Yo era ayudante de campo de SM. El Rey don Juan Carlos. Había dormido en Zarzuela porque aquel fin de semana había estado de servicio. Desde el amanecer estaba recopilando noticias y preparando el relevo con mi compañero. Empezaba una jornada más. No eran todavía las ocho y media de la mañana cuando nos llega por vías urgentes y oficiales la noticia. Atentado en Madrid. Sabíamos lo que eso significaba. Imposible de aceptar, de asumir, pero había que sobreponerse y atender a la dureza del momento como desgraciadamente había ocurrido en otras ocasiones.
Lo que no sabía ni podía suponer era que para mí aquel iba a ser un día especialmente doloroso.
Fluye la información, confusa al principio, dura, muy dura, siempre, eso es seguro, inaceptablemente cruel. Lo pongo en conocimiento del Rey que me pide más información, todos los detalles, que va llegando por los canales habituales. Está informado al momento según se van conociendo los escalofriantes datos del atentado criminal. Se trata de una furgoneta del Estado Mayor de la Defensa (EMAD). Los asesinos la estaban esperando en la confluencia de las calles de López de Hoyos y Joaquín Costa de Madrid. A su paso han accionado a distancia un coche bomba con 40 kilos de amonal que cogió de lleno al vehículo en el que viajaban 7 miembros del EMAD. Llamo al Estado Mayor de la Defensa. Quiero saber los nombres, más detalles…
Dávila, me dicen, uno de los asesinados puede ser tu primo Fidel. Levanto el tono de voz
-¿Cómo que puede ser? ¿Es o no es?
-Me lo confirman… Sigo en Zarzuela donde no paran de sonar los teléfonos y entrar las noticias. He hecho el relevo con el ayudante entrante de servicio que se hace cargo de la situación.
Hablo con el Rey. No es necesario transcribir sus palabras de dolor y aliento.
Han muerto 7 personas del Estado Mayor de la Defensa: teniente coronel del Ejército de Tierra Javier Baró Díaz de Figueroa; teniente coronel del Ejército de Tierra Fidel Dávila Garijo; teniente coronel del Ejército del Aire José Alberto Carretero Sogel; teniente coronel del Ejército del Aire Juan Romero Álvarez; capitán de fragata de la Armada Domingo Olivo Esparza; sargento primero de la Armada José Manuel Calvo Alonso y el funcionario civil del ministerio de Defensa Pedro Robles López.
La explosión causó heridas graves a cuarenta personas, entre ellas a tres niños, algunas de suma gravedad. Una hora más tarde el vehículo utilizado para huir los criminales estalló en la calle Serrano, cerca de la Embajada de los Estados Unidos hiriendo a otras tres personas, dos de ellas de gravedad.
Fidel Dávila Garijo, teniente coronel de Infantería, diplomado de Estado Mayor era mi primo hermano. Ingresamos en la Academia Militar juntos, de la misma promoción del Arma y de Estado Mayor. Un hombre cabal, un soldado ejemplar y querido por todos.
La ETA. Una vez más. Pero el tiempo se ha detenido. No hay marcha atrás ni paso adelante… Esto es España.
Aquel día es hoy, hoy es y será siempre aquel día, como tantos otros que despiadadamente unos canallas asesinos y sus valedores de ahora pretenden olvidar y escenificar en una repugnante escena mediática tan pesada de digerir como el plomo que salía de sus pistolas.
Aquel día en el que asesinaron a mi primo yo no necesitaba más información. Cogí el coche y de uniforme salí hacia Alcalá de Henares donde vivía con su mujer y dos hijos. Llamé a la puerta de su casa. No hizo falta decir nada. Describir la situación es insuficiente para explicar el dolor. En el piso de al lado vivía el teniente coronel Baró. Era una casa militar. El dolor, el silencio, la muerte. Gimieron los cimientos del alma mientras se derrumbaba todo el edificio, juntos, abrazados, los que en una humilde escalera, servidores de la Patria enjuagábamos el más duro de los dolores. No soy capaz de describirlo.
Desde no recuerdo dónde me llamaban de una embajada. Mi hija mayor de viaje de fin de curso había oído en las noticias el asesinato y el nombre de un teniente coronel de apellido Dávila…Era mi primo. Muchos pensaron en los dos tenientes coroneles, los dos primos de apellido Dávila.
Luego vino todo lo demás. Fui a ver a sus padres. Su padre, mi tío, general de Estado Mayor, viejo soldado, me abrazaba como si yo fuese su hijo perdido. Roto de dolor, de dolores de todo tipo, aquella tarde fuimos a una misa en el Cuartel General del Ejército. Cuando llegábamos, despacio, a mi tío le costaba andar, el funeral ya había empezado. Había prisa. Todavía no sé a qué…
A los pocos días, aún con el dolor en las manos, volvía a estar de servicio en el Palacio de la Zarzuela. Aquella tarde el Rey recibía en audiencia a Jon Idígoras, diputado de Herri Batasuna (HB), dentro de la ronda de consultas para ser candidato a la presidencia del Gobierno. Audiencia por imperativo legal. Desde el control de Somontes nos avisaron de su llegada. Venía sin corbata y hubo que prestarle una.
Era el 1 de julio. Solo habían pasado unos días desde la matanza de la ETA. del asesinato de mi primo Fidel y sus compañeros.
En cualquier audiencia quien va a ser recibido por el Rey es introducido por uno de los ayudantes de servicio que le lleva a una salita de espera hasta que llega la hora de la audiencia acompañándole entonces hasta el despacho del Rey.
Don Juan Carlos, aquel día, en el momento previo de la audiencia, nos preguntó a los ayudantes:
-¿Quién va a recibirle?
-Me corresponde a mí, Majestad, le contesté.
El Rey, que nos conoce muy bien, no dice nada.
Poco antes de la audiencia sube el Jefe de la Casa del Rey, Fernando Almansa. Hace la misma pregunta. Recomienda que no sea yo el que le introduzca a la audiencia.
No hay razón ninguna. Cada uno sabe dónde está y para lo que está. Un soldado debe conocer su oficio.
Cuando llega Ídigoras trae una carta en el bolsillo que pretende que coja el Rey. Sin tocarla la rechaza y le dice que nos la dé a uno de los ayudantes.
Brevedad, seriedad, compromiso legal. Describir el interior y los detalles lo dejo para otra ocasión.
Por los años setenta estuve destinado en la Compañía de Operaciones Especiales nº 61 de Burgos. Participamos en la Operación “Iruña” de cobertura de fronteras. Conocíamos el entorno de los asesinos etarras y sus andanzas cruzando la línea de mugas.
Hay muchas cosas sin contar. Muchos compañeros han dejado su vida por salvar la de otros. Desgraciadamente hemos llegado tarde en muchas ocasiones y los asesinos han contado con ciertos abominables apoyos, protección y resguardo.
Veo las imágenes de la ETA escenificando una pantomima muy bien orquestada, que pretende recorrer el mundo para difundir una escalofriante mentira que oculte los asesinatos y el odio que guardan dentro, y me alcanza la náusea. No guardo odio a nadie, a nadie. Pero el dolor es peor. El olvido no entra en mis planes. Lo que sin duda es tan grave como el peor de los asesinatos es la mentira y que se les permita contar la historia a su manera. Y que se les dé cobijo, amparo, se difundan las imágenes en primera página, que se las haya permitido por un Tribunal Constitucional, de mínimos, en contra de otro Tribunal tan supremo como este, que sus sucedáneos hayan llegado a las instituciones. Hoy muchos estarán satisfechos y reirán… se reirán de…
En justicia pura y dura no hay perdón a los delitos sino lo que la ley diga. El que la hace la paga y no hay más historia para un asesino, terrorista, que cumplir su condena.
Dicen, se oye, que ETA está derrotada, que no ha ganado. Yo, y ustedes perdonen, tengo mis dudas. La batalla del dolor yo la tengo perdida.
Hoy es un día triste en la historia de España.
Espero algún día poder encontrarme, cara a cara, con los que, de una u otra manera, ayudaron a negociar, negociaron, y ufanos dicen que fue para olvidar tanto asesinato y dolor.
Y espero que algún día los que tienen la obligación moral y legal de contarlo todo que lo cuenten. Es algo que nos merecemos todos los españoles porque todos somos víctimas.
Cuenten la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.
Aquí solo hay una historia de asesinos y víctimas, aunque vilmente algunos han pretendido que haya algo más y dar a los asesinatos una explicación como en la vergonzosa exhibición llevada a cabo en Cambo-les-Bains.
Una triste historia para este final (?) macabro y repugnante. Los asesinos campan a sus anchas por España y ocupan puestos en la Administración. No solo los ejecutores materiales tienen manchadas de sangre sus manos. Hay muchos, que incluso gobiernan, que tienen manchada el alma.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
Blog: generaldavila.com


Escalofriante su artículo ,mi general! El gran error que se cometió en la dichosa Transición, fue además de la vergonzosa amnistía, donde se liberó a asesinos que rápidamente volvieron a matar,el complejo de una clase política cobarde, que en vez de combatir al terrorismo con todas sus armas,se plegó a muchas de sus exigencias. Se dejó sola a la Guardia Civil y a la policía nacional. Y el ejército? No tengo la menor duda que se tenía que haber desplegado al ejército por toda Vascongadas, declarando el estado de sitio y excepción hasta haber acabado con aquellas alimañas. Reformado el Código Penal, para castigar con la mayor dureza aquellos crímenes, más de 300 siguen impunes. Todo, con la complicidad de Francia. Como bien dijo Thatcher ante la ejecución de miembros del IRA en Gibraltar, cuando los laboristas preguntaron quién había sido el responsable,sin pestañear indicó que ella era la responsable y que había dado la orden.Y ahí se zanjó el asunto. Aquí,se optó por una chapuza como el Gal, con un presidente del gobierno que se escondió detrás de su ministro de interior y del secretario de seguridad. Pura cobardía. Aznar intentó zanjar el asunto y es de justicia que mucho se avanzó. Hasta el golpe del 11M, llevado a cabo por servicios secretos marroquíes y que todavía nadie ha querido explicar a los españoles, con una pantomima de juicio a unos confidentes de la Guardia Civil y CNI. No tuvieron los arrestos de decir a la ciudadanía la verdad de lo ocurrido, con todas las consecuencias. Hasta hoy. Y llegó por sorpresa un tal Zapatero, que negoció con la banda asesina una salida honorable, cuando ya estaba derrotada en todos los ámbitos por nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, en especial,nuestra querida Guardia Civil, que perdió a más de 200 miembros.Siento mucho decirlo, pero el propio Rey Emérito dijo de la negociación, que «hablando se entiende la gente». Tampoco lo olvido.Pasó un tal Rajoy que miró para otro lado de forma miserable. Y hoy, vemos con espanto cómo aquel complejo terrorista ocupa las Instituciones y dirige la política nacional con un tirano sin escrúpulos en la Moncloa. Más de 900 víctimas inocentes, incluyendo mujeres y niños y más de 200000 exiliados en su propia patria,sin ningún acto de venganza por parte de víctimas porque se les dijo que la Justicia aplicaría con dureza la ley. Hoy están paseando tranquilamente por sus pueblos, con recibimientos como héroes y con todo tipo de prebendas. Repugnante!. Ni olvido ni perdono! Que Dios les tenga en su gloria!!
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La mayoría de españoles le acompañamos en su dolor, Mi General, al igual que a todas las familias de víctimas asesinadas cobardemente.
Creo que además de víctimas y verdugos hay otro grupo de mediadores políticos indecentes y manchados de sangre, que no aceptamos que hayan negociado antes, y crucen palabra hoy, con Bildu y sus satélites en el Congreso.
Les han colocado en las instituciones, no para apaciguar, sino por puro y duro chantaje, cambiando el indigno olvido de los patriotas asesinados por votos. Unos votos manchados de sangre que nunca perdonamos, y unos valientes asesinados, no por azar, sino elegidos selectivamente por ser los mejores españoles.
Reniego de los socialistas que se dicen españoles y que han permitido a Pedro Sánchez negociar con Otegui y Bildu. Eso no es democracia sino …….
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A las órdenes de V. E., mi General.
Para resumir, un servidor suscribe plenamente los dos primeros comentarios que aparecen más arriba.
Siempre, desde el primer asesinato de ETA, estando todavía en servicio activo en el Ejército, manifesté entre los compañeros y los Jefes, mi opinión en el sentido de que a los terroristas había que hablarles en su mismo argot y combatirlos con sus mismas armas y sus mismos métodos. Y además, que la pena de muerte, para esos delitos, tendría que estar siempre en vigor y ser aplicada sin temblar el pulso, con todas las garantías procesales y de procedimiento, pero aplicarse, con el doble objetivo de castigar con justicia los crímenes, y como modo de disuasión más efectivo. Y nada de fusilamientos ni garrote vil. Aunque suene primitivo y cruel, horca.
Lo del GAL aquel, pues una vulgar chapuza que no se le habría ocurrido ni a un aficionado al cine negro. Por cierto, también se rumoreaba, cuando se descubrió el pastel y se montó el sainete de las entrevistas a algunos de los participantes, que fueron quienes se tuvieron que comer el marrón, se supone que a cambio de una buena «pensión», para que nunca se pudiera despejar la equis de la ecuación.
Lo del señor Aznar, una ingenuidad «typical spanish». Pero lo de ZP ya es otra cosa más grave, porque fue quien les dió todo a cambio de que le dejaran decir «que había vencido a ETA». Se comportó no como el presidente del gobierno de España, sino como lo habría hecho un encubridor y un cobarde. Quién sabe…
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Gracias mi general; No hablaré de política por que estoy sujeto a las Leyes y como militar, todavía es mi deber no hacerlo; No será por miedo ni por no dar la cara que la daré. Cualquiera que conozca nuestro sentir y nuestro entorno, no creo que tenga dudas de nuestras opiniones. Nunca he perdido la esperanza de que algún día se haga justicia y tomando como referencia a Séneca y a su frase trasladada de que «el honor prohibe lo que la ley permite» se llegue ese deseado sueño. También tuve la desgracia de vivir esos tiempos y más concretamente la del asesinato por aquellas hienas, de mis compañeros y camaradas de profesión; servía en los paracaidistas y algunos de ellos, además eran hermanos de sangre nuestros, aunque para cualquier militar que se precie, todos lo son con independencia del Ejército, sean civiles o uniformados. La sangre corrió por las calles de toda la Patria en generosa entrega y pésimo reconocimiento. La barbarie salió con ventajas, en aquella pugna entre los que defendían el Estado y los que querían y quieren acabar con él. No corren buenos tiempos, pero espero y deseo que llegue «ese día de la esperanza», aún cuando pueda parecer más un deseo y un sentimiento que una futura realidad. Aquí en la tierra en la que vivo y más concretamente en nuestra siempre «parcela militar paracaidista», reposan algunos de los caídos citados. Quiera el Creador que ellos, estén a su derecha y para todos los asesinos, cómplices y coadyudantes, que no tengan reposo jamás en ningún lugar, donde «la paz» les pueda llevar a su descanso eterno. Honor y gloria a todos los caídos. Teniente CLP (Rva) Moisés Díaz Cobo. Alcalá de Henares.
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Buenos días, mi General, y todos. Ni perdón ni olvido, y menos cuando por una «ley de y para ellos» se nos obliga a todos a perdonar y olvidar; ¿en nombre de quien?, porque víctimas, en mayor o menor grado, somos todos menos ellos.
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Algo habrá que hacer cuando el blog llegue a 7.777.777 visitas, digo yo, vamos.
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Eta está, y encima nos está gobernando con el impresentable del «okupa», ¿Porque se legalizaron los terroristas? Esto solamente ocurre en este país, legalizar a terroristas, separatistas, comunistas y un largo etc. Leí un artículo de Margaret Tatcher en el que describe muy bien a los comunistas, y la barbaridad que soltó Otegui, me llega al alma. Soy partidaria de la justicia para todos, pero se ve que en este país campa el mal, los buenos no cuentan. Muchas gracias Mi General y saludos para todos.
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Mi respetado y muy querido GENERAL,
¡MI MAS SENTIDO PESAR DE NUEVO!. NO PODIAN CONFIRMAR LA VERACIDAD DE SU PRIMO HERMANO PORQUE TODO ERA CARBON.
Le TOCO A UN FAMILIAR DE SEGURIDAD DEL ALTO, JOSE DOMINGO, Y LO PASO MAL PORQUE TENIA QUE INFORMAR CON DETALLE LA SITUACIÓN ERA DIFICIL.
NO QUIERO PONERME EN SUS CARNES PORQUE AUNQUE V.E ERA DE COES ESE TIPO DE ATENTADO NO SOLO HIELA EL ALMA SINO QUE EL MAR DE LAGRIMAS NO HAY ESPONJA QUE LO FRENE.
LO PEOR ES QUE BILDU Y COMPAÑIA SIGAN JUNTO LOS DEL 11M COMO EL BURRO POR LA VEREDA.
YA ESTÁ BIEN DE CARA DURAS Y QUE SE LES PERMITA EL «CACHONDEILLO».
REITERO TESTIMONIO DE TAN ALTO DOLOR. DEP TAN HEROICOS MILITARES.
A la orden de V.E
VIVAN TAN PATRIOS Y HEROICOS CAIDOS DEL EMAD
VIVA EL REY
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
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