DEL HONOR (General de División Juan Chicharro Ortega)

batalla-de-trafalgar-munen-do-aikido-sevillaCunde el desánimo en nuestra sociedad ante el denigrante espectáculo que muchos dirigentes públicos nos ofrecen todos los días.

Es imposible no acordarse en estos momentos del Rey Don Amadeo de Saboya cuando se marchó del Palacio de Oriente harto, dando un portazo histórico, en 1872, haciendo una semblanza sociológica impecable de España: “¡¡Ah, per Bacco, Io non capisco niente, siamo una gabia de pazzi ( esto es una jaula de grillos)!!” gritó Don Amadeo, fuera de sí. Apenas llevaba un año y medio en el trono y había dado en la diana.22.El-rey-Amadeo-I-de-Saboya-1845-1890-rey-de-España-desde-1870-a-1873.-Museo-de-San-FernandoSin embargo, no todo es negativo, ya que, pese a todo, es la propia sociedad la que se avergüenza de lo que ve. Esto significa que, pese a las apariencias, una gran parte de la población española mantiene valores morales de referencia sobre dónde está el bien, y dónde está el mal, y son muchas las instituciones que en este “maremágnum” tienen como norte de su actuación conceptos, en absoluto olvidados, como el del honor y de la caballerosidad.

Las Fuerzas Armadas constituyen una de ellas. De ningún modo es la única. Hay otras muchas, pero quiero, hoy, tomarlas como referencia ante el conjunto de la sociedad; de una parte porque es la que mejor conozco y de otra porque nos demuestran que hay una forma de vida bien diferente a lo que vemos todos los días en los medios.

Y lo hago, sobretodo, pensando en esos jóvenes soldados y marineros que en estos momentos se encuentran en Asia Central, Medio Oriente, África o, doquiera estén, sirviendo a nuestra Patria al amparo de esos principios enunciados.

Se trata de principios  de actuación extensibles y extrapolables al resto de los ámbitos de nuestra sociedad, razón por la que no está de más el recordarlos en momentos como los presentes cuando parece que todo se rompe

descargaSi hay algo que resplandece en los actos de todas las escalas de las FAS es la caballerosidad. Desde el simple soldado hasta el general, obligando tanto más cuanto más elevado sea el empleo que se ostente.

Se atribuye al Duque de Wellington la frase: “Para hacer oficiales hacer caballeros”, condición que es necesario hacer extensiva, hoy, a todos los componentes militares.

La caballerosidad queda definida por el proceder ajustado a las leyes del honor y obliga moralmente al comportamiento intachable.

Así, es reputado caballero el que se comporta noble, leal y honradamente; por el contrario, los actos reprobables, indecorosos o vergonzosos no son dignos de quien se precie ser un caballero.

Esta es la enseñanza principal que se imparte en todas las Academias Militares. Es la que nos enseña el “credo del soldado”, viejo manual, pero de rabiosa actualidad, donde se establece que el honor es la divisa del militar. En su propio honor y espíritu como marcan las ordenanzas, debe buscar el  soldado la norma ajustada para velar por su honra, para prestigiar a su ejército y a la Patria.

Y convenimos con el ya citado “Credo” que el honor es el crisol que purifica los pensamientos e ilumina el camino inmaculado de las acciones dignas en el que resplandecen la integridad, la rectitud y la nobleza.image00002

Naturalmente que como dice el refrán “no es oro todo lo que reluce” y que como en cualquier otra Institución hay claroscuros, pero, siempre, al final, la propia y secular organización corrige los posibles desvíos y resalta la fuerza moral que es la que posibilita la fortaleza de nuestros ejércitos.

Ya decía que este cultivo al honor y a la caballerosidad no son privativos, para nada, de las Fuerzas Armadas; especialmente cuando del concepto del honor individual hablamos, pues este radica en las personas y no en las Instituciones. Pero dicho esto, no cabe duda que es una garantía para nuestra nación saber que nuestros ejércitos sí que mantienen, todavía, viva esa comunión  con un modo de vida que parece no estar de moda hoy.

Es por eso que a mí no me extraña que en el proceso destructivo de toda clase de ética, que vemos todos los días, se vislumbren acciones tendentes a romper la cohesión hasta ahora imperante en nuestros ejércitos y, que, al hilo de apariencias de modernidad se dicten normas que paulatinamente vayan mermando, sin solución de continuidad, la propia esencia de la Institución militar.

Lo siento, una tras otra. Claro que difícilmente alcanzarán sus fines pues siempre quedará el sentimiento del honor y que siempre ha llevado a nuestros ejércitos al cumplimiento del deber.

san-juan-nepomuceno-maxY no puedo dejar de recordar la norma superior de actuación que el “Concepto de Liderazgo de la Armada” exige a nuestros marinos e infantes de marina y que, hoy, ante lo que vemos en España adquiere notoria actualidad:

“INTEGRIDAD que es la cualidad que guía a las personas a actuar siempre con honestidad, honradez, justicia, imparcialidad, sinceridad y compromiso, observando las más altas normas éticas y morales, y que permite esperar de ella un compromiso y responsabilidad con los principios y obligaciones de la profesión”.

Y termino recordando de nuevo, tal parece que fuera hoy, las palabras que Don Amadeo dirigió en su despedida a las Cortes el 11 de febrero de 1873: “Si fueran extranjeros los enemigos de la dicha de España, entonces, al frente de estos soldados, tan valientes como sufridos, sería el primero en combatirlos; pero todo los que con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la Nación son españoles”.Embarque_del_rey_Amadeo_en_el_puerto_de_Spezia

Pues así seguimos hoy, pero siempre quedaran nuestras Banderas y desde este BLOG aportamos nuestro humilde quehacer cuatro veteranos soldados que no se rendirán nunca.

General de División de Infantería de Marina (R.) Juan Chicharro Ortega

8 pensamientos en “DEL HONOR (General de División Juan Chicharro Ortega)

  1. Mi querido General y amigo no solo estoy totalmente de acuerdo contigo es que te puedo asegurar y de echo afirmo que aquí tienes a otro veterano soldado que no está dispuesto a rendirse , un fuerte abrazo Angel

    Me gusta

  2. Impecable el artículo, mi general; qué lección para nuestros políticos “esto es una jaula de grillos”, y también para una parte de la sociedad española que es fiel reflejo de esos políticos, que carece de valores e ignora, como usted bien dice, la “INTEGRIDAD que es la cualidad que guía a las personas a actuar siempre con honestidad, honradez, justicia, imparcialidad, sinceridad y compromiso, observando las más altas normas éticas y morales, y que permite esperar de ella un compromiso y responsabilidad con los principios y obligaciones de la profesión”.
    Permítame que solo haga hincapié en algunos conceptos sobre el honor, el deber, la justicia, la moral, la disciplina y la conducta del militar en las Fuerzas Armadas; ello bajo el humilde entender de un civil que, habiendo estado en su juventud en la milicia, se empapo de esos valores y los recibió del ejemplo de sus superiores:
    El honor militar es una cualidad moral que impulsa a realizar el más estricto cumplimiento de los deberes. Y en las Fuerzas Armadas el honor adquiere relevancia especial, por tratarse de personal que tiene la misión inmediata de salvaguardar los intereses de la patria, la integridad del territorio y la soberanía de la nación.
    El militar encuentra en su propio honor el estímulo necesario para cumplir con sus deberes, en concordancia con los preceptos estipulados en sus leyes y reglamentos que rigen los institutos armados. El honor, la justicia y la moral son bases de la disciplina que norma la conducta de los militares.
    La moral, en las Fuerzas Armadas, se identifica con un conjunto de principios y reglas que están sujetas las relaciones humanas en toda comunidad; siendo el honor la riqueza más grande que puede poseer un militar. Mantenerlo sin mancha y sin tacha es el deber más sagrado de todo miembro de las Fuerzas Armadas.
    Observar en todo momento una conducta ejemplar es la mejor defensa del propio honor; por eso el honor militar es antes que nada, la depurada actitud moral que sirve de presupuesto en el militar, junto a la disciplina y el valor para el más exacto cumplimiento del deber.
    Al militar se le confiere la potestad para disponer de los más sagrados valores de la Patria. Este privilegio se le otorga a cambio de una sola y solemne garantía: su honor…
    Calderón de la Barca, lo culmina con el extracto de su famoso verso dedicado al
    Soldado español, en donde ensalza las virtudes que debe atesorar:
    “Aquí la más principal
    hazaña es obedecer,
    y el modo cómo ha de ser
    es ni pedir ni rehusar.
    Aquí, en fin, la cortesía,
    el buen trato, la verdad,
    la fineza, la lealtad,
    el honor, la bizarría;
    el crédito, la opinión,
    la constancia, la paciencia,
    la humildad y la obediencia,
    fama, honor y vida son
    caudal de pobres soldados;
    que en buena o mala fortuna,
    la milicia no es más que una
    religión de hombres honrados”.
    Y felicitándole por su extraordinario artículo, reciba un fuerte abrazo de este veterano que tampoco está dispuesto a rendirse.
    Pedro Motas

    Me gusta

  3. Buenos días, General Dávila y General Chicharro. “Pero dicho esto, no cabe duda que es una garantía para nuestra nación saber que nuestros ejércitos sí que mantienen, todavía, viva esa comunión con un modo de vida que parece no estar de moda hoy”; es, precisamente, esa confianza -confirmada- la que me dirigió hacia la milicia para compartir mis cuitas como español, en este preciado blog y en cualquier otro lugar en donde he podido encontrar hermanamiento entre patriotas.
    Sin duda, el honor no es exclusivo de la milicia, pero en la milicia se hace del honor profesión, es “de manual”, razón de existir sobre el eje de los fundamentos morales que parten de nuestra tradición como españoles y sometido a la prueba más alta, la de estar en disposición de poner la propia vida sobre la mesa. El militar no espera sobrevivir al deshonor, ni espera sobrevivir a su Nación, cosa harto diferente del político; por eso no entro en foros de políticos.
    Era cierto el lamento de D. Amadeo, como lo es ahora, pero lo que es inaceptable es su conclusión; al enemigo se le combate, proceda desde donde proceda. Cuando la ocupación de Francia, hubo quienes aceptaron la obligada rendición de los ejércitos como la rendición de su nación, y pretendieron orquestar un Estado sin nación, un Estado sobreviviente a la nación, una apariencia; estos, como todos sabemos, acabaron siendo juzgados como traidores, puesto que la nación no se entrega jamás.
    Reciban un cordial saludo.

    Me gusta

  4. Buenos días
    Los valores que se inculcan a los soldados y que son la base de su existencia chocan frontalmente con los valores que exhiben como lógicos y razonables los políticos y que sirven de sustento y guía a la sociedad actual.
    Los llamados valores sociales actuales emanan de una concepción de la sociedad alejada de los valores que durante siglos tuvo la sociedad española en su conjunto y que le permitieron alcanzar grandes cotas de honradez y honor, los valores actuales no tienen firmeza, no son tales solo sirven para el momento y la situacion, son variables e intercambiables, en la actualidad nada es verdad y nada es mentira, todo depende del color del cristal con el que se mira.
    Los españoles necesitan que se les de ejemplo, valor, firmeza en los conceptos y aptitud y actitud ante los hechos y las circunstancias, necesitan recuperar el sentido cívico y moral del bien y el mal, deben volver a despreciar la mentira y al mentiroso y aplaudir a enaltecer al honroso y al sincero.
    El Español siempre tuvo a gala que su palabra era su tarjeta de visita y que faltar a ella era algo repugnante que ningún ser bien nacido haría, tuvo a gala la defensa de su FE, de España como tal, tuvo como bien supremo dar la vida en defensa de sus valores y de su patria,en defensa de su familia y su tradición y tenía a gala el ser de esa manera, desprendida y honrada a carta cabal.
    Y eso es lo que necesita recuperar la sociedad española, los valores que en SU época se impartía en las Academias Militares, valores absolutos que conforman la reciedumbre del ser español y del carácter firme que siempre ha demostrado.
    Esperemos que esta época mala y escabrosa de paso a una etapa mas seria, mas española, mas responsable y cabal.
    De nosotros depende
    De todos
    Saludos

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s