¡Por fin! No. No es el primero, ha habido otros, pero cuando nos hemos pasado años reclamando una propaganda institucional que reflejara la realidad de lo que son, y deben ser las FAS, resulta esperanzador ver un vídeo como el que se ha hecho a propósito del próximo día de las FAS.
Aviones en misiones de combate, barcos en la mar, infantería en la ofensiva, cometidos de apoyo a la población …….etc., y todo para garantizar la seguridad y libertad de nuestra Patria, tal y como muy bien se refleja en el citado vídeo.
Lejos quedan ya en la retina aquellos otros en los que se mostraba una faceta distorsionada de lo que en verdad eran y hacían nuestros soldados, aviadores y marineros: unos ejércitos que más que unidades de combate aparecían siempre como ONG,s humanitarias, con cometidos loables, pero que no son la razón de ser de una fuerza armada.
Recuerdo con tristeza una discusión con una buena amiga periodista cuando al manifestarme su aprecio por las FAS – al ver nuestra actuación en Bosnia – tuve que enfrentarme a ella para rebatir sus argumentos pacifistas y hacerle ver que se equivocaba de plano, ya que las FAS eran máquinas de guerra y, aunque tenían capacidades para todo, su misión no era la misma que la de las organizaciones humanitarias.
Y no ando equivocado por haberlo vivido en su momento en mis propias carnes, allá donde razones del servicio me llevaron en el pasado. Con este vídeo se atisban momentos esperanzadores para nuestros ejércitos.
Sí, ¡por fin! y no me duelen prendas para felicitar a quienes hayan sido sus autores y por ende a los responsables del mismo.
Las FAS se instruyen y adiestran para estar en condiciones de cumplir lo que la Constitución y normas derivadas les asignan como misión y el cumplimiento de esta solo será posible cuanto más eficaces sean estas en el manejo de los medios puestos a su disposición.
“Si vis pacem para bellum” reza el viejo adagio romano y hoy sigue siendo válido igual o más que nunca; pero resulta, al mismo tiempo, que esta excelencia en el adiestramiento es hoy más necesaria que nunca, toda vez que la entidad actual de nuestros ejércitos se encuentra en un nivel cuasi mínimo, por lo que a medios y efectivos se refiere. Una situación a la que nos ha llevado en los últimos años un presupuesto de defensa paupérrimo y, por otro lado, no se puede olvidar que la mayor o menos eficacia de un ejército radica en la calidad de sus hombres y mujeres, hoy, por desgracia, afectados en demasía por el efecto de tres leyes de personal en apenas tres lustros.
Por supuesto que las organizaciones tienen que estar adaptándose permanente a la evolución de la sociedad y a los tiempos, pero soy de la opinión de que, sin negar algunos avances importantes, el resultado final de tanta ingeniería orgánica no ha sido positivo en su conjunto.
La valía de una fuerza armada nos viene dada, además de por otros factores – la calidad de los medios, por ejemplo – fundamentalmente por la solidez del liderazgo, la disciplina y la cohesión. Si la disciplina flaquea la cohesión se resiente y si al mismo tiempo el liderazgo se ve afectado por aspectos nada positivos como la influencia de disposiciones lamentables respecto a selecciones para mando, ascensos o destinos, en nada iguales a lo que podría entenderse como honrada ambición, el resultado es poco alentador cara al futuro. Resulta incómodo apelar a experiencias personales sobre todo cuando el que les escribe se considera afortunado en el devenir pasado de su carrera militar, pero esto no es óbice para reconocer y tener en consideración a tantos hombres de tanta valía profesional que se quedan en el camino en sus honradas ambiciones como consecuencia de la aplicación de normas cuando menos bastante imperfectas.
En cualquier caso, estas son percepciones personales, y por lo tanto subjetivas, si bien desde la perspectiva que da la experiencia de haber conocido otros tiempos y, unos ejércitos que, siendo los mismos en su esencia, es necesario reconocer eran harto diferentes por la entidad de los mismos y la procedencia de su tropa. Siempre he mantenido que considero muy superior al que procedía de la conscripción obligatoria y tengo argumentos de sobra para fundamentarlo; alguna vez lo escribí y fueron contestados con vehemencia por muchos, pero lo dije y lo mantengo. La prueba más evidente ante los que opinaban lo contrario no es otra que la observación del que probablemente es el mejor ejército del mundo y precisamente donde impera el servicio obligatorio, la nación en armas: el ejército de Israel.
No pretendo extenderme en los dos asuntos siquiera brevemente planteados y que darían para largas polémicas ; el objeto de estas líneas no es otro que el presentar una opinión positiva sobre el vídeo del que les he hablado antes, y, sobre todo, trasladar a los jóvenes que, pese a todo, nuestros ejércitos son los mismos de siempre y que a ellos les corresponde velar por la permanencia del espíritu que siempre les animó : el servicio permanente a nuestra Patria España sin condicionamientos de ningún tipo.
Decía el Mariscal francés De Lattre de Tassigny “que los jóvenes mandos de su ejército nunca se equivocaban; eran los mandos superiores los que cometían errores”. Gran verdad que yo matizaría con otras del gran Duque de Alba cuando “recalcaba que los buenos soldados siempre están dispuestos a combatir pero los buenos Generales sólo cuando convenga”.
Ambos asertos son ciertos y hoy animo a oficiales, suboficiales y tropa a que vean y revean el vídeo del Ministerio de Defensa para el próximo día de las FAS y se empapen de orgullo viendo a nuestros aviadores, marinos y soldados en operaciones allende nuestras fronteras . Se lo merecen.
General de División de Infantería de Marina (R) Juan Chicharro Ortega)
VIDEO DIFAS 2015
Creo que no se puede comparar las circunstancias en las que los ciudadanos de Israel prestan servicio a las Fuerzas Armadas de su país con la situación que vivimos en España. Un israelí prestará gustosamente un servicio a su ejército, porque es consciente de la importancia que tiene en la supervivencia de su país. El compromiso de la ciudadanía israelí con su patria, independientemente de su ideología, es incuestionable. En España es muy diferente. Aquí se cuestiona a España en sí misma. Hasta hemos tenido un presidente del gobierno que dijo que España como nación es un concepto discutido y discutible. Implementar un servicio obligatorio no mejoraría la calidad de las Fuerzas Armadas al forzar a jóvenes a prestar armas de forma obligatoria, por lo que lo hará desmotivado. Además, al contrario que Israel, nosotros no tenemos un enemigo a las puertas (o por lo menos no tan próximo), lo que hace que la sensación de inseguridad sea prácticamente inexistente.
Aparte de eso, comparto la visión sobre el nuevo video promocional del Gobierno sobre nuestras FF.AA.
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Extraordinario, mi general, como todo lo que escribe. Sabe leer, asimilarlo, conjugarlo, transmitirlo y todo ello llega, sin fisuras, a su receptáculo y a su receptación. A sus órdenes siempre y un abrazo.
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Buenas noches, General Dávila y General Chicharro. Completamente de acuerdo con su artículo, General Chicharro. Las FAS son la fuerza armada de la Nación y, como tal, su misión es, ante todo, el empleo eficaz de esa fuerza para defender los intereses de la Nación, cuando estos intereses no se puedan defender por otros medios. También estoy de acuerdo con la valoración de la conscripción obligatoria; seguramente debería de haberse mantenido la distinción entre los cuerpos de élite (empleables en acciones en el exterior), de recluta voluntaria (y remunerada), y el soldado de conscripción obligatoria, que aprende a defender a su Nación dentro de sus fronteras (con la excepción de la fuerza naval, naturalmente), como normal participación de la ciudadanía en la obligación (que recoge la Constitución, art. 30) de defensa de un bien común a todos. Con respecto al comentario del Sr. López Sánchez, es cierto que para Israel el compromiso es de supervivencia, pero también lo es para España, aunque allí están acostumbrados a ver al enemigo al otro lado de las fronteras y aquí (aunque no es de descartar lo primero), lo solemos ver dentro de ellas. Independientemente de las amenazas actuales, que son gravísimas, tenemos que tener presente que no existe país del mundo que, si pretende mantener un peso internacional, descuide el desarrollo de sus FAS. Por lo de pronto, recomendaría el establecimiento de una milicia voluntaria, que recibiese instrucción militar básica, tal vez activada «por tiempos» (como en el caso de los reservistas voluntarios), al modo suizo. Todo esto independientemente de la acción pedagógica de la que tanto se ha hablado en este foro.
El General Chicharro seguro que conoce el ‘Campamento para Jóvenes Infantes de Marina «Coronel Federico Cazorla Poza»‘, cuya 8ª edición se celebrará este año y que es todo un ejemplo http://www.uoe5estol.org/jovenes-infantes/campamento/
Reciban un cordial saludo.
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Absolutamente de acuerdo. Un fuerte abrazo. General Dávila
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Con su permiso mi General que la profesionalidad militar española a avanzado mucho sin lugar a dudas como ex militar profesional del 2º REP con el titulo de CNEC-GIS https://fr.wikipedia.org/wiki/Groupement_des_commandos_parachutistes por lo que he leido y me han hablado del FGNE a mi criterio es sin duda una excelente unidad.
Su formación de parece mucho a la nuestra, por razones obvia no hay web del CNEC salvo algo muy generalizado sobre el mismo que no está actualizada, incluso en el entrenamiento, si se lee el link podrá comprobar que sus miembros en determinadas misiones estarán amparados por: Être en mesure d’être habilité SD (secret défense) también echo de menos en dicha formación la supervivencia allí el curso completo es de 6 meses de los cuales hay un mes en tres situaciones de supervivencia, jungla, desierto y montaña (frío) pero no es que te dejen y te espabilas es que te puedes encontrar en diversas situaciones de emboscada y pueden darte la del pulpo, lo criterios de superación son muy severos, incluso si eres capturado.
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