ALGUNAS IDEAS RESPECTO AL SEPARATISMO ( II ) (General de División Juan Chicharro Ortega)

barcelona-independenciaLa gravedad de lo que está por acontecer, en los próximos meses, en Cataluña, obliga a insistir y reiterar ideas, ya expuestas con anterioridad por quien les escribe – y otros muchos – una y otra vez. Todo cuanto se escriba y difunda es poco ante la amenaza que se cierne sobre nuestra Patria.

En su Tratado de la Guerra, Clausewitz decía que la guerra era la continuación de la política por otros medios. Aplicando aquello de que el orden de los factores no altera el producto podríamos decir lo contrario. Es decir, que la política es la continuación de la guerra por otros medios. Si esto fuera así cabría reflexionar sí los principios aplicados a las contiendas armadas pueden ser considerados de aplicación a las relaciones sociales y políticas en las que se desenvuelve una sociedad.15-14-clausewitz-foto

No hay duda que si una asociación compuesta por personas de una misma ideología – en este caso, los secesionistas catalanes – tiene la posibilidad de decidir y ejecutar sus planes para alcanzar los fines para los que se ha constituido , a pesar de la voluntad o deseo de sus adversarios, tiene lo que se conoce como libertad de acción, y si al mismo tiempo es capaz de conseguir la concurrencia de acciones y planes de cuantos elementos participan en la escena social, para la consecución del fin anhelado, podemos considerar que obtendrá una baza decisiva cara al alcance de éste. De la misma forma, si los nacionalistas separatistas saben aprovecharse de los éxitos obtenidos, beneficiándose de la minoración de las capacidades del resto de los españoles, estarían en condiciones óptimas de alcanzar su “victoria”.

Clausewitz en estado puro aplicado a la política.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. Lo que está sucediendo hoy en Cataluña es real. Por desgracia, hoy, un elevado número de catalanes asumen como deseable la segregación de Cataluña de España y constituir una nueva nación. Las incontables muestras que en forma de manifestaciones vemos casi todos los días son una realidad que no se puede obviar. Sin embargo leo y observo reacciones que minimizan este hecho y tan solo aspiran a solucionarlo mediante la aplicación estricta de la Ley, si bien siempre desde una posición relativista, ya que no pierden de vista nunca sus posiciones de partido y sus intereses.Parlamento-Cataluna-aprueba-ley_sucesion_MDSVID20140919_0196_7

En un Estado de derecho las normas están para cumplirse, y así deberá ser, pero nadie piense que esta actitud dará solución a un problema nacional y menos desde la debilidad con la que se defiende aquel.

Que en Cataluña ha existido siempre un cierto sentimiento nacionalista segregador es algo que no se puede negar, si bien, hay que ser claros, circunscrito históricamente, hasta ayer, solamente a una minoría de la población. Eso sí, una minoría dominante que ha sabido en los últimos tiempos ciertamente manipular y adoctrinar hasta límites insospechados al conjunto de la población. Y he aquí el problema. Lo han hecho muy bien.

Hoy, nos encontramos con la realidad de que determinadas élites sociales han conseguido que la identidad nacional española atraviese una de sus peores crisis históricas. Y por cierto, no olvidemos que parte de esas élites, en concreto algún sector de la burguesía, es la misma que fervorosamente recibía y agasajaba con entusiasmo, no hace mucho, al mismísimo General Franco, lo que pone de manifiesto que en el fondo lo único que le interesa es la defensa de sus intereses particulares y nada más. Es la historia de siempre en la que las masas populares son manejadas al arbitrio de los que detentan los instrumentos del poder, en especial los de la opinión y la educación.

Lo que ha sucedido en Cataluña –todo cuanto digo es extrapolable también al País Vasco– es simplemente que su población ha estado sometida a un intenso adoctrinamiento en el que las ideas nacionalistas se han incrustado en su núcleo hasta extremos preocupantes.

Pleno-del-Parlament-de-Catalun_54363030436_51351706917_600_226Cataluña ha sido objeto de una especie de guerra sicológica de carácter doctrinal y sectaria que ha movilizado emociones a través de las ideas influyendo en los comportamientos individuales y colectivos.

Vaya por delante que si el adoctrinamiento en las sociedades democráticas no va acompañado de agresividad, exclusión, intransigencia ni confrontación social es algo absolutamente legítimo. El ser humano necesita doctrina para alimentar su conciencia y guiar su conducta a lo largo de la vida.

Ahora bien, aquí no ha sucedido nada de esto. Todo lo contrario. El problema del adoctrinamiento al que nos enfrentamos es que determinadas políticas nacionalistas al amparo de la inacción de muchos responsables – todo hay que decirlo – han impartido su doctrina recurriendo a procesos que rayan en la imposición, la manipulación y el engaño no dejando libertad de opción a los catalanes que están siendo objeto de cambio de ideas, creencias o valores.

El ensañamiento con la nación española ha alcanzado límites inconcebibles a través del uso continuado de la mentira y la tergiversación de la historia. Y, lo que es peor – lo repito – ante la inacción de aquellos, que ofuscados con solucionar sus problemas de partido, no han sido capaces de evitarlo, mientras que otros se avienen a todo tipo de componendas. En ambos casos la terminología militar considera esta situación como muy cercana a la rendición.ANTIGUO-RECORTABLE-DEL-REGRESO-A-GERONA-DE-LOS-VOLUNTARIOS-CATALANES-DE-LA-GUERRA-DE-AFRICA-DIA-14-DE-MAYO-DE-1860-Imprenta-Pla-Dalmau-de-Gerona-295-x-395-cms

A mi todo este proceso me recuerda, en gran medida, lo que la historia nos enseña del nacional socialismo en la Alemania de los años treinta. Sin duda Leni Riefenstahl hubiera sido feliz de haber podido filmar todo este proceso y sus manifestaciones públicas, por ejemplo, las dos últimas «Diadas» y no digamos las que se nos vienen encima a partir del próximo 11 de septiembre y 27 del mismo mes.

En la Alemania nazi el Estado totalitario se constituyó en el depositario máximo de los mecanismos de adoctrinamiento a través de la educación, en los procesos de socialización primaria. Todo el Estado se volcó en adoctrinar a su población para que aceptaran el estatus político de su nación aislando a aquellos disidentes opuestos al curso de los acontecimientos.

Lo que vemos en las expresiones de todos aquellos que han vivido reverencialmente las «Diadas» es algo «deja vu».

El adoctrinamiento de la población catalana ha conseguido efectos sobre ésta que rayan en la abducción. Basta con observar como recientemente hasta renombrados deportistas que siempre han defendido los colores españoles con entusiasmo se decantan ahora por las posiciones separatistas. Esta es la realidad y negarlo sería necio.

¿Recuerdan a los Gasol, Pique, ……etc, cantando aquello de » yo soy español»…. ? ¿ y a Xavi gritando Viva España?

¿Es que son unos cínicos o tienen miedo?

En absoluto. Son el producto típico del adoctrinamiento. Están abducidos.

Sin embargo, a partir de este reconocimiento, de ninguna manera cabe la posibilidad de caer en la tentación de rendirse a esta evidencia, por su inconsistencia histórica e ilegal. Es hora de mantener la vigencia de valores superiores como son de una parte los del imperio de la Ley y de otra – a ver si se entera alguien – que Cataluña es España desde hace 500 años, y que no se puede romper por los anhelos interesados de unos pocos Iluminados que han sabido manipular, adoctrinar y abducir a una población susceptible a todo ello con tanta facilidad.Lamina-extraída-de-la-HISTORIA-DEL-GENERAL-PRIM.-BATALLA-DE-CASTILLEJOS-1-723x1024

Y, ¿ahora qué?

Ante todo cumplir la Ley con todas sus consecuencias, pero a partir de aquí se deberán establecer cuantas acciones sean necesarias para que la verdad y el sentido común recuperen su sentido en la sociedad catalana.

Hay que denunciar las tentaciones de todos aquellos que suplantan las conciencias de los catalanes con ideas que convergen con sus programas políticos a fin de manejarlos como simples objetos de su política.

Una detallada lectura de lo que el lingüista Noam Chomsky –profesor emérito en el Instituto Tecnológico de Massachussets– desarrolla a propósito de las «Estrategias de Manipulación Mediática » puede dar luz a aquellos que aún no han sabido comprender qué es lo que ha pasado en Cataluña.

Todo está clarísimo y es de libro. Es arriesgado que los responsables del mantenimiento de la unidad de España se mantengan a la defensiva y vayan siempre un paso por detrás de las ideas secesionistas. Siguiendo a Clausewitz, otra vez, recordemos que la inacción es incompatible con la acción del mando y esta sólo conduce a la derrota.

Daría lo que fuera por estar equivocado, pero el espectáculo al que vamos a asistir a partir del próximo día 11 de septiembre y de lo que vendrá después me temo que me va a dar la razón.

General de División Infantería de Marina (R) Juan Chicharro Ortega

9 pensamientos en “ALGUNAS IDEAS RESPECTO AL SEPARATISMO ( II ) (General de División Juan Chicharro Ortega)

  1. Esa preocupación que nos expone mi general me atrevería a decir que la sentimos la inmensa mayoría de los que por este blog nos asomamos. Y no es nueva, que ya son décadas que el devenir político de la Patria preocupa. La derrota (en termino marino) nos dirige desde hace tiempo a aguas turbulentas y en zona poblada de arrecifes.
    Menciona usted a Noam Chomsky que junto con otro profesor universitario estadounidense escribe un ensayo en el que rebela la manipulación interesada de los medios de comunicación y que, a mi juicio, no es más que una herramienta más, actualizada si se quiere dados los avances tecnológicos, de los procedimientos de Granszi que también usó, en su momento, la magnífica propaganda de la COMINTERN y que hoy utilizan sin recato aquellos que alcanzan los hilos de poder y no solo en los gobiernos.
    El DERECHO (con mayúsculas) parte de la Constitución de 1978 y engloba la legislación que la desarrolla. Y no se puede negar que ha tenido ciertos condicionamientos que ponen en duda la sublimidad de la POLÍTICA (también con mayúsculas): “posibilitar el progreso social con justicia, libertad, dignidad y seguridad”.
    La quiebra o la laxitud de cualquiera de esas cuatro condiciones, inevitablemente quiebran la unidad y ponen en riesgo la paz social.
    Alargaría mucho e indebidamente este comentario la reflexión que argumente lo que antecede, pero la empírica política de estas cuatro últimas décadas, demuestra que no solo han sido los separatistas quienes han abducido, tal y como usted señala, también lo han hecho con gran parte de la sociedad los partidos que se han turnado en el Ejecutivo y Legislativo. Amén de la sectaria revisión de la inmediata historia, en la que todos han colaborado, se ha hecho verdad aquella frase de que “quien se mueve no sale en la foto”. Entre otras circunstancias que usted apunta, el permanente rifirrafe partidario, la disciplina de partido y el sistema electoral de listas cerradas provocan que en el legislativo solo quepan quienes aceptan el juego, los que dudan o emiten críticas, o son apartados o quedan enmudecidos.
    Eso ha dejado sin voz a la sociedad. Lo que se da en definir como partidocracia la ha anulado absolutamente. Y sin voz es imposible que la sociedad pueda manifestar nada. Creo firmemente en aquella definición de democracia de Franco: “La verdadera democracia es averiguar lo que el pueblo desea y necesita. Y tratar de conseguirlo” amen de esa añorada y hoy dudosa, independencia de las Instituciones capitales del Estado.
    El corolario final en relación al futuro inmediato que preocupa, es que la organización territorial y los “Estatutos Comunitarios” se han manoseado en la trastienda. Y claro, así sucede.
    A sus órdenes

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  2. Enrique como el General Chicharro está sin conexión soy yo el que ocupo su lugar para agradecerte tu comentario. Absolutamente de acuerdo. Brillante. Gracias Enrique.

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  3. Buenos días, General Dávila y General Chicharro. No cabe duda, “Todo cuanto se escriba y difunda es poco ante la amenaza que se cierne sobre nuestra Patria”, pues no nos estamos jugando un momento político, que siempre es reversible, sino un momento histórico, irreversible y, además, significante de la descomposición de nuestra Patria, pues Cataluña juega como la primera ficha en caer de un juego de dominó, tras la cual caerían muchas más. Este es el momento que vivimos, y no si esta vez gana las elecciones fulanito o menganito. No estamos ante la puesta en almoneda de la gestión temporal de los asuntos públicos, sino de la supervivencia ante la Historia, y nuestras acciones de ahora darán cuenta de nuestra medida ante las futuras generaciones. Nos toca a nosotros no porque lo deseemos, sino porque somos los que aquí estamos.
    Siendo que nos impulsa la misma causa, General Chicharro, no quisiera alargarme haciendo un comentario sobre todo lo expuesto en su artículo, con el que me hallo de acuerdo en su conjunto y en muchas de las particularidades del mismo, como no podría ser menos, sino, humildemente, intentar matizar alguno de los “hitos” del mismo, como hice en su artículo anterior.
    En primer lugar, diré que el adoctrinamiento en la ilegalidad y en la ilegitimidad no es de recibo, se presente en forma de “sugerencia” o en forma de imposición. En este sentido, denunciaré que el separatismo conoce bien los instrumentos de hacer pasar la imposición como un clamor popular y, aún si fuera esto, tampoco sería aceptable, por ilegítimo, pues existen derechos sobre los cuales no se puede hacer encuesta (por ejemplo, el derecho a la vida, el derecho a la propiedad, el derecho a la Patria…). Uno de los instrumentos es, precisamente, el que lleva a considerar que “Las incontables muestras que en forma de manifestaciones vemos casi todos los días son una realidad que no se puede obviar”, manifestaciones que están encaminadas a imponer sobre el conjunto el derecho ilegítimo de unos pocos y que son cuidadosamente (y costosamente) orquestadas para hacer parecer la parte por el todo, utilizando las modernas (y también las antiguas) técnicas de exhibición cuya finalidad es la de amilanar al contario y la de presionar al cercano para que se signifique en adhesión a “la causa” o quede marcado como enemigo de ella, además de que, al no recibir adecuada respuesta, la presión se ejerce a través del mecanismo conocido de “apuntarse a caballo ganador” (como lo ha mencionado, diré que esta fue una de las bases de la espontánea adhesión al Generalísimo por parte de quienes meses antes se peleaban por significarse en las manifestaciones contra él). En definitiva: son un circo que parece tener más pistas de las que tiene, cuya base es la organización en impunidad de una causa ilegítima e ilegal, al igual que se permitiera que una organización mafiosa tuviera control sobre un territorio (seguro que también podría hacer orquestación de su poder). No, no me impresionan, ni me amilanan, ni respeto su opinión.
    Tiene mucha razón haciendo analogía con el ascenso del nazismo. Pues este movimiento, al principio ridiculizado, se fue imponiendo de la misma forma que el separatismo, haciendo alardes circenses de fuerza (es famoso un desfile, frente a la casa de Hindenburg, dando vueltas y más vueltas, con antorchas, para impresionarle con un número inexistente) y de representación ilegítima (nazi=alemán; no nazi=traidor), subiendo escalón a escalón, ante una población que, en su mayoría, lo rechazó una y otra vez, hasta que se lo impusieron (no llegó a ganar nunca unas elecciones, pese a lo que se suele pensar, sino que fue nombrado a través de un cambalache político).
    ¡Qué más he de decir sobre esto!; está explicado en los principios de propaganda de Goebbels (para no alargar mi comentario con un “corta-pega”, pondré un enlace a los mismos:
    http://www.grijalvo.com/Goebbels/Once_principios_de_la_propaganda.htm
    No, General Chicharro, no me impresionan los felones, que por naturaleza son mentirosos y cobardes; si algo me impresiona es la Historia de mi Patria, que debería caer sobre sus cabezas. Y, si se trata de números, cuéntese a los españoles que tenemos derecho a la integridad territorial de nuestra Patria y a la mayoría de españoles de la región de Cataluña que se abstuvieron de participar en el aquelarre separatista de la “consulta”, mucho más numerosos que los que la impulsaron y que han vuelto a percibir la desidia, la indiferencia y el abandono por parte de quienes deberían garantizar sus derechos, el derecho de Cataluña a España y el derecho de España a Cataluña, y que, al cabo –menos los irreductibles- se sentirán expulsados de España no por los separatistas, sino por los que se muestran indiferentes ante su destino. Estos serían los que había que contar y con los que habría que contar, los que, todos los días, tienen que salir a la calle ocupada por el enemigo, que es poco pero poderoso, tan poderoso como el delincuente al que se le permite enseñorearse de lo que es ajeno y que, sin embargo, ante la primera acción en su contra, se esconde en donde puede. Pues no hay ley que valga, sin espada para advertir a quien la quiera burlar, y hasta ahora sólo se advierte al enemigo a través de misivas que, por no incluir acciones, este las interpreta –correctamente- como aquiescencia.
    Para finalizar (aunque tendremos que volver). El párrafo “Es arriesgado que los responsables del mantenimiento de la unidad de España se mantengan a la defensiva y vayan siempre un paso por detrás de las ideas secesionistas”, además de una corrección impecable, me recuerda a aquel dicho –creo que se atribuye a Napoleón- de que “quien se atrinchere tras sus defensas, perderá la batalla”. No cabe ser pusilánime, ni nosotros ni España se lo puede permitir.
    Reciban un cordial saludo.

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  4. Sigue el General Chicharro con dificultad de conexión aunque leerá el comentario de enorme interés que hace a su artículo.
    Me limito a agradecérselo y a invitar a todos a su lectura. Un fuerte abrazo. General Dávila.

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  5. Me gusta la moderación del artículo. Solo decir que quizá las pocas reacciones que ha habido frente a esta «ofensiva», han sido en muchos casos torpes y a destiempo. Los falsos argumentos (España nos roba, nos oprime etc. etc.) se combaten con buenos argumentos (nos unen muchísimas más cosas de las que nos separan). Cataluña forma parte de España, pero no porque nos empeñemos en ello, sino porque históricamente Cataluña y los catalanes han participado en todos los procesos históricos que han afectado a España. Hoy en día la cultura e identidad propiamente catalanes, están más que salvaguardados por las leyes y por la Constitución.

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  6. «Me gusta la moderación de su artículo….».
    Con su permiso, Mi General.
    Yo no he tenido la suerte de formar parte del glorioso Ejército Español, simplemente porque no he tenido vocación.
    Pero, si se me permite, me gustaría transcribir una reflexión que hice por escrito, en algún que otro medio, el día después del crimen de lesa Patria cometido en Cataluña y consentido, por activa o por pasiva, por las diversas instituciones del Estado.

    UN PASO AL FRENTE

    La mascarada de ayer ha permitido descubrir la podredumbre de nuestras Instituciones.
    Ni España, ni el Ordenamiento Jurídico Constitucional, fueron defendidos por ninguna, repito, ninguna Institución del Estado.
    El comportamiento cómplice y cobarde de todos y cada uno de nuestros representantes públicos, ésos que dicen defender a los ciudadanos españoles y su insoslayable Derecho a su Soberanía y, por ende, la Nacional, ha permitido que cientos de miles de idiotas, pero no por ello menos traidores, con el aval no revocado de la casta política catalana, hayan protagonizado en el día de ayer, ciertamente, una pantomima, pero no por ello un desafío a la sagrada unidad de España y a su ordenamiento constitucional.
    De nada vale invocar la excusa de que se utilizaron todos los medios de que dispone el Estado de Derecho, y ello, primero, porque es mentira, y segundo, porque, sencillamente, el Estado ha claudicado.
    Como jurista sé que la Ley tiene multitud de interpretaciones, pero resulta incontestable que si alguien la vulnera, la quebranta, debe ser detenido y puesto inmediatamente a disposición judicial.
    Ninguna, repito, ninguna Institución del Estado ha dado un paso al frente para detener el ya anunciado acto de secesión que, si bien se escudaba en un acto de mera participación ciudadana, todos sabemos que la finalidad del mismo es seguir una hoja de ruta cuyo fin último es la pretendida secesión de una parte de España, sirviendo, además, de ejemplo y acicate para otros territorios patrios que sólo esperan el disparo de salida para iniciar la carrera definitiva hacia la desmembración de nuestra Patria.
    Ni la Jefatura del Estado, ni el Gobierno de la Nación, ni ningún autodenominado representante de la Soberanía Popular, por no hablar de los hombres de uniforme, que ni siquiera merecen llamarse hombres, y que, para vergüenza de sus compañeros ya fallecidos, han deshonrado la gloriosa historia del Ejército Español, han tenido la vergüenza y el decoro de ponerse al frente para la defensa de, nada más y nada menos, la sagrada unidad de España y la defensa de su ordenamiento jurídico constitucional.
    Ahora vendrán con querellas, con acciones judiciales, pero todos sabemos que el mal está hecho y que el camino de la traición, con la connivencia de todos aquéllos, ya se ha iniciado y parece que deviene ya en un punto sin retorno.
    Y nosotros, ¿qué podemos hacer?
    Resulta evidente que el irresponsable allanamiento del camino para cierto grupo político que pretende, precisamente, parte de los mismos objetivos que los que ayer salieron a depositar una papeleta aunque fuese en una urna de cartón, supone otro pasito más para destruir lo que siglos y sangre compatriota han conseguido.
    No sé si al final seremos 300 o 3 millones, pero creo que vale la pena intentarlo, al menos para que nuestros hijos no nos echen en cara algún día que nos quedamos en casa, agazapados como conejos porque nos servía de excusa que a esa hora retransmitían el partido de turno por la caja tonta.
    ¡Españoles, es hora de despertar!
    ¡Frente a este gobierno de traidores!
    ¡Frente a esos mandos uniformados que no tienen ni un ápice de gallardía para honrar a sus compañeros y a España!
    ¡Frente a toda a esa ralea de politicastros, los que se fueron, los que están y los que vendrán, y que no son más que una pandilla de sátrapas y vendepatrias!
    Si olvidar, que todo hay que decirlo, al que debería estar al frente de nuestra Nación y dar la cara por ostentar la Jefatura del Estado.
    Frente a todos ellos, debemos levantarnos y alzar la voz en defensa de nuestras familias, de nuestra civilización y de nuestra Patria.
    Por siempre y para siempre….¡ARRIBA ESPAÑA!
    «…..y, si no, que Dios nos lo demande» (¿no nos suena)
    Francisco Pena

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