SIN CONSECUENCIAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 Vivimos el peor momento de nuestra relación con los Estados Unidos de América. No nos lo merecemos. Las decisiones partidistas, viscerales, absolutamente sectarias, no deben adoptarse cuando nos afectan a todos.

España va a sufrir graves consecuencias. Muy graves.

«El gobierno español ha negado a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones contra Irán, obligando al repliegue de al menos 11 aviones cisterna de EE.UU. a otras bases europeas» La respuesta no se ha hecho esperar.

Trump: “España es un aliado terrible. Ya le he dicho a mi equipo que corte todas las negociaciones con ellos. Esto empezó con el tema del aumento del gasto en defensa al 5% para los países de la OTAN. Y ahora han dicho que no podemos usar sus bases militares. Podemos sobrevolarlas y usarlas; no necesitamos permiso. No tienen nada que nos interese, pero están siendo muy hostiles. Es un país fantástico, pero tienen líderes terribles. No queremos tener nada que ver con ellos”.

No es algo que como español uno reciba con indiferencia. Duele profundamente sentirse alejado del conjunto de los países de tu entorno.

No es para aplaudir al señor Trump que nos señala desde una indiferencia dolorosa, pero esto no es de ahora y las razones le acompañan. Dolorosamente tiene razón.

La marginalidad de España en el plano internacional es evidente. Hemos pasado de la indiferencia a algo mucho peor: la sospecha y la deslealtad. Todos dudan de nosotros y no es para menos. Tenemos un largo recorrido que nos hace sospechosos. En el plano militar nos ha costado mucho remontar desde el abandono de nuestra posición en Irak (amparada por la ONU) y a pesar del tiempo y respeto debido entre militares, nadie comparte sus intimidades operativas con nosotros.

Llega un momento en el que el problema no es solo achacable a un Gobierno dejando al margen a la nación. Cuando la inseguridad es absoluta porque las diferencias entre un Gobierno y el contrario no se producen o los vaivenes te hacen descarrilar, convierten la Defensa, por tanto la seguridad, en un capricho de partidos sectarios y revanchistas. No habrá socio en el mundo que acepte negociar con nosotros. Ni militar ni económicamente. Nos llegan tiempos difíciles.

A la crítica se ha unido el canciller alemán Friedrich Merz. Estamos señalados.

Un gobernante debe pensar en los intereses de los gobernados y no en la ideología que lo sustenta. Una nación no es de unos cuantos y lo que haces y deshaces en temas de política exterior debe de contar con un mínimo consenso parlamentario.

Vienen tiempos difíciles para España. Los aliados ideológicos de algunos de nuestros poderosos gobernantes eran Venezuela, China, Hamás, Hezbolá, Cuba, Irán, Colombia; ya saben. ETA.

Nuestros intereses están en grave riesgo y pronto empezaremos a ver las consecuencias de nuestra postura internacional.

CEOE, CEPYME y ATA han enviado un comunicado que dice: «Hay profunda preocupación ante la posibilidad de que EE.UU. interrumpa las relaciones comerciales con España.

EE.UU. es un país amigo y un socio fundamental desde el punto de vista económico y político, y confiamos en que finalmente nuestras relaciones comerciales no se vean afectadas de ninguna manera.

Una vez más, consideramos que, en el actual contexto de incertidumbre internacional, es más necesario que nunca ir de la mano de la UE a la hora de tomar posición y adoptar decisiones de índole transnacional, y esperamos que el Gobierno sepa reconducir esta situación».

Cuando uno es fuerte y otro débil, no hay argumento válido: manda el interés.

Pronto veremos las consecuencias. Estemos preparados. No son amenazas, sino que las relaciones internacionales funcionan así.

Esto se encamina a la ruina.

Sin consecuencias.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 marzo 2026