¿UN CRISTO LEGIONARIO? PREGUNTEN AL PUEBLO (General de División Rafael Dávila Álvarez)

v026mo01Humilde el origen de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte de Málaga, humilde su nacimiento y larga su espera hasta hacerse legionario y acoger a la muerte buena.

jpeg-23Cristo de la Buena Muerte hecho vida en la madera a través de las manos de aquel artista llamado Pedro de Mena. Todo comienza con una salida en la procesión de 1883. Después nada. Quedó solo el Cristo, acuñado el término menoso, y una esperanzada espera hasta el 22 de agosto de 1915 en que se constituye en Santo Domingo de forma oficial la Real y Pontificia Congregación de Culto y Procesión del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Soledad. Años de auge, duro trabajo y esperanza, mientras seguía la espera.

En los años veinte la muerte se instala en las portadas del quehacer diario. Es la guerra en África. Se muere cada día, de cualquier manera, en el olvido. Se desvía la mirada de la tragedia, el honor en ocasiones perdido.

Como si de un milagro se tratase, nace la Legión. Novios de la muerte a la que convierten en su más leal compañera. Los acontecimientos, la necesaria y buscada protección llevan irremisiblemente al encuentro.

ee1fa3b7e8d99d3fa79180b33789e25c_LEn 1927 los legionarios montan su primera guardia al Cristo de la Buena Muerte. Desembarcan en su búsqueda, lo convierten en compañero legionario, le dan escolta y desfilan por Málaga en 1930. Es el inicio del vínculo que, a pesar de los muchos pesares sufridos, llega con fuerza hasta nuestros días. A pesar de querer quemar con su odio la vida, aquellos que solo pueden quemar la madera. El vínculo proclama la victoria sobre la muerte. Y el Cristo de la Buena Muerte obra el milagro. Vínculo del pueblo con los legionarios, juntos siempre y más si cabe, el Jueves Santo. ¡Preguntadle a ellos! el porqué de aquella atadura alrededor de aquél madero donde está clavado El Cristo legionario.

Por ir a tu lado a verte…

No sé si lo entienden. Yo lo siento y lo entiendo pero me cuesta explicarlo; no sé hacerlo. Pregunten al pueblo, háganse pueblo o legionario, que es lo mismo, esa noche mágica del Jueves Santo.1313693838917

Morir debe tener una razón, un credo común, intemporal, indestructible, vencedor; un credo sencillo hecho en la humildad de la calle. Un credo para los momentos trascendentes. Ese es el vínculo indestructible que supera las ideologías y el paso del tiempo. Es la fuerte e inexplicable atadura entre el Cristo, el pueblo y los legionarios. Es el secreto que encierra la hermandad, el compañerismo, la amistad, el espíritu de unión y socorro, la dureza y el sufrimiento. No sé si lo entienden, pero ante todo no busquen una puesta en escena ni una representación. Pregunten al pueblo cuando a su vera pase el Cristo legionario.

Este milagro que ocurre cada Jueves Santo en Málaga ni escenifica ni representa, es simplemente un clamor, un grito de esperanza que dice que la muerte no es el final.

slide_346070_3631857_freeSobre hombros legionarios, sobre sus gargantas, su corazón y sus labios, sobre los que con su mirada siguen sus pasos, con aquel Cristo, el de la Buena Muerte, van todos nuestros muertos legionarios. Entender aquello es como intentar meter todo el agua del mar en un pequeño agujero hecho en sus orillas. El misterio se explica por sí solo cuando formas parte del mismo. Esto es lo que ocurre en Málaga el Jueves Santo. No le den más vueltas. Todos callan porque todos rezan mientras cantan. La muerte está ya muerta:

jpeg-1Por ir a tu lado a verte…”. Música de combate con la que se vence a la muerte.

Si quieren entenderlo pregunten al pueblo.

Silencio. Suele surgir después de los duros combates cuando sabes que tu vida concluye. Cuando la muerte en acecho te espera. Cuando no la llamas ni la huyes. Cuando le dices que puede venir cuando quiera. Cuando no tienes miedo a verla porque esperas en buena muerte resurgir a mejor vida. Por eso ni la llamas ni la huyes, puede venir cuando quiera.

Por ir a tu lado a verte mi más leal compañera

me hice novio de la muerte.

Puedes venir cuando quieras.

UNA PROPUESTA

mena647x300Este año es el Centenario de la fundación de la Real y Pontificia Congregación de Culto y Procesión del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Soledad de Málaga (1915-2015). Pocos años tuvo que esperar el Cristo de la Buena Muerte por sus legionarios. A Málaga fueron, se encontraron y allí vuelven cada año. El año 2020 será el Centenario de la fundación de la Legión. Esperemos que la Congregación de Mena cumpla la segura voluntad del Cristo de formar ese día junto a sus legionarios en el acto principal de esta celebración: 20 de septiembre de 2020.

Nuestro Cristo de la Buena Muerte debe presidir el Centenario. No es un legionario más ni se trata de un especial invitado. Es el más grande Caballero Legionario porque con Él están todos nuestros muertos legionarios.

Hay que ponerse en marcha.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

La Congregación de Mena celebrará en 2015 el primer centenario fundacional, fruto de la fusión de la antigua Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad (siglo XVI) con la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Á

13 pensamientos en “¿UN CRISTO LEGIONARIO? PREGUNTEN AL PUEBLO (General de División Rafael Dávila Álvarez)

  1. Numerosas cofradías durante la Semana Santa rompen el silencio con diferentes piezas musicales con las saetas. Pero existe una que para muchos españoles es el único e incomparable canto de la legión en homenaje a su Cristo de la Buena Muerte o de Mena en la ciudad de Málaga.
    Todos hemos escuchado o canturreado parte de esta dramática canción en la que amor y muerte forman un solo ser como la cara y la cruz de la misma moneda, la vida y la muerte una delgada línea las separa y el soldado vive en ella. Parece lógico que nuestra unidad más ofensiva y recia tenga esta canción como himno pero el cómo se creo es un incógnita para casi todos los españoles.
    Se produjo la muerte en combate del primer legionario en Beni Hassán, era el cabo Baltasar Queija de la Vega que acababa de perder a su novia. En los días previos mostraba a sus compañeros su deseo de no sobrevivir a su amada, comentándoles: “¡Ojalá la primera bala no tarde mucho y sea para mi corazón, para reunirme pronto con ella”. Fue el primer novio de la Muerte.
    Fidel Prado Duque, un afamado letrista de cuplés, emocionado por la dramática historia de amor escribió unos versos sobre ella. Le envió la letra a su amigo el compositor barcelonés Juan Costa Casals, el cual doto de música a sus versos.
    El autor se encontró en la castiza calle Montera de Madrid a la famosa cupletista Lola Montes, nombre artístico de Mercedes Fernández González a la que propuso cantar la canción cuya música aún no había escuchado. Le invito a una audición en el estudio de Modesto Romero donde todos crearon emocionados con la magnífica composición.
    Lola Montes añadió esta pieza a su repertorio y se dirigió a Málaga para comenzar su gira de variedades. Donde estrenó la canción en el teatro Vital Aza, resultando un increíble éxito. Entre los espectadores estaba la Duquesa de la Victoria que dirigía los hospitales de la Cruz Roja en África la que invito a Lola Montes a Melilla para insuflar moral patriótica a los soldados.
    Llegó en julio, la ciudad atestada de soldados en espera del futuro ataque del general Silvestre precisaban de diversión que levantase el ánimo. La cupletista actuó de telonera del famoso cómico Valeriano León, quitándole todo el protagonismo con su actuación. Apareció de repente vestida de enfermera interpretando el inigualable “Soy el novio de la muerte” el éxito fue total. Al poco los legionarios tomaron esta canción como suya, paradojas de la historia la obra vuelve a los hombres que la inspiraron, los verdaderos novios de la muerte… el pueblo llano.

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  2. Mi querido General: debido a que hay personas que han leído aquí y en otros medios las expresiones legionarias como «el novio de la muerte», «viva la muerte», «la buena muerte», etc… y lo confunden con el desprecio a la vida, el deseo de morir, etc.; permítame que que aproveche la ocasión de dar mi humilde opinión sobre el concepto legionario de la muerte.

    Una pequeña reflexión sobre el concepto legionario de la muerte:

    La muerte es algo de lo que nadie puede escapar, porque es algo que sigue a la vida y el legionario lo sabe. Las personas se preparan para no sufrir y el legionario se prepara, con dureza, para sufrir.
    La sociedad moderna ha alejado su mirada de este problema tan fundamental. Para la mayoría de las personas, la muerte es algo a temer, algo terrible, la ausencia de vida, algo hueco y vacío. Y la muerte ha llegado a ser considerada incluso como algo «antinatural»… pero el legionario a hecho de la muerte algo natural: “su novia”.
    ¿Qué es la muerte? Podemos intentar ignorar estas preguntas, muchas personas lo hacen; pero si ignoramos la muerte, creo que estaremos condenados a vivir una existencia poco profunda, a vivir insatisfechos, espiritualmente hablando. Puede que hasta nos convenzamos a nosotros mismos de que, de alguna manera, haremos una transacción con la muerte «cuando llegue el momento”. El legionario la tiene permanentemente presente, la respeta y está siempre dispuesto a aceptarla, por eso su existencia es profunda y vive satisfecho espiritualmente pensando en su Cristo de La Buena Muerte.
    Algunas personas se mantienen muy comprometidas en un sinfín de constantes tareas que le evitan pensar en los problemas fundamentales de la vida y la muerte. Pero en semejante estado mental, la alegría que sentimos es, en fin de cuentas, frágil y se encuentra ensombrecida por la presencia ineludible de muerte. Enfrentarse al problema de la muerte puede ayudar a traer verdadera estabilidad, paz y profundidad a nuestras vidas; como lo hace el legionario…
    En términos muy prácticos, la muerte es necesaria. Si las personas vivieran para siempre, tarde o temprano empezarían a anhelar la muerte. Sin la muerte, enfrentaríamos gran cantidad de nuevos problemas, desde la superpoblación hasta el hecho de que las personas tuvieran que vivir para siempre en cuerpos avejentados. La muerte hace espacio para la renovación y la regeneración.
    La muerte debe, por consiguiente, agradecerse tanto como se agradece la vida, como una bendición. No hay ninguna razón para temerle a la muerte, para odiarla o para buscar desterrarla de nuestras mentes.
    La muerte no discrimina, nos despoja de todo. La fama, la riqueza y el poder son todos inútiles en los solemnes momentos finales de la vida. Cuando el momento llega, en lo único que podemos confiar es en nosotros mismos. Ésta es una confrontación imponente ante la cual nos presentamos con la sola armadura de nuestra cruda humanidad, del registro real de lo que hemos hecho, de cómo hemos escogido vivir nuestras vidas. Y el legionario abandonándolo todo, al seguir su Credo, está más dispuesto a los nuevos valores.
    Para morir bien, uno tiene que haber vivido bien. Para quienes han vivido fieles a sus convicciones, para quienes han trabajado por llevar felicidad a los demás, la muerte puede venir como un placentero descanso, como un sueño bien ganado después de un día de agradable ejercicio. Y el legionario lo sabe y por eso está dispuesto a dar la vida por su bandera, su patria y sus conciudadanos; y como está preparado, con su bayoneta cuerpo a cuerpo.
    El estar consciente de la muerte nos permite vivir cada día y cada momento lleno de agradecimiento hacia la incomparable oportunidad que tenemos de crear algo durante nuestra estancia en la Tierra. Creo que para disfrutar verdadera felicidad debemos vivir cada momento como si fuese el último. El presente nunca volverá. Podemos hablar del pasado o del futuro, pero la única realidad que tenemos es este momento presente. Y el confrontar la realidad de la muerte realmente nos permite generar creatividad ilimitada, valor y alegría en cada momento que vivimos.

    Nuestro Cristo lo dio todo por la Gloria del Padre… Por todo ello el legionario, que no teme a la muerte, se permite el lujo de gritar. ¡¡¡ VIVA LA MUERTE !!!

    Si esta pequeña reflexión ayuda a entender algo el significado de la muerte para un legionario, me doy por satisfecho.
    Esperando me perdone, una vez más, y dándole las gracias por la oportunidad, reciba nuevamente un fuerte abrazo legionario.
    Pedro Motas

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  3. Totalmente cierto mi General.

    Nuestro cristo de la buena muerte, debe ser el primer legionario y ser en centro del centenario.

    un fuerte abrazo y disfrute del Jueves Santo

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  4. Mi general: antes de fundar la Legión, Millan Astrain fue entrevistado por un periodista para un diario madrileño, donde manifestó cuales eran los idearios legionarios.
    Aquella entrevista fue publicada hace unos veinte años por El Munido, en un facsímil que fotocopiaba a aquel antiguo diario cuyo nombre no recuerdo. El Mundo, durante unos meses edito copias de aquel diario a modo de remembranza histórica…
    ¿Sabe a que me refiero? ¿puede Vd. Indicarme donde se publicó la entrevista al fundador de la Legión?
    Blas broto

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  5. Mi mas sincera felicitacion al Gral. Davila por la hermosa exposición sobre la Hermandad de Mena y su relación con la Legión y el Cristo de la Buena Muerte.

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  6. Soy un caballero legionario un novio de la muerte en cuerpo y alma me llamó Juan José Sanchez Florido hijo de legionario y demás familia amo mi bandera y mi país y lo doy y dare todo por ello y estoy orgulloso de pertenecer a la gran familia de la Legión y de tener esa pasión y amor por nuestro Cristo VIVA LA LEGION VIVA ESPAÑA

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  7. Estimado General,

    Mi nombre es Juan, y soy natural de la provincia de Barcelona. Quería decirle que aquí en Cataluña, el pasado jueves (24-3-2016), se vivió el misterio del Cristo de la Buena Muerte. El sacerdote que organizó la procesión, el Padre Custodio Ballester, hizo el servicio militar en los Boinas Verdes. A diferencia de lo que ocurre en otros lugares como Málaga, aquí se tuvo que realizar el acto en medio de una atmósfera hostil, en plena ofensiva separatista, y con las autoridades locales en contra, que llegaron a prohibir la procesión. Pero un puñado de valientes legionarios, de la Hermandad de Antiguos Legionarios de Barcelona, arropados por centenares de personas, salieron de nuevo a defender a Cristo y a España, demostrando una vez más que a la España Católica no hay quién la pare. Dado la situación anticristiana y antiespañola actual, fue emocionante ver desfilar a la Legión y a su Cristo, entre gritos de viva España y viva la Legión.

    No todo está perdido en Cataluña. Aún quedamos patriotas aquí. Lo que ocurre es que el gobierno de España hace décadas que prácticamente nos ha abandonado. Por favor, ustedes no se olviden de nosotros. Les necesitamos.

    Pongo aquí el vídeo donde aparece íntegramente lo que ocurrió ese día. Es realmente emocionante.

    Gracias General.

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