LA VISITA DEL REY A CEUTA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Desde hace algún tiempo he señalado este mes de octubre como «marco de proximidad» para que se lleve a cabo la visita anunciada del Rey de España a Ceuta y Melilla. Nada más producirse la sospechosa invasión a Ceuta apunté que era obligada la presencia de S.M. el Rey en la ocupada ciudad autónoma, una urgente necesidad, para mantener la integridad territorial violentada desde Marruecos. No son necesarias muchas explicaciones, es ya un clamor, Ceuta y España están expectantes. Hablemos de ello.

Cuando una posición es atacada no se arría bandera ni de día ni de noche.  La españolidad hay que demostrarla siempre, pero hay situaciones que exigen hacerlo de manera enérgica, casi ostentosa, sin miedo, con grandeza, hasta amenazante para aquel que nos ataca o simplemente lo intenta.

El símbolo, el gesto, lo es todo, incluso tiene más valor que la defensa física ya que manifiesta la voluntad de vencer algo que si no se demuestra está ausente. Es ahora el momento de mantener izada la bandera de España o no lo haremos nunca más. Prevenir, vigilar y disuadir se lleva a cabo con el gesto de quien representa esa unidad, bien sea la Bandera de España o el Rey como Mando Supremo de las Fuerzas Armadas a las que la Constitución obliga de manera incontestable y hasta exigente en su Título Preliminar artículo 8. 1.

No es una declaración de guerra -algo con lo que sí el agresor amenaza ya que sabe que es imposición de Ley defender Ceuta, Melilla o cualquier rincón de España hasta con la vida si necesario fuere-, sino una firme voluntad de mantener la unidad de España y demostrar que Ceuta forma parte del juramento que hicimos besando la Bandera, símbolo máximo de la unidad y defensa de la integridad territorial de la nación. No hay criterio militarista en estas palabras, sino constitucional con el refrendo del clamor del pueblo ceutí y el de una gran mayoría de españoles. Solo falta a lista el Gobierno.

El Rey con Su presencia en Ceuta, como Rey de todos los españoles, como Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, enviaría el cada vez más reclamado mensaje en el que se fundamenta la Constitución: la unidad de España.

Todo ello, sin alharacas ni pretensiones de crear enfrentamientos, como mandato y obligación constitucional, símbolo que resume todo el contenido de nuestro ordenamiento. Repito: la Constitución se fundamenta en la unidad de España, ahora atacada en su soberanía e integridad. ¿Lo ocurrido en Ceuta cómo lo definimos? Según el presidente del Gobierno: «Violación y ataque a la integridad territorial de España» además de repetir que se emplearían «todos los recursos del Estado para garantizar la seguridad en Ceuta.»  ¿Se ha hecho? ¿Han cumplido todos con su deber?

Sí lo hizo el Rey el 3 de octubre de 2017 cuando se pretendía dar un golpe de Estado en Cataluña. A pesar de qye luego vino el indulto y la amnistía.

¡Cuidado! ¿Estará el enemigo dentro?

Ceuta necesita apoyo, material y moral; este último sobre todos los demás.

¿A qué esperamos? Sin duda a un acuerdo entre la Moncloa y la Casa del Rey, algo que entendemos, pero no asumimos como una subordinación del Rey al Gobierno, ni como una cuestión de partido, ni siquiera como una prudencia en política exterior, sino más bien como una anormalidad constitucional de un Gobierno que pretende asumir las competencias del Rey, sus derechos, que los tiene, junto a su libertad de acción en aquello que es moderación y arbitraje.

El Rey espera, larga espera. Ceuta y toda España también. Sobran razones que justifican la impaciencia de todos los ceutíes, de sentirse abandonados y en manos de una política de concesión para evitar que se altere el Rey de Marruecos. Eso es entregar la plaza. La normalidad constitucional no puede mantenerse cuando hay lugares de España en continua amenaza y en los que su población no disfruta de los derechos y deberes del conjunto de los españoles. Ser español debe ser estar en igualdad de condiciones, de todo tipo, en el norte, sur, este, oeste o archipiélagos. No es así. Hay limitaciones, amenazas a la integridad territorial, incluso es arriesgado mostrar tu españolidad. Ceuta, Melilla, exigen un cambio profundo en la economía, diplomacia y despliegue militar. Una política de españolidad exigible a un Gobierno que parece haber entregado las llaves del sur de España a uno y otro lado del Estrecho.

Es urgente izar en Ceuta la bandera, que el Rey de España haga acto de presencia, mantener una absoluta normalidad constitucional para evitar que su frontera terrestre, aguas territoriales y espacio aéreo sean una continua amenaza a expensas del humor del majzén.

Un acto, la presencia del Rey, que va más allá de lo simbólico y que cada día que pasa y se retrasa pierde oportunidad, como una bandera descolorida.

Los actos del Rey deben estar normalmente refrendados por el Gobierno, siempre en aquellos formalizados dentro de su competencia, pero no está el Rey subordinado al Ejecutivo, sino que la moderación y arbitraje constitucional le permite aconsejar y advertir al Gobierno sin tener por qué identificarse  con sus propósitos y objetivos. Es muy libre el Rey de programar su agenda, sus viajes o audiencias, así como dejarse aconsejar por quien estime oportuno. Irresponsable; dicen sin entender su significado.

¿Subordinado? ¿Secuestrado?

Además el Rey cuenta con un amplio margen de maniobra con los comunicados de la Casa del Rey y la inteligencia y moderación de sus componentes.

Un lenguaje Real de siglos ha sido el de los gestos. Ceuta lo demanda.

Ceuta es España.

Hasta ahora todo queda claro. Hay razones, quizá obligaciones, pero ¿quién limita la voluntad del Rey, sus pasos sus gestos y sus deseos? El Rey Felipe los ha tenido con Ceuta. Recibió de inmediato en audiencia a su presidente. También se ha reunido (más de lo que creemos) con el presidente del Gobierno y ha estado informado puntualmente de hasta los más mínimos detalles. Mandó avisos de apoyo y prometió (promesa Real) ir a Ceuta y Melilla. Asumió el informe d el mando Operativo en una reunión en Zarzuela con los responsables de la Defensa militar de Ceuta.

Todo esto no es suficiente.

Falta Su presencia.  Parece que ya hay fecha. Nadie la conoce con precisión.

En mis deseos de que esa visita se produjese lo antes posible analicé el calendario -siempre envía señales como la sibila de Cumas- con la intención de adivinar qué día se producirá. Octubre es un mes de transición, cuando el Sol se agacha y obliga a bajar la vista a la vez que huyes de sus alargadas sombras que vaticinan la desnudez de la naturaleza.

Puse una fecha tope como referencia que me indicaba la oportunidad de hacerlo antes del 12 de octubre Día de la Fiesta Nacional. No se puede ni se debe celebrar ese día con una ciudad española ocupada y amenazada.

Además el Rey se someterá a una exposición pública en el desfile lo que hay que tener en cuenta, con frialdad, pero con visión de Estado.

Octubre de 2017 fue el mes en el que el Rey tuvo el gesto más destacado de Su reinado: el discurso que pronunció el 3 de octubre ante el golpe de Estado en Cataluña.

«Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común […] mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España». Se repite. Está en peligro la unidad y permanencia de España. Hemos asistido a un ataque a la integridad territorial y el riesgo sigue latente.

Es obvio que la fecha del 1 de octubre está borrada del calendario.

Por tanto, parece inminente la visita.

Ya no es cuestión de adivinar la fecha ni de atender a componendas en un diálogo para el acuerdo inentendible para el conjunto.

Es cuestión de fijar el día y la hora de la unidad definitiva de España.

Hay que estar en Ceuta, no se puede abandonar la plaza.

España, Ceuta, esperan desesperadamente.

«Y son, en el furor que nos agita,

trueno y rayo la voz; el arte, espada;

la ciencia, ariete; tempestad la idea»

(Núñez de Arce)

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

21 septiembre 2026

 

11 pensamientos en “LA VISITA DEL REY A CEUTA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez”

  1. MI RESPETADO Y MUY QUERIDO GENERAL DE DIVISION,

    Son 9 HITOS CLARIFICADORES DE LA PRESENCIA DE S.M EL REY DON FELIPE VI EN CEUTA Y MELILLA.

    H1: PREVISTA PARA OCTUBRE

    H2: CEUTA ES UNA POSICIÓN ATACADA Y NO DEBEMOS TENER MIEDO.

    H3: LA VOLUNTAD DE VENCER BASADA EN EL SIMBOLO Y ES EL GESTO SU RAZÓN DE SER JUNTO AL ART.8.1.BANDERA O REY.ACORDE A PREVENIR, VIGILAR Y DISUADIR.

    H4: LA UNIDAD DE ESPAÑA Y LA CONSTITUCIÓN. IMPERATIVO BÁSICO PARA LAS FUERZAS ARMADAS.

    H5: EL 3.IX.2017 S.M DEFENDIÓ EL GOLPE DE ESTADO EN CATALUÑA SABIAMENTE.

    H6: LAS ACTUACIONES DE S.M DEBEN SER REFRENDADAS POR EL GOBIERNO. LA SUBORDINACIÓN AL GOBIERNO QUE REPRESENTA EL PEC ES INADMISIBLE PORQUE CONTRADICE EL MANDO DE LAS FUERZAS ARMADAS QUE SEÑALA LA CARTA MAGNA. ES IMPRESCINDIBLE QUE EL FIGURAR S:M EN EL PEC SE HAGA CUANTO ANTES PARA CONCORDANCIA DE SER EL MANDO SUPREMO DE LAS FAS.

    H7: CEUTA ES ESPAÑA LO DICE HASTA MAYER .

    H8:NO PODEMOS HACER DESFILES NI CELEBRACIONES MIENTRAS LA CRISIS SE APODERA DE CEUTA , GIBRALTAR ETC.

    H9: NUÑEZ DE ARCE SE ADELANTABA:

    Son el fervor que más agita

    trueno y rayo la voz, el arte, espada

    la ciencia, acierte, tempestad la idea….

    ENHORABUENA Y GRACIAS MI GENERAL

    A la orden de V.E

    VIVA EL REY

    VIVAN LAS UNIDADES MILITARES DE CEUTA Y MELILLA

    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

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  2. A las órdenes de V. E., mi General.

    Terrible encrucijada en la que se encuentra S. M. el Rey. Habría sido un gesto imborrable para la historia que se hubiese presentado allí, a pecho descubierto, en el primer momento del día siguiente a la invasión, y hubiera gritado, como hizo el Teniente Coronel Millán Astray en el socorro de Melilla, «Ceutíes, no temáis, nuestras vidas garantizan las vuestras».

    Esto es una pena, la Constitución es una obra maestra de ambigüedades. Dice que España es una e indivisible, y a continuación que se compone de «nacionalidades». Dice que el Rey es el Jefe del Estado, árbitro y moderador garante del funcionamiento correcto de las instituciones y del cumplimiento de la Ley, y más adelante que sus acciones y movimientos están sujetos al refrendo del gobierno de turno. También, que es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, con empleo de Capitán General, y eso no pasa de ser, en la realidad y en la práctica, una bonita frase, porque quien manda con poder absoluto indiscutible es el presidente del gobierno seguido por el ministro de defensa, que tienen toda la autoridad y dan sus órdenes al General Jefe del Alto Estado Mayor de la Defensa, quedando el Rey como mera figura decorativa. Hay un ejemplo muy esclarecedor en cuestión importante aunque no tanto como la invasión de una ciudad, y fue la no asistencia de S. M. Don Juan Carlos, ni nadie del entorno de la casa real, a la boda precisamente del actual rey de Marruecos, porque el gobierno en tiempo del Presidente Aznar, muy acertadamente, pues sus poderosas razones tenía, no lo consintió.

    Sí, continúa siendo imprescindible el consuelo y la cercanía del Rey para el pueblo de Ceuta, naturalmente. Pero quienes conspiran contra la Monarquía, para derribarla e implantar su república bananera y comunista, van a tener muy fácil el convertir la visita en un evento subversivo del peor gusto, con un eslogan insultante y muy pegadizo al que solo tienen que cambiar el nombre y apellido de la persona objeto del piropo.

    Por cierto y a propósito de Ceuta, hace una hora o así ha aparecido en You Tube un breve vídeo en el que ya se ve a policías utilizando la porra, todavía en actitud disuasoria, contra habitantes de Ceuta que se manifestaban contra cierta ONG benefactora de los invasores. Aunque sí se ha visto algún tirón violento del brazo a una señora que se acercaba a un vehículo de la ONG.

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  3. Hace unos días, leyendo un artículo de un amigo y compañero en su estado de WhatsApp, volví a sentir una profunda decepción con la monarquía. El artículo hacía referencia a un cable diplomático estadounidense desclasificado en el que se recogía que, en 1979, el rey Juan Carlos I habría planteado ante representantes de Estados Unidos la posibilidad de ceder Melilla a Marruecos y estudiar para Ceuta un régimen internacional. Aunque se trataba de una conversación privada y de un documento diplomático, conocer ese episodio resulta difícil de aceptar para quienes siempre hemos considerado a Ceuta y Melilla como parte incuestionable de España. Cada vez me siento menos monárquico. No solo por ese episodio del pasado, sino también por la sensación que tengo al observar la actitud de la Corona en los últimos años. Me ha decepcionado especialmente que Felipe VI no haya realizado durante tanto tiempo una visita oficial a Ceuta y Melilla, algo que muchos ciudadanos de ambas ciudades interpretan como un gesto de apoyo institucional y de reafirmación de la soberanía española. Es cierto que, en una monarquía parlamentaria, el Rey no gobierna ni puede actuar libremente al margen del Gobierno, ya que sus actos oficiales deben estar refrendados por el Ejecutivo. Pero, aun teniendo presentes esas limitaciones constitucionales, creo que la Corona también tiene una importante función simbólica y representativa que muchos esperábamos ver ejercida con mayor firmeza en relación con Ceuta y Melilla. Cada vez resultaba más difícil encontrar argumentos para defender la Corona frente a quienes son abiertamente antimonárquicos. Durante muchos años he defendido la monarquía constitucional porque pensaba que representaba la continuidad del Estado, la estabilidad institucional y la unidad de España. Sin embargo, cuando uno percibe silencios, ausencias o decisiones que considera difíciles de comprender, esa confianza se va debilitando. No significa necesariamente convertirse en republicano de un día para otro, pero sí sentirse decepcionado y cuestionar una institución en la que antes se confiaba plenamente. Precisamente quienes hemos sido monárquicos convencidos somos quizá los que más exigimos a la Corona. Porque defender una institución no significa justificar todo lo que hace, sino esperar de ella ejemplaridad, compromiso y una defensa clara de aquello que representa. Y, sinceramente, cada vez resulta más difícil explicar y defender determinadas actitudes ante quienes critican la monarquía. No porque hayan cambiado necesariamente nuestros principios, sino porque sentimos que la propia institución no siempre ha sabido estar a la altura de la confianza que muchos ciudadanos depositamos en ella Cte. de inf. Rt. Humberto Koninckx Molina

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  4. Mi respetado y muy querido GENERAL DE DIVISIÓN LEGIONARIO

    En relación al DESFILE PROGRAMADO PARA EL DIA DE LA FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA EL LUNES 12 DE OCTUBRE DE 2026 :

    INTERVIENEN:

    FUERZAS ARMADAS / GUARDIA CIVIL /POLICIA NACIONAL /SALVAMENTO MARITIMO/UNIDADES TERRESTRES /AERONAVES.

    ACTUACIÓN:

    -11:00 LLEGADA DE SS.MM LOS REYES A LA TRIBUNA DE AUTORIDADES EN LA PLAZA DE NEPTUNO

    -HONORES MILITARES.

    -REVISTA TROPAS

    -SALTO PARACA

    -IZADO DE BANDERA

    -HOMENAJE A LOS CAIDOS

    -DESFILE AÉREO Y TERRESTRE

    RECORRIDO:

    -GLORIETA EMPERADOR CARLOS V / JARDIN BOTÁNICO

    -PASEO PRADO

    -PLAZA CIBELES

    -PASEO RECOLETOS

    -PLAZA COLON /FINAL.

    COINCIDE CON HISPANIDAD 2026 QUE MADRID TIEENE PREVISTO 150 ACTIVIDADES DESDE EL 2.X al 12.X de 2026

    ENHORABUENA Y GRACIAS MI GENERAL.

    A la orden de V.E

    VIVAN LOS REYES DE ESPAÑA

    VIVAN LOS PARTICIPANTES EN EL DESFILE DEL 12 DE OCTUBRE DE 2026

    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

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  5. Mi respetado y muy querido GENERAL DE DIVISION LEGIONARIO,

    EL de Valladolid,, toledano y madrileño amigo de SAGASTA fue GENIAL EN SU GRITOS DE COMBATE etc.

    ¡Los tiempos son de lucha! ¿Quién concibe
    el ocio muelle en nuestra edad inquieta?
    En medio de la lid canta el poeta,
    el tribuno perora, el sabio escribe.
    Nadie el golpe que da ni el que recibe
    siente, a medida que el peligro aprieta:
    desplómase vencido el fuerte atleta
    y otro al recio combate se apercibe.
    La ciega multitud se precipita,
    invade el campo, avanza alborotada
    con el sordo rumor de la marea.
    Y son, en el furor que nos agita,
    trueno y rayo la voz; el arte, espada;
    la ciencia, ariete; tempestad la idea.

    Muchas GRACIAS y ENHORABUENA mi GENERAL

    A la orden de V.E

    VIVA EL REY

    VIVA LA LEGIÓN ESPAÑOLA Y REGULARES

    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

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  6. Bravo, Mi General por tan emotivo alegato sobre el Rey. Lo tienen secuestrado, pero según la constitución artículo 8.1. se tenía que plantar en Ceuta y Melilla y coger las riendas del ejército, ya que de este «desgobierno» solo se puede esperar, maldad por todos los lados. Voto para que todo se arregle y tendrá al pueblo en la palma de su mano. Muchas gracias y saludos para todos.

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  7. A buenas horas, mangas verdes… Mejor que no vaya que le apedrean, los españoles y los invasores… Después de apuntalar al gobierno en Aldamuz y ahora que se ha ido de vacaciones, a la F1 y lo más que ha hecho ha sido reunir a la cúpula militar para asegurarse de que nadie mueva un dedo, mejor que no asome por Ceuta.

    En cuanto a los militares, ya les vale. ¿Sirven a España o al tirano?

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  8. Es así, sin medias tintas .Lo que refleja, El gran General Davila.El pundonor y honor a la bandera hacia la Nación. Toca estar con ella ,sin dejarla atrás como cobardes.Un humilde Dr..Canarias

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  9. Así es como bien refleja el Gran general Davila.Sin tapujos y con transparencia, con elocuencia de defender la Bandera de todos los Españoles ,con pundonor y honor.Toca ser valientes en la historia de una gran Nación, mi Rey.Desde la Atlantida ..coraje

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