La guerra es una tragedia. Es el fracaso definitivo de la convivencia humana. Sus efectos no se agotan en los campos de batalla ni en las estadísticas de muertos; se arrastran durante generaciones, envenenando la memoria colectiva, destrozando familias y dejando cicatrices que el tiempo apenas cubre. He vivido y conocido de cerca los efectos de la violencia en Nicaragua y en Bosnia-Herzegovina. Sé de lo que hablo. He visto cómo la destrucción de un orden, por breve que sea, deja tras de sí un poso de odio, desconfianza y empobrecimiento que tarda décadas en diluirse. Por eso no escribo estas líneas con ligereza.Nadie en su sano juicio aboga por la guerra.
Mientras redacto estas palabras, el reino de Marruecos ha lanzado una ofensiva híbrida contra la ciudad española de Ceuta, con intentos menores también en Melilla. Ha utilizado como carne de cañón a decenas de miles de jóvenes traídos de todas partes del país vecino, emulando la Marcha Verde de 1975 contra el Sáhara español. No se trata de una invasión militar clásica con tanques y banderas, sino de una avalancha humana calculada: entre 50.000 y 70.000 personas cruzaron en pocos días, la mayoría nadando o bordeando los espigones, provocando casi un centenar de muertos y el colapso temporal de una ciudad de 80.000 habitantes. La mayoría regresó rápidamente, pero el mensaje quedó claro.
Ceuta y Melilla, así como los peñones e islas adyacentes, son de soberanía española desde tiempo inmemorial. No son colonias. Son parte integrante del territorio nacional, con historia, instituciones y población española que se remonta a siglos antes de la existencia del Estado marroquí moderno.
Marruecos, con el placet más o menos explícito de potencias como Estados Unidos y Francia, atenta directamente contra algo tan sagrado como la soberanía nacional española. ¿El control del Estrecho de Gibraltar como fondo estratégico? Es una hipótesis que no se puede descartar a la ligera.
Ninguna nación digna de ese nombre puede permitir que se la humille de esta forma. Si España, otrora creadora de un gran imperio y forjadora de una civilización que abarcó continentes, no reacciona con firmeza ante esta afrenta directa, habrá caído en el deshonor. Y responsables serán todos sus líderes: desde el Rey hasta el último de los políticos que prefieren mirar hacia otro lado o hablar de “excelentes relaciones” mientras se vulnera la integridad territorial.
Ante una nación que, a la luz de los hechos recientes, se comporta como enemiga e insiste en apoderarse por la fuerza o por la presión migratoria de lo que no es suyo, no cabe otra opción que hacerle frente con todos los medios disponibles. Son muchas, muchísimas, las opciones que tiene España, siempre partiendo de la diplomacia y de la legalidad internacional, para hacerle ver al monarca marroquí que esa aventura imperialista no le compensa en absoluto. El control de las divisas que envían a Marruecos el millón y medio de ciudadanos marroquíes que residen en España es solo un ejemplo. El control del tránsito de cientos de miles de marroquíes que atraviesan territorio español cada año hacia su país de origen es otro. Existen herramientas económicas, sociales, consulares y de cooperación que pueden activarse o restringirse. Es necesario hacerle comprender al sultán —o al rey, como prefiera titularse— que lo que realmente conviene a su pueblo es una relación estable, respetuosa y mutuamente beneficiosa con España, no la reiteración de gestos de presión que generan tragedia humana y desconfianza.
Si a pesar de todo ninguna medida económica, diplomática o social lograra disuadirle de sus intenciones de hacerse con territorio de soberanía española, será necesario hacerle comprender que España se aprestará a la defensa, a la guerra, con todos los medios a su alcance. Las Fuerzas Armadas marroquíes de hoy no son ya las débiles de hace medio siglo; se han modernizado y poseen un potencial apreciable. Pero cualquier devolución de golpes con España tendría un precio muy alto para Rabat, un precio que dudo mucho que le compense la aventura. La disuasión creíble no es belicismo; es la única garantía de paz cuando el interlocutor interpreta la moderación como debilidad.
Claro que España necesita un líder fuerte que le plante cara. Ya no está, ni se espera, un general Franco al que temían y respetaban en las cancillerías. Nuestros gobernantes actuales más parecen, en demasiadas ocasiones, conniventes con la política de hechos consumados de Marruecos. Los Conde Don Julián o Bellido Dolfos de cada época vuelven a campar por estos lares. La historia de España está llena de ejemplos de traición interna que facilitó la agresión externa. Y también de recuperaciones heroicas cuando el pueblo decidió no resignarse.
Queda, no obstante, la duda de fondo: ¿recuperará el pueblo español los genes que hicieron a esta nación grande entre las grandes, o por el contrario ya no queda nada de aquello y, como dijo Joaquín Costa tras el Desastre del 98, “hay que cerrar definitivamente el sepulcro del Cid con siete llaves”? La respuesta no está escrita. Depende de si, ante la afrenta de Ceuta, se impone la resignación o la dignidad. La soberanía no se negocia. La historia no perdona a los pueblos que olvidan esa verdad elemental.
General de División (R.) Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega
6 agosto 2026
Blog: generaldavila.com
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A las órdenes de V.E. mi General.
Creáme que echaba de menos su comentario,y llega hoy seis de agosto,dos días después de que el Almirante Colón partiera hacia Nuevo Mundo en el año 1492 y de que en el año 1953,mi madre me pariera, en una bella tierra de la Jara toledana,porque nuestras madres parían,ahora alumbran.
Los tres,conocemos las Tierras africanas sus gentes y su forma de ser y actuar,no podemos decir pensar, porque no piensan siguen de manera fanática las directrices de su líder político y religioso.
Los tres sabemos que cualquier miembro de cualquier empleo de las FF.AA que hubiera recibido la orden de no dejar pasar la hubiera cumplido a rajatabla.¡¡ PERO NO LA RECIBIERON!!!.
Nos faltó un Juan Mateo Lopez de Vicuña,al frente del Regimiento Alcazar de Toledo diciendo : Me retiro para cumplir órdenes,pero si tocan a uno sólo de mis hombres,abro fuego y lo dejo como tierra quemada.
Maravilloso su articulo D.Juan,excelente la idea de publicarlo D.Rafael,Españoles de bien pongamos fin a este desvario.
Viva España
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Dejo el siguiente comentario:
«El puño ofensivo de la Armada» de España, en situación de retiro, tiende la mano, de una manera histórica y singular, a los cincuenta millones de españoles y a los setecientos millones de iberoamericanos que habitan en este planeta llamado Tierra
¡BRAVO ZULÚ!
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A las órdenes de V.E., mi General.
Magistral y tan sencillo, que hasta el más humilde intelectualmente entiende sin necesidad de intérprete.
Me quedo con la pregunta que yo mismo llevo años haciéndome sin encontrar una respuesta en sentido afirmativo, la pregunta de fondo de si el pueblo español recuperará los genes que hicieron a esta nación «la más grande de entre las más grandes que hayan existido o existan».
Mejor no mencionar la tumba del Cid, para no darle ideas a los ladrones de tumbas e iconoclastas, raza de carroñeros, cuyo instinto es el de aventar las cenizas de aquellos próceres a los que ellos, pobres pigmeos, jamás podrían emular. Cualquier día son capaces, en su afán de borrar la historia, de sorprendernos con la desaparición de las reliquias, que no restos mortales, por ejemplo, de Cristóbal Colón, de la catedral de Sevilla, con el pretendido argumento de que fue partidario de Franco.
Viva España.
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Enhorabuena mi Gral. Comparto todo lo dicho y añado…
Aún quedan personas con honor dispuestas a defender la integridad, la soberanía y la unidad de España. Sin patriotismo no hay nación capaz de afrontar sus desafíos.Durante años, parte de la izquierda ha ridiculizado el patriotismo, presentándolo como algo anticuado o sospechoso. Ese discurso ha ido debilitando el sentimiento de unidad nacional y el orgullo de ser español.Los recientes acontecimientos en Ceuta demuestran que la soberanía nunca puede darse por garantizada. Ceuta y Melilla son España, y defenderlas es defender la integridad de nuestra nación.Si el Estado no cumple con su deber de proteger cada palmo del territorio nacional, siempre quedarán españoles con honor dispuestos a defender, por los medios legales y democráticos, la soberanía, la unidad y la dignidad de España. Porque una nación solo es fuerte cuando su pueblo está dispuesto a permanecer unido y a defender aquello que le pertenece.
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Excelente su visión de los hechos de Marruecos en Ceuta Mi General. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que ha escrito. Se nos están riendo, porque este «desgobierno», es muy débil con ellos aunque demasiado fuerte con los Españoles, a los que nos tiene sojuzgados, con impuestos, inseguridad ciudadana y muchas cosas más. Hay muchas fuentes que deben de cortarse tanto dar dinero para allí, cuando se necesita urgentemente en cada autonomía, muchas paguitas para todos los que vienen y gente que ha trabajado y cotizado toda su vida, cobrando míseras pensiones. Aquí hace falta un gestor que ponga las cosas en orden, que dé a los militares el sitio que merecen y una vez que esto estuviese arreglado, convocar elecciones libres, no, que se presenten partidos minoritarios, que son los que nos están gobernando. Que el rey se ponga de una vez en su sitio, y vaya a visitar tanto Ceuta como Melilla, al fin y al cabo es territorio Español y no pedir permiso al marroquí. Muchas gracias y saludos para todos.
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Buenos días, mi general.
Comulgo con todo lo que expone. Pero cuando, como usted dice :
«Si a pesar de todo ninguna medida económica, diplomática o social lograra disuadirle de sus intenciones de hacerse con territorio de soberanía española, será necesario hacerle comprender que España se aprestará a la defensa, a la guerra, con todos los medios a su alcance.»
¿Cómo se traduce eso materialmente, si, tras fracasar todo tipo de disuasión diplomática, económica, etc., lo que nos encontramos de frente son, de nuevo, a miles de jóvenes desarmados, decididos a invadir » pacíficamente» nuestros territorios.?… ¿Nos apartamos?… ¿Cedemos nuestros territorios?
La duda…, «relativa»…, me provoca gran inquuetud porque nadie, hasta ahora, «se ha mojado».
Gracias, mi general. A tus órdenes.
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Realmente coherente y ajustado a derecho.
Vivimos tiempos de decadencia, consecuentes a las décadas de bienestar logrado y la desenvoltura de dos o tres generaciones en esos logros.
Cuando un líder es capaz de sacrificar a los ciudadanos de su país, con mas potencial y no gobierna buscando el auténtico progreso para ellos, no es merecedor de que nadie le rinda pleitesía.
Si añadido a esto, en el ejercicio de su liderazgo, solo busca su éxito personal y dejar su huella en la historia con algún logro concreto, aunque haya supuesto la vida y el bienestar de millones de sus súbditos: No me atrevo a decir cuál debería ser su obligado tributo.
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Mi respetado y muy querido GENERAL DE INFANTERIA DE MARINA CHICHARRO ORTEGA.
LA SOBERANIA DEL TERRITORIO ESPAÑOL NO ES NEGOCiABLE.
Ya, EN EL 11M ESTABA DE EFE DEL CESID DAZCALLAR QUE FUERA EMBAJADOR EN MARRUECOS.SABIA EL CSID TODO LO QUE SE PRODUCIRIA EL 11M , LAS MOCHILAS EXPLOSIVAS, LA DESTRUCCIÓN DE PRUEBAS EN LOS TRENES ETC.ETC.HABIA UN MANDO DIRECTOR EN ALGUNA CIUDAD ESPAÑOLA ETC.SOBRE ESTA AVALANCHA EL CNI ACTUAL DISPONIA DE LA PERTINENTE INFORMACION.?.
SEGUN EL MINiSTRO DE INTERIOR DICE QUE NO.
EMULAR LA AVALANCHA DE AHORA CON LA MARCHA VERDE de NOVIEMBRE de 1975, sería mezclar CHURRAS CON MERINAS. En la marcha verde eran 200.000 civiles con Unidades Militares los que pasaron la frontera española hacia el SAHARA OCCIDENTAL etc.
Se maneja OFENSIVA HIBRIDA contra CEUTA e intentos menores contra MELILLA.
Tanto CEUTA, MELILLA, PEÑONES E ISLAS son SOBERANIA ESPAÑOLA DESDE EPOCA INMEMORIAL. NO SON COLONIAS TODO ELLO ANTES QUE EXISTIERA MARRUECOS COMO TAL EN 1956.
REPETIR CONSTANTEMENTE UNA FALSEDAD EN GEOPOLITICA INTERNACIONAL, NO LA CONVIERTE EN VERDAD.
Señalaba esta mañana el PROBLEMA DE LAS PATERAS EN CANARIAS. ESPEREMOS QUE SE SUPERE IGUALMENTE LA OFENSIVA HIBRIDA.
EL MODELO DAVIDSON-RICHARDSON-INTRILIGATOR EN AMBIENTE DETERMINISTA ES APLICABLE. PARA AMBIENTE ESTOCASTICO PURO ES MAS DELICADO.
A la orden de V.E
VIVA EL REY
VIVAN LOS GENERALES DE INFANTERIA DE LA ARNADA
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
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Yo no lo hubiera expresado mejor. Ahora el que no lo entienda, es que es ciego y sordo o un traidor.
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Mas nítido imposible. Clara, concisa y fundamentada exposición de los lamentables hechos que solo se pueden denominar invasión del territorio nacional por una potencia extranjera.
El Ministro del Interior (extraño personaje) y la Ministro de Defensa (malhumorado carácter, parece que siempre está enfadada) ademas de no ser dignos para el puesto que ocupan, desde el punto de vista técnico-jurídico tienen graves carencias ya que, con ocasión de la «visita» de la venezolana Delcy Rodriguez se atrevieron a afirmar que dicha Sra. no había entrado en territorio nacional.
El territorio nacional, el mar territorial y el espacio aéreo que se encuentra sobre ambos, es donde el Estado ejerce su soberanía, lo que significa que se encuentra sometido al Ordenamiento Jurídico español y se ejerce en plenitud el poder del Estado.
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Magnifico mi General . El pueblo español recuperaría esos genes si tuviese un buen líder, pero no lo tenemos, ni se le espera
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