Europa…pues eso Andrés Manrique Gutiérrez.- Teniente (R)

No nos engañemos esto que llamamos Europa o UE es una desconocida para los españoles  siendo una institución a la que hemos cedido parte de nuestra soberanía. ¡Tan celosos como somos los españoles con estos temas!

Cierto es que no hay marco de estabilidad política y económica como en la UE. Todos sus socios han de cumplir determinados criterios económicos, políticos, democráticos, etc. No hay un marco que ofrezca tanta paz,  estabilidad y prosperidad como en la UE, eso sí, después de haber sufrido en sus carnes dos guerras mundiales.

Europa tiene su Moneda única, su Banco, su Bandera, su Himno, su Tribunal de Justicia, una Defensa común y un Parlamento que elabora una media de dieciocho leyes o normativas diarias…

España es el país de la UE que más dinero ha recibido desde su ingreso hace ya veinticinco años, pues el 50% de las obras públicas (AVE, aeropuertos, puertos…) fueron financiados por Europa. España ha venido recibiendo del “club” más de lo que aportaba, aunque desde 2014 es contribuyente neto, o sea, aporta más de lo que recibe, en beneficio de otras regiones.

Dicen que España ha sido el país más europeísta de todos con el apoyo del 64% de la población. Veremos a ver lo que dicen las nuevas estadísticas. Dicen que la España de hoy no puede entenderse sin Europa y que se ha convertido en un miembro imprescindible de la UE cuyos ciudadanos han mantenido un firme espíritu europeísta. Dicen que Europa sirve de modelo para otras naciones que no quisieron adherirse. Noruega no es miembro de la UE pero aplica el 70% de sus leyes. Admitamos aquí un poco de hipocresía pues esto es beneficiarse de las ventajas de un club sin pagar las cuotas.

Cierto es que España, aun cuando no se benefició del Plan Marshall después de la II GM, el apoyo que ha recibido de Europa desde su incorporación ha sido superior al citado plan americano, -incluyendo a todos los países-.

Y ¿qué hay de la construcción de una nación de naciones, de una patria común europea?, pues bien, aun cuando su base espiritual es el Cristianismo, Europa se sumió durante gran parte de su historia en conflictos religiosos.

Juan Soldado, a pesar de todo lo positivo expuesto anteriormente, tiene muchas dudas sobre la Europa que se está construyendo y aprecia que el resto de españoles se  distancia cada día más de sus instituciones al no sentirse representados por sus responsables. Quizás sea cuestión de tiempo pero de momento…….

Juan Soldado se pregunta si Europa tiene o ha tenido conciencia de formar un grupo étnico-político distinto a otros. Si comparte etnia, lengua, religión, tradiciones e historia común y si tuvo por tradición una simbología en la que se vieran reflejados todos los europeos. Obviamente la respuesta es negativa al coexistir cerca de noventa etnias distintas en toda Europa. Su formación le dice que la historia común europea se surte de guerras y enfrentamientos.

De lo que no tiene duda Juan Soldado es que no habrá nunca tal sentimiento europeo, ni siquiera para los que consideran que su patria es el mundo, los que vagan sin rumbo y tienen el falso “buenismo utópico” por bandera. No existe sentimiento de igualdad y solidaridad entre los ciudadanos europeos. Lo que hay en la Europa actual es un conjunto de intereses económicos más que otra cosa. Solo ha hecho falta la eclosión de una crisis económica para vernos las caras, las verdaderas caras.

Juan Soldado-en materia económica- no aprecia que haya igualdad europea en temas fiscales, no todos pagamos lo mismo. Lo que a él le llega es la distancia entre salarios y precios, salarios españoles y precios europeos. Así, no es difícil de imaginar que jóvenes y mayores se cuestionen la pertenencia a la UE (cada uno pensando en su futuro). Sabe Juan que la parte económica no es la más importante en la formación de los sentimientos nacionales, pero todos sabemos en qué época vivimos y que  la parte material es el único referente para la mayoría.

Para Juan Soldado -en materia de Justicia-todo son dudas pues aunque exista un  Tribunal Europeo resulta que en materia de extradición de delincuentes (nunca más de actualidad) no nos ponemos de acuerdo. También se firmó un acuerdo sobre fronteras pero a la mínima ocasión cada país aplica sus propios criterios. En materia de refugiados y Defensa, más de los mismo.

Juan Soldado pierde la confianza día a día. Desde luego que no hay que ceder al desaliento pero difícil se pone cumplir con esta premisa.

Por otra parte y en clave interna Juan Soldado se da cuenta de que sus representantes nacionales, los del Gobierno de la Nación, pierden soberanía, no ya por el reparto de ésta entre las distintas Comunidades Autónomas sino que también la pierde igualmente al cederla a Europa.Y ambas cosas no le convencen mucho.

Y es que  Juan Soldado tiene muchas dudas sobre Europa, aun cuando sabe que esta opción es irreversible, ¿o se equivoca? Algunos empiezan a abandonarla.

Andrés Manrique.

Teniente (R.)

 Blog: generaldavila.com

15 enero 2018