El Teniente General (R) Manuel Bretón Romero me remite una breve reseña en la que nos da a conocer la reciente puesta en marcha de una labor desconocida hasta ahora en el ámbito de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil y Policía Nacional: CÁRITAS CASTRENSE.
Magnífico el lema que han elegido que nos recuerda el permanente del soldado “TODO POR LA CARIDAD”.
A priori puede ocurrir, a mi me sucedió, que surja cierta extrañeza sobre la necesidad de ayuda caritativa en el ámbito castrense donde parece que cualquier penuria debería ser cubierta, siempre y en cualquier circunstancia, por ese organismo de la administración llamado ministerio de defensa. La cruda realidad es que la necesidad se implanta en todos los rincones y cada vez son más urgentes y sensibles las ayudas de todo tipo que hay que prestar. Ocurre también en nuestro mundo castrense.
Decía aquel soldado de la Infantería española Pedro Calderón de la Barca:
Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido…
Conocido el hecho y la puesta en marcha del proyecto, desde aquí lo anunciamos para vuestro conocimiento, difusión y apoyo. Gracias.
Aunque estoy convencido que muchos de vosotros sabéis ya de nuestra existencia, creo que ha llegado el momento de anunciaros “oficiosamente” la puesta en marcha de este ilusionante proyecto como es Cáritas Castrense.
Nació, hace apenas dos años, como consecuencia de una idea de nuestro Arzobispo Castrense, D. Juan del Rio, verdadero iniciador y motor de este proyecto, que consideró oportuno abordar en una Diócesis tan emblemática y significativa como la Castrense la organización del ejercicio de la Caridad de forma planificada y eficiente.
Yo, por otro lado, tras una larga vida dedicada a una maravillosa profesión como la nuestra, y cuando por razones de edad pasé a la situación de retirado, me planteé la posibilidad de seguir haciendo algo por los demás, y fundamentalmente por aquellos que más lo necesitan, coincidiendo plenamente con el proyecto que enarbola nuestro Arzobispo, por lo que siguiendo sus directrices y tras reunir a un magnífico grupo de amigos que comulgan con este ideario, empezamos a trabajar en su desarrollo, y hoy en día os puedo asegurar que Cáritas Castrense es ya una realidad.
El camino hasta aquí, como os podéis imaginar, no ha sido fácil, creo no obstante, que hemos dado grandes pasos y alcanzado muchos de los objetivos que nos propusimos, pero queda una inmensa labor por delante, y quiero por tanto aprovechar esta primera oportunidad de dirigirme a todos vosotros para convocaros para esta andadura en apoyo a los más necesitados, asumiendo ese lema que estamos dispuestos a cumplir hasta sus últimas consecuencias de TODO POR LA CARIDAD. Tenéis que daros cuenta que nuestro ámbito de responsabilidad incluye a todo el del Arzobispado Castrense, y por tanto a todos los fieles y sus familias, pertenecientes a los, Ejércitos, Armada, Guardia Civil y Policía Nacional, personal civil del Ministerio de Defensa, retirados, total nada.
Pues bien, en nombre de todo ese equipo que me acompaña os aseguro que asumimos esta tarea a la que ninguno podemos sentirnos ajenos, con enorme ilusión y en un momento en que aquél que cada vez tiene menos le asiste el derecho de reclamarnos todo aquello que no necesitamos y a exigirnos un uso cada vez más austero de nuestro bienestar.
En el plan de implantación que estamos desarrollando figura como una de nuestras máximas prioridades la puesta en marcha de Cáritas Parroquiales Castrenses, allí donde haya un policía, guardia civil o miembro de nuestras Fuerzas Armadas, o sus familias, que pueda necesitar de algún tipo de ayuda, a lo largo y ancho del territorio nacional o en el exterior, donde estén desplegadas nuestras Unidades. Esto, como os podéis imaginar es también tarea de todos, de nuestros Curas castrenses y por supuesto de vosotros, por lo que os puedo asegurar una vez más, que necesitamos de vuestra dedicación y apoyo expreso como voluntarios en esta maravillosa y esperanzadora iniciativa.
Con la ilusión de que la lectura de estas líneas os haya resuelto alguna de las dudas suscitadas con la aparición de nuestra Cáritas, recibid un afectuoso saludo
Manuel Bretón Director de Cáritas Castrense
Madrid, marzo de 2015

Vaya por delante mi felicitación por la puesta en marcha de Caritas Castrense que, una vez más, hace honor a la unión que siempre tuvo La Iglesia con la Institución Militar; y que gracias al General Bretón y al Arzobispo Castrense se hace realidad una magnífica labor dentro de Las Fuerzas Armadas y desde el lema “Todo por la caridad”.
Pero, como veterano de las Fuerzas Armadas y católico practicante, permítanme hacer una humilde reflexión sobre lo que yo pienso del alcance de la Caridad, que creo va más allá de la ayuda material al necesitado y que tiene mucho que ver con nuestra satisfacción personal y con nuestros valores, algo que recoge en su seno el «Credo Legionario».
La caridad tiene que ver con dar una mano a quien es menos afortunado o está más necesitado que nosotros y esto cubre muchos aspectos, no solo el material. En esta virtud se encierra también la bondad “Haz el bien sin mirar a quien”. Así se está siendo caritativo cuando se escucha los problemas de un compañero o amigo en medio de un día ocupado o difícil, y se le brinda consuelo o un consejo.
Se ejerce la caridad cuando se ayuda a ese compañero de oficina que no sabe hacer su trabajo, compartiendo con él la experiencia. La caridad esta en uno cuando se sufre por los compañeros de armas que son heridos o mueren en lugares lejanos. Aunque no se pueda hacer nada por ellos nuestro interés sincero es ya un regalo caritativo.
La caridad no solamente es un valor es un alimento para el alma, porque cuando realizamos un acto caritativo, cuando sabemos que ayudamos a otro ser humano, cuando nos desprendemos de algo que tenemos para dárselo a quien lo necesita más que nosotros, percibimos en el corazón una sensación de paz y bienestar con nosotros mismos. Pero la caridad no se debe ejercer con fines egoístas porque entonces deja de ser un valor para convertirse en una pantalla. La caridad autentica debe nacer de un deseo sincero de ser útil, y no para quedar bien ante los demás.
Cada acto de caridad que realizamos nos engrandece y nos hace mejor persona. Porque mientras exista caridad también podrá haber fe, esperanza, amor y enaltecimiento de todos aquellos valores que nos hacen dignos de llamarnos seres humanos. «El odio despierta rencillas, mas la caridad cubrirá todas las faltas.»
Ya sabemos que, como personas, somos inherentemente sociales y en todo momento anhelamos estar bien con aquellos que nos rodean. Pero algo que a lo mejor no tenemos en cuenta, es que la Caridad, es justamente uno de los grandes pilares de las buenas relaciones interpersonales. Es decir, la Caridad no es ni pesar ni lastima por el otro… es Amor, es deseo sincero de verlo bien, de que esté bien, de ayudarle en todo lo que podamos y de impulsarlo a crecer.
Repitiendo mi felicitación y dando las gracias por permitir dar mi opinión sobre el asunto, reciban un fuerte abrazo.
Pedro Motas
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ME GUSTARIA COOPERAR COMO VOLUNTARIO,QUE O COMO DEBO HACER,VIVO EN MALAGA CAPITAL Y SOY VETERANO DE LA BRIPAC.
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http://www.caritas.es/castrense/cCaritas.aspx
En esta página tiene toda la información y un enlace para hacerse voluntario.
Un abrazo y gracias por su generosidad.
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Me gustaría cooperar en San Fernando Cádiz. soy hijo discapacitado huerfano de la Armada, Espero vuestra información. Arriba España
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En un comentario anterior he puesto la página web de Cáritas castrense donde le pueden informar. Muchas gracias
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