Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO
A poco que se haya leído, todo está en los libros, se sabe que el comunismo se basa sobre la mentira, el robo y el asesinato; pecadillos veniales que le son perdonados por ser de izquierdas: unos, los de izquierdas, por eso; otros los de derechas, por “maricomplejines” (buen hallazgo semántico), y los de centro porque no se sabe si van o vienen.
El caso es que en un WSP recibido, veo y escucho -malgrémoi- el tono, los dichos y los gestos del personaje, que comprende, apoya y se desvive por la gente, la suya, y persigue, “escracha”, ataca e insulta al resto de los mortales no merecedores de tal alto honor; y no tengo por menos que recordar, al menos, el primero de los pilares de tal ideología que trajo al Mundo, y mantiene, la pobreza y el desprecio a la persona por ya más de un siglo.
¡Oiga!, y sin que se le mueva un pelo de la coleta ni se le caiga la cara de vergüenza mientras se inventa hechos y situaciones, y miente por toda la barba.
“Cuando un juez en ejercicio llama puta a Irene Montero, de repente se monta un escándalo por la libertad de expresión”, ha afirmado este sábado Pablo Iglesias en La Sexta Noche.
COTORRAS
(Soneto)
¡No señor!, que no estaba en ejercicio
el juez, el de aquellas las cuartetas,
pues tiempo ha, colgara las puñetas
y anda ya de baja en el oficio.
Ni a nadie llamó puta, eso es ficticio;
que en su mundo de engaños y violetas
de la mentira viven, e historietas
urdidas en su gracia y beneficio.
Añade que es gran pollo el que se monta
por esa libertad la que reclaman
si es de ellos, ¡natural!, de quien se trata.
Y a los demás le niegan; es su impronta
de casta superior, y así lo aclaman:
¡Cotorras, con moral de hoja de lata!
Don Eufemio, 17 nov. 18
(Continuará, Dm.)

A las órdenes de V.I., mi Coronel.
Dicen que un hombre no es grande hasta que un poeta le hace un soneto. Parece que lo ideal para la sátira es la espinela, pero este personaje, que va de matón del hampa creyendo que atemoriza, no da ni para una quintilla.
Es posible, además, que se invente hipotéticos ataques verbales, a él o a su entorno, para tener un pretexto con el que permanecer en el candelero y que no nos olvidemos de él.
Lo que nos queda que ver y sufrir…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!
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Estimado Coronel:
Y que a semejante individuo lo tenga que proteger la Guardia Civil las 24 horas del dia mientras al juez Llarena le pintan la casa de amarillo.
Esto va de mal en peor.
Saludos cordiales.
José Manuel del Pozo González
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¿Un soneto, amigo Rafael? Un libro de ellos le llevo escrito. Pero te diré en cuanto a lo de «hombre grande»:
A) Con Cervantes, yo sí que puedo decir:
“Yo que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo.”
Con lo que está por ver el poeta que le haga un soneto…y
B) Ni uno de los que le he dedicado quisiera que me fueran aplicados.
Y ahora pon tú la cantidad de ironía que te apetezca.
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Muchas gracias Doña Josefa; compartimos su preocupación
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E igualmente Don José Manuel compartimos con usted la consideración que expone ante la situación que entre todos nos hemos dado.
«Desperta ferro» era el grito de guerra de los almogávares, catalanes por cierto. Tal vez no haya que llegar a tanto; pero pienso que, ¡algo habrá que despertar!. Y depende de nosotros.
Saludos.
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Creo que se excede usted en cuanto a las cuestiones semánticas. Pero tengo que admitir que estoy de acuerdo con usted. Además -que Dios nos perdone-, el castellano se enriquece, entre otras formas, con asertos a veces de afilada espada; y doy por cierto que Quevedo está de acuerdo con usted y conmigo. Y, en cierto modo, con los inevitables errores telemáticos ¿Quién sabe distinguir una eme de una ene?
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Practican estos que dicen ser los liberadores de la clase a la cual jamás pertenecieron ni pertenecerán nunca jamás de los jamases.
Practican su deporte favorito creado por su ideólogo Munzenberg el del Imperio de la Mentira.
Estos que dicen haber visto la luz de su dios que nunca jamás creyeron: El Trabajo, y menos vivieron.
Mienten a fuerza de creerse sus mentiras, e intentan que los cultos nos las creemos.
Cómo siempre engañarán a los más ingenuos primos.
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De ahí, Don Carlos Manuel, el gran hallazgo semántico: una simple «m» hace que la palabra signifique muchas cosas, o ninguna. No crea, no ha sido un error.
Saludos, y muchas gracias por sus aportaciones; agudas siempre.
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Todo mentira; ya lo ve Don Ángel; mentiras para uso doméstico.
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Ya sé que no ha sido un error, por eso he aplaudido el matiz semántico. Lo de las cuestiones telemáticas era un añadido por si alguien no lo coge o no piensa correctamente.
Buenas noches D. Eufemio, y a seguir con el martillo hasta clavar bien el clavo, en esta sociedad anestesiada.
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En ello estamos, Don Carlos.
Gracias.
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