Hay acontecimientos que trascienden el calendario. No son solo fechas conmemorativas, sino momentos que invitan a detenerse, recordar y, sobre todo, compartir. Así ocurrió con la marcha organizada con motivo del XL Aniversario del traslado de la Academia de Formación de Mandos Legionarios «Ronda–Málaga», una iniciativa impulsada por la Hermandad Provincial de Legionarios “El Blocao”, presidida por el Coronel (R) Enrique de Vivero Fernández.
Alhaurín de la Torre fue el destino final de un recorrido de 105 kilómetros que comenzó en Ronda y que, durante 17 horas ininterrumpidas, transformó el esfuerzo físico en símbolo de memoria y compañerismo. Pero esta marcha fue mucho más que un desafío deportivo: fue un homenaje vivo a una etapa decisiva en la historia de la Academia y una demostración de cómo el recuerdo puede convertirse en acción compartida.
El punto de partida: Ronda y el peso de la historia
A las 9.00 horas del 14 de febrero, desde el Acuartelamiento del Tercio 4 “Alejandro Farnesio” en Ronda, se dio el inicio a la marcha en un acto presidido por el Coronel Jefe del acuartelamiento, Fernando Sánchez Pérez. El lugar elegido no era casual. Ronda forma parte esencial de la memoria legionaria y representa el origen de una etapa que, hace cuarenta años, vivió un cambio decisivo con el traslado de la Academia a Campamento Benítez, en Málaga.
Recorrer hoy aquel mismo itinerario supone revivir ese momento histórico, pero también reinterpretarlo desde el presente. Cada kilómetro caminado fue una forma de conectar pasado y actualidad, tradición y continuidad.
Un trayecto compartido
La marcha atravesó los municipios de Ronda, Yunquera, Cártama y Alhaurín de la Torre, sumando apoyos en cada etapa del recorrido. El Ayuntamiento de Yunquera facilitó avituallamiento a los marchadores, contribuyendo a sostener el esfuerzo colectivo. Protección Civil de Cártama desempeñó una labor esencial de acompañamiento y seguridad, escoltando a los participantes y garantizando que todo transcurriera con normalidad.
La colaboración de policías locales y voluntarios evidenció que esta conmemoración no pertenecía únicamente a quienes caminaban, sino a todo un entorno institucional y social que entiende la importancia de preservar la historia compartida.
La llegada: emoción en la plaza de la Legión
La entrada en Alhaurín de la Torre fue uno de esos momentos que difícilmente se olvidan. Tras 17 horas de marcha, la llegada a la plaza de la Legión estuvo marcada por la emoción, el respeto y una profunda sensación de logro compartido.
El alcalde, Joaquín Villanova, recibió a los participantes acompañado por miembros de la Corporación municipal, autoridades militares y civiles, representantes de hermandades y asociaciones locales. Entre ellos se encontraba el Subdelegado del Ministerio de Defensa en Málaga, Eduardo Llorente Erroz, así como el hermano mayor de la Cofradía de los Verdes, José María García, entidad estrechamente vinculada a la Legión.
Más allá de la presencia institucional, lo que se percibía era una atmósfera de reconocimiento sincero y de orgullo colectivo.
Un homenaje que mira al pasado y al futuro
Durante el acto celebrado en la plaza se rindió tributo a los legionarios fallecidos. Fue un momento de recogimiento que recordó el sacrificio, la entrega y el compromiso al servicio de España. El silencio compartido, los gestos solemnes y la emoción contenida reflejaron que la memoria no es un ejercicio abstracto, sino una vivencia profundamente humana.
El alcalde destacó en su intervención la histórica vinculación del municipio con la Legión y puso en valor los principios que la caracterizan: disciplina, lealtad, compañerismo y espíritu de servicio. Pero, además, quiso agradecer expresamente a la Hermandad “El Blocao” su implicación en la organización de esta marcha y su constante labor de preservación histórica.
La Hermandad “El Blocao”: compromiso más allá de la conmemoración
Hablar de esta marcha es también hablar de la Hermandad Provincial de Legionarios “El Blocao”. Más que una asociación de veteranos, la Hermandad se ha consolidado como un referente en la transmisión de valores, en el cuidado de la memoria histórica y en la contribución activa a la sociedad.
Su trabajo no se limita a organizar actos conmemorativos. A través de iniciativas como esta marcha, promueve el encuentro entre generaciones, fortalece el sentido de pertenencia y mantiene viva una tradición que forma parte del patrimonio cultural e histórico de la provincia.
Para mí, como presidente de la Hermandad, es un profundo honor poder servir y contribuir a mantener viva una tradición que forma parte de nuestra identidad colectiva. Asumo esta responsabilidad con la convicción de que el legado no se conserva únicamente con palabras, sino con hechos, con encuentros y con iniciativas que conectan el pasado con el presente. Desde la Hermandad trabajamos para impulsar actividades que unan a instituciones, ayuntamientos, cuerpos de seguridad y ciudadanos en un esfuerzo compartido por preservar, transmitir y proyectar nuestro legado hacia las nuevas generaciones. Este tipo de acciones demuestra que la memoria no es estática: se cultiva, se comparte y se construye colectivamente.
Más que una efeméride
El XL Aniversario del traslado de la Academia no fue solo un motivo para mirar atrás. Fue una oportunidad para reforzar vínculos, para reconocer trayectorias y para recordar que la historia también se transmite caminando juntos.
La marcha permitió que veteranos y nuevas generaciones compartieran experiencia, esfuerzo y valores. El cansancio acumulado tras 105 kilómetros se transformó en satisfacción y orgullo compartido en el momento de la llegada.
Alhaurín de la Torre, al acoger el final del recorrido, reafirmó su compromiso con la historia y con el legado de la Legión, integrando esta conmemoración en su propia identidad colectiva.
Caminar para recordar
Los 105 kilómetros recorridos no fueron solo una distancia física. Representaron cuatro décadas de historia, de transformación y de continuidad. Cada paso fue una forma de homenaje, cada tramo una reafirmación de valores que siguen vigentes.
La marcha conmemorativa del XL Aniversario ha demostrado que recordar es un acto activo. Es caminar, esforzarse, reunirse y rendir homenaje. Es también reconocer el papel de asociaciones como la Hermandad “El Blocao”, cuya labor silenciosa y constante contribuye a mantener vivo el vínculo entre pasado y presente.
En definitiva, esta marcha ha sido una lección de historia vivida, de compañerismo y de compromiso con la memoria colectiva. Y, sobre todo, ha sido una demostración de que cuando la tradición se comparte, se convierte en patrimonio común.
Enrique de Vivero Fernández. Coronel (R.)
Presidente de la Hermandad Provincial de Legionarios “El Blocao”
Blog: generaldavila.com
16 febrero 2026