ESPIRITU DE COMPAÑERISMO (Teniente General Emilio Pérez Alamán)

batalla-de-edchera-1 (1)Los Ejércitos de España son herederos de una tradición que desde hace siglos ha forjado lo más profundo del alma del soldado español. Es por eso, que pese a las muchas circunstancias que han pretendido y pretenden alterar esta realidad, no consiguen romper el molde intangible de sus valores como: el amor a la Patria, el valor, la abnegación y la capacidad de sacrificio, entrega sin límites y el compañerismo que es en el que fijaré mi trabajo de hoy.

Ya desde las Academias,Escuelas y Centros de Formación, con las mismas o similares expresiones, los jóvenes aspirantes a Oficial y Suboficial, al igual que los reclutas, recibíamos el mensaje indeleble de “Sentir un noble compañerismo, sacrificándose por el camarada”. Más adelante en el Ideario de las Unidades este valor seguía siendo recordado, mantenido y sobre todo practicado. Porque para el mejor cumplimiento de la Misión, es tan imprescindible sentir el apoyo del compañero como darle la seguridad de que siempre tendrá a su lado a su hermano de armas.

oracion-paracaidistaPor ello el Espíritu de Compañerismo, desde su expresión más sencilla del Ideario Paracaidista: Ayudaré al débil” a la más compleja y exigente del Credo Legionario: “Con el sagrado juramento de no abandonar jamas a un hombre en el campo hasta perecer todos”, deja bien claro lo más íntimo y sagrado del sentir y hacer del militar.

El compañerismo que, afortunadamente, no es exclusivo de las Fuerzas Armadas, tiene en éstas un carácter totalmente intensivo aunque, desgraciadamente, se encuentren excepciones que confirman la regla.

Este compañerismo, asumido y practicado en su grado más alto por los componentes de los Ejércitos, encuentra su máximo exponente en los momentos más duros y difíciles del soldado, como es el combate y las situaciones en las que no existe otra alternativa que el apoyo mutuo en la Unidad para cumplir la misión asignada.espiritu_compi

Pero ese mismo espíritu de camaradería transciende más allá de las operaciones. Por eso desde muy antiguo es preocupación especial de los militares no olvidar a los más débiles y necesitados que sufren las consecuencias de la entrega total de los hombres y mujeres que dedicaron sus vidas y condicionaron las de sus familias, por defender la Patria y a sus compatriotas hasta el último sacrificio, renunciando voluntariamente a todos los derechos a cambio de la íntima satisfacción de cumplir con su deber.

El hecho de que una parte importante de la sociedad nacional no entienda este sentimiento íntimo de servicio altruista, asumido por miembros de dicha sociedad en beneficio de la seguridad y por ende de la libertad de la Nación y sus ciudadanos, es la razón por la que no se les entienda y por tanto que no se les atienda adecuadamente. Esto es lo que podemos definir como falta de conciencia, que no de cultura, de la Defensa Nacional.

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NUESTROS VETERANOS

Como decía más arriba, la preocupación de los Ejércitos por los más necesitados, hizo que aparecieran instituciones para apoyar a quienes, como consecuencia de lo expuesto, precisaban de la ayuda del conjunto de la sociedad a la que servían. Así nacieron los Cuerpos de Mutilados, que con los cambios políticos han ido transformándose y adaptándose, los Patronatos de Huérfanos, Hermandad de viudas, Hermandad y Asociaciones de Veteranos y Retirados…, todos con el fin de prestar el apoyo moral y material a los más débiles de la Institución.

Con el tiempo y en busca de una mejor atención, también se constituyó la Dirección General de Asistencia Social en los Ejércitos, en la actualidad Dirección de Apoyo al Personal, que se esfuerzan especialmente en asistir a los mayores y dependientes.

Si recapacitamos en lo expuesto en los párrafos precedentes, considero necesario e imprescindible que este apoyo sea prestado por los propios Ejércitos, dado que siendo los beneficiarios de la familia militar, entienden y sienten la ayuda que se les presta, más como una demostración del Espíritu de Compañerismo en el que han vivido, que como la ayuda social que se proporciona al conjunto de la sociedad.

Bien es cierto que, consecuencia de la falta de conciencia de Defensa ya mencionada, los recortes continuados del Presupuesto en este Capítulo hacen tambalear este cometido de las Fuerzas Armadas, al reducir el Ministerio el 0,7% de la masa salarial que por norma dedicaba para el desarrollo de la Acción Social.gasto-defensa-presupuestos--644x362

La situación ha forzado a cerrar residencias de Atención a Mayores del Ejército de Tierra, desconozco lo sucedido en la Armada y el Ejército del Aire, y concentrar, con limitación de plazas, a los residentes en la Residencia situada en Guadarrama.

Pese a esta reestructuración, los medios para su atención vienen disminuyendo progresivamente, lo que añade dificultades al ya complejo cometido asignado a su Director. Por lo cual se debe reconocer la labor profesional y humana que llevan a cabo, a pesar de todo, los Coroneles Directores a los que conozco personalmente y por conocerlos no los menciono por sus nombres, seguro de que no contaría con su aprobación. Pero doy fe de que todos ellos han practicado y practican día a día el Espíritu de Compañerismo más exigente con nuestros mayores.

También es de justicia alabar la labor que desarrollan tanto los Oficiales y Suboficiales allí destinados y una gran mayoría de los funcionarios y personal contratado en la dura tarea a la que se enfrentan diariamente, que les exige no solo profesionalidad y dedicación, también afecto y calor humano.

scan0001 (1)Sin embargo, por desgracia, no puedo pasar por alto el punto negativo que, a tanta entrega, pone la representación de la UGT del Ministerio de Defensa, no solo por no contribuir con su trabajo al mejor funcionamiento posible del Centro, si no por dificultar, con su comportamiento, el adecuado rendimiento del mismo. Los miembros de este Sindicato se han equivocado con su visceral reclamación de derechos donde lo que impera es el permanente cumplimiento de los deberes, incluso más allá de lo exigible.

Al constante incordio y presión sobre el Director se une el enrarecimiento del ambiente entre compañeros de trabajo, cuando lo que debe prevalecer es el apoyo mutuo para superar la crudeza de la labor que tienen encomendada. Pero no se puede pretender que estos principios y motivaciones lo entiendan mentes que describen en un panfleto como especie “carroñera”, a los que hacen su trabajo con dedicación y posiblemente el de ellos

Termino la referencia a esta más que desagradable e intolerable situación, haciendo mención a la convocatoria hecha por estos personajes de la UGT del Ministerio de Defensa para el pasado 12 de Marzo con las siguientes pancartas:

NO SOMOS SOLDADOS” : Es verdad, ni se parecen

SOMOS EMPLEADOS PUBLICOS”: Para ello hace falta más dedicación

NO TENEMOS REALES ORDENANZAS”:Necesitan un Código de

Ética y Moral

Para terminar, la convocatoria exclama:

¡QUE NOS DEVUELVAN LO QUE NOS HAN ROBADO!”scan0002

Esta exclamación me hace dudar si la concentración era frente a la Subdirección General de Personal Civil del Ministerio o frente a la Sede de su Sindicato.

En fin, creo que esta situación es tan grave como poner al zorro a guardar el corral y pienso que el Director no tendrá la capacidad suficiente para resolverla.

Sugiero a quien corresponda, poner en práctica el ESPIRITU DE COMPAÑERISMO DEL CREDO LEGIONARIO.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R)

6 pensamientos en “ESPIRITU DE COMPAÑERISMO (Teniente General Emilio Pérez Alamán)

  1. Cierto y seguro, mi querido General.
    Vivimos en una sociedad sumida en una profunda crisis moral. El espíritu del Credo Legionario impulsa al legionario en su lucha contra la apatía que todo lo envuelve, no contabilizando las horas de trabajo porque está acostumbrado a no contar los días, ni los meses, ni los años. No le asustan los retos ni las misiones difíciles porque nada es comparable con llegar a la bayoneta. Si tiene dificultades, sabe que al grito de ¡A mi la Legión! aparecerán cientos como él dispuestos al trabajo y al sacrificio.
    La Legión es el apoyo mutuo, la seguridad en el de al lado y en el otro. Pero no basta con el compañerismo, que crea unidad militar, ni con la amistad, que crea solidaridad humana; hay que llegar más allá por el compañero, por el amigo que pide auxilio. El Legionario no es un juez o un fiscal. El Legionario no enjuicia, ayuda a los suyos siempre porque son suyos; de la misma manera que ama a la Patria o a su madre, sin más razones, ni más juicios.
    ESPÍRITU DE COMPAÑERISMO: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos. El espíritu de compañerismo es maravilloso; ilumina los senderos de la vida, irradia buenos sentimientos y posee incalculable valor. Ser buen compañero es buscar comprender, apoyar y ayudar a los demás sin buscar algo a cambio. Se basa en una actitud de colaboración que es compartida por todos en un grupo. El compañerismo es un valor que puede destinarse a cualquier persona del grupo, independiente del grado de amistad que se tenga con ella. Y ese compañerismo lleva a la amistad.
    ESPÍRITU DE AMISTAD: De juramento entre cada dos hombres. Esa fiel y honda amistad que pregona nuestro credo no es tomarse un par de copas en solaz esparcimiento, ni compartir un cigarro, ni contarse los secretos que del pasado y presente todos los hombres tenemos. Ese afecto espiritual es mucho más legionario, mucho más que todo eso de invitarse mutuamente, de prestarse algún dinero o congeniar por tener afines temperamentos.
    La verdadera amistad y el desinterés sincero que trata de reflejar con torpeza el intelecto tiene tan hondos matices como colores el cielo, como tonos la armonía, como gestas nuestro Imperio. Radical que significa todo lo noble y lo bello en un fraternal sentir cuya abnegación y celo hermana motivaciones de elevados sentimientos, por recios determinantes de comprensión y desvelos.
    Nos ciñe, ampara y guía, condicionando su esfuerzo a encaminarnos por limpios y justos entendimientos, separando el bien del mal con rectitud y acierto que prevalece en la firme convicción de sus ejemplos.
    En la cruz ardiente y viva de tus brazos y tu pecho que no espera nada a cambio aunque se da por entero, se consagra eternamente la fe de tu juramento. ¡Espíritu de amistad, clavel reventón del Tercio!
    Y, como siempre, un fuerte abrazo legionario paracaidista.
    Pedro Motas

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  2. Cierto Pedro, como buen conocedor del Ideario paracaidista y del Credo Legionario, sabes que todos sus Mandatos y Promesas al igual que sus Espíritus se cumplen de igual forma en la guerra como en la paz porque en todas la situaciones encontramos compañeros más necesitados a los que dar nuestra ayuda y nuestro calor y no queremos que si alguien no quiere compartir ese compañerismo que se ausente de ese apoyo y se dedique a otra cosa y no se puede aceptar que encima exijan derechos en donde solo se cumplen deberes.

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  3. Efectivamente Sergio, con el permiso del General Alamán, me permito la libertad de hacer un comentario sobre su propuesta y la de Patricio, cuyo enlace ha puesto tan acertadamente.
    La crisis española es básicamente de valores y ello causa la incertidumbre de futuro.
    Aunque la mayoría prefiera las ilusiones falsas a la realidad, España se desliza hacia un desastre social sin precedentes, cuyo momento culminante está siendo la quiebra de los valores, a partir de lo cual nos espera, “un largo valle de sombras”, donde van a hacer agua todas las grandes conquistas sociales de los últimos años. Es evidente que la incompetencia, el sectarismo radical, y la carencia absoluta de sentido del Estado han acelerado el proceso.
    Pero es la actitud de hombres, como los españoles de hoy, que no quieren reconocer su propia decadencia y menos aún analizar las causas. ¿Cuáles son esas causas? Muchas y muy variadas, pero, sobre todo, la pérdida de unos ideales, de unos valores y de unas virtudes que han constituido el armazón, la sustancia misma de España; pérdida que ha conducido al debilitamiento del principio de autoridad, a la corrupción de las costumbres, a la disolución de la unidad familiar, a la proliferación del adulterio, del divorcio, del infanticidio y del aborto, y, como consecuencia de todo ello, a un descenso vertiginoso de la natalidad, es decir, a una especie de suicidio colectivo de los “progres” de estos tiempos.
    En esta época, los hijos son “pacifistas”; no quieren alistarse en las Fuerzas Armadas, ni hacer carrera como soldados. Les basta con disfrutar de una vida muelle, ociosa, de placeres fáciles,…una España cuya población, envejecida, es cada vez más escasa.
    Frente a una sociedad sin valores, se lanza el cuádruple mensaje sobre el cual se ha construido todo lo bueno que ha tenido España: el mensaje de la libertad, el de la obediencia, el de la dignificación del trabajo, el del estudio y el sacrificio.
    La libertad: solo en la verdad podemos ser libres, y esa verdad incluye el desprendimiento de los bienes materiales; pues esos bienes no son fines, sino medios; y esos medios son los que tienen que ponerse en acción para ir creando vida, dignidad y naturaleza humanas. La mentira, el odio, la tibieza, el repudio ante el prójimo, todo eso, al final, esclaviza al hombre.
    La obediencia: es decir, la conciencia de que la libertad está ligada al deber más que al derecho; porque el derecho puede tender a una egoísta reclamación de beneficios para cada persona individual concreta; el deber, en cambio, es el sentido de la trascendencia, es aquello que logra que hacia los demás se vuelva mi persona, es aquello, en definitiva, que permite que los otros sean libres; que ese es el objetivo fundamental, porque una libertad puramente individual no tardaría de ser independencia; pero esa obediencia, ese juego del deber, no se asienta en la mente ni en la fuerza, sino en el amor y en el corazón.
    La dignificación del trabajo: lo único que dignifica el trabajo es que se haga pensando en lo que el prójimo necesita, pensando en lo que es el bien común; pero lo más importante es eso de haber aprendido a dividir la vida humana en cuatro etapas sucesivas a lo largo del día: tiempo de trabajo, de descanso, de estudio y de reflexión; porque en el trabajo, en el descanso y en el estudio la voluntad del hombre es la que manda, la que decide; la reflexión no es otra cosa que situarse en la presencia de uno mismo, empezar a reflexionar sobre sí mismo para poder hacer lo que realmente es justo.
    El estudio: incluye el saber. Es un mensaje muy adecuado para nuestros días. Indudablemente nosotros hemos equivocado el camino, creemos que el objeto de la ciencia es producir cada vez mejor técnica. ¿Técnica para qué? ¿para crear monstruos en la clonación? ¿para destruir vidas humanas sin dolor, según dicen, también sin sentido? Eso es sólo energía.
    Estamos ante un mundo nuevo. Dios quiera que sea un mundo mejor. La amplitud y la rapidez caracterizan la cultura de nuestra época. La tendencia en nuestros tiempos de exagerar el “Yo” o el “Nosotros” de formas sectarias es una verdadera crisis que amenaza la unidad de España.
    Existen unos principios, que pueden influir en lo característico del sistema educativo: La obediencia como norma principal para el aprendizaje, pedagogía de los hechos (ejemplo) como mejor recurso pedagógico, todo se regula según un orden jerárquico que abarca la vida cotidiana, lo comunitario prima sobre lo individual, la transmisión cultural como responsabilidad, la disciplina como espacio importante en la vida, todo comportamiento humano ha de tener una orientación moral.
    No se puede pensar en España olvidando su historia, renegando de los valores y principios; el abandono, el cortar con sus raíces, está precipitándola a la ruina, haciéndola débil y temerosa. La reciente crisis que azota a nuestro mundo está dejando en evidencia a los países, divididos y sin liderazgo, especialmente en Europa y concretamente en España. La principal causa de esa debilidad radica en el desierto espiritual en que se encuentra, debido a una falta de convicciones profundas y al relativismo estéril en el que se ha embarcado.
    Sin valores se desatan todas las bajas pasiones. Ahí es donde hay que buscar la causa de la inseguridad ciudadana, de la violencia de género, etc. Mucha responsabilidad tienen aquellos que promueven esta política insensata, como es el laicismo que pretende prescindir de Dios. Cuando Dios desaparece del horizonte de los hombres, como sucedió en las ideologías totalitarias del siglo pasado, la persona no es ni más libre, ni más feliz,…simplemente muere.
    Nunca como hasta ahora la humanidad había caído tan bajo moralmente. Siempre ha habido abortos, atentados contra el hombre, homosexualidad, etc., pero jamás hasta ahora se había intentado justificar lo injustificable y llamar bien al mal. Hoy día, no sólo se hace esto sino que se aplaude y se presenta como signo de libertad y de progreso.
    Pensar que todo lo que dictamina la autoridad civil es justo y bueno, es propio de estados totalitarios y no merece el calificativo de derecho, sino de arbitrariedad. Las leyes no son buenas porque fueron aprobadas dentro de la democracia, sino porque hacen bien al hombre y a la sociedad.
    En nuestras comunidades hay muchos que están, de un modo u otro, cautivos del alcohol, de las drogas, de las aberraciones sexuales, etc.
    La reacción del parlamento podemos situarla dentro de las opciones “políticamente correctas” que llevan al gobierno a colocarse de parte de lo que piensa la mayoría, representando a una minoría, para atraerse el voto, el aplauso y los parabienes de los suyos. De seguir las cosas así, la libertad de expresión se verá recortada. No respetar la libertad es grave y peligroso, propio del más crudo de los totalitarismos.
    Algunas ideologías pretenden imponerse por todos los medios posibles, no sólo a través de las leyes, sino también en la cultura y en la educación.
    Los regímenes así concebidos no pueden persistir por mucho tiempo, caen bajo el peso de sus propias contradicciones. Esta cultura, que está llevando a los españoles a su punto moral más bajo; caerá víctima de su incongruencia, y el juicio de la historia será severo contra este tiempo.
    Por eso necesitamos gobernantes que sean verdaderamente servidores del pueblo y de la verdad, y no de sus intereses electorales. Ello requiere capacidad para aceptar las críticas y hasta el rechazo de su gestión. La mayoría de nuestros gobernantes no están capacitados para gobernar porque no aman al pueblo sino a su cargo y por eso no legislan conforme a la verdad sino a los gustos de la gente, asesinando la verdad por lo políticamente correcto porque no saben amar ya que no pueden morir.
    Pidiendo disculpas a mis queridos Generales Alamán y Dávila por la extensión.
    Reciban un fuerte abrazo.
    Pedro Motas

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  4. Extenso y profundo análisis que comparto Pedro, en consecuencia resulta comprensible que las conclusiones no sean muy optimistas. Creo que compartimos lo erróneo de la frase tan repetida por los defensores del relativismo de que «hay que mirar hacia adelante»y que no es otra cosa que no querer que se recuerde lo que han hecho en el pasado inmediato, incluso en el presente actual, pretendiendo hacer creer que con la vista al frente vemos el futuro, cuando el futuro debe buscarse mirando hacia atrás para aprovechar las experiencias, no repetir errores y aprovechar los aciertos. En resumen, el futuro no se inventa cada día, se construye a partir de la historia que nos ha traído a nuestro presente.
    Ya sé que la realidad no contempla este razonable pensamiento y que los que proclamaban hace bastante tiempo aquello de «otro mundo es posible» y de forma similar lo de » existe otra España «, se han impuesto por el momento pero no será para siempre.
    Conocido el problema hay que trabajar para resolverlo. Por eso estamos aquí y aunque por edad retirados, » ni del todo ni de todo», como dice el General Dávila. Y debemos convencernos de que somos muchos más de lo que los interesados hacen que parezca y creciendo, Así que paso firme, sacando pecho y arriba la frente.
    No quisiera que me creas un ingenuo, soy consciente de que la situación no es fácil, más bien difícil, pero como decimos los paracaidistas «NINGÚN OBSTÁCULO SERÁ TAN GRANDE QUE NO PUEDA SUPERARLO» Un fuerte abrazo y a continuar aportando ideas y creando inquietudes-

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