EL HÉROE DEL BAÑADOR ROJO. UN LIBRO JUSTO Y NECESARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El título del libro del que quiero hablarles es otro: Nadie lo va a hacer por ti, escrito por el teniente coronel de Caballería Miguel Ángel Franco y Míchel Suñén (La esfera de los libros). En él el teniente coronel Franco aprovecha la experiencia vivida ante un ataque terrorista en Mali para mostrarnos, con la sencillez y autenticidad de un soldado, cómo su comportamiento heroico es algo entendible cuando la vida está comprometida al servicio de los demás.  Aprovecha ese momento tan trascendente en que la muerte le desafía para ofrecernos su actuación desgranada en capítulos de vida que podemos aplicar a la nuestra cotidiana, no para ser héroes aclamados en lo público, sino para sentirnos realizados en nuestra propia heroicidad que en definitiva consiste en no defraudarte, vivir para servir y para ello formarte en la escuela del desprendimiento, de la humildad y del servicio a los demás.

Nos encontramos ante un libro distinto ya que los héroes no suelen contar sus vivencias y dejan a otros que lo hagan, pero la grandeza de este relato estriba en que Miguel Ángel Franco no se da protagonismo alguno ni cuenta una hazaña para recibir galardones, sino que nos traslada un mensaje: todos tenemos el alma preparada para entregarnos a los demás en un acto de sublime humanidad. Hay que estar preparado, dispuesto siempre, y ello es cosa de cada uno, como él dice: nadie lo va a hacer por ti. No le mueve el afán de protagonismo sino el de servicio y por ello pone a nuestra disposición su persona, su alma de soldado, por si nos sirviera su experiencia tan dura como ejemplar.

Nadie lo va hacer por ti. Mi querido teniente coronel, sí, hay alguien que lo hizo, lo hace y lo hará: nuestra historia, nuestros soldados, tú te unes a su ejemplar conducta. La milicia forja héroes en la cotidianidad de la vida; lo has sido porque te has sometido a ese molde del oficio de soldado: sacrificio, sentido del deber, templanza, valor, heroísmo en definitiva en el diario quehacer para en un momento crucial poder afrontar la decisión acertada aún a riesgo de perder la vida.

Los códigos guerreros hablan del hombre y de sus méritos en combate. Pero estos se fraguan y se endurecen en el diario comportamiento, en las rutinas y pesadas instrucciones, en el estudio de la historia y las académicas disciplinas, en la soledad del mando, sobre todo en esos imprescindibles espíritus de cualquier credo militar: compañerismo, amistad, unión y socorro.

La milicia es austera y a veces remisa a los reconocimientos, cuesta premiar con esas condecoraciones al valor distinguido, que son por otro lado tan necesarias. No entro en juzgarlo, pero sí digo que en muchas ocasiones es justo, equitativo y saludable colgar en el pecho, bien visible, una medalla al valor que es lo que más distingue a un soldado.

El libro del teniente coronel Miguel Ángel Franco es consolador y gratificante como lo fue su generoso acto de entrega y sacrificio. Es bueno conocerlo y es de agradecer que haya superado su pudor individual a relatar su experiencia porque servirá a muchos jóvenes, militares o no, a culminar una vida de plenitud que se resume en que sean su propio honor y espíritu los que le estimulen a obrar siempre bien.

Su historia, su actitud, su mensaje, pueden encontrarlo en esta obra que les recomiendo porque refleja lo que son todos y cada uno de sus soldados, los de España, silenciosos y buenos, que estarán allí donde menos lo esperen y más los necesiten.

Es para mí un honor traer a este blog al teniente coronel Miguel Ángel Franco.

Te saludo mi teniente coronel con estas palabras tan nuestras:

“Porque aquí a la sangre excede

el lugar que uno se hace

y sin mirar cómo nace

se mira como procede”.

¡Que sólo el distinguido mérito sea convenientemente premiado y que nunca pueda el favor ocupar el lugar de la injusticia!

Un Ejército se mide por el valor y el honor de sus hombres y el español no cabe la menor duda de que es el mejor del mundo.

Esa es la razón por la que pueden todos ustedes dormir tranquilos.  Tienen a los mejores soldados del mundo a su servicio. el de España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com