
La “Bandera de Combate” es la Bandera Nacional, generalmente de grandes dimensiones, que largan a popa los buques en las acciones de guerra y grandes solemnidades. En la Armada existe la tradición de que la Bandera de su buque insignia sea entregada en Barcelona. En Barcelona se le entregó al portaaviones “Dédalo” en 1984 y posteriormente en 1989 al buque insignia “Príncipe de Asturias”.
En septiembre del pasado año se entregaba en Cádiz la Bandera de Combate al nuevo buque de proyección de la Armada española, el “Juan Carlos I” (L-61) que sustituye al “Príncipe de Asturias” como insignia de la Armada. La madrina, como siempre que se trata de este emblemático buque, fue SM. la Reina.
Romper la tradición de que fuese Barcelona la ciudad que acogiese la entrega de la Bandera, no fue voluntad de la Armada sino un rotundo rechazo del Alcalde de Barcelona que, incomprensiblemente y olvidando sus responsabilidades, se negó a que la mediterránea ciudad española tuviese el honor de protagonizar tan solemne acto.
La noticia de tal afrenta pasó desapercibida y tenemos la impresión –por lo que sabemos- de que se ocultó interesadamente para no echar más leña al fuego secesionista que con actos como este alimenta a su jauría.
Les puedo asegurar que en el tema se implicó la Casa del Rey y que después de largas y arduas negociaciones recibió el desprecio de tan desairada negativa.
Un desaire a la Casa Real, al Rey y a la Reina, a la Armada española y, lo peor de todo, a España, a los españoles y a los catalanes que no piensan como este alcalde. Este es el talante democrático de este “alcalde de monterilla” que actúa más bien como juez de palo. Pisó de valentía y ahora descubre su gallardía cuando se enfrenta a los violentos que vulnerando las normas democráticas practican la programada violencia. Este alcalde conoce muy bien lo que significa vulnerar, incluso con programa, las normas democráticas, es decir la Ley.
Claudica ante la violencia, ante las barricadas, ante los guerrilleros urbanos del terror incendiario. Pero se engalla ante España y su Bandera, ante el Rey y la Armada, ante los españoles. ¡Qué valiente alcalde!
No está de más recordar estos hechos ahora que se acerca el día de las Fuerzas Armadas. Recordarlo, cuando en Barcelona con este motivo se ha realizado una Jura de Bandera a la que se ha tenido que fijar un límite de personas ante el masivo número de peticionarios. Mi criterio es que todo el que quisiera debería haber Jurado ante la Bandera aunque se hubiese necesitado el día entero para ello. ¿Falta de espacio en el Cuartel del Bruch? Pues se hace en las Ramblas, ¿o eso es una provocación?
Al mediodía de un viernes, un Lord inglés preparaba en su despacho los palos de golf para practicar su deporte favorito durante el fin de semana. De repente irrumpió su secretario dando desesperados gritos, “milord, milord, su fábrica está ardiendo”. Sin ni siquiera dirigir la mirada a su asustado secretario el Lord dijo con voz casi imperceptible, “no sabe el disgusto que me voy a llevar el lunes”.
El cuento no deja de ser una alegoría para explicar la flema inglesa.
Lo que está ocurriendo en España es real y sufrido a diario por los de a pié y no me refiero a la crisis económica, que también.
España arde, sufre un incendio enorme que asola muchos de nuestros rincones más queridos y ante la voz de ¡Fuego!, huyen despavoridos los bomberos; el agua de las mangueras aviva el fuego; es pura gasolina. Se queman las cosechas en los campos y el fuego busca asolar la identidad de sus habitantes.
Mientras, el responsable de la fábrica juega con su escasa fortuna sobre un horizonte de campos yermos. La irresponsabilidad de unos y otros y la cobardía se mezclan en un peligroso combustible. Lo que está ocurriendo en España no es una anécdota; nosotros no podemos esperar al lunes.
General de División (R)
Que decir de todo esto, mi querido General: Una bandera, orgullo de todo español de bien que se precie; un alcalde cobarde que, imbuido y dominado por su ideología, no está a la altura de las circunstancias; La Armada Española, que representa a nuestro glorioso Ejército, que tiene que sentirse digna de la admiración de España; la violencia que ellos están sufriendo en sus propias carnes, que sea un motivo de reflexión a su desprecio por lo que nos une; y sobre el nacionalismo… me remito a las frases que históricamente se han dicho por personajes diversos y que, haciéndolos míos, los asumo:
“El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad”
“Los nacionalistas no sólo no desaprueban los hechos realizados por su bando, incluso tienen una capacidad increíble para ni siquiera oír hablar de ellos”
«Por nuestras vidas han galopado todos los corceles amarillentos del Apocalipsis…; pero sobre todo, la peor de todas las pestes: el nacionalismo, que envenena la flor de nuestra cultura»
“Todas las madres y todos las nacionalistas nos quieren pequeños para que seamos más suyos”
“La patria nacionalista no es el lugar donde se nace, sino donde se es libre”
“La nacionalidad no aspira ni a la libertad ni a la prosperidad, sino que, si le es necesario, no duda en sacrificar ambas a las necesidades imperativas de la construcción nacionalista”
“El patriotismo es la menos perspicaz de las pasiones”
“La ideología del siglo XXI debe ser el humanismo global, pero tiene dos peligrosos enemigos: el nacionalismo y el fundamentalismo religioso”
“Amo demasiado a mi país para ser nacionalista”
“Cuantas menos razones tiene un hombre para enorgullecerse de sí mismo, más suele enorgullecerse de pertenecer a una nación”
«Daría la mitad de mi vida para que los nacionalistas pudieran defender sus tesis, pero la otra mitad la necesito para batallar para que los nacionalistas no consigan lo que pretenden»
«El nacionalismo es un atavismo que tiene su origen en el instinto de territorialidad de los mamíferos»
«El nacionalismo es la piel de cordero que utiliza el lobo racista»
En fin, creo que con esto he manifestado mi malestar con la situación que está viviendo, día a día, nuestra querida España con respecto a los nacionalismos separatistas…
Reciba, como siempre, mi más ferviente felicitación por su valentía, sencillez y sinceridad, y un fuerte abrazo legionario de un Caballero Legionario Guerrillero Paracaidista Español.
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Muy interesante y que hay que tener en cuenta.
Lo guardaré. Un fuerte abrazo.General Dávila
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Mi general, relata usted un hecho, pero ni es el único, ni quizás el más grave y humillante en relación a otros muchos que se han sucedido a lo largo de estos años de curiosa libertad que nos disfrutamos. No puedo evitar preguntarme donde han quedado esos términos jurídicos de legalidad de origen y de ejercicio, y sus antagónicos de ilegalidad, también, en iguales conceptos.
Si el origen de la autoridad es legal, y se supone que es legal si se alcanza de acuerdo al procedimiento, tiene obligación de ejercer legalmente, si en su hacer viola la legalidad comete ilegalidad de ejercicio y por tanto es revocable y merecedor de sufrir justicia.
No hay más que repasar hechos concretos a la hora de señalar culpables, y curiosamente es más fácil encontrarlos en los primeros escalones, porque si uno sube la escalera, el vértigo incrementa la dificultad.
No, generalmente nos quedamos en los embusterillos, los trapisondas y trileros, pero de que estos subsistan con sus trampas son culpables otros en más altos rellanos. Los trileros que se buscan la vida haciendo trampas; los cortitos que se creen listos; o los simples inocentes que caen en el juego, no son más que la prueba de aquella frase bíblica: “en la viña del Señor de todo hay”.
La incierta coyuntura en que nos encontramos los españoles, quizás, en estos conceptos tiene clara explicación.¡legalidad!
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Querido Enrique:No relato un hecho, sino una situación.Exactamente esa que tu describes pero prefiero adornar la realidad porque es en exceso aburrida cuando no preocupante.
Gracias por tus acertados comentarios y recibe un fuerte abrazo de tu amigo.General Dávila
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Buenas noches, General Dávila. Un buen artículo, con magníficas observaciones. España arde, y yo estoy que ardo por ella. Como en el caso de las víctimas del maltrato, el aguantar no consigue que el maltratador se acabe cansando, o que recapacite sobre su villanía ante el mal que provoca, sino que consigue que el maltratador se crezca, que los maltratadores se crecen frente a los débiles, y se achican frente a los fuertes, frente a los que se le encaran, Lo de la ruptura de la tradición les pasó por preguntar a quien es enemigo de España, ¿Cuándo España ha consultado con sus enemigos lo que tenía que hacer?. Cuanto más se le intenta apaciguar, más se envalentona, y ya es hora de que España encare decididamente este problema, si quiere sobrevivir, que se está acabando el tiempo.
Por supuesto, completamente de acuerdo con su observación de que todo el que quisiera debería haber jurado ante la Bandera, aunque se hubiese necesitado el día entero para ello (o aunque hubiera que habilitar otro escenario), que somos testigos (impotentes, porque nos tienen amarrados) de la constante apertura de foros y facilidades para los enemigos de España y, a la vez, de la cicatería y desgana en dar la ocasión para que los españoles mostremos el compromiso con nuestra Nación, que otro gallo nos cantaría.
Reciba un abrazo.
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Hay que insistir y llevar el españolismo a todos los rincones de nuestra Patria y enseñárselo a los niños.
Un abrazo fuerte.General Dávila
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Reblogueó esto en Verdades que ofenden...
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Un abrazo y agradecido
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Me dan enorme alegría sus palabras que asumo. Lo triste es que todos estos jóvenes están ansiosos de oir, escuchar y aprender, Muchos descubren un mundo que les han ocultado y que en el fondo es el suyo: el de la virtud y los valores morales. Por eso hay que difundir y llevarles el conocimiento de que «No solo de pan vive el hombre».
Un fuerte abrazo.
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