CASOS DE “COSTA SECA”, COMO GIBRALTAR. Ángel LiberalFernández, Capitán de Navío (R)

Entre los «irritantes» de Gibraltar más frecuentes están las actividades militares de la Royal Navy en las aguas que rodean el Peñón y el istmo ocupado ilegalmente, que son españolas hasta las doce millas de la costa. A esto se añade su afán, junto con el de la policía local de la colonia, por entorpecer las actividades de pesqueros y patrulleros españoles en nuestras aguas.

Los conflictos se suceden todos los años, especialmente en verano. El actual empezó el 4 de julio con el apresamiento del petrolero «Grace 1» por parte de fuerzas militares del Reino Unido para, acto seguido y como es habitual, dejar que Gibraltar asuma el protagonismo.

Por el tratado de Utrecht, España sólo reconoce al RU las aguas del puerto de Gibraltar. Esto implica que la colonia militar tiene una «costa seca», lo que el RU rechaza. Algunos juristas conocidos, incluso españoles, dicen que la «costa seca» es una quimera, que la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (de 1982, con una anterior de 1958) no la permite etc. Actualmente esta es la línea argumental británica aunque con ella parecen reconocer que antes de la Convención no tenían derecho a las aguas que ahora reclaman.

La Convención tiene dos artículos significativos. El nº 1 determina que «La soberanía de un Estado se extiende, fuera de su territorio…. a una zona de mar adyacente a sus costas, designada con el nombre de mar territorial». El nº 12 establece que, cuando <<las costas de dos Estados se hallen situadas frente a frente o sean adyacentes>> la anchura del mar territorial se establecerá por una línea media cuyos puntos deben ser «equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial de cada uno de esos Estados»; pero advierte que esta regla no «será aplicable cuando, por la existencia de derechos históricos o por otras circunstancias especiales, sea necesario delimitar el mar territorial de ambos Estados en otra forma». Precisamente por esto, la «costa seca» ha sido y es una realidad; la Convención en ningún momento la menciona, ni la acepta ni la prohíbe. La Convención se refiere a Estados sin mencionar ninguno en concreto, y mucho menos colonias o territorios dependientes.

Estamos ante una <<costa seca>> cuando el Estado ribereño no tiene soberanía sobre las aguas que la bañan. Es como una frontera y, entre otras limitaciones, el Estado ribereño no puede ejercer su explotación económica, de ahí su importancia.

Como casos de «costa seca» señalamos los siguientes:

En España, el 30.11.1826, el propio RU se atribuyó las aguas de la mitad oriental de la bahía de Algeciras, dejando como <<costa seca>> las playas de La Línea; en 1969,el embajador británico en Madrid comunicó de palabra, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, al entonces Director General para Europa, Sr. D. Fernando Olivié, la renuncia británica a las aguas que bañan La Línea. El RU sigue reclamando las que rodean Peñón e istmo hasta la línea media en la bahía y hasta 3 millas de la costa de levante.

Prueba de la realidad de la «costa seca» y de su validez jurídica son los conflictos resueltos por el Tribunal Internacional de Justicia (de La Haya). El 13.07.2009, dicho Tribunal reiteró la soberanía de Nicaragua sobre las aguas del río San Juan quedando como «costa seca» la orilla de Costa Rica en unos 20km. El mismo Tribunal emitió el 27.01.2014 una sentencia sobre un conflicto entre Chile y Perú; el fallo se refiere al límite marítimo pero implica un tramo de 190 m de «costa seca» en Tacna (Perú).

Otros conflictos se han resuelto o se están resolviendo por acuerdo entre las partes.

En1961 y con un Tratado posterior de 1973, Argentina y Uruguay pusieron fin a sus enfrentamientos en el Río de la Plata. Desde 1828 Argentina se atribuía todas sus aguas, en perjuicio de Uruguay.

Las aguas del Shatt al-Arab (confluencia del Tigris y el Éufrates), frontera entre Irán e Irak con unos 200kms de longitud, han provocado conflictos desde 1639. Por los Acuerdos de Argel de 1975, los dos países reconocieron la línea de sondas mayores como divisoria pero Irak la rechazó en 1980 atribuyéndose todo el ancho del río. En 1987, por una resolución de la ONU, volvieron a las fronteras anteriores aunque sigue siendo una cuestión sensible.

Entre 1960 y 1980, una rectificación del curso del río Mosa (frontera entre Bélgica y Holanda desde 1843) provocó la aparición de pequeñas partes de tierra belga y de «costa seca» en el lado holandés y viceversa. Para superar estos problemas, los dos gobiernos firmaron,el 28.11.2016, un tratado estableciendo como frontera la línea media del río e intercambiando la soberanía sobre varios islotes.

Un caso muy llamativo de situación aceptada por las partes ha sido el de la frontera interior en la Alemania dividida después de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, en el norte de Alemania y desde 1226, la costa oeste del río Trave pertenecía a Lübeck (después Schleswig-Holstein) junto con la península de Priwall (en la orilla este), la desembocadura, la canal de entrada y las aguas del río hasta la orilla este; la costa este pertenecía a Mecklemburgo-Schwerin a partir del límite sur del istmo de Priwall; desde ahí esa «costa seca» seguía hacia el sur con 26,756km. En 1945, las Zonas de Ocupación Británica y Soviética respetaron esa «costa seca» como frontera que pasó a serlo en 1949 entre la República Federal (con Schleswig-Holstein) y la República Democrática (con Mecklemburgo-Schwerin); y así siguió también como frontera entre la OTAN y el Pacto de Varsovia, desde 1955, respetándose los derechos históricos de la parte oeste.

Existen otros conflictos por «costa seca», no resueltos. Por ejemplo, en Sudamérica, en el golfo de Venezuela, este país considera que le pertenecen las aguas que bañan 33km de la costa de Colombia, adjudicándose una superficie con abundantes reservas de petróleo en el subsuelo marino. En África, en los Grandes Lagos, Malawi reclama todo el lago Tanganika–también con intereses petrolíferos-en perjuicio de Tanzania; implica 240km de «costa seca».

Por último, tenemos que la frontera entre Irlanda del Norte y la república de Irlanda está sin definir en el Lough Foyle (en el norte) y en el Carlingford Lough (en el este). Habrá que ver si este conflicto previsible, derivado del brexit, se resuelve con una línea media o el RU pone en juego la «costa seca», naturalmente a su favor; no sería de extrañar que buscase la forma de retorcer la Convención del Mar.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

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12 julio 2019

EL «IRRITANTE» DE GIBRALTAR Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Desde hace pocos años surgen referencias a los «irritantes» de Gibraltar, acciones británicas o de la población actual del Peñón (con el consentimiento del gobierno británico) que nos «causan enfado o ira» a los españoles.

Entre los «irritantes» más conocidos están los relacionados con las aguas que rodean a esta colonia militar, que son españolas pues España sólo reconoce al Reino Unido (RU) los espacios cedidos en Utrecht. Así tenemos: la ocupación de dichos espacios, el fondeo de bloques de hormigón hecho con la intención de afirmar la supuesta soberanía británica sobre el istmo, el hostigamiento a los patrulleros de la Armada o Guardia Civil y a nuestros pesqueros y barcos científicos así como la frecuente inhibición en la represión del tráfico por mar de ilícitos.

Mención expresa merece la ocupación ilegal del istmo y la construcción del aeródromo de la RAF.

En el ámbito económico tenemos el «irritante» del contrabando de tabaco que para más inri, cuando el tabaco no procede del este de Europa y llega al Peñón atravesando la Península, está fabricado en España por una empresa española propiedad de una multinacional británica. Cruza la verja hacia el sur pagando las tasas correspondientes al gobierno de Gibraltar y poco después vuelve hacia el norte como contrabando en masa por la mar o por los boquetes de la verja o bien, «gota a gota» con el «cartoneo» peatonal o en vehículos, al margen del que compran los turistas.

Por otro lado, la fiscalidad de Gibraltar sirve para que los empresarios y propietarios de bienes en España –sean españoles o no- no paguen impuestos registrando sus propiedades a nombre de empresas en la colonia.

La mano de obra barata que proporciona la Comarca es vital para Gibraltar; sus condiciones de trabajo son más que discutibles; además Gibraltar ha convertido en rehenes a los trabajadores españoles.

Estos «irritantes» relacionados con la economía y la fiscalidad contribuyen, en último término, a financiar la base militar.

Respecto al medio ambiente, las frecuentes reparaciones de submarinos nucleares no pueden dejarnos indiferentes, igual que la carga y descarga de misiles, torpedos y municiones. Además, cualquier visitante puede ver en punta Europa las aguas fecales que la ciudad vierte directamente al Estrecho. Los trasiegos de combustible de barcos mercantes en las aguas de la bahía de Algeciras también merecen consideración. Los rellenos en espacios marítimos que no son suyos, lo mismo; pueden apreciarse sus consecuencias sobre el perfil de la costa y las playas de La Línea y San Roque.

Otros «irritantes» son los que soportamos cuando los políticos locales de la colonia, con su incontinencia verbal, arremeten contra España o nuestras autoridades y se inmiscuyen en la política española; sus intentos de adoctrinamiento político de niños y jóvenes en colegios e institutos andaluces; la forma en que el dinero de Gibraltar contamina  a los medios de comunicación social de la Comarca y a profesores, empresarios, políticos y sindicatos españoles; la asunción por parte de Gibraltar de competencias que no le corresponden en el ámbito internacional; los intentos de imponer a España las previsiones de un documento interno del RU como es el real decreto que denominan constitución de Gibraltar; el afán de las autoridades locales por ponerse al nivel poco menos que de un gobierno de cualquier Estado, etc.

Los Acuerdos, Memorandos de Entendimiento y Tratado Fiscal derivados del brexit incluyen medidas paliativas para corregir alguno de los «irritantes» que he señalado aunque, hoy por hoy, nadie sabe si por fin saldrá adelante, si, no o todo lo contrario, dada la claridad de ideas que impera en el Parlamento británico.

Es bueno que estos nuevos compromisos sirvan para limpiar esta hojarasca pues los «irritantes» son como las ramas que no dejan ver el bosque.

Manteniéndolos en juego, el RU consigue que nuestras autoridades tengan que atender esas cuestiones secundarias en vez de concentrarse en lo esencial. Además, los británicos no se comprometen, eluden sus responsabilidades y dejan que los llanitos se enzarcen con los españoles. Mientras tanto, observan el espectáculo tranquilamente desde el tendido, incluso con cierta condescendencia y de paso, consiguen que los llanitos arañen en la práctica y se les acepten responsabilidades que no les corresponden.

Pero aquí sólo hay dos partes: España y el RU. Los llanitos son la población importada por el RU para cubrir las necesidades de la base naval; los gibraltareños residen en San Roque desde 1704.

En realidad, el perjuicio que cause a España el contrabando de tabaco, la fiscalidad, los rellenos etc., a los británicos les tiene sin cuidado mientras no afecte a la operatividad y coste de la base. Centros financieros tienen varios repartidos por el planeta y de mucha mayor entidad que el del Peñón pero estrecho de Gibraltar sólo hay uno y ahí están ellos con los americanos.

Límpiese la hojarasca pero recordando que, en realidad, «Irritante» sólo hay uno: la negativa británica a cumplir las resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas por las que se invita a los gobiernos de España y RU a negociar la descolonización de Gibraltar. Entre ellas, se destaca la 2.429 (XXIII) de 01.12.1968 en la que la AGNU  «pide a la Potencia Administradora que ponga término a la situación colonial de Gibraltar antes del 1º de octubre de 1969». Van a cumplirse 50 años y seguimos con el engaño haciéndonos creer que este es un asunto menor en el conjunto de las, según dicen, excelentes relaciones hispano-británicas.

Creo que mientras no se resuelva este «Irritante», los demás seguirán activos de una u otra forma pues son los que les permiten mantener su nivel económico y asegurar la supervivencia de la base militar.

Nuestras autoridades han manifestado reiteradamente que la reclamación de la soberanía vendrá en su momento. Esperemos que sea pronto.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

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24 mayo 2019

GIBRALTAR, BASE DE REPARACIONES DE SUBMARINOS NUCLEARES. Ángel Liberal Fernández. Capitán de Navío (R.)

El pasado 25 de abril entró en Gibraltar el submarino nuclear (SSN) británico HMS Talent. El cuarto SSN de este año. Siempre atracan en uno de los dos muelles Z, parte del muelle Sur de la colonia militar.

Este muelle discurre de norte a sur y tiene 1.080m. Los 648m. del norte son zona militar; su mitad más cercana a la salida son los muelles Z. Dos atraques contiguos de 162m. preparados para recibir SSN en escalas de rutina y hacer reparaciones ajenas a lo nuclear. En el extremo norte del muelle están los sensores radiológicos y medioambientales.

Vista de la mitad sur del puerto de Gibraltar con el Muelle Sur en el centro de la imagen

Este muelle tiene unas limitaciones significativas. El combustible lo suministran con gabarras. La energía eléctrica, mediante generadores portátiles porque la que produce Gibraltar no ofrece la calidad necesaria; hasta fecha reciente eran de una empresa española; tenían que pasar por la verja y eso era un engorro así que en 2014 instalaron dos generadores Burtonwood fijos. Su resultado es dudoso; en los últimos meses han tenido que contratar generadores auxiliares provisionales, los últimos durante la reciente estancia del HMS Ambush.

El ancho de los muelles es de sólo 23m. Una parte importante de su longitud la ocupan, entre otros, almacenes de material general, locales administrativos, el cuartelillo de los buceadores, una cámara hiperbárica y un depósito de oleosas. Estas construcciones tienen unos 10m. de ancho y dejan poca superficie para la maniobra. No sería la primera vez que se va al agua un camión con su remolque. Es muy llamativa la cantidad de contenedores que hay por todos los rincones.

Parte central del Muelle Sur. El edificio blanco es el cuartelillo de los buceadores. A la derecha está el control de acceso a los muelles Z.

En los comunicados de la base naval se abusa de términos como «descanso de las dotaciones» o «escala programada»; en realidad son eufemismos que ocultan el motivo de las entradas que suelen ser para reparaciones. Ocasionalmente se incluye la carga/descarga de misiles Tomahawk y de torpedos Spearfish. Está claro que no tiene sentido que un SSN, construido para permanecer oculto bajo la superficie del mar, se pase varios días en un sitio tan vulnerable como esta «ratonera» en la bahía de Algeciras.

El 18.05.2000 entró en Gibraltar el HMS Tireless para reparar una avería en el circuito auxiliar de refrigeración del reactor. Hasta el 07.05.2001 estuvo en el muelle Z que fue preparado para la ocasión. El personal y el material necesario lo trajeron del RU.

Suelen ser reparaciones de casco y máquinas (ajenas al reactor), gobierno del buque (hélices y timones), equipos auxiliares, sensores y de comunicaciones. Los técnicos, equipos y materiales que necesitan para las reparaciones los traen desde el RU en aviones de la RAF. Incluso, lo que no se traen en aviones lo compran en España y lo pasan por la verja tranquilamente sin problema alguno.

También deben hacer calibraciones acústicas de la plataforma y de sus sensores.

Estos SSN operan en el Mediterráneo por lo que resulta más barato repararlos aquí que en el  RU. Algo similar podría decirse de los americanos. Algunos británicos son muy viejos pero también entran otros nuevos, demostrando la falta de calidad de sus equipos, averiados una y otra vez.

Con todo esto, dan algo de trabajo a la base naval, muy necesitada de actividad, y se ve su bandera por aquí. Que los SSN averiados reparen en Gibraltar también sirve al Almirantazgo para justificar ante su Parlamento su necesidad de la colonia; bien lejos de las bases en la metrópoli.

En el Peñón se entusiasman con estas escalas. Están tan ciegos que no ven ni el peligro ni la contradicción que suponen. Tanto más contentos están cuantos más SSN entran, aunque estén averiados y su inmovilidad suponga un riesgo añadido; no creo que la Royal Navy comparta su felicidad. Tampoco deben compartirla las más de 250.000 personas –la inmensa mayoría españoles- que viven en la bahía de Algeciras sometidas a unos riesgos que no les corresponden.

Sin contar el HMS Tireless, desde 2001 las entradas de SSN británicos y americanos han sido como se indican con el número de días entre paréntesis. Cuando la escala ha sido de seis días o más cabe suponer que han estado reparando.

Del 2009 al 2012 no entraron SSN británicos pero en 2013 cambió el criterio y desde entonces, las entradas, además de ser frecuentes, son para reparar averías convencionales de lo que parecen unas frágiles «bombas flotantes» británicas, aunque también han entrado americanos y no precisamente antiguos.

Aquí les dejo la relación de SSN que entraron en Gibraltar desde 2001 hasta fecha actual.

Para echarse a temblar.

Tabla entradas Submarinos nucleares SSN (Británicos HMS y americanos USS) en Gibraltar

2001 HMS Superb (4)
USS NR1 (5), Philadelphia (11 y 2) y Seawolf (5)
2002 Cero
2003 HMS Turbulent (6 y 7)
USS Hampton (5), Providence (5) y Springfield (5).
2004 HMS Trenchant (6), Sovereign (6) y Tireless (6)
USS Albany (5)
2005 HMS Sceptre (7), Trenchant (5) y Turbulent (6)
2006 HMS Superb (6)
USS Memphis (4)
2007 HMS Turbulent (6), Sceptre (7) y Superb (6)
USS Augusta (4) y San Juan (5)
2008 HMS Superb (7)
USS Florida (3), Dallas (8), Hartford (5) y Alexandria (7)
2009 Cero
2010 USS Philadelphia (8)
2011 USS Providence (5) y Florida (4)
2012 USS New Hampshire (8)
2013 HMS Talent (5), Trenchant (6), Talent (5), Tireless (8), Talent (1) y Triumph (8)
2014 HMS Tireless (5), Astute (8), Triumph (4) y Tireless (6)
USS Annapolis (5) y Helena (6).
2015 HMS Torbay (6), Ambush (6), Ambush (9), Ambush (8), Ambush (9) y Torbay (7)
2016 HMS Ambush (7), Ambush (7), Ambush (10) y Triumph (1)
USS Newport News (18) y Florida (1)
2017 HMS Torbay (9)
2018 HMS Talent (13), Talent (7) y Astute (5)
USS John Warner (12) y Newport News (5)
2019 HMS Ambush (15), Ambush (11), Ambush (14) y Talent (5)

 

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

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8 mayo 2019

 

Una nota a pie de página encoleriza a Gibraltar Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Parecía que en Gibraltar ya tenían bastante con las complicaciones derivadas de la decisión británica de salir de la Unión Europea (UE), arrastrando con ello a su colonia. Sin embargo, una nota a pie de página en un documento de la UE en la que se repite lo que Gibraltar es para la ONU ha provocado la cólera –e incluso la pérdida del auto-control- de las autoridades locales llegando a unos niveles de irritación como pocas veces se ha visto. Por algo será.

El documento resulta aparentemente inocuo, incluso beneficioso para Gibraltar porque trata de la exención mutua de visados entre los ciudadanos de la UE y los del Reino Unido (RU) en el caso de un Brexit sin acuerdo. Se relacionan los distintos tipos de ciudadanía británica que existen y, entre otros, la perteneciente a los «ciudadanos de los Territorios Británicos de Ultramar», que incluye a Gibraltar.

La lista incluye quince territorios. La mención a Gibraltar figura con una nota a pie de página que dice: «Gibraltar es una colonia de la Corona Británica. Existe una controversia entre España y el RU relativa a la soberanía sobre Gibraltar, un territorio sobre el cual la solución debe alcanzarse a la luz de las resoluciones y decisiones relevantes de la Asamblea General de Naciones Unidas» (AGNU).

El caso es que en 1830, lo que entonces era para los británicos «La Ciudad y Guarnición de Gibraltar en el Reino de España», pasó a ser «la Colonia de Gibraltar, propiedad de la Corona», por decisión exclusiva del gobierno de Londres.  Esto es muy llamativo porque un conocido representante diplomático del RU dijo no hace mucho en España que Gibraltar nunca ha sido una colonia; y se quedó tan tranquilo.

La denominación que el RU da a los restos de su Imperio ha cambiado con el tiempo y ahora los consideran «Territorios Británicos de Ultramar».

En 1946, el RU, por su propia iniciativa,  registró a Gibraltar en la ONU como «territorio no autónomo».  En 1963, a instancias de Bulgaria y Camboya, Gibraltar fue incluido en la lista de «territorios pendientes de descolonización», de NNUU; y ahí sigue, como colonia. Tan es así que todos los años, el RU, como Potencia Administradora,  envía a NNUU el informe preceptivo sobre la situación en su colonia y, representantes del RU junto con los «peticionarios» del territorio intervienen en las reuniones que tratan de la descolonización.

En 1973 se incorporó el RU (incluyendo a Gibraltar) en la Comunidad Europea. En 1986 se incorporó España.

El punto 3 del artículo 355 del Tratado de Lisboa (2007) dice «Las disposiciones de los Tratados se aplicarán a los territorios europeos cuyas relaciones exteriores asuma un Estado miembro». En las declaraciones anejas al acta final de la Conferencia Intergubernamental que ha adoptado el Tratado de Lisboa figura la nº 55 que dice «Declaración del Reino de España y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Los Tratados se aplicarán a Gibraltar como territorio europeo cuyas relaciones exteriores asume un Estado miembro. Ello no supone modificación alguna de las respectivas posiciones de los Estados miembros de que se trata.»

Como vemos, para el mismo territorio tenemos varias denominaciones: Para la ONU es un «territorio no autónomo pendiente de descolonización». Para la UE, un «territorio europeo cuyas relaciones exteriores asume un Estado miembro» mientras que para el RU es un «Territorio Británico de Ultramar». Todo un ejemplo de la habilidad de la diplomacia británica para confundir con la utilización del término más adecuado en cada momento.

Lo cierto es que, con la complacencia del RU y la incapacidad de España para evitarlo, lo dispuesto en la Declaración nº 55 no ha impedido a Gibraltar desarrollar sus propias relaciones externas en el ámbito de la UE en diversos campos como el financiero, en el que ha llegado a firmar acuerdos bilaterales con países de la UE como si se tratase de otro Estado miembro. Asuntos financieros o los que convengan para ir arañando poco a poco responsabilidades hasta que lleguen a un nivel que convierta la situación en irreversible superando con los hechos tanto el artículo 355 como la Declaración nº 55.

En eso llega el brexit y Gibraltar se queda sin Estado miembro que le sirva de referencia en la UE. Necesitan otra expresión como cobertura y para ello se multiplica el argumento de que Gibraltar pertenece a la «familia británica», algo que tratan de mejorar las autoridades de la colonia diciendo que pertenece a la «familia británica de naciones». O sea, como las islas Pitcairn (la de la «Bounty»), Montserrat, Anguilla y demás restos de lo que fue un Imperio. Pero estas expresiones –sin valor jurídico alguno- no convencen a la UE y Gibraltar pasa a ser para la UE lo que desde hace más de 60 años es para la AGNU: una colonia.

Como es habitual cuando algo no se ajusta a sus intereses, los británicos (y los llanitos) dicen que el documento aprobado por la UE es «anacrónico, irrelevante, etc. etc.». Puede que el de los visados no llegue a entrar en vigor pero lo que está claro es que la UE, en un documento aprobado, ya ha cambiado la designación de Gibraltar. Ahora, el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea asumen la doctrina de la ONU respecto a Gibraltar y ligan su estatus futuro a la consideración de colonia establecida en la AGNU en la que prevalece la idea de la descolonización mediante negociaciones entre el RU y España. Hace años que también el Tribunal de Justicia Europeo se refirió a Gibraltar como «colonia».

Espero que, al menos los Estados miembros de la UE no firmen nuevos acuerdos con las autoridades locales de Gibraltar dada su condición de colonia.

Dicen en Gibraltar que no hay más que darse un paseo por el Peñón para comprobar que no es una colonia. Es un paseo recomendable para que el visitante se dé cuenta de que efectivamente no es una colonia a secas sino una «colonia militar», desde la verja hasta punta Europa, en la costa de levante y en la de poniente, en lo alto del monte y en los túneles, con instalaciones militares en todos estos puntos. Quizá hasta tenga la suerte de ver en el puerto a uno de los submarinos nucleares averiados que con tanta frecuencia entran allí a reparar.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

10 abril 2019

Gibraltar y la financiación del terrorismo. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

El pasado 30 de noviembre se anunció que los gobiernos de España y del Reino Unido (RU) habían llegado a un acuerdo para firmar varios Memorandos de Entendimiento (MdE) sobre diversas materias. Con ellos se trata de garantizar una salida ordenada de Gibraltar de la Unión Europea (UE). Entre los memorandos se incluye uno sobre cooperación policial que comprenderá, entre otros, los delitos de terrorismo y el blanqueo de capitales. Asimismo se prevé llegar a un acuerdo internacional sobre fiscalidad y protección de intereses financieros, que requerirá aprobación parlamentaria.

Parece una buena cosa que las autoridades británicas se avengan a ofrecer un poco de luz sobre el centro financiero de Gibraltar y sobre todo, facilitar la lucha contra el terrorismo. Esta es una cuestión que les afecta de forma notable pues si hay un objetivo goloso en la bahía de Algeciras éste no es otro que la base naval, especialmente cuando se encuentran en ella submarinos nucleares averiados, inmovilizados durante su reparación en esa «ratonera».

Incluso se ha informado de que los MdE pueden ser renegociados para el supuesto de que el RU salga de la UE sin que llegue a aprobarse el Tratado de Retirada. Sería preciso adaptarlos a una situación que no es exactamente la misma para la que se redactaron.

Todo esto teóricamente está muy bien porque debe reducirse la influencia negativa que irradia el Peñón sobre la Comarca del Campo de Gibraltar en un buen número de ámbitos y, aunque parezca increíble, mucho más al norte de Despeñaperros.

Sin embargo, hay una cuestión que no encaja.

En efecto, el 09.12.1999, en el ámbito de Naciones Unidas, se aprobó en Nueva York el Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo. Fue firmado por el RU el 10.01.2000 y ratificado el 07.05.2001. Como «responsable de sus relaciones exteriores», el RU lo ha hecho extensivo a las islas de Man, Guernsey y Jersey (el 25.09.2008) así como a las caribeñas Islas Vírgenes Británicas (16.06.2012), Bermuda (03.10.2014) y Anguilla (20.04.2015). No se incluye a Gibraltar ni al resto de los Territorios Británicos de Ultramar.  Todo esto según información de Naciones Unidas actualizada el 27.01.2019.

El artículo 18.1.i) del Convenio citado obliga a los Estados Parte (en este caso, RU) a «Adoptar reglamentaciones que prohíban la apertura de cuentas cuyos titulares o beneficiarios no estén ni puedan ser identificados, así como medidas para velar por que esas instituciones verifiquen la identidad de los titulares reales de esas transacciones».

Según la legislación interna del RU, el Gobierno británico hace extensivos a sus territorios de ultramar los tratados internacionales cuando el territorio en cuestión así lo pide y existen suficientes instrumentos legales en el territorio para poner en vigor y cumplir las obligaciones que entraña la firma del tratado.

No se ha informado de las razones por las que el RU no ha hecho extensivo este Convenio a Gibraltar. Quizá consideren que no es de interés para esta colonia aunque sí lo sea para el propio RU y para las islas mencionadas, próximas a las costas de los EE.UU.

También puede ser que las autoridades locales de Gibraltar no tengan la capacidad requerida para que este Convenio se aplique en la colonia militar británica.

Como ejemplo de interés y capacidad podemos señalar que el Acuerdo Internacional para la Protección de los Murciélagos en Europa (de 20.07.1995) fue hecho extensivo a Gibraltar el 20.02.1998.

A saber qué artificios están tramando para firmar papeles de forma que todo siga igual, eso sí, con la mejor buena fe y voluntad, como esa con la que redactaron y a la que hace referencia el artículo184 del proyecto de Acuerdo de Retirada del Reino Unido de la UE.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

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29 enero 2019

Nubarrones en el horizonte de la colonia militar de Gibraltar. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Hace unos quince años, las entradas en Gibraltar de las fragatas y destructores de la Royal Navy (RN) se contaban por docenas; aprovechaban los tránsitos hacia o desde las zonas de operaciones en el Mediterráneo o en Oriente para hacer escala en Gibraltar; otras veces, se pasaban largas temporadas en las zonas de ejercicios del mar de Alborán que consideraban suyas. Su lista oficial de buques tenía entonces 31 unidades de este tipo. En 2018 se redujo a 19 unidades y sólo hubo 8 entradas.

Ahora, además de sufrir las consecuencias de la disminución de buques de la RN, tanto ésta como  Gibraltar van a verse afectados por las decisiones que tomó el gobierno británico hace ya unos años, agravadas por el Brexit.

En 2007, el ministerio de Defensa (MoD) británico sufrió una reducción presupuestaria que llevó a los militares a replantearse su presencia en el Peñón, lo que causó gran preocupación en la colonia. Uno de los puntos del acuerdo al que llegaron para evitar la retirada fue que el gobierno local se haría cargo de varios centenares de trabajadores que hasta entonces dependían del MoD y también, que se haría la transferencia a las autoridades del territorio de las instalaciones logísticas que no fuesen puramente militares como la central térmica, la red de distribución eléctrica, las potabilizadoras de agua del mar y su red de distribución, el almacenamiento y distribución del combustible, talleres etc. Incluso los gastos del aeródromo de la RAF serían compartidos entre el gobierno local y los militares. La permanencia del Reino Unido (RU) y de España en la Unión Europea(UE) permitía el enriquecimiento de Gibraltar.Actualmente los británicos pagan  los consumos pero no las instalaciones industriales, lo que supone para el MoD el ahorro de un gasto importante, a pagar por Gibraltar. El coste anual de la base es de unos 70 millones de libras, salarios incluidos.

En 2018 los buques de la RN ya no hacen tantas escalas como antes. Se ha reducido su presencia en los mares y ya apenas se les ve por el de Alborán: alguna fragata y submarinos de propulsión nuclear averiados o haciendo ejercicios, alguno catastrófico.

Tantos años como «base imprescindible para la defensa de Occidente» y ahora se ven dedicados principalmente a la Inteligencia acústica submarina y al espionaje telefónico y radio. Se comprende la desazón que se cierne sobre Gibraltar cuando ven pasar de largo a los barcos de guerra frente a punta Europa, incluso británicos que entran en Málaga en vez de hacerlo en el Peñón; ya conocemos el desorbitado nivel de irritación al que llegan si se trata de barcos rusos que entran en Ceuta.

El caso es que en 2007, el MoD decidió poner el futuro de la base en manos de la economía local y ahora, por la muy democrática decisión del pueblo británico, el RU está a punto de abandonar la UE, arrastrando a Gibraltar.

No parece que el futuro de la economía británica se presente muy brillante por las consecuencias del Brexit. Si llega a ocurrir, tendrán que «reajustar» sus gastos, incluidos los de Defensa. Pero es que peor le va a ir a su colonia, por mucho que los dirigentes políticos locales traten de animar a la población, aterrorizada por su dependencia de España y de la fluidez del tránsito por la verja para las personas, los bienes y los servicios.

Hoy por hoy, la economía de Gibraltar se basa en lo que denominan «centro financiero», el turismo, las apuestas on-line, el tabaco y el aprovisionamiento de buques. Todos ellos están subordinados a las condiciones impuestas por la UE pero además, tanto la subsistencia de la población local como los cuatro primeros citados dependen en gran medida del tránsito por la verja, especialmente en lo que se refiere al personal que trabaja en esos pilares de la economía. El abastecimiento local de víveres, medicinas, material de construcción etc., podrán hacerlo por barco pero a un coste mayor. Su almacenamiento posterior será otro problema muy serio.

Así pues, lo que hizo el MoD en 2007 fue poner la supervivencia de la base en manos de las autoridades españolas y su capacidad para controlar adecuadamente el tránsito por la verja.

Como es habitual, ya están los colaboradores españoles de Gibraltar clamando por el mantenimiento del paso por la verja en sus condiciones actuales, pase lo que pase con el Brexit. Si le va mal a la economía local, y todo apunta a ello, no tardarán en adelgazar las «nóminas» de esos colaboradores por lo que es de esperar que sus protestas irán decayendo. Incluso es posible que el proceso se acelere una vez perdidos los apoyos con que Gibraltar contaba en Sevilla.

Para proteger sus intereses militares en el Peñón, los británicos incrementan sus contactos bilaterales con los militares españoles y refuerzan su presencia hasta niveles llamativos en los encuentros políticos.

No parece probable que este o cualquier otro gobierno español vaya a esforzarse por asegurar la supervivencia de la base militar dando balones de oxígeno a la economía local, ni siquiera facilitando el libre tránsito por la verja sin control alguno de los sedicentes 8.000 trabajadores españoles convertidos en rehenes por Gibraltar. El tránsito por la verja, lo quieran o no, tendrá que ser de acuerdo con los tratados firmados por España con la UE.

Cuando la economía de Gibraltar esté en los niveles previos a la entrada de España en la UE será el momento de preguntarse hasta qué punto el contribuyente británico está dispuesto a sufragar esta base militar para tan poca presencia naval. Y subvencionar a la población, que los fines de semana sale «huyendo» a Sotogrande etc., y que sirve como excusa para justificar la presencia británica como Potencia Administradora. Todo ello por mucha Inteligencia que se obtenga desde el Peñón y mucho control del tránsito de submarinos por el Estrecho que, no lo olvidemos, hacen con la ayuda de los norteamericanos.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

17 enero 2019

Gibraltar y el Brexit: informaciones tendenciosas con intenciones confusas Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Hace dos semanas, las aguas alrededor del Brexit y Gibraltar rugían como la mar confusa. Parece que está amainando por lo que puede ser oportuno plantear unas  reflexiones.

En este Blog hemos explicado que al Reino Unido lo que le importa de su colonia militar de Gibraltar es la base con sus muelles para atraque de submarinos nucleares, sus instalaciones logísticas con túneles para misiles y munición, su aeródromo y sus instalaciones para la obtención de Inteligencia acústica submarina, de comunicaciones y electrónica; todo ello relacionado con el control del Estrecho que comparte con los EE.UU.

Su población actual es la excusa de los británicos para justificar su presencia en el Peñón y, el recurso utilizado para que la base militar les salga casi gratis.

Para mantener esta situación es imprescindible contar con los trabajadores que sustentan  la economía local (centro financiero, contrabando de tabaco, apuestas, turismo y bunkering). Dicen que 14.441 viven al norte de la verja y de ellos, 9.016 son españoles (31.08.2018).  Con gran habilidad los han convertido en rehenes de forma que la preocupación por mantener sus puestos de trabajo es la primera prioridad española.

En estos días se han visto los intereses de unos y otros, cierta ligereza y ese afán de tirar piedras sobre nuestro tejado sin atrevernos a tirarlas sobre el tejado del inglés, quizá porque se enfadaría.

No ha aparecido en la prensa la más mínima referencia a la base que, repito, es lo que interesa a los británicos y por lo tanto, lo que tratan de proteger. A la población pueden protegerla como a los habitantes de Hong-Kong o de Diego García, pero la base en el Estrecho es otra cosa. Por eso el tránsito por la verja es vital para los británicos; el resto son distracciones.

Creer que en el Brexit se discutiría la soberanía de Gibraltar ha sido una confusión general; de lo que se trata es de hacer la salida del R.U. lo menos traumática posible. Si fuesen negociaciones de soberanía supongo que la república de Irlanda habría exigido la devolución de los seis condados del nordeste de la isla que les arrebataron los británicos en 1921. También, la república de Chipre habría exigido la devolución de las bases de Acrotiri y Dhekelia que les arrebataron en 1960.

Otra  cosa es que se quisiera aprovechar la ocasión para ofrecer al R.U. que Gibraltar continúe en la Unión Europea, pero a cambio de una cosoberanía del territorio (¿istmo ilegalmente ocupado también?). Al no ser aceptada la propuesta no sé cómo puede forzarse al R.U. a que lo haga cuando los británicos confían más en sus posibilidades que nosotros en las nuestras; deben confiar en que conseguirán más y mejores condiciones para Gibraltar que lo que pueda ofrecer España. Además de usar a los trabajadores como rehenes, ya han demostrado su habilidad para estimular a su favor a la Comarca del Campo de Gibraltar. Sorprende el número creciente de colaboradores entusiastas y complacientes.

Confunde el olvido de que, según la doctrina de la ONU, Gibraltar es un territorio pendiente de descolonización mediante negociaciones entre España y el R.U; para la U.E. es un «territorio europeo cuyas relaciones externas asume un Estado miembro» por ser para el R.U. un «Territorio Británico de Ultramar». Si eso fue así para entrar, deberá serlo para salir y lo será para la relación futura, ¿quién si no?¿Chipre, Malta, Tanganika?

El día 14 de noviembre se distribuyó entre los Estados miembros de la U.E. el texto de 585 páginas del Acuerdo del Brexit que sería aprobado el 25. Para sorpresa de nuestras autoridades, los negociadores habían colado, «con nocturnidad y alevosía»,el artículo 184 que perjudicaba seriamente nuestros intereses. Por suerte para España alguien se dio cuenta de lo perverso de ese artículo en relación con el 3 (alcance territorial) y dio la voz de alarma. Gracias a ello, nuestro Gobierno reaccionó a tiempo y evitó una catástrofe por la enésima puñalada trapera a la que, con cierta frecuencia, recurre la diplomacia británica.

La reacción española supuso la aprobación de tres documentos. Se ha hablado mucho de su valor jurídico vinculante por no estar incluidos en el texto del Acuerdo, algo innecesario pues bastaba, como exigió España, una declaración interpretativa vinculante para la U.E. y para el R.U. Lo consiguió pues la carta firmada el 24.11.2018 por el embajador británico en la U.E, que desactiva la amenaza potencial del 184,  tiene «valor jurídico interpretativo auténtico» de acuerdo con el artículo 31.2.b del «Convenio de Viena sobre el derecho de los tratados», como explicó en primicia el digital «noticiasgibraltar.es» el 26 por la tarde y ratificó el ministro Josep Borrell al día siguiente añadiendo que, aunque menosprecie el valor del documento, Theresa May«sabe lo que firmó». El Comunicado 171 de la OID (27.11.2018) ofrece más detalles.

Los otros dos documentos son internos de la U.E., ajenos al R.U. Suponen el compromiso por parte de la U.E. de no hacer acuerdos con el R.U. que afecten a Gibraltar sin la previa conformidad de España.

Hay quien duda de la eficacia de estos compromisos. Veremos lo que ocurre en el futuro pero no debe olvidarse el bloqueo de Gibraltar y el Cielo Único Europeo precisamente por las diferencias entre España y el R.U. respecto a ese aeródromo, y eso con el R.U. en la U.E.En pocos meses cambiarán las reglas del juego; lo que consiga España dependerá de nuestra capacidad negociadora y de alerta.

Creo que España ha dado muestras sobradas de flexibilidad y buena voluntad con la población de Gibraltar. La fluidez actual del tránsito por la verja es un ejemplo. Puede comprobarse que el cumplimiento por España de los compromisos adquiridos en Schengen tiene un amplísimo margen de aplicación.

A todo esto, muchos políticos españoles hacen el juego a los británicos. Parece que España no importa; creo que es la más perjudicada con estas confusiones quizá intencionadas. Unos insisten exclusivamente en la presencia de los trabajadores y así refuerzan la capacidad de la base militar para sobrevivir, otros confunden los términos del Brexit con la soberanía, lo que tiene gran repercusión mediática, y otros más parece que siguen las directrices del denominado ministro principal de Gibraltar que llega a calificar de «franquista» al presidente Pedro Sánchez por la forma en que ha defendido en Bruselas nuestros intereses, como si los intentos de recuperar Gibraltar no se hubiesen sucedido desde la usurpación en 1704.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

28 de noviembre de 2018