Dicen que el Rey está indignado por la gestión de la invasión, ocupación, ataque, llámenlo como quieran, todo es válido menos lo de crisis migratoria. Aquí la invasión procede solo de una nación: Marruecos. Unos se quedan y otros se van, pero la vida ya no seguirá igual. Han movido -y este Gobierno ha aceptado que lo hagan- los cimientos más sólidos en los que se apoya la soberanía y la integridad territorial de una nación. Incluso los pilares básicos y elementales de nuestra historia: Ceuta, Melilla, Peñones, Canarias (?), sin olvidar Gibraltar. Es decir: nos hemos dejado invadir por el sur.
Volvamos al inicio.
Dicen que el Rey de España se ha mostrado «indignado» por la gestión del Gobierno en la invasión de Ceuta.
Dicen que el Rey ha pedido (¿exige?) al Estado (?) que esto no vuelva a repetirse tras la lamentable imagen internacional que hemos proyectado. «El Rey, indignado por lo ocurrido en Ceuta y Melilla, exige al Gobierno que el Estado evite que se repita».
Dicen que dice; y así me hago eco. Claro que por otro lado algún medio (¿portavoz no oficial?)) se expresaba así: «Si el Rey considerara conveniente enviar un mensaje a la Nación por los acontecimientos excepcionales que se están viviendo en Ceuta, necesitaría el refrendo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez«. Es un peligroso comentario, además de falso e inapropiado, ya que pone en duda la utilidad de la Monarquía en la defensa de la integridad de España que es precisamente su verdadero valor. Un comentario contraproducente y desafortunado ya que el Rey no es que pueda expresarse, sino que debe hacerlo.
El Consejo de Seguridad Nacional (CSN) tiene como misión fundamental «Dirigir y coordinar las actuaciones de gestión de situaciones de crisis». Debería reunirse cuando las circunstancias que afecten a la Seguridad Nacional lo requieran. Presidido por el Rey.
El Consejo de Defensa Nacional de España (CDN) es el órgano colegiado, coordinador, asesor y consultivo que asiste al Presidente del Gobierno en la dirección de conflictos armados y en la gestión de las situaciones de crisis que afecten a la Defensa.
Debería reunirse cuando las circunstancias pueden calificarse de «situaciones de crisis que afecten a la Defensa«.
Pues resulta que, a la vista está, la invasión de Ceuta afecta de manera muy grave a la Seguridad Nacional y a la Defensa Nacional. Nadie ha recibido a nadie. Ni el Rey, símbolo de la unidad de España, ni el Parlamento, sede de la soberanía nacional y del que emanan los poderes del Estado han sido informados ni consultados de manera presencial y directa. Por lo tanto tampoco han podido expresarse.
Dicen que el Rey se ha mostrado «indignado». No hay comunicado oficial de la Casa del Rey, pero cuando el río suena es que alguien ha levantado las compuertas y quiere que se escuche el rumor que trae el agua.
En mi escaso conocimiento político y constitucional, la función del Rey no es indignarse, sino moderar y arbitrar. Sin poder ejecutivo no significa que no tenga poder. Lo tiene y mucho.
–Arbitra y vigila el correcto funcionamiento de los poderes del Estado.
-Actúa como el máximo representante de España en el ámbito internacional.
-Ostenta el mando supremo de los Ejércitos.
-Sanciona las leyes, convoca elecciones y propone al candidato a la presidencia del Gobierno tras las consultas políticas.
Indignarse no. El Rey Felipe VI fue más Rey, si cabe, cuando se expresó, sin indignación, con moderación y cumplimiento de su deber constitucional de vigilancia del funcionamiento de los poderes del Estado.
Me refiero a sus palabras el 3 de octubre de 2017 ante el golpe de Estado dado en Cataluña. Claro que la respuesta a sus palabras ha sido: indulto y amnistía.
A pesar de la restrictiva interpretación que este Gobierno hace de las facultades constitucionales del Rey y que Él prudentemente viene aceptando, ha sido el único que ha salido en defensa del Estado y que tiene visión histórica del problema. Además del poder del símbolo que nos une.
La pregunta es obvia. Me la plantea quien sabe.
¿No debería el Rey haber pedido la reunión urgente del Consejo de Defensa Nacional? También la del Consejo de Seguridad Nacional.
Eso entra dentro de su misión constitucional como lo sería hacer saber su resultado. Tanto si se hace caso a Su petición como si no.
Indignarse no, ya que eso, unido a que alguien diga que está atado de pies, manos y boca, deja en muy mal lugar a la Monarquía. Porque además el Rey es el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas que han sido utilizadas (o mal utilizadas) frente a la invasión.
Estamos hablando de Seguridad y Defensa Nacional -que volverá a repetirse en Ceuta o cualquier otro lugar- no de un suceso sin importancia.
Es evidente que una invasión de tal calibre que pone en riesgo el territorio español es una cuestión de Estado y no de Gobierno.
Tratar estos hechos como una crisis migratoria cuando han entrado un número de personas casi equivalente a los habitantes de la ciudad autónoma es no asumir el problema y dejarse invadir. Esa es la amenaza, una invasión sin armas, un aviso preparatorio e intimidatorio. Si no es hoy será mañana.
La situación solo tiene el precedente de la «Marcha Verde«.
No habrá ataque armado porque no es necesario ante quien no tiene voluntad de vencer, sino de aceptar la derrota. No hemos sabido disuadir, no tenemos credibilidad armada y este es un Gobierno débil y manejable a antojo del invasor.
No es la sentencia del Supremo, no es una crisis migratoria, no es la relación con Argelia, no es el Sahara, no es cuestión de EEUU; hay una única razón: dominar el estrecho de Gibraltar, máximo valor a día de hoy estratégico y político, dominar el acceso al Mediterráneo, ser la clave de la relación África-Europa y para ello los puntos a batir son Ceuta, Melilla y Peñones. Canarias será un objetivo posterior. En definitiva algo con lo que algunos de los llamados aliados están de acuerdo: dominar el estrecho de Gibraltar y arrebatárselo a España de la que un día puedes fiarte y al día siguiente no. No se cede impunemente Gibraltar.
No esa admisible que Marruecos cada vez que pretende anexionarse territorio español acuda a procedimientos tan poco dignos de una nación civilizada y mire para otro lado como si ellos no tuviesen responsabilidad alguna. Pero sabe a quién ataca. A quién no responde y cede, a quién se rinde antes de ser atacado porque hace como que no se entera y deja pasar página. Hasta la siguiente.
Me consta que el Rey es muy consciente del momento que vivimos y no deja de serlo de la esencia histórica de lo que representa. Historia de la Monarquía que es la de España siempre con ese sentido de Nación, engarzada su unidad a través del vínculo Rey y pueblo por encima incluso de los poderosos.
Ceuta, Melilla esperan la visita del Rey de España. Sin demora y sin indignación. Sin tener que pedir permiso a nadie ni de un lado ni del otro. Así se verá que aquellas tierras son España. Con el apoyo y refrendo del Rey. Pronto lo demostrará.
Por último un ruego: no defendamos nuestra integridad territorial con la pobre disuasión consistente en el uso de las porras y escudos como armas de combate para nuestros soldados. La disuasión o es creíble o no es nada. Los hechos lo evidencian.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
Blog: generaldavila.com
4 agosto 2026
Enhorabuena mi General por su magnífico artículo! Es realmente desmoralizador ver cómo la élite política,económica,etc… se va de vacaciones mientras España es humillada e invadida por nuestro enemigo Marruecos. Ver la inacción de nuestro ejército junto a policía y Guardia Civil, mientras cien mil inmigrantes marroquíes arrasan Ceuta con total impunidad, asaltando hogares y creando el terror entre los ciudadanos ceutíes, es humillante. Ver como nuestros supuestos aliados, Europa,OTAN, Estados Unidos,etc.nos dejan abandonados a nuestra suerte, demuestra nuestra insignificancia internacional. Ya sabemos que tendremos que ser nosotros solos quienes pongamos fin a este desafío. Ya es hora que el JEME y JEMAD den un puñetazo en la mesa y pongan sus cargos a disposición de la indigna Ministra de Defensa. Nuestros militares juraron defender la unidad e integridad territorial de España y la Constitución hasta la última gota de su sangre. No son funcionarios de uniforme.En circunstancias excepcionales,sólo cabe la aplicación del artículo 8 de la Constitución que encomienda a las Fuerzas Armadas velar por la unidad e integridad territorial de España. Destitución del presidente del gobierno y convocatoria inmediata de elecciones generales ,supervisadas internacionalmente.No son de fiar,han ocupado Indra,Telefónica,Correos y ahora una absurda ley de nietos. No dejarán el poder por las buenas. Antes harán cosas que nos helará la sangre. Todavía tenemos en la retina aquel atentado del 11 de marzo de 2004, organizado por los servicios secretos franceses y ejecutado con precisión militar por los servicios secretos marroquíes, que supuso el cambio de régimen. Tenemos al enemigo dentro y fuera de nuestras fronteras. Todavía no he leído ni oído ninguna crítica a las declaraciones de la Administración norteamericana y del representante de Israel en Naciones Unidas hablando de las colonias españolas en Marruecos. Habrá que recordarles con rotundidad, que las ciudades de Ceuta y Melilla son españolas desde el siglo XV y XVI, mientras Marruecos existe desde 1956. La única colonia existente es Gibraltar,entregada miserablemente por este gobierno traidor y corrupto. La visita del Rey a Ceuta y Melilla ya está tardando. Ver que se dedica a navegar en regatas por Mallorca es desmoralizador.Si el general Sabino Fernández Campos viera qué acontece en España!.La escena actual me retrotrae, con sus matices,a 1808, cuando la élite política, la burguesía económica y militar incluyendo al Rey, se postraban ante el invasor Napoleón, mientras el heróico pueblo español se echaba a la calle luchando contra el invasor francés, el capitán Daoíz y el teniente Velarde magníficamente retratado por el genial Goya, así como los fusilamientos del 3 de mayo. Dónde está ese pueblo español? Solo pendiente del fútbol y las vacaciones?. Una sociedad adocenada y sin valores. Una encuesta reciente indica que sólo el 20% de la población estaría dispuesta a defender a su patria en caso de guerra. Faltan líderes políticos y sociales que arrastren al pueblo español. También de vacaciones y discursos estériles. Creo que mientras tanto, deberíamos revisar profundamente nuestro compromiso con la OTAN, que se hizo deprisa y sin pensar en nuestro más cercano enemigo. Y qué hacen nuestras tropas en Estonia, Líbano,etc…? Por lo pronto, nuestra frontera con Marruecos debería estar minada, con nuestra Armada controlando nuestras fronteras. Se hará? Momentos trágicos en la Historia de España! Los que servimos a España como antiguos Oficiales de complemento de infantería en los lejanos años 80, ya jubilados, vemos con desasosiego el futuro de España. Tenemos la obligación de dejar a nuestros hijos y nietos una España mejor que la que heredamos de nuestros antepasados. Viva España!.
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Un buen relato de los hechos y buena defensa de la monarquía. Yo de defensa de la monarquía ya no participo, creo que tienen que empezar a defenderse ellos. Y en este caso poco o nada es lo que ha hecho
Referente a la policía y la Guardia Civil, como de costumbre a los pies de los caballos, tenemos unos mandos indignos desde muy abajo del escalafón. Ninguno quiere perder la silla.
Seguramente habrá gente preparada para que esto no vuelva a repetirse y tomar soluciones antes que suceda. Y una de ellas es que no este el galgo de Paiporta.
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El Rey está indignado como el 99% de los Españoles, pero las funciones del Rey sólo le corresponden al Rey, un sólo Español. Buenos días, mi General, y todos.
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Mi respetado y muy querido GENERAL DE DIVISION LEGIONARIO,
Por una serie de razones S.M según LA CONSTITUCION MANDA EN LAS FUERZAS ARMADAS Y SIN EMBARGO NO FIGURA EN EL PLAN ESTRATEGICO CONJUNTO /PEC/. Por tanto algo falla. En el PEC no figura S.M EL REY solo MANDA EL Presidente del Gobierno.
LA persona que tomaba el mando cuando se reunía EL CONSEJO DE DEFENSA cuando era REY D. JUAN CARLOS I, era A.D.B. que también estaba en el CSN /Consejo de Seguridad Nuclear y Consejo de Seguridad Nacional/.El CDN /Consejo de Defensa Nacional.
S.M está aguantando que ante sus PALABRAS DEL 3.X.2017 MARAVILLOSAS Y PERTINENTES CON SABIDURIA , la respuesta fue INDULTO Y AMNISTIA. ¿DONDE ESTAMOS?.
ARBITRAR Y MODERAR DEBEN CONLLEVAR MANDAR DE UNA VEZ CONFORME LA CONSTITUCION DICE Y VELAR PARA QUE FIGURE EL Y NO EL MONClOVITA DE TURNO DONDE NO DEBE.
SUS MAJESTADES NUNCA SE INDIGNAN PORQUE ESTAN PREPARADOS PARA ACTUAR EN TODAS LAS SITUACIONES CON : HUMILDAD, PACIENCIA Y RESISTENCIA.
SS.MM AL IGUAL QUE RESPONDEN ANTE TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS CON TODO EL ESPIRITU PATRIO INSUPERABLE LO HARAN EN CEUTA COMo EN VILLAMANTA, VALENCIA ETC. Y ESTOY SEGURO QUE HABRA UN JEMAD QUE DEVUELVA CORREGIDO EL PEC CON EL MANDO DE S:M EL REY EN EL MISMO APARTANDO AL monclovita DE TURNO.
ENHORABUENA Y GRACIAS MI GENERAL
A la orden de V:E
VIVA EL REY
VIVAN LOS EJERCITOS Y LA ARMADA ESPAÑOLA
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
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Imaginemos que invadimos, ocupamos o marchamos sobre Nador o Castillejos , que creamos una situación de inseguridad ciudadana, de soberanía, de conflicto político/militar; ¿harían algo la ONU, EU , EE UU o Marruecos?
La historia nos dice, no sin razón, que Ceuta es ESPAÑOLA mucho antes de constituirse el reino alauita.
La Geografía nos ha dado , a través de la Historia, ejemplo de no ser protagonista principal de los devenires sociales, políticos o económicos.¿Puedo decir que Andorra no es España, aún cuando pertenece geográficamente a España?,
que lo mismo se puede decir del Vaticano,
Portugal o España respecto a Portugal.
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Mi general, ¡ojalá!, pero yo solo veo al Rey navegando por las plácidas aguas mallorquinas, a su esposa -a la
que me resisto a llamar reina- de modelitos en fiestas con actores bien conocidos y no por su quehacer como actores, como si no pasara nada. Lo siento, está bien meditar, pero en esta hora hay que actuar y rápido, la nación se nos va como la arena de la playa entre los dedos……. De la ministra y de los entorchados que la rodean prefiero no hablar ¡hay tanto que limpiar!
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Si les hubiesen recibido a tiros desde el primer momento, no habría tantos muertos. Al final han sido los ceutíes los que se han tenido que defender a palos. Yo ya no espero nada bueno de este rey que se ha alineado una y otra vez con en tirano que está destruyendo España. Ostenta el mando supremo de las Fuerzas Armadas, pero no lo ejerce, o se lo reserva al servicio del tirano, aún peor.
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Muchas gracias Mi General por su sabia exposición de los hechos sobre el Rey, nadie mejor que Vd, sabe lo que puede y no puede hacer el Rey. Pero sí que me parece una exhibición de poder de Marruecos sobre España, con la invasión de todos los emigrantes que les están haciendo la vida difícil a los ceutíes. Entre Ceuta y Gibraltar, ¡vaya verano lleva España!. Saludos para todos.
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Creo sinceramente que debe ir a Ceuta y Melilla, y, además, sin tardar. Sé cuales son los límites que le impone la Constitución, pero también es el Jefe del Estado, y no puede estar al albur de lo que el gobierno de turno le permite hacer o no. En qué monarquía se le impide al jefe del Estado visitar una parte de su territorio.
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El Rey debe presentarse en Ceuta y Melilla lo antes posible. Dejar las regatas para otra ocasión y presentarse en es esas dos ciudades hoy no mañana.
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Hagamos una marcha verde o amarilla sobre Gibraltar, a ver lo que acontece, seguramente como en las Malvinas. Inglaterra con apoyo de OTAN, EEUU y demás monsergas y España saliendo del peñón con el rabo entre las piernas por crear enemigos de los que tendrían que apoyarnos como a los ingleses ¡Basta ya! Un gobierno cobarde y estafador trae la peor ruina a un país.
¡A sus órdenes mi General! ¡Viva España!
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Ni se puede estar más de acuerdo y más directo con sus palabras, mi General
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En estos convulsos días, a raíz de los acontecimientos ocurridos en Ceuta, observo cómo proliferan en las redes sociales las críticas hacia la Monarquía. En la mayoría de ellas existe un denominador común: la pregunta de «¿Para qué queremos un Rey?».
Quizá sea una visión demasiado desconfiada por mi parte, pero el refranero español, fruto de la sabiduría popular y no de los libros de filosofía, dice: «Piensa mal y acertarás». Tengo la sensación de que, entre tantas voces que se presentan como patriotas, algunas persiguen un objetivo distinto al que aparentan. Bajo la apariencia de defender a España, cuestionan constantemente la supuesta inacción de Su Majestad el Rey, buscando provocar una reacción que, ocurra o no, siempre pueda ser utilizada en su contra.
Si el Rey mantiene la prudencia y respeta escrupulosamente el marco constitucional, se le acusa de no hacer nada. Si, por el contrario, mostrara una actitud más firme o realizara declaraciones de mayor contundencia, no faltarían quienes le acusaran de exceder sus funciones, de actuar políticamente o incluso de intentar interferir en competencias que corresponden a otras instituciones. En definitiva, parece que algunos pretenden situarle en una posición en la que cualquier decisión pueda convertirse en motivo de crítica.
Es evidente que España atraviesa momentos complejos. Ceuta es solo uno de los muchos ejemplos de una situación que preocupa a numerosos ciudadanos. Muchos desearían una respuesta institucional más contundente, más visible y más cercana a las inquietudes de la sociedad. Esa percepción existe y es legítima.
Sin embargo, también conviene recordar que el Rey no gobierna. En una monarquía parlamentaria como la española, sus funciones están delimitadas por la Constitución. Puede ejercer influencia moral, representar la unidad y permanencia del Estado y desempeñar un importante papel institucional, pero no puede sustituir a quienes ostentan el poder ejecutivo ni actuar al margen del orden constitucional.
Quizá uno de los mayores problemas que afrontamos hoy no sea únicamente la crisis concreta que vivimos, sino la profunda división social que se ha ido instalando durante años. Una polarización cada vez más intensa que dificulta el diálogo, alimenta la confrontación y convierte cualquier acontecimiento en un arma política.
No soy un erudito en Derecho Constitucional ni en Ciencia Política. Es simplemente la reflexión de un ciudadano que observa con preocupación el rumbo de nuestro país. Y precisamente por ello me pregunto si una actuación del Rey más allá de lo que permite nuestro sistema no sería utilizada como el argumento definitivo por quienes llevan tiempo defendiendo la abolición de la Monarquía.
España necesita serenidad, respeto institucional y sentido de Estado. Las discrepancias son legítimas, pero nunca deberían servir para debilitar las instituciones que representan la continuidad y la unidad de la Nación.
Aunque para concluir, si me tengo que posicionar, desearía que S.M. diese un golpe en la mesa, y deberá «BASTA YA».
Mi respeto y reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas, garantes de la defensa de España, y a Su Majestad el Rey, a quien juré lealtad junto con mi compromiso de defender a España.
¡Viva las Fuerzas Armadas!
¡Viva España!
¡Viva el Rey!
Mario Rodríguez TeyPresidente fundador de H.E.S.M.O.Hermandad Española del Servicio Militar Obligatorio(Veteranos y simpatizantes)
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En estos convulsos días, a raíz de los acontecimientos ocurridos en Ceuta, observo cómo proliferan en las redes sociales las críticas hacia la Monarquía. En la mayoría de ellas existe un denominador común: la pregunta de «¿Para qué queremos un Rey?».
Quizá sea una visión demasiado desconfiada por mi parte, pero el refranero español, fruto de la sabiduría popular y no de los libros de filosofía, dice: «Piensa mal y acertarás». Tengo la sensación de que, entre tantas voces que se presentan como patriotas, algunas persiguen un objetivo distinto al que aparentan. Bajo la apariencia de defender a España, cuestionan constantemente la supuesta inacción de Su Majestad el Rey, buscando provocar una reacción que, ocurra o no, siempre pueda ser utilizada en su contra.
Si el Rey mantiene la prudencia y respeta escrupulosamente el marco constitucional, se le acusa de no hacer nada. Si, por el contrario, mostrara una actitud más firme o realizara declaraciones de mayor contundencia, no faltarían quienes le acusaran de exceder sus funciones, de actuar políticamente o incluso de intentar interferir en competencias que corresponden a otras instituciones. En definitiva, parece que algunos pretenden situarle en una posición en la que cualquier decisión pueda convertirse en motivo de crítica.
Es evidente que España atraviesa momentos complejos. Ceuta es solo uno de los muchos ejemplos de una situación que preocupa a numerosos ciudadanos. Muchos desearían una respuesta institucional más contundente, más visible y más cercana a las inquietudes de la sociedad. Esa percepción existe y es legítima.
Sin embargo, también conviene recordar que el Rey no gobierna. En una monarquía parlamentaria como la española, sus funciones están delimitadas por la Constitución. Puede ejercer influencia moral, representar la unidad y permanencia del Estado y desempeñar un importante papel institucional, pero no puede sustituir a quienes ostentan el poder ejecutivo ni actuar al margen del orden constitucional.
Quizá uno de los mayores problemas que afrontamos hoy no sea únicamente la crisis concreta que vivimos, sino la profunda división social que se ha ido instalando durante años. Una polarización cada vez más intensa que dificulta el diálogo, alimenta la confrontación y convierte cualquier acontecimiento en un arma política.
No soy un erudito en Derecho Constitucional ni en Ciencia Política. Es simplemente la reflexión de un ciudadano que observa con preocupación el rumbo de nuestro país. Y precisamente por ello me pregunto si una actuación del Rey más allá de lo que permite nuestro sistema no sería utilizada como el argumento definitivo por quienes llevan tiempo defendiendo la abolición de la Monarquía.
España necesita serenidad, respeto institucional y sentido de Estado. Las discrepancias son legítimas, pero nunca deberían servir para debilitar las instituciones que representan la continuidad y la unidad de la Nación.
Pero si he de posicionarme individualmente, quiero y deseo, que S.M. de un golpe en la mesa y diga ¡ BASTA YA !
Mi respeto y reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas, garantes de la defensa de España, y a Su Majestad el Rey, a quien juré lealtad junto con mi compromiso de defender a España.
¡Viva las Fuerzas Armadas!
¡Viva España!
¡Viva el Rey!
Mario Rodríguez TeyPresidente fundador de H.E.S.M.O.Hermandad Española del Servicio Militar Obligatorio(Veteranos y simpatizantes)
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A las órdenes de V. E., mi General.
Creo modestamente que se debería dar la atención que merece, y contraatacar con la palabra, y si posible con acciones judiciales, a la brutal e indecente campaña orquestada de desprestigio, acoso y derribo, a la Monarquía y a la persona del Rey y su entorno.
Da miedo asomarse a las redes sociales y contemplar la inmunidad con que se expresan algunos maestros de la calumnia y la manipulación. Y como consigan dejar a España huérfana de referencia de su identidad histórica, estaremos perdidos por completo.
Y más miedo aún, ver la intromisión descarada de un presidente de gobierno que de forma deliberada finge ignorar el lugar y el puesto de cada uno, intentando siempre hacer sombra en la foto para copar la escena por intranscendente que parezca. Y no digamos ya el intrusismo que pretende ejercer para anular la presencia del Rey. Esto sí que es peligroso y preocupante, tanto como Ceuta, Melilla o cualquier otro territorio.
Y ahora hay que hacerse a la idea del precio a pagar por insultar a otros países y a sus representantes. Patético.
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El artículo 64 de la Constitución dispone que “los actos del Rey serán refrendados por el presidente del Gobierno y, en su caso, por los ministros competentes (…) de los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden”.
Dado que el refrendo viene referido a los “actos” del Rey, hay que saber qué debe entenderse por “acto”, lo que a juicio de algunos expertos debe interpretarse como todo hecho o acción capaz de generar efectos jurídicos.
Po tanto, habrá actos del Rey que requieran el refrendo (todos los señalados en el artículo 62 y 63 de la Constitución) y otros que no lo precisen por no ser susceptibles de generar responsabilidad jurídica.
El artículo 56 de la Constitución dice que el Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia; y que arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones. En el ejercicio de esa función arbitral y moderadora, y desde luego en el ejercicio de su función simbólica como Jefe de Estado, el Rey no está sujeto al régimen de refrendo de sus actos por parte del Gobierno; en primer lugar porque el ejercicio de una función arbitral o moderadora, en cualquier ámbito, no puede quedar sometido al consentimiento o autorización de una de las partes que deben ser arbitradas. En segundo lugar porque la Constitución no contempla que función arbitral y moderadora atribuida al Rey en exclusiva genere efecto jurídico alguno.
Parece de sentido común, por tanto, que en todos aquellos casos en los que el Rey considere que su presencia es conveniente para representar al Estado cuya Jefatura ostenta, o en aquellas situaciones donde crea que su poder moderador es preciso, el Rey podrá actuar por propia iniciativa y sin someterse a ninguna clase de autorización o permiso por parte del Gobierno.
El Rey no es un enviado del Gobierno para dar más lustre a las ceremonias. Su papel le ha sido otorgado por el pueblo español, – no por el Gobierno-, a través de la Constitución. Su función trasciende la política concreta, supera la visión partidista y mira al conjunto de la Nación. Ningún gobierno puede impedirle ejercerlo.
El caso que nos ocupa, tildado por el propio presidente del gobierno como “violación de la integridad territorial”, exigiría no solo una acción enérgica por parte del Gobierno (efectos jurídicos) para restablecer el orden jurídico y disuadir al Estado agresor de repetirlo, sino también una manifestación pública, inmediata e inequívoca por parte de la Jefatura del Estado, con o sin su presencia física en el territorio agredido. Si ésta no se produce contribuirá, una vez más, a la desafección de la ciudadanía a la Corona.
Saludos.
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Mi respetado y muy querido GENERAL DE DIVISION LEGIONARIO,
Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos.
Sabemos que S.M nunca ha estado INDIGNADO.
Los dimes y diretes y su preparación se tenía conocimiento por eso de que EL BARCO PUEDE NAVEGAR SIN CAPITÁN PERO NUNCA SIN CHIVATO.
Tengamos puesta nuestra ESPERANZA EN SU SENTIDO DEl DEBER PORQUE SS.MM NO NOS FALLARAN.
ENHORABUENA Y GRACIAS ;MI GENERAL.
A la orden de V.E
VIVA EL REY
VIVAN LA AGREGADURIA MILITAR EN MARRUECOS
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
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Enhorabuena mi general por la exposición de tu artículo.
Muy de acuerdo en la casi totalidad de su contenido.
En mi opinión, La Constitución, adolece en muchos términos de falta de claridad, cuando no, de contrasentidos. Creo que su misma exposición y comentarios posteriores así lo reflejan.
Pero, fuera ya de más comentarios de derecho constitucional, sólo me invade interiormente una gran duda:
Imaginemos que se opta por reforzar e impermeabilizar físicamente las fronteras de ambas plazas. Y desde Marruecos, tras sucesivos intentos infructuosos, los propios marroquís, deciden abrir brechas, con maquinaria adecuada, suficientes para provocar de nuevo la avalancha masiva de todo tipo de civiles, y con la capacidad de desbordar nuestra policía y FAS.
¡Nueva invasión!. Quizás, doblando la población de cada plaza y sus consecuencias…. Y como el Derecho, tratados y convenios internacionales, los Derechos humanos, etc., impiden cualquier acción disuasoria violenta, pero efectiva, pues se acabaría demostrando cómo un país se puede adueñar de otro, sin armas, sin policía y sin ejércitos. ¡Sobran los tres!.
Lo ocurrido en Ceuta, de momento, apunta hacia el centenar, o más, de muertos. Verdaderamente triste y lamentable.
Ante tal expectativa, ¿Vamos a permitir la invasión de nuestro país, tras agotar todo tipo de disuasión no violenta, por no pasar a disuadir de forma efectiva, con unos avisos claros y pertinentes, de las medidas contundentes a adoptar de forma sucesiva, como son: Alambradas con concertinas, aseguradas con lanzamiento de gases lacrimógenos o de pimienta, chorros de agua a presión, bolas de goma, franjas de minas entre vallas (y si lo prohíbe el convento, me salgo del convento); y si todo ello no fuera suficiente, y como último recurso, avisos de fuego, con una primera descarga al aire?. No creo que fuera ya necesaria una segunda a los pies.
Es más, sustituiríamos, de una vez por todas, dolorosas muertes como las habiadas, por rasguños, cortes y heridas. Incluso acabaríamos con esta nueva moda de guerra hibrida de invasión a otra nación, a base de masas de civiles, impunes e incontroladas.
¿Qué harían los ingleses si nosotros optáramos por invadir Gibraltar de la misma forma?
Pero, en caso contrario, me encantaría y soy todo oídos, a que alguien me dijera cómo se puede evitar y contener, de forma eficaz, dicho tipo de invasiones, cuando las negociaciones diplomáticas, económicas, comerciales…etc. fracasan.
A tus ordenes, mi general. Un abrazo.
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MI RESPETADO Y MUY QUERIDO GENERAL DE DIVISION LEGIONARIO,
Ante LA INVASION, OCUPACION, ATAQUE, TODO MENOS CRISIS MIGRATORIA NJCOS ENCONTRAMOS CON REPARTOS COMUNITARIOS DE UN LADO DEL OTRO ETC. ME IMAGINO QUE EL JC AMIGO PASO LA INFORMACION CON TIEMPO A LA AGREGADURIA.
HAN PASADO MUCHOS AÑOS CUANDO UN BUEN GENERAL LOGISTICO LE TOCO IR A GRAN CANARIA PARA POTENCIAR EL REPARTO DE TIENDAS DE CAMPAÑA PARA RESOLVER LA INVASION PATERAMICA .AFORTUNADAMENTE SE ANALIZÓ EL PROBLEMA Y SE RESOLVIO CON FACILIDAD.
S.M DISPONE DE PERSONAL ADECUADO Y CON INCORporacion EN EL PEC QUE PROPONDRÄ ALGUN JEME ETC. LAs CUESTIONes SERAN RESUELTAS EFICAZMENTE.
ENHORABUENA Y GRACIAS MI GENERAL.
A la orden de V.E
VIVA EL REY
VIVA EL GABINETE DE PROSPECTIVA MILITAR
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
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No es necesario. Nadie le espera.
No hay saludo
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Aprenda a combatir con elegancia. Le quda mucho. Saludos
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Sr. Rodriguez Tey:
Dentro del contenido de su artículo, hace mención de lo siguiente:
«Sin embargo, también conviene recordar que el Rey no gobierna. En una monarquía parlamentaria como la española, sus funciones están delimitadas por la Constitución»
«Las discrepancias son legítimas, pero nunca deberían servir para debilitar las instituciones que representan la continuidad y la unidad de la Nación.»
No quiero extenderme y solo voy a contestarle a lo anterior con lo siguiente:
En efecto, el Rey no gobierna pero ARBITRA y MODERA. Tras todos los desmanes, de Norte a Sur y de Este a Oeste, ¿Me puede decir usted, en que ha arbitrado o moderado el Rey?… o, ¿es que no ha sucedido nada relevante y grave en estos años para que el Rey no ejerza?.
¡Que la existencia de «discrepancias» pueden servir para debilitar las instituciones y a su vez la continuidad y la unidad de la Nación! …. Pero ¿qué queda de las instituciones salvo algo de la Justicia y G.C.?, … ¿Jefatura del Estado, Gobierno, Administración Publica, Cortes, Senado, Tribunal Constitucional, Defensor del Pueblo, Tribunal de Cuentas, Consejo de Estado…?. Y yo añadiría… Las FAS y la misma Iglesia. Unas, totalmente corruptas, y otras, corresponsables pasivas o si se prefiere: «Cooperadoras necesarias».
Y sobre la «Unidad de la Nación»… » me se salen los colores» de la indignación que siento. Quizá sea el único español que le ocurre….
Mire usted, Sr. Rodriguez Tey: Defender y salvar a la Patria, nunca será ilegal ni inconstitucional.
Un saludo
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