GUERRA Y MUNDO

04_02_iraq_dDe nuevo Irak. Es una historia olvidada desde los principios. En la memoria no se tiene lo que se tenía o debía tener. Dicen que lo de ahora nada tiene que ver con la invasión de 2003. Dicen tantas cosas. ¿Serán también distintos los intereses de ahora?Irak

Kurdos, iraquíes, yazidíes, cristianos, sirios…, todos huyen, atrapados por la violencia, con las pocas fuerzas que les quedan para la supervivencia elemental de la sed y el hambre, por vivir.

GAZAGaza envuelta en un tumulto de imágenes y de contradicciones que nadie aclara ni resuelve. Es una violencia que se les escapa a los que con sus teorías dicen que construyen un mundo en paz. No es una guerra sino una contradicción muy bien definida en nuestro idioma, la afirmación y negación que se oponen una a otra y recíprocamente se destruyen.

Ucrania es un escaparate donde se nos muestra el paso atrás de la política exterior norteamericana y la actitud meliflua de una Europa que sigue preguntando por la Organización del Atlántico Norte; desaparecida su voluntad, el resto es poca cosa. Pútin mide a su contrario y no sabe lo que es la presión mediática, en casa. Va un paso por delante aunque siempre esté expectante desde la retaguardia. Es una vieja táctica muy conocida por aquellos lares.

Asombra ver la cobertura mediática a la presencia en Donetsk de dos jóvenes españoles gritando ¡Viva la República! y ondeando la bandera republicana con el “No Pasarán”. Pues nada, que cunda el ejemplo de brigadistas de vacaciones veraniegas que se  ejercitan como combatientes en las milicias guerrilleras de los prorrusos ucranianos. Asombra y asusta.Angel and Rafa, who say they are from Spain, and volunteered to join pro-Russian separatists, ride a car in Donetsk

b95a286b-cfbe-4eaf-914b-72f68e944065_W_00960En Siria los yihadistas del Estado Islámico con los islamitas de Al Nusra prueban a las Fuerzas Armadas libanesas.Van y vienen, sin fronteras, se juntan y se dispersan, pero están por todos lados, en las montañas o en los aeropuertos internacionales; nada es seguro ni nadie está seguro.

No hay ninguna “guerra tonta” como llamó Obama a la de Irak. Distinto es hacerse el tonto aparentando no advertir lo que al final iba a pasar, que está pasando, pero que no le convenía entonces darse por enterado.

Entre sunníes y chiíes anda el juego al que nos quieren arrastrar en una simplificación estratégica que mercadean los cinco que se encierran en un Consejo de Seguridad, en el que descansa la paz mundial, siempre bajo el veto de cualquiera de ellos.

Se establecen alianzas con el enemigo de ayer para frenar al enemigo de hoy. Mañana Dios dirá porque con las “guerras tontas” nunca se sabe.

“No habrá tropas terrestres, los bombardeos serán puntuales…la solución será la reconciliación entre etnias y confesiones”, dice Obama. Es el juego de la guerra, la virtual, con aviones no tripulados y mandos en los despachos. Pero terrestres son los caminos que llevan a lo secuestros, violaciones, asesinatos, al terror; tierra calcinada por el éxodo de estas tropas desarmadas moral y materialmente.la proxima guerra eeuu ejercito kuwait tanques11260592_BG1

Los bombardeos y el diálogo dejan de ser armas eficaces cuando el contrario está en el terreno y aplica el terror en el tiempo y la velocidad que le conviene. Nos entregamos a la derrota cuando no hacemos nada. La única victoria ante ellos es ser más fuerte y demostrárselo. No todo se basa en la economía, que soporta bien un enemigo que posee una cultura de austeridad desconocida para occidente.

obama-iraqLa fortaleza está en los hechos, en la credibilidad de tus acciones; también en la contundencia del discurso.

No habrá paz mientras contra la violencia utilicemos exclusivamente la pasividad y el diálogo. La violencia no tiene normas ni leyes, tampoco las acepta, pero es precisamente con ellas con las que hay que combatirla.

A ella solo se puede oponer un ejército regular constituido sobre normas jurídicas y morales capaz de hacerle frente.

No vale la retirada sino un repliegue inteligente, a largo plazo, con una lenta transferencia no solo de técnicas de combate sino de valentía, educación y organización. Razones para luchar y vivir.soldados-time

Es una labor mucho más compleja y amplia que la que puedan hacer unas Fuerzas Armadas de pacificación. Pero su presencia es imprescindible y por largo periodo de tiempo. Las han retirado apresuradamente y tendrán que volver. Cuanto antes, mejor. Podemos llegar tarde.

carro-bomba-irak-reu-640x280-15042013De los escombros de las bombas, que ahora se ve obligado a lanzar Obama, solo nacerá más terror y violencia.

General de División (R)

 

 

 

 

 

 

9 pensamientos en “GUERRA Y MUNDO

  1. Las llamadas sociedades del bienestar y a la cabeza de ellas las europeas parecen tener un trauma de difícil cura.
    Quizás el origen sea aquel tiempo denominado como “de la guerra fría” la conjunción del desastre ocasionado por la II Guerra y el temor a que de repetirse seria la destrucción definitiva, propicio el combate ideológico. Muchas fueron las filosofías que se infiltraron en ellas a través de las Universidades, grupos intelectuales, el mundo de los trabajadores y la política. Ni siquiera la iglesia católica quedo inmune a esa infiltración.
    Su ideólogo fue el comunista Gramsci y su ejecutor el magnífico aparato de la Internacional comunista que utilizo el pacifismo como buque insignia de su propaganda. Dimitri Malinovski, secretario del KOMINTERN, pronuncio en un discurso en el año 1949, en la Escuela de Guerra política de Moscú que terminó diciendo: “Hoy no somos bastante fuertes para atacar. Nuestra hora llegara dentro de veinte o treinta años. Los estados capitalistas serán felices colaborando a su propia destrucción… Lanzaremos el más espectacular movimiento por la paz que se haya conocido en la historia del mundo. Aprovecharemos todas las ocasiones para hacernos amigos. Y cuando hayan bajado la guardia, los aplastaremos con nuestro puño cerrado”.
    Gracias a Dios eso que predicaba Malinovski no llego a producirse tal como pensaba y su puño cerrado se desmorono a finales de los 80, pero sí ha dejado huella al modo de una idea equivoca del pacifismo en el seno de nuestras sociedades, quizás también aferrada al progreso de que disfrutamos.
    En España los que pintamos canas recordamos como eclosiono ese pacifismo, tardíamente en relación con Europa, en los años 80 y los que en esas fechas servíamos en la legión nos sentíamos el centro de la diana donde se disparaban los dardos antimilitaristas. Molestaba el carácter militar de la Guardia Civil y la legión estuvo a punto de ser disuelta. Ideas peregrinas lo justificaban y el servicio militar feneció.
    Ese trauma pacifista, que no nos es exclusivo, está vigente hoy hasta el punto de ser cobarde. Usted, mi general lo ha descrito perfectamente en esta entrada, la historia de la humanidad es tozuda y en el mundo hay muchos fuegos que deberían apagarse para evitar el incendio arrasador.
    Por desgracia esto no parece interesar y hoy las cuestiones sobre DEFENSA parecen estar en las más lejanas prioridades de quienes gobiernan y en un estadio absolutamente olvidado por parte de la sociedad que se ve agobiada por múltiples problemas diarios.
    Es preocupante porque siempre habrá soldados que derramaran su sangre en esos incendios sin poder controlarlos. Los que han de hacerlo parecen dormir. Y esa sangre es muy dolorosa para sus familias y para los que con ellos participen mandándolos ante esos fuegos (difícilmente puede entender alguien ajeno lo que se siente al perder un subordinado en cualquier situación y en esas de manera superlativa). Es derroche que no debe hacerse. Tenemos experiencia.
    A sus órdenes

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  2. Pues sí querido Enrique y lo malo de todo lo que describes, sobre todo al final, es comprobar como unos hombres que se tildan de » dirigentes» se aprovechan del amor a la patria y de la disciplina de otros dispuestos a dar su vida por lo que ellos tiran por la Tapia.
    Un fuerte abrazo

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  3. Cuando el potasio y el ácido sulfúrico entran en contacto surge la llamarada, que a su vez prende la cercana gasolina…y no se ve ninguna mano culpable que sostenga una potente antorcha ni una humilde cerilla.
    La profundidad del odio de las ideologías marxistas e islamistas a Occidente contrasta con la frivolidad de toda la Corrección Política Progresista Occidental. Al derecho que reivindican al Uso de la Fuerza los enemigos de Occidente, uso de la fuerza alimentado por el Odio y el Rencor, a su vez fruto de una inconfesada envidia, Occidente aplica una doctrina de diálogo y tolerancia, admitiendo sólo su propio derecho de autodefensa supeditándolo a la llamada Doctrina de Respuesta Proporcionada*. La misma doctrina que impide a un juez europeo cortarle la mano a un ladrón de manzanas; la condena sería desproporcionada.
    Pero ante un ataque terrorista o de un estado enemigo, la aplicación de esta Doctrina de Respuesta Proporcionada, debería ser, como mínimo, mucho mas laxa. Por no decir que NULA.
    Porque la corrección política de la progresía occidental es aún más peligrosa, para occidente, que el mismo enemigo. Sería el equivalente a un fusil atascado para un soldado. O mas bien el equivalente a la munición que atasca el fusil; da igual.
    Porque la guerra es, al principio, sobre todo de propaganda; propaganda que se encarga con gusto de hacérsela la propia prensa progresista occidental: el agredido (nosotros) siempre acaba siendo el malo. Nos las vemos con unos artistas de la propaganda, unos Goyas del panfleto.
    Por otra parte, no es difícil hacer pasar por víctima al bando más primitivo, aunque sea el agresor. Esto lo saben hacer muy bien los islamistas entre su propia gente, y sus aliados de la progresía occidental entre la nuestra.
    Lo ideal es acabar con el ácido sulfúrico y con el potasio, o a una sola cosa de estas dos. Con eliminar una de las dos bastaría; la gasolina la necesitamos; para el coche, no para quemar nada. Ni mucho menos a nadie.
    Mis saludos cordiales, y enhorabuena por el artículo, General.

    *) En mi bloq bucker125.wordpress.com hay un post que trata de la Doctrina de la Respuesta Proporcional, con fecha de ayer, 12 de Agosto 2014.

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  4. Muy interesante lo que expone pero ya sabe que hay cosas que conviene hablar y entender desde la cultura y capacidad de la que en ciertos sectores se carece.

    Un fuerte abrazo y gracias por sus interesantes comentarios.

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  5. Buenos días, General Dávila. Como todos los suyos, un artículo que me inspira para la reflexión.
    Creo que estamos acostumbrados a pensar en el Mundo desde el punto de vista de la conciencia europea (América es una extensión de lo europeo), producto de las terribles vicisitudes que tuvieron que padecer nuestros antepasados, interpretadas desde la herencia de nuestro pensamiento, de influencia greco-romana y cristiana.
    Así, nos cuesta entender que nuestas conclusiones, en cuanto a organización política, social y de relaciones internacionales, no puedan ser comprendidas y aceptadas por otros como buenas, sin tener en cuenta que nadie escarmienta en cabeza ajena y que la historia del Mundo es heterocéntrica, tiene múltiples «cabezas».
    Pondría como ejemplo de esta diferencia que los europeos estamos acostumbrados a entender la organización social a través de la Nación y del Estado, pero hay muchos territorios en donde la población no la entiende así. Se han establecido (por los europeos, precisamente) Estados y Naciones, según la regla y el cartabón europeos, casi en su totalidad, o en su totalidad, siguiendo los límites de las posesiones coloniales (o sea:
    con referencia a la propiedad colonial) en donde las referencias de organización social y política son religiosas o tribales, no Estados y naciones, y el «mapa» que entienden es, precisamente, el resultante de esas referencias, no el que les hemos otorgado. Volvemos a coger la regla y el cartabón, y tampoco resulta en la mayor parte de los casos, porque estamos pensando en términos completamente diferentes, interpretando la historia de otros a través de nuestra historia.
    Los avatares históricos suelen dejar «flecos» que, tarde o temprano, emergen desde el pasado (los Balcanes, Ucrania, etc.), que seguramente veremos resueltos (algunos, sospechosos de ser avivados por intereses ajenos a esas poblaciones), porque la interpretación de los mismos, por los propios pueblos involucrados, se realiza a través de nuestros instrumentos (se trata de reorganizar territorios en Naciones y Estados), pero esto no vale en gran parte del resto del Mundo (significativamente, gran parte de África, y del mundo islámico). De ahí, según mi opinión, viene el habitual fracaso en los repetidos intentos de estabilizar Estados y Naciones a través de nuestros instrumentos. No debería sorprender que en esos territorios, cuando ya se ha creído finalizada la misión de ayudar a la construcción de un Estado y de formación de unas FAS que mantengan el orden constituido, todo se desmorone nada más poner un pié fuera de ese tiesto. La frase de Obama «la solución será la reconciliación entre etnias y confesiones” suena a macabra ignorancia. Estoy de acuerdo, por supuesto, General Dávila: para la estabilidad de una región habrá que instruir y equipar a unas fuerzas armadas regulares que garanticen dicha estabilidad; pero creo que todavía no han acertado en a quién instruir y equipar.
    Voy a poner dos ejemplos: el Estado Iraquí no existe, sólo fué un espejismo bajo un régimen de terror, y no puede sostenerse bajo ninguna otra consideración, así que habrá que considerar las condiciones reales (diversos pueblos, en tradicional guerra entre ellos) que se dan en ese territorio. El Estado Palestino nunca ha existido, ni existe ni existirá, porque es inviable como un Estado autónomo (existe Egipto, al que debería retornar Gaza, y Jordania, a quien debería corresponder el resto), pese a todas las «mentes pensantes» que están empeñadas en mantener esa fantasía, que alimenta a diversos «señores de la guerra».
    A todo ello habría que añadirse las «filigranas» que las potencias europeas (o la potencia americana, fundamental) han hecho para ocupar terreno, ayudando al enemigo del enemigo, que al final se ha convertido en enemigo propio, rompiendo sin repuestos. El buen jugador de ajedrez no es el que hace un movimiento y espera a ver qué pasa, sino el que ve más jugadas por adelantado.
    Así, pues, creo que en donde está el empeño en dialogar pensando en Estados y naciones que sólo existen en nuestra imaginación, se debería dialogar y obrar en consecuencia pensando en las auténticas obediencias en esos territorios; significativamente, los líderes «étnicos» o religiosos (tal vez, estimando la posible ayuda de nuestros propios líderes religiosos, que pudieran servir como buenos interlocutores con los de otras religiones), en torno a los cuales los pueblos se reconocen a sí mismos.
    No soy un «relativista ético», pienso que la Declaración Universal de los Derechos Humanos» es una guía irrenunciable para proyecto irrenunciable de mejora de la condición humana, exista en donde exista, pues todas las personas, sea cual sea nuestra creencia y origen, queremos y tenemos derecho a lo mismo: paz, prosperidad y seguridad, pero obrar con inteligencia es mejor que obrar con necedad; puede que nuestro mensaje no estemos llevándolo al destinatario adecuado y con la redacción adecuada.
    Otra cosa es la delincuencia, disfrácese como se disfrace (en términos políticos, religiosos, etc.), de la que tan sospechosa me parece su habitualmente súbita aparición y de la que tenemos noticias constantemente (crueldad, esclavitud, etc.), que debe ser atacada cortando sus vías de financiación, suministro y recluta, posiblemente sacando a la luz complicidades «incómodas», pues esos grupos no suelen poseer capacidad autónoma para equiparse, al mismo tiempo que a través de la acción militar, con toda contundencia.
    Podemos aprender (que no es no imitar ciegamente) de otros proyectos de civilización (y la extensión del reconocimiento de los derechos humanos es nuestro actual gran proyecto de civilización) del pasado, que resultaron exitosos en su conjunto como, por ejemplo, la romanización en Europa. Roma no consiguió mantener su dominio a través de la espada, pero la romanización acabó triunfando incluso en donde fracasó el dominio romano (las Islas Británicas, los territorios germanos), puesto que su forma de organización, su derecho, su literatura y filosofía… fueron tomados como modelos por sus propios enemigos. Roma no supo adaptarse, pero sí la civilización romana. Otro proyecto, exitoso, fué la cristianización de América (y con ello también se llevaba la «romanización»), por supuesto, pero no quisiera ser mal entendido: no se trata de «cristianizar» a esos nuevos territorios, lo menciono como proyecto de civilización que resultó con éxito en unos territorios con civilizaciones propias tan diferentes a la que se les llevaba, y los derechos humanos suelen ser tan extraños en ciertas regiones como el mensaje cristiano lo fué en el pasado.
    Seguramente, nuestro proyecto (que ya no es nacional, ni siquiera europeo u occidental, sino internacional) deberá aprender a adaptarse a los retos actuales.
    Reciba un abrazo.

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  6. Muy complejo todo. Es indudable su detallada explicación. El primer paso creo que debe ser mantener el orden e incluso cierta ley aunque sea tribal, siempre que se oponga a la

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  7. La excusa cultural, las distintas culturas, no debe ser el refugio de esos «señores de la guerra» que aprovechan el «desorden mundial» para en él cobijarse. Hoy no vivimos una situación de guerra sino de violencia que no sabemos por dónde explotará de manera definitiva pero las visas no van bien. No hay ningún referente ni ningún líder mundial que tenga ja fuerza y el liderazgo necesario para marcar el rumbo.

    No me gusta lo que veo.
    Un fuerte abrazo y gracias por sus acertados comentarios.

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