“In memoriam” «PRUDENCIO MUR GALINDO» (Zaragoza 1921- Zaragoza 23 de agosto de 2011) Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

(1860) Batalla de los Castillejos. El «cabo Mur» arrebatando la bandera de la Unida Marroquí nº5 . Autor: Juan Alaminos López . Museo del Ejército de Toledo

Hoy  mis recuerdos van dirigidos a Prudencio Mur Galindo, el «General Mur» como le llamaban cariñosamente los cadetes,  que fuera durante 40 años, jefe de los servicios de peluquería de la Academia General Militar de Zaragoza. Gran persona con el que coincidí durante los dieciséis años que estuve destinado en la misma, y con quien entablé una gran amistad.

Cuarenta promociones de la actual tercera época de la Academia han pasado por los útiles y las manos de aquel querido peluquero, ejemplo de servicio, de disponibilidad, de educación y de respeto.

Entre ellos nuestros reyes: Juan Carlos I , alumno de la XIV Promoción, entre los años 1955 a 1957, y Felipe de Borbón y Grecia, que lo fue con la XLIV Promoción, entre 1985 y 1986.

Era una auténtica institución. En 1979 el Rey Juan Carlos le impuso la Cruz al Mérito Militar de tercera clase, y en 1982 le concedieron, a propuesta de la Academia, la Medalla del Trabajo en categoría de bronce.

Solo pretendo sacar a la luz pequeñas vivencias que con él tuve. Para muchos  puede que no sean desconocidas pero  creo que agrandarán, aún más si cabe su recuerdo, y pienso que podrán servir de agradecimiento por su total entrega a la Academia durante tantos años, como hicieron tantos otros. Entre ellos y que ahora recuerde: a Sor María Montalbán monja Hija de la Caridad de San Vicente de Paul destinada en la enfermería de cadetes (era tan jóven y guapa cuando llegó a la Academia que los cadetes la llamaban «Sor Guayabo»); y al cocinero jefe Echandía, creador del famoso arroz que lleva su nombre y que disfrutábamos los días de fiesta.

En la película «Cuna de Héroes», dirigida por John Ford y ambientada en la  Academia Militar de los Estados Unidos de West Point, encontré a un personaje que me recuerda a nuestro amigo Mur. Me refiero a la vida de un sencillo irlandés ayudante de cocinero llamado «Marty», personaje interpretado magníficamente por Tyrone Power.

El «general Mur» y «Marty» envejecieron con los cadetes.

El reloj del torreón.

Mur, además de la peluquería, era el responsable del estanco, de la perfumería, de la prensa diaria, y del reloj del torreón (situado encima del entonces cuerpo de guardia), que ponía en hora y engrasaba periódicamente.

En vísperas de una visita de SM el Rey Juan Carlos a la Academia, el entonces director, general Pinilla, reunió a todo el personal civil y les dio las órdenes oportunas para que ese día nada fallara, ni siquiera el reloj, que por aquellas fechas sufría frecuentes paradas.

— «Sr. Mur, hasta el reloj tiene que funcionar mañana», comentó el general.

Todo salió a la perfección, y por supuesto el reloj no se paró. Al cabo de unos días Mur me confesó que había puesto a un hombre de su confianza sentado toda la mañana en el torreón junto a la maquinaria, por si tenía que mover a mano sus saetas.

   Los partidos de frontón.

Aunque me sacaba 17 años, formábamos pareja para jugar al frontón en la especialidad «paleta-pelota goma», él de «delantero» y yo de «zaguero». Era muy habilidoso sobre todo con las carambolas a «dos paredes» entre la «pared larga ó izquierda» y el «frontis».

Como era socio del zaragozano Club Natación Helios, algunas tardes nos acercábamos a sus instalaciones  junto al río Ebro para jugar unos partidos, pero del mismo modo que en la Academia casi no teníamos rival, allí la cosa estaba más difícil.

La carpeta del jefe de servicio.

De comandante, cuando entrábamos de jefe de servicio, dormíamos en la Academia. La habitación estaba en el pasillo de la enfermería junto a las que fueron las habitaciones de nuestro Rey Juan Carlos cuando era Príncipe de España.

Diariamente, el bueno de Mur al cerrar la peluquería, recogía su carpeta de «jefe de servicio» y sin decirnos nada la dejaba en nuestro cuarto encima de la mesilla de noche. A la mañana siguiente la recogía y celosamente la guardaba en la peluquería.

La carpeta que diariamente nos dejaba y a la mañana siguiente recogía, contenía, además de la órden del día, toda clase de revistas, más o menos censuradas, que nos entretenían las horas que en ese inhóspito cuarto pasábamos.

El libro de contabilidad de la peluquería

En aquellos años a los profesores, además de nuestras clases y prácticas de instrucción correspondientes, se nos asignaban cargos administrativos diversos. El que esto escribe, entre otras cosas, fue capitán administrador de la quinta compañía, y un año el responsable de la peluquería.

Cuando al final de cada mes, le llevaba al teniente coronel mayor el libro con la liquidación de la peluquería para que con su firma diera el visto bueno al mismo, todo eran felicitaciones y palabras de admiración al ver la exactitud de la contabilidad, y la letra redondilla hecha a mano con la que el citado libro estaba redactado, que por supuesto eran obra exclusiva de Mur.

La gesta del «cabo Mur»

Cuando me sentaba en su sillón para hacerme las crines, siempre le preguntaba:

― ¿Cómo está el cabo Mur?

― Los de Caballería estamos  bien contestaba.

Por aquel entonces la peluquería tenía ocho sillones, cuatro frente a la puerta abatible de la entrada y otros cuatro laterales dos a cada lado. El de Mur era, de los situados frente a la entrada, el de la izquierda, y junto al espejo tenía colgado un pequeño cuadro con la gesta del cabo trompeta de húsares  Pedro Mur y Escalona, y  a la menor insinuación, el bueno de Prudencio nos contaba la hazaña del cabo  que decía era familiar  suyo.

«El 1 de enero de 1860 el general Prim mandó cargar a los húsares contra la Caballería mora, en el Valle de los Castillejos situado a cuatro kilómetros de Ceuta. En vanguardia marchaba el primer escuadrón del Regimiento de Húsares de la Princesa 19 de Caballería, donde estaba encuadrado  nuestro cabo Mur.

En un momento difícil de aquella batalla, donde parte las fuerzas de Prim cayeron en una emboscada, el cabo Mur, que había conseguido salir de la escaramuza, se lanzó a caballo contra un teniente que llevaba el banderín amarillo de la 5ª Unidad  Marroquí. Le dio alcance, lo derribó, le arrebató la enseña y regresó a su regimiento con el estandarte de la Caballería del Sultán.  (Actualmente este estandarte se conserva en el Museo del Ejército del Alcázar  toledano)».

Trompeta de húsares

Reinando Isabel II y siendo Presidente del Gobierno y Ministro de la Guerra Leopoldo O´Donnell, por su gesta al haber mostrado tanta valentía ante sus compañeros, le fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando de Primera Clase, pensionada con 50 reales/mes, y ascendido al empleo de sargento.   Por los méritos contraídos en esta batalla, al general Prim, que ya era conde  de Reus y vizconde del Bruch se le otorgó el título de Marqués de los Castillejos con Grandeza de España.

Gracias

Por las escrupulosas liquidaciones de la peluquería que me presentabas con letra redondilla.

Por los maravillosos partidos de frontón jugados en la Academia y en Helios.

Por la carpeta del Jefe de Servicio que nunca me faltó.

Por no haberse parado el reloj aquel señalado día.

Por sentirte orgulloso de tu antepasado el cabo de Caballería Mur, tú que para los cadetes eras el «general Mur».

Por acompañarnos vestido con tu uniforme gris a Mª Cristina (campo de maniobras de San Gregorio, Zaragoza), Rioseta (Candanchú), Ezcaray (La Rioja), Batiellas (Jaca), a todos las marchas por San Gregorio, a los desfiles de la Victoria…..

Y sobre todo, gracias por tu amistad. Tu memoria permanecerá imborrable entre  los muchos que tuvimos la fortuna de conocerte y tratarte.

Descanse en Paz.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza diciembre 2022.

Blog: generaldavila.com

15 pensamientos en ““In memoriam” «PRUDENCIO MUR GALINDO» (Zaragoza 1921- Zaragoza 23 de agosto de 2011) Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

  1. Imposible olvidar a nuestro «General Mur», ejemplo de servicio y trato deferente para con todos cuantos fuimos atendidos por él.
    ¡Siguiente Caballero!

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  2. Mi respetado y muy querido GENERAL,
    MAGNIFICO ARTICULO DEL CORONEL CERDIDO.
    EL LAUREADO MUR ESCALONILLA en LA BATALLA DEL VALLE DE LOS CASTILLEJOS, debo tener su sonetillo hecho hace tiempo y le sacaré a la palestra. (mucho más llamarse de segundo ESCALONA tan querida y visitada).
    Por ahora ¡GRACIAS! al Cor. CERDIDO por CADA UNA DE SUS GRATITUDES y BRILLANTE LAUDO MERECIDO AL «A PROPOSITO PARA TODO» D.PRUDENCIO MUR GALINDO» D.E.P.
    «SOR GUAYABA» ‘ «EL COCINERO» y un largo etc…sobre todo el PLEGADOR DE PARACAS…..en un caso directo de quien subscribe ..EL COR. MÉDICO DEL AIRE D.ANDRÉS LLOPIS y SOR MARTA en Clínica LORETO…
    Reitero la inmensa gratitud por RECUERDOS PATRIOS DE EJEMPLARIDAD RUTILANTE.
    Abrazos a todos y a la orden.
    A la orden de V.I , mi CORONEL.
    A la orden de V.E
    VIVA SANTA BÁRBARA
    VIVA EL REY
    VIVA ARTILLERÍA Y CABALLERÍA
    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

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  3. Atentamente y con el debido respeto

    A DON Prudencio Mur Galindo
    ——————————————————
    Sus palabras lisonjeras
    En estas muestras de afecto
    Son acentos que requiebran
    Y en lo más hondo se quedan
    Endulzando los adentros.

    Abiertos por la emoción
    Que mueve los sentimientos
    De la noble condición
    Habida en la comprensión
    Que dictan los pensamientos.

    En las letras de despedida
    Dedicadas con tanto aprecio
    Pueden verse las medidas
    Con palabras agradecidas
    Que merece DON Prudencio.

    España día 4 de diciembre de 2022

    Ramón Lencero Nieto

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  4. Buenos días, y buen Domingo. mi Coronel y todos. Ahora esperemos que ni al Sánchez se le ocurra, motu propio, devolverle el estandarte al Rey de Marruecos, ni a este reclamarlo, ya que en ambos casos el resultado sería el mismo: el Alacazar sería despojado del estandarte del Cabo Mur.

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  5. Para «hacernos las crines» -éstos de caballería!- desde el aula de estudio los cadetes subíamos a la peluquería, previa inscripción en la pizarra de nuestro número de filiación que luego el interesado borraba al volver; los números allí escritos eran datos que le valían al Capitán de Servicio en sus rondas por las aulas para controlar que la relación tiempo-servicio de ídem no pudiera exceder de un tiempo, digamos, normal.
    Permítanme un inciso: en los Regimientos sólo existen dos personas con el tratamiento de «señor»: el señor Coronel y la señora de la limpieza; en la General había tres, incluyendo al Sr. Mur. Tratamiento que simultaneaba con el de General por su antigüedad en el cargo.
    Sigo; el por qué el tiempo en la peluquería se vigilaba tan escrupulosamente era porque esta dependencia, por obra de su responsable, era un «oasis de vida civil» en medio de la dureza de la vida académica: allí estaba la prensa, las revistas, sólo deportivas; se oía la música de Radio Zaragoza, (institución muy ligada al cadete por el coqueto bar por aquella regentado) o simplemente se charlaba a la espera del turno para sentarse en el sillón, » a la voz» del Sr. Mur. El agradable olor de la misma a masaje facial y colonia de caballero sigue mientras viva en las pituitarias de todo cadete. Todo esto incitaba a remolonear minutos antes de bajar al «tigrillo» del aula.
    Se comenta por los mentideros del Cielo que San Pedro, fiel guardián de la puerta y mantenedor del orden en la fila, en cuanto vio en la misma al atribulado Sr. Mur, éste fue llamado a pasar con la misma voz «¡…siguiente caballero»!, que él incansablemente repetía para dar paso al siguiente «cliente».
    Y sí, querido amigo; también a mí muchas cosas de Cuna de Héroes me recuerdan a nuestra entrañable General. Gracias por llevarnos allí; siquiera por unos minutos.

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  6. Al Cabo Mur, le fue concedida la Cruz de 1ª Clase SENCILLA, la «LAUREDA» era la de 2ª Clase en el Reglamento de San Fernando de esa época.
    (AGMS, Sc. 2ª, División. 12ª, legajo 163; Escalafón General del Cuerpo de Inválidos. 1875).
    El Cabo Mur llegó al empleo de teniente coronel del Cuerpo de Inválidos.

    Del Libro: Caballeros de la Real Orden de San Fernando (Caballería) Tomo II, (Ministerio de Defensa)

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  7. Buenos días.
    Que vivan por muchos años en nuestro recuerdo el cabo Mur y el «general» Mur. La AGM y los tres Ejércitos. Sus Armas y Cuerpos, y su personal civil. Por la parte que me toca, mi padre fue muchos años Practicante de Medicina y Cirugía contratado civil por Sanidad del Aire en el Aeropuerto de Barcelona, y en su momento fue cabo habilitado para sargento y propuesto MMI en 2ª Bandera FE de Castilla-Burgos.
    ¡¡¡Viva España. Arriba España!!!

    P. D. Mis felicitaciones a los ARTILLEROS.

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  8. Mi General : Mejor imposible. Leyendo lo narrado hoy, sobre el “Sr. Mur “, retrocedo a mi lejana juventud, cuando estába de cadete en nuestra maravillosa “ AGM “ de Zaragoza. Recuerdo a nuestro “jefe de la peluquería “, me acuerdo de él
    perfectamente.. Gracias Ángel, un abrazo y continúa escribiendo, leyéndote rejuvenezco.🇪🇸🇪🇸🇪🇸

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  9. Muchas gracias Mi coronel. Es una historia interesantísima, y que en medio de tanta violencia que hay ahora, es como una bocanada de aire fresco. Mi enhorabuena. saludos para todos.

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  10. Buenas tardes

    Un entrañable recuerdo, Coronel Cerdido Peñalver, que nos da a entender que el personaje del que nos habla era muy peculiar y querido en la Academia de Zaragoza.

    Compruebo que hay muchos que también le recuerdan, con la añoranza de la persona y cómo no, de esa juventud de la que disfrutaban por entonces.

    Pueden suponer que una servidora no disfrutó nunca de sus servicios, pero me hubiera gustado. Leyendo su escrito está claro que guarda una ternura especial por «el general Mur» y por el entorno que lograba establecer en un espacio que casi era un oasis dentro de una vida llena de disciplina y de trabajo casi constante.

    Como siempre, logra con sus vivencias distraernos de los graves momentos que nos acosan, y traer un espacio de relajación y de cariño que aunque estén llenos de añoranza, son también un consuelo para nuestros pensamientos y nuestra paz interior.

    Mil gracias mi Coronel, con el cariño y el afecto que se merece.

    Descanse en paz el cabo Mur, que seguro estará con San Pedro cuidando el reloj del cielo.

    Margarita Alvarez-Ossorio

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  11. Bonito artículo del entonces nuestro Proto CAP Cerdido , de Caballería y sino mal recuerdo DOEs , recuerdo tb a Sor Cita y como no a una Sra de la limpieza , la Evangelio y la Pelos…….grandes cracks.
    En los comentarios veo otro figura que sin haber sido KDT , era diplomado en OEs , del XXVII curso y un gran Cabo 1º CL , que estuvo en Lis cuatro tercios, legión francesa y acabó su vida militar en la UOEL, donde pasó a retirado.
    Hoy en Medellín (Badajoz) ya abuelo.
    Nuestro gran profesional Goana Nelson
    Ò Ramón Lencero Nieto

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  12. Ángel, mi coronel. Muchas gracias por este precioso artículo. Solo precisar que como bien recordarás, el Rey Felipe cursó con nuestros nuevos de la XLV el periódo de la quinta pruena (el camping que decíamos) en 1985 como cadete de primero. Juró bandera poco antes de la XLV en solitario y para luego integrarse con nosotros en 1986 en segundo curso.

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