LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel (R.) de Infantería DEM

3 pensamientos en “LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel (R.) de Infantería DEM

  1. Mi respetado y muy querido CORONEL DEM TORRES MURILLO,

    T1: SF 60 : MIMITE DAO PN POR AGRESION SEXUAL EN PISO IFICIAL QUERELLADO.

    S1: ROPAJES :……ya sufre la bajeza de esta historia….

    L1: .UT DAMNUM FIAT / Para que al DAO le DEN

    T2: SF 61 : COLAS EN EL CONSULADP PAKISTANI DE BARCELONA PARA REGULARIZACIONES.

    S2: SE MASTICA : …más descuiden aquí todo se explica…

    L2 2: NEMO ONERA CAVA MELIUS QUAM PAKISTANI FACIT / Los mejores expertos del mundo en cargas huecas pakistanies.

    T3: SF 64 : LOS GOBIERNOS RESPALDAN A MARLASKA

    S3: ….INCUESTIONABLE….Tu piquito de oro se sublima….

    L3 : ET FAUTOR MONCLOAE REVERA ID CREDIT Encima se lo cree el monclovita….

    ENHORABUENA Y GRACIAS

    A la orden de V.I

    A la orden de V.E

    VIVA EL REY

    VIVA LA FIEL INFANTERIA Y EL E.M

    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

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  2. Gracias Don Eufemio, y buen finde a todos, una vez más, por las soflamas sabatinas esta vez a Pervertidos Jefazos de la Poli del Concertinas, a su vez defendido por nuestro (poco o nada común) tocayo, salpimentado por el intento de captación de votos del SÁNCHEZ para su propia continuidad.

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  3. A las ódenes de V. I., mi Coronel.

    Parece que el dilema de lo moral y lo amoral pertenece otra época ya muy lejana. Nunca mejor dicho, al siglo pasado. Recuerdo la primera e improvisada charla de bienvenida de quien fue mi primer Capitán Jefe de la Escudrilla (Compañía) a la que fuimos asignados aquel grupo de reclutas, una especie de «quinta del biberón», pues ninguno sobrepasaba los diecisiete años, y «San Eugenio», como dimos en llamarle, seguido de su apellido, nos explicaba la diferencia entre esos dos concetos, y con cual teníamos que quedarnos y tener como norma de conducta. Aquel hombre fue para nosotros más que un padre, una madre, por el cariño y el aprecio que nos profesaba. Y así, una promoción tras otra, cada tres meses.

    Qué tiempos aquellos, hace casi setenta años. Y desde que la política y sus actores nos secuestraron el pensamiento con los poderosos medios de comunicación hoy existentes, no existe nada que no esté contaminado por las prácticas más depravadas que se puedan imaginar. No hay despacho u oficina en donde no exista un catre, dismulado o no, para relax y solaz del titular del mismo a manos de su secretaria, de grado o a la fuerza.

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