I CONCURSO NACIONAL DE PERIODISMO “JOSÉ ORTEGA MUNILLA”. Antonio Esteban López. General de Brigada.

PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO JOSÉ ORTEGA MUNILLA

Palabras del PREMIADO General Esteban

«Repentinamente languidece la Legión; ya se había firmado su disolución cuando de nuevo derrama su sangre al servicio de la Patria.Bosnia-Herzegovina, Albania, Kosovo, Macedonia, Irak, Afganistán, República del Congo, Líbano, Mali; 23 misiones en las que se ha combatido contra la violencia  y se ha servido en busca de la paz. Guerras crueles de odios salvajes»[1]

Esta es la cita que figura en el artículo “La Legión, las operaciones y el eterno retorno”[2] publicado en la revista Defensa el pasado mes de octubre. El citado artículo, según fuentes dignas de toda confianza, ha resultado galardonado con el PREMIO del I Concurso Nacional de Periodismo “José Ortega Munilla”.

Como quiera que la cita la tome prestada de un buen amigo, creo justo y oportuno compartir mi alegría y premio con su autor que no es otro que el General de División Don Rafael Dávila Álvarez, que además de incansable y mordaz escritor, fue mi recto y ejemplar Jefe cuando, siendo yo comandante, él mandaba la Brigada de La Legión (noviembre 2001 – mayo 2004). El texto original aparece en el “artículo LA LEGIÓN 1920-2014” publicado en el blog del General Dávila con fecha diecinueve de septiembre de dos mil catorce.

Llegados a este punto lo importante está hecho y podría apelar a aquello de que lo bueno si breve dos veces bueno. Sin embargo tampoco hay que pecar de exceso de brevedad por lo que aprovecharé la ocasión para recordar quién fue José Ortega Munilla, cuando, como y porque su figura quedó vinculada a La Legión.

Para ello reproduciré parte de la reseña que preparé para la Agrupación Nacional de Legionarios de Honor (ANLH) que, junto a la Fundación Unicaja, ha impulsado este concurso. La ANLH toma su nombre del reputado periodista y novelista español José Ortega Munilla, insigne personaje que, entre sus muchos méritos, cuenta el ser considerado primero entre los Legionarios de Honor. Don José (Cárdenas – Cuba –, 1856 / Madrid, 1922), además de por su obra, es también conocido por ser el padre del aún más famoso José Ortega y Gasset, uno de los filósofos más influyentes del Siglo XX. Pero… ¿Por qué José Ortega Munilla es considerado el primer Legionario de Honor? La historia es tan centenaria como la propia Legión y se remonta a la mismísima época fundacional; tan sólo tres meses después de que se alistase el primer Legionario (septiembre, 1920), se “alistaba” el primer Legionario de Honor (diciembre, 1920). Sería una temeridad intentar contar los hechos cuando ya lo hizo el propio interesado y lo sería por dos razones: en primer lugar porque Don José narra la experiencia en primera persona y en segundo porque lo hace mucho mejor de lo que nosotros pudiésemos incluso en sueños. Así, nos limitaremos a trascribir algunos pasajes de la crónica, fechada el veintitrés de diciembre, y publicada el seis de enero en un periódico de la época con el título “De Madrid al Fondak. Los legionarios”.

 

DE MADRID AL FONDAK. LOS LEGIONARIOS.

Ceuta, 23 Diciembre 1920

Apenas llegado a Ceuta recibí la invitación del teniente coronel Millán Astray para que fuese a visitar en Riffien el campamento de la Legión extranjera que él manda. Tratase de una novedad militar con singular sistema de recluta.[…]

Desfilaron las tropas legionarias.[…] Soplaba el levante. Rudamente nos azotó durante la media hora en que se verificaron las evoluciones. Allí me confirió Millán el honor de filiarme entre los legionarios, y me regaló el capote con que cubrí mi persona; obsequio oportuno, porque el huracán frío hubiera hecho inútiles mis abrigos cortesanos.

Y mientras el comandante general daba órdenes yo iba leyendo las inscripciones que constituyen el dogma de la Legión. Algo semejante a lo que debió ser la doctrina bélica de losalmogávares.[…]

Y he aquí que yo me encontraba filiado en esta singularísima Legión. Fue una manera con que el teniente coronel Millán Astray quiso saludarme a mi llegada a los campos de Ceuta. No olvidaré la escena. En medio del aire fortísimo que levantaba del suelo las arenas, aquellos hombres de misterioso origen, de no buscada significación social, fieras que la disciplina cazó, marchaban correctamente, ya en el paso lento y rítmico de los solemnes desfiles, ya en la carrera impetuosa. De soldados como estos se puede hacer algo extraordinario, si los organiza y los mueve una voluntad poderosa.

Antes he hablado de los almogávares, y la idea vuelve a aparecérseme después de copiar el dogma de los legionarios. Aquellos soldados que pelearon dondequiera, sin límite en la resistencia, pueden ser los antepasados de estas muchedumbres, en las que sólo se pide al combatiente aguante sin límites, disciplina intangible.

ABC. (6-1-1921)

(El subrayado negrita es nuestro)

La oportuna visita a Riffien en un frio día de diciembre y el inoportuno frío viento de levante se aliaron para que, con la entrega del capote, Don José quedase «filiado en esta singularísima Legión». El gesto fue muy bien recibido por nuestro protagonista, tanto por quedar resguardado del viento como por la simbólica filiación. Volviendo a hacer uso de las palabras que el periodista dejo escritas en su crónica: «Allí me confirió Millán el honor de filiarme entre los legionarios». Hoy, aunque la entrega del capote ha sido sustituida por la del tradicional gorrillo legionario (el conocido “chapiri” en el argot de los que lo usan), el nombramiento de Legionario de Honor conserva el mismo espíritu e intención que no fue ni es otro que atraer y acoger en la familia legionaria a aquellas personas de bien que por sus obras y conducta lo merecen.

General Antonio Esteban López

Desde aquí nuestra felicitación al general Esteban y destacar su generosidad al donar el premio a Cáritas Castrense y a la Fundación Tercio de Extranjeros.

Blog: generaldavila.com

[1]https://generaldavila.com/2014/09/19/la-legion-1920-2014/

[2]https://www.defensa.com/en-abierto/legion-operaciones-eterno-retorno