
Base Militar del Reino Unido y sus instalaciones. Trabajo propiedad del Capitán de Navío (R.) Ángel Liberal (actualizada a fecha actual)
El Derecho de la Unión Europea se aplicaba en Gibraltar debido a la pertenencia del Reino Unido a la Unión, pero la salida del Reino Unido implicó, necesariamente, la de Gibraltar. Un difícil reto que podría haber significado el inicio de lo que debería ser: la restitución de la integridad territorial española. Ese es el único deber e interés de España. Desde luego nunca entregar Gibraltar. Ya desde 2020 con el llamado «Acuerdo de Nochevieja» las cosas empezaron a ponerse feas para España. Se ponía fin a la lucha incansable de España por restituir su integridad territorial. El Reino Unido sella así su Base Militar en Gibraltar y España pierde territorio.
En junio de 2025 se anunció la conclusión de un acuerdo político definitivo sobre los aspectos fundamentales del futuro Acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido en relación con Gibraltar. El principal objetivo -así lo venden- del futuro Acuerdo es garantizar la prosperidad de toda la región. Para ello, se eliminarán la totalidad de las barreras físicas, los chequeos y los controles sobre las personas y mercancías que circulen entre España y Gibraltar, suprimiendo todos los controles en el paso fronterizo entre Gibraltar y La Línea además de eliminar los controles de mercancías. Todo esto sin conocimiento de los españoles, de la oposición, del Parlamento, de nadie que no sea del equipo A. Es decir una ampliación de la ocupación inglesa del territorio español. Desde Gibraltar a Málaga para continuar hasta Rota.
Nos están llevando en peligroso silencio a ceder territorio español casi de manera definitiva. Es un primer paso para que Marruecos reclame Ceuta, Melilla, Peñones y Canarias. Veremos cuanto tarda en hacerlo. Marruecos vincula Gibraltar con Ceuta y Melilla y no tardará en mover ficha. Hemos perdido el control del Estrecho hace tiempo y ahora perderemos la dignidad como nación.
Nuestras Fuerzas Armadas no sabemos lo qué piensan de todo esto si es que se han parado a pensar antes que en las puertas giratorias.
Por cierto ahora hablan de desclasificar documentos del 23F. Militares pocos si es que hay alguno. Pregunten por el socialismo de aquella época. La palabra no es desclasificar. Mejor sería utilizar el término interpretar. Es como lo de la Constitución que requiere un intérprete para cada momento. Uno para que apruebe lo de los asesinos al Poder, otro para que admita que España no es una ni grande ni libre. ¿De qué me sonarán a mi esos términos? Desde luego ni es una, ni grande ni libre.
Lo de la interpretación no requiere desclasificar documentos. Se inventan y quedan para la historia en sustitución de los auténticos. A eso es a lo que llamamos desclasificar. Saltan a los medios interpretados (oficialmente).
Así se enmascaran las cosas y es por ello que a nuestros militares no les preocupa eso de garantizar la soberanía, independencia e integridad territorial de España, que por error constitucional, según vemos, se les asignó como misión fundamental en la Constitución. Es cuestión de saber interpretarlo. Aunque se lo dan hecho, alguno interpreta mal y surge el espadón de paisano que es lo que fueron aquellos hombres de corbata que merodeaban por el Congreso el 23F. Nadie los descubrió. ¿El 23F fue un Golpe de Estado? ¿O fue un Golpe de timón y a alguno se le fue la mano?
Papeles hay en España en cualquier casa que se precie. En «Ca Bono» abundan, que fue el más listo de la clase política y se llevó todo de todos. Se le olvidó llevarse los suyos. Están.
Pues dirán ustedes que mezclo churras con merinas y tiene razón, pero es que uno se encuentra todo unido a las partes.
Lo importante en estos momentos no son los papeles del 23F sino los de Gibraltar. Eso sí que es pérdida de nuestra integridad territorial. No sé si entra en los planes del Estado Mayor de la Defensa o en los del almirante retirado Secretario General de Política de Defensa. No sé si es cosa de un pelotón de fusileros o de la flota de Boluda Towage.
¿Aquí quién manda? ¿El Congreso o sus intérpretes? En las Fuerzas Armadas manda el desarme y la capacidad operativa es simbólica, mucho mando, pero pocas órdenes de combate.
Todo quedó en un simbólico «Capitán mande firmes» que un viejo roquero uniformado (equipo de Bono) enseñó a su ministra. «Aquí todo consiste en fomentar el símbolo. El resto da igual».
El ministerio de Defensa vale para todo menos para atacar y defender. Esto debe ser una balsa de aceite sin mezcla. La Política de Defensa es algo así como fabricar cañones sin munición.
Cada día es más difícil completar el cuadro de nuestra soberanía nacional y definir la integridad territorial. ¿Es posible un ataque a nuestra integridad territorial?
De acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas la «Integridad Territorial» es un «Principio fundamental del derecho internacional contemporáneo relativo al estatuto jurídico del Estado, fundado a su vez en el principio de la igualdad soberana de los Estados, que proclama la prohibición de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza, o a cualquier otro medio incompatible con la Carta de las Naciones Unidas, contra el territorio o la independencia política de un Estado, y en particular la inviolabilidad de sus fronteras». ¿Fronteras? Gibraltar es una colonia. Figura en el listado de las Naciones Unidas de “territorios no autónomos pendientes de descolonización”. Naciones Unidas ha señalado que, en el proceso de descolonización de Gibraltar, el principio aplicable no es el de libre determinación de los pueblos sino el de restitución de la integridad territorial española.
Nuestra Constitución aclara en su artículo 2º: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.
Guarda silencio sobre cual es el espacio físico donde se ejerce la soberanía nacional, es decir que no determina cual es el territorio del Estado. Sí lo hicieron la Constitución de Cádiz de 1812 (art. 10) y la Constitución de la Segunda República de 1931 (art. 8). La actual se limita a hacerlo de manera indirecta al hablar de las circunscripciones electorales (arts. 68 y 69)
El territorio del Estado es «el espacio físico (terrestre, aéreo y marino) donde se ejercen las competencias y funciones del Estado, con exclusión de análogos poderes por parte de otro Estado o sujetos internacionales».
¿Integridad territorial? ¿Cuál es el territorio nacional? ¿Gibraltar lo es?
Me preocupa ver que la Constitución dice una cosa y la contraria y que su interpretación está en manos del partido (s) político gobernante, es decir que no dependemos de la Ley sino de la trampa.
Lean ustedes e interpreten antes de que sean otros los que lo hagan.
-Constitución española de 1978:
Artículo 94– La prestación del consentimiento del Estado para obligarse por medio de tratados o convenios requerirá la previa autorización de las Cortes Generales, en los siguientes casos:
- a)Tratados de carácter político.
- b)Tratados o convenios de carácter militar.
- c)Tratados o convenios que afecten a la integridad territorial del Estado o a los derechos y deberes fundamentales establecidos en el Título I (subrayado propio).
- d)Tratados o convenios que impliquen obligaciones financieras para la Hacienda Pública.
- e)Tratados o convenios que supongan modificación o derogación de alguna ley o exijan medidas legislativas para su ejecución.
- El Congreso y el Senado serán inmediatamente informados de la conclusión de los restantes tratados o convenios.
Todo ello sin olvidar el artículo 95 que dice que: «La celebración de un tratado internacional que contenga estipulaciones contrarias a la Constitución exigirá la previa revisión constitucional». Es decir que está en manos de ese llamado Tribunal Constitucional Ad hoc: «El Gobierno o cualquiera de las Cámaras puede requerir al Tribunal Constitucional para que declare si existe o no esa contradicción».
Interpreto -corríjanme si me equivoco- que se puede ceder territorio nacional mediante un «Tratado» y además por mayoría simple. Es decir que la Constitución se fundamenta en «la indisoluble unidad de la Nación española» y «la defensa de la integridad territorial» es misión de las Fuerzas Armadas, pero es un camelo que nos han contado ya que la misma Constitución permite, por mayoría parlamentaria, deshacer eso que llamamos «integridad territorial» recurriendo a lo que llaman -vaya usted a saber- un tratado internacional. Inaudito tener una Constitución adaptable a la interpretación sesgada de unos teóricos magistrados afines al Gobierno de turno y que abra paso de manera sutil y dudosa a romper con la integridad territorial. ¿En qué quedamos?
La irreductibilidad de España, su integridad territorial, su fundamento, y hasta la integridad territorial de todas su provincias… todo en el aire de un «tratado internacional».
Así estamos, con la duda más que razonable, si España seguirá siendo España, si su Constitución se fundamenta en su indisoluble unidad, si Ceuta y Melilla, Chafarinas, Perejil y los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas son irrenunciables, «si renunciamos a nuestro derecho sobre Gibraltar y aceptamos la extralimitación de la colonia militar británica respecto a lo cedido en Utrecht». Por último, y no menos importante, si alguna Comunidad Autónoma podría dejar de formar parte del territorio nacional sin que las Fuerzas Armadas intervengan en el cumplimiento de su misión ya que una treta de interpretación constitucional puede lograr ese tratado de cesión territorial sin que ni una pareja de la Guardia Civil lo impida.
Ya decía yo que esa Secretaría General de Política de Defensa tenía trampa y trabaja desde el retiro, en un esquina silenciosa y húmeda.
Este Gobierno renuncia de hecho a reintegrar Gibraltar a España y está dando los primeros pasos. Nadie se opone, los españoles lo desconocen y la oposición está a otras cosas. Pero los militares deberían decir algo. Aunque solo sea porque se les nombra en el Título Preliminar de la Constitución y allí se les marca su misión principal. Que por nosotros no quede. Podría ser tan grave como no haberse enterado que pretenden que nos olvidemos de una parte de nuestro territorio, el que nos pidan, a las buenas o a las malas, por ejemplo Gibraltar. Asumamos que España empieza a ser carcomida por el sur desde Gibraltar, por el istmo penetran hasta Sotogrande y Málaga; por ahora.
Simple ejemplo de la ruptura del artículo 8 de la Constitución española. Olvidado. Dinamitado desde dentro.
¿Desclasificar para qué? Aquí solo existe el Poder de La Moncloa.
La Constitución es un mero símbolo.
¡Gibraltar español! es interpretable. Los papeles se desclasificarán cuando diga Boluda Towage. Sabremos que aquello es un colonia convertida en un polvorín, Base Militar armada hasta los dientes, sin control español alguno y que cualquier día nos puede dar un susto.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
Blog: generaldavila.com
25 febrero 2026