La colonia militar de Gibraltar necesita de España Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Parece que empieza a remitir la fase sanitaria de la pandemia del Covid19. Las consecuencias del virus en la colonia militar británica de Gibraltar han resultado bastante más favorables de lo previsto gracias, entre otras cosas,a la eficaz gestión profesional que se ha hecho por parte de los llanitos con la ayuda de sanitarios españoles. No han tenido ningún fallecido entre sus 33.000 habitantes.

Ahora empieza la fase económica y por lo que se vislumbra, el futuro parece poco halagüeño. Esto inevitablemente repercutirá en la base militar que, como sabemos, está parcialmente financiada por la economía local; si esta falla, serán los británicos los que tendrán que sufragar no sólo las instalaciones puramente militares (muelles para atraque y reparación de submarinos nucleares y buques de superficie, instalaciones de Inteligencia en superficie y submarinas, aeródromo de  la RAF, polvorines, talleres etc.) sino también las logísticas de doble uso como las centrales térmicas, instalaciones portuarias, parte del aeródromo de la RAF, instalaciones de producción de agua potable junto con su distribución y la de agua salada etc. Pero lo peor no es esto sino que, si las cosas van muy mal, tendrán que financiar incluso a la población local que les sirve de excusa y cuya lealtad se debe, básicamente, a la «corona». Queda sin resolver el problema de los colaboradores españoles.

Por suerte para Gibraltar, una vez más se han encontrado con la generosidad, flexibilidad e incluso bondad –de niveles cósmicos- de los que unos llaman «el vecino del norte» y otros comparan con Corea del Norte.

El Covid19 ha puesto de manifiesto algunas cosas sorprendentes pero quizá, la mejor ha sido el entusiasmo que allí ha despertado el que Gibraltar  –a efectos prácticos- sea considerado por las autoridades españolas como parte de Andalucía y los llanitos como andaluces; así pueden moverse por Andalucía –desde el 10 de junio-como corresponde a la Fase 3 en que estamos. Este logro fue posible gracias a los esfuerzos de quien no hace mucho nos comparaba con Corea del Norte, los buenos oficios -«hoy por ti, mañana por mí»- de políticos comarcales y, autoridades nacionales españolas; todos ellos en la misma sintonía. No hay duda de que, en ocasiones, cultivar algunas amistades puede tener tanto valor como una gema bien pulida.

Lo cierto es que Gibraltar sobrevive, como no podía ser menos tratándose como dicen de una economía autosuficiente; una «historia de éxito» que les ha llevado a ser la 3ª renta per cápita más alta del mundo, y eso que no tienen ningún recurso natural, ni siquiera fuentes de agua potable, factorías de ningún tipo ni superficies o almacenes suficientes para materiales o subsistencias, sean perecederas o no.Apenas tienen alguna capacidad industrial en el puerto.

Según las autoridades locales, en la semana del 13 al 19 de abril, pasaron por la verja 616 camiones con suministros esenciales (incluso los de higiene personal), procedentes de «Corea del Norte», pese a las restricciones impuestas en la verja. Suponemos que el resto de las semanas del confinamiento estuvo pasando una cantidad similar de camiones. Autosuficiencia le llaman a eso. Quizá como compensación, son unos 8 a 10 camiones diarios cargados de basura los que «exportan» a España.

Ni que decir tiene que el turismo ha desaparecido, tanto el procedente de la Costa del Sol como el de los cruceros o aviones. Era uno de los pilares de la economía local; no eran los supuestos 11 millones de turistas ni muchísimos menos pero sí eran fundamentales para mantener el comercio minorista (perfumerías, joyerías, electrónica, etc.) de la calle Real, los taxis, las gasolineras, las cafeterías y restaurantes, los hoteles, la «exportación» del tabaco y quizá, «gestiones financieras». En abril y mayo de 2020 pasaron por la verja 161.000 personas mientras que en el mismo periodo del año anterior pasó 1 millón.

Es tal la crisis provocada por la desaparición del turismo que, en un gesto asombroso y sin precedentes, quien antes comparaba a nuestras autoridades con las de Corea del Norte, el 15 de mayo estimulaba a sus «vecinos del norte» a ir de turismo a Gibraltar. En la costa mediterránea del Peñón está la playa de los Catalanes; es posible que allí se haya inspirado para hacer su sorprendente invitación.

También ha desaparecido la «exportación» del tabaco y su metamorfosis en contrabando al pasar la verja. En abril se calculaba que las pérdidas en ventas de tres grandes compañías mayoristas variaban entre un 65 y un 90%.La exigencia de un contrato de trabajo en Gibraltar para poder pasar por el puesto de control de La Línea ha sido demoledora para el tabaco. Aunque en Gibraltar puedan hacerse certificados a medida, resulta difícil pensar que alguien pueda pedir una copia de un contrato como «transportista» de tabaco. Como resultado,el incremento en las ventas de tabaco legal en la Comarca ha sido asombroso con algunos estancos multiplicando por seis sus ventas.

No se han publicado datos concretos sobre las pérdidas en el «bunkering», Centro Financiero o empresas de apuestas pero puede suponerse que han debido ser notables por la crisis económica global y también, por el hecho de que una parte importante de sus trabajadores viven al norte de la verja y se les permitía el paso si exhibían su contrato de trabajo (supuestamente esencial) junto a su certificado de residencia, algo que quizá no todos podían hacer. Sí se ha informado del grave riesgo que el Covid19 supone para las apuestas.

El resultado final podría haber sido catastrófico para la supervivencia de la colonia y de la base militar si no llega a ser por la generosidad de España mostrada en la verja e incluso más allá. Por ejemplo, las restricciones de los vuelos civiles entre el Reino Unido y Gibraltar han añadido un obstáculo a la vida local, a sumar a los fuertes vientos que ocasionalmente obligan a cerrar el aeródromo de la RAF; de nuevo, gracias a la bondad de nuestra autoridades, los desvíos a Málaga de los aviones procedentes del Reino Unido cuando RAF Gibraltar está cerrado ya no se asumen en vuelo sino que se gestionan incluso horas antes del despegue del avión de Londres por lo que bien podemos decir que las pistas del aeropuerto de Málaga no son «alternativas» sino auxiliares de RAF Gibraltar.

Todavía no se han concretado los gastos del Covid19 aunque sí se sabe que son cientos de millones de libras. Si las deudas contraídas por Gibraltar hasta enero de 2020 superaban los 1.000 millones, ahora, a partir del Covid19 son tan extraordinarias que incluso en la Cámara de los Lores se ha planteado que Gibraltar necesita un «espacio para respirar», con un amplio margen de maniobra para poder pagar la deuda. Esperemos que ese espacio no sea un «Lebensraum» a costa de la Comarca con un pasillo como el de Danzig para llegar hasta su «enclave» de Sotogrande.

Podríamos seguir narrando curiosidades como las señaladas pero nos quedamos con una y es la genialidad de la principal autoridad local cuando asegura, por sí y ante sí, que sólo él es quien puede negociar el futuro de Gibraltar. Suponemos que en el Foreign Office habrán temblado hasta los cimientos y puede que hasta en la Asamblea General de Naciones Unidas.

Como conclusión, la colonia está superando la crisis sanitaria del Covid19 gracias a España; al mismo tiempo, está demostrando su dependencia casi absoluta de España. La base militar de «bajo coste» sigue operativa gracias a España. Nos preguntamos si sucederá lo mismo con la crisis económica en curso. ¡Y todavía no se han empezado a notar los efectos del brexit!

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

18 junio 2020

El COVID19 y la supervivencia de la base militar de Gibraltar. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

Parece que el grito «Salvar a la base militar de Gibraltar» va a sonar con más fuerza, antes de lo previsto y no por sus problemas para suministrar combustible a los buques de guerra.

El COVID19 es el que va a poner en juego la capacidad británica para asegurarse que la última colonia en Europa sigue prestándole los servicios que, hasta ahora, tan baratos les ha proporcionado. Parece que esto puede terminarse.

Lo más importante de la colonia militar son sus muelles para el atraque y reparación de submarinos nucleares y buques de superficie; también, para su relleno de combustible, víveres y munición, incluyendo misiles y proyectiles de artillería. El aeródromo de la RAF, construido en el istmo español ilegalmente ocupado, es el enlace imprescindible con el Reino Unido, como atestigua el ir y venir de los aviones Hércules C130, Airbus A400M y Globermaster C17, además de los aviones militares de los EEUU. Por lo que pueda pasar, según la prensa del Peñón, las autoridades locales ya han obtenido garantías de que los vuelos civiles a Gibraltar –no los militares- podrán usar como alternativo el aeropuerto de Málaga. O sea, como el de Sevilla alternativo del de Jerez.

La capacidad de Gibraltar para el espionaje de las comunicaciones y de las emisiones electrónicas sigue mejorando. No dudamos que entre sus «víctimas» nos encontramos los españoles, civiles y militares, con transmisiones oficiales o privadas, de índole personal, económica, etc.

 

Nuevas instalaciones de Inteligencia de Señales

El control del tránsito de submarinos en inmersión por el Estrecho es una capacidad que comparten con los americanos. Su significación estratégica es extraordinaria, en perjuicio directo de España.

Estas capacidades militares, junto con otras no reseñadas, se sostienen gracias al esfuerzo de la población local. Ésta recibe el apoyo político británico «contra» España, sirve de excusa al RU para mantener su presencia colonial y, contribuye a la financiación de la base.

La economía local, se ha visto fuertemente favorecida por la pertenencia del RU y España a la UE. Se sostiene en cinco pilares. Ya estaban amenazados por el brexit y ahora se tambalean debido al COVID19, porque la actividad económica general de Gibraltar depende de una forma dramática de la fluidez del tránsito por la verja que,ahora, está exclusivamente en manos de España, que es quien tiene la «llave»:

 

  • Industria del juego on-line.- En julio de 2016 tenía 3.252 empleados; debido al brexit, en enero de 2020 bajó a poco más de 1.800. Una buena parte de ellos son españoles o de otras nacionalidades y viven al norte de la verja. No parece probable que se les considere vitales como los sanitarios, en su mayoría españoles. Son personas muy cualificadas cuya ausencia puede suponer problemas para esta industria; quizá no todas puedan trabajar desde su casa.
  • Turismo- Caída total por el estado de alarma y los controles españoles en la verja. Al margen de la falsedad de los 11 millones de turistas que supuestamente entraban por tierra, también han desaparecido los cruceros.
  • «Exportación» de tabaco.- Frenazo total. El gobierno local ya habrá tenido el beneficio correspondiente del tabaco que tengan en sus almacenes, pero no parece fácil darle salida así que, o se lo fuman o dejan que se estropee. Seguramente se frenen las entradas de tabaco de España. Esta «exportación» proporcionaba una quinta parte del presupuesto local.
  • Centro Financiero.- De momento parece que está casi todo cerrado, al menos mientras dure el confinamiento local. Después ya veremos en qué medida le afecta la previsible crisis económica mundial y las repercusiones que todo esto tenga en la actividad de los bufetes. Para éstos, lo más importante no serán los evasores españoles sino los negocios con personas de otros países, extranjeros que viven en la Costa del Sol, e incluso la intermediación entre terceros, que pueden no ser europeos.
  • «Bunkering».- Al menos ya no necesitan las «gasolineras flotantes» pues cuentan con los depósitos gigantescos de las instalaciones de Algeciras y San Roque. De momento podrán seguir beneficiándose de este negocio –muy mermado por la competencia directa de los puertos de Algeciras, Ceuta y Tánger-Med- mientras no se resienta el tráfico marítimo mundial.

    Relación entre la base militar de Gibraltar y la fluidez del tránsito por la verja

A lo anterior conviene añadir la casi total paralización de la construcción –con mano de obra mayoritariamente española y portuguesa residente en La Línea- y no sólo por el COVID19 sino por la amenaza latente que se cierne sobre los grandes proyectos a cuenta del brexit. El confinamiento puede resultar difícil si no tienen viviendas asequibles para todos y degenerar en hacinamiento. La carencia de almacenes de todo tipo será otra pesadilla.

Gibraltar es un peñón árido de unos 6km2 y unos 35.000 habitantes que carece por completo de recursos naturales; el agua la obtienen de plantas desalinizadoras. En los años 70, con la verja cerrada, pudo sobrevivir gracias a las subvenciones que recibía del RU. Cuando estaban al borde de la quiebra les salvó la apertura de la verja por parte del gobierno de Felipe González. Ahora, acostumbrados a su segunda (o primera) vivienda en España (antes de la crisis, «Corea del Norte» para la principal autoridad local), tienen la piel bastante más fina que hace 50 años, pese a los esfuerzos de unos cuantos llanitos -bien señalados-dedicados a fomentar el odio contra España.

Tienen un PIB de 2.347M£; un presupuesto de 676M£ y una renta per cápita de 67.267£, pero la deuda pública (directa más indirecta) es de 2.400M£, según la prensa local.

Es posible que esta economía -que era aparentemente boyante, pero con una deuda enorme y un suelo de cristal- en poco tiempo no esté en condiciones de sufragar la presencia militar británica, ni de mantener el nivel de vida al que se han acostumbrado en estos últimos años, gracias a la extremada generosidad española y a nuestra flexibilidad de proporciones cósmicas en el tránsito por la verja.El pasado día 22 pude contemplar con asombro la secuencia de titulares de un diario digital español de recomendada lectura, noticiasgibraltar.es. Pasó de «cierre de la verja» a «bloqueo» y finalmente «confinamiento». Provocó varias reacciones viscerales a un lado y otro de la verja que fueron una muestra muy clara de la psicosis en que viven respecto a ella y de cuáles son sus peores pesadillas. Destacamos que el «confinamiento» fue ordenado por sus propias autoridades.

Al  gobierno británico se le va a plantear la tesitura de tener que volver a financiar tanto a la base militar como a la población local para mantenerla contenta, quizá ahora demasiado «europeizada»y que mira con preocupación hacia la verja. Ya hay declaraciones en RU avisando que es posible que necesiten «apoyo financiero». ¡Que se vaya preparando el contribuyente británico! Y esto no ha hecho más que empezar, porque detrás viene el brexit.

No parece probable que el mantenimiento en manos de españoles de los puestos de trabajo que queden después de esta crisis, justifique la vuelta del apoyo español a Gibraltar y a esta base militar, que tanto daño hace a nuestra seguridad y a nuestra economía, por mucho que repitan que «lo importante son las personas», sin decir cuáles, y  por mucho que pongan a sus colaboradores españoles a trabajar a toda presión (ya se le nota a algunos).

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

27 marzo 2020

EL CONTRABANDO DE TABACO Y LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Cuando un español compra un paquete de tabaco de contrabando procedente de Gibraltar paga 1,45£ al gobierno local de la colonia militar británica y con ello, contribuye a la financiación de la base naval, aeródromo de la RAF e instalaciones de Inteligencia.

El presupuesto local del Peñón para 2019/2020(665 M£ equivalentes a 778 M€) establece como «import duty» la cantidad de 14,5£ (17€) por cartón.

La cantidad estimada de cartones de tabaco importados por Gibraltar, a través de la verja, en 2018 fue de 7,2M. No se incluye el tabaco que entra por mar. Así pues, el gobierno local se embolsó, como mínimo, unos 122 M€ por lo que podríamos llamar «impuesto al consumo en España» puesto que gran parte de ese tabaco vuelve a España, pero de forma que no siempre es legal sino como contrabando, según afirman fuentes autorizadas (OLAF, Agencia Tributaria y Guardia Civil).

Las cantidades citadas varían con los años dependiendo del grado de firmeza con que nuestras autoridades controlen el paso por la verja. En 2013 la importación de tabaco por Gibraltar bajó significativamente cuando se aplicaron con rigor esos controles pues lo que entra tiene que salir. Después, al relajarse los controles, volvió a subir.

El tabaco que hace el viaje de vuelta como contrabando lo hace de forma masiva por la mar o por los boquetes de la verja. También lo hace pasando el control en régimen de viajeros con sus limitaciones legales o, al margen de la ley, transportado por los matuteros, «gota a gota» con el «cartoneo» peatonal o, en vehículos por la verja.

La excusa de los turistas es una de las más utilizadas por Gibraltar para justificar la millonada de tabaco que importan para sus 33.000 habitantes.  Las autoridades locales dicen que en 2018 tuvieron 10,4M de visitantes que pasaron por la verja, englobados dentro de la categoría de turistas; cifra más inverosímil si no se incluye en ella a los trabajadores transfronterizos. Los que llegaron en avión o en cruceros apenas sobrepasan el medio millón; en gran parte pasan inmediatamente al norte de la verja.

Al analizar estas cifras vemos que el lugar más visitado de España, el templo de la Sagrada Familia, tuvo 4,5M (2018); el museo del Prado 3,67M (2019) y la Alhambra de Granada 2,76M (2018). Por lo visto los encantos de la parte alta del Peñón con su vista panorámica y sus monos salvajes deben ser algo asombroso; sin embargo los visitantes a esa zona del Peñón fueron 1M en 2017 y 2018, con 945.955 hasta octubre de 2019, un escaso 10% de los turistas declarados.

Podría ser que el resto de lo que llaman visitantes se dedique, una parte a pasear por la Main Street y la otra a pasar por la verja con su correspondiente cartón de tabaco. De hecho, el coronel de la Guardia Civil Jesús Núñez Calvo (hasta hace unos días Jefe de la Comandancia de Algeciras), dijo en una entrevista reciente que «hay muchas personas que trabajan en la colonia de Gibraltar y no declaran sus ingresos o viven del narcotráfico y del contrabando, cobrando además ayudas sociales».

Visor diurno / nocturno situado en la playa de levante para cubrir toda la cara Este del Peñón

Sin embargo, los alijos más importantes son los que se producen por mar. Resultan sorprendentes pues Gibraltar tiene potentes equipos de visión diurna y nocturna a levante y poniente del istmo,junto con un tercero cerca de punta Europa. Cubren la costa del Peñón de forma que a las autoridades locales (civiles y  militares) no pueden pasarles desapercibidas las lanchas con su ir y venir cargadas de tabaco hacia La Línea y Campamento. Tan es así que el coronel Núñez, en la misma entrevista decía: «Hubo una banda de contrabandistas que incluso colgó un vídeo, editado con música, en el que aparecían a cara descubierta y sonrientes mientras efectuaban en la playa de Poniente de La Línea un alijo de tabaco procedente de la colonia de Gibraltar».

Con motivo del brexit, el Reino Unido y España firmaron unos acuerdos relativos a Gibraltar. Respecto al tabaco se señala, entre otras cosas y además de intercambios de información,que «El gobierno de Gibraltar, preocupado por las consecuencias del tabaco para la salud y por la existencia de un comercio ilícito de tabaco en la zona circundante de Gibraltar» se compromete a reducir el diferencial «del precio medio minorista de los productos de tabaco» etc.  No se menciona el precio medio mayorista.

Según dicen, en Gibraltar no existe el contrabando de tabaco; ellos lo que practican es la «importación/exportación» de esta mercancía que cambia su clasificación cuando los «contrabandistas españoles» la pasan al norte de la verja. A la vista de los hechos, puede afirmarse que no habría este contrabando si no existiese toda una «industria»secular en Gibraltar que lo facilita. En el Peñón están los colaboradores necesarios para su materialización así como sus beneficiarios, a los que debe interesar que se desarrolle sin problemas.

Los militares británicos podrían mostrar así su agradecimiento a los españoles que fuman tabaco de contrabando procedente de Gibraltar

Entre los colaboradores están los importadores, mayoristas, financieros, almacenistas, transportistas y los minoristas. Entre los beneficiarios locales se incluyen los anteriores y los receptores del «import duty». Como beneficiario indirecto tenemos a la base militar.

En efecto, en 2006, en plena crisis económica, la Royal Navy estuvo reconsiderando su presencia en Gibraltar. Ante semejante amenaza, las autoridades llanitas se hicieron cargo de las instalaciones no estrictamente militares, entre otras, por ejemplo, una térmica y potabilizadoras, además de varios centenares de trabajadores y parte de los gastos del aeródromo de la RAF. Para los militares, no es lo mismo pagar la factura del consumo eléctrico que pagar los costes de la central que produce la energía.

Hoy día, la base militar -como la población- depende de la economía local. Esta a su vez depende de cinco pilares: Centro financiero, turismo, apuestas, «bunkering» y tabaco.

Se comprenden las protestas del gobierno británico del año 2013 contra el gobierno español porque los controles de la verja estaban afectando a la «importación/exportación» del tabaco, al turismo, a la economía local y, en último término, a la base militar.

Entre 1969 y 1982, con la verja cerrada, Gibraltar pudo sobrevivir gracias a las subvenciones que recibía del RU. Desde 1982 la economía local creció sobre los pilares citados hasta convertirse en la tercera renta per cápita del mundo, gracias a la «flexibilidad», española de proporciones cósmicas. Ahora podemos decir que es Gibraltar quien subvenciona la presencia militar británica por disponer, entre otros, del recurso al tabaco. Si caen algunas de esas columnas, el RU tendría que volver a hacerse cargo de los gastos de la base militar y lo que es peor, quizá tendría que volver a subvencionar a su colonia. El brexit está en la puerta.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

21 enero 2020

«Sed buenos chicos y olvidaros de Gibraltar» Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

El embajador del Reino Unido con el presidente de la Junta de Andalucía

El pasado 27 de noviembre –según informó Esteban Villarejo en ABC- la embajada británica organizó un acto en Madrid para –aparentemente- presionar a España ante las dificultades que se les avecinan en Gibraltar por el brexit. Es notorio que no se augura nada bueno para la supervivencia de su colonia militar con su «formato actual», es decir, casi gratis por las facilidades que ofrece España y que aseguran el éxito de la economía local la cual financia parcialmente a la base militar. Todo ello pende de un hilo y ese hilo, esta vez, es de España.

En el acto citado intervinieron un vicealmirante británico que fue comandante de un mando marítimo de la OTAN y, un ministro consejero de su embajada.

Aferrados a sus procedimientos de trabajo, el vicealmirante dedicó unas palabras elogiosas a la aportación de España a la OTAN, la calidad de nuestros mandos y la de nuestra comunidad de Inteligencia. Unas palmaditas en la espalda para lo que vendría después.

Como no podía ser menos, se refirió a la necesidad de mantener la relación entre el Reino Unido y España en los intercambios de la comunidad de Inteligencia y la seguridad. Por si había alguna duda, recalcó que «Gibraltar es un asunto aparcado» para atender a las relaciones bilaterales en temas como la lucha contra el yihadismo y otros. El diplomático explicó que Gibraltar se aborda más en el ámbito del brexit pues la relación entre los dos países se centra en el turismo británico, la seguridad o el intercambio económico.

Como vemos, siguieron punto por punto sus prácticas de muchos años en las que incluyen como principios básicos, entre otros: «Aislar el contencioso del resto de las  relaciones hispano-británicas para que éstas no se vean entorpecidas por la presencia colonial» y, «Obstruir o bloquear la reivindicación española sobre Gibraltar».

Ya sabemos que cuando tienen problemas en Gibraltar apelan a sus supuestas buenas relaciones con España en otros ámbitos. Así consiguen que los españoles «flexibilicemos» nuestra postura y nos olvidemos de que el Peñón es una colonia militar; olvido que para nosotros resulta extraordinariamente perjudicial.

Pues ahí los tenemos, recordando –para quien quiera entenderlo- que la asunción de responsabilidades por parte de nuestros oficiales en la OTAN e incluso la eficacia en su cumplimiento y su propia tranquilidad, dependen en gran medida de la actitud que hacia ellos tomen los omnipresentes británicos. Lo mismo cabe decir de la asignación de misiones OTAN a nuestras fuerzas armadas.

En cuanto a la economía, quizá expliquen con detalle cómo es posible el milagro de que un territorio de apenas unos 6 km2, sin recursos naturales, pueda tener la tercera renta per cápita más alta del mundo.

No estaría de más recordarle al diplomático inglés quiénes son los mayores beneficiarios de la acogida que ofrece España a los turistas británicos ¿Cuántos cientos de miles de ellos vienen a disfrutar de nuestro clima, nuestra hospitalidad o nuestra sanidad, en vez de quedarse en su país?

Creemos que está bien hablar de la seguridad. Con un poco de suerte se atreverían a poner sobre la mesa los riesgos que Gibraltar supone para la seguridad de España.Podrían empezar explicándonos por qué el RU no ha hecho extensivas a Gibraltar las seis convenciones de Naciones Unidas sobre seguridad nuclear que sí se aplican en las islas británicas. A lo mejor también se atreverían a asegurar que «nunca más» podrá producirse un accidente como el del submarino nuclear HMS «Ambush» en julio de 2016, porque ejercicios como los que practicaba los van a hacer en las aguas británicas y no a muy pocas millas de la Costa del Sol.

Es la población de la Comarca del Campo de Gibraltar la que se ve forzada a asumir unos riesgos que no le corresponden como son los derivados de la base naval y del aeródromo de la RAF construido en el istmo ocupado ilegalmente. Entre otras muchas cuestiones no pueden soslayarse las reparaciones de submarinos nucleares, los movimientos de misiles y de munición convencional, los trasiegos de combustible e incluso,esas instalaciones militares como objetivos terroristas.

Los tráficos ilícitos también afectan a la seguridad. No nos referimos sólo a la supervivencia del secular y tan provechoso contrabando de tabaco. Hace pocos días se desmanteló en la provincia de Cádiz una red de narcotraficantes cuyos jefes eran de Gibraltar ¿protegidos por quién?

Respecto a la lucha contra el terrorismo, también podrían explicarlas razones por las que no han hecho extensivo a  Gibraltar, entre otros, el Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo (NN.UU. 09.12.1999). No queremos pensar que pueda haber en Gibraltar cuentas opacas que reciban fondos de organizaciones o países que financien el terrorismo.

Si están dispuestos a colaborar en cuestiones de Inteligencia, bien podrían ofrecer a España toda la información que los regimientos de señales británicos obtienen de nosotros gracias a la interceptación –desde Gibraltar- de nuestras comunicaciones sean civiles –públicas o privadas- o militares, transmitidas por telefonía, por radio, por cable submarino o por satélite.

El brexit pone en riesgo a las instalaciones militares situadas en el Peñón por su dependencia de la población y de la economía local. Ya veremos si el nacionalismo local, tan cuidado por los británicos durante los últimos setenta años, puede aguantar con el mismo entusiasmo que hasta ahora cualquier medida que España se vea obligada a adoptar en cumplimiento de sus obligaciones internacionales, una vez que el RU salga de la UE arrastrando a Gibraltar,por ejemplo las relacionadas con Schengen y el paso por la verja.Quizá tendrían que terminarse la flexibilidad y generosidad demostradas por España, que actualmente alcanzan dimensiones que parecen cósmicas, llegando a incumplir las obligaciones que marca la UE.

No es lógico pensar que el tema ahora esté aparcado porque a los británicos les venga bien hablar de otras cosas como el turismo o los intercambios comerciales. Tampoco parece lógico pensar que España se ofrezca gustosamente a que los británicos sigan, desde Gibraltar, causando perjuicios como los citados, y eso que éstos son una mínima parte del total.

Creemos que esta gente lo que está diciendo es la frase del título o más claro:«Ayúdennos y no nos molesten en Gibraltar; como se porten mal, lo van a pagar en la OTAN». Sólo les faltó decir también, al mejor estilo siciliano: «De su seguridad ya nos ocupamos nosotros, desde Gibraltar». Por desgracia es posible que encuentren políticos y militares españoles convencidos de los argumentos británicos.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

13 diciembre 2019

SALVAR A LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

SALVAR A LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

La que algunos llaman «oportunidad del brexit» nos está permitiendo conocer algunas cosas curiosas de la colonia militar británica de Gibraltar o bien, confirmar otras.

Por ejemplo, resulta que su puerto, del que los llanitos dicen que es uno de los mejores del Mediterráneo, no tenía rampas para el movimiento de camiones con los transbordadores así que ahora, deprisa y corriendo, han tenido que construir una porque el tránsito de camiones por la verja puede acabarse en muy pocos meses.

En el centro de la imagen, atracados en el muelle Sur, se ven dos de los barcos auxiliares británicos que hacen la «ruta de las colonias», con Gibraltar como Intercambiador de Transportes

Destacamos que los barcos auxiliares de la Royal Navy(RN) que hacen la «ruta de las colonias» (Reino Unido – Gibraltar- Chipre y RU-Gibraltar- Ascensión – Malvinas) tienen una rampa incorporada, lo que no ha impedido que en alguna ocasión el camión se haya ido al agua.

Otra cosa curiosa es la urgente necesidad de una trituradora y compactadora de basuras. Este «paraíso verde», tan preocupado por la conservación del medio ambiente, que sigue vertiendo sus aguas fecales directamente al mar, exporta sus residuos sólidos a los vertederos de Cádiz, Málaga y Huelva, a razón de unos diez camiones diarios.

Entre estos residuos se incluyen los sólidos urbanos, los de rechazo (colchones, muebles etc.), y los inertes asimilables a urbanos (como las cenizas). También están los residuos tóxicos y peligrosos (baterías de coches, amianto, arenas del túnel del aeródromo de la RAF con sus metales pesados, etc.); éstos tienen un tratamiento especial y se exportan a Nerva (Huelva) bajo la supervisión de la Junta de Andalucía; precisamente, Gibraltar exportaba como inertes lo que en realidad eran peligrosos, hasta que los detectó la Guardia Civil.

Suponemos que, como es lógico, una vez que se produzca el brexit –si llega- los residuos los enviarán por barco a la Potencia Administradora. Debe ser el RU quien se haga cargo de ellos, incluyendo los peligrosos, sin dejarse nada en el Peñón para eliminarlo por otros medios.

El caso es que, agobiados como deben estar en este territorio con 2.400 millones de libras de Producto Interior Bruto, han conseguido que el RU pague los costes de la rampa, la trituradora y la compactadora, 1,25 millones de libras. Es asombroso cómo los llanitos consiguen que sean otros los que se hacen cargo de sus penurias.

Más asombroso es lo que nos encontramos con la base militar, según ellos, imprescindible para la defensa de Occidente.

Desde hace unos años, los tanques de combustible situados en el interior de los túneles del Peñón, las tuberías, válvulas, estaciones de bombeo, etc. están en desuso, en manos de las autoridades civiles que no se han gastado ni una libra en su mantenimiento pues el combustible para Gibraltar lo reciben –todavía- de CEPSA-San Roque, VOPAK-Algeciras y Tánger-Med, con los españoles dispuestos a ayudar en lo que sea necesario participando del negocio.

La capacidad de los tanques del Peñón es de unas 250.000 toneladas. Sus residuos, así como los de las tuberías, también son peligrosos.

Otra consecuencia del brexit: Construcción urgente de los depósitos de combustible de aviación en la cabecera de levante de la pista del aterrizaje y sus instalaciones complementarias

El problema es que con el brexit, los suministros desde San Roque y Algeciras pueden complicarse. Probablemente los británicos se encuentren en la increíble situación de tener una base naval incapaz de suministrar combustible a los barcos, ni F76 para las turbinas de fragatas y destructores, ni F44 (JP5) para los aviones

Pero estas instalaciones no son como las de los residuos. Su rehabilitación le costaría muchos millones al Ministerio de Defensa británico que no nada en la abundancia. De ahí la preocupación de sus altos cargos que han visitado Gibraltar en los últimos meses.

Creemos que existen otras soluciones. Una sería que la OTAN pagase la rehabilitación de estas instalaciones civiles en un puerto que no es una base de la OTAN sino nacional británica. Otra sería disponer de una «gasolinera flotante» para el combustible militar; solución también costosa para atender a una necesidad que, a diferencia de lo que ocurre con los barcos mercantes, suele ser a corto plazo.

Una cuarta opción para salvar a la base militar de Gibraltar sería presionar a España y arrinconarla en los foros OTAN, Naciones Unidas, bilaterales y en la Comarca del Campo de Gibraltar hasta conseguir que todo siga igual.

Dejamos al lector que por sí mismo deduzca cuál es la solución más probable.

Aparte de las instalaciones de Inteligencia y de la función de Gibraltar como Intercambiador de Transportes («ruta de las colonias»), esta base naval se dedica ahora a la reparación incidental de submarinos nucleares (SSN) y a las obras periódicas (programadas) de buques auxiliares de la RN.

Es algo inédito el que,en cada uno de los meses del primer semestre de este año, ha habido un SSN reparando en puerto. Unos por viejos y otros –los nuevos- por la escasa fiabilidad de sus equipos y sus numerosos problemas, tantos que los británicos han tenido que pedir auxilio a la Electric Boat Co. (de los EE.UU.) como en su momento hizo la española Navantia por los problemas de los submarinos S-80.

Queremos pensar que un récord como el de este año no se repetirá. Sería para echarse a temblar con semejantes «bombas flotantes» navegando por aquí.

Las compañías españolas Transmediterránea y Balearia contribuyen desde hace años al mantenimiento de la capacidad industrial de la base militar británica en su colonia de Gibraltar

A la base naval le queda la capacidad industrial – también en manos de una empresa civil- con la que reparan, entre otros, buques hidrógrafos (obras de casco y máquinas) para dar trabajo a la localidad y abaratar costes. También son españolas muchas de las subcontratas. Los barcos de las compañías españolas Transmediterránea y Balearia suelen ocupar sus muelles y sus diques secos contribuyendo al mantenimiento de la capacidad industrial de esta colonia militar.

Quizá el brexit altere los planes de las compañías citadas especialmente por lo que se refiere a la mano de obra y al tránsito de materiales por la verja. Si los clientes españoles y las subcontratas flojean, la capacidad industrial del astillero se verá afectada.

Nos preguntamos en qué condiciones va a quedarse una base naval incapaz de suministrar combustible a los barcos y con una capacidad industrial que puede verse muy reducida. Todo esto por la decisión soberana y exclusiva del pueblo británico.

Por lo dicho, creemos que la frase «Salvar a la base militar de Gibraltar» se escuchará cada vez con más fuerza al norte de la verja movilizando a los muchos colaboradores españoles que Gibraltar y el RU han estado cultivando en los últimos años. Esta frase irá oculta tras mensajes de defensa de los derechos humanos de los trabajadores es decir, de los rehenes. Será curioso ver cómo se expresan para defender la supervivencia de estas instalaciones coloniales militares unos y otros, a diestra y siniestra, políticos, empresarios, sindicalistas, periodistas, profesores y por supuesto, militares.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

14 noviembre 2019

España respira aliviada: Gibraltar no cerrará la verja. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

El brexit sigue confuso pues la Unión Europea no se somete a los deseos de los británicos, quizá porque ni estos saben qué quieren. La posibilidad de un brexit duro cobra fuerza.

El gran problema es la frontera irlandesa; lo que pueda suponer la verja de Gibraltar es algo que le importa a España, a Gibraltar y seguramente al Reino Unido,pero menos de lo que pensamos.

Esa verja la construyeron los ingleses entre 1908 y 1909. Si les molestase mucho no tendrían más que desmantelarla. Fue el general español Cuesta Monereo -Gobernador Militar del Campo de Gibraltar– el que en 1954 construyó una cancela adosada a la puerta inglesa de forma que cuando abrían esta no se podía pasar hasta que la cancela española estuviese abierta.

El 08.06.1969 la cancela se quedó cerrada para frustrar el hasta entonces camino imparable de Gibraltar hacia la independencia. La población de la colonia militar británica se quedó enjaulada y tuvo que vivir con las subvenciones que recibía del RU. El éxito del cierre español fue notorio pues Gibraltar no es un país independiente.

El problema para los ingleses se terminó cuando nuestro gobierno cedió al chantaje británico que amenazó con vetar la entrada de España en la UE si no abría la verja, cosa que hizo el 14.12.1982.

Gibraltar renació hasta convertirse en la población con la tercera renta per cápita del mundo (2015).

El Peñón es importante para los británicos por la base militar que les cuesta unos 60 millones de libras al año, subvencionada indirectamente por la economía local. Esta sobrevive gracias a la ayuda indispensable de los trabajadores transfronterizos y a la enorme generosidad y flexibilidad de España en la verja.

Ahora pasan las personas, bienes y servicios con gran fluidez; tanta que la aplicación de las disposiciones del tratado de Schengen admite un buen margen de mejora.

La colonia aprendió las lecciones del pasado y ha sabido poner a su servicio a amplios sectores de la Comarca del Campo de Gibraltar. Existe un número inconmensurable de trabajadores españoles en Gibraltar (o que dicen que lo son) del cual, al parecer, no hay registros españoles. Además de aportar su sueldo a la economía de la Comarca, algunos también la engrosan con el tabaco y otros productos que pasan por la verja de contrabando. También Gibraltar proporciona la gasolina (española pero con menos impuestos) de los vehículos que a diario cruzan la verja.

Conocidas empresas españolas de prensa, radio y televisión, reciben contratos de publicidad de Gibraltar, engordando los bolsillos de sus gestores. Lo mismo cabe decir de conocidos políticos, profesores, empresarios, periodistas, sindicalistas, etc. prestos a defender los intereses coloniales pues también son los suyos.  Los beneficios que reporta el «negocio de Gibraltar» no se limitan a la Comarca ni a Sevilla; se notan al norte de Despeñaperros e incluso en la costa cantábrica.

Muchos habitantes de la Comarca han encontrado su modo de vida sometiéndose al interés británico por mantener esta base con sus muelles para atraque y reparaciones de submarinos nucleares y buques de superficie, carga y descarga de misiles, torpedos y otras municiones, aterrizaje y despegue de aviones militares, espionaje de las comunicaciones de la Comarca y telefónicas submarinas, control del tránsito de submarinos por el Estrecho etc. Un conjunto de operaciones militares que –al compartir con los EEUU por su «relación especial»- hacen que la soberanía española y la marroquí de las costas del Estrecho resulten casi irrelevantes.

Las autoridades locales de Gibraltar insisten en que por el brexit no quede, que no hay que preocuparse por la verja, que con el «control de fronteras» ellos pueden hacer lo que quieran, de forma independiente a lo que haga el RU(mientras no perjudique a los ingleses, claro) y que no piensan dificultar el paso.

Es un gran alivio porque si existiesen dificultades, España (y la UE) recaudaría cerca de 1.000 millones de euros que ahora se reparten entre contrabandistas y otros defraudadores del fisco.

Pero todavía más. Gibraltar tiene una población de 34.900 h. (agosto 2019). Según los datos del gobierno local, existen 29.995 (junio 2019) trabajadores; de ellos 15.275 (julio 2019) son transfronterizos que tienen que cruzar diariamente la verja y de estos, 9.726 son españoles. Es una vulnerabilidad asombrosa  para una economía de relevancia mundial que carece de recursos básicos, no tiene industrias, agricultura, ganadería, combustible ni fuentes de agua potable.

Submarino nuclear en Gibraltar

España tiene 3.230.700 parados (2º trimestre 2019). El que algunos miles de transfronterizos españoles pasen a engrosar la lista de parados (si es que no están ya en ella), puede ser algo muy serio. Además, el contrabando de tabaco y otros ilícitos –con la riqueza que genera- podría verse afectado hundiendo a la parte sumergida de la economía de una sociedad,como es la vecina de Gibraltar,que secularmente vive de esto.

Como existan problemas en el tránsito, por la aplicación del brexit o de Schengen, la economía de Gibraltar se desmoronará y la base pasará a costar muchos más millones al contribuyente británico en un momento en el que no está para muchas alegrías.

Si cae la base, la Comarca se queda sin la emoción que supone tener a escasos centenares de metros a submarinos nucleares averiados, británicos o americanos; sin escuchar el ruido de las turbinas de los aviones de transporte o de combate de la RAF o americanos que maniobran cerca de La Línea de la Concepción; sin la emoción y la intriga de lo que pueda ocurrir con los petroleros que fondean en la bahía y en las zonas prohibidas a levante del Peñón y sin la incertidumbre de no saber cuándo ocurrirá el próximo accidente con un submarino nuclear de los que tienen por costumbre ponerse a jugar cerca de la Costa del Sol.

Pero como hemos dicho, no hay que preocuparse. Gibraltar mantendrá la verja abierta de par en par. Podrán seguir el contrabando y sobrevivirá la economía «golfa»cuyas migajas nutren la Comarca; un buen número de conocidos españoles podrá seguir engordando sus bolsillos y contribuyendo a esa pérdida anual de unos 1.000 millones que supone Gibraltar para España. Además, los vecinos de la Comarca podrán seguir viendo como entran y salen los submarinos nucleares y cómo los aviones militares británicos y americanos sobrevuelan la bahía de Algeciras.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

28 agosto 2019

Blog: generaldavila.com

CASOS DE “COSTA SECA”, COMO GIBRALTAR. Ángel LiberalFernández, Capitán de Navío (R)

Entre los «irritantes» de Gibraltar más frecuentes están las actividades militares de la Royal Navy en las aguas que rodean el Peñón y el istmo ocupado ilegalmente, que son españolas hasta las doce millas de la costa. A esto se añade su afán, junto con el de la policía local de la colonia, por entorpecer las actividades de pesqueros y patrulleros españoles en nuestras aguas.

Los conflictos se suceden todos los años, especialmente en verano. El actual empezó el 4 de julio con el apresamiento del petrolero «Grace 1» por parte de fuerzas militares del Reino Unido para, acto seguido y como es habitual, dejar que Gibraltar asuma el protagonismo.

Por el tratado de Utrecht, España sólo reconoce al RU las aguas del puerto de Gibraltar. Esto implica que la colonia militar tiene una «costa seca», lo que el RU rechaza. Algunos juristas conocidos, incluso españoles, dicen que la «costa seca» es una quimera, que la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (de 1982, con una anterior de 1958) no la permite etc. Actualmente esta es la línea argumental británica aunque con ella parecen reconocer que antes de la Convención no tenían derecho a las aguas que ahora reclaman.

La Convención tiene dos artículos significativos. El nº 1 determina que «La soberanía de un Estado se extiende, fuera de su territorio…. a una zona de mar adyacente a sus costas, designada con el nombre de mar territorial». El nº 12 establece que, cuando <<las costas de dos Estados se hallen situadas frente a frente o sean adyacentes>> la anchura del mar territorial se establecerá por una línea media cuyos puntos deben ser «equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial de cada uno de esos Estados»; pero advierte que esta regla no «será aplicable cuando, por la existencia de derechos históricos o por otras circunstancias especiales, sea necesario delimitar el mar territorial de ambos Estados en otra forma». Precisamente por esto, la «costa seca» ha sido y es una realidad; la Convención en ningún momento la menciona, ni la acepta ni la prohíbe. La Convención se refiere a Estados sin mencionar ninguno en concreto, y mucho menos colonias o territorios dependientes.

Estamos ante una <<costa seca>> cuando el Estado ribereño no tiene soberanía sobre las aguas que la bañan. Es como una frontera y, entre otras limitaciones, el Estado ribereño no puede ejercer su explotación económica, de ahí su importancia.

Como casos de «costa seca» señalamos los siguientes:

En España, el 30.11.1826, el propio RU se atribuyó las aguas de la mitad oriental de la bahía de Algeciras, dejando como <<costa seca>> las playas de La Línea; en 1969,el embajador británico en Madrid comunicó de palabra, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, al entonces Director General para Europa, Sr. D. Fernando Olivié, la renuncia británica a las aguas que bañan La Línea. El RU sigue reclamando las que rodean Peñón e istmo hasta la línea media en la bahía y hasta 3 millas de la costa de levante.

Prueba de la realidad de la «costa seca» y de su validez jurídica son los conflictos resueltos por el Tribunal Internacional de Justicia (de La Haya). El 13.07.2009, dicho Tribunal reiteró la soberanía de Nicaragua sobre las aguas del río San Juan quedando como «costa seca» la orilla de Costa Rica en unos 20km. El mismo Tribunal emitió el 27.01.2014 una sentencia sobre un conflicto entre Chile y Perú; el fallo se refiere al límite marítimo pero implica un tramo de 190 m de «costa seca» en Tacna (Perú).

Otros conflictos se han resuelto o se están resolviendo por acuerdo entre las partes.

En1961 y con un Tratado posterior de 1973, Argentina y Uruguay pusieron fin a sus enfrentamientos en el Río de la Plata. Desde 1828 Argentina se atribuía todas sus aguas, en perjuicio de Uruguay.

Las aguas del Shatt al-Arab (confluencia del Tigris y el Éufrates), frontera entre Irán e Irak con unos 200kms de longitud, han provocado conflictos desde 1639. Por los Acuerdos de Argel de 1975, los dos países reconocieron la línea de sondas mayores como divisoria pero Irak la rechazó en 1980 atribuyéndose todo el ancho del río. En 1987, por una resolución de la ONU, volvieron a las fronteras anteriores aunque sigue siendo una cuestión sensible.

Entre 1960 y 1980, una rectificación del curso del río Mosa (frontera entre Bélgica y Holanda desde 1843) provocó la aparición de pequeñas partes de tierra belga y de «costa seca» en el lado holandés y viceversa. Para superar estos problemas, los dos gobiernos firmaron,el 28.11.2016, un tratado estableciendo como frontera la línea media del río e intercambiando la soberanía sobre varios islotes.

Un caso muy llamativo de situación aceptada por las partes ha sido el de la frontera interior en la Alemania dividida después de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, en el norte de Alemania y desde 1226, la costa oeste del río Trave pertenecía a Lübeck (después Schleswig-Holstein) junto con la península de Priwall (en la orilla este), la desembocadura, la canal de entrada y las aguas del río hasta la orilla este; la costa este pertenecía a Mecklemburgo-Schwerin a partir del límite sur del istmo de Priwall; desde ahí esa «costa seca» seguía hacia el sur con 26,756km. En 1945, las Zonas de Ocupación Británica y Soviética respetaron esa «costa seca» como frontera que pasó a serlo en 1949 entre la República Federal (con Schleswig-Holstein) y la República Democrática (con Mecklemburgo-Schwerin); y así siguió también como frontera entre la OTAN y el Pacto de Varsovia, desde 1955, respetándose los derechos históricos de la parte oeste.

Existen otros conflictos por «costa seca», no resueltos. Por ejemplo, en Sudamérica, en el golfo de Venezuela, este país considera que le pertenecen las aguas que bañan 33km de la costa de Colombia, adjudicándose una superficie con abundantes reservas de petróleo en el subsuelo marino. En África, en los Grandes Lagos, Malawi reclama todo el lago Tanganika–también con intereses petrolíferos-en perjuicio de Tanzania; implica 240km de «costa seca».

Por último, tenemos que la frontera entre Irlanda del Norte y la república de Irlanda está sin definir en el Lough Foyle (en el norte) y en el Carlingford Lough (en el este). Habrá que ver si este conflicto previsible, derivado del brexit, se resuelve con una línea media o el RU pone en juego la «costa seca», naturalmente a su favor; no sería de extrañar que buscase la forma de retorcer la Convención del Mar.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

Blog: generaldavila.com

12 julio 2019

EL «IRRITANTE» DE GIBRALTAR Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Desde hace pocos años surgen referencias a los «irritantes» de Gibraltar, acciones británicas o de la población actual del Peñón (con el consentimiento del gobierno británico) que nos «causan enfado o ira» a los españoles.

Entre los «irritantes» más conocidos están los relacionados con las aguas que rodean a esta colonia militar, que son españolas pues España sólo reconoce al Reino Unido (RU) los espacios cedidos en Utrecht. Así tenemos: la ocupación de dichos espacios, el fondeo de bloques de hormigón hecho con la intención de afirmar la supuesta soberanía británica sobre el istmo, el hostigamiento a los patrulleros de la Armada o Guardia Civil y a nuestros pesqueros y barcos científicos así como la frecuente inhibición en la represión del tráfico por mar de ilícitos.

Mención expresa merece la ocupación ilegal del istmo y la construcción del aeródromo de la RAF.

En el ámbito económico tenemos el «irritante» del contrabando de tabaco que para más inri, cuando el tabaco no procede del este de Europa y llega al Peñón atravesando la Península, está fabricado en España por una empresa española propiedad de una multinacional británica. Cruza la verja hacia el sur pagando las tasas correspondientes al gobierno de Gibraltar y poco después vuelve hacia el norte como contrabando en masa por la mar o por los boquetes de la verja o bien, «gota a gota» con el «cartoneo» peatonal o en vehículos, al margen del que compran los turistas.

Por otro lado, la fiscalidad de Gibraltar sirve para que los empresarios y propietarios de bienes en España –sean españoles o no- no paguen impuestos registrando sus propiedades a nombre de empresas en la colonia.

La mano de obra barata que proporciona la Comarca es vital para Gibraltar; sus condiciones de trabajo son más que discutibles; además Gibraltar ha convertido en rehenes a los trabajadores españoles.

Estos «irritantes» relacionados con la economía y la fiscalidad contribuyen, en último término, a financiar la base militar.

Respecto al medio ambiente, las frecuentes reparaciones de submarinos nucleares no pueden dejarnos indiferentes, igual que la carga y descarga de misiles, torpedos y municiones. Además, cualquier visitante puede ver en punta Europa las aguas fecales que la ciudad vierte directamente al Estrecho. Los trasiegos de combustible de barcos mercantes en las aguas de la bahía de Algeciras también merecen consideración. Los rellenos en espacios marítimos que no son suyos, lo mismo; pueden apreciarse sus consecuencias sobre el perfil de la costa y las playas de La Línea y San Roque.

Otros «irritantes» son los que soportamos cuando los políticos locales de la colonia, con su incontinencia verbal, arremeten contra España o nuestras autoridades y se inmiscuyen en la política española; sus intentos de adoctrinamiento político de niños y jóvenes en colegios e institutos andaluces; la forma en que el dinero de Gibraltar contamina  a los medios de comunicación social de la Comarca y a profesores, empresarios, políticos y sindicatos españoles; la asunción por parte de Gibraltar de competencias que no le corresponden en el ámbito internacional; los intentos de imponer a España las previsiones de un documento interno del RU como es el real decreto que denominan constitución de Gibraltar; el afán de las autoridades locales por ponerse al nivel poco menos que de un gobierno de cualquier Estado, etc.

Los Acuerdos, Memorandos de Entendimiento y Tratado Fiscal derivados del brexit incluyen medidas paliativas para corregir alguno de los «irritantes» que he señalado aunque, hoy por hoy, nadie sabe si por fin saldrá adelante, si, no o todo lo contrario, dada la claridad de ideas que impera en el Parlamento británico.

Es bueno que estos nuevos compromisos sirvan para limpiar esta hojarasca pues los «irritantes» son como las ramas que no dejan ver el bosque.

Manteniéndolos en juego, el RU consigue que nuestras autoridades tengan que atender esas cuestiones secundarias en vez de concentrarse en lo esencial. Además, los británicos no se comprometen, eluden sus responsabilidades y dejan que los llanitos se enzarcen con los españoles. Mientras tanto, observan el espectáculo tranquilamente desde el tendido, incluso con cierta condescendencia y de paso, consiguen que los llanitos arañen en la práctica y se les acepten responsabilidades que no les corresponden.

Pero aquí sólo hay dos partes: España y el RU. Los llanitos son la población importada por el RU para cubrir las necesidades de la base naval; los gibraltareños residen en San Roque desde 1704.

En realidad, el perjuicio que cause a España el contrabando de tabaco, la fiscalidad, los rellenos etc., a los británicos les tiene sin cuidado mientras no afecte a la operatividad y coste de la base. Centros financieros tienen varios repartidos por el planeta y de mucha mayor entidad que el del Peñón pero estrecho de Gibraltar sólo hay uno y ahí están ellos con los americanos.

Límpiese la hojarasca pero recordando que, en realidad, «Irritante» sólo hay uno: la negativa británica a cumplir las resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas por las que se invita a los gobiernos de España y RU a negociar la descolonización de Gibraltar. Entre ellas, se destaca la 2.429 (XXIII) de 01.12.1968 en la que la AGNU  «pide a la Potencia Administradora que ponga término a la situación colonial de Gibraltar antes del 1º de octubre de 1969». Van a cumplirse 50 años y seguimos con el engaño haciéndonos creer que este es un asunto menor en el conjunto de las, según dicen, excelentes relaciones hispano-británicas.

Creo que mientras no se resuelva este «Irritante», los demás seguirán activos de una u otra forma pues son los que les permiten mantener su nivel económico y asegurar la supervivencia de la base militar.

Nuestras autoridades han manifestado reiteradamente que la reclamación de la soberanía vendrá en su momento. Esperemos que sea pronto.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

24 mayo 2019

GIBRALTAR, BASE DE REPARACIONES DE SUBMARINOS NUCLEARES. Ángel Liberal Fernández. Capitán de Navío (R.)

El pasado 25 de abril entró en Gibraltar el submarino nuclear (SSN) británico HMS Talent. El cuarto SSN de este año. Siempre atracan en uno de los dos muelles Z, parte del muelle Sur de la colonia militar.

Este muelle discurre de norte a sur y tiene 1.080m. Los 648m. del norte son zona militar; su mitad más cercana a la salida son los muelles Z. Dos atraques contiguos de 162m. preparados para recibir SSN en escalas de rutina y hacer reparaciones ajenas a lo nuclear. En el extremo norte del muelle están los sensores radiológicos y medioambientales.

Vista de la mitad sur del puerto de Gibraltar con el Muelle Sur en el centro de la imagen

Este muelle tiene unas limitaciones significativas. El combustible lo suministran con gabarras. La energía eléctrica, mediante generadores portátiles porque la que produce Gibraltar no ofrece la calidad necesaria; hasta fecha reciente eran de una empresa española; tenían que pasar por la verja y eso era un engorro así que en 2014 instalaron dos generadores Burtonwood fijos. Su resultado es dudoso; en los últimos meses han tenido que contratar generadores auxiliares provisionales, los últimos durante la reciente estancia del HMS Ambush.

El ancho de los muelles es de sólo 23m. Una parte importante de su longitud la ocupan, entre otros, almacenes de material general, locales administrativos, el cuartelillo de los buceadores, una cámara hiperbárica y un depósito de oleosas. Estas construcciones tienen unos 10m. de ancho y dejan poca superficie para la maniobra. No sería la primera vez que se va al agua un camión con su remolque. Es muy llamativa la cantidad de contenedores que hay por todos los rincones.

Parte central del Muelle Sur. El edificio blanco es el cuartelillo de los buceadores. A la derecha está el control de acceso a los muelles Z.

En los comunicados de la base naval se abusa de términos como «descanso de las dotaciones» o «escala programada»; en realidad son eufemismos que ocultan el motivo de las entradas que suelen ser para reparaciones. Ocasionalmente se incluye la carga/descarga de misiles Tomahawk y de torpedos Spearfish. Está claro que no tiene sentido que un SSN, construido para permanecer oculto bajo la superficie del mar, se pase varios días en un sitio tan vulnerable como esta «ratonera» en la bahía de Algeciras.

El 18.05.2000 entró en Gibraltar el HMS Tireless para reparar una avería en el circuito auxiliar de refrigeración del reactor. Hasta el 07.05.2001 estuvo en el muelle Z que fue preparado para la ocasión. El personal y el material necesario lo trajeron del RU.

Suelen ser reparaciones de casco y máquinas (ajenas al reactor), gobierno del buque (hélices y timones), equipos auxiliares, sensores y de comunicaciones. Los técnicos, equipos y materiales que necesitan para las reparaciones los traen desde el RU en aviones de la RAF. Incluso, lo que no se traen en aviones lo compran en España y lo pasan por la verja tranquilamente sin problema alguno.

También deben hacer calibraciones acústicas de la plataforma y de sus sensores.

Estos SSN operan en el Mediterráneo por lo que resulta más barato repararlos aquí que en el  RU. Algo similar podría decirse de los americanos. Algunos británicos son muy viejos pero también entran otros nuevos, demostrando la falta de calidad de sus equipos, averiados una y otra vez.

Con todo esto, dan algo de trabajo a la base naval, muy necesitada de actividad, y se ve su bandera por aquí. Que los SSN averiados reparen en Gibraltar también sirve al Almirantazgo para justificar ante su Parlamento su necesidad de la colonia; bien lejos de las bases en la metrópoli.

En el Peñón se entusiasman con estas escalas. Están tan ciegos que no ven ni el peligro ni la contradicción que suponen. Tanto más contentos están cuantos más SSN entran, aunque estén averiados y su inmovilidad suponga un riesgo añadido; no creo que la Royal Navy comparta su felicidad. Tampoco deben compartirla las más de 250.000 personas –la inmensa mayoría españoles- que viven en la bahía de Algeciras sometidas a unos riesgos que no les corresponden.

Sin contar el HMS Tireless, desde 2001 las entradas de SSN británicos y americanos han sido como se indican con el número de días entre paréntesis. Cuando la escala ha sido de seis días o más cabe suponer que han estado reparando.

Del 2009 al 2012 no entraron SSN británicos pero en 2013 cambió el criterio y desde entonces, las entradas, además de ser frecuentes, son para reparar averías convencionales de lo que parecen unas frágiles «bombas flotantes» británicas, aunque también han entrado americanos y no precisamente antiguos.

Aquí les dejo la relación de SSN que entraron en Gibraltar desde 2001 hasta fecha actual.

Para echarse a temblar.

Tabla entradas Submarinos nucleares SSN (Británicos HMS y americanos USS) en Gibraltar

2001 HMS Superb (4)
USS NR1 (5), Philadelphia (11 y 2) y Seawolf (5)
2002 Cero
2003 HMS Turbulent (6 y 7)
USS Hampton (5), Providence (5) y Springfield (5).
2004 HMS Trenchant (6), Sovereign (6) y Tireless (6)
USS Albany (5)
2005 HMS Sceptre (7), Trenchant (5) y Turbulent (6)
2006 HMS Superb (6)
USS Memphis (4)
2007 HMS Turbulent (6), Sceptre (7) y Superb (6)
USS Augusta (4) y San Juan (5)
2008 HMS Superb (7)
USS Florida (3), Dallas (8), Hartford (5) y Alexandria (7)
2009 Cero
2010 USS Philadelphia (8)
2011 USS Providence (5) y Florida (4)
2012 USS New Hampshire (8)
2013 HMS Talent (5), Trenchant (6), Talent (5), Tireless (8), Talent (1) y Triumph (8)
2014 HMS Tireless (5), Astute (8), Triumph (4) y Tireless (6)
USS Annapolis (5) y Helena (6).
2015 HMS Torbay (6), Ambush (6), Ambush (9), Ambush (8), Ambush (9) y Torbay (7)
2016 HMS Ambush (7), Ambush (7), Ambush (10) y Triumph (1)
USS Newport News (18) y Florida (1)
2017 HMS Torbay (9)
2018 HMS Talent (13), Talent (7) y Astute (5)
USS John Warner (12) y Newport News (5)
2019 HMS Ambush (15), Ambush (11), Ambush (14) y Talent (5)

 

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

8 mayo 2019

 

Una nota a pie de página encoleriza a Gibraltar Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Parecía que en Gibraltar ya tenían bastante con las complicaciones derivadas de la decisión británica de salir de la Unión Europea (UE), arrastrando con ello a su colonia. Sin embargo, una nota a pie de página en un documento de la UE en la que se repite lo que Gibraltar es para la ONU ha provocado la cólera –e incluso la pérdida del auto-control- de las autoridades locales llegando a unos niveles de irritación como pocas veces se ha visto. Por algo será.

El documento resulta aparentemente inocuo, incluso beneficioso para Gibraltar porque trata de la exención mutua de visados entre los ciudadanos de la UE y los del Reino Unido (RU) en el caso de un Brexit sin acuerdo. Se relacionan los distintos tipos de ciudadanía británica que existen y, entre otros, la perteneciente a los «ciudadanos de los Territorios Británicos de Ultramar», que incluye a Gibraltar.

La lista incluye quince territorios. La mención a Gibraltar figura con una nota a pie de página que dice: «Gibraltar es una colonia de la Corona Británica. Existe una controversia entre España y el RU relativa a la soberanía sobre Gibraltar, un territorio sobre el cual la solución debe alcanzarse a la luz de las resoluciones y decisiones relevantes de la Asamblea General de Naciones Unidas» (AGNU).

El caso es que en 1830, lo que entonces era para los británicos «La Ciudad y Guarnición de Gibraltar en el Reino de España», pasó a ser «la Colonia de Gibraltar, propiedad de la Corona», por decisión exclusiva del gobierno de Londres.  Esto es muy llamativo porque un conocido representante diplomático del RU dijo no hace mucho en España que Gibraltar nunca ha sido una colonia; y se quedó tan tranquilo.

La denominación que el RU da a los restos de su Imperio ha cambiado con el tiempo y ahora los consideran «Territorios Británicos de Ultramar».

En 1946, el RU, por su propia iniciativa,  registró a Gibraltar en la ONU como «territorio no autónomo».  En 1963, a instancias de Bulgaria y Camboya, Gibraltar fue incluido en la lista de «territorios pendientes de descolonización», de NNUU; y ahí sigue, como colonia. Tan es así que todos los años, el RU, como Potencia Administradora,  envía a NNUU el informe preceptivo sobre la situación en su colonia y, representantes del RU junto con los «peticionarios» del territorio intervienen en las reuniones que tratan de la descolonización.

En 1973 se incorporó el RU (incluyendo a Gibraltar) en la Comunidad Europea. En 1986 se incorporó España.

El punto 3 del artículo 355 del Tratado de Lisboa (2007) dice «Las disposiciones de los Tratados se aplicarán a los territorios europeos cuyas relaciones exteriores asuma un Estado miembro». En las declaraciones anejas al acta final de la Conferencia Intergubernamental que ha adoptado el Tratado de Lisboa figura la nº 55 que dice «Declaración del Reino de España y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Los Tratados se aplicarán a Gibraltar como territorio europeo cuyas relaciones exteriores asume un Estado miembro. Ello no supone modificación alguna de las respectivas posiciones de los Estados miembros de que se trata.»

Como vemos, para el mismo territorio tenemos varias denominaciones: Para la ONU es un «territorio no autónomo pendiente de descolonización». Para la UE, un «territorio europeo cuyas relaciones exteriores asume un Estado miembro» mientras que para el RU es un «Territorio Británico de Ultramar». Todo un ejemplo de la habilidad de la diplomacia británica para confundir con la utilización del término más adecuado en cada momento.

Lo cierto es que, con la complacencia del RU y la incapacidad de España para evitarlo, lo dispuesto en la Declaración nº 55 no ha impedido a Gibraltar desarrollar sus propias relaciones externas en el ámbito de la UE en diversos campos como el financiero, en el que ha llegado a firmar acuerdos bilaterales con países de la UE como si se tratase de otro Estado miembro. Asuntos financieros o los que convengan para ir arañando poco a poco responsabilidades hasta que lleguen a un nivel que convierta la situación en irreversible superando con los hechos tanto el artículo 355 como la Declaración nº 55.

En eso llega el brexit y Gibraltar se queda sin Estado miembro que le sirva de referencia en la UE. Necesitan otra expresión como cobertura y para ello se multiplica el argumento de que Gibraltar pertenece a la «familia británica», algo que tratan de mejorar las autoridades de la colonia diciendo que pertenece a la «familia británica de naciones». O sea, como las islas Pitcairn (la de la «Bounty»), Montserrat, Anguilla y demás restos de lo que fue un Imperio. Pero estas expresiones –sin valor jurídico alguno- no convencen a la UE y Gibraltar pasa a ser para la UE lo que desde hace más de 60 años es para la AGNU: una colonia.

Como es habitual cuando algo no se ajusta a sus intereses, los británicos (y los llanitos) dicen que el documento aprobado por la UE es «anacrónico, irrelevante, etc. etc.». Puede que el de los visados no llegue a entrar en vigor pero lo que está claro es que la UE, en un documento aprobado, ya ha cambiado la designación de Gibraltar. Ahora, el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea asumen la doctrina de la ONU respecto a Gibraltar y ligan su estatus futuro a la consideración de colonia establecida en la AGNU en la que prevalece la idea de la descolonización mediante negociaciones entre el RU y España. Hace años que también el Tribunal de Justicia Europeo se refirió a Gibraltar como «colonia».

Espero que, al menos los Estados miembros de la UE no firmen nuevos acuerdos con las autoridades locales de Gibraltar dada su condición de colonia.

Dicen en Gibraltar que no hay más que darse un paseo por el Peñón para comprobar que no es una colonia. Es un paseo recomendable para que el visitante se dé cuenta de que efectivamente no es una colonia a secas sino una «colonia militar», desde la verja hasta punta Europa, en la costa de levante y en la de poniente, en lo alto del monte y en los túneles, con instalaciones militares en todos estos puntos. Quizá hasta tenga la suerte de ver en el puerto a uno de los submarinos nucleares averiados que con tanta frecuencia entran allí a reparar.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

10 abril 2019

Gibraltar y la financiación del terrorismo. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

El pasado 30 de noviembre se anunció que los gobiernos de España y del Reino Unido (RU) habían llegado a un acuerdo para firmar varios Memorandos de Entendimiento (MdE) sobre diversas materias. Con ellos se trata de garantizar una salida ordenada de Gibraltar de la Unión Europea (UE). Entre los memorandos se incluye uno sobre cooperación policial que comprenderá, entre otros, los delitos de terrorismo y el blanqueo de capitales. Asimismo se prevé llegar a un acuerdo internacional sobre fiscalidad y protección de intereses financieros, que requerirá aprobación parlamentaria.

Parece una buena cosa que las autoridades británicas se avengan a ofrecer un poco de luz sobre el centro financiero de Gibraltar y sobre todo, facilitar la lucha contra el terrorismo. Esta es una cuestión que les afecta de forma notable pues si hay un objetivo goloso en la bahía de Algeciras éste no es otro que la base naval, especialmente cuando se encuentran en ella submarinos nucleares averiados, inmovilizados durante su reparación en esa «ratonera».

Incluso se ha informado de que los MdE pueden ser renegociados para el supuesto de que el RU salga de la UE sin que llegue a aprobarse el Tratado de Retirada. Sería preciso adaptarlos a una situación que no es exactamente la misma para la que se redactaron.

Todo esto teóricamente está muy bien porque debe reducirse la influencia negativa que irradia el Peñón sobre la Comarca del Campo de Gibraltar en un buen número de ámbitos y, aunque parezca increíble, mucho más al norte de Despeñaperros.

Sin embargo, hay una cuestión que no encaja.

En efecto, el 09.12.1999, en el ámbito de Naciones Unidas, se aprobó en Nueva York el Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo. Fue firmado por el RU el 10.01.2000 y ratificado el 07.05.2001. Como «responsable de sus relaciones exteriores», el RU lo ha hecho extensivo a las islas de Man, Guernsey y Jersey (el 25.09.2008) así como a las caribeñas Islas Vírgenes Británicas (16.06.2012), Bermuda (03.10.2014) y Anguilla (20.04.2015). No se incluye a Gibraltar ni al resto de los Territorios Británicos de Ultramar.  Todo esto según información de Naciones Unidas actualizada el 27.01.2019.

El artículo 18.1.i) del Convenio citado obliga a los Estados Parte (en este caso, RU) a «Adoptar reglamentaciones que prohíban la apertura de cuentas cuyos titulares o beneficiarios no estén ni puedan ser identificados, así como medidas para velar por que esas instituciones verifiquen la identidad de los titulares reales de esas transacciones».

Según la legislación interna del RU, el Gobierno británico hace extensivos a sus territorios de ultramar los tratados internacionales cuando el territorio en cuestión así lo pide y existen suficientes instrumentos legales en el territorio para poner en vigor y cumplir las obligaciones que entraña la firma del tratado.

No se ha informado de las razones por las que el RU no ha hecho extensivo este Convenio a Gibraltar. Quizá consideren que no es de interés para esta colonia aunque sí lo sea para el propio RU y para las islas mencionadas, próximas a las costas de los EE.UU.

También puede ser que las autoridades locales de Gibraltar no tengan la capacidad requerida para que este Convenio se aplique en la colonia militar británica.

Como ejemplo de interés y capacidad podemos señalar que el Acuerdo Internacional para la Protección de los Murciélagos en Europa (de 20.07.1995) fue hecho extensivo a Gibraltar el 20.02.1998.

A saber qué artificios están tramando para firmar papeles de forma que todo siga igual, eso sí, con la mejor buena fe y voluntad, como esa con la que redactaron y a la que hace referencia el artículo184 del proyecto de Acuerdo de Retirada del Reino Unido de la UE.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

29 enero 2019

Nubarrones en el horizonte de la colonia militar de Gibraltar. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Hace unos quince años, las entradas en Gibraltar de las fragatas y destructores de la Royal Navy (RN) se contaban por docenas; aprovechaban los tránsitos hacia o desde las zonas de operaciones en el Mediterráneo o en Oriente para hacer escala en Gibraltar; otras veces, se pasaban largas temporadas en las zonas de ejercicios del mar de Alborán que consideraban suyas. Su lista oficial de buques tenía entonces 31 unidades de este tipo. En 2018 se redujo a 19 unidades y sólo hubo 8 entradas.

Ahora, además de sufrir las consecuencias de la disminución de buques de la RN, tanto ésta como  Gibraltar van a verse afectados por las decisiones que tomó el gobierno británico hace ya unos años, agravadas por el Brexit.

En 2007, el ministerio de Defensa (MoD) británico sufrió una reducción presupuestaria que llevó a los militares a replantearse su presencia en el Peñón, lo que causó gran preocupación en la colonia. Uno de los puntos del acuerdo al que llegaron para evitar la retirada fue que el gobierno local se haría cargo de varios centenares de trabajadores que hasta entonces dependían del MoD y también, que se haría la transferencia a las autoridades del territorio de las instalaciones logísticas que no fuesen puramente militares como la central térmica, la red de distribución eléctrica, las potabilizadoras de agua del mar y su red de distribución, el almacenamiento y distribución del combustible, talleres etc. Incluso los gastos del aeródromo de la RAF serían compartidos entre el gobierno local y los militares. La permanencia del Reino Unido (RU) y de España en la Unión Europea(UE) permitía el enriquecimiento de Gibraltar.Actualmente los británicos pagan  los consumos pero no las instalaciones industriales, lo que supone para el MoD el ahorro de un gasto importante, a pagar por Gibraltar. El coste anual de la base es de unos 70 millones de libras, salarios incluidos.

En 2018 los buques de la RN ya no hacen tantas escalas como antes. Se ha reducido su presencia en los mares y ya apenas se les ve por el de Alborán: alguna fragata y submarinos de propulsión nuclear averiados o haciendo ejercicios, alguno catastrófico.

Tantos años como «base imprescindible para la defensa de Occidente» y ahora se ven dedicados principalmente a la Inteligencia acústica submarina y al espionaje telefónico y radio. Se comprende la desazón que se cierne sobre Gibraltar cuando ven pasar de largo a los barcos de guerra frente a punta Europa, incluso británicos que entran en Málaga en vez de hacerlo en el Peñón; ya conocemos el desorbitado nivel de irritación al que llegan si se trata de barcos rusos que entran en Ceuta.

El caso es que en 2007, el MoD decidió poner el futuro de la base en manos de la economía local y ahora, por la muy democrática decisión del pueblo británico, el RU está a punto de abandonar la UE, arrastrando a Gibraltar.

No parece que el futuro de la economía británica se presente muy brillante por las consecuencias del Brexit. Si llega a ocurrir, tendrán que «reajustar» sus gastos, incluidos los de Defensa. Pero es que peor le va a ir a su colonia, por mucho que los dirigentes políticos locales traten de animar a la población, aterrorizada por su dependencia de España y de la fluidez del tránsito por la verja para las personas, los bienes y los servicios.

Hoy por hoy, la economía de Gibraltar se basa en lo que denominan «centro financiero», el turismo, las apuestas on-line, el tabaco y el aprovisionamiento de buques. Todos ellos están subordinados a las condiciones impuestas por la UE pero además, tanto la subsistencia de la población local como los cuatro primeros citados dependen en gran medida del tránsito por la verja, especialmente en lo que se refiere al personal que trabaja en esos pilares de la economía. El abastecimiento local de víveres, medicinas, material de construcción etc., podrán hacerlo por barco pero a un coste mayor. Su almacenamiento posterior será otro problema muy serio.

Así pues, lo que hizo el MoD en 2007 fue poner la supervivencia de la base en manos de las autoridades españolas y su capacidad para controlar adecuadamente el tránsito por la verja.

Como es habitual, ya están los colaboradores españoles de Gibraltar clamando por el mantenimiento del paso por la verja en sus condiciones actuales, pase lo que pase con el Brexit. Si le va mal a la economía local, y todo apunta a ello, no tardarán en adelgazar las «nóminas» de esos colaboradores por lo que es de esperar que sus protestas irán decayendo. Incluso es posible que el proceso se acelere una vez perdidos los apoyos con que Gibraltar contaba en Sevilla.

Para proteger sus intereses militares en el Peñón, los británicos incrementan sus contactos bilaterales con los militares españoles y refuerzan su presencia hasta niveles llamativos en los encuentros políticos.

No parece probable que este o cualquier otro gobierno español vaya a esforzarse por asegurar la supervivencia de la base militar dando balones de oxígeno a la economía local, ni siquiera facilitando el libre tránsito por la verja sin control alguno de los sedicentes 8.000 trabajadores españoles convertidos en rehenes por Gibraltar. El tránsito por la verja, lo quieran o no, tendrá que ser de acuerdo con los tratados firmados por España con la UE.

Cuando la economía de Gibraltar esté en los niveles previos a la entrada de España en la UE será el momento de preguntarse hasta qué punto el contribuyente británico está dispuesto a sufragar esta base militar para tan poca presencia naval. Y subvencionar a la población, que los fines de semana sale «huyendo» a Sotogrande etc., y que sirve como excusa para justificar la presencia británica como Potencia Administradora. Todo ello por mucha Inteligencia que se obtenga desde el Peñón y mucho control del tránsito de submarinos por el Estrecho que, no lo olvidemos, hacen con la ayuda de los norteamericanos.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

17 enero 2019

Gibraltar y el Brexit: informaciones tendenciosas con intenciones confusas Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Hace dos semanas, las aguas alrededor del Brexit y Gibraltar rugían como la mar confusa. Parece que está amainando por lo que puede ser oportuno plantear unas  reflexiones.

En este Blog hemos explicado que al Reino Unido lo que le importa de su colonia militar de Gibraltar es la base con sus muelles para atraque de submarinos nucleares, sus instalaciones logísticas con túneles para misiles y munición, su aeródromo y sus instalaciones para la obtención de Inteligencia acústica submarina, de comunicaciones y electrónica; todo ello relacionado con el control del Estrecho que comparte con los EE.UU.

Su población actual es la excusa de los británicos para justificar su presencia en el Peñón y, el recurso utilizado para que la base militar les salga casi gratis.

Para mantener esta situación es imprescindible contar con los trabajadores que sustentan  la economía local (centro financiero, contrabando de tabaco, apuestas, turismo y bunkering). Dicen que 14.441 viven al norte de la verja y de ellos, 9.016 son españoles (31.08.2018).  Con gran habilidad los han convertido en rehenes de forma que la preocupación por mantener sus puestos de trabajo es la primera prioridad española.

En estos días se han visto los intereses de unos y otros, cierta ligereza y ese afán de tirar piedras sobre nuestro tejado sin atrevernos a tirarlas sobre el tejado del inglés, quizá porque se enfadaría.

No ha aparecido en la prensa la más mínima referencia a la base que, repito, es lo que interesa a los británicos y por lo tanto, lo que tratan de proteger. A la población pueden protegerla como a los habitantes de Hong-Kong o de Diego García, pero la base en el Estrecho es otra cosa. Por eso el tránsito por la verja es vital para los británicos; el resto son distracciones.

Creer que en el Brexit se discutiría la soberanía de Gibraltar ha sido una confusión general; de lo que se trata es de hacer la salida del R.U. lo menos traumática posible. Si fuesen negociaciones de soberanía supongo que la república de Irlanda habría exigido la devolución de los seis condados del nordeste de la isla que les arrebataron los británicos en 1921. También, la república de Chipre habría exigido la devolución de las bases de Acrotiri y Dhekelia que les arrebataron en 1960.

Otra  cosa es que se quisiera aprovechar la ocasión para ofrecer al R.U. que Gibraltar continúe en la Unión Europea, pero a cambio de una cosoberanía del territorio (¿istmo ilegalmente ocupado también?). Al no ser aceptada la propuesta no sé cómo puede forzarse al R.U. a que lo haga cuando los británicos confían más en sus posibilidades que nosotros en las nuestras; deben confiar en que conseguirán más y mejores condiciones para Gibraltar que lo que pueda ofrecer España. Además de usar a los trabajadores como rehenes, ya han demostrado su habilidad para estimular a su favor a la Comarca del Campo de Gibraltar. Sorprende el número creciente de colaboradores entusiastas y complacientes.

Confunde el olvido de que, según la doctrina de la ONU, Gibraltar es un territorio pendiente de descolonización mediante negociaciones entre España y el R.U; para la U.E. es un «territorio europeo cuyas relaciones externas asume un Estado miembro» por ser para el R.U. un «Territorio Británico de Ultramar». Si eso fue así para entrar, deberá serlo para salir y lo será para la relación futura, ¿quién si no?¿Chipre, Malta, Tanganika?

El día 14 de noviembre se distribuyó entre los Estados miembros de la U.E. el texto de 585 páginas del Acuerdo del Brexit que sería aprobado el 25. Para sorpresa de nuestras autoridades, los negociadores habían colado, «con nocturnidad y alevosía»,el artículo 184 que perjudicaba seriamente nuestros intereses. Por suerte para España alguien se dio cuenta de lo perverso de ese artículo en relación con el 3 (alcance territorial) y dio la voz de alarma. Gracias a ello, nuestro Gobierno reaccionó a tiempo y evitó una catástrofe por la enésima puñalada trapera a la que, con cierta frecuencia, recurre la diplomacia británica.

La reacción española supuso la aprobación de tres documentos. Se ha hablado mucho de su valor jurídico vinculante por no estar incluidos en el texto del Acuerdo, algo innecesario pues bastaba, como exigió España, una declaración interpretativa vinculante para la U.E. y para el R.U. Lo consiguió pues la carta firmada el 24.11.2018 por el embajador británico en la U.E, que desactiva la amenaza potencial del 184,  tiene «valor jurídico interpretativo auténtico» de acuerdo con el artículo 31.2.b del «Convenio de Viena sobre el derecho de los tratados», como explicó en primicia el digital «noticiasgibraltar.es» el 26 por la tarde y ratificó el ministro Josep Borrell al día siguiente añadiendo que, aunque menosprecie el valor del documento, Theresa May«sabe lo que firmó». El Comunicado 171 de la OID (27.11.2018) ofrece más detalles.

Los otros dos documentos son internos de la U.E., ajenos al R.U. Suponen el compromiso por parte de la U.E. de no hacer acuerdos con el R.U. que afecten a Gibraltar sin la previa conformidad de España.

Hay quien duda de la eficacia de estos compromisos. Veremos lo que ocurre en el futuro pero no debe olvidarse el bloqueo de Gibraltar y el Cielo Único Europeo precisamente por las diferencias entre España y el R.U. respecto a ese aeródromo, y eso con el R.U. en la U.E.En pocos meses cambiarán las reglas del juego; lo que consiga España dependerá de nuestra capacidad negociadora y de alerta.

Creo que España ha dado muestras sobradas de flexibilidad y buena voluntad con la población de Gibraltar. La fluidez actual del tránsito por la verja es un ejemplo. Puede comprobarse que el cumplimiento por España de los compromisos adquiridos en Schengen tiene un amplísimo margen de aplicación.

A todo esto, muchos políticos españoles hacen el juego a los británicos. Parece que España no importa; creo que es la más perjudicada con estas confusiones quizá intencionadas. Unos insisten exclusivamente en la presencia de los trabajadores y así refuerzan la capacidad de la base militar para sobrevivir, otros confunden los términos del Brexit con la soberanía, lo que tiene gran repercusión mediática, y otros más parece que siguen las directrices del denominado ministro principal de Gibraltar que llega a calificar de «franquista» al presidente Pedro Sánchez por la forma en que ha defendido en Bruselas nuestros intereses, como si los intentos de recuperar Gibraltar no se hubiesen sucedido desde la usurpación en 1704.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

28 de noviembre de 2018

La escala de buques de guerra rusos en Ceuta irrita a los británicos. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Entre el 9 y el 12 de noviembre estuvieron en Ceuta el crucero ruso Marshal Ustinov, el petrolero Dubna y el remolcador SB 406. Como una muestra de la nostalgia que, según parece, algunos sienten por las glorias pasadas del Imperio británico surgió en la prensa y redes sociales de ámbito anglosajón una campaña contra España con la que se trató de frustrar esa escala y, quizá, evitar que pueda repetirse.

En octubre de 2016, con una campaña similar, consiguieron que la embajada rusa en Madrid retirase la petición de escala en Ceuta prevista para algunos de los buques que acompañaban al portaaviones Admiral Kuznetsov hacia el teatro de operaciones de Siria.  Parece que esta vez la presión contra España no ha sido suficiente para que los rusos retirasen su petición.

Este Blog del General Dávila publicó el 03.05.2016 un artículo en el que se explicaba cómo el gobierno del General Franco, el 11.02.1969, llegó a un acuerdo con el de la URSS por el cual los barcos soviéticos dejaban de entrar en Gibraltar y pasaban a hacerlo en las Canarias. Por aquel entonces, España no pertenecía a la OTAN mientras que en Gibraltar existía un Mando de zona de la Alianza. Eran los tiempos de la Guerra Fría y ni la OTAN ni ese Mando impidieron que los buques de Estado soviéticos entrasen en el puerto del Peñón; de esto ya se han olvidado. En virtud de ese acuerdo hispano-soviético (ahora hispano-ruso), buques de guerra rusos han estado entrando en Ceuta sin problemas hasta 2016. Llama la atención que entre 2016 y 2018, cuando los rusos no entraban en Ceuta, lo hacían en puertos griegos o portugueses y nadie decía nada.

El abanderado de la campaña antiespañola es Luke Coffey, ciudadano americano que trabajó para el ministerio de Defensa británico y ahora es director de un centro dedicado al análisis de la política exterior en la Heritage Foundation, con sede en Washington. Esta fundación es un Think Tank conservador que tuvo cierto liderazgo en tiempos de Ronald Reagan; se inclina hacia una política exterior intervencionista. A partir de lo que firma Luke Coffey relacionado con España, los rusos y Ceuta, empieza la serie de argumentos y, ocasionalmente, algún exabrupto contra España a cuenta de las ciudades españolas del norte de África, además de otras ocurrencias. Entre ellas, la de recomendar al Congreso, Casa Blanca, Pentágono y OTAN lo que deben hacer contra España. ¡Y hace sólo unos días estuvo Putin en París con Trump, May, Macron, Merkel, etc.!

Entre los argumentos que repiten está el que mientras España permite la entrada en Ceuta de los rusos, no permite la entrada en nuestros puertos de los buques de cualquier Estado (aunque sea de la OTAN) si justo antes o después han entrado o van a entrar en Gibraltar. Esto les irrita profundamente porque es una restricción evidente al libre uso de la colonia militar. Se olvidan de que España es un país soberano y como tal, el Gobierno español puede aceptar o rechazar la entrada en nuestros puertos de quien estime conveniente.

No seré yo quien diga que a los militares británicos les da miedo lo que puedan hacer los rusos desde Ceuta (a 14,5 millas de Gibraltar) en las 72 horas de su escala y sus efectos sobre la base naval. Pese a las protestas, bien que debe aprovecharse la Inteligencia británica con estas escalas porque, como se informó en mayo de 2014 en la prensa del Reino Unido, cuando entran barcos rusos en Ceuta se aumenta el número de soldados del Regimiento de Señales nº 10 destacados en Gibraltar. Cubren los equipos dedicados al espionaje de comunicaciones y, como es lógico, en estas ocasiones aumenta el trabajo.

También tratan de confundir con los títulos que avalan la españolidad de Ceuta, Melilla y los peñones y, comparan su estatus con el de Gibraltar. David Lidington, actual miembro del gobierno británico, dijo en su Parlamento el 03.12.2013: «El estatus de los territorios españoles de Ceuta y Melilla es, como el estatus de Gibraltar como un Territorio Británico de Ultramar, el resultado de un conjunto diferente de circunstancias históricas».  Se olvidan de que Melilla es española desde  1497, el peñón de Vélez de la Gomera desde 1564, el de Alhucemas desde 1560, Ceuta lo es desde 1580 y las islas Chafarinas desde 1848. Ni siquiera mencionan que Irlanda del Norte surgió de la partición de la isla que hizo el gobierno británico en 1921 para quedarse con los seis condados del nordeste; que las bases de soberanía británica de Acrotiri y Dhekelia en Chipre se las quedaron los británicos en 1960 cuando dieron la independencia a los chipriotas; y no me olvido de Diego García, ejemplo vergonzoso del colonialismo británico a mediados del siglo XX, plenamente vigente.

Si llegasen a interferir en la capacidad soberana de España y echar a los rusos de Ceuta, quizá Gibraltar recuperaría la primacía en el control del Estrecho, algo que perdió hace años frente a España y a Marruecos. Esto favorecería a la base militar y a las autoridades locales pues aumentaría el valor estratégico del Peñón, ahora menor que el que tenía hace unos 40 años.

En esta campaña contra España también llama la atención el que los datos que se publican con la firma de Luke Coffey ofrecen muchos detalles, son extensos y reiterativos. Da la impresión de que su origen es una fuente militar británica, quizá de su servicio de Inteligencia en el Peñón, pero lo más llamativo es que, ocasionalmente, los discursos y entrevistas del denominado ministro principal de Gibraltar presentan muchas coincidencias con los textos publicados en Washington. Este grado de coincidencia genera la sospecha de quién inspira a quién, quién se deja dirigir y quién hace el trabajo sucio de forma que los militares británicos no tengan que mancharse las manos enredando en los asuntos internos de España; no sería extraño.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

14 de noviembre de 2018

Blog: generaldavila.com

Gibraltar y el Brexit: La Royal Navy envía dos Avisos para Navegantes. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

El HMS Talent, averiado, atracado en el muelle Z de Gibraltar

En estos tiempos de tribulación que padecemos, con tantos mensajes confusos como recibimos, parece que los únicos que envían señales claras son los militares británicos en lo relativo a Gibraltar y el Brexit.

Mientras nosotros no conseguimos ponernos de acuerdo con el objetivo de reintegrar Gibraltar a España, la Royal Navy nos ofrece dos muestras claras de las razones por las que no está dispuesta a moverse de Gibraltar.

La vieja torre de control de Windy en primer plano con la nueva en construcción justo detrás de ella.

El primer ejemplo palpable de su interés lo ofrece la nueva torre de control que están construyendo en la meseta de punta Europa, al sur del Peñón, en el lugar conocido como Windy. Es una gran estructura en la que están invirtiendo más de dos millones de libras, tanto en el edificio como en sus equipos. Como puede verse en la fotografía parece que está destinada a sustituir a la otra torre (anexa por su fachada sur), que tiene más de 25 años de antigüedad. Su misión será la de conocer en todo momento el tráfico de superficie por el Estrecho de Gibraltar y, muy importante, obtener Inteligencia visual, optrónica, radar y electrónica de toda cuanta plataforma, civil o militar, entre en su radio de acción, sin olvidar las comunicaciones a cuya interceptación dedican muchos de sus afanes. Los trabajos en la nueva torre están muy avanzados y puede suponerse que su aspecto será espectacular mostrando un decidido afán de permanencia.

El siguiente ejemplo, también visible este mes de septiembre, lo constituye la presencia del submarino nuclear HMS Talent (con un amplio historial de averías) de la misma clase que el infortunado HMS Tireless y bastante más antiguo que el HMS Ambush, también de triste recuerdo en el Estrecho.

El HMS Talent, averiado, atracado en el muelle Z de Gibraltar

El caso es que las autoridades de la Royal Navy, en lo que pareció todo un detalle de aprecio hacia la población de Gibraltar, decidieron que el HMS Talent entrase en ese puerto el día 8 de septiembre para –según dijeron- estar presente en los actos conmemorativos del denominado día nacional de Gibraltar que se celebra el día 10. Así fue, y muy celebrado y agradecido en la localidad. Lo malo es que once días después, el submarino seguía en puerto, junto con un movimiento inusual de grandes aviones de la RAF que han transportado personal y material. En realidad, el «detalle» de la Royal Navy fue colarle a la población local el enésimo submarino nuclear averiado. Por lo que se ve, los británicos necesitan esta base –lejos de la metrópoli- para poder hacer reparaciones de emergencia a sus submarinos nucleares porque se averían más de lo que sería prudente.

Y a todo esto tenemos a los políticos españoles de la Comarca – a diestra y siniestra- compitiendo a ver quién es el que consigue – a cuenta del Brexit- mayores favores para Gibraltar y para esa cifra incógnita tan importante como es la de los que se dicen trabajadores españoles en Gibraltar. Su cifra real probablemente nuestras autoridades la desconocen pues no se ha publicado ni se sabe que exista un censo oficial español que ofrezca un mínimo de garantía, sólo se manejan las cifras que proporciona Gibraltar.

Así tenemos a nuestras autoridades otorgando la máxima prioridad al bienestar de una cifra desconocida de trabajadores españoles que, casualmente, son los que hacen posible la supervivencia de la economía de Gibraltar y por ende, la de la base militar con sus submarinos nucleares y demás recursos como los de Inteligencia.

El bienestar de los nuestros es tan importante que incluso las autoridades de Gibraltar y las británicas (algo asombroso) no dejan de repetir su interés por ellos, naturalmente junto con el bienestar  -suponemos que bastante más alto- de los habitantes del Peñón.

Habilidad que tienen para manejar  a los españoles como rehenes con los que conseguir garantías sobre la fluidez del tránsito por la verja, absolutamente vital para la supervivencia de la colonia e incluso, de la industria turística local. En su trabajo cuentan con la valiosa colaboración de unos periodistas y significados políticos de la izquierda parlamentaria española reconvertidos, algunos de ellos, en algo así como asesores del denominado ministro principal.

Si la situación está evolucionando como se ha publicado, no nos extraña lo exultante que están las autoridades llanitas pues, según parece, los cuidados con que –durante años- han tratado a sus asesores finalmente dan sus frutos.

Los españoles que trabajan en Gibraltar los cifran en unas 8.000 personas. Todas ellas serán muy importantes –sobre todo los asesores- pero no creo que sean menos importantes que las más de 200.000 personas que viven en el arco de la bahía de Algeciras y que, debido a la colonia británica, se ven obligadas a asumir unos riesgos que no les corresponden. Dicho sea esto sin entrar en el resto de las importantes consecuencias negativas que tiene para España la presencia de este como de cualquier parásito, como apuntó una de nuestras autoridades.

Paradojas de una política –principalmente de izquierdas pero también de derechas- interesada en mantener la presencia de una base militar colonial extranjera en nuestro territorio y que –aparentemente- se queda tan tranquila como si no hubiese alternativas que ofrecer a quienes atraviesan la verja a diario. Mucho «bienestar» deben recibir unos y otros. Hasta es posible que alguno de estos políticos españoles no sepa que Gibraltar es una base militar desde la verja hasta punta Europa, de la costa de levante a la de poniente, en la superficie y en el interior del Peñón así como en las aguas españolas que lo rodean.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

22 septiembre 2018