LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (16) Primero entre los mejores, mi bisabuelo Pepe (Carlos, orgulloso biznieto del General Carreño Velarde).

Dedicatoria de Millán-Astray al abuelo

Abuelos Pepe y Elena

El General de División D. José Carreño Velarde fue una figura de esas que parecen sacadas de las leyendas que se cuentan de los viejos Tercios de Flandes. Corría por su sangre el fervor patriótico que ya demostraron sus antepasados pues, el apellido Velarde descendía directamente del hermano del glorioso capitán de artillería D. Pedro Velarde, que se levantó en 1808 en Madrid contra el francés invasor.

Su hermano, el Teniente de Infantería D. Enrique Carreño Velarde sirvió dos años con tal empleo hasta que encontró la muerte en combate de manera heroica, en Kudia Rauda perteneciendo a la Policía Indígena de Ceuta. Por infligir bajas al enemigo estando herido de muerte hasta el momento que de manera gloriosa entrega su vida, se le otorgó la Cruz Laureada de San Fernando.

Quedan acreditados los precedentes heroicos de los que tomaría ejemplo el general Carreño para que, por sus propios méritos, se inscribiera con letras de oro su nombre en las páginas de la historia militar de España, pasando así a ser un ejemplo para todos los militares en general, y para la Legión en particular.

Lápida abuelo en la Almudena

“Primero entre los mejores, por tu bravura y por tu ferviente espíritu legionario.La Legión se siente orgullosa de tu conducta en Teruel. Con el paternal cariño de tu Coronel Fundador, Millán Astray.”

Con estas palabras felicitó el Coronel Fundador al General (entonces Capitán de la 13 Bandera de la Legión) tras conocer la actitud heroica que mostró en Teruel. Herido de gravedad en cinco ocasiones, como así acreditan los cinco ángulos cosidos a la manga izquierda de su uniforme,cumplió con la misión de tomar una posición enemiga en Cerro Gordo el 29 de diciembre de 1937, negándose a ser evacuado a retaguardia hasta haber dado cumplimiento a las órdenes recibidas. Transmitió el fervor patriótico que caracterizaba al General arengando a sus soldados y guiándolos hasta la victoria. Por este hecho se le concedió la Medalla Militar Individual.

Se debe destacar que ya en su primer empleo de oficial participó en la heroica defensa del Alcázar de Toledo junto al puñado de valientes españoles que allí dentro sufrían el sinsentido de una guerra entre hermanos. También se encontraban en el Alcázar su mujer (mi bisabuela) y sus dos hijas pequeñas (entre ellas mi abuela). Durante el asedio nació su tercera hija.

Abuelo en la boda de mi hermano

Este espíritu es el que se intenta materializar en el Credo Legionario. Esta forma de vida es la que se debe de inculcar en los legionarios de hoy en día. No está reñido el progreso tecnológico de las Fuerzas Armadas con el mantenimiento de la actitud de servicio que ejemplifica el General Carreño. Al revés, en los tiempos en los que la palabra España e incluso su unidad es discutida y discutible, se debe de poner otra vez a la extrema vanguardia de la sociedad este tipo de actitudes. Solo así se podrá volver de nuevo a tener una sociedad que pronuncie con orgullo y emoción esa palabra. España.

Firmado. Carlos, orgulloso biznieto del General Carreño Velarde.

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

24 marzo 2019