A VUELTAS CON EL ESPÍRITU MILITAR: SI VIS PACEM PARA BELLUM O LA FORJA DEL MANDO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

ACADEMIA GENERAL MILITAR: SI VIS PACEM PARABELLUM

Tengo que felicitar al Jefe de Estado Mayor del Ejército porque con la que está cayendo y la manipulación del «No a la Guerra«, que nos avergüenza como soldados y como españoles, hay que tenerlos bien puestos  (me refiero a los entorchados), para dar el paso que acaba de dar.

La Academia General Militar de Zaragoza es el centro fundamental de formación de nuestros futuros oficiales del Ejército de Tierra, Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil, lugar donde se forja el fundamental e inolvidable espíritu de unidad que es conocido y trasmitido como «El espíritu de la General». Es único y sin igual: Servir a España todos juntos, combatir bajo la misma bandera y con la misma misión e ilusión de servicio. Piedra angular de la arquitectura militar. Por eso en ocasiones han querido destruirla o manipularla. A la enseñanza de las materias militares le supera la convivencia bajo el mismo cielo cuajado de estrellas de sacrificio, dureza y discilplina, soñado cada amanecer en la belleza de la épica legendaria. Solo el gran poeta de la milicia, «Aquí la más principal hazaña es obedecer…»,  supo explicar lo inexplicable.

Es fácil adivinar por qué los manipuladores de la milicia siempre han puesto sus ojos en ese Centro para adaptarlo a su ideología o cerrarlo, expertos en practicar el «Divide y vencerás».                                                                                                           Los últimos años no han sido fáciles y los intentos de desmilitarizar la enseñanza militar han surgido de forma peligrosa. Difícil fue, es y será, acabar con una semilla que está firmemente arraigada en lo español: la virtud, la entrega a los demás y el servicio a la Patria. Siempre amanece para el centinela que espera la aurora. Su santo y seña le hace mantener su puesto a toda costa.

En uno de los lugares más emblemáticos de la Academia General Militar de Zaragoza una frase grabada a los pies de una escalera nos recuerda  la razón de ser de la milicia: SI VIS PACEM PARA BELLUM. Su texto completo es Igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum. Menos conocido es su autor, Flavio Vegecio, del que poco se sabe a pesar de que todos los estudiosos de la milicia antigua han citado a Vegecio, incluso copiado sus ideas.

Es tradición académica convertir la escalera (llamada «Del cañón»por ser el arma que está a sus pies) en campo de batalla a empujones, y algo más, entre los cadetes veteranos y «los nuevos» que luchan por subir por esa escalera convertida en lugar prohibido para ellos. Se convierte en la primera batalla en campo abierto que requiere de su propia estrategia y táctica. Nunca se sabe cuando ni a qué hora ocurrirá el ataque y defensa, pero como por arte de magia un día cominenza el rumor: ¡Al asalto! ¡A la escalera! Comienza la primera práctica de la táctica de combate.

Bajo el lema de Vegecio estalla la lucha cuerpo a cuerpo; cada año; todos los años. El lema permanece: Prepárate para la guerra.

Hubo un tiempo no lejano que quisieron retirarlo. Era esa constante hipocresía del «No a la guerra» de los astutos traidores que recogen las armas cuando otros las arrojan creyendo firmada la paz. Es el «No a la guerra» de los que traicionan hasta a sus aliados. De los que desmilitarizan para armarse ellos de cobarde ideología.

En este contexto el Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército de Tierra (MADOC) de quien depende la Academia General Militar de Zaragoza acaba de aprobar como lema oficial «Si vis pacem, para bellum» al representar fielmente el «Espíritu de la General«. Un paso de gran calado que eleva a nivel de máxima enseñanza de la General su razón de ser: «Preparar para la guerra«. Vendrán libros e inútiles ingenierías, vendrán textos técnicos y de modernas armas y doctrinas, pero todo tiene una única finalidad: la guerra. Así no se engaña a nadie.

Nuestros ejércitos han vivido los últimos años un periodo de montaña rusa, de vaivenes que lo han dejado maltrechos. Espíritus mal interpretados, virtudes falseadas, introducción de falsas misiones, conversión en lo que no son. «Están muy equivocados quienes piensan que el Ejército está para la guerra. Ahora la sociedad demanda otra cosa», le oi decir en cierta ocasión  a un miembro de la Cúpula militar. Las puertas giratorias le esperaban agradecidamente.

En la enseñanza está muy de moda eso de liderar, de olvidar el empleo, el mando, los manuales y las normas para sustitur todo por el importado anglosajón liderazgo que nada tiene que ver con nuestra cultura grecolatina o española. Aquí se manda y se obedece. Liderar como si fuese un influencer es otra cosa que poco tiene que ver con el «Mando». Es cosa de virtud y capacidades, no de ponerse un mono y un pistolón al cinto y dárselas de general en jefe.

«Si vis pacem para bellum» es todo un proceso que ahora recupera la Academia General Militar. Cuando más falta le hace.

Enhorabuena al Jefe del Ejército de Tierra, General Enseñat, y a todos los que han logrado tan importante hito en tiempos tan difíciles para el espírirtu de nuestros ejércitos.

Podemos leer en el comunicado del MADOC: ‘Si vis pacem, para bellum’ es aprobado como el lema oficial de la #AGM_ET. Esta frase situada en icónica escalera del cañón, representa fielmente el ‘Espiritu de la General’.

Dice el Rey Sabio en Las Partidas: «Milicia quiere decir tanto como compañía de hombres duros, fuertes y escogidos para sufrir trabajos y males, laborando en pro de todos comunalmente». Ya adivinaba ese espíritu de la General.

¡A España servir hasta morir! es el lema de la Academia de Suboficilaes del Ejército de Tierra. ¿Lo recuerdan? Lo retiraron pretendiendo empequeñecerlo. Eran aquellos tiempos en los que se estrenaban en el «No a la guerra» y que tan bien les ha ido, y tan mal a España.

«Firme en el mando (que no es liderazgo), graciable en lo que pueda, castigará sin cólera, y será medido en sus palabras, aún cuando reprenda». Mandar para la guerra.

La Academia General Militar acaba de reeditar su principal texto, el que resume su razón de ser: Si vis pacem para bellum. La forja del mando.

Ya solo falta que cada uno cumpla con su deber.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 marzo 2026

EL GENERAL DE EJÉRCITO AMADOR ENSEÑAT Y BEREA NUEVO JEFE DEL EJÉRCITO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Nuevo JEME General de Ejército Amador Enseñat y Berea

La ministra de Defensa acaba de dar un paso más hacia adelante con el nombramiento del nuevo Jefe del Ejército de Tierra: General de Ejército Amador Enseñat y Berea.

Escribía hace unos días un artículo La Cúpula Militar que anticipaba el cambio del que hoy doy cuenta desde la satisfacción y gran esperanza. El nuevo JEME es un excelente nombramiento. Nadie puede presumir de objetividad, pero como soy conocido por los lectores y saben que con nadie me caso, permítanme que diga que el general Enseñat responde a los criterios que en mi anterior artículo exponía desde la filosofía y sin querer desmerecer a nadie.

La ministra se ha decantado por «No escogería al hombre que está dispuesto a enfrentarse a un tigre o a precipitarse en un río sin preocuparse de salvar la vida o morir. Elegiría, sin duda, a un hombre que considerase el obstáculo con la prudencia requerida y que prefiriese triunfar por la estrategia».

Muchos son los problemas que afectan al Ejército. No solo de material, que también, sino más bien de alma, corazón y vida. Viejos problemas heredados de una antigua mala intención que parece ya superada.

El Ejército de Tierra

El Ejército de Tierra tiene ante sí un reto grande. Los que siguen este blog conocen mi opinión y la de otros compañeros, sin que eso signifique que estamos en lo correcto. Es una opinión, aunque lo que no es opinable, y en eso tenemos razón, moral y legal, es en la ineludible misión de la defensa de la unidad e integridad territorial de España y de la Constitución. Eso no es opinable y está en el artículo 8 de la Constitución.

No es este el momento de dar consejos a quien conoce muy hondo su Ejército y el conjunto de las Fuerzas Armadas y que con sabiduría y serenidad se enfrentará a todo de manera acertada. De ello estamos seguros y cuenta con nuestro leal y sincero apoyo.

Escuché con mucha atención las palabras del general Enseñat en su toma de mando.

«El Ejército de Tierra de hoy ha de mirar al futuro, preservando y poniendo de manifiesto nuestros valores tradicionales que, sin ser exclusivo patrimonio militar, son imprescindibles en nuestra profesión».

Otra clave, el siempre necesario asunto, prioritario en un ejército: el personal, al que hay que cuidar y preservar como el más alto valor y base firme de la institución.

Pero el general Enseñat introdujo un novedoso matiz en sus palabras al que doy enorme valor y espero que otros sean capaces de intuirlo: las sinergias. Una asignatura pendiente en muchos aspectos de la vida en España. Lo es sin duda en el conjunto de las distintas fuerzas, ¿Qué fuerzas? Las Fuerzas Armadas. Es una de las claves del futuro. Un acierto señalarlo.

Los efectos individuales no son nada sin la acción conjunta y esa acción es solo una: España. El concurso activo y concertado de Tierra, Armada y Aire solo tiene esa función. En eso estamos de acuerdo y no hay fisura alguna.

El nuevo Jefe del Ejército, a mi entender, se refería al necesario concurso activo y concertado de los ejércitos y Armada en todos los campos y que muchas veces egoísmos corporativistas interrumpen el camino o lo hacen más cuesta arriba. No siempre se camina de manera conjunta. Gran novedad en esas palabras y clave esencial hacia el futuro.

Bienvenido mi general y desde aquí nos ponemos a tus órdenes.

Debo decirles que la emoción pudo conmigo esa tarde del pasado viernes cuando el otoño madrileño nos brindaba su habitual juego de luces en esos atardeceres que asombran y emiten el silencio de su misterioso atractivo. Los tambores y cornetas despertaban la curiosidad de la diosa Cibeles, inmóvil, viéndolo todo sin mirar nada, mientras mucha gente escrudiñaba entre los frondosos árboles del Cuartel General del Ejército en un vano intento de ver las tropas formadas. ¿De dónde viene el ruido de esos tambores?

Palacio Buenavista

El patio de Armas del Palacio de Buenavista, Cuartel General del Ejército de Tierra, es un escenario que sobrecoge. Un recinto reducido y grandioso a la vez, donde las paredes parecen juntarse para abrazar a la formación militar y alistar en ella al que emocionado presencia el acto. La sonoridad te envuelve y aprieta hasta formar un conjunto que explota cuando suena el Himno Nacional. Ya está todo hecho y dicho. El que no haya oído cómo suena España en ese recinto aún no conoce lo que es temblarle el corazón.

Madrid es militar cuando le dejan serlo. Madrid es de todos, de todo el que viene a visitarla, y es de sus soldados; le gusta la tropa por sus calles, no solo el día 12 de octubre, no solo por la Balmis, no solo apagando incendios o en las inundaciones.

Es una sugerencia que le hago al nuevo Jefe de Estado Mayor. Que vuelvan los soldados a las calles, a desfilar en sus fiestas mayores, la música a los templetes de los parques, y a las procesiones. Que España toque a sus soldados no en tragedias o lejanos lugares. Siempre.

España es tropa, es cuarteles, es música militar, es el Himno Nacional y su Bandera y hay que sacarlos, con sus soldados, pasearlos y que cada día sean más, no solo reconocidos, sino amados.

Mi general todo el Ejército de Tierra queda a tus órdenes, en tus manos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2021