No se trata del título de una novela, que lo parece, ni de una película de Sissi Emperatriz. Me refiero a los militares que acompañan siempre al Rey en todos sus actos oficiales. Se les distingue con facilidad por sus cordones dorados en el pecho y su proximidad al monarca. Son los ayudantes de campo o edecanes.
Tener edecán es exclusivo de los generales o almirantes con origen en el servicio en campaña en una época en la que esa era la usual actividad de los ejércitos. Con el tiempo esa figura se ha institucionalizado y acompaña siempre al general o almirante. A pesar de ello actualmente vemos al ministro de defensa acompañado de un ayudante de campo, cosa que algún adulador se inventó, y que no tiene consistencia ni razón militar alguna (llegaron incluso a llevar en los cordones el mismo signo distintivo que los del Rey).
La más alta categoría entre los ayudantes de campo la tienen los de SM. el Rey. Actualmente son nueve (4 del Ejército de Tierra, 2 de la Armada, 2 del Ejército del Aire, 1 de la Guardia Civil). El jefe del Cuarto Militar también lleva los cordones y es el primer ayudante del Rey. Está previsto que SAR. la princesa de Asturias tenga sus propios ayudantes de campo como en su día los tuvo Don Felipe.
El poder de un ayudante es mucho y hay que andarse con cuidado con ellos. Son la sombra de su general del que conocen sus reacciones y hasta más íntimos detalles. Un mejor o peor comentario de un ayudante te puede beneficiar o costar caro.
-Mi general ¿vio que mal formaba la guardia?
-Mi general, he oído decir…
También ellos están sometidos a permanente riesgo. Es conocida la historia del que de uniforme tuvo que hacer autostop. Iba en el coche al lado de su general cuando se quedó dormido con tal mala fortuna que su cabeza acabó reposando en su hombro. El general no se lo pensó dos veces.
Mandó parar el coche; el ayudante se despertó dando un respingo mientras oía la voz de su jefe que le ordenaba bajarse del vehículo. Obedeció ipso facto y con gran asombro vio como el vehículo arrancaba dejándole abandonado en aquella solitaria carretera castellana. Era un mes de julio después del almuerzo.
Todavía recuerdo la faena del ayudante del Rey cuando en un acto militar en Barcelona (era la época en la que todavía se celebraban actos militares públicos en la querida capital catalana) perdió la gorra del monarca. La prenda de cabeza del Rey es un objeto muy deseado y no era aquella la primera vez que desaparecía. Luego pasaba a adornar alguna vitrina o sala de banderas. Por ello el ayudante debe guardarla con celo y sumo cuidado para evitar que en un despiste suceda lo peor. El caso es que llegaba la hora de la despedida y la gorra no aparecía. El Rey tuvo que despedirse sin realizar el saludo militar. El ayudante se quedó en tierra buscando la prenda de cabeza. No apareció, pero su celo y pundonor hizo que encargase una en la sastrería habitual del Rey. Cuando estuvo hecha se la entregó con gran alborozo.
-Majestad, al fin apareció su gorra.
El Rey la miró con detalle, se la puso y no lo dudó ni un minuto.
-Esta no es mi gorra.
El ayudante creo que la guarda en casa como uno de sus recuerdos más queridos.
El distintivo del edecán es un cordón dorado que en su recorrido forma dos ramales, rematadas las caídas por clavos metálicos. No todos los cordones son iguales y, aunque es mínima su diferencia, llevan un detalle característico que indica la categoría de la autoridad a cuyo servicio están. Hay que fijarse en el centro de las caídas. Los ayudantes de S. M. el Rey llevan un nudo de cordón de tres vueltas; los de la princesa de Asturias: un nudo de cordón con dos vueltas; los del ministro de Defensa: cinco entorchados; los ayudantes de los oficiales generales: cuatro, tres, dos o un entorchado, en correspondencia al empleo del oficial general. Los entorchados se labran en esferas doradas brillantes.
Causa extrañeza que los cordones de los edecanes del Rey y de la princesa de Asturias sean los más sencillos y lleven un simple nudo. La historia y origen de este detalle procede del reinado de Alfonso XIII. Uno de los ayudantes hizo la consulta al Rey.
-Señor, los ayudantes de los generales llevan unas bolas doradas en los cordones, una, dos o tres, dependiendo de que sean ayudantes de general de brigada, división o teniente general. Vuestra Majestad está por encima de ellos y no sabemos que poner en nuestros cordones de ayudante ¿cuatro bolas doradas? De inmediato salió a relucir el ingenio del Rey. Lo que parecía una broma se hizo reglamentario.
-Haceros un nudo.
Dicho y hecho.
Cordones llevan también los agregados militares, alumnos de las academias militares, los gastadores, y en su día los llevaron los oficiales y suboficiales de la escala de complemento (IPS posteriormente IMEC). No llevan lógicamente bolas distintivas (esferas en el argot oficial) ya que no son ayudantes, tampoco nudo que en resumen parece lo más apropiado. Ser ayudante es estar ‹‹unido a›› o actuar ‹‹en nombre de››, lo que significa enorme responsabilidad y proximidad. Nada lo representa mejor que un nudo; mucho mejor que las cinco bolas que llevan los cordones de los ayudantes de nuestros ministros de defensa. Que por esferas o bolas doradas no quede. He tenido el honor de ser ayudante de campo de SM. el rey Don Juan Carlos. El nudo del cordón distintivo siempre me recordó al lema de Sevilla: ‹‹no me ha dejado››. La madeja es para mí un signo de fidelidad. La que caracteriza a un ayudante de campo del Rey.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
Blog: generaldavila.com




Buenos dias:
Muchas gracias mi General, por esta lección de historia de uniformidad, que desconocía.
Un saludo.
Siempre COE
Me gustaLe gusta a 2 personas
Mi respetado y muy querido GENERAL,»EL AIDE DE CAMP» (EDECÁN) en definitiva «EL AYUDANTE DE CAMPO». Los CADETES DE TIERRA , MAR , AIRE Y GUARDIA CIVIL , así como los que hemos tenido la suerte de pasar por pasado LA IPS , MAU, IMEC etc. también con colores según la carrera. En mi caso «CIENCIAS » abarcaba MATEMATICAS, FISICA Y QUIMICAS,. Era un azul más intenso que los de FILOSOFIA Y LETRAS. MEDICINA ERA AMARILLO.
Algunos de mis admirados GENERALES, y JEFES han sido JEFESDEL CUARTO MILITAR DE S.M Y OTROS AYUDANTES .
Claro que han sucedido anécdotas de todo tipo. Por lo general, son DIGNOS DE EJEMPLARIDAD Y FIDELIDAD ACREDITADA EN TODOS LOS ÁMBITOS.
Como en su día sobre ALFONSO X «ELSABIO» ya formuló V.E «NO MADEJA DO » de SEVILLA etc. solamente reiterar GRATITUD por recordar «LOS CORDONES» en el uniforme militar primero al igual que el CISNE Y LAS FLECHAS que determinaban la procedencia .
ENHORABUENA MI GENERAL Y FELICIDADES POR HABER SIDO COMANDANTE AYUDANTE , CORONEL DE LA GUARDIA REALENTRE OTROS DESTINOS TAN HONORABLES.
A la orden de V.E.
VIVA EL REY
VIVAN LOS AYUDANTES DE CAMPO MILITARES
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
Me gustaLe gusta a 2 personas
A las órdenes de V. E., mi General.
Muy interesante e instructivo, pues incluso dentro del el Ejército ignoro si serán muchos quienes conozcan esto tan al detalle.
Este artículo trae recuerdos entrañables de la primera juventud, con su carga de nostalgia y sano orgullo de haber lucido ese distintivo.
Un servidor, sin haber sido nunca Ayudante de ningún personaje superior a Capitán, y de éste más que Ayudante fue Auxiliar, aunque él me presentaba como su Ayudante, y bien es cierto que el cometido que teníamos encomendado era de altísima responsabilidad y en cierto momento de la historia también supuso un muy alto riesgo para la vida y la salud de ambos, también lució unos bonitos cordones durante sus cuatro años como clase de tropa, por su condición de Alumno de Escuela Militar.
En el Ejército del Aire, pues todavía no volaba tan alto como para salir de la atmósfera al Espacio Sideral, Eran, los cordones quiero decir, de color verde, con unos castilletes metálicos dorados, pero sin bolas ni nudos, y aquello era muy llamativo y de gran atractivo para las chicas cuando paseábamos por la calle o en los parques. De hecho, me consta que muchos de aquellos primeros encuentros amistosos e inocentes, gracias a los cordones, terminaron ante el altar, el chico, ya de Suboficial, y la chica con vestido blanco de novia. Y hasta donde me llega la información y me alcanza la memoria, la inmensa mayoría de aquellos matrimonios que quedan con vida, continúan conservando aquellos bonitos cordones, bien en una metopa, o colocados y sujetos con alfileres por encima del cabecero de la cama.
¡¡¡Viva España!!!
Me gustaLe gusta a 1 persona
A las órdenes de V.E. mi General.
Me uno en el agradecimiento a los que me han precedido en el comentario y a los que lo harán a posteriori.
Yo también porté cordones de alumno de Academia ,y los conservo como se deben conservar aquellos objetos que permanecieron en la familia generación tras generación. Es una pena que los conocimientos de uniformología y vexilología brillen por su ausencia entre nuestra oficialidad más bisoña pero es más pena que no se dejen aconsejar por aquellos al final de escribir su empleo tienen que poner (R) ,es el error más grande ,pues antes de esa (R) hay un montón de años de experiencia y un montón de conocimientos como los que V.E. y los que por este Blog se dan una vuelta, suelen comentar.
Viva el Rey¡¡¡Viva España¡¡¡
Me gustaLe gusta a 2 personas