Ofrezco al lector unas consideraciones redactadas a partir de lo difundido en la prensa sobre el tratado Unión Europea / Reino Unido que regulará la relación entre Gibraltar y la UE; tratado que todavía no se ha publicado en el momento de escribir estás líneas. De dicha información me limito a destacar, muy brevemente, lo que tiene relación con los temas militares, no en vano Gibraltar es una ciudad dentro de una base militar[i].
Si el tratado entra en vigor según los fragmentos que se están publicando, podemos asegurar que se consagra la incorporación de la base militar británica (y americana) a la UE/Schengen, sin que el Reino Unido forme parte de una ni del otro.
Se asegura su supervivencia como base militar de bajo coste y se mejora notablemente su operatividad al facilitar sus enlaces, entre otras con la base naval española de Rota.
La economía de la ciudad se verá favorecida por la desaparición de los controles físicos en el paso por la verja gracias a lo cual no podrá detectarse, ni por lo tanto impedirse, el paso de contrabando hacia la UE, por mucho que aludan a supuestas inspecciones en puertos españoles especificados. Tengamos en cuenta que los británicos –cuyo interés primordial es la permanencia en la base- justifican su presencia en Gibraltar recurriendo a esta población y si no fuese por ella, tendrían que asumir los costes de su sostenimiento.
También, gracias a la desaparición de los controles, se facilitará el tránsito por la Península del personal militar británico, americano o de cualquier otro país invitado por esta base, de forma que podrían llegar hasta los Pirineos si así lo deseasen. Lo mismo podemos decir del material militar (armamento, equipos, munición etc.) que podría moverse por la UE /Schengen sin control.
La recepción prevista de unas listas del personal y material que llegue a la base no es más que un ejercicio de buena fe y flexibilidad de niveles cósmicos por parte de nuestras autoridades ya que esas listas no podrán verificarse. Todo esto será así hasta que ocurra un accidente –en España o en cualquier otro país de la UE- con implicaciones de militares ingleses, americanos, canadienses, marroquíes, neozelandeses etc. etc.
Se establece la asimetría en la libertad de movimiento de militares pues mientras los británicos y de otros países que entren por Gibraltar podrán moverse por España, los españoles no podrán moverse de la misma forma por Gibraltar.
Por mucho que digan los nuestros, la verja no va a desaparecer porque forma parte del perímetro de seguridad del aeródromo militar de la RAF. Seguiremos viéndola a lo largo y ancho del istmo español, con sus mallas y sus concertinas que no escandalizan a nadie.
En el puerto no se establecerán controles porque todo él es una base naval, si bien tiene una parte cedida para uso del tráfico mercante, cesión que se revoca cuando así conviene a los intereses militares.
Dicen que se establecerán controles Schengen en un voladizo de la terminal civil del aeródromo de RAF Gibraltar pero no se menciona que existe otra terminal de uso exclusivo por los militares.
Con lo previsto para el puerto y el aeródromo queda comprometida la integridad del espacio Schengen.
Se asegura la disponibilidad de mano de obra barata para sostener a la economía local y a la base militar, con una versión siglo XXI del «¡vivan las caenas!» por parte de los nuestros.
La ciudad de La Línea que se prepare y vaya buscando viviendas para su juventud en los pueblos del interior pues los precios de las viviendas se dispararán al demandarlas tanto los civiles como los militares de la base británica. Hasta el Regimiento de Gibraltar tiene problemas de reclutamiento precisamente por las dificultades para encontrar alojamiento; lo mismo cabe decir de los militares destinados en la base y el poco atractivo que ofrecía hasta ahora.
Con este tratado se consigue empeorar el texto del Tratado de Utrecht y la posición internacional de España, incluso ante el Comité de Descolonización de la ONU, por lo que efectivamente cabe calificarlo como «histórico»: Reconoce una base militar extranjera en una colonia establecida en nuestro territorio por un país que no es miembro de la Unión Europea; asimismo se reconoce un aeródromo militar construido en el istmo que es español en su totalidad y está ocupado ilegalmente por los británicos. Las supuestas cláusulas de salvaguarda no podrán hacer nada contra la práctica diaria con el desarrollo y reafirmación de los hechos.
Se asegura que se redactarán reglamentos posteriores etc. etc. pero no se especifica fecha alguna por lo que estamos seguros de que ahora y en el futuro se hará lo que así convenga y disponga la parte británica: la Potencia Administradora de la colonia militar de Gibraltar.
Por lo publicado y su estructura llego a la conclusión de que estamos ante un documento presentado por los británicos, escrito en su parte civil por un bufete de abogados del máximo prestigio de Gibraltar y en su parte militar por el estado mayor del mando militar de la base.
Por nuestra parte, vemos a un híbrido del conde Don Julián y de Manuel Godoy.
Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío ( R)
Blog: generaldavila.com
[i] https://generaldavila.com/2021/01/03/gibraltar-un-pueblo-dentro-de-una-base-militar-angel-liberal-capitan-de-navio-r/
