PODER JUDICIAL. DIAGNÓSTICO: GRAVÍSIMO. Nicolas Poveda Peñas

Soy consciente de que muchos conocéis y estoy seguro de que todos alguna vez habréis oído hablar de “Estado de Derecho”, no pretendo hacer un ensayo sobre el tema, pero entiendo que es bueno recordar lo que comprende tal expresión para concretar un sistema político de organización de la sociedad, de los elementos e instituciones que lo forman, para mejor entender lo que está pasando.

Estado de Derecho, significa, una sociedad articulada en base a unas reglas generales, y por tanto de obligado cumplimiento por todos los integrantes de la sociedad.

Dicha articulación parte de la existencia de tres facultades que por su contenido dispar, son llamadas:Poder legislativo; poder ejecutivo y poder judicial, facultades de las que se derivan actividades distintas, todas ellas encaminadas al bienestar de los componentes de la sociedad, lo que amplía la expresión con otro adjetivo más, Estado de Social y de Derecho.

Las funciones de cada uno de estos poderes son distintas, y el origen de los miembros de cada uno de ellos igualmente distinto, así el Legislativo crea las Leyes o reglas de actuación y comportamiento de los ciudadanos; el Ejecutivo administra los bienes sociales y, puede proponer al Legislativo leyes o como vemos en demasía en los últimos tiempos Decretos Leyes, que luego el Legislativo ratifica y aprueba o rechaza en su caso, últimamente con mayor frecuencia que en otros tiempos.

Y el poder Judicial cuida de la aplicación al caso concreto de las leyes aprobadas por el Legislativo.

El poder Legislativo emana del pueblo soberano, que en elecciones elige a los diputados y senadores, en nuestro caso, para que asuman la competencia citada.

Entre esas facultades esta como primera o principal la de nombrar al Presidente del Gobierno, que no lo elige el pueblo, sino que lo eligen los componentes del legislativo. Nosotros al ejercer el derecho de voto elegimos diputados y senadores, no Presidentes, ni mucho menos Ministros, ya que esa es competencia del Presidente electo.

Dichos poderes se interrelacionan, y en su caso controlan la actuación del otro. Así el poder legislativo controla al ejecutivo, aprobando o rechazando las normas legales que proponga, e incluso puede mediante la figura de la moción de censura, sustituir al Presidente del Gobierno por otro ciudadano.

El poder ejecutivo, tiene la facultad de convocar y disolver al Legislativo, dejándole fuera del marco normativo.

Y en cuanto al Poder Judicial, en cuanto a su órgano de dirección y control el Consejo General del Poder Judicial este es nombrado por el Legislativo, de lo que dimana igualmente su legitimación democrática por via indirecta, mediante un sistema de ternas en las que se incluyen los miembros de la Carrera Judicial, designados por sus asociaciones representativas, y a otros no jueces, por sus méritos jurídicos.

El Poder Judicial puede ejercer control de los otros dos poderes mediante la aplicación o el rechazo de normas aprobadas y promulgadas por los otros dos.

El ejercicio de las facultades correspondientes a cada poder, está regido por un principio sustancial, la independencia en su quehacer competencial, la no dependencia uno de otro en la toma de decisiones, por lo que prohíbe o proscribe específicamente cualquier dependencia o intromisión en el haber y hacer del otro..

Es evidente que en cuanto al poder judicial, cuyas actuación por ser la mas cercana al ciudadano ya que va a resolver las cuestiones relativas a su vida y su hacienda, como decían las Partidas de Alfonso X,dicha independencia es importantísima, y es básica para el cumplimiento pleno de su función.

Mas, habida cuenta ese papel que hemos indicado corresponde a los jueces y magistrados, la independencia en su criterio y decisión es como hemos dicho sustancial. Pero también al ser de una gran relevancia, para el funcionamiento del Estado como maquinaria burocrática, es el poder, de los tres citados, es el que más ataques e intromisiones en su quehacer diario tiene por parte de los otros poderes, siendo típico de las tiranías, el control férreo de los jueces por el ejecutivo.

Como consecuencia de esa cercanía al ciudadano, en los últimos tiempos el poder judicial se había convertido en el instrumento de la defensa de los derechos de los ciudadanos frente al Estado. Cuando un ciudadano creía, fuera cierto o no, que sus derechos eran pisoteados, anunciaba el ejercicio de acciones judiciales,en esa facultad decisoria está el interés del ejecutivo principalmente en su control, para evitar el rechazo de su posición por parte de dicho Estado.

En los últimos tiempos, estamos viendo cómo los ataques a la independencia judicial son reiterados por parte de esa autodenominada, sin razón alguna, izquierda política.

Así tenemos que el Consejo General del Poder Judicial, órgano supremo del poder judicial, cuyos miembros son nombrados por tiempo determinado, ya debió haberse renovado al vencer el plazo hace varios, no meses, sino años, tiempo transcurrido sin protesta ni queja alguna por  parte de los políticos de esa autollamada izquierda,, ahora, como dice la gente, les entran las prisas en su renovación, y ello sucede porque próximamente deberán ser nombrados numerosos Presidentes de Audiencias Provinciales, o de Tribunales Superiores de Justicia, e incluso diversos miembros del Tribunal Supremo.

La intervención en estos nombramientos o designaciones, es lo que ha dado lugar a la protesta, cuando antes ellos han dado la callada por respuesta durante años, pero ahora les interesa colocar nombrando a jueces y magistrados afines, con dicha izquierda que no impidan sus pretensiones.

Qué duda cabe, que pretender influir en los nombramientos para colocar afines, es un ataque frontal a la independencia judicial y daña su función en el esquema del Estado, menoscabando su autoridad.

Además es sabido que en España existen dos instituciones que dependen del Ejecutivo, La Abogacía del Estado y la Fiscalía del Estado, las que están organizadas jerárquicamente, al contrario que los jueces que son independientes solo dependen de la Ley y la Jurisprudencia, mientras que los citados dependen de su superior, nombrado en la más alta instancia de cada uno por el ejecutivo.

El papel de ambos en las actuaciones judiciales es inmenso, siendo incluso la llave en muchos procesos de todo tipo en los que su intervención es decisiva.

Cabe recordar en este punto, la problemática de la prisión provisional, que acordaba el Juez instructor según su criterio y conforme a la Ley, pero tal criterio fue cambiado exigiéndose la petición previa de la aplicación de dicha prisión,por parte del Ministerio Fiscal, o de cualquier acusador público, quienes también pueden pedirla, pero sucede que su intervención en el conjunto de los procesos es mínima, o por lo menos un calvario al exigírseles en numerosos casos fianzas muy elevadas que no puede soportar un ciudadano particular, con independencia de que haya sufrido perjuicio por el investigado, modificación legal que entre nosotros se estimaba obedecía a la postura de un Magistrado estrella de la Audiencia Nacional y otros magistrados de la Audiencia Nacional  ante .el ejecutivo de entonces.

La formulación o no de querellas por parte de ambas instituciones y alguna que otra maniobra, reconocida por quien intervino en la misma para asignar un proceso a un determinado Juzgado evitando la intervención de un Juez molesto

La Abogacía del Estado, con una intervención sustancial en los procesos con contenido económico, también se considera parte sustancial de dichos procesos y su papel en los mismos es muy relevante.

En ambos casos la intromisión por la utilización de ambas instituciones en la función judicial por parte del ejecutivo, viene en representar un grave ataque a la independencia judicial, en detrimento de la pureza del Estado de Derecho que protege a los ciudadanos.

Pero no solamente está el problema en eso, sino que también se viene apreciando muy acentuado en los últimos años, en la actitud de los propios Jueces y Magistrados, que en algunas ocasiones, haciendo por via recusaciones a compañeros por causas que no se aplican a ellos mismos y por tanto configurando un Tribunal apropiado,  o no haciendo como sucede en el caso de los ERES de Sevilla, en el que día a día, prescriben los delitos, por la inacción de la Juez, del Ministerio Fiscal y de todo aquel que tiene razón en el proceso, quedando sin castigo conductas gravísimas.

Estas también, son intromisiones ilegitimas que menoscaban la calidad de la Justicia, la confianza del ciudadano y sobre todo la función que le corresponde en el sistema político que tenemos.

Intromisiones y atentados contra su independencia que lejos de ser un hecho aislado, vemos con estupor que se multiplican día a día, sin realizar cambio de dirección por parte del ejecutivo, que opino, lejos de ser un inepto para arreglar esta cuestión, por el contrario, la favorece aunque no tenga la mas mínima idea ni conocimiento, como en todo lo demás que conlleva la gobernanza del país, de la gravedad de su conducta.

Sabemos lo que esta pasando y existe documentación de ello, y por ello se lo contamos, con el interés de su mayor conocimiento por todos provocando una reflexión sobre lo dicho.

Les parece o no, que la situación es gravísima, por eso les traslado mi opinión.

Madrid, 10 de Septiembre de 2020.

Fdo: Nicolas Poveda Peñas. Fue Magistrado de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional

Blog: generaldavila.com

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

– ¿Podría un Presidente del Gobierno arrastrarse más ante una banda asesina?

– ¿Podría más bajo caer  junto con sus pantalones ante un representante de la misma que, increíblemente –entre todos la mataron, y ella sola (no) se murió- ocupa un relevante puesto en la más alta institución democrática de un Estado-diz que- democrático?

– ¿Podría tanto ceder –entregando toda una Nación- porque al presidente de su Gobierno le apetezca permanecer en Moncloa, en tanto le preparan el entelado de las paredes en Zarzuela?

 Que el lector se las conteste: Preguntas son retóricas, como el interrogante recogido en el penúltimo verso; v. más abajo.

 Y en la línea de lo escrito les hago llegar un tuit de un veterano y defenestrado pepero, lástima, que aclara las ciertas diferencias entre dos políticos; él los define perfectamente.

De la prensa de septiembre 2020

 EN EL SENADO Y ANTE UN SENADOR DE EH-Bilddu, SÁNCHEZ LAMENTA “PROFUNDAMENTE” LA MUERTE DE UN MIEMBRO “DE LA BANDA ETA”.

 EL LAMENTO

 (Soneto)

 Inmoral, deplorable y bochornoso,

obsceno, abominable e infamante;

indigno, depravado, degradante,

ofensivo, nefando y vergonzoso.

 

Perverso, repugnante y afrentoso,

innoble, nauseabundo, y humillante,

siniestro, rufianesco, denigrante,

inicuo, inconfesable y deshonroso

 

fue el lamento, la voz entrecortada,

tal que si en ello fuérale la vida,

de un triste y compungido Presidente:

 

ETA y Bildu, de misma la camada

-al respirar, ¿ingenuo?, por la herida-

reconoce que son, exactamente.

Don Eufemio, sep. 20

(Continuará D. m.; y si nos dejan)

PENSANDO LA NUEVA NORMALIDAD, PANDEMIA Y DIGITALIZACIÓN; LA DOCTRINA DEL SHOCK DIGITAL:

Desde que el pasado mes de marzo la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia por Covid-19 y se produjo el confinamiento de más de un tercio de la población mundial, el concepto de “nueva normalidad” ha ido cobrando cada vez más fuerza. Los medios de comunicación y los responsables políticos de los distintos países del mundo se han apropiado del término para advertir a la población de los cambios en el modo tradicional de vida, impuestos por la presencia del virus SARS-CoV-2.

En España se ha insistido en que el proceso de “desescalada”, después de más de tres meses de confinamiento, nos encaminaría hacia una nueva forma de vida marcada por esa “nueva normalidad”. Esta expresión suele emplearse para referirse al acoplamiento de las actividades cotidianas a la situación de emergencia sanitaria mundial. El Instituto Mexicano del Seguro Social, por ejemplo, la utiliza como un “retorno seguro”, que implica cambio de hábitos. Sin embargo, no termina de estar claro a qué hace referencia el término ni cuál es su verdadero alcance.

Según el DRAE, la normalidad es la «cualidad o condición de normal» y lo normal es definido como «lo habitual u ordinario», aquello que «se halla en su estado natural». Sin duda, la crisis de la Covid-19 ha supuesto un cambio drástico en lo que hasta ahora habíamos percibido como “normal”, alterando las distintas esferas y escalas de la vida humana. No obstante, si, como decía Foucault, lo normal está vinculado a la norma dominante en un momento y lugar determinados, y por tanto es inseparable de las relaciones de poder, es necesario reflexionar sobre los usos y abusos del concepto de “nueva normalidad”, la realidad que representa y qué tiene realmente de novedoso.

Considero que las transformaciones que ha impuesto la pandemia global en nuestra vida cotidiana exigen una reflexión conjunta sobre la realidad a la que remite y a la que pretende dar forma el término “nueva normalidad”. De modo más general, se trata de pensar cómo va a reconfigurarse el mundo tras la breve interrupción de la «gran aceleración» del Antropoceno, que ha supuesto el confinamiento de gran parte de la población.

La ensayista y pensadora Naomi Klein lleva meses advirtiendo de que la crisis que la Covid-19 ha generado en todos los países del mundo se ha convertido en la excusa perfecta para la construcción de “una distopía de alta tecnología”. La voluntad de llevar a término un Screen New Deal se ha convertido en la coartada para la aplicación de una «doctrina del shock digital». Las grandes multinacionales del capitalismo tecnológico, con la inestimable cooperación de gobiernos de todo el globo, pretenden hacernos creer que nuestra única alternativa es la digitalización total del mundo, un proyecto que se encuentra claramente alineado con sus propios intereses.

El proyecto que pretende llevar hasta las últimas consecuencias la digitalización de la vida se apoya con fuerza en el modo en que durante la pandemia una parte importante de nuestras experiencias cotidianas ha quedado mediatizada por las tecnologías de la telecomunicación. Propuestas en algunos casos antiguas, que se habían topado con resistencias sociales y económicas, se han instalado hoy en nuestra cotidianeidad con la pretensión de establecerse de manera definitiva: teleducación, telemedicina, teletrabajo, trazamiento generalizado, aplicación de big data a los archivos gubernamentales, compra a distancia, abolición del dinero en papel, etc.

La aceptación mayoritariamente acrítica de todas estas transformaciones solo puede ser fruto de una incomprensión del papel central que las empresas de la telecomunicación, y en concreto el extractivismo de datos que llevan a cabo, juega en la economía y la sociedad mundiales. Lo que Soshana Zuboff ha llamado “dividendos de vigilancia”, es decir, los beneficios que las empresas obtienen por la venta directa de los datos recopilados o a cambio de las nuevas inteligencias artificiales alimentadas de esos mismos datos mediante procesos de machine learning, son clave para entender la actual dinámica especulativa del capitalismo mundial, un capitalismo que hay quien no duda en denominar “capitalismo digital” o “capitalismo de la vigilancia”. Además, esta economía de los datos y sus algoritmos de inteligencia artificial no solo moldean ya gran parte de nuestra vida económica, sino que escándalos como el de Cambridge Analytica o la crítica al solucionismo tecnológico de Evgeny Morozov prueban que están adquiriendo un poder creciente sobre nuestra vida personal y política.

Una aplicación exitosa de la «doctrina del shock digital» supondría la puesta en marcha de la que se conoce ya como Cuarta Revolución Industrial, y del Internet de las Cosas, su proyecto estrella. Ambos aspiran a que no pueda existir interacción social que no venga mediada por una interfaz digital conectada y que, por tanto, se convierta en fuente de cada vez más datos sobre todo lo que hacemos. En Europa, la aplicación de la doctrina del shock digital está tomando forma sobre todo en el fondo Next Generation EU mediante el que la Unión Europea ha acordado poner 750.000 millones de euros a disposición de sus estados miembros. Su naturaleza de plan estratégico integrado obligará a todo Estado que quiera acceder a esos fondos, a utilizarlos para poner en marcha una economía digital en la que se apueste por “las tecnologías como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, los datos y la infraestructura de computación en nube, las redes 5G y 6G, los superordenadores y los ordenadores cuánticos, y las tecnologías de cadena de bloques”.

La digitalización en ciernes no solo supone riesgos políticos, sociales y económicos, sino que además está en las antípodas de lo que sería ecológicamente necesario en la era del Antropoceno. Por un lado, porque la extensión de Internet y las TIC está suponiendo un aumento exponencial del consumo de energía y materiales críticos, especialmente minerales escasos como las tierras raras o el coltán. Internet no es una nube inmaterial, y la economía digital no está desacoplada de los impactos ecológicos. La fase digital del capitalismo industrial está suponiendo una impresionante profundización del extractivismo, un aumento de las emisiones de efecto invernadero y una destrucción ecológica ampliada. Por otro, porque la digitalización del capitalismo actúa como un acelerador del crecimiento, y la idea de un desacoplamiento entre crecimiento e impacto ecológico es ilusoria. Es decir, cuando lo que necesitaríamos sería frenar, parar y repensar casi todo, se nos ofrece un crecimiento supuestamente “verde” e “inteligente” que de facto va a suponer un obstáculo para el proceso de decrecimiento con criterios de justicia, igualdad, autonomía y auténtica sustentabilidad que podría reducir los peores impactos de nuestra era de los límites.

Pedro Motas

13 septiembre 2020

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REGRESA A CASA. Francisco Redondo. Un testimonio ejemplar

En estos tiempos de enfrentamiento, de reproches y malos modos, recibo en el correo este testimonio que me hace recuperar la fe en nuestra condición humana y me permite mirar hacia el pasado con la esperanza puesta en la fraternidad y el perdón para el futuro.

Un sublime testimonio sin reproches ni juicios cargados de ideología y odio. Simplemente un recuerdo íntimo y ejemplar.

Gracias por hacernos partícipes del mismo. 

General Dávila (R.)

REGRESA A CASA

Francisco Redondo García-Cano joven talaverano nacido el 7 de julio de 1918 en el seno de una familia de larga tradición Talaverana.  Enamorado de su tierra y del Tajo del  que disfrutaba siendo piragüista a mediados de los años treinta en el  Canoe Club Talavera. Era el menor de tres hermanos (Casimiro y Praditos) estudiante de Aduanas y muy querido por todos. Falleció el  1 de diciembre de 1941 a la edad de 23 años en el frente ruso del Volchov, formando parte de la División de voluntarios Españoles, más conocida como División Azul. Desde ese día tanto mi abuela fallecida en 1961, como su hermano, mi padre,  fallecido en 2004, y por ende toda la familia deseó que sus restos fuesen traídos a su Talavera natal, para recibir eterna sepultura.

El zapador Francisco Redondo García era el telefonista de la Plana Mayor de la 2ª Sección (Teniente Pastor Cosculluela) de la 3ª Compañía (Cap. Guillermo Díaz del Rio Jaudenes).

El día 30 de noviembre de 1941 una patrulla salió de Chevelevo hacia el blocao “Vértice” con idea de realizar su ocupación permanente para proteger la ruta Chevelevo-Otenski, próxima  a la actual Novgorov y cerca de San Petersburgo.  Al aproximarse al blocao fueron atacados por una patrulla soviética. En ese combate hubo tres heridos, uno de ellos Francisco Redondo, evacuado a Sitno donde moriría y seria enterrado.

Ahora, casi 79 años después, se hace realidad que sus restos descansen en la tierra que le vio nacer, en su amada Talavera de la Reina, de la que siempre se sintió orgulloso. Mis agradecimientos más sinceros al Ministerio del Ejercito a través de la Dirección de Asistencia al Personal de Apoyo a heridos y a familiares de fallecidos del Ejército de Tierra. También a  Organizaciones Humanitarias que buscan la Reconciliación y la Paz como Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge fundada en 1916 y que  a través de sus trabajos y campañas, que tienen como lema: “Reconciliación sobre las tumbas es trabajar por la paz”.  Por último el tesón de la familia que nunca le ha olvidado.

Previsiblemente el próximo 25 de Septiembre de 2020 y después de un laborioso proceso de localización, identificación y traslado de los restos, nos los entregarán a la familia en el Acuartelamiento Infante Don Juan, Paseo de Moret, 3 de Madrid, para al día siguiente trasladarlos  al Cementerio Municipal de Talavera de la Reina, para recibir eterno descanso en compañía de sus seres queridos.

 “Omnia mors aequat” La muerte nos iguala a todos  y es el recuerdo, la memoria y el amor lo que permanece eternamente.

Francisco Redondo (sobrino)

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12 septiembre 2020

EN PRINCIPIO FUE EL REY Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Inauguración del año Judicial. Hay muchas novedades en el mundo de la justicia y cuando las noticias surgen en ese ámbito mejor echarse  a temblar. Es la maldición: <<Tengas juicios y los ganes>>. Los que administran justicia se enjuician entre ellos: malo

Son muchos los manoseos con los que se trata a Montesquieu y cuando el Judicial adormece, recuerda al gato del Padrino cuando es acariciado.

La ideología puesta a juzgar es tan peligrosa como el ejecutivo puesto a investigar, o el legislativo a legislar, desde el partidismo.

Todo está manga por hombro.

Una Nación se construye con rigor y democracia, no se destruye a base de acabar con todo lo anterior y pedir un proyecto de futuro a un arquitecto sin título y a una cuadrilla de aprendices que jamás han cogido una paleta o un ladrillo.

Vítores y aplausos al Rey en la inauguración del Año Judicial. Les parecerá normal.

Vítores y aplausos al Rey en su recorrido por las Comunidades Autónomas. Les parecerá normal.

Cualquier presencia del Rey, privada o institucional, es aplaudida como nunca y con una intensidad distinta. ¿Por qué?

Los españoles aplauden a España. No hay más. En estos momentos de incertidumbre, cuando todo se derrumba, la historia, la unidad, la convivencia, la normalidad política e institucional, todo enlodado y sucio, el pueblo español no sabe a dónde agarrar sus esperanzas.

Miran al Rey. Un Rey en el imaginario popular sigue siéndolo todo. Y de hecho lo es. La esperanza.

Decía D. Leopoldo Calvo Sotelo: <<En principio fue el Rey>>, y así fue el comienzo con el que quieren acabar. Ha corrido la voz de alarma. La gente se ha dado cuenta de que algo ocurre y que hay engaño. Mira a su alrededor y no ve a nadie. Nadie que tome el mando en estos momentos en los que se requiere unidad. La zorra dentro del gallinero sin poder distinguir zorros y gallinas. Tanto que han decidido atacar más arriba. La Corona, que es esperanza, es el objetivo. De los zorros, mientras son devoradas las gallinas.

<<Aquí, en el principio fue el Rey; y luego la Corona se constituyó en marco permanente del cambio, a la vez estimulante y moderador>>, decía don Leopoldo. Van a por ella.

Hoy es esperanza. La única que nos queda ante una España fraccionada hasta en sus mínimos detalles, dividida, en la que a 100 kilómetros de tu casa entras en un mundo nuevo, con legislaciones y normas distintas, donde en breve serás un forastero.

Mientras esto ocurre ¿que está haciendo el Gobierno?

El maestro Gabriel Albiac pone el dedo en la llaga (ABC. 7/9/20):

<<El presidente del Gobierno alentó, de entrada, la gesticulación moralizante de su aliado, pasó a atenuarla luego, para finalmente ofrecerse a sí mismo como protector y garante de la Corona frente a los excesos de su impulsivo vicepresidente. Y el juego se perpetuó: van ya tres meses. Iglesias ataca, Sánchez tutela. En el cruce de ambas líneas de fuego, la institución monárquica queda neutralizada. Como es lógico, el nuevo defensor y garante de la Corona va dejando más que claro que no tolerará un nuevo discurso como aquel con el que Felipe VI deshizo el golpe de Estado en Cataluña. Ninguna protección es gratis>>.

Profético: <<…que la Corona se avenga a ser rehén bajo tutela del defensor Sánchez, a cambio de que éste corte el ruidoso ataque del pájaro de las tempestades>>.

Hay un Pretendiente que se esconde, por ahora en la tutela, como salvador de la misma.

Decía Shakespeare <<que la familiaridad engendra desprecio>>, algo que nos recordaba Sabino Fernández Campo.

El pueblo aplaude a su Rey, símbolo y exponente de la nación. Es la encarnación de todo un pueblo que mira hacia donde puede recuperar su significado, presente y futuro. Su esperanza. Porque está perdido y sin confianza, es decir sin fe en nadie.

Fue Jaime Mayor Oreja quien dijo que la monarquía en España dejó de ser un elemento de discusión nacional a ser un factor determinante de integración nacional.

¿Qué pasará cuando no haya nación? Tengo dudas de que todavía estemos a tiempo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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9 septiembre 2020

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO.

Pues que uno sepa y hasta donde alcanza lo parco de sus conocimientos, pues hasta esta atalaya, por no llegar no llega ni el COVID…; hemos podido decir hasta hace unos días en que, desgraciadamente, se dieron cuatro positivos, importados, confinados y asintomáticos.

 Les decía, perdón por la digresión, pues eso; que uno pensaba que según nuestra Constitución el Gobierno es un órgano colegiado que adopta sus decisiones por acuerdo de sus miembros en Consejo de Ministros; y solidario además, pues responde políticamente de las decisiones acordadas colectivamente-: ¡Pues no! Don Sánchez, primer presidente in pectore de la Federación de Repúblicas Ibéricas -Españolas para los más patriotas- ha decidido, ¡menudo es él¡, como Juan Palomo, que yo me lo guiso y yo me lo como, hago de mi capa un sayo y las protestas, al maestro armero.

Y ahí tenemos al del moño, más cabreado que un mono ante la privatización del siglo: que había que verlo y oírlo megáfono en mano despotricando contra la banca privada como sólo él es capaz de hacerlo,  y que ahora traga tela pues por su faringe pasa de canto un tren de mercancías por aquello de Galapagar, la guardia pretoriana y demás mamandurrias: ¡Vaya par de pájaros! Si entre ellos no se fían uno del otro, ¡como para fiarnos de ellos los tristes administrados, y expoliados!

 Ya ven, queridos amigos: otra disfunción…, institucional sólo, felizmente para ellos.

De la prensa de septiembre de 2020

 SÁNCHEZ JUSTIFICA POR QUÉ OCULTÓ A IGLESIAS LA FUSIÓN BANCARIA: “ERA INFORMACIÓN SENSIBLE”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha justificado tibiamente por qué escondió a su socio de Gobierno, Unidas Podemos, la noticia de la posible fusión entre Caixabank y Bankia. Según el jefe del Ejecutivo, no informó a Pablo Iglesias y los suyos de la operación porque era “una información muy sensible” y tenía que “garantizar esa confidencialidad”.

LA CONSTITUCIÓN

(Soneto con estrambote)

 Entre insomnios, recelos y aspavientos

un amor, casi, eterno se juraron;

y, cínicos, tramposos, se abrazaron

ellos dos, ¡menudos elementos!

 

Potentes son, robustos argumentos

los que a tal situación a ellos llevaron:

el pan de sus retoños reclamaron

y un techo, respetables sentimientos.

 

La ficticia, esa unión de conveniencia

no tardó en frutos dar inconvenientes,

con extrañas, pasmosas decisiones.

 

Que otra vez, por el forro en su indecencia

un tipo se la pasa, y contundentes

salen a la luz las disfunciones.

 

Y el otro, ese gran pillo redomado,

se las traga, no pierda lo alcanzado.

Don Eufemio, sep. 20

(Continuará D. m. ; y si nos dejan)

La que se avecina Melitón Cardona (*)

Los españoles de hoy constituyen una especie lanar…

Me impongo a diario la tarea de soportar la bazofia cotidiana que desparraman las cadenas televisivas para tomar conciencia del grado de degradación moral que ha alcanzado la sociedad española. Una serie llamada como el título de este artículo constituye, al menos en parte, una excepción porque cualquiera de sus estrafalarios personajes gobernaría mejor que los ministros de Sánchez, pero el resto es desecho de tienta, incluyendo las faltas graves de ortografía cada vez más frecuentes en los subtítulos.

Aún no siendo nada optimista sobre el futuro de España (en algún momento he llegado a pensar que podría avecinarse una tercera República que concluiría su torpe recorrido en una enésima contienda civil), ahora pienso que la crisis económica que padecemos y su inevitable agravamiento podría conducir a la caída de uno de los gobiernos más patéticos y funestos que España ha padecido. Las colas del hambre han vuelto a España y ya las engrosan miembros de las clases medias, mientras casi en cada manzana hay, al menos, entre tres y diez locales en los que cuelgan carteles con la leyenda “se vende”, “se alquila”, “se liquida” o “se traspasa”. Eurostat confirma la debacle de la economía española: lideramos la caída del PIB y el incremento del paro. A este respecto, el gobierno saca pecho por los datos del mes de agosto, pero son un espejismo, porque en términos interanuales los afiliados a la Seguridad social disminuyen en 527.851 personas. Es el peor dato interanual de un mes de agosto desde 2013. La fuga de capitales en España se acelera con el coronavirus y su gestión y alcanza ya los 49.000 millones de euros. Además, la ocupación ilegal de viviendas se multiplica y son muchos los ciudadanos que reaccionan por su cuenta ante la pasividad de las autoridades, un fenómeno que presagia también la que se avecina.

Coincido en parte con quienes creen que una vez instalados en el momio de los sueldos públicos, las y los de Podemos se lo pensarán varias veces antes de perderlo para engrosar las filas del paro, pero la que se avecina es de tal magnitud que les colocará en el dilema de desaparecer definitivamente de la escena política o seguir disfrutando de esas prebendas del poder, siquiera porque las medidas antipopulares que se verán obligados a avalar si optan por la segunda opción les descalificarán definitivamente como adalides de los desfavorecidos. Si a ello se unen las peripecias judiciales de varios tipos que habrán de afrontar próximamente, puede concluirse que las perspectivas de supervivencia de ese partido bolivariano  y antidemocrático son muy limitadas. A ver quién es el guapo que después de adquirir una posición social, “está dispuesto a jugársela por la nostalgia del barro”, como señaló acertadamente Tom Wolfe.

Los españoles de hoy constituyen una especie lanar y encanallada de la que no cabe esperar gran cosa, a menos que se le vaya vaciando el bolsillo que les permite satisfacer sus mezquinas aspiraciones vitales. Eso es precisamente lo que va a suceder más pronto que tarde. Aunque este gobierno fullero haya tratado de sacar pecho a propósito de los datos de empleo del mes pasado lo cierto es que en los dos últimos días de agosto fueron despedidos más de 300.000 trabajadores. Para colmo, a principios de diciembre habrá una avalancha de concursos de acreedores en los juzgados, sin contar con que los expedientes de regulación temporal de empleo que maquillan los datos del paro real se hacen eternos … mientras duran.

A la vista de todo lo anterior, hay que esperar que la tragedia sanitaria, social y económica que este gobierno felón ha provocado por su sectarismo e incompetencia acabe llevándoselo por delante. Amén.

(*) Ministro plenipotenciario jubilado.

10 septiembre 2020

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PRESOS VASCOS. PEDRO SÁNCHEZ LAMENTA EL SUICIDIO DE UN ETARRA EN LA CÁRCEL Y DICE QUE INTERIOR SIGUE LA SITUACIÓN DE LOS PRESOS VASCOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blanquear a la ETA. Ese es el objetivo de Pedro Sánchez; entre otros de la misma catadura.

Hoy tengo poco que decir. Lo ha dicho este personaje que todavía tiene la desvergüenza de seguir siendo presidente del Gobierno de España.

Pedro Sánchez es indigno de seguir dirigiendo España después de ofender de esta manera a los españoles. Las palabras que van de título de este comentario de urgencia son las del presidente del Gobierno de España ante una pregunta en el Senado de uno de Bildu, un heredero de la ETA, un <<hombre de paz>>, que preguntaba por un etarra que se había suicidado en la cárcel, y pedía no sé qué de actualizar la política penitenciaria; seguramente se refería a devolver las bombas y pistolas a los asesinos.

Pedro Sánchez ha batido todos sus récords de indignidad, casi hasta los de Zapatero. Presos vascos llama a los asesinos de la ETA, que no tienen otro calificativo que el de asesinos.

No pretendo seguir este relato ni darle más recorrido a estos personajes que están construyendo el blanqueamiento de los asesinos, una obra que se ha iniciado hace tiempo con Zapatero y de la que nos estamos tragando sus píldoras hasta llegar a saborearlas.

Hay mucho que hablar y a muchos que señalar. Ellos lo saben y ustedes se sorprenderían si hiciésemos una lista.

El discípulo de Zapatero, blanqueador de la ETA, señor Sánchez, acaba de cometer el acto más indigno de su reinado gubernamental. Nadie se dará por aludido y todo seguirá igual.

Por hoy solo eso. Con el titular del artículo es suficiente. Ahora sigan y sigan, y sigan.

Lo único que hay que investigar, hablar, y seguir sobre la situación de  los asesinos etarras es que cumplan hasta el último segundo de su pena y se persiga e investigue —¿se hace?— todos los asesinatos que están por esclarecer, detener y juzgar  a los asesinos.

Presos vascos. No puede haber más indignidad.

A lo que se ha llegado en España es preocupante y además indigno; lo que nos responsabiliza a todos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 septiembre 2020

 

 

 

DISFUNCIÓN INSTITUCIONAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Después de Franco las Instituciones. ¡Ya!

<<Después de Franco las Instituciones>>. ¿Lo recuerdan?: Jesús Fueyo.

Fue un error de concepto. En España hay mucha paciencia y vacías las instituciones. Cualquiera dice ser una institución, pero las del Estado, las de verdad, les aconsejo que las repasen en la Constitución, padecen grave disfunción y a nada ni a nadie conducen. En cualquier caso todos convendrán conmigo que lo del Legislativo, Ejecutivo y Judicial, es una tomadura de pelo (constitucional). Sabemos que aquí nos gusta lo de la gorra y el pito más que cualquier otra cosa, es decir que nos gusta ser el dueño del balón y mandar, que te vean en tu pueblo de mandón, y como te saluda hasta la Guardia Civil.

Claro que una cosa es mandar de boquilla, ir de pinturero, incluso vocear, y otra eso que llamamos autoridad moral; o simplemente representativa. Aparentar, parecer ser, exhibir las facultades no es funcionar.

¿Hay algo que funcione? Dicen que Amazon. Todo depende.

Mi amigo Luis fue a renovarse el carnet de conducir para lo que tuvo que pasar por el previo reconocimiento médico. Le pillaba cerca una clínica de un céntrico barrio de Madrid y allí fue.

Tercero derecha; elegante sitio, recepción exquisita por una enfermera que de entrada le ofreció un café. Sala de espera silenciosa y privada. ¡Qué extraño!, se dijo mi amigo. Al rato salió un afable doctor…

—Pase don Luis; siéntese. ¿Cómo está? ¿Es la primera vez? Tranquilo, suele pasarse un mal rato al comienzo, pero todo esto es normal. ¡Cuénteme, cuénteme!

—Pues mire Doctor…

De nuevo insistía el médico.

—Tranquilo don Luis; relájese y cuénteme cual es su problema, sin prisas y sin rubor alguno. Es mucho más corriente de lo que se piensa.

Mi amigo, ya un tanto extrañado y sin entender aquello, soltó de sopetón.

—¡Oiga, doctor! Que yo vengo para el reconocimiento del carnet de conducir.

Nadie perdió la compostura, pero amablemente le invitaron a Luis a irse, a la vez que le indicaban que había un error, que eso era una clínica para tratar la disfunción eréctil.

Lo que mi amigo buscaba, según la amable enfermera, estaba en el piso de abajo, en el segundo. Y bajó.

Efectivamente aquello era otra cosa; había tumulto, ruido, te daban la vez,  nada de café, decoración de plástico y poca amabilidad. En minutos despacharon a Luis, que tenía que ir al oculista si quería renovar el carnet. En el primer piso, le indicaron, había uno. Pero para Luis aquella experiencia era suficiente para un día y le parecía lógico, después del susto, tener la vista nublada.

Aquello sí que funcionaba. Pisos primero, segundo y tercero. Unas instituciones coordinadas y listas para conducirte por la vida: carné, buena vista y de cintura para abajo todo listo.

Lo curioso es que las clínicas tenían el mismo nombre. Doctor L.E.J. era único dueño. Institución de asociados y forrados a costa del carné, de la vista y de lo otro.

Como aquí.

Después de Franco las instituciones. No contábamos con la posible disfunción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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8 septiembre 2020

CAMBIOS IMAGEN BLOG generaldavila.com

Llegado es el momento de hacer algunos cambios. Empecemos por las imágenes que según los expertos son el imán, envoltorio de algo bueno. Debe corresponderse lo de fuera con lo de dentro. Los engaños no están permitidos en este foro.

Espero que les guste. La imagen del perfil es un retrato de la mano de uno de los mejores artistas de la pintura internacional actual: Íñigo Navarro: «El arte es una ficción, no existe, es un pacto que hemos hecho entre las personas». Este es un buen pacto.

La composición del perfil del blog es también familiar: otro artista. Mi hijo Rafa. Así todo queda en casa. Para que buscar en otros lugares cuando lo tienes al lado. Huyan de esa constante: siempre lo del vecino.

El caso es que ahí van los cambios. Habrá más, continente y contenido. Cada día somos otro, ser es lo que interesa, y sobre todo darlo, dejar ser. Intuir más que descubrir, indicar más que mostrar, insinuar y dejar pensar, sobre todo dejar en paz; que cada uno elija. Si han elegido este blog: ¡gracias! Estamos en una eterna búsqueda de novedades sin saber muy bien cuáles.

Aunque <<Nunca he juzgado acerca de una cosa exactamente igual, no puedo juzgar acerca de una obra más que haciéndola. Tengo que hacer como los pintores y alejarme, más no demasiado. ¿Cuánto entonces? Adivinadlo>> (Pensamientos. Pascal).

Si se alejan que no sea demasiado, tampoco se acerquen en exceso. De una u otra manera el error óptico lleva otros mayores. Busquemos -ayúdenme a hacerlo- la adecuada distancia.

Siguiendo con Pascal: «El hombre está siempre dispuesto a negar todo aquello que no comprende».

No seguiré ese camino y mejor será hablar y tratar de entender antes que negar. Vamos a ello.

¡Gracias Íñigo Navarro! ¡Gracias Rafa Dávila!

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Septiembre 2020

LA ZARZUELA, LA MONCLOA Y EL PARDO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Palacio de la Zarzuela

Más de uno siente el dolor de la edad, de la tristeza, de la sabiduría ahora despreciada. Puede que del error, de la equivocación.

España está construida a base de errores que se repiten. El pasado fue una equivocación y los que forman parte de él olvidados viejos a los que solo les queda irse con el dolor del desprecio. Se queda, momentáneamente, la maravillosa y luminosa juventud.

Algún día despiertas y aprendes: lo que parece nuevo es una vieja historia disfrazada que se repite en capítulos de inconsciencia.

<<No hay mal que no venga por bien>> sentencia Baltasar Gracián en El Criticón. Pusieron la frase en boca de Franco el mismo día que mataron su pensamiento, obra y palabra. Yo no me lo creo. No dijo nada y todo le vino a la cabeza. Asesinaban a Carrero Blanco por orden terminante de Toulouse, con información y alma comunista, y la mirada perdida de algunos gobiernos. Los ejecutores fueron unos borrachos que le daban a todo. Así es la historia. Piensan unos y ejecutan otros. Suelen ser borrachos ambos.

¿Y qué? Nada. Agradecida es la Patria y sus patrioteros.

Pedro Sánchez pregunta a los que le rodean que dónde está el bien. El bien eres tú Pedro, futuro y compromiso. Progresismo. Vas a construir una nueva España.

España hace mucho que dejó de pensar en el futuro y vive día a día sin aportar nada que no sea contra la memoria.

La historia se mueve entre palacios.

Tres.

La Moncloa es un despilfarro, un palacio inútil  por sus moradores. Es feo y sobre todo frío, muy frío. A gusto del consumidor, es decir del usador, que suele haber leído poco sobre gustos. Iba para Palacio y se quedó en despropósito.

La Zarzuela es un arroyo de zarzas, donde está construido el llamado Palacio de la Zarzuela, donde no se ve ningún palacio y sí un chalet muy grande en espacios interiores. Allí se estrenó, entre espinas y flores blancas que dan moras, este género musical, la Zarzuela, con Felipe IV, y allí siguen las zarzas pajareras y muchas encinas que dan bellotas para San Eugenio.

Vigila el paraje, elevado en la distancia, la sobrecogedora talla de Gregorio Fernández, el Cristo del Pardo, donde acude (acudía) el <<todo Madrid>> a rezarle y de camino el fraile de la puerta, fray Santiago, te bendice (bendecía) el coche.

La Zarzuela tiene seis puertas, y una tapia de 2 metros de la época de Felipe IV que traspasan los jabalíes, nadie sabe por dónde. Hay entradas y salidas de diferente estatus.

Está el campo de Zarzuela que es como una dehesa pintada sobre tabla de Flandes, y el Palacio. Son cosas distintas, pero reflejan la seriedad del recinto, el contraste. Desde que traspasas la puerta al campo, hasta que llegas a la del Palacio, te da tiempo a repasar la historia de España que tiene mucho de encinares y cielos del Prado, de museo, una zarzuela donde casi todo parecen piezas estáticas sacadas de una vitrina. Ni los centinelas o la bandera se atreven a moverse más allá de lo que corresponde. Para las visitas hay dos rutas iguales que les llevan al Palacio, es el mismo camino, pero distinto si vas o si vienes. La de entrada y la de salida. Siendo la misma, nada que ver la una con la otra.

Puedo asegurarles que he visto a muchos entrar y salir. No era el mismo el que entraba que el que salía por el mismo camino, siendo todo el paisaje igual. Cambiaba todo. Durante el trayecto de salida las cosas eran sorprendentemente distintas. Es el milagro de la Corona. Hasta a la mayor de las fieras la he visto mansa y cariñosa cuando salía. Lo he contado en alguna ocasión con nombres y apellidos. Allí la realidad se hace verbo y parece que has entrado en la seriedad de una nación cuya asombrosa historia te recibe. Sobrecoge el insignificante recinto al lado de otros más majestuosos y barrocos. No es el sencillo y bucólico paisaje ni es el chalet grande, sino la historia que encarna quien te recibe.

Cuando entré por primera vez en ese recinto, hace ya muchos años, alguien muy cercano me dio un consejo: <<De Zarzuela cuando te vayas no vuelvas a no ser que te llamen>>. Lo cumplí a rajatabla.

Otros no y el camino de salida les resultó desconocido. No recordaban que somos una simple figura de la decoración, estática, ni un movimiento más del que te corresponde, ni bien ni mal hecho.

Los lugares los hace quien los ocupa. Símbolo de Majestad es Zarzuela. Lo ocupe uno u otro, es España quien lo habita y por ello está bien guardado y cerrado para todo el que no le corresponde encabezar la historia y darle continuidad. Quien allí vive no es uno, sino una continuación, una unidad en el tiempo, la historia y sus titulares, para lo bueno y lo malo, eslabones que, hasta oxidados, aguantaron el difícil peso de nuestra historia. No sobra ninguno. Todos los eslabones forman la cadena de la historia. No hay aleación perfecta, pero está muy cerca de serlo después de tantos años e intemperie. Mejor no cambiarla ni someterla a restauración.

Los otros, nosotros, los que entran y salen, ni brillo damos, simplemente servimos y una vez hecho nos vamos. Nada somos, nada tenemos y nada  pedimos (deberíamos). Formamos parte de España y ayudamos a que esa Corona sea continuidad de una España en paz, y que desde ella nos calme, acoja, y frene nuestras pasiones tan contrastadas y grabadas en esas páginas de los siglos.

Cuando te vayas no vuelvas. Es un buen consejo al terminar tu labor de servicio. Ahí deben estar, siempre, siempre, los que son y los que han sido, porque un Rey nunca deja de serlo. Lo es y será más allá del final.

El Palacio de la Zarzuela es más que una vivienda. Fue, es, y esperemos que siga siendo, el lugar de referencia de los Reyes. Unos Reyes que son la Corona de España, no uno, sino continuidad.

La cadena es de una aleación que, una vez rota, no da lugar a soldaduras.

Si te vas no vuelvas es algo muy duro. No es para los Reyes.

Si se pierde un eslabón, aún oxidado por el tiempo, erosionado por los toqueteos y manoseos de tantos, es irrecuperable la cadena.

Queda roto el engarce con la historia. Empieza una cosa nueva de nombre desconocido; o demasiado conocido.

La Moncloa es un palacio hortera y presuntuoso, de mal gusto y muros poco fiables. Hay fontaneros y soldadores que provocan desagües y rupturas.

La Zarzuela es la historia de España. Puede que eso sea con lo que quieren acabar.

Falta hablar del tercer palacio: El Pardo.

La historia ya no se lee en los libros, sino en los palacios convertidos en estancias temporales donde la historia se esconde avergonzada.

Tenemos historiadores muy bien pagados y por tanto los peores del mundo.

Van de palacio en palacio escribiendo y cobrando. Nadie puede imaginarse lo efectiva que es la mentira.

Errores que se repiten. La maravillosa y luminosa juventud.

España está en un único Palacio: Zarzuela. A pesar de los sainetes y y la confusa historia nuestra. Pero es nuestra, no de otros, y a su alrededor debemos arrullarnos en lo bueno y en lo malo.

Al fin y al cabo no nos ha ido tan mal, aunque nuestro carácter sea tan crítico con nosotros mismos.

Gritemos viva el Rey y que viva donde le dé la gana, pero, por ahora, el símbolo está en el Palacio de la Zarzuela.

Más de uno siente el dolor de la edad, de la tristeza, de la sabiduría ahora despreciada. Puede que del error, de la equivocación.

Dijo Napoleón que un error es peor que un delito. Roma no; España sí. Paga a traidores.

Es de esperar que ningún bruñidor acabe desgastando la cadena.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

7 septiembre 2020

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¡PERROS! CON DISTINTOS COLLARES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Eran aquellos años de mediados de los setenta.

Después de muchos días, pirineo arriba pirineo abajo, en dura instrucción, y más, nos refugiamos del agua y viento en una borda ocupada por la ferocidad de las pulgas. Hay remedios, grandes remedios para grandes ocasiones, pero no los hay para las pequeñas; como el ataque de las pulgas. Superado a ratos, vi entre los restos del interior un periódico que podía ser de la Guerra del 14. Empecé a leerlo sin mirar, de manera intencionada, la fecha de su edición. Después de cerca de quince días sin oír más allá del Código Q, sus noticias me recordaban El Día de la Marmota. Siempre lo mismo.

Desde la escasez y la soledad, desde la responsabilidad que contraes cuando de tu decisión dependen aquellas miradas que escudriñan el siguiente paso que vas a ordenar, la información varía en importancia y te afecta en mayor o menor medida.

El mundo no es el mismo desde el puesto de vigilancia en primera línea que el que lo analiza traspasada la Casa que vigilan los cañones, ahora leones, de Tetuán.

Aquel viejo periódico hablaba de asesinatos, de la ETA, del terror, y de alguna cosa más para rellenar, porque la información que se repetía era la de la sangre derramada de aquellos inocentes dejados de la mano de todo el mundo. Para mí, entonces, ahora menos, era incomprensible como, con la cantidad de información, datos y señas, que proporcionábamos y que obtenían nuestros compañeros infiltrados, jugándose la vida, aquellos asesinos se paseaban impunemente por España y asesinaban, asesinaban y asesinaban, sin que nadie contuviese aquella matanza.

Llegaron a hacerlo impunemente hasta del Presidente del Gobierno, Carrero Blanco. Luego vinieron las historias: que si Kissinger, los americanos, que si desde dentro o desde fuera, cuando la realidad cada día se afianza más alrededor de unos errores inauditos y de unos desalmados mal (?) vigilados.

Aquel periódico viejo y sucio me hizo durante unos momentos dudar de todo, de lo que hacíamos o no hacíamos, de las órdenes y de las medias órdenes, de la irresponsabilidad que siempre alcanza y mata a los que menos arte y parte tienen. De todos y cada uno de nosotros, porque mientras allí estábamos, otros más importantes, los más, no recibían a los familiares de los asesinados. Todo era una farsa de la que desconocíamos los actores y directores. Aquello nos afectaba directamente a los que estábamos en el monte.

Hoy hasta el periódico ha cambiado. En algo sustancial. Aquellos que asesinaban siguen con el odio en sus entrañas, dicen que no matan, hasta dicen que son hombres de paz, y se les acoge en las instituciones, y dialogan desde el odio y con el arma escondida. Ha cambiado el titular mediático, mientras cambia el titular de España por el de otra cosa. Al final se han salido con la suya. Matando y sin matar. Les da igual. Los mismos perros; distintos collares. Son los que mandan.

Yo, como otros muchos, luché contra la ETA. A otros les han asesinado o arrancado de sus vidas lo que más querían. La ETA sigue en pie. ¿De qué ha servido?

¡Canallas criminales!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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6 septiembre 2020

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

A pesar de la crítica favorable no me gustó ni mijita aquella película, “El día de la marmota”, en la que , atrapado en el tiempo, su protagonista Bill Murray experimenta como su vida se repite una y otra vez.

Pues algo así como un “dèja vu” nos ha pasado a todos cuando hemos tenido la sensación de volver a encontrarnos con una situación ya vivida; la cosa va sobre los pretendidos (¿?) universos paralelos y demás. (Un inciso, a los interesados o aficionados a este desdoblamiento vital y mil otras cosas parecidas les recomiendo la serie FRINGE, que efectivamente se desarrolla en la frontera, en el límite de las realidades, ésta u otras)

Y volviendo al tema de hoy, cuando leí la noticia me recordó, aunque en otras circuntancias, a lo sucedido en febrero de 2009; hecho al que, aún no escribía Don Eufemio, dediqué el soneto de más abajo; recordarán aquella reunión, seguro.

Ya digo; las circunstancias son distintas y también los objetivos: la trama para hundir al adversario, o la ídem para salvar al compañero. Pero, ¡oh, casualidad!, los protagonistas – alguna ya apuntaba maneras y la figura de otro se repite- pertenecen, natualmente, a la misma camada.

De la prensa del 15 febrero 2009

Garzón y Bermejo, juntos de cacería en plena “operación Gürtel”

Apenas unas horas después de ordenar la detención de diversos empresarios relacionados con el Partido Popular, Baltasar Garzón se desplazó en la tarde del sábado a una finca de su localidad natal, Torres (Jaén), para compartir, el domingo, una placentera jornada cinegética con dos ilustres compañeros de escopeta: el titular de la cartera de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y la fiscal de la Audiencia Nacional Dolores Delgado, compañera y amiga personal del magistrado; también estuvieron acompañados en la cena por el Comisario General de la Policía Judicial, Juan Antonio González.

 MONTEROS

(Soneto)

 Se elige una finquita de Jaén

que un amigo sociata prestaría;

qué importa si ilegal la cacería,

pues tienen por el cazo la sartén.

 

Y allá un juez que ilumina el firmamen-,

lo más zafio en ministro que hoy habría,

-por supuesto un sectario policía-

y una fiscal, por más aditamen-.

 

Son snobs, mogollón de paniaguados,

famélica legión de bien nutridos,

 monteros de aluvión, clan de sectarios

 

que al monte van, de horteras reciclados,

 llevando, prepotentes y engreídos,

gaviotas en sus miras de sicarios.

Félix, 15 feb. 0

ooo000ooo

La segunda noticia, también entresacada de un digital, corresponde a los últimos días de este atípico y malhadado agosto cuando el ministro de justicia, Juan Carlos Campo, quien está pasando unos días de vacaciones en Zahara de los Atunes (Cádiz) mantiene una intensa charla con el expresidente de la Junta de Andalucía Manuel Chaves en presencia de la dama, presidenta del Congreso y compañera del primero que da, digamos, la espalda a la cámara.

 Sostiene el medio que lo llamativo de este encuentro entre compañeros del PSOE, no es ya la falta de ejemplaridad en plenos rebrotes (en la playa y sin mascarilla) sino que se produzca a la espera del pronunciamiento del Supremo al recurso de Chaves tras su condena por prevaricación en el caso ERE. Hace escasos meses, el expresidente de la Junta pedía su libre absolución tras ser condenado por la Audiencia de Sevilla a 9 años de inhabilitación. El tribunal andaluz condenó a Manuel Chaves y a José Antonio Griñán, ambos expresidentes y exministros socialistas, de ser responsables del sistema de ayudas públicas ilegales que la Junta de Andalucía instauró durante al menos 10 años. La sentencia no es firme y Chaves recurrió al Tribunal Supremo. De qué hablaron Chaves y del Campo ¿Negocia con el ministro de Justicia la petición de indulto?

De la prensa de agosto de 2020.

 CAZADO: CHAVES, ESPERANDO EL RECURSO DE LOS ERE, EN LA PLAYA CON EL MINISTRO DE JUSTICIA.

¿Negocia su absolución o indulto en un día playero, también con la presidenta del congreso?

Manuel Chaves, quien está esperando que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre su recurso de casación contra la condena por prevaricación administrativa en el caso de los ERE.

Chaves fue condenado por la Audiencia Provincial de Sevilla por ser corresponsable del “sistema de ayudas públicas que la Junta de Andalucía instauró durante al menos diez años”.

Un sistema del que fueron “plenamente conscientes de la palmaria y patente ilegalidad de los actos” que se juzgaron . Son palabras de la sentencia que lo condenó en primera instancia, junto a su sucesor, José Antonio Griñán, en noviembre del año pasado.

 CONTEXTOS

(Soneto)

 Como en el día aquel de la marmota,

donde lo que pasó se repetía:

calcado, que hoy clonado se diría,

pues tanto en monte o playa, siempre flota

 

 suyo el modo de hacer, el que denota

lo propio de esta casta, su falsía,

soberbia, petulancia en demasía,

do vuela la vergüenza a baja cota.

 

La fiscal, el ministro, el comisario

con los del juez aunaron sus desvelos:

por tramar, no chico, el desvarío.

 

Y hoy cae por sí solo el comentario,

que uno al otro en contextos paralelos

parece preguntar: ¿Qué hay de lo mío?

Don Eufemio, sep. 20

(Continuará,  D. m. y si nos dejan)

 

EL PAZO DE MEIRÁS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Pazo de Meirás

Pues que les voy a contar. Lo saben ustedes. La historia se ha abierto y entre plumillas, juececillos, politiquillos y el virus loco del desconocimiento que lleva fabricando, hace años, catedrales de odio e incultura en España, se está redactando otra historia que nada tiene que ver con la rigurosidad, para bien, mal o regular.

Al margen de lo que me parezca la actitud de la familia de Franco, que quizá debiera haber adivinado lo que se avecinaba (y andar prestos e imaginativos), el problema de fondo que tenemos encima, tiene mucho que ver con las libertades. Lo diga Agamenón o su porquero.

Puestos a revisar propiedades y contratos hagámoslo con todas y todos, sin dejar una o uno por desempapelar. Hectáreas y títulos unidos a ellas, en premio a sus hazañas, casi todas de guerra, palacios y horizontes.

La historia está llena de regalos y prebendas. Pero…

¿Tendrá el Duque de Alba que devolver el Palacio de Liria, el de las Dueñas y tantos otros?

Y así. Entre otras cosas, títulos de otro tipo, más suculentos y también hereditarios.

Puedo hablar de épocas presentes, pero me iré a la historia.

Viene al caso, por si los jueces quieren hacerse eco, el de Sir Wellington en la batalla de Vitoria. Lo expliqué en este artículo que les adjunto.

Hoy es conveniente recordar el tesoro artístico e inmobiliario que se llevaron los ingleses y que aún allí, y aquí, permanece.

Las Cortes españolas, <<a propuesta de don Agustín de Arguelles, concedieron a lord Wellington, para sí, sus herederos y sucesores, el sitio y posesión real conocido en la vega de Granada bajo el nombre de Soto de Roma, con inclusión del terreno llamado de las Chanchinas, dádiva generosa, de rendimientos pingües>>, que Lord Wellington aceptó.

Pero no quedaron ahí los generosos obsequios.

El Libertador de España como llamaron a Lord Wellington, una nominal hipérbole sin duda, fue obsequiado en numerosas ocasiones, dos de ellas con valiosos cuadros de la colección Real española. Según datos del Museo Nacional del Prado la primera vez fue el 15 de agosto de 1812, tras la victoria de ­Wellington en la batalla de Salamanca y su entrada triunfal en Madrid, cuando la regencia española agradeció sus servicios con doce pinturas del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso.

Fue en el equipaje del rey José donde apareció un inaudito botín. Siguiendo con los datos del Museo del Prado allí se encontraron documentos de Estado, varias cartas de amor, un orinal de plata y más de doscientas pinturas sobre lienzo, desclavadas de sus bastidores y enrolladas, junto con dibujos y grabados. Fueron llevadas a Londres por orden de Wellington catalogándose por la National Gallery en una lista de ciento setenta y cinco sustraídas de la colección real española por el rey José que pretendía llevarse a Francia. Wellington con caballerosidad ordenó devolver sin dilación las pinturas al repuesto rey de España Fernando VII; no recibió de este respuesta alguna. En 1816 envió una carta al conde de Fernán Nuñez, representante español en Inglaterra, para ponerse de acuerdo en la devolución  de las pinturas. La contestación de la Corte al fin llegó: «Adjunto os transmito la respuesta oficial que he recibido de la Corte, y de la cual deduzco que Su Majestad, conmovido por vuestra delicadeza, no desea privaros de lo que ha llegado a vuestra posesión por cauces tan justos como honorables».

El “regalito” consistió en ochenta y tres pinturas de las cuales, según el Museo del Prado, <<se pueden rastrear el origen de cincuenta y siete gracias a los inventarios reales>>.

No son obras menores, sino valiosos tesoros españoles que pueden figurar entre las más destacadas obras de todos los tiempos.

La Última Cena, de Juan de Flandes, que perteneció a Isabel la Cató­lica; una Sagrada Familia, de Giulio Romano, antaño atribuida a Rafael; Orfeo ­hechizando a los animales, de Padovanino, y Oración en el huerto, de Correggio. Otras obras maestras son la minuciosa ­Judith y Holofernes, de Elsheimer, y el imponente Aguador de Sevilla, de Velázquez.

¿No lo sabían ustedes? Pues sepan que las mejores pinturas del Apsley House de Hyde Park Corner, que fue residencia del Duque de Wellington, fueron —creo que deberían seguir siéndolo— de la colección real española.

El triunfo en La batalla de Vitoria no es motivo para que una gran colección de pintura, propiedad de España, permanezca en Londres como regalo a un general que ganó una batalla. Nunca se debió regalar y menos aceptar el regalo. Ahora aguantamos el sarcasmo británico cuando hablan del The Spanish Gift.

Obras de Velázquez, Goya, Juan de Flandes, Tiziano, Ribera, Murillo, Claudio Coello, Giulio Romano, Guercino, Guido Reni, Van Dyck, Jan Steen, Jan Brueghel el Viejo…, forman parte del Spanish Gift.

A ver si hay algún juez que se atreve con ello.

Del derecho a la propiedad veremos, pero lo que vemos es que la libertad está condicionada y dirigida por los que más chillan. Solo chillan si el pastor levanta el cayado. El porquero lo ha hecho y reclama El Pazo de Meirás. El camaleón cambia de color.

Acabará siendo la residencia de verano del Pretendiente. Yo lo oKupaba.

Hay mucha más gente con recientes palacios (y títulos, nobiliarios o de los otros). A sus supuestos dueños les recomiendo que vayan preparando antecedentes y escrituras.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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5 septiembre 2020

DÉJENSE DE ALABANZAS Y QUIERAN MÁS A LOS SOLDADOS EN SU DURA MISIÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Oigo alabanzas que se volverán lanzas en cuanto haya ocasión. Es muy nuestro. Al abrazarse hay que mirar siempre la mano del abrazador. Recuerdo una felicitación de alguien no muy amigo.

Felicitador: <<Enhorabuena por ascenso y fuerte abrazo>>.

Felicitado: <<Acepto felicitación y rechazo abrazo>>.

El cuadro de Las Lanzas, o La Rendición de Breda, de Velázquez es significativo e irónico. Siempre me he preguntado donde miran los que miran fuera del cuadro. Observe y de paso ¿por qué Velázquez nos saca al primer plano el culo del caballo en postura de dar una coz inmediata?

Cosas del genio sin desvelar, a pesar de que su pintura se cifra en eso: sencillez. Que es precisamente lo difícil en cualquier actividad.

En aquella ocasión, en Breda, no había felicitaciones, sino derrota, vencedor y derrotado, casi ni abrazo, sino simulación, y humo al fondo, de la batalla, donde los muertos ¿ya para qué? y ¿por qué?

La guerra es un mal permanente, tanto que a lo mejor ni es a ratos, sino siempre. Lo decía Spinoza, que está más bien en el corazón que en las armas, o sea que guerra hay siempre y por eso en Las Lanzas se exhiben y ahí siguen, el arcabuz, los guiones-banderas, y las mortales alabardas no arrojadas al suelo, sino en prevengan, para más tarde. Una escena señorial nos pinta Velázquez, pasajera, que después seguirá la guerra y para ello deben estar las tropas preparadas.

Llueven las felicitaciones, empalagosas, a los Ejércitos, porque son rastreadores, como los indios, y por otras cosas más que ya, de tanto decirlas, me aburre y, de paso, con ello, me he ganado unos cuantos amigos que ya no me saludan, menos mal, porque no aplaudo con las orejas todo lo que veo e intuyo. Ya saben de lo que les hablo.

Se trata de la guerra y, claro, todos quieren ganarla.

Muchas picas y caballos en la escena, cortesía, caballerosidad, nada de humillación, algo muy inusual.

En mi paleolítico militar, joven teniente destacado con mi unidad de Operaciones Especiales en la frontera de Navarra con Francia, con misión de su impermeabilización para evitar que atravesasen la línea de mugas los etarras para asesinar, tuve la ocasión de compartir momentos con un oficial francés y sus soldados. Al terminar, con una pequeña fiestecilla, donde salió la guitarra y las canciones, el francés me dijo algo que aún recuerdo.

—La diferencia entre tu mando y el mío es que veo que vuestros soldados os quieren.

Alabar no es querer, y felicitar tampoco lleva consigo abrazar. Lo empalagoso y melifluo no está, fíjense, en la Rendición de Breda.

No he visto ni oído una palabra de afecto y reconocimiento a nuestros soldados en Irak. Por ejemplo.

Habrá que renunciar a las armas, pero les recuerdo que la guerra seguirá, mientras permanezca en los corazones de los hombres

Spinoza: «La paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia».

Puede que como en Breda. No se fíen.

Ahora déjense de alabanzas y quieran a los soldados. En su dura misión también, con las armas en la mano, que es lo suyo. Si es que quieren paz.

Para empezar, por ejemplo, paguen los caballos, las lanzas y a los actores.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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