LOS NUEVOS EJÉRCITOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La patrulla. Obra de Ferrer-Dalmau

Escribo con retranca y dedicado. Es seguro que no se va a enterar de la publicación y, aunque lo hiciese y leyese, no la entendería.  Podría ser que alguien próximo le diga que ha sonado un trueno, pero ya decía el sabio estratega que cuando estalla el trueno es demasiado tarde para taparse los oídos.

Puede que esto le de una pista: «El valiente sabe batirse; el prudente, defenderse; el sabio asesorar: No se desperdicia el talento de nadie», aunque «No esperéis ninguna hazaña de los que carecen de talento».

Desde pequeñito me enseñaron a no señalar. Con el dedo. Cuando estás ya crecidito y enmarcado en el grupo, entiendes que eso debes ampliarlo no solo al dedo sino también a la mirada, al gesto y a la palabra que no aporta pero ofende.

Para no hacerlo, pero hacerlo -espero que me entiendan- mejor callarte. El que no tiene talento siempre espera respuesta. No quería pecar, pero el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra; o más.

Señalar es de mala educación. Claro que cuando sigues creciendo y ganando altura te chocas con la viga que sostiene la hipocresía.

Hay un comportamiento detrás de esta frase que les repito muy a menudo que debería ser más práctica común: “Verlo todo, no mirar nada”. Sobre todo ver al personaje que se esconde al otro lado de la colina como decía Wellington. Acabó venciendo a Napoleón. No señalaba, sino que se enteraba de todo.

Es la ventaja de haber visto a este y a aquél, -sobre todo- en sus distintas formas de señalar. El truco del señalador es ya muy viejo y responde a modo derrota. O peor: tirar la piedra y esconder la mano.

Los más señalan a puerta cerrada y su dedo señalador se convierte en algo oficial: un señalamiento. Decía Eugenio d´Ors: «En el principio fue un membrete». Señalado, para bien o para mal, pasas al BOE. Es el dedo del poder que es principio y fin. Efímero como medallas en el uniforme sin hechos contrastados. Porque cuando uno señala puede hacerlo de dos maneras. Una por error, es decir, por mala educación, escasa formación o descuido menor. La otra es institucional, que es variada, interpretable, sujeta a normas y aprobaciones, colegiada y legal.

Esto de señalar es mala costumbre y ya sabemos que «Malas conversaciones corrompen buenas costumbres» y ahora estamos en el momento justo de no entender por qué rompemos el silencio por el señalamiento.

El final de la vida profesional es la liberación del membrete. Ya ni sales ni te importa lo que diga el BOE. No vives para él ni para el Consejo de Ministros.

Es por eso que sin señalar a nadie, pero señalando a don nadie, me gustaría terminar con las sabias palabras del gran estratega que a día de hoy nadie ha logrado igualar: Sun Tzu. Son para aquellos que les surgen dudas sobre el sentido de la milicia y el camino que llevan algunos ejércitos. Algo que genera muchas dudas de vocación a jóvenes que llegan con una idea contraria a la verdadera misión de los ejércitos ¡tan señalados! No conviene engañarse y confundir la milicia con el asistencialismo, más propio de otras organizaciones. Nada que ver con ser soldado.

El maestro relata la conversación:

Tu Mu: «Por lo que concierne a las conveniencias, las leyes y los decretos, el ejército tiene su propio código, que, generalmente, respeta. Si éste se adapta a las reglas que presiden el gobierno del Estado, los oficiales estarán desconcertados».

Chang Yu: «Recientemente se han encomendado a los cortesanos las funciones de Supervisor del ejército, ahí reside precisamente el error».

Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se fríe y con pan se come.

Todos somos estupendos, pero mejor no fiarse ni del compañero de pareja.

«La guerra (por el amor) es un dios muy grande bien digno de ser honrado entre los dioses y entre los hombres por mil razones, pero principalmente por su antigüedad, porque no hay dios tan antiguo como él. Y la prueba es que no tiene padre ni madre. Ningún profeta ni prosista ha podido atribuírselos. Según Hesiodo, al principio existió el Caos, después la Tierra de amplio seno, base eterna e inquebrantable de todas las cosas, y la Guerra. La guerra es el primer dios que concibió el hombre y en ella ocultó todo lo demás (Platón El Banquete).

Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor.

La visión del arquero siempre fue negativa, pero siguen combatiendo desde la distancia, a lo lejos. No sabrían hacerlo de otra manera.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 junio 2026

¿ESPAÑA? HABÉIS ACABADO CON ELLA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

No hablo de memoria ni para asustar a nadie. Son datos. ¿Quién los tiene? Entre moquetas, trincheras y alambradas se toca lo más hondo de la virtud y de la perversión humana.

Van pasando los días. Si es triste la situación que todos percibimos en España fruto de la labor metódica, diseñada y ejecutada por Zapatero/Sánchez (¿hay alguien más ahí?) no lo es menor la incomprensible lucha Partido Popular-Vox. Todos son, somos, culpables del adiós a España. Unos por destruir, los otros por desunir. Otros por omisión.

Solo hay un resultado final, irreversible: España está rota, dividida, inexistente como nación unida. Engañados.

La Constitución es papel mojado y España respira artificialmente. Una cosa es la imagen y otra los entresijos de los poderes económico y político capaces de haber deshecho todos lo Poderes.

No existe más poder que el político/económico y las ideologías, de un lado o de otro sirven, sirven con  intereses constituidos en Partidos. El único amo que a todos dirige, poderes y poder, es el dinero. No hay más. El camino empieza con ese afán. El dinero es el único dios que no tiene ateos.

Las independencias, los secesionistas, incluso a través del terrorismo, buscan imponerse para manejar los resortes del dinero. De pascuas a ramos surge un aparente liberalismo que suelta riendas para que lo económico  se maneje sin la intermediación del poder público. Falso. Todo se regula y se dirige desde la norma política que es quien la redacta y aprueba. Solo es necesario manejar lo cognitivo para hacerse con el poder. Influir es ganar y dominar el Boletín Oficial del Estado. Lo decía Eugenio d´Ors: «En el principio fue un membrete».

Jesús Fueyo, todo optimismo dijo algo parecido, pero contrario: «Después de Franco las instituciones». Nadie le preguntó: ¿Pero eso qué es? ¡El membrete hombre!, que lo encierra todo. Es el Poder.

Poder para destruir.

Cataluña ha dejado de ser España. Hay muchos que no quieren dejar de ser españoles en Cataluña. Mayoría sin duda, pero la realidad de Cataluña es otra, es ser otra, ser independiente y no ser España. Y no es España. Empezó todo en los años de plomo y la fase final comenzó en octubre de 2017. El Rey de España tuvo que emplearse a fondo. Tan a fondo que percibió la situación. Hubo alarma y el Poder se puso en marcha para corregir un posible error no fuese que descarrilaran sus proyectos independentistas. Volvió el silencio y la aceptación de lo irreversible. Incluso al mando de un delincuente huido de la justicia y con los terroristas al acecho.

Tarradellas ¿lo recuerdan? dijo aquello del «Golpe de Timón», al dejar la Generalidad que trajo, porque era consciente de la bomba a tiempos que allí dejaba. Tictac.

De nuevo la derecha pagó su inocencia, esa vida naif que arrastra siempre, «Todo el mundo es bueno» decía.

¡Viva el artículo 2! Todo en España «se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…»

«El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla».

¡Qué bien lo hemos hecho!, repetían y se felicitaban mientras por otro lado se horadaban los cimientos, el fundamento.

¡Necios!

Nadie creía que se podían haber equivocado, ¿quién dijo que aquello era una bomba?:  «…y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

¿Nacionalidades de qué nación? Ahí estaba el encendido de la mecha. Todo a punto. Solo quedaba estudiar el plan que empezó con la bomba lapa, el estatuto, el acuerdo, la traición, la amnistía, el indulto y …el final. Habían reventado España en un único párrafo: nacionalidades. No todo el mundo es bueno.

La fiesta ha quedado reducida a unos partidos que no responden a la voluntad popular, aunque dudo que exista una voluntad más allá de la individual. Los partidos de derecha no se reconocen y se enfrentan entre ellos. Los de izquierda tampoco, pero se pelean solo en casa abrazándose en público.

No me llamen pesimista. España ya no existe. Ni en Cataluña ni en el País Vasco y puede que el efecto llamada venga detrás. Hablo con datos. Inconfesables.

¿Quién tiene los datos? Les daría nombres y apellidos. Los conozco, me lo han dicho, me han mostrado los datos, visto y leído a fondo los que manejan, cosas terribles que desconocemos, pero comprobamos cada día sus efectos.

Los hechos son estos y quienes los manejan existen, pero para generalizar y no dar nombres propios les diré abstracciones.

-Presidencia del Gobierno

-Centro Nacional de Inteligencia

-Ministerio del Interior

-Generalidad de Cataluña

-Tribunal Constitucional

-Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado

-Fuerzas Armadas por la Cúpula

-Tribunal Supremo

-JE…; LC…; BS y afines…; I/E…; PS; SI; ZP…

Datos confirmados. España ya no existe. Hemos, entre todos, acabado con ella.

Dejen de hablar de Constitución y cosas así. Todo es Poder. Oculto, pero poder que lo puede todo. Hasta acabar con España desde la mismísima Constitución. Solo es necesario interpretarla y dárnosla a comer.

Que les aproveche.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

5 febrero 2025

 

EL BURKA. SIENTO AVANZADA LA TARDE… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Mascar-Illa, pero por Decreto del Estado de Alarma, o de la Alarma de Estado, o de Gobierno o del gobierno o de lo que esto sea.

Simón e Illa, Illa y Simón, son la canción del verano… Sánchez el compositor.

¿Recuerdan el burka? Oculta el cuerpo y la cabeza por completo…

Todos con burka. Ahora puedes ir empelota, pero eso sí, con la cara tapada, lo que cambia por completo la forma de ver y de que te vean. Todos y todas, ahora sí, con burka. A la playa con cita previa y con burka. Al restaurante con burka. Dos cañas y una de simón-illa, la nueva tapa que acompaña a la mascarilla.

El problema sigue siendo el argumento. Ya lo conocen: Pues no sé, ahora sí, ahora no, puede ser o puede no ser… El Comité de Científicos: una pandilla con membrete y Boletín Oficial. Que lo decía Eugenio d´Ors: <<En el principio fue un membrete>>.

Distanciamiento social lo hubo y lo habrá. Cada vez más acusado en una sociedad donde la política se ha convertido en insulto y agresividad, en chulería y lugar para lo mejor de cada casa. Distancia social, que es otra cosa distinta a  física, pero parecida, o consecuencia. Cada vez me veo más distanciado social. Por ejemplo del Palacio de la Moncloa y del Palacio de Galapagar; distanciamiento físico es por salud e higiene, aunque en eso se parecen ambos.

Visto lo visto, veo y me veo mejor en casa. Y si tienes una edad con más razón. Porque te miran mal. Te limitan, te rechazan, te aíslan y… por no aguantar ese chulesco ¿a dónde va usted?, dicho con prepotencia y brazos en jarra, yo, me quedo en mi casa. Distancia social y física. La mantendré virtual, pero tampoco se me acerquen demasiado porque estoy que bufo.

A pesar de la edad sigo corriendo, despacito, pero el trote cochinero no me lo quita nadie.

1210 horas. Pues así iba cuando en la soledad del campo, en una inmensidad vacía, donde solo hay urracas, conejos o cogujadas, me para el coche de la autoridad competente (no hay mejor sitio que vigilar): ¿A dónde va? A ningún lugar. De regreso a casa. ¿DNI? No lo llevo para no perderlo por el campo. Va usted indocumentado (¡Vaya por Dios!). ¿Edad?: más de setenta. No es su hora. Está incumpliendo la norma que, bla, bla, bla. Se me ha hecho tarde. Estoy a menos de cinco minutos de mi casa. No hay nadie por aquí, nadie. ¡Venga, venga, deprisita…! Que conste que no era por Galapagar por donde hacía ejercicio.

Tono, forma… ni buenos días.

Hay que tener cuidado y esmerar las formas. No sea que después de tanto tiempo y años veamos, en lo que debe ser tranquilidad, preocupación por su presencia. Cada profesión tiene sus contrariedades y en alguna debe brillar la paciencia y el aguante sin tirar enseguida de autoridad. El cliente -casi siempre- tiene razón y si no la tiene se le trata como si la tuviese.

Más que distancia social y física hay crispación, por ahora social que puede acabar en física. ¿Cuántica?, no lo sé, pero en cuanto el experimento ya probado y aprobado por la izquierda, en su acelerador de partículas violentas, lo hace la derecha, se ponen en guardia y en guardia ponen a los guardias.

En definitiva me quedo en casa hasta que las lunas de agosto me permitan ser libre. Nos han robado la alegría.

Prefiero mi soledad a la impertinencia. Prefiero mi soledad a la injusticia. Prefiero mi soledad a la mala educación. Prefiero mi soledad a la falta de libertad. Quiero, a mi edad, independencia y que me dejen en paz.

Un amigo que me conoce y quiere, me regaló el Epistolario Privado de Nicolás Maquiavelo:

<<Avanzada la tarde, me vuelvo a casa y entro en mi despacho. Y en el umbral me despojo de mis vestidos cotidianos, llenos de fango y lodo, y me visto de ropas nobles y curiales. Entonces, dignamente ataviado, entro en las cortes de los hombres antiguos, donde, amablemente recibido por ellos, me deleito con ese alimento que es solo para mí, y para el que yo nací. Y no me avergüenzo de hablar con ellos, y de preguntarles por las razones de sus acciones. Y ellos, por su humanidad, me responden. Y durante cuatro horas no siento ningún aburrimiento, me olvido de toda ambición, no temo la pobreza, no me da miedo la muerte: me transfiero enteramente donde están ellos>>.

Siento avanzada la tarde. Me quedo en casa. Me transfiero enteramente…

Recomendaría el uso del tapabocas, más que el de mascarillas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

22 mayo 2020

Blog: generaldavila.com

 

HISPANOAMÉRICA. IBEROAMÉRICA. LATINOAMÉRICA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Eugenio d’Ors escribía su glosa cada mañana; al terminar la leía a su secretaria. Era un rito previo a la definitiva redacción.

-¿Está clara?

-Clarísima don Eugenio, contestaba la secretaria.

Volvía el autor de “las palpitaciones de los tiempos” a su mesa.

-Oscurezcámosla.

Con intención, ingenio y sarcasmo. Todo en uno. Pocos le igualan o aventajan hoy en lo que a diario leemos en los medios.

Quizá haya demasiada claridad y simplicidad. Oscurecer para exigir pensar, incluso meditar. Claro que eso requiere un conocimiento y uso de la lengua española que no todos poseemos. Los puntapiés que a diario vemos que se dan al idioma español pasan desapercibidos o incluso se asumen como válidos. ¿Qué más da?

Desde el año 2005 la Fundación del Español Urgente (La Fundéu BBVA) hace verdaderos esfuerzos para que se haga un buen uso del idioma español en los medios de comunicación. Es una fundación fruto del acuerdo entre el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria  y Agencia EFE, y cuenta con el asesoramiento de la RAE. Hoy junto a Instituto Cervantes y la Real Academia son las entidades que mejor cuidan el uso y la norma del español. Su magnífica labor va más allá de los medios porque se ha popularizado, gracias a dios, y recibe a diario miles de consultas. Imprescindible para todo el que se preocupe, aunque solo sea por educación, del uso adecuado del español.

Entre sus muchas herramientas destaca las recomendaciones que todos los días de la semana nos ofrece, basadas en las noticias que se publican en los medios. He creído necesario compartir con ustedes la recomendación del pasado día 13 martes. Se trata de aclarar una confusión muy frecuente sobre los términos: Hispanoamérica, Iberoamérica y Latinoamérica. No tienen el mismo significado, pero erróneamente se emplean indistintamente. No son sinónimos como vulgarmente se piensa y escribe. Veamos lo que dice la Fundéu BBVA.

  • Latinoamérica engloba a los países del continente americano en los que se hablan lenguas derivadas del latín (español, portugués y francés). Una opción igualmente válida es América Latina, ambas con mayúscula. Su gentilicio es latinoamericano.
  • Iberoamérica es el conjunto de países de América donde se hablan lenguas iberorromances (portugués y español). Su gentilicio es iberoamericano.
  • Hispanoamérica la conforman los países americanos de lengua española. Su gentilicio es hispanoamericano.

Además, para hacer referencia a los países ubicados al sur del istmo de Panamá, son válidos los términos América del Sur, Sudamérica o Suramérica, pero no Sur América ni Sud América. 

Creo que deberíamos ser más cuidadosos con nuestra forma de hablar y escribir. La vulgaridad y la cada vez más evidente falta de vocabulario no hacen sino mostrar las deficiencias de nuestro sistema educativo. No todo vale. No oscurezcamos más nuestro bello idioma por pobreza lingüística. Si lo hacemos sea con inteligencia e intención. Nuestro idioma da para eso y mucho más.

Para ayudarnos está la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA).

Creo que la recomendación de hoy puede sernos útil a todos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 marzo 2018-03-13