DEL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO (General de División Juan Chicharro Ortega)

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Soy consciente de que la mera mención de un asunto como el que trato hoy da lugar a interminables polémicas; y lo sé porque no es la primera vez que escribo al respecto. No obstante me lanzo a ello, otra vez, con la única finalidad de tratar un asunto que en mi opinión se afrontó en España con una frivolidad preocupante en su momento, si bien, hoy, ya seguramente superada por la realidad. Recupero para ello escritos viejos pero que a pesar de todo siguen teniendo la misma vigencia.

miliPertenezco a una generación en la que, evidentemente, por edad, los hombres tuvieron en su día que realizar el servicio militar obligatorio,”la mili”, para entendernos. Lo que era entonces una actividad natural es hoy algo ciertamente impensable para los jóvenes de hoy a quienes ni se les pasa por la cabeza que pudiera existir algo así; sin embargo, es algo relativamente cercano en el tiempo, pues tan sólo han pasado catorce años desde que desapareció, dando lugar al ejército profesional.

Vaya por delante que no voy a hacer una defensa de la conscripción obligatoria; desde muy joven siempre fui opuesto a este sistema de reclutamiento, lo que no es óbice para que reconozca virtudes o bondades del mismo. Y si estuve – y estoy – en contra es porque la realidad era, y es, que llegado el caso de cualquier intervención, la sociedad moderna, no sólo la española, no está preparada como antaño para sufrir bajas. Y contra la marea no se puede luchar.1

Tengo por fortuna un grupo de amistades forjadas en la infancia, y mantenidas hasta el día de hoy, que se encuentran lejos del mundo militar. Lo curioso es que raro es el momento en que con motivo de reuniones no se acaba hablando de la época de su servicio militar; hasta el punto de que en alguna ocasión alguien expresó el interrogante a propósito de lo que hablarían en el futuro sus hijos.

En efecto, el servicio militar obligatorio constituye un nexo de unión entre todos ellos que ocasiona conversaciones interminables con opiniones bien diferenciadas según el devenir de cada uno en su experiencia militar. Y aquí expreso algo que es cierto : aquéllos que realizaron un servicio militar duro por hacerlo en unidades donde la dureza del adiestramiento era norma común recuerdan su servicio con orgullo, si bien no es menos cierto que los que lo hicieron en otras donde las actividades eran – o así lo pensaban ellos – menos exigentes opinan de forma bien distinta.

Es evidente que cortar la vida de un joven, durante casi dos años, en los momentos en los que se iniciaba su vida profesional era una buena faena. Imposible decir otra cosa.

descargaAhora bien, yo, que he vivido casi toda mi vida militar con el servicio militar obligatorio he de decir que desde la perspectiva del sentimiento nacional no puedo olvidar que en el ejército se mezclaban hombres de todas las clases sociales y de todas las regiones de España. Algo muy positivo y que en los jóvenes de hoy se echa de menos. Andaluces, vascos, catalanes o gallegos se veían abocados a conocerse, lo que no sucede hoy. Y también era positivo para los cuadros de mando puesto que al convivir con gente procedente de toda condición eran conscientes, mucho más que ahora, de las circunstancias y penurias de nuestra sociedad. ¡Cómo no acordarse de las clases que impartíamos todos los días para enseñar a leer y escribir a tanto analfabeto que nos llegaba! ¡Cómo no acordarse de cómo buscar subterfugios para conceder permisos a tantos aquéllos que lo necesitaban por imperativos de falta de mano de obra en su casa, etc.”!

Y ¡ojo! no me olvido de las caras de las familias el día de la jura de Bandera. Ese día, se diga lo que se diga, eran un día señalado en todas las familias españolas.o7lqhy

También es cierto – lo reconozco – que sin llegar a la barbaridad de sistemas antiguos como “las cuotas” que ocasionaban, por ejemplo, que en nuestras guerras coloniales fueran los más desfavorecidos los que luchaban, también en los tiempos modernos eran muchos los “enchufados” que realizado su periodo de instrucción desaparecían de las listas. A qué negarlo.

545738_2470526778176_1788139402_nLo reitero: creo que imponer en los tiempos que corren un tributo personal a los jóvenes sin las prestaciones adecuadas y en edades en las que se inicia en la vida profesional es, tal como dije, una muy mala faena.

Ahora bien, dicho esto, mantengo igualmente que lo que se ha propagado al abogar por el ejército profesional alegando una mayor eficacia del mismo o, dicho de otra forma, que es un ejército mucho mejor, es algo muy discutible. Lo es, sin duda, cuando de unidades muy especializadas se refiere pero en ningún caso en la generalidad. Aunque, dicho sea de paso, en el ejército de conscriptos ya existía un voluntariado bien eficaz en las unidades clave. Una de las carencias del ejército actual que yo extraigo de mi experiencia en el mando de unidades es la precaria existencia de elementos tan necesarios en un ejército como electricistas, electrónicos, mecánicos, conductores, médicos, enfermeros, marineros……….etc, que hoy son sustituidos fundamentalmente por acciones de externalización bien caras. Algo que antes evidentemente no sucedía.34sqxjp

A ver, diré lo mismo pero de otra manera: recuerdo, allá por los 90 y posteriores, que uno de los problemas mayores con los que topé en el mando de un Batallón, presto para desplegar en Bosnia, fue el número limitado de conductores con experiencia disponibles e igualmente de médicos y sanitarios, de electricistas o fontaneros, de mecánicos o cocineros y toda clase de oficios necesarios para la castramentación y vida en campaña. Ya he dicho que la externalización y la creación de nuevas escuelas para paliar estas carencias parecen, y digo parecen, haber resuelto el asunto, pero esto no es del todo cierto. Con el servicio militar obligatorio aparecían, por ejemplo, conductores con miles de Km a sus espaldas, electricistas, informáticos y electrónicos con experiencia acumulada y sanitarios confirmados y así un largo etc. de jóvenes con oficios.

35353En la Armada, en los barcos, la matricula de mar proporcionaba marineros vascos, gallegos o andaluces hechos a la vida en la mar cosa que no sucede hoy donde se enrolan muchachos cuyo contacto con el medio marítimo es nulo.

Bien, eran otros tiempos y otras circunstancias. A pesar del poco tiempo transcurrido hablo de otra época que me parece ya lejanísima; y desde luego resulta impensable el que se pueda reproducir.

Y dejo para el final dos aspectos que me gustaría matizar.

El primero de ellos es el relativo a comentarios habidos respecto al numeroso contingente de no nacionales hoy en las filas de nuestro ejército. Para asombro de más de uno he de manifestar mi orgullo por aquéllos que he tenido a mis órdenes. Nunca me olvidaré de aquel infante de marina colombiano, herido de bala en Bosnia, cuando al visitarle en el hospital Gómez Ulla le encontré convaleciente en su habitación plena de banderas españolas. Un ejemplo para todos. Y como él son muchos los que sirven en nuestras filas orgullosos de su nueva patria. Es la verdad.unlacayoimperialistaesunlacayoimperialista

Y el otro aspecto al que me quiero referir es para desmentir lo incierto de que el ejército profesional es más eficaz que uno de conscriptos por las necesidades que el manejo de medios sofisticados exige.

Seamos serios. Cuanto más moderno es un material más fácil es su manejo. Hoy el uso de armamento y equipo es mucho más sencillo que antaño y la prueba para entenderlo la podemos comprobar en el hábito que los jóvenes tienen para el uso de todo lo relacionado con las nuevas tecnologías.

Y no quiero dejar de decir algo respecto a la instrucción táctica de las unidades. He mandado unidades con tropa procedente de la conscripción obligatoria y también con tropa profesional. Lo siento por quienes difieran de mi opinión pero las compañías de Infantería de Marina de los años 70, por poner un ejemplo, eran tan buenas como las de ahora. La instrucción y el adiestramiento los adquirían al igual que ahora en no mucho tiempo. Y dejo para otra ocasión un nuevo problema que se está presentando ya en el ejército profesional: el derivado del envejecimiento de la tropa. Grave asunto.

En definitiva, alegar que el ejército profesional es mejor que el que existía no es cierto; sin embargo, insisto en la imposibilidad de su retorno toda vez que era un sistema que exigía de la sociedad un sacrificio que no está hoy dispuesta a soportar y probablemente con razón. A pesar, incluso, de que el sistema actual es mucho más caro e ineficiente y la prueba de ello es que para poder sostenerlo económicamente hemos reducido su entidad a límites cuasi ridículos cuando no peligroso para nuestra seguridad.

descarga (1)Así, por ejemplo, del ejército de tierra de los años 70/80, compuesto por unos 200000 hombres, hemos pasado a otro de solamente ocho Brigadas que llaman ahora polivalentesy si hablamos de la Armada de esos años recordemos que por aquel entonces la 

Flota contaba, merced al desarrollo de su Plan General, con 1 Portaaeronaves, entre 20 y 30 buques de escolta (destructores, fragatas y corbetas de las clases Fletcher, Framm, Baleares, Audaz” “Roger de Lauriay Descubierta), 5 buques de transporte/anfibios, 8 submarinos, 22 patrulleros, 12 dragaminas, un arma aérea en crecimiento y una infantería de marina de entidad ad hoca la fuerza considerable. Es decir, sin entrar a valorar aspectos cualitativos de la Fuerza se puede considerar que una Armada de entidad más del doble que la actual y bastante más equilibrada que ésta en sus capacidades.

mili64Tal vez si se hubiera obrado con menos apresuramiento y con formas más adaptadas a los tiempos la cosa sería distinta pero explicar esto conlleva bastante más de lo permitido en estas escasas líneas.

General de División Infantería de Marina (R) Juan Chicharro Ortega

18 pensamientos en “DEL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO (General de División Juan Chicharro Ortega)

  1. Yo pienso que estaría bien que volviese a haberlo, pero voluntario, tipo usa / gbr, para cubrir un contingente de «reservistas voluntarios». Me refiero para jóvenes, sé que existe una modalidad para «mayores», pero no se le da mucha publicidad ni facilidades para realizarlo. Muchos nos apuntariamos

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  2. Gran artículo, muy de acuerdo con todo lo que dice. Soy de la penúltima generación que lo hizo y me alegro mucho de haberlo hecho. Los detalles referentes a tiempos anteriores son como contaban mi padre y abuelos

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  3. CON EL PERMISO DEL GENERAL CHICHARRO ME PERMITO LA LIBERTAD DE RESUMIR SU EXCELENTE ARTÍCULO EN PUNTOS CONCRETOS:

    VALORES MILITARES:
    LEALTAD ES LA DEVOCIÓN SINCERA, VOLUNTARIA E INFALIBLE HACIA LA NACIÓN, EL EJÉRCITO, LA UNIDAD SUPERIORES, SUBORDINADOS Y COMPAÑEROS. INCLUYE LOS ATRIBUTOS DE SINCERIDAD, JUSTICIA, VERDAD, HONRADEZ, RECTITUD Y NOBLEZA QUE SON COMUNES A TODO MILITAR PARA SERVIR AL EJÉRCITO Y AL PAÍS, COMO UN COMPROMISO PERMANENTE.

    LEALTAD:
    ES LA NORMA A QUE LOS MILITARES DEBEN AJUSTAR SU CONDUCTA; TIENE COMO BASE LA OBEDIENCIA Y UN ALTO CONCEPTO DEL HONOR, LA JUSTICIA Y LA MORAL SU OBJETO ES EL FIEL Y EXACTO CUMPLIMIENTO DE LOS DEBERES QUE PRESCRIBEN LAS LEYES Y REGLAMENTOS MILITARES. DISCIPLINA

    VALOR:
    ES EL VALOR QUE RIGE AL SOLDADO EN TODOS LOS ACTOS DEL SERVICIO.
    EL VALOR MILITAR PERMITE RESOLVER Y AFRONTAR CON ÉXITO CUALQUIER RIESGO. COMO SOLDADOS, EL AMOR A LA PATRIA ES HASTA EL ÚLTIMO ALIENTO.

    HONOR:
    ES EL MAS NOBLE ESTIMULO DEL VALOR MILITAR, REPRESENTA EL RESPETO HACIA UNO MISMO, EL EJERCICIO DE LA VIRTUD EL DEBER Y LA RECTITUD, INDICA LO QUE DEBEMOS HACER PERO SOBRE TODO LO QUE DEBEMOS EVITAR.
    LA BASE DEL HONOR ESTA EN NUESTRO CORAZÓN, COMO SOLDADOS LEALES, DIGNOS E ÍNTEGROS INALTERABLES EN EL CUMPLIMIENTO DE NUESTRO DEBER. PERMITE EL DECORO Y LA REPUTACIÓN DEL SOLDADO Y SU FAMILIA.

    HONRA:
    ES ACTUAR SIEMPRE EN TODO MOMENTO Y LUGAR CON INTEGRIDAD, HONOR Y JUSTICIA, SIN ESPERAR DADIVAS A CAMBIO. ES CUMPLIR EL DEBER MILITAR EVITANDO ACTOS DE CORRUPCIÓN Y CONTRAER COMPROMISOS O DEUDAS CONTRARIAS A LA DISCIPLINA. COMO SOLDADOS, EL AMOR A LA PATRIA ES HASTA EL ÚLTIMO ALIENTO.

    PATRIOTISMO:
    ES EL AMOR A LA PATRIA, A ESPAÑA, A SUS TRADICIONES, HISTORIA Y VALORES.
    ES EL RESPETO A LA BANDERA Y AL HIMNO NACIONAL. LO MAS HONROSO PARA UN SOLDADO ES PERDER LA VIDA POR LA PATRIA.

    ABNEGACION:
    ES ANTEPONER EL SERVICIO A LOS INTERESES PARTICULARES, ES EL SACRIFICIO DEL SOLDADO ESPAÑOL POR LA PATRIA. ES EL CUMPLIMIENTO DEL DEBER EN CUALQUIER HORA, CLIMA O TERRENO SIN ESPERAR RECOMPENSA ALGUNA, SOLO LA SATISFACCIÓN DEL DEBER CUMPLIDO.

    LA UNIÓN DEL SOLDADO CON SU UNIDAD, PERMITE EL ÉXITO DE LA MISIÓN.
    ES EL VALOR FUNDAMENTAL QUE DEBE PREVALECER EN TODO MOMENTO Y LUGAR EN LA UNIDAD. LA PRACTICA DEL ESPÍRITU DE CUERPO POR PARTE DEL SOLDADO Y DE SU UNIDAD PERMITE SALVAR OBSTÁCULOS INFRANQUEABLES Y ALCANZAR LA VICTORIA.

    Y FELICITÁNDOLE POR SU EXTRAORDINARIO ARTÍCULO RECIBA UN FUERTE ABRAZO.
    PEDRO MOTAS

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  4. A la orden de Vuecencia mi General!

    Tuve el honor de servir en la Infantería de Marina desde el año 97 hasta el 2002 (GMA, BD I y PN TERSUR). En aquella época viví la transición al Ejército totalmente profesional,. De aquellos años recuerso que entraban en la tropa profesional con mucha vocación en general. Gente con muchas ganas y que se tomaba muy en serio su trabajo y trabajaba duro y muy bien… Peeo dadas las prisas (sobretodo electorales), sinceramente, esa transición fue un verdadero desastre y quemaron a mucha gente muy pero que muy válida… Ud. lo describe perfectamente y le felicito por ello…
    Y tengo una anecdota que quiero contar (y de paso aclarar y disculpar) que describe perfectamente tanto su artículo como mi argumentación…

    Mi último destino fue la PN del TERSUR entre finales del 2000 hasta que me licencié a mediados de 2002. Por aquel entonces éramos 4 gatos en la Unidad y teníamos que sacar mucho, muchísimo trabajo adelante con guardias en épocas vacacionales en ocasiones de hasta 72 horas para poder cubrir los servicios. Pero los que estabamos por aquel entonces éramos muy buenos y sacábamos el trabajo adelante. Éramos una piña… Pero a falta de más personal y de nuestro buen hacer, cada vez se nos exigía más… y más… y más… Con apenas medios y con pocas expectativas de futuro porque de aquella cada dos por tres cambiaba la legislación sobre la tropa (las prisas de los políticos)…Hasta que no pudimos más!…
    Recuerdo, que la última guardia que tuve en Navidad en la PN, allá por el 2001, el entonces Coronel Chicharro nos vino a hacer una visita y recuerdo perfectamente la bronca de nuestros mandos al día siguiente porque el Coronel se percató que no estabamos muy agusto con la visita (ciertamente, con el quemazón que teníamos ya a esas alturas, estabamos todos con pocas ganas de visitas)…
    Mi General… Han pasado ya muchos años de aquello y muchos de los PROFESIONALES y grandes Infantes con los que allí tuve el honor de trabajar codo con codo y sacando todo el trabajo que teníamos, ya no estan/mos… Pero que sirva su artículo y este comentario para decirle que aquel día que nos visitó, no estabamos en desagrado con su visita, simplemente estábamos «quemados»… Por los mismos motivos que Ud. ha descrito en su artículo y que de buen gusto se lo hubieramos dicho aquel día que nos visitó… Si nos hubieran dejado…

    Un saludo mi General de un soldado que con orgullo, a pesar de no servir ya en el Cuerpo, aún sigue sintoendose Infante de Marina…

    Siempre fieles, valientes por Tierra y por Mar!!!

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  5. Mi general, yo opino que tendriamos que crear un cuerpo de voluntarios real y dispuesto. Como comentan otros usuarios de su blog, hay compañeros en los cuales me incluyo que nos apuntaríamos en el. Las plazas disponibles a día de hoy son simplemente testimoniales.

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  6. Buen Artículo, pero se olvidó de citar a las Milicias Universitarias (IPS,…),base de la formación de oficiales y suboficiales de Complemento, y la relación Patria-Ejército-Universidad.

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  7. Constituye un honor para mí, poder dirigirme a un General de I.M. Estoy de acuerdo con muchos de sus comentarios. Algún tipo de prestación obligatoria, de corta duración, no necesariamente militar, vendría bien a nuestros jóvenes. La Defensa, no solo del «enemigo exterior», es labor de todos los ciudadanos. Comparto una buena parte de su valoración sobre el actual ejército profesional. Tengo 52 años, sobrepeso, fumo y he llevado vida sedentaria. Desde hace algún tiempo acudo a un gimnasio, muy frecuentado por miembros de las FAS y Cuerpos de Seguridad. Los pilotos de combate son auténticos atletas. Pero no concibo poder ganar a un profesional de veintipocos, cuya parte de su trabajo es mantenerse en forma. Y lo doloroso es que lo hago. Otra cuestión en la que discrepo, es la utilización de los recursos humanos que la sociedad les encomendaba. Cumplí mi Servicio Militar en el CGA. Un pescador asturiano, matriculado naval, era ordenanza en el MININDEF. Los médicos, no actuaban como tales. El ingeniero de EMA Informática, era el encargado del botijo. El notario ponía cafés en el bar de oficiales y el farmacéutico era el recadero de la farmacia. Esos desajustes, perjudicaron mucho la imagen del Servicio Militar Obligatorio. Personalmente, estaba en labores burocráticas, pero sirviendo a mis compañeros. Por lo demás, como comentaba al principio, estoy plenamente conforme con su artículo.

    Un cordial saludo.

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  8. Lamento llegar tan tarde, aunque creo que es idóneo, pues así me da lugar a leer algún que otro comentario, lo cual redunda en el conocimiento del tema al leer las distintas opiniones.
    Estoy casi completamente de acuerdo con Vuecencia, solo difiero que de la misma forma, que se acabo con la minería, con la ganadería, con la pesca y con casi todo el tejido industrial español, para que el mercado común pudiera hacer sus negocios a cuesta nuestra y no pasó nada, también se podría volver a implantar el servicio militar obligatorio, si, y lo digo tan ancho, seguramente se tendría que pensar también en la incorporación a este de nuestras chicas, bueno, pues para eso están los cerebros grises, que piensen en como se ha de hacer.
    Y lo digo muy muy convencido, los valores que aportaba el servicio militar no hay escuelas que los enseñe.
    A don Pedro Motas, no se que graduación tiene usted y me gustaría, para dirigirme a usted disfrutando de la corrección militar, porque, es verdad disfruto de ello. Sea como sea D. Pedro, como dice el Gral. Dávila, lo borda usted siempre.
    En cuanto a D. Alvaro Fdez-Roel, pues es que no se habrá usted enterado que nuestros soldados han estado y continúan estando en muchas misiones, dando lo mejor de ellos mismos y dejando nuestro pabellón como solo un soldado español sabe hacerlo. ¿no le parece a usted eso una batalla? o ¿es usted de los que gustan de catalogar a las «misiones de guerra» como «misiones de paz» o cualquier otro eufemismo?.
    Sin más, envío a todos desde aquí un cordial saludo.

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  9. Estimado Don Francisco: en primer lugar muy agradecido por su consideración hacia mi humilde persona, al igual que siempre le he agradecido a mi querido General Dávila sus palabras de afecto.
    Referente a la graduación militar, baste decirle que la mayor y más importante ha sido, es y será la de haber servido como soldado en Unidades de Élite de nuestro Glorioso Ejército como Legionario, Paracaidista y, como me apoda mi querido General Coloma; viejo Guerrillero; títulos y condición que, ya como veterano, me han preparado para afrontar los complicados retos que la vida civil nos pone.
    Referente a la vida civil, una vez jubilado, es público mi resumido currículum en Facebook, Twitter y Linkedin, bastando entrar con mi nombre «Pedro Motas».
    Y para culminar mi intervención en esta página, permítame aprovechar la respuesta para dejar constancia del placer y el honor que supone participar en este magnífico Blog con mis tres queridos, respetados y admirados Generales Dávila, Alamán y Coloma, referentes de mis tres amadas Unidades: La Legión, La Brigada Paracaidista y las Operaciones Especiales.
    Reciba un fuerte abrazo.
    Pedro Motas

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  10. Estoy de acuerdo con Vd General que la sociedad no esta dispuesta a soportar los rigores de una guerra y las bajas. Es un hecho
    Pero también lo es que cuando hay guerra las bajas son inevitables y que de acuerdo con la plantilla actual del Ejercito español o se hacen levas cuando se llegue a estas circunstancias o no hay nada que hacer.
    De manera que mas vale que los españoles, les guste o no, aprendan un poco, aunque solo sea un poco, los rigores de la milicia al servicio de la Patria.
    De lo contraio no podran defender su vida y su familia.

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