021.

—Diploma olímpico, obtenido por su quinta posición en la Final Olímpica en prueba K-1 200 metros.

—Campeón del mundo año 2022 en piragüismo modalidad k4-500 metros

—Campeón del mundo año 2022 en piragüismo modalidad k1-200 metros

Si todo fuese eso sería mucho, pero la excelencia es mucho más. La condecoración de un soldado es una medalla interior: la de amar a España y cultivar en su vida diaria las virtudes del honor, valor, sacrificio y ejemplaridad. Motivo de subir al pódium del honor es ser soldado de la mejor Infantería del mundo en el Regimiento de Infantería Príncipe nº 3, con guarnición en Siero, Asturias.

Hace un año por estas fechas sobre su pecho le fue impuesta la Cruz al Mérito Militar. Lo hizo el Jefe de Estado Mayor del Ejército, que le decía: «Sin embargo, por muy importantes que son y serán tus triunfos deportivos, la recompensa que acabas de recibir (la Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco) no premia tus hazañas competitivas sino haberlas conseguido siendo un magnífico soldado de la Infantería española, ese soldado que tiene por principal hazaña “obedecer, sin pedir ni rehusar”, un exponente de los valores de nuestro Ejército de los que siempre te has sentido orgulloso, un ejemplo para tus compañeros de la milicia y un modelo para todos los jóvenes de nuestra sociedad».

Su carrera, su oficio, le lleva por los valores de la disciplina y la entrega a los demás. Él quiere formar parta de la milicia y ahí está en su lucha para que su vida sea esa del compañerismo, amistad y unión y socorro: el oficio militar.

Con su premio él iza la bandera de nuestros ejércitos al mástil del ejemplo, guía de comportamiento y muestra de que este es un oficio de temple y acero, de esfuerzo e inteligencia, de ciudadanía y de amor.

No sé si su cuerpo vibró tanto en el pódium del deporte como en el del oficio de soldado. No sé que me inspira a pensar que Carlos Arévalo López estiraba su fuerte cuerpo de guerrero y apretaba sus brazos de remero y todo ello no le era suficiente para soportar el peso de la responsabilidad que sentía cuando el JEME le decía:

«Soldado Arévalo, la condecoración que te he impuesto, en nombre de la Sra. Ministra de Defensa, no es sólo un honor, encierra una responsabilidad. Te obliga a seguir ganando medallas deportivas para España, a continuar siendo un ejemplo para nuestros militares y ciudadanos, a permanecer en nuestras filas compaginando el amor al deporte con la entrega a la carrera de las armas, a perseverar en tus entrenamientos deportivos y en tus esfuerzos formativos para lograr la ansiada promoción profesional. Estoy seguro que los valores que atesoras y practicas junto con tu capacidad de trabajo y sacrificio te permitirán cumplir con éxito tan exigente misión».

Este miércoles día 21 volvió al pódium y, fíjense la talla del soldado, lo hizo de uniforme. Nadie se lo ha pedido. Él escribió al Jefe del Ejército para solicitar la debida autorización y recoger el premio con su uniforme de soldado y el JEME sin dilatar el tiempo contestó:

«Tienes mi permiso para recibirlo de uniforme».

Porque en ese uniforme estamos todos; aquellos que con o sin pódium se suben cada día al servicio de España en un continuo remar en la dirección del valor, el honor y el sacrificio.

Gracias Soldado Carlos Arévalo López. Del Ejército español, de la fiel Infantería española…

Ni pedir ni rehusar y todo dar.

Emocionante sencillez y humildad la de un soldado que cosecha éxitos para su patria España y los comparte con sus compañeros.

El Jefe de Estado Mayor del Ejército, General de Ejército Amador Enseñat, con el soldado Carlos Arévalo

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 diciembre 2022

 

PRESUPUESTOS Y MINISTROS DE DEFENSA PARA LA GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A todos se les llena la boca de milicia y ardor guerrero cuando entran por la puerta del 109 del Paseo de la Castellana de Madrid, sede del ministerio de Defensa.

No voy a hacer ningún análisis del comportamiento de los titulares del ministerio más fácil del ejecutivo, aunque ganas no me faltan de hablar de aquel del piano o del manchego metido a mal poeta y peor defensor de la Defensa.

No solo la peor pareja, sino que también hubo quien hizo trizas la Legión y jugó con el personal militar reducido a sus leyes. Ya sin remedio.

Lo que quisiera traer a debate es que ninguno, o casi, ahondó en los presupuestos para la Defensa de España, que no son para los ejércitos sino para que los ejércitos defiendan a España, es decir para que todos los españoles vivan en libertad, esa que solo se obtiene desde la seguridad y tranquilidad que marca el artículo 8 de la Constitución; y fíjense que se da la paradoja que es defensa incluso de los que no quieren una España fuerte y unida:

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Aquí y allí todos hablan de guerra, pero nadie habla del dinero que hace falta para la guerra. Les dije que uno de los síntomas de fatiga de una guerra es la escasez de munición y la dificultad para reponer un material que requiere mucho tiempo para su fabricación y puesta en marcha. Es decir que dependemos de dos cosas: el presupuesto y una industria capaz de satisfacer las necesidades de la Defensa en tiempo y espacio. Esto es algo que ha pillado desprevenidos a casi todos los ejércitos al creerse que ya no había guerras largas, que todo era cuestión de semanas y que con lo que tenían era suficiente. Algo de lo que alertó el Jefe de Estado Mayor de la Defensa de España en su reciente comparecencia ante la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados: «La industria de Defensa forma una parte fundamental de la Defensa Nacional y tienen las capacidades que tienen. Entonces, aunque haya más dinero, en muchas ocasiones no es posible obtener lo que se quiere porque hay un límite en las cadenas de producción. Por eso yo he dicho que esto a lo largo de estos años debe permitir mejorar la competitividad de nuestra industria; han tenido un periodo de contracción importante durante todos los años en los que prácticamente no ha habido inversión o ha sido escasísima y ahora, evidentemente, no se les puede pedir para mañana que cambien radicalmente esto…».

Tenía que tronar para que nos acordásemos de que las tormentas no avisan y que cuando llegan no es cuestión de lamentarse. «Cuando estalla el trueno es demasiado tarde para taparse los oídos».

De repente todo ha cambiado y nos ha pillado, como vulgarmente se dice, desnudos. Sin traje que nos cubra. Nueva revisión estratégica, nuevo planeamiento de fuerzas, nuevo objetivo de capacidades militares, y todo ello sin quitar el ojo a la guerra de Ucrania.

¿Qué habrá al otro lado de la colina? La eterna duda de la guerra del futuro. ¿Cuántica o mecánica? ¿Fisión o fusión? ¿Qué nos depara el futuro?

Nadie podría imaginar que un Gobierno formado por socialistas y comunistas, apoyados en el pilar del separatismo, iba a subir el presupuesto de Defensa en un 26%. ¿Por qué? Gravedad sin duda ante la incertidumbre y presiones de nuestros aliados, lo que nos demuestra que estamos ante una situación de máxima gravedad. Es notorio que en España ha pasado desapercibida la mayor subida presupuestaria en Defensa de los últimos cien años. Desde luego de nada serviría si esta subida es coyuntural y una vez resuelta la actual coyuntura pasamos a lo de siempre. Porque lo de siempre, señores ministros de Defensa de la historia democrática del Reino de España, es que ninguno de ustedes, ninguno, se tomó en serio esto de la Defensa y creían que era mejor dejarse matar que defenderse, todos, y a esa situación nos han arrastrado.

Ha tenido que llegar doña Margarita Robles al ministerio de Defensa para indicarles el camino. La actual ministra de Defensa a pesar de estar rodeada de emboscadas y campos de minas ha sido capaz de subir el presupuesto de Defensa un 26%. Ese es el dato. Positivo. Tomen nota los mariscales de campo que nunca supieron lo que es ser sacrificado soldado español que todo lo aguanta menos que le hablen alto.

Algunos de los que se subieron al reglamento de honores militares lo hacían a voces. Pero de presupuesto ni para la dignidad del combate diario.

Esperemos que el paso final sea asumir que la Defensa no es algo partidista ni de partido, sino común, indivisible y necesario para la libertad y el bien común. Mientras juguemos con los soldaditos y nos guste más el pódium y mandar generales que el bien común no iremos a ninguna parte. No me canten canciones guerreras y se pongan estrellas en las solapas. Nunca mandarán nada, porque no es esa su misión en las Fuerzas Armadas, sino armarlas de verdad y hacer uso de ellas para lo que están.

Sí: por primera vez tenemos un presupuesto digno, aunque tan tarde que de nada servirá si no se convierte en estructural; con una ley de consenso y que contemple la guerra del futuro que ya está en marcha.

Es necesaria más que nunca una ley de programación y financiación de la Defensa. Por primera vez nos vemos más cerca.

La guerra llama a nuestras puertas. Un futuro incierto está golpeándonos. Todos ustedes deberían saber distinguir al cuco del gavilán, que no son iguales como Plinio creía. Los huevos en nido ajeno.

¿Es que no se dan cuenta?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez        

Blog: generaldavila.com   

15 diciembre 2022

PRESENTACIÓN DEL LIBRO EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA EN LA CORUÑA. Rafael Dávila Álvarez

Hoy día 13 (y martes, día afortunado como ninguno) a las 1930 horas presentaré en el Museo Militar de La Coruña mi recién publicado libro El nuevo arte de la guerra prologado por Gabriel Albiac y editado por La Esfera de los libros.

Volveré a comunicarlo, pero les anticipo que en Madrid lo presentaré en el Instituto de Historia y Cultura Militar el próximo día 21 de diciembre a las 1800 horas.

En la presentación en La Coruña estaré acompañado del Coronel Director del Museo Histórico Militar de la Coruña, D. Antonio Montero Roncero, de D. Manuel Santiago Arenas Roca, Editor, librero, amigo,  y del Coronel D. Antonio Bernal Martín, Delegado de Defensa en Galicia. Un honor que me brindan y que públicamente reconozco y agradezco.

Volver a La Coruña que es mi hogar, mi casa de niño, mi primer amor que fue el definitivo, me devuelve sentimientos que son tan fáciles de entender que imposibilitan declararlos.

Hace algo más de un año presentaba también en la Coruña mi primer libro La Guerra Civil en el norte y en una declaración de intenciones pienso volver con el tercero que ya les adelanto será una explosión de documentos inéditos. La esperanza de volver a la Coruña me hace diligenciarme en su escritura para no demorar demasiado mi vuelta a esta ciudad que tanto me atrae.

Les vengo ahora con este libro: El nuevo arte de la guerra donde hablo de algo tan viejo como es la teoría de la guerra que es en definitiva una teoría del hombre. No me van a oír con palabras técnicas ni contaré batallas, porque de lo que este libro trata es de la vida que ha sido acompañada siempre, siempre de la guerra. No hay siglo, casi no hay años en nuestras vidas, en nuestra historia que no esté marcado por algún conflicto bélico.

Entender su porqué y el origen de ese fenómeno hombre-guerra es lo que he tratado e intentaré explicarles por lo que les animo para que este próximo día 13 me acompañen. Les espero.

No paso ahora a contarles el libro; solo decirles algo: no se van a aburrir y este general estará allí para contestar a todo; repito a todo lo que ustedes quieran interrogar.

Martes y 13. Feliz Día. Le espero con la suerte de la mano. Y con el libro. Les aseguro que como regalo navideño acertarán con él. Es un libro que lleva en sus adentros lo más querido: Paz y buena voluntad.

Rafael Dávila Álvarez. General y escritor

Blog:; generaldavila.com

13 diciembre 2022

¡AVISPA! ¡ALCORNOQUE! ¡FUEGO, MOVIMIENTO Y CHOQUE! ¡IN-FAN-TE-RÍ-A! (General de División Rafael Dávila Álvarez)

inmaculada1‹‹El Recluta que llegare a una Compañía, se le destinará a una Escuadra, de cuyo Cabo será enseñado a vestirse con propiedad, y cuidar sus armas, enterándosele de la subordinación, que desde el punto en que se alista en el servicio, debe observar exactamente. A ningún Recluta se permitirá entrar de Guardia, hasta que sepa de memoria todas las obligaciones de una Centinela, llevar bien su arma, marchar con soltura, y aire, y hacer fuego con prontitud, y orden››.

Saber con precisión el nombre de los Cabos, Sargentos y oficiales de su Compañía… ¿Lo recuerdan?

Soldado soy de España

y estoy en el cuartel

contento y orgullosos

de haber entrado en él.

Amor a la Patria, tu  juramento a la Bandera.

Al  jurarla la besé

y fue el beso una oración.

Madre mía, madre mía

el que te daría con el corazón.

No se olvida, nada de esto se olvida. Tampoco el lugar, el Arma, Cuerpo o Servicio donde has servido. Sí, servir es lo que se hace en milicia, servir a la Patria y eso se sabe antes que cualquier otra cosa. Se servía en Infantería, Caballería, Artillería, Ingenieros, Transmisiones o en los imprescindibles Cuerpos y Servicios. Ahora ya no hay Armas (la política también en la semántica) sino Cuerpos militares y especialidades fundamentales. El caso es que no van a acabar con las Armas y menos con su espíritu. Lo primero que sabe un soldado, antes incluso de llegar al campamento, es el arma a la que pertenece. Lo sabe y lo asume con honor y orgullo. Asume su historia, su peculiar forma de acción que la caracteriza. Porque ser de Infantería o de cualquier Arma combatiente o servicio no es tener una especialidad sino tener un sentimiento que penetra desde la historia del conjunto hasta tus entrañas llegando a contagiar tu cotidiana vida con su peculiar forma de ser.

 

Armas y Cuerpos funde nuestro emblema

en unión y hermandad sin igual

y unida siempre luchará hasta el fin

por España la Academia General

Estos primeros días de Diciembre tienen un significado muy especial para los soldados españoles. Es la celebración de las Patronas, Arma de Artillería: Santa Bárbara. Infantería: la Inmaculada Concepción. Nuestra Señora del Loreto: Ejército del Aire.

Quien sirve se encomienda, quien firma con un beso a su Bandera morir por ella, reza; quien se aleja de su casa y de los suyos, mira al Cielo y espera:

Como la madre que al niño le canta

la canción de cuna que le dormirá

al arrullo de una oración santa

en la tumba nuestra, flores crecerán.

El que se encomienda y reza, espera: amparo, consuelo y perdón

 

Al morir el valiente Artillero

defendiendo tenaz el cañón, el cañón

dale ¡ Oh Virgen¡ sublime y piadosa

siempre  amparo, consuelo y perdón,

siempre  amparo, siempre amparo,

siempre  amparo, consuelo, consuelo y perdón,

siempre  amparo, consuelo y perdón.

 

Por eso un soldado reza. A la Buena Muerte y al Dolor de una Madre, a la Virgen del Carmen,  a Nuestra Señora del Loreto, a la Inmaculada Concepción. A Santiago Apóstol o a Santa Bárbara, San Fernando, San Juan Nepomuceno o a Santa Teresa de Jesús.

Son pechos que esperan anhelantes besar la cruz aquella

 

De pechos que esperaron anhelantes

besar la cruz aquella

que forma con la enseña de la Patria

el arma con que habrán de defenderla

 

Algunos han renunciado a la trascendencia y piensan que la muerte es el final, pero cuando esta se ve cerca y se convive en su proximidad, no hay soldado que no rece. Dicen en la Armada que el que no sepa rezar que vaya por esos mares, verá como lo aprende sin que le enseñe nadie.

Hoy el rezo es por todos ellos, por los que celebran en estos días su Patrona.

Pero mi Arma es Infantería, mi Patrona la Inmaculada Concepción y a Ella hoy es mi canción

 

Ardor Guerrero vibre en nuestras voces.

y de amor patrio henchido el corazón.

entonemos el Himno Sacrosanto.

del deber, de la Patria y del Honor.

¡Honor!

De los que amor y vida te consagran.

escucha, España, la canción guerrera

canción que brota de almas que son tuyas

de labios que han besado tu Bandera.

De pechos que esperaron anhelantes

besar la cruz aquella

que forma con la enseña de la Patria

el arma con que habrán de defenderla.

Al final creo que todos somos de infantería, que caminamos con la misma carga, que hemos vivido momentos en los que el camino era una encrucijada que hacía nuestro paso lento y vacilante. Todos hemos sido centinelas en largas noches de espera, sin saber lo que tras la aurora nos esperaba. Todos llevamos huellas de heridas cicatrizadas y úlceras de las jamás curadas. Todos somos infantes de manos agarrados, cuando sabes que tú solo no puedes y necesitas del otro su mirada, que te empuje, que te anime, que te diga ¡tira, que de esta salimos!, ¡que no pasa nada! Aunque lleves las plantas de los pies y el alma calcinadas.

Y es que todos somos infantes porque todos hemos sentido la angustia de esos instantes en los que tanto importa la vida porque intuyes que todo puede acabar, para siempre. Ser infante es rezar y esperar, buscar amparo, consuelo y perdón.

Todos somos infantes de Nuestra Señora Inmaculada. Somos una canción que brota de almas que son suyas y de labios que han besado la Bandera.

Porque todos hemos  besado la Cruz aquella que forman la enseña de la patria y el arma con que habían de defenderla.

Infantes, soldados que sirven a pie, devoto soldado español que hacia un hoyo en la tierra para guardarse del frío y del aire. Junto a la iglesia de Empel. ‹‹A las primeras azadonadas saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer. La imagen, entre las banderas, es llevada en procesión a la iglesia y los soldados rezan con fe a su Virgen Inmaculada››.

Griten conmigo, gritemos todos por nuestra infantería. Se oirá en todos los cuarteles de infantería los jóvenes gritos que desde el amanecer, hace ya muchos años, lanzan los infantes el día de su Patrona:

¡AVISPA! ¡ALCORNOQUE!  ¡FUEGO, MOVIMIENTO Y CHOQUE!    ¡IN-FAN-TE-RÍ-A!

¡Feliz Patrona!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

8 diciembre 2022

CONSTITUCIÓN. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

CONSTITUCIÓN

El poder sin límite no es poder sino Dictadura. Regula ese límite el acuerdo legal que los pueblos se dan al que llamamos Constitución. Ocurre que esa Ley es para todos y no es suficiente con respetar la letra, sino que hay algo mucho más importante: respetar el compromiso moral que encierra su articulado y que no es otro que la base de la Constitución, en lo que se fundamenta, que no es otra cosa que la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. Es decir que no se basa, ni se compone ni se redacta de manera ajena a la unidad, o dicho de otra manera sin unidad no hay Constitución en España que dicho por segunda vez de otra manera es decir que no hay España, o por tercera vez: no hay nación española. Ni españoles, ni historia de España, ni cultura española, ni idioma español; no hay fronteras ni regiones, no hay nada más que traiciones y traidores, algo que no recoge texto legal que no sea el de los piratas.

Ante las diferentes interpretaciones que pueda tener una Constitución se marca un mal llamado Tribunal Constitucional que como hay mucha piratería todos quieren subirlo a su barco y que enarbole su insignia partidista y nosotros nos creamos su independencia y virtud, su compromiso con la Ley y la justicia.

Pues creo que debe ser lo contrario. Obras son amores. No me quieras tanto y quiéreme mejor.

En política todo debe estar basado en la desconfianza porque aquí es imposible fiarse de nadie. Nadie quiere a nadie y ni entre ellos se quieren. Cada cual interpreta y decide según su interés y beneficio. Es mejor sospechar y acusar que verse envuelto en el engaño.

Ser juez y parte forma parte del truco y no fiarse ni del compañero de pareja norma muy saludable para la libertad y por tanto para la democracia.

Constitución albada y muy manipulada en su interpretación. Razón por la que el asalto al Constitucional forma parte de la actividad más frenética de los partidos para asegurarse el poder omnímodo por encima de la Constitución.

LA UNIDAD DE ESPAÑA

Hay una historia común más antigua que La Constitución. Es la que nos ha llevado a construir esta bella y gran Nación llamada España. En su seno están nuestros tiempos, los orígenes, cada paso y sentimiento. No podemos despreciarla, inventarla o abandonarla. Significaría desaparecer del tiempo y el espacio. Es de todos y gracias a todos. Por eso es la ley que conforma nuestra convivencia y solidaridad: la indisoluble unidad de la nación española. Por eso su significado: Patria común e indivisible de todos los españoles. Es así y así debe seguir. Cueste lo que cueste, pese a quien pese.

Ahora ¡después de tantos años!, unos pocos, muy pocos, nos incitan al enfrentamiento que, aunque no se produzca, dejará abiertas heridas, casi incurables por ser entre hermanos, entre histórica y genéticamente iguales.

Está en grave riesgo la unidad de España. Crisis oculta bajo los pliegues de una rugosa y oscura forma de hacer política de mínimos y mantener el poder a toda costa y a costa de la debilidad de los españoles que, incomprensiblemente, aguantan todo, incluso lo jamás visto: que les hablen alto y con mentira. Que se les mienta. Que destruyan su unidad.

Llevamos años avisando. Cada paso hacia la ruptura lo hemos denunciado dando a la vez soluciones amparadas en la Constitución. Con respeto, pero con firmeza. Recordando nuestra misión, la de españoles, y el juramento ante nuestra Bandera. No por ser militares, que también, sino por ser españoles, como tantos, millones, que se han sumado a nuestra indignación y propuesta: Defender la unidad de España. Muchos hemos sentido la soledad y el vacío sin saber cómo actuar, donde hablar, gritar, manifestar, sentir el amparo y la esperanza de que esto no sucederá. Pero las heridas ya están abiertas ante la escandalosa pasividad de nuestras instituciones que han cedido la iniciativa a los independentistas y antisistemas. Ellos nunca han ocultado sus intenciones que han aireado con provocación y flagrante permisividad.

Ya no hay lugar para el diálogo. Inútil propuesta. Mentira. Una más. Para ellos no hay más recorrido que el que les lleve a la ruptura, a la suicida independencia.

Ante esta situación ¿qué hacer? ¿Confiar en las instituciones? Nadie se fía. La culpa es de ellos. Nadie nos convoca, nadie nos reclama, nadie nos conforta. Corta se queda la palabra cuando los hechos nos adelantan. Se va cumpliendo lo que ayer decíamos, pero peor es que se va a cumplir lo que decimos hoy. Cada vez el futuro está más cerca. Y no hay movimiento que nos tranquilice. Ni líder en quien confiar. España se rompe.

Día de la Constitución española junto al mensaje que recibo de un veterano; y lo transcribo

Soy soldado y juré ante la Bandera a mi patria defender hasta morir si necesario fuera.

Soy soldado y conozco la Ley y su mandato. Tradición junto al fervor patrio.

Soy soldado y como tal, joven o viejo, mantengo mi palabra donde incluso no pueda.

Soy soldado y cumplo con hechos el beso que de mis labios saliera.

«¡Desgraciado país aquel que hace odiosa la carrera de las armas, aquel que alquila los ejércitos en los días de peligro, aquel que los degrada nutriendo sus filas de hombres sin virtudes ni patriotismo, aquel que con su menosprecio mata el honor militar y ahoga las nobles ambiciones! Repasad la caída de todos los grandes Imperios y veréis que el primer síntoma de ella ha sido la desorganización moral de las tropas, el rompimiento del lazo que debe unir al ejército y al país, el desprecio o el odio del ciudadano al soldado» (Comandante Villamartín).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 diciembre 2022

 

 

 

EL REY ANTE LA SEDICIÓN. Rafael Dávila Álvarez

Muchos españoles de a pie se rigen por las moderadas y prudentes palabras del Rey, símbolo de la nación española y referente ante la confusión del mismo concepto de nación. No suele ser frecuente oír al Rey hablar de manera institucional de asunto tan grave como lo es la unidad de España, que Él simboliza, pero en momentos de crisis nacional, —el actual lo es, ya que se están poniendo las bases para la independencia de Cataluña que se encuentra en rebeldía institucional—, no es necesidad sino obligación institucional que se pronuncie ya que de no hacerlo a muchos les surge la duda de si España podría dejar de serlo, por uno u otro camino.

El Rey lo hizo. Habló. Contundente y muy claro. Día 3 de octubre de 2017. Todos lo entendimos, aunque algunos, entendiéndolo, sabían que con ellos no iba aquel discurso y que aquellas palabras formaban parte del esquema general trazado para una España que no lo será. El Rey quizá forme parte de lo que dejará de ser y nadie habrá tenido la culpa. No hay que ser muy listo ni entendido en política para ver como paso a paso se va desmontando lo que hasta ahora se había construido sobre una base de convivencia y decoro con la historia de España y sobre todo con el respeto a todos los españoles. Porque la primera misión de un gobernante es gobernar para todos y respetar las normas de convivencia entre españoles, sean sus votantes o no, y evitar predisponer a los ciudadanos al enfrentamiento y situar a la nación ante la fuerte dicotomía de conmigo o contra mí.

No hay dos Españas ni tres ni cuatro ni diecisiete; hay una y muy fuerte, pero se pueden construir desde dentro, desde el poder, todas las divisiones que uno quiera a base de mentir, inventar, legislar y dar dinero. No hay más ni menos en estos momentos donde la identidad se construye desde los presupuestos del Estado y desde la aprobación de las leyes para lo que antes se aprueban los jueces que han de dictaminar su legalidad constitucional. Es decir que el que hace la ley hace la trampa. Como decía d´Ors «en el principio fue el membrete».

A las pruebas me remito.

Ante el delito cometido por las Autoridades Catalanas: proclamar la independencia de Cataluña, es decir, quebrar la Constitución, enfrentar a españoles contra españoles…

DIJO EL REY: «Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente−la independencia de Cataluña» […] «han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley… […] «Han quebrantado los principios democráticos» […] «Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional…».

El problema de seccionar el discurso es que no hay ni una frase que sobre. Tampoco que falte. Pero como todo el discurso ha sido desdibujado con una y exclusiva pincelada del presidente del Gobierno, puesto de acuerdo con esos a los que el Rey señalaba, todo queda en una gran incógnita que cada día más nos asombra e introduce en una nube de incongruencia y desconocimiento sobre a quién hacer caso y de quién escuchar la directriz, el consejo, la norma, la palabra y la Ley.

Terminaba el Rey sus palabras —¿Borradas, olvidadas, condenadas…?—el 3 de octubre de 2017, cuando se delinquía contra la unidad de España:

«Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España».

Las palabras del Rey han tenido respuesta; ahora. Unos años, después, el suficiente para enfriar las cosas y manipular la infraestructura del Poder y asentarlo sobre un único Poder, ¿con qué nos encontramos?: indulto y más abiertas las puertas al independentismo: ni rebelión, ni sedición ni, por supuesto, unidad de España.

¿Puede habar mayor delito político, institucional, que pretender destruir España desde dentro?

Pocas cosas deberían separarnos en cuestiones políticas, pero desde luego nunca la de no respetar los artículos 2 y 8 de la Constitución en los que se proclama la unidad y el poder para su defensa:

—Artículo 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Y se demuestra la enorme importancia que esa unidad tiene poniendo en manos de los representantes de la Soberanía Popular a las Fuerzas Armadas para su defensa:

—Artículo 8.1. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

No va a ser fácil llevar a cabo el delito, aunque el intento ha sido allanado para cometerlo impunemente sin existencia de sedición o rebeldía. Un camino sin obstáculo.

Si hacemos caso a las palabras del guía, del símbolo de la nación española, deberíamos cerrar esa posibilidad y no facilitarla. ¿Cómo? Respetando la Constitución y por tanto la independencia Judicial.

Habló el Rey aquel 3 octubre de 2017.

Somos quizá enemigos de nosotros mismos. Ninguna nación soberana consiente que se utilice la violencia o la amenaza de violencia con el fin de coaccionar a las más altas instituciones del Estado, limitar su autoridad pública y afectar a la integridad territorial.

Eso dijo el Rey y parece que nadie le hizo caso.

La confusión ahora es generalizada y todos saben lo que digo y porqué lo digo.

Ahora van a seguir el camino emprendido y sin consentir que se les levante la voz. Ni alta ni baja voz.

Amplio camino. Emboscados nos esperan.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 noviembre 2022

 

 

 

ASESINOS. Rafael Dávila Álvarez

Son los que asesinan, que yo creí que era eso; pero no: también aquel que es ofensivo, hostil, dañino. ¿y qué es asesinar?: «Matar a alguien con alevosía, ensañamiento o por una recompensa». Esta definición que da el Diccionario de la Real Academia está acompañada por otras dos: «causar viva aflicción o generar disgustos» y «Dicho de una persona en quien se confía: Engañar en un asunto grave».

Es decir puedes ser asesino sin asesinar (?). De acuerdo con la tercera acepción si confías y te engañan en asunto grave resulta que el que lo hace es un asesino, de lo que deduzco que entonces podemos decir que se ha cometido un asesinato.

¿Descabellado? A mí no me pregunten. Me limito a copiar el texto del Diccionario de la Real Academia. Por lo tanto, deduzco, que hay mucho asesino suelto sin necesidad de que nadie te pueda señalar por decir lo que no es o por acusar de pistolas, y bombas lapas. Se puede tildar a alguien de asesino solo por engañar en un asunto grave. Si no es así ruego al señor Santiago Muñoz Machado director de la Real Academia Española (RAE) que me lo explique, aunque según acaba de declarar «No somos dueños de la lengua, cada cual que lo use como considere», lo que me lleva a pensar que la libertad también está en usar las palabras como cada cual quiera y vea, mejor le convenga, a su libre albedrío (¿qué será eso?), para hacer buena política, como churros y porras, para tocar y destrocar y que entonces no sé cuál es la labor del señor Muñoz Machado ni sé para qué (¿puedo decir coño?) existe la Real Academia Española (RAE), que no lo es, claro, de la Lengua como alguno piensa, sino a veces deslenguada. Eso sí; Española. Depende.

Asesino se conjuga en el Código Penal, pero no en el diccionario, de ahí que se escapen los asesinos entre palabras y promesas; que nadie sepa si es peor ser homicida o asesino, porque todo está en la alevosía, el precio o ensañamiento y el tiempo se vuelve y revuelve para unos mejor que para otros, que «todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar», ahora es la hora de unos y luego será la de otros, pero aquí nunca digas de esta agua no beberé.

¿Ustedes se imaginan a los que señalaron como objetivo a las Torres Gemelas aquel 11S presentándose a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de América? ¿O sentados en el trono del Palacio del Elíseo?

Sí. Es una pregunta retórica. Pero no hay mayor poder que el que da el combate con la lengua, servirse de la palabra y olvidar los hechos mientras baila la seductora víbora que se mueve en la política que encanalla la libertad con las falsas proposiciones y se mueven las máscaras zigzagueantes al ritmo del sonido del engañoso discurso.

Han entendido hasta la última palabra. Saben lo que digo: asesinos. No los de la RAE.

Conozco una versión que si ustedes quieren podemos llamarla también retórica, pero les ruego que la mediten. El escritor, Diego Saavedra Fajardo no la aplica a este caso porque era lo mismo, aunque otros tiempos. Para el caso no importa. Hagamos como la RAE. Sin normas, «No somos dueños de la lengua, cada cual que lo use como considere».

Lean: «Su actitud imita el curso de la culebra torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza; señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje».

Haciendo uso de mi libertad culmino la frase porque no me cabe duda que la intención de su viaje era inyectar su mortal veneno. Asesinar. Asesinos.

Claro que eso en la serpiente no es asesinar, sino su condición natural. ¿Es posible que sea también esa la condición natural de algunos?

No me cabe la menor duda. Pero seamos como la RAE. Allá cada cual y digan lo que digan yo no quería decir eso ni lo otro. Mejor: nada.

Es la incertidumbre de este viaje en el que todos hemos tomado billete y no sabemos a dónde vamos. Señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria.

Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2022

 

 

JERSÓN: NUEVO PLANEAMIENTO DE LA GUERRA (En manos de China) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sin mapa no hay guerra…

Desde tiempos inmemoriales los ríos, como obstáculos que son, han sido testigos de innumerables batallas dando su nombre a históricos enfrentamientos para ser forzados o defendidos.

El primer río que queda inscrito en la literatura es el Escamandro, a sus orillas: la batalla de los dioses en la Ilíada. Sonaron las terribles palabras: «Si el hijo de Crono te concedió aniquilar a todos los troyanos, empújalos al llano, fuera, al menos del cauce de mis aguas, y ya ejecuta tus atroces obras; pues llenas de cadáveres están ya mis amables ondas, y no puedo por ningún sitio derramar mis aguas a la divina mar, que con los muertos me voy volviendo estrecho, pues tú matas con gran violencia exterminadora. Mas, ¡venga ya!, acaba de una vez; preso el horror me tiene, caudillo de guerreros» (Canto XXI, Ilíada).

Alejandro Magno: de Gaugamela a la batalla de Hidaspes; Flavio Vegecio en Instituciones militares teoriza sobre el modo de pasar los ríos caudalosos. Clausewitz dedica un capítulo al paso de ríos en su obra De la guerra y todos los ejércitos del mundo recogen en sus doctrinas el paso y defensa de cursos de agua como un caso particular de la batalla.

«Los cursos de agua constituyen obstáculos para el movimiento y, en consecuencia para el ataque, y pueden proporcionar a la defensa una ayuda valiosa, aunque sean siempre superables».

Su valor como obstáculo depende de entre otros factores de su anchura, profundidad y velocidad de la corriente, la posibilidad de provocar inundaciones por la existencia de presas, las características de sus orillas y el periodo estacional lluvioso o seco. Los factores aludidos hay que analizarlos con suma cuidado ya que sin llegar a ser en principio decisiva una batalla para forzar su paso o evitarlo podría ser el comienzo de una situación general muy dificultosa para el perdedor sea este el atacante o defensor.

Así están las cosas en Jersón. Los rusos ocuparon al comienzo de su invasión la ciudad sin grandes dificultades y se establecieron en la margen occidental, margen derecha, del río Dniéper (Conviene recordar que hablar de la derecha o la izquierda de un río se hace teniendo como referencia la corriente descendente, es decir aguas abajo). No encontraron gran oposición, pero su Estado Mayor cometió el grave error de no ampliar la cabeza de puente, profundizar en la ocupación del terreno más allá de sus orillas para evitar que la reacción enemiga les obligase a tener el gran río a sus espaldas, un paredón contra el que podrían estrellarse ante la presión enemiga.

En la guerra en Ucrania de un tiempo a esta parte todo ha cambiado. Rusia ha tenido que reducir su frente, la penetración en Ucrania se ha detenido, las municiones se acaban, la logística se ha estresado y su objetivo estratégico se reduce, por ahora, al añorado sur de Ucrania. Quizá Rusia quisiera volver a los tiempos anteriores a la invasión. Consciente de su grave error político y militar ya no tiene marcha atrás. El crimen está cometido. Su ambición inicial le podría llevar a perder una guerra en la que jamás será ganadora. Es por lo que se plantea cambiar su estrategia política y por tanto la militar.

Ucrania se ha recobrado de los iniciales fracasos militares y el coraje de luchar por su libertad junto a la ayuda exterior le ha situado en el camino de la victoria.

Pero la guerra aún no está ni definida ni ganada por parte de ninguno.

En estos momentos la estacionalidad de la guerra es un factor a tener en cuenta.

Se libra la batalla de Jersón. El río Dniéper por medio. ¿Será el Escamandro que se revuelve ante tanta sangre vertida a sus aguas que oscurece aún más el mar Negro?

Deducimos de lo expuesto que ante la presión del ejército ucraniano en Jersón, el Estado Mayor ruso se haya preguntado que hacen sus tropas en el lado derecho del Dniéper y el obstáculo del río a sus espaldas. Tan buena como tardía pregunta que desde el punto de vista táctico no se entiende que haya tardado tanto en tener respuesta.

De ahí la lógica maniobra rusa de abandonar la ciudad de Jersón, cruzar a la orilla oriental del Dniéper y establecer allí una defensa sin idea de retroceso para defender el territorio que podría ser su definitivo trofeo de guerra caso de llegar a una negociación. En definitiva lo que parece adivinarse es algo que ya en crónicas iniciales de esta guerra apuntábamos: el objetivo de Rusia estaba en un frente marcado por el curso del río Dniéper, no más allá, aunque para obtenerlo aparentase querer mayores logros en profundidad. Es la única forma de entender el enorme frente inicial de ataque que tácticamente era imposible de sostenerse en el tiempo y el espacio. La progresión militar de Ucrania, su resistencia y fe en el triunfo son diversos factores que no fueron analizados por Rusia por lo que se ha visto obligada a aceptar la realidad de una guerra que se ha vuelto en su contra y amenaza los cimientos de la misma nación rusa que va camino de verse abocada al aislamiento y entrada en la miseria económica, moral y al desprecio del mundo libre. La situación es de tal gravedad que abre la posibilidad de que cualquier cosa ocurra.

Desde el punto de vista táctico, y dado que la estrategia ha pasado a estar casi derrotada por el error táctico y lo costos de lograr su objetivo, Rusia busca ganar tiempo y mantenerse en las posiciones alcanzadas, resistir la presión del ejército ucraniano e iniciar pronto la recuperación para con un mínimo cambio de rumbo pensar en una solución más política que militar.

Para ello la idea de maniobra del ejército ruso que preveo sea la de mantenerse en defensiva sin idea de retroceso en la línea oriental del Dniéper desde Jersón a Zaporiyia y su prolongación para englobar las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk. Será objetivo fundamental, esfuerzo principal, defender la línea Jersón-Zaporiyia y contraatacar desde el sureste con la finalidad de envolver al ejército ucraniano. Mantendrá el escudo en la mano izquierda y atacará con la derecha donde lleva la espada. Si los últimos cambios organizativos en su ejército se lo permiten.

¿Es este un mal objetivo táctico para el ejército ruso? A la vista de los acontecimientos el ejército se podría dar por contento si fuese capaz de mantener esa posición a base de establecerse en la modalidad esencial de la acción defensiva, la «defensiva sin idea de retroceso», apoyada en el obstáculo natural del río Dniéper en una zona de terreno donde el río es el único obstáculo natural que lo permite. Esta modalidad defensiva siempre servirá como base para la realización de contraataques locales que debiliten la acción atacante. Salvaría Crimea y gran parte del terreno conquistado además de tener una posición siempre privilegiada, si es capaz de mantenerse en esa línea, para soportar una negociación e incluso para continuar con la guerra. Debe superar esta época estacional.

Esta solución táctica desde el punto de vista político es una opción aceptable que permitiría a Putin salvar su imagen ante los más radicales y continuar su liderazgo. Puede alguien pensar que nos olvidamos de Odesa, de la salida al mar de Ucrania, pero no lo olvidamos. Podría hasta beneficiar a Putin y a su imagen dejar esa salida abierta para la economía Ucraniana, como pieza de negociación ya que al fin y al cabo el dominio del mar Negro estaría en sus manos y por tanto bajo su control y amenaza cualquier movimiento.

Rusia se ve abocada a llegar a una solución antes de llegar a la final: la nuclear.

Si analizamos la invasión, allá por finales del mes de febrero, la maniobra táctica inicial del ataque ruso hacía prever que su objetivo táctico principal se encaminaba a una fuerte acción de fuego y movimiento de tropas sobre el sureste de Ucrania; el sur, menos defendido por las tropas de Ucrania, sería sometido a una fuerte amenaza y cubierto por los anteriores movimientos; los ejes de ataque comprobados eran: Eje Kiev- Eje Jarkov-Eje Donbás-Eje Azov y Eje Odesa. El Eje Odesa pronto fue desinflándose y todo el esfuerzo principal se llevó por los convergentes Ejes Jarkov-Azov apoyados por el Eje Donbás, una tenaza que se cerraría atrapando el Donbás mientras se amenazaba la capital Kiev sometiéndola a un fuerte asedio. Eso le llevaría a una posición de fuerza para obligar a Ucrania a rendirse ante su enemigo y doblar la rodilla ante el Kremlin política y militarmente. Rusia ganaría para ella los mares que le abrirían la puerta del cálido Mediterráneo.

Todo se derrumbó. Ya no existe el Eje Kiev. El Eje Járkov se ha diluido. La invasión por el sureste está detenida y por el sur, Jersón, la situación es de evidente fracaso. Ahora incluso Crimea podría estar en peligro para el invasor ruso.

La batalla decisiva de esta guerra podría darse en la zona de Jersón, a orillas del Dnieper, o ser el punto de apoyo donde la guerra gire hacia el sureste en un envolvimiento táctico a las tropas ucranianas, Todo es posible y nada está decidido en esta guerra que no tiene visos de acabar pronto.

El rio Dniéper puede convertirse en el canto XXI de la Ilíada: la batalla a orillas del rio.  Pero quedan aún los tres capítulos finales: La muerte de Héctor; Los funerales de Patroclo; El rescate de Héctor. Lo más sublime y trágico. La flecha final. Antes de la odisea. Porque habrá que regresar.

Antes de ello las hipótesis de guerra no se han cerrado: Bielorrusia está amenazante al norte. El invierno a las puertas. Corea en guerra, los mismos que se enfrentan en Crimea, pero descontrolados. China se impacienta. Han detenido su paso, pero el elefante tiene gran memoria y necesita mucha agua y alimento para sostenerse en pie. No puede detenerse en hazañas bélicas; por ahora.

Ucrania es un enorme laboratorio militar y político; económico. Proseguir la guerra a base de tanta y tan cara munición no sabemos hasta cuándo será posible que lo soporte la industria armamentística. Ese será uno de los factores decisivos de su futuro.

Y siempre habrá que recordar el azar, la fricción, y la sorpresa que en estos momentos podría guardar la ciencia nuclear en su fisión-fusión, la física cuántica o el mismísimo Escamandro.

Esperemos al invierno y a la respuesta del río.

Todos persiguen ganar la gran batalla. Definitiva. Será de un coste tan elevado que nunca debería darse. Será el final.

Solo una derrota política de Putin nos salvaría de lo peor. China puede tener la palabra.

General Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

21 noviembre 2022

 

UN PADRE ANTE LA MUERTE DE UN LEGIONARIO: SU HIJO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La muerte de un legionario siempre conmociona a la Legión; los legionarios son almas tan duras como sensibles y aceptar la muerte en combate como tributo a la defensa y engrandecimiento de la Patria no significa desprecio a la vida y renuncia a los valores más queridos en la individualidad legionaria que se corresponde con ese espíritu conjunto de compañerismo, amistad y unión y socorro.

Hace unos días, una vez más, un Sargento Caballero Legionario entregó su vida en el cumplimiento del deber cuando se ejercitaba para el mejor desarrollo de su misión en Irak: Sargento Julio Luque Virues.

En el blog dediqué un recuerdo salido desde el alma de cualquier legionario, de los muertos y de los vivos, del alma que sobrevuela cualquier acto de esos hombres curtidos a la misión, sea esta cualquier misión, de paz o de guerra, de vida o de muerte: Caballeros legionarios.

Formación apretada de chapiris de borla roja y camisas desabrochadas en receptiva posición de obediencia y disciplina más allá de lo que cualquier normalidad puede soportar. Porque los legionarios todo lo aguantan, hasta lo imposible, todo, menos que les hablen alto, que para eso ya están ellos, para hablar del único lenguaje que conocen: el combate.

Ayer recibí un mensaje escrito al recuerdo de nuestro Sargento muerto en el cumplimiento del deber: eran las palabras de su padre: Comandante Julio Luque.

Se estremeció mi alma y rendí honores a la grandeza de una familia que lo da todo a cambio de no recibir nada. Las palabras del padre del Sargento muerto en acto de servicio son la recompensa a sentir tan hondo el servicio del ser más sencillo, humilde, duro y valiente que pisa la tierra: el legionario español.

Mi querido y respetado Comandante Julio Luque, padre del Sargento muerto en servicio a la patria, al honor, a la Legión: quiero que sepa que bañan mi rostro lágrimas de dolor y agradecimiento al saber que no es gratuita la lucha de unos hombres por su Patria, que el deber, el honor, la valentía, la caballerosidad, que el espíritu del legionario no son palabras huecas cargadas de simples motivaciones viscerales, sino que son un hacer diario, una forma de vivir y entregarse al servicio a los demás, y que esa es la Legión, solo esa; servir a España.

Sus palabras no me calan hondo por emotivas, y lo son mucho, sino porque responden a un sentir colectivo de muchas familias españolas a las que su hijo representa, humildes, sencillas, trabajadoras, ejemplares, que andan entre fatigas y diarios quehaceres sacando a esta noble y sufrida Patria de las garras de los malhechores.

No se preocupe mi querido Comandante. Cuando este martes a las 1700 horas se inaugure el monumento a la Legión en Madrid allí quedarán las almas de todos los que cumplieron el Credo de servicio que conforma la Legión. Allí no se levanta un bronce muerto; allí se levanta un humilde cielo legionario para acoger a todos los que con el alma uniformada de pura Legión cumplieron el mandato final de la vida legionaria: morir por la Patria.

No todos alcanzamos ese honor, pero nos miramos en el ejemplo de los que nos indican el camino.

Gracias mi Comandante y con su permiso dejo el testimonio de sus palabras que valen más que cualquiera de las que otros podamos pronunciar.

Julio está ya en el Cielo legionario junto a sus dos grandes amores: La Legión y su madre Oliva, muy juntos en San Fernando, en la mano del Ángel de la Anunciación. Una familia española, sufridora, cabal, valiente y legionaria trajo al mundo a un Caballero Legionario: su hijo Julio Julio Luque Virues. Descanse en paz en el regazo de su madre y de su Legión.

Mi Comandante: con su autorización dejo aquí sus palabras:

«A la orden de VE. Mi general, soy el Comandante Julio Luque, padre del Sargento Legionario fallecido el 30SEP22, en Viator, cuando volcó su BMR, salvando a sus legionarios, hoy con lágrimas en los ojos y en mi rostro leyendo sus palabras de apoyo a la mejor unidad, punta de lanza de España y del mundo, no tengo nada más palabras de agradecimiento. Mi hijo Julio AMABA LA LEGION, durante sus años en ella cumplió fielmente su Credo, y el último día de su vida cumplió varios espíritus del Credo, entre ellos «el de la muerte», hoy desde el cielo y ya formando en el Quinto Tercio, estará en inauguración de ese monumento dedicado a la legión por la que dio su vida. Arriba España! Viva el Rey! Viva la Legión! Mi general este es mi nún. de móvil — me encantaría que me llamase. Un fuerte abrazo legionario».

No hay escultor ni artista en el mundo que refleje el arte del amor legionario. En este día las palabras de un padre que aún siente el calor de su amado hijo tan cerca, tan penetrante, solo estas palabras suyas pueden reflejar lo que son estos hombres únicos y sin igual: los Caballeros legionarios.

¡Gracias Dios mío! ¡Gracias Cristo Legionario, Caballero de la Buena Muerte! ¡Gracias familia legionaria!

Sobrecogedor silencio. Que no lo rompa nadie.

Por ir a tu lado a verte…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 noviembre 2022