«España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político».
«La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado».
«La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria».
Todo eso que acaban ustedes de leer está en la Constitución española. La realidad es otra y España a día de hoy es una interrogación.
Si acudimos al artículo 2 las dudas son aún mayores: «La Constitución española se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española».
Resulta que el símbolo de la unidad y permanencia es el Rey (Constitución. Art. 56).
A Él acudimos cuando vemos que la unidad y permanencia corren grave riesgo. ¿A quién acudir si no es a Él? El Poder Judicial podría intervenir, pero se encierra en la mera interpretación de unos «magistrados» elegidos por los mismos que ponen en riesgo la unidad y permanencia. ¿El Legislativo? Se confunde con el Ejecutivo.
¿Qué puede hacer el Rey?
Según establece el artículo 56.1 de la Constitución española, el Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.
Es decir «Todo: símbolo y árbitro». A la vez nada porque no tiene poder más allá del símbolo que siendo mucho no deja de ser dependiente.
Quizá la Constitución embarulla términos a la hora de hablar de Corona, Monarquía y Rey.
Monarquía es la forma política del Estado. La Corona es la institución que ostenta la jefatura del Estado. El Rey es la persona que encarna o materializa la institución en cada momento.
No hay duda: España ha asumido la Monarquía parlamentaria. La Corona representa la unidad y permanencia del Estado, es hereditaria (sucesión según el orden de primogenitura y representación) y trasciende a las personas concretas que ocupan el trono. El Rey es la persona que encarna o materializa la institución de la Corona en cada momento.
Es decir que muchos piensan que cuando España se disuelve entre independentismos y homenajes a los que utilizaron las pistolas y las bombas para lograr su actual puesto político, el Rey algo podría hacer como representación de la unidad y permanencia.
España es un interrogante de futuro. Porque la contradicción es evidente. El Gobierno depende del independentismo, incluso de un prófugo de la justicia española, y hay Regiones convertidas ya de hecho en naciones.
La Monarquía se mostró garante de la unidad constitucional en momentos históricos como el 23F de 1981 con D. Juan Carlos o el 3 de octubre de 2017 con D. Felipe. En los momentos claves la Corona siempre aparece como lo que simboliza: una unidad bajo la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.
Vivimos momentos de difícil comprensión para todos aquellos que van más allá de la rutina del día a día y ponen el futuro de la nación por encima del suyo propio. A muchos españoles les preocupa y se preocupan por el pasado, el presente y el futuro, lo que les lleva a pensar y luchar por una España unida y en convivencia. En momentos de incertidumbre como los actuales donde la política todo lo abarca dividida en sectores enfrentados visceralmente que incluso pone en riesgo nuestro futuro como nación, es lógico mirar más allá. Al símbolo de nuestra unidad. Allí donde parece encontrar la última esperanza.
¿Cómo sustentar esa esperanza??
Famosos juristas, constitucionalistas y letrados han tratado de explicarlo, pero finalmente ninguno ha sabido traducirlo a román paladino.
No soy yo el más indicado para hacerlo, aunque me atreva a dar una pincelada sobre ese poder Real que se me antoja solo posible desde el momento en que haya un principio de acuerdo entre la clase política: el de la unidad de España. Si no es así entiendo que la función de la Corona pierde su valor constitucional lo que equivale a decir que la Constitución deja de ser el marco de convivencia que nos hemos dado y la monarquía parlamentaria no encuentra encaje como forma de gobierno del Estado.
La Constitución se enfrenta a su incongruencia: una Monarquía parlamentaria, símbolo de la unidad y permanencia, junto a las nacionalidades que, como nadie sabe muy bien lo que eso significa, se interpreta como la posible «España como nación de naciones». Un desbarajuste constitucional que permite al independentismo situarse como árbitro de la política de Estado.
Ese es el orígen del problema al que se enfrenta la Monarquia como unidad y permanencia. Constitucionalmente es; a la vez que no es. Lo cual da lugar a una permanente interpretación de su lugar y posición que depende del Gobierno de turno en un difícil equilibrio para evitar interferencias y malos entendidos lo que, en momentos cruciales, puede hacerla frágil e endeble.
Diagnosticado el problema de nosotros depende la solución, del sentido de nación que tengamos y de la influencia mediática con la que nos impregnen. Dado que no parece que se abra un camino constitucional para evitar que dependamos de partidos independentistas o herederos del terrorismo habrá que buscar otra vía. Está en nuestras manos.
Me parece innecesario decir cómo hacerlo ya que en el enunciado del problema está la solución. Constitución es unidad y permanencia. Como lo es la Monarquía. No debemos admitir una cosa y la contraria, aunque nos la vendan como legal o la interpreten así sabios magistrados elegidos para apoyar intereses ideológicos.
Cuando el Gobierno interfiere en la acción constitucional de la Corona e interpreta sus cometidos o le asigna o exige funciones que no le corresponden, la anormalidad institucional cala en el pueblo y las señales de alarma saltan por todas partes. Algo no funciona o lo hace distorsionado. Es por eso que en momentos de incertidumbre se lanza la mirada por encima de la acción política. La unidad de España está en evidente riesgo. La Monarquía tambien. No es un Rey u otro. El Rey es la persona que encarna o materializa la institución en cada momento.
Es la propia forma política del Estado, la Monarquía parlamentaria, la que está en riesgo al estarlo la unidad de España.
La solución en nuestras manos va más allá que depositar una papeleta cada cuatro años. Hay que ejercer el sentimiento de unidad de España en cada momento y acontecimiento.
Mientras el Rey presidía la final de la Copa del Rey de fútbol asistimos al lamentable espectáculo, permitido, incluso alentado desde las administraciones, de la pitada al Himno Nacional, al Rey símbolo de la unidad y permanencia de la nación española. Debió de suspenderse el partido. Eso no es libertad de expresión. Eso es ruptura y enfrentamiento, un claro ataque a España.
El debate de la libertad de expresión está muy manido y se recurre a él cuando se pretende ocultar hechos delictivos. Pero el problema es de mayor calado. Se trata de romper con la unidad de España y para ello nada mejor que atacar a su mayor poder: el símbolo, sea este el Himno, la Bandera o el Rey.
«Las ofensas o ultrajes de palabra, por escrito o de hecho a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos o emblemas, efectuados con publicidad, se castigarán con la pena de multa de siete a doce meses» (Art. 543 del Código Penal).
¿Que más dá si todo es interpretable?
Circunloquios, medias verdades, próceres reunidos, galanes de troperías que te miran con desdén después de leer tomos y tomos jurídicos, tontos entrando por la Puerta de Alcalá. No caben más en Madrid, todavía capital de España.
Le llaman normalidad institucional al descalabro del régimen ¡Hablen claro! Digan lo que está pasando. Un amigo me dá la clave: España postrada.
Repetimos. Monarquía es la forma política del Estado. La Corona es la institución que ostenta la jefatura del Estado. El Rey es la persona que encarna o materializa la institución en cada momento.
El Rey Don Juan Carlos asistía en la Real Maestranza de Sevilla a la tradicional corrida de toros del día de Resurrección. La Real Maestranza se puso en pié.
¡Viva el Rey!
No ocupó el Palco Real, sino el de la Real Maestranza. El Palco Real, que tantas tardes ocupó su madre Doña María de las Mercedes, queda vetado para Don Juan Carlos. Presuntamente el Rey había pedido autorización para ocuparlo entendiendo que era el lugar que le correspondía. Presuntamente le fue denegado.
España está huérfana de historia.
En París, en la Asamblea Nacional Francesa, entregaban al Rey Don Juan Carlos el Premio Especial del Jurado del Libro Político por sus memorias Reconciliación. «Nadie es profeta en su tierra». Estuvo acompañado por sus hijas las Infantas Doña Elena y Doña Cristina. La Reina Doña Sofía, presuntamente, mostró su voluntad de asistir, pero…
El pasado fin de semana se celebró en Valencia la reunión de las cinco Reales Maestranzas de Caballería que suele presidir el Rey o algún miembro de la familia del Rey. Las Maestranzas de Caballería surgieron en Andalucía a finales del siglo XVI, siendo la primera de todas ellas la de Ronda (1573), seguida de la de Sevilla (1670), Granada (1686), Valencia (1697) y Zaragoza (1819). La misión de las Reales Maestranzas de Caballería ha evolucionado desde su origen militar en el siglo XVI hacia una labor centrada en el mecenazgo cultural, la asistencia social y la conservación del patrimonio. Mantienen un vínculo histórico con la Monarquía española; el Rey es siempre su Hermano Mayor.
En esta ocasión la agenda del Rey no estaba disponible e iba a presidir la reunión de las Reales Hermandades la Infanta Doña Elena. Hubo repentino cambio: que no asistiese. Presuntamente. ¿Algo que ver con los actos de Sevilla y París?
Presuntamente sí.
En España hablar de anormalidad institucional no puede hacerse en singular porque lo raro y anormal es la normalidad. Todo el discurrir político en los últimos años discurre via anormalidad, pero si solo fuese lo que vulgarmente entendemos por político podríamos darnos con un canto en los dientes. Lo malo es que la anormalidad pase al plano institucional.
¿A qué llamamos plano institucional?
Por ejemplo.
Un señor que ocupa el cargo de ministro de Cultura se dispara con correntía mental: «La única cosa que tengo que decir sobre el rey emérito es que lo que tiene que hacer es pedir disculpas y rendir cuentas por todo lo que ha hecho en España».
Es un problema estar dirigidos o manipulados desde la indigencia intelectual.
Lo cuento presuntamente como todo en la Constitución española: presunto e interpretable.
Así nos luce: desde la postración en la que está España y la gran mayoría de españoles. Desde el mayor de los símbolos hasta el último nacido.
Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)
Blog: generaldavila.com
24 abril 2026
A las órdenes de V. E., mi General.
Lo que se refiere a la Institución Monárquica, es decir, al régimen político español, a la Constitución que lo define y lo sustenta jurídicamente, y a la persona que lo encarna en calidad de Jefe del Estado, en todo momento, a título de Rey, ha sido puesto en una máquina centrifugadora que cada segundo multiplica sus revoluciones por minuto, hasta que se desintegre y no quede vestigio alguno que lo recuerde.
Me da miedo eso tan cacareado de la «libertad de expresión», y no digamos ya la de pensamiento, que desde hace muchos años hasta nos lo leen. Libertad de todo para algunos y siempre los mismos, los iconoclastas y enemigos de la nación, de su historia y de su herencia. Los renegados de su propia estirpe y ascendencia. Los que nos están haciendo desaparecer sustituídos por otras gentes, y obligando, de facto, por decreto, a las mujeres a abortar, porque así aceleran el proceso al no permitir que los concebidos lleguen a nacer.
La Monarquía, y con ella España como unidad de destino en lo universal, parafraseando a José Antonio Primo de Rivera, tienen los días contados. Porque la brutal campaña en todos los órdenes contra las dos personas que hasta ahora la han encarnado, Sus Majestades el Rey Emérito, Don Juan Carlos I, y su hijo y sucesor, Don Felipe VI, que me resisto a citar aquí con sus matices y detalles más horrorosos, por respeto a ellos y a todos los demás, no parecerme a quienes la han orquestado y la sostienen, y además no cabrían físicamente en un comentario.
Con ese Artículo 543, aunque muy pobre, ambiguo e incompleto, habría suficiente para procesar a muchos medios de difusión para que demostrasen afirmaciones terribles y altamente ofensivas que vomitan a diario. Lo que es aún más incomprensible es cómo nadie actúa de oficio.
Creo que, por desgracia, vamos a ver, antes de morirnos en nuestra cama, la explosión de la Patria y a muchos matándose entre ellos disputándose la presidencia vitalicia de una república inexistente. Porque no será ni monarquía ni república. Será simplemente nada.
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Totalmente de acuerdo, de principio a fin.
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A las órdenes de V. E., mi General.
Por no hacer más extenso y menos apetecible de lectura mi comentario anterior, tuve que desistir de incluir lo más sorprendente y kafkiano de la situación anormal y de riesgo extremo en que se encuentra España.
El hecho de que un presidente del gobierno tenga literalmente secuestrado y sometido a su capricho hasta haberlo convertido, de forma descarada e insultante, a la persona del Rey y Jefe constitucional del estado, por encima del cual y de la ley, no puede haber nadie. De que le escriban o diten los discursos y le obliguen, espero que no sea con violencia subliminar y amenazas, pues todo podría pensarse de esta mafia, y le ponen la alfombra convertida en estera de esparto sin curar, por el que no se puede andar sin herirse los pies, además de un delito y una usurpación de funciones intolerable, y el hecho repetidamente constatado de ignorar y transgredir la Constitución impunemente, constituyen de facto un golpe de estado continuado en el tiempo.
También se está diciendo de forma pública en las redes sociales algo todavía más grave, si cabe, y es que toda esta operación de desprestigio y puesta en evidencia de la persona del Rey, a nivel interno de España y de cara al exterior, persigue su destronamiento, y con ello no su sustitución por otra persona, sino el fin definitivo de la institución. Y que en toda esta conspiración es posible con la colaboración imprescindible y entusiasta depersona muy cercana que tampoco disimula su posible connivencia con el cerebro de todo, el aspirante a dictador.
No sería la primera vez que en esta tierra un valido tipo Godoy, se hiciera con las riendas de todo gracias a la pasividad o falta de carácter de quien confió en él, nos lleve a guerras y miserias con sus pactos secretos con los enemigos de siempre, y hasta estuviera pretendiendo otras acciones y otros trofeos personales.
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MI GENERAL MUY BIEN , PERO SE HA OLVIDADO CITAR EL IMPORTANTÍSIMO ARTICULO 8 DE LA CONSTITUCIÓN.,,QUE ENCOMIENDA A LAS FF..AA. DEFENDER LA UNIDAD DE ESPAÑA Y EL ORDEN CONSTITUCIONAL..
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Muy de acuerdo Mi mi general.
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MI RESPETADO GENERAL: HE AHÍ OTRO ARTÍCULO BIEN ELABORADO QUE MERECE SER LEÍDO Y RELEÍDO OTRO DIEZ EN LA DIANA A MUCHOS DE CUESTROS COMPAÑEROS DE ARMAS LES TIENE QUE MOVER A MEDITAR, PENSAR Y REPENSAR Y ESTOY CONVENCIDO QUE LES HERVIRÁ LA SANGRE. PORQUE QUEREMOS A A ESPAÑA, NOS DUELE LO QUE SUCEDE EN NUESTRA PATRIA QUE SE LLAMA ESPAÑA, AUNQUE SEA LA ESPAÑA INVERTEBRADA. LE REITERO, MI GENERAL, LA ENHORABUENA Y QUE DIOS LE CONSERVE EL CACUMEN DEL QUE GOZA A DÍA DE HOY SIEMPRE A TUS ÓRDENES DR. CAPARRÓS GENERAL VETERINARIO, retirado. DE LA real academia nacional de ciencias veterinarias DE ESPAÑA correspondiente de la nacional de doctores de España y de la nacional de medicina veterinaria de Francia ________________________________
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Buenos días y Muchas gracias Mi General. Para los ciudadanos de a pié, es bastante complicado entender la monarquía que está para unir España, pero no puede mover ni un dedo. Como verás en los tiempos que estamos atravesando tan funestos, pues lo entendemos menos.Saludos para todos.
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Con el debido respeto mi General, es decir, si no interpreto mal sus palabras, lo que vienen a decir es que debido al batiburrillo recogido en la constitución la figura del Rey es un adorno y nada mas,
Entonces, debería renunciar a su Reinado, para lo que pinta seria lo mejor, o no???
José Molero de Ávila y diaz
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Se está viendo cómo de forma «democrática», es un decir, nos van robando la Democracia…y casi ya con toda ella en sus manos, solo les falta echarse a correr gritando, muy cínicamente: ¡Al ladrón, al ladrón!…para que los guardias se apresten a detener al que le han robado la cartera…
Ahora mismo, los ladrones de democracias, y contra la vigente Ley de Extranjería, lanzan algo que le dicen una regularización de inmigrantes ilegales, centenares de miles, en la que los que ya están en la cárcel por delincuentes, tienen concedida la formalización burocrática «gratis et amore», que les será además muy descansada, sin colas ni números, pues la gestoría será el mismísimo Estado…¡¡El barco se hunde…que se salven primero los delincuentes…!!
¿Las Democracias han de venir con su propia palanqueta para que los ladrones de democracias las roben galanamente, sin miedo alguno a los propietarios ni al poder judicial ni a las instituciones penitenciarias…?…pues vaya panorama…
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No es eso lo que digo. Ni parecido.
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Buenos días, mi General y todos; sin profundizar demasiado, de nada vale la Constitución ni la Ley, cuando el Ejecutivo, que no Gobierno, porque NO lo hay, convierte en papel mojado hasta sus propios decretos cuando le conviene. A nosotros lo que más nos gusta, es que el Rey es la máxima autoridad del Ejército, en CADENA DE MANDO según la Constitución ¿aún vigente?, que se quieren cargar esos que se hacen pasar por gobierno.
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El Rey, mi Rey, estuvo en la Maestranza de Sevilla.
¡Viva El Rey!
España no está huérfana de historia, sino llena de españoles y recién llegados (legales, ilegales y legalizados a toda pastilla) que, en su inmensa mayoría, nada saben, ni quieren, ni les interesa saber de ella.
Los más preparados de la nuevas generaciones de españoles se van fuera en busca de un futuro mejor.
De los que se quedan unos nos lamentamos de lo que podría ser y va camino de dejar de ser, los más pasan y todos divididos y a río revuelto, ganancia para los mafiosos (ya no quedan pescadores, se los están cargando (como a todo) los mangantes de Bruselas)
La Generación del Reemplazo está en marcha ¿Les suena?
A mí me parece más una Quinta Columna.
España está cada vez más cerca de ser la República Bananera de SánchezLand o el Emirato de Espanyistán y cada vez más lejos de ser la nación próspera y soberana que fue.
La Monarquía en SánchezLand se ha convertido en la Institución del «Correveydile» lo que el Presi te diga que hagas o digas.
¿Tiene sentido una Monarquía sometida?
En España soy patriota, en SánchezLand disidente.
¿Es eso ser facha?
Mi rey estuvo en la Maestranza
¡Viva el Rey!
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MI RESOPETADO Y MUY QUERIDO GENERAL DE DIVISION LEGIONARIO,
SU BRILLANTE Y DOCUMENTADISIMA EXPOSICION DENOTA VERDADES COMO TEMPLOS SOBRE LIGEREZAS CONSTITUTIVAS.
TODO LO EXPUESTO POR V.E ES LA VERDAD Y YA EN VARIAS OCASIONES SE HA EXPUESTO JUNTO CON EL ARTICULO 8 ETC.
HAY UNA REPETITIVA OPINION RELEVANTE ES QUE EN EL PEC /PLAN ESTRATEGICO CONJUNTO SIGUE COMO MANDO UNICO DEL MISMO EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO CON LO CUAL AL NO APARECER S.M EL REY EN EL MISMO SIGNIFICA QUE NO TIENE EL PERTINENTE MANDO. LO HE REITERADO Y REITERARÉ PORQUE ES ESENCIAL.
ENHORABUENA Y MUCHAS GRACIAS MI GENERAL.
ESPEREMOS POR EL BIEN DE S.M Y ESPAÑA QUE SE PUEDA LOGRAR DE UNA VEZ POR TODAS.
A la orden de V.E
VIVA EL REY
VIVA EL CUARTO MILITAR DE S.M EL REY
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
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