A POR DON JUAN CARLOS Y LA CORONA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sé que muchos permanecen en silencio como si la cosa no fuese con ellos. La honradez del funcionario se paga con una palmadita en la espalda y la sonrisa de falso cariño. Luego el fino hilo que lo une al deber es cortado con certera tijera y cae al abismo de la indiferencia. El funcionario, rendido de caricias, sonríe cuando sabe que sabe, pero nadie sabe que él sabe ni siquiera él mismo supone el valor de lo que sabe hasta que desaparece con todo lo que sabía que, en definitiva, como nadie lo sabe, es nada.

Siempre hay traidores entre los que menos saben porque desde un principio se sabía de ellos. Estamos a punto de quitarles la careta. Nada hay oculto que no se acabe sabiendo. No es un mensaje ni una amenaza sino historia archivada.

Todo.

Todo lo que ocurre en estos momentos contra el Rey Juan Carlos no es sino la continuación del Decreto: «Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España, quien, ejercitando los Poderes de su Magistratura contra la Constitución del Estado, ha cometido la más criminal violación del orden jurídico del país; en su consecuencia, el Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores. De todos los bienes, acciones y derechos de su propiedad que se encuentren en territorio nacional, se incautará en su beneficio el Estado, que dispondrá del uso más conveniente que deba darles. Esta sentencia, que aprueban las Cortes Soberanas Constituyentes, después de sancionada por el Gobierno Provisional de la República, será impresa y fijada en todos los Ayuntamientos de España y comunicada a los representantes diplomáticos de todos los países, así como a la Sociedad de Naciones».

Firmaba la sentencia, como presidente del Gobierno de la República de España, Manuel Azaña el día 26 de noviembre de 1931. El Decreto se había aprobado en las Cortes con nocturnidad: a las tres cincuenta y cinco minutos de la madrugada del 20 de noviembre de 1931.

La manipulación electoral a los municipios españoles fue un golpe de Estado dado en abril de 1931 que se repitió en octubre de 1934 cuando la derecha salió ganadora, esta vez en elecciones nacionales. La farsa de las urnas, que en España eran chisteras de mago, tuvo su continuidad en febrero de 1936. Los del PSOE (llámenlo como quieran, pero  así queda más claro) después de tiempos de quemar iglesias y asaltar conventos perdieron la guerra y no perdonaron el regreso de Don Juan Carlos, nieto del que había sido declarado «culpable de alta traición», y desde ese momento esperaron pacientemente para hacer uso del mismo argumento y preparar su salida irreversible de España. Don Juan Carlos venía de la mano de Franco, Franco coronó a Don Juan Carlos, que a su vez es toda una dinastía. Así, con ellos, llegó la Constitución de 1978

DON JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA, A TODOS LOS QUE LA PRESENTE VIEREN Y ENTENDIEREN,

SABED: QUE LAS CORTES HAN APROBADO Y EL PUEBLO ESPAÑOL RATIFICADO LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN

Que  dice: «La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria». «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes».

Inolvidable. Insuperable. Inadmisible. Intolerable. Inaguantable. Insoportable.

Sobre todo cuando la historia se revuelve contra ti, que te creías el rey de todo el mundo al alcanzar un cargo mientras habitabas la temporalidad del funcionario que fue descubierto cuando ya su carrera llegaba al fin.

Vuelvo a recordar las palabras de Tierno Galván: «Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos».

Veremos es Zapatero. Veremos es Sánchez. «Veremos», es el Gal y y la coronación de la ETA. Veremos es el imperdonable «Tranquilo, Jordi, tranquilo». Veremos es el dominio de los Poderes del Estado. Veremos es el Golpe de Estado del 2017. Veremos es Puigdemont. Veremos es el indulto. Veremos es la amnistía. Veremos es lo que nos queda por ver.

Pero el «veremos» pendiente es la Monarquía, que trajo la democracia a España, no es democracia, que solo solo lo son «ellos y sus circunstancias». Lo estamos viendo y lo veremos. Azaña pensaba, mal intencionado, soberbio, pero pensaba. No sé qué es peor; Zapatero y Sánchez no tiene esa capacidad y se rigen por sentimientos mal condimentados y muy peligrosos, de esos que a la postre dicen «No era eso, no era eso» cuando destrozan una nación y ponen tierra o mar por medio, a salvo y con dinero. Al fin, la tristeza es su fortuna. Nada hay peor que un tonto con alto coeficiente de inteligencia y que escale en el poder político o en el militar si le sirve de puente para esta.

La maniobra inicial, muy antigua, se recondujo cuando vieron una brecha de debilidad en la fortaleza y se dirigió desde el más poderoso de los despachos ocupado por ese exclusivo coeficiente intelectual tan elevado como perverso.

No es de extrañar que haya surgido de repente el terremoto mediático contra Don Juan Carlos. Como no pudieron con la ley van a por él con la trampa. Nadie se da cuenta porque no hay secreto mejor escondido que el que se publica, si es en el BOE aún más. La Zarzuela ya firma como una máquina, en automatismo, sin voluntad ni criterio propio, al vaivén de una ola convertida en sunami.

Por muchas vueltas que le den, por mucha democracia que nos rodee, jamás pensarán en una monarquía parlamentaria que para ellos no la trajo la Constitución, su papel mojado, que interpretan pero no cumplen, sino que la Constitución vino, como la Corona, de la mano de Francisco Franco. Constitución, Corona, Iglesia. ¡Ni lo sueñen! Tarde o temprano se la llevarán puesta. Ahora buscan y buscan datos en la basura, pagan y muy bien a quienes les cuenten, los buitres salen al oler la carnaza (yo sé. yo vi, si te cuento cuando…) en dinero, amoríos, luego en el 23F, más tarde en el atardecer de la vida, que hasta ahí llega su maldad.

Lo suyo es reventar los archivos, los dosieres, las citas escondidas, los pasos por la frontera del sur, los vuelos oficiales, las maletas en las bodegas de los aviones, las cuentas bancarias o no bancarias, los paraísos fiscales, las cacerías, la cuesta de las perdices, los armarios de algunos, los reservados y hasta las tumbas.

Abrieron la de Franco y fue todo un símbolo. Nadie movió un dedo. Esa es España. Lo saben.

El rey Príamo ve su ciudad ardiendo y saqueada.

«Cuando vio la ruina de su ciudad conquistada y abatidos los umbrales de palacio y al enemigo dentro de su casa, en vano toma el viejo en sus hombros temblorosos las armas enmohecidas, tiempo ha, por la edad y se ciñe el hierro inútil y lánzase a morir entre los enemigos» (Virgilio. La Eneida).

«Miro atrás y reviso la tropa que aún tengo. Todos me abandonaron agotados y saltaron a tierra o entregaron sus cuerpos heridos a las llamas».

En España ni los muertos pueden estar tranquilos. Mejor que en cada tumba anide una cobra inmortal.

Miren al poder y a los otros. Todos siguen el camino trazado.

Sacaron los restos de Franco del Valle de los Caídos. Los restos de los Reyes de España están muy cerca, en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Los separaba la sierra berroqueña y el magnetismo del lugar, pero ya en el Panteón de Reyes no queda hueco para más enterramientos.

Es hora de escribir y contar si es que llegamos a tiempo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 pensamientos en “A POR DON JUAN CARLOS Y LA CORONA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

  1. A las órdenes de V. E., mi General.

    Con toda la tristeza de de este mundo quiero comentar hoy lo que V. E. tan magistralmente y con todo el valor necesario, que es mucho, nos expone.

    En la experiencia de mi modesta persona, que vivió con auténtica pasión e ilusión todo el proceso y toda la historia de la llamada transición, hay un primer «Veremos», pronunciado en medio público, TVE, por una persona que tras un famoso congreso del PSOE en una ciudad de Francia, del que salió victoriosa al haber neutralizado a los demás candidatos a la secretaría general del partido, por cierto con un toque castizo de andaluz guasón llamándoles «viejos», con la peor connotación de la palabra, porque todos se decían «históricos» al proceder de la república y haber participado, ¡y perdido!, la guerra.

    Aquella corta, pero nada encubierta declaración de intenciones, sonaba más o menos literalmente: «Aceptamos la Monarquía, pero nos reservamos nuestra opción republicana». Esto era cuando se estaban disputando, poco menos que a navajazos, que no negociando, los nombres que compondrían el grupo que redactaría el borrador de la Constitución y el número de ellos por cada partido, que después serían llamados las «Padres de la Constitución», como si todos fueran próceres vencedores de una gran guerra contra quien yacía ya en una tumba tras haber fallecido en una cama, como cualquier otro español. Tumba que sería profanada tan pronto como las circunstancias fueran favorables, cuando España estuviera narcotizada por sus herederos e incapaz de reaccionar a tan macabra maniobra.

    Todo lo que hoy está ocurriendo es el cumplimiento de aquel «Veremos». Y lo más tremendo es que estén utilizando para la diabólica consumación del proceso y traición, paradógicamente, al hijo y heredero de quien abdicó en su favor cediéndole la corona.

    Si consiguen, que conseguirán si el pueblo continúa anestesiado, derrocar al Rey y hacer desaparecer la institución monárquica, nos esperan tiempos muy malos en todos los sentidos. Y no exagero si digo que la desaparición de España como nación. Miseria, hambre, guerras tribales, piojos…

    ¡¡¡No se nos puede dejar solos!!!

    Le gusta a 1 persona

  2. Mi y muy querido GENERAL DE DIVISION LEGIONARIO,

    MAGNIFICA EXPOSICIÓN SINTETIZADA EN 15 HITOS. Desde la modesta opinión de quien subscribe le faltó añadir la PUNTUALIZACIÓN en el HITO 8. EL 11M FUE UN VEREMOS DEFINITORIO. TAPADO Y BIEN TAPADO POR UN TONTO APARENTE TIPO AZAÑA CUANDO FUE AL ALCAZAR TOLEDANO A POR SU FICHA.

    S.M D.FELIPE DEBE TOMAR LA ALTERNATIVA PATERNAL QUE EL CONSEJERO ESPIRITUAL AGUSTINO CON EL MEJOR ESÎRITU MOSTRÓ A SU PADRE.

    DADO QUE HA EVIDENCIADO CON MERIDIANA CLARIDAD LA SITUACIÓN DE PERDEDORES VENGATIVOS REVANCHISTAS , LOS QUE AMAMOS A ESPAÑA Y ESTAMOS DISPUESTOS A DAR NUESTRA VIDA SIN RESERVA ALGUNA NO PODEMOS TOLERARTLO.

    PERMITIR EL TRATO DADO POR EL PSOE A QUIE TRAJO LA MONARQUIA SU GRANDEZA Y UNIDAD PATRIA PARA QUE MAMARRACHOS DE TAL CALAÑA LA DESTRUYAN DE FORMA QUE NO LA CONOZCA NI LA MADRE QUE LA DIO A LUZ ES DE ABSOLUTA COBARDIA.

    ESCRIBIR Y CONTAR ES LO ULTIMO QUE NOS QUEDA ANTES QUE ACABEN CON REGULARES Y LA LEGION.

    GRACIAS A DON JUAN CARLOS QUE NUNCA DEBIO IRSE.

    FELICITACIÓN ENTUSIASTA A DOÑA SOFIA

    ENHORABUENA Y GRACIAS MI GENERAL

    A la orden de V.E

    VIVA EL REY

    VIVA LA GUARDIA REAL

    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

    Le gusta a 1 persona

  3. Oportunísimo artículo, como siempre, Mi General.

    La izquierda española aprende del Islam a usar el tiempo a su favor, cambiando la revolución brusca por la transformación lenta. El Islam usa el tiempo junto al «vientre» de sus esclavas y la «Sharia», mientras que el Socialismo del Siglo XXI lo usa junto a «nóminas y paguitas» y los mandatos de la «secta progresista».

    Los lobos que debían seguir a su pastor y guardar y proteger al rebaño, se convierten en traidores y se venden a otro pastor, que llevaría a las ovejas españolas al matadero.

    Pero los españoles no somos ovejas. Echaremos a estos lobos fuera.

    Le gusta a 1 persona

  4. Ante todo General Dávila agradecerle a usted su lucha diaria, desde todas las redes sociales, a través de sus libros y en especial de este blog. La defensa que hace de España, de sus valores, tradiciones; poniendo su voz y su pluma al servicio de ésta.

    No le falta a usted razón General Dávila; pero la puntilla final a D. Juan Carlos I y por ende también a la Monarquía como institución y como símbolo de la unidad del pueblo español proviene, desde mi opinión claro está, de Zarzuela y del rey actual que no hace nada, absolutamente nada para impedirlo, es más parece que actúe a favor del descrédito de su padre, de la aceleración de la caída de la Monarquía y de la desaparición de España como nación soberana, firmando todo decreto que Moncloa le pone sobre la mesa y actuando como embajador no de España, sino de Sánchez; con el que se le ve compartir confidencias, compadreos e incluso sonrisas en actos como el de la ONU.

    No creo que el desespero, abandono y violencia que sufrimos los españoles merezcan esa complicidad del Rey con personajes que están en el banquillo de los acusados, o a punto de pisarlo (o al menos deberían hacerlo). ¿Cómo puedes seguir alguien gobernando sin presupuestos y casi ya sin apoyos parlamentarios y con todo su entorno (político y familiar) encausado judicialmente? ¿Cómo puede permitir tal desatino el Rey? ¿Por qué amnistió a aquellos a los que había afeado en octubre de 2017 y ahora calla ante esta situación que pone en serio peligro la continuidad de España como nación soberana?.

    No se ríen, ni cuchichean los miles de compatriotas que han sido abandonados a su suerte en contenedores en Tenerife, en el barro en Valencia; ni aquellos que diariamente son asaltados, golpeados, acuchillados, robados en las cada vez más inseguras calles de nuestras ciudades; las mujeres que son violadas en esas mismas calles por hordas incontraladas de delincuentes venidos de otros países y que se suman a los nuestros autóctonos.

    Quizás nos merezcamos lo que nos pasa por no saber a quién votamos, por no conocer nuestra historia. Nos manifestamos por Palestina y no por los problemas en los que nos meten los ineptos y corruptos de nuestros políticos, tanto de derecha como de izquierda. Nos mandan ineptos porque el pueblo español es inepto y sumiso.

    Pero seamos claros el descrédito de la Monarquía, se lo está ganando a pulso ella solita. El rey se pone de perfil ante los problemas de España. ¿Cuánto tardará en darnos la espalda? ¿O todo este silencio y sumisión forma parte de alguna «supuesta estrategia»de la Corona? ¿Tan atadas tiene las manos el Rey que no puede ya ni tan siquiera arbitrar ni moderar como contempla la Constitución? Tengo la sensación de que Calla y Otorga, más que Arbitra y Modera. Es el Rey ya más sanchista que el propio Sánchez?

    Ya ni los más acérrimos monárquicos pueden negar que su camino es errático, más de un defensor de renombre le ha pedido que reaccione y el silencio ha sido su respuesta.

    D. Juan Carlos I con sus luces y sombras consiguió instituir la democracia y crear una Carta Magna que colocó a España en una posición mundial envidiable. Y eso que se lo habían dejado todo «atado y bien atado». Para que hacer nada si se lo habían dejado todo más que preparado. Pues lo hizo.

    Ahora todo su legado de paz y prosperidad está desapareciendo.

    España está desapareciendo… entre cuchicheos y risitas de salón.

    Mi último ¡V.E.R.D.E.! es para D. Juan Carlos I que permitió que mi juventud fuese la que más libertades y prosperidad conoció allá por los ochenta y aunque nunca he sido especialmente monárquico, si que he reconocido en la institución monárquica de ese momento y en él ese símbolo de unidad nacional y también porque es lícito y de español honrado dar las gracias al artífice de nuestras libertades; libertades que estamos a punto de perder de nuevo, tras su abdicación.

    Todo ahora es negro. Una negritud traída por una Rosa, cuyo tallo lleno de espinas desangra a los españoles y siembra entre nosotros cizaña, odio y desesperación.

    Miles de españoles gritan que sólo queda VOX.

    Miles de catalanes gritan «que només ens resta Aliança Catalana;» lo curioso que muchísimos de estos catalanes hasta ahora eran constitucionalistas, pero se sienten abandonados por el Gobierno Central, por un Rey que les defendió en 2017 y que ahora calla y amnistía, también por otras comunidades que les meten a independentistas y constitucionalistas en el mismo saco; ninguneándolos, menospreciándolos y culpándolos de los problemas de España y diciendo que tienen lo que se merecen (¿?)

    ¡Olé tú! la solidaridad de algunos españoles en las redes y en las tertulias televisivas; así nos va.

    ¿No será también qué muchas señorías andan más preocupadas por sus cuentas en paraísos fiscales, que en los problemas reales de los ciudadanos españoles?

    Lo mejor de nuestra juventud huye de España en busca de un futuro más halagüeño. Esto es un erial, un territorio yermo, estéril, desértico, ardiendo por los cuatro costados y cuando no, anegándose y cubriéndose de lodo y desesperación y muertos… muchos muertos a los que sacar rédito político en ceremonias laicas y orquestadas desde Moncloa y a las que de nuevo se plega el monarca.

    España se muere, si es que no se ha muerto ya.

    Ahora, Desde Moncloa, Zarzuela, El Congreso, en el Senado, en Bruselas, en la ONU o donde a ustedes les plazca sigan cuchicheando, riéndose de nosotros. Ustedes van de cumbre en cumbre; nosotros de abismo en abismo.

    Siempre habrá palmeros, de encefalograma plano, que les aplaudan como focas; por eso de las pagas, subvenciones y prestaciones para no pegar palo al agua; mientras a los demás nos sangran a impuestos y nos hacen trabajar hasta que muramos de puro viejos.

    D. Juan Carlos I pasará a la historia como el último gran rey de España.

    El resto a las crónicas necrológicas.

    Le gusta a 2 personas

  5. Mi respetado y muy querido GENERAL DE DIVISION LEGIONARIO,

    Ya han pasado años y en la tarjeta navideña se presentía que ciertas amistades de S.M jugaban a la traición .Distaban del MARQUES DE MANZANEDO que tenía a personal como MATIAS que se volcaba en atenciones con S.M y a si vez velaba por su SEGURIDAD por el RINCÓN.

    Cuando me referí al Consejero Espiritual del Escorial, se trataba del P. FLORENCIO DIGNO DE TODA LA IMAGINADA E INSUPERABLE BONDAD. Fue durante largos años EL PRIOR querido por todos. Eran tres hermanos leoneses agustinos.

    Uno de los versillos navideños cantados a S.M

    Aún Señor, su Ley, la fuerza y el viento,

    preservar la Unidad, la última voluntad,

    traición superada con intuitiva facilidad,

    victimas terroristas, olvide su tormento.

    Morir y vivir latiendo  suma familiaridad,,

    patria imagen del hogar es descontento,,

    anhelo rutilante azotando al sentimiento,

    dolor que orbita en el alma la ansiedad. .

    Despeje la autoculpa de Alfonso Majestad,

     traiga a su mente, campo tan ferviente,

    flechas de ilusión y renovada amistad..

     Dulce ternura que con pasión se siente,

    bajo otro cielo en su dilatada humildad:

    ¡no ceja añoranza de Navidad ardiente!

    ENHORABUENA Y GRACIAS MI GENERAL.

    A la orden de V.E

    VIVA EL REY

    VIVA LA GUARDIA REAL

    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

    Le gusta a 1 persona

  6. Me temo que solo existe una solución a toda esta locura en la que vivimos, una solución que cada vez nos están imponiendo más los zurdos y que no tenemos que tomar, están deseando que lo hagamos.

    Pero aún con todo, no podemos permitir, los que juramos bandera por lo menos una vez que en mi caso son más, que la patria se marchite como lo está haciendo, alguna forma tendremos para levantarnos contra la barbarie que tenemos y que está por acrecentarse hasta el infinito de la locura roja.

    Tendremos que tomar una determinación aún a nuestro pesar para solucionar, lo que los rojos están mancillando libremente. La desobediencia civil es una posible solución inicial, seguida por la desobediencia de los cuerpos de seguridad del estado y militares. No por las armas, pero si por no hacer lo que nos quieran imponer, si queremos paz y democracia luchemos con la no acción, con no legitimar el gobierno que tenemos, no votar, no obedecer, pero sin malos actos solo empleando la lógica de la razón.

    España se muere y me niego a ello.

    Me gusta

Deja un comentario