LA HORA DE LA SOCIEDAD CIVIL (Teniente General Emilio Pérez Alamán)

lasvocesdelpueblo11Grande era mi deseo de que ésta, mi única colaboración estival en el blog del General Dávila, tuviera un contenido veraniego y vacacional, incluso lúdico. Sin embargo, un año más, se ha repetido el tópico de que sea en esta estación cuando a los españolitos de a pie se les coloquen noticias, se tomen decisiones o sucedan acontecimientos no deseables para la mayoría de ellos. Se diría que con la intención de sus autores de colar a sus paisanos sus pretensiones o hechos consumados de forma que las perciban sin gran alarma social, ya que están entregados a su merecido reposo.

participara-cadena-Diada_TINIMA20130827_0506_21Pero no por esta circunstancia la realidad de lo que está pasando deja de ser importante y hasta grave para España y por tanto para todos los que, aún sabiéndolo, prefieren no alterar su descanso de chiringuito y esperar los acontecimientos a la vuelta, sin hacerse idea de que lo que se anuncia puede dejar gélidos a aquellos otoños calientes que anunciaban todos los veranos los hoy silentes sindicatos oficiales.

Son muchos los síntomas de que ésto apunta así y no son ganas de hacer de agorero para alterar los pocos días de vacación a quien tenga la suerte de sufrir los atascos en carretera o estar bajo una de esas miles de sombrillas playeras que nos transmiten las imágenes repetidas de todos los telediarios para recordarnos que hemos vuelto a la “Champions League”, aunque una cosa sea la comunicación política publicada y otra la realidad que los expertos reiteran sobre los muchos años que todavía restan para superar la crisis, debido a la Deuda Interna que ningún político menciona. En cualquier caso, el llamado estado del bienestar, al que se había llegado en base a prácticas tramposas de sucesivas burbujas, difícilmente se mejorará en bastantes decenios, debiendo aceptarse la realidad de que será imposible su total recuperación si a las reformas económicas no las acompañan otros principios morales, sociales y políticos como la honradez, la exquisita utilización social de los recursos y la excelencia en la selección de los dirigentes en todos los niveles de la Administración.Fachada

Por el contrario, estamos asistiendo al posicionamiento de aquellos que han hecho suya la cita: “El futuro no es más que el pasado que regresa” y contemplamos, lamentablemente sin gran asombro, como los cabecillas de aquellos “indignados” del 15-M, que ocuparon la Puerta del Sol madrileña en periodo electoral y posteriormente protagonizaron el acoso violento al Congreso de los Diputados, los tenemos sentados hoy en esos sillones directivos de las Administraciones autonómicas y locales, no para poner en práctica sus reclamaciones de aquella rebelión ciudadana, sino para hacer suyos los vicios que denunciaban. Eso sí con formas y conductas mucho más radicales y groseras que los anteriores.

Mov15M asambleaLo peor de que ésto sea así, es que haya sucedido en la mayoría de los casos con la complicidad del Partido Socialista Obrero Español, al que muchos españoles tienen como alternativa en la democracia española, una vez superado su fatal fracaso en los años 30 del pasado siglo por su alianza con los comunistas y la izquierda más radical. Sin embargo la colocación de un Presidente de Gobierno cuyo concepto de la Nación que gobernaba era discutible y discutido, así como su herencia no contrarrestada oportuna y adecuadamente, han propiciado muy mucho la situación en la que nos encontramos.

Dicho sea todo esto con la reserva que ya manifesté en Noviembre de 2011 (Revista Tierra Mar y Aire), sobre si el atentado del 11-M de 2004, que facilitó al Sr. Zapatero llegar al poder, fue el punto de inflexión hacía el radicalismo de nuestro sistema democrático nacido de la Transición del 78, como asegura mi respetado Catedrático Fernando García de Cortázar en la Tercera de ABC del 30 de Junio, o si realmente aquella Transición ya tenía el germen para que la izquierda radical llegara a las Instituciones y que el independentismo pudiera amenazar la Unidad de España a largo plazo, dada la imposibilidad de hacerlo a corto.

El hecho es que este sector radical de la política, minoritario por mucho ruido que haga, se encuentra ya desarrollando su conocida estrategia de marcar territorio y señalar a los diferentes sin ningún complejo y desde posiciones privilegiadas por mor del socialismo más radical. Sin lugar a dudas con poco que se repase la memoria histórica completa (no confundir con la Ley de la memoria histórica), la situación no resulta nada agradable para quienes quieran prosperar y no volver al punto de partida 84 años después.1284193026_850215_0000000000_sumario_normal

No obstante, la situación tras las últimas elecciones Autonómicas y Locales, por inquietante que se presente, no deja de tener toda la legalidad, dada la maléfica Ley Electoral que, por intereses partidistas, ni unos ni otros han intentado siquiera modificar en 37 años. De ahí mi suspicacia, entre otras, de cuándo comenzó a gestarse lo que hoy está alumbrando.
¿Será posible que la sociedad civil de nuestros días sea capaz de ver con clara retrospectiva lo que acontece y puede estar por acontecer para que actúe en consecuencia en la próxima cita con las urnas?

Otra dimensión diferente que tiene el problema en su conjunto, es la escalada secesionista, ya que esta entra en el ámbito de una flagrante ilegalidad, aunque no se pueda obviar su relación con la acción política de la izquierda radical por la amenaza histórica que han supuesto ambas para España desde el siglo XIX.

En los dos casos, la ausencia de voluntad política para que los poderes Ejecutivo y Judicial de un Estado Democrático exijan el cumplimiento de la Ley vigente a organismos oficiales creados por la misma Legislación que infringen, resulta demoledor e incomprensible para todo el conjunto social que no participa en ese desmán. Pero más aún hiere sus sentimientos la actitud de los responsables de esos organismos, electos y comprometidos por promesa a cumplir el Ordenamiento que rige para todos.

Tribunal-Supremo_0El hecho de que un juez perteneciente al Poder Judicial del Estado, redacte la constitución de un ilusorio país que aparecería por independizarse de su Nación.
La insumisión de cargos políticos, no solo incumpliendo sentencias de la más alta Magistratura sino que además se jacten públicamente de hacerlo.
La forma de sancionar el insulto a símbolos nacionales, como sucedió en la final de copa, con unas multas propuestas por el comité de anti violencia deportiva y que pese a estar sin ejecutar todavía por la Autoridad correspondiente, los señalados como responsables ya han manifestado que no las pagarán, a lo que se une el criterio del seleccionador nacional de fútbol (nuestro último bastión de unidad patriótica), que manifestó considerar dichas sanciones como desproporcionadas.1437111819_716069_1437112939_sumario_normal
Las múltiples demostraciones de los nuevos ediles y presidentes autonómicos de la izquierda radical, así como los desplantes del presidente catalán

Todo ello, aunque algunos lo tomen a “chufla” como al “Piyayo”, a mi me da pena y me causa un respeto imponente. Más aún, gran preocupación.

Constatado que esta preocupación desafortunadamente no es solo mía, me uno a lo que decía el General Dávila sobre la necesidad de actuar, porque está bien que se exprese el pensamiento que estos hechos provocan, pero lo que se necesita, cada vez con mayor prontitud, es que la parte de la sociedad española que no desea nada de lo que está ocurriendo, siendo sin duda mayoritaria, sea también menos silenciosa y más decidida a la hora de defender sus creencias y sentimientos, sin esperar, como es costumbre en ella, a que alguien le resuelva su problema.

En esta espera se ha de tener en cuenta que el partido político en el que puso su confianza esa mayoría de más de once millones de españoles, no atendió, en mi opinión, todo el desaguisado, no solo económico, de las dos legislaturas anteriores.

Con su decisión de no fijarse en el pasado, posiblemente para no molestar o no sé porqué. solo decidió “mirar hacia delante” olvidó de que delante no hay más que un espacio vacío y un tiempo indefinido para llenarlo, pero “el futuro se construye mirando hacia atrás para corregir los errores y aprovechar los aciertos cometidos”. Por no tenerlo en cuenta también olvidó gran parte de su programa con el que esa mayoría esperaba que le arreglase el problema que ahora tiene acrecentado y con peor solución.

Algunos, bastantes, de esa mayoría expectante y poco operante, ante la encrucijada que se avecina, pregunta, buscando soluciones que no le comprometan mucho:
¿El Ejército qué hace? ¿Va a permitir el Ejército que se rompa la Unidad de España?

Brutal-agresión-a-policíasLa respuesta es clara, El Ejército cumplirá con su deber, tal y como respondió el General de Ejército JEME en contestación a la pregunta que se le hizo en un coloquio sobre el tema en Noviembre del pasado año y que pese a lo políticamente correcta de su respuesta, recibió toda clase de venablos de la radical izquierda y los fanáticos independentistas.

Termino asegurando que la práctica totalidad de los miembros de las Fuerzas Armadas, salvo la excepción que confirme la regla, sienten una gran preocupación por lo que pueda suceder con la Unidad de España y el bienestar de los españoles y lo manifiestan no solo por idiosincrasia sino por el compromiso contraído con la Patria y los españoles al jurar su Bandera. Así lo han hecho saber por conducto reglamentario a quien correspondía, incluso fuera de él sin esperar nada de la arbitrariedad ni temer de la justicia.

Dicho lo cual, no hace falta resaltar que el deber de los Ejércitos no es el de imponer su criterio sino cumplir con la Misión que se la asigne en defensa de España en su totalidad como único objetivo.0_4068_1

En consecuencia si hoy tocan a arrebato, esa gran mayoría a la que le duele España porque la aman tal y como la recibieron de los siglos de su Historia, deben unirse y trabajar para conservarla.

Si bastantes indignados llenaron la Puerta del Sol y los independentistas desplegaron la estrellada catalana por las Ramblas de Barcelona, la inmensa representación de los españoles orgullosos de serlo y que sienten la Bandera Nacional como suya pueden cubrir de Rojo y Gualda la casi totalidad de la piel de toro, dejando de ser simplemente “resignados”. Porque como dijo la Santa “Querer es poder”. Esa actitud dejaría claro el futuro y resolvería toda inquietud. Ya me gustaría ser uno más en esa magna reunión

Jura-bandera-civiles-Bruc-Barcelona_ECDIMA20140621_0001_16¡ES LA HORA DE LA SOCIEDAD CIVIL!

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

11 pensamientos en “LA HORA DE LA SOCIEDAD CIVIL (Teniente General Emilio Pérez Alamán)

  1. Mi Teniente General yo estoy con usted, yo voy a dar la batalla. Yo soy uno
    “La inmesa representación de los españoles orgullosos de serlo y que sienten la Bandera Nacional como suya pueden cubrir de Rojo y Gualda la casi totalidad de la piel de toro, dejando de ser simplemente resignados”

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  2. Si, mi querido General, es la hora de la sociedad civil… pero yo me pregunto ¿esa sociedad, esta sociedad, nuestra sociedad… no es una sociedad enferma, dormida, apática, carente de valores?
    Yo también me pregunto si realmente estamos viviendo en democracia o es un aceptado conformismo de libertinaje donde todo vale, con políticos no íntegros.
    Porque el gobernante, es decir, el político, debe enfrentarse a un problema: la pasión por el poder.
    La pasión por el poder es legítima. La cuestión está en saber dirigir y enfocar esa ambición hacia los fines propios del ejercicio del poder: servir a los demás, esto es, a los ciudadanos, y no defraudar a sus votantes. El poder necesita pasión, pues nada hay más desolador que un político sin ella. Y necesitamos políticos apasionados por su tarea y por su servicio a los demás. Pero ¡nuestros políticos carecen de pasión y de valor suficiente para afrontar los problemas! ¡tienen miedo, cobardía a la hora de afrontar la realidad y tienen la enfermedad del complejo!
    Lo anterior tiene consecuencias en lo que en sociología política se llama el “roll”, que no es la función o el papel que desempeña el político, sino el papel que se espera de él, lo que quieren escuchar sus clientelas.
    Si repasásemos juntos el listado de nuestros políticos podríamos detectar fácilmente a muchos personajes vacíos de sustancia, que hacen carrera y se perpetúan en ella por la habilidad de sus asesores de imagen, o por la “compra” o los favores a los medios que les apoyan.
    La lucha permanente por la integridad de las personas constituye el ideal permanente también del gobernante. No basta la honradez o la honestidad, es necesaria una vocación de plenitud personal al servicio de los ciudadanos y del bien común o interés general. Además, la comunidad tiene derecho a que sus gobernantes sean íntegros, porque los elige para que lo sean.
    Un gobernante íntegro, jamás perderá de vista que debe preocuparse por conocer los problemas de los ciudadanos por complejos o técnicos que sean; que debe tener conciencia a cada paso de los objetivos que se ha propuesto para configurar el futuro de la comunidad; que debe ocuparse de que se lleve a cabo lo que se ha acordado y convenido y de que se cumplan las leyes que se han aprobado; que debe asumir las responsabilidades que le corresponden, tanto a él, como a sus inferiores, sin transferirlas a estos o a cualquier otro ámbito; que debe resistir las presiones de los grupos, de los separatistas, de la oposición de extrema izquierda, de los medios de comunicación, o de la calle, cuando esté convencido de que lo mejor para el interés general es lo que él propone; que no debe desoír a quien le aconseja con lealtad; que debe conocer y utilizar las técnicas y los instrumentos que el mundo moderno ofrece; que debe ser transparente, explicando públicamente sus objetivos, las dificultades que encuentre y, llegado el caso, sus fracasos; y que debe dar prioridad a la solución de los problemas de quienes más lo necesitan.
    Además de lo anterior, un gobernante íntegro sabe que no puede prometer nada que, conoce de antemano, no puede cumplir.
    Y por todo lo anterior, también me pregunto: En la actualidad, en España, ¿estamos viviendo en democracia…?
    No sabemos lo que nos pasa, y eso es precisamente lo que nos pasa… ¿Qué nos pasa?… Que hablamos de democracia y, realmente, no parece que vivamos lo que hablamos.
    Hablamos frecuentemente de democracia, todos nos sentimos demócratas, es normal oír a los políticos decir: “nosotros los demócratas…”, pero ¿son realmente demócratas?, ¿quiere nuestra sociedad la democracia?, ¿la quiere si ello implica sacrificios?
    La vida en democracia tiene muchos ingredientes, no bastan las instituciones formalmente democráticas; son muy importantes, pero hacen falta otras cosas…
    Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia.
    Y por consiguiente creo que las raíces de esta crisis son de índole cultural. No hay democracia mientras las minorías sigan gobernando. No hay democracia cuando se generaliza que nuestros políticos no sean responsables, no respondan de nada. No responden, luego no sirven…
    El poder legislativo no cumple su papel a pesar de que, en la teoría, es la pieza angular de la democracia. El poder ejecutivo controla poco. El judicial tampoco controla.
    Vemos también cómo los demás órganos de control tampoco son operativos. El electorado español, pues, tiene ante sí un panorama más opaco de lo que a primera vista puede parecer, la influencia de su voto es escasa y posee poca información a la hora de votar, de modo que no sabe demasiado a quién beneficiará al final su sufragio. Resultado de esto es la devaluación del Parlamento y la hipertrofia del poder ejecutivo.
    La democracia requiere libertad, además de igualdad. Por ello concluyo con mi humilde opinión:
    a) Vivimos en una democracia teórica, pero no práctica ni real. La democracia que nos venden no existe. La creación de una sociedad democrática es una utopía a la que aspirar. Son muchas las razones por las que no podemos estar contentos con el sistema que tenemos.
    b) Las desigualdades económicas son un freno a las democracias. No vale con conceder la libertad de voto en un mundo de desigualdad.
    c) El discurso oficial dice que hoy, los únicos enemigos de la democracia son los fundamentalismos fanáticos. Quieren esconder que desde el interior de los sistemas democráticos formales se combate la democracia real.
    d) A lo más que se llega es a hablar de consolidación, profundización, regeneración, pero nadie dice hacia donde. De los siglos que llevamos hablando de democracia ésta ha sido entendida de diversas formas. Hoy parece que estamos atascados.
    e) El compromiso por una democracia real exige información libre. Personas libres, comprometidas por su país, con valores de patriotismo, manifestados por su amor a España, a su unidad, a su Bandera y a su Himno.
    Por eso finalmente me pregunto: en la actualidad, en España, ¿estamos realmente viviendo en democracia con políticos a la altura de las circunstancias…?
    Pido disculpas por mi extensión y mi apasionamiento en el tema, pero no lo he podido evitar porque mi pasión y mi ideología es España, ¡siempre España!.
    Pedro Motas

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  3. Buenas tardes, General Dávila y General Pérez Alamán. Suscribo la totalidad de su artículo, General Pérez Alamán. Estos venenos nos los han dosificado a través de los años; se veía venir, desde el principio, por quien viera que los puntos definían el camino a una línea, pero para ello había que estar alerta, y el estado de alerta sólo es propio de algunas conciencias, las que se mantuvieron firmes, alguna de ellas ligada a determinado oficio. Uno de mis amigos suele decir que los regímenes se crean con la semilla de su destrucción y, aunque no fuera así en todos los casos, sin duda es el nuestro. Confieso que tengo que disciplinarme para no mantenerme en un estado de enfado con la mayoría de mis compatriotas, aparentemente en la inconsciencia o en la aquiescencia, a través del fatalismo, de las amenazas para nuestra Nación (que somos todos los españoles, los habidos, los que hay y los que habrán, con una conciencia histórica de derechos en común, que es un valor patrimonial), y me disciplino recordando que el pueblo español tiende a ser como los explosivos: inerte si no se acciona un detonador; así recordaremos, en circunstancias adversas y aún en contra de la aquiescencia de los poderosos, aquella frase de José Blas Molina, el 2 de mayo de 1808: «¡Que nos lo llevan!», que sirvió como detonante para el pueblo español para enfrentarse al invasor, u otras proclamaciones, más cercanas a nuestra época, que significaron para muchos la ocasión de hacer defensa de sus derechos, de su tradición y hasta de su credo frente a quienes se presentaban a sí mismos como enemigos de las bases de conciencia del pueblo español, y hasta de supervivencia, poniendo en boca un régimen que ellos mismos estaban dispuestos a apuñalar, pues no se trató de una pelea entre un régimen y otro, ni entre una clase y otra (a diferencia de la maliciosa interpretación histórica), sino entre unas conciencias, que al fin encontraron defensa, y los que las amenazaban en virtud de unas ideologías importadas de una salvaje revolución, en el marco de un régimen que estaba destinado a morir. Así, pues, inerte si no se acciona un detonador; pero, sin él, inerte. Quiero creer, en definitiva, que el pueblo español está quieto, pero no muerto, sólo que ha sido traicionado por quienes le han mantenido desmovilizado, a cambio de hacerse responsables de la defensa de sus derechos (pues el Estado se hace cargo de la garantía de los derechos de quien detenta la soberanía, a cambio de la confianza de este) , mientras han permitido la movilización impune de sus enemigos. Pues no existe democracia sin una Justicia firme y, ahora como antes, estamos ante una época en la que campan a sus anchas, impunes, y alardean de ello unas bandas de delincuentes, envueltas en unas banderas con las que tratan de justificar su odio a todo lo que para ellos signifique “español”. Es ahora cuando, finalmente, se atreven a asomar, tras un proceso largo (alguno de cuyos hitos ha señalado en su artículo), contando que ahora, por fin, se encuentran con una Nación, por desmemoriada y falta de orgullo, desarmada y desalmada. Esos que, como en anterior ocasión, vuelven a poner en su boca la “democracia”, un régimen que, sin Justicia, carece de sentido y de contenido, y que están dispuestos a apuñalar.
    ¿Hasta dónde podríamos llevar el nuevo mensaje: ¡Que nos la llevan!?; en esto estoy/estamos, mis estimados generales, pidiendo Justicia para España.
    Reciban un cordial saludo.

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  4. Ya digo muy a menudo que siempre me maravillo en este blog, por lo bien que se expresan casi todos los que a él concurren. En el casi me quedo yo, pero al menos agradecerles, porque como siempre digo, siempre aprendo.
    Mi Teniente General, hace ya muchos meses me voy quejando de que el tiempo pasa y se agota y no se hace nada por parte de quien tiene la fuerza de los votos, esos 11 millones a los que Vuecencia aludía, sin duda quien no viva en Cataluña no se percata del trabajo constante minuto a minuto que desarrollan los medios de comunicación y demás medios del gobierno autónomo, del proselitismo, de como se han adueñado de todos los resortes del poder, los puestos claves de la sociedad civil e incluso de que a día de hoy, ya hay inmigrantes que tienen mas ascendente entre los catalanistas, por el solo hecho de hablar en catalán, que cualquier castellano parlante.
    Entono el mea culpa, yo he sido y aún lo hago, de los que se preguntan, ¿qué hace el generalato? pero como contrapartida pongo mi disponibilidad, no para dirigir, si no, como tropa que soy, para partirme el alma en primera línea de fuego.
    Y no crea que soy un descerebrado, estoy con Vuecencia en todo lo que dice en su escrito, por eso mismo sé, que “el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla” , que España es el país con más guerras civiles en su historia, que los españoles no tenemos termino medio o Juan o Juanillo, que viene a ser esa apatía, que Vuecencia y otros compañeros han aludido.
    Que sigo reclamando en este foro a quienes tienen o han tenido contactos con el poder insistan en la acción preventiva que la ley y la fuerza de los votos les ha proporcionado, por que de no ser así, la pesadilla se hará realidad y en mi torpeza solo veo dos escenarios, o se impone la razón aunque sea por la fuerza o España se desintegra.
    No me importaría, es más agradecería, leer en este mismo blog, un escrito en el que se recriminara mi pensamiento, pero que al mismo tiempo, me aportara la luz de una solución al infierno que se nos viene encima.
    Siempre a sus ordenes
    Francisco Padilla
    Caballero Legionario en la Reserva

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  5. A todos los comentarios, en especial a Pedro Motas, Carassius y Padilla.
    Todos estamos expresando nuestra común preocupación con distintas palabras. En el artículo las comprimo en los tres principios imprescindibles para sentirnos en el sistema en que nos dicen estamos:
    honradez exquisitez y excelencia. Si estuvieran presentes en todas las Instituciones y Administraciones, se acabaría el problema. Como no es así, hay que encontrar soluciones y no quedarse con los brazos cruzados para que los que pretenden imponer su ideología por encima de razones históricas, buscando otros objetivos distintos a los de la mayoría de los españoles, que no son otros que su mejor estado de bienestar dentro de su auténtica identidad.
    Se puede comprobar como en solo dos meses y a pesar de haber llegado donde están por mera táctica política de otros, no buscan otra cosa que “dar la vuelta a la tortilla” sin más, pero con toda decisión y sin reparar en medios, pues su filosofía “el fin justifica los medios” no ha cambiado en un siglo.. Por ello la otra parte de la sociedad no debe dejarse arrastrar a lo que ya conoce como no deseable y posicionarse con sus principios sin complejos ni temores. Tiene todo el derecho, más porque son mayoría, aunque es preciso reconocer que también es más pasiva y demasiado conservadora y necesita que le llegue el aliento para que se movilice, tanto ante la izquierda radical como ante el independentismo rompedor.De como hacerlo daré mi opinión en una próxima entrega pero seguro que habrá muchas formas y muchos españoles que las propongan.

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  6. Mi General como siempre totalmente de acuerdo en todo lo escrito, igualmente creo, como V.E. cita, que somos muchos los españoles que estamos hasta el moño de ésta canalla y rezo para que despertemos y a continuación reaccionemos en las próximas elecciones. Un Fuerte abrazo y como siempre a SUS ORDENES MI GENERAL. Manolo Mier.-

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  7. Hola buenas tardes, un saludo muy cordial desde las islas canarias. He leído los comentarios de esta pagina empezando por el Bendito del general que ha hecho esta pagina y también de los benditos comentaristas que dicen la verdad. España como vuelva a ganar los de izquierda vamos perdidos. Dios quiera que no porque muchos se arrepentirán. No digo más por si que entre alguno que piensen distinto y me pongan verde como han hecho en otras paginas. Por defender a los que han hecho bien por España, y defender a los pobres indefensos y a los verdaderos cristianos católicos. Un saludo cordial que tengan buen fin de semana y principio de la otra.

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