40 AÑOS REFERÉNDUM DE LA OTAN. Publicados en el Blog generaldavila.com

¿Lo recuerdan No todo ha sido paz. ¿Quiere decir que no ha sido rentable? Suponemos que sí. Desde luego los europeos nos hemos ahorrado unos cuantos millones, pero también hemos descuidado nuestra Defensa. Seguimos sin tenerla. Somos dependientes (mucho) lo cual no creo que sea bueno. Ese aspecto es el que deberíamos resaltar de estos años.

Es indudable que mal que bien la OTAN ha cumplido; y no ha sido fácil. Otra cosa es lo que el futuro le depare. Trump no es tan tonto como nos lo quieren presentar. Su política <<America First>> no es arbitraria ni el presidente ha perdido la cabeza. Cuidado con sus enemigos porque hay política Trump para rato, porque hablo de la NATO, o si lo prefieren en francés de la OTAN; el español no es idioma oficial, y no toda España entra en los planes defensivos de la OTAN. A Ceuta y Melilla, por mucho que digan o dejen de decir, a la OTAN no le interesan. Tampoco Gibraltar español. Canarias es otra cosa y el futuro es incierto con gobernantes como los actuales.

La Organización es, hasta ahora, los Estados Unidos de América y sus ejércitos. Guste o no guste, en esta organización hay, cada vez más, mucho convidado de piedra. <<OTAN, de entrada no>>, bien podría aplicársele ahora lo de <<OTAN, de pagar no>>. Si no pagas te echan del club, o te desahucian y otro se queda con tu casa. Quedan muchas cosas pendientes. Políticas y militares. No han ido juntas, nunca, en esto de la Organización. Mientras los militares estadounidenses abogaban por la entrada de España en la NATO, las autoridades políticas se negaban. Mientras los militares españoles querían formar parte de la Alianza aquí teníamos que contentarnos con el Off y el On. Una vez que somos miembros de hecho y derecho, aunque no paguemos, deberíamos ser más exigentes.

Exigentes ¿con qué? Ceuta y Melilla son la frontera sur de Europa. Europa y la Alianza no se dan por aludidos. Gibraltar es una ofensa a España como socio. Estados Unidos lo consiente y ¿los prefiere a nosotros? Observen el panorama. Sobre todo el militar, que es la razón de esa base británica

En cualquier caso solo hay dos apuntes necesarios para conmemorar estos años de Alianza defensiva:

1.-Hay que pagar el coste de la Defensa. Cada uno el que le corresponde.

2.-Europa debe despertar y pensar que sin un Ejército propio y poderoso puede que alguien vuelva a preguntar ¿Cuántas divisiones tiene el Papa?

Por ahora estamos desplegados en la frontera con Rusia, los aviones españoles patrullan las aguas del Báltico y los misiles de nuestros artilleros apuntan ¿a dónde?, desde Turquía. Vaya panorama.

Donald Trump no juega a los soldaditos y toma decisiones. Ahora se trata de fortalecer a Estados Unidos y a su aliados. ¿Dónde estamos nosotros? ¿Dentro o fuera?

O Europa o espabila o habrá que revisar el concepto de NATO.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

El síndrome de la OTAN

Europa vive bajo el síndrome de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que se manifiesta en la repulsa a defenderse militarmente, pero, eso sí, que haya alguien que la defienda.

Vuelve la antigüedad a señalarnos como culpables. Europa fue Grecia y fue Roma; el Renacimiento abrió el telón a un nuevo mundo, entonces una Europa que era portadora de cultura, sabiduría y humanismo. También religión y guerra, mezcla tantas veces explosiva con un poco de todo. Austrias y Borbones, Luis XIV sobre todo; y Europa fue Napoleón, y las guerras mundiales fueron Europa, y acabó siendo Hitler quién echó el borrón que Goya había anunciado en esa metáfora de El Coloso que acabaría con todo.

Tuvo que venir la descubierta, las Américas, a poner orden al ver una Europa indefensa y empobrecida de idas y venidas; y se quedó. ¡Cómo para irse! Fue una guerra fría, pero al fin y al cabo una guerra.

Así apareció la OTAN: que era y son los Estados Unidos de América. Los demás fueron y son convidados de piedra que no pagan.

El Secretario General de la OTAN

Hablan de una fórmula secreta: «disuasión y diálogo». No queda ni lo uno ni lo otro. Es algo así como «A Dios rogando y con el mazo dando», pero sin dios, sin rezar y sin golpear. La fórmula tenía  un secreto, pero le han pillado: que golpeen ellos, los americanos, y que rece la tropa mientras hacen como el chiste ¿pero hay alguien más?

Habla España y expone la concepción estratégica del futuro: «Para España es fundamental fortalecer las relaciones entre la OTAN y la Unión Europea para reforzar la responsabilidad de la Alianza en el ámbito de la seguridad humana, abarcando aspectos como la lucha contra el cambio climático y asuntos relacionados con mujer, paz y agenda de seguridad, que serán cruciales para la seguridad y la estabilidad en las próximas décadas».

Es una visión novedosa y muy estudiada por Putin y Xi Jinping. Los Estados Mayores, el Pentágono, el CESEDEN, el Sistema de Seguridad Nacional, yo que sé, estudian a fondo las palabras del presidente. ¿Para eso queremos la OTAN? Paga, que dice Trump, y déjanos a nosotros no vaya a ser que confundas la OTAN con soldados sin frontera o aquello que nos decían en Afganistán «miliKK», pero acompáñame.

La OTAN se mueve ¿Un Ejército Europeo?

El Secretario General de la OTAN, sin saber a dónde mirar ni que decir, ha saltado la barrera, la que separa al toro a punto de cornear y al público entendido: «Estamos unidos y eso es el mensaje más importante que enviamos a Rusia, que no nos puede dividir. Estamos unidos en nuestro mensaje de disuasión y defensa combinado con diálogo».

Es lo que les decía: «A Dios rogando y con el mazo dando», pero no esperen que España haga algo, porque ya no reza y su presidente piensa que: «Sobra el ministerio de Defensa».

En mi opinión la OTAN o es una organización militar o no es nada. ¿Política? Es evidente. Hoy lo vemos a cada minuto que no son los ejércitos los que promueven los conflictos, sino los poderes políticos y económicos los que ponen y quitan rey.

La OTAN está para evitar conflictos, proporcionar seguridad diaria, libertad, por medios políticos y militares. Para evitar o hacer la guerra. ese es el diálogo.

Un compromiso de resolución pacífica, pero con una fuerza militar para la defensa colectiva de acuerdo con el Tratado o por mandato de Naciones Unidas. O tenemos una fuerza disuasoria y con voluntad de vencer, militar y fuerte, decidida y sin debilidades o todo será inútil.

De eso es de lo que hay que hablar. Ser más fuertes y creíbles. Europa hoy no es ni lo uno ni lo otro.

Por último: ¿Quién paga la factura?

No insistan: por ahora no hay ni rastro de un Ejército Europeo. Creo que no lo habrá a medio plazo. Es historia.

Lean y pónganse «En prevengan!: ¡armas!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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