El periodista Javier Chicote desvelaba en el diario Artículo14 que “Salvamento Marítimo se empleó a fondo antes del amanecer del pasado 30 de julio para salvar la vida de treinta inmigrantes que habían sido arrojados al mar desde un buque militar marroquí”. La gravedad del asunto nos hace resaltar el hecho y señalar responsabilidades porque no todo queda en recoger a los emigrantes y ponerlos a salvo. Según Artículo14 «los militares marroquíes los habían cogido del agua para que no se ahogaran, pero en vez de llevarlos a su país, en cuanto consideraron que Salvamento estaba cerca los tiraron”.
La gravedad del asunto no permite cerrarlo con unas palabritas como las pronunciadas por el mando único de la gestión de la crisis en Ceuta, Ángel Víctor Torres, que dice no tener «constancia» de este hecho y añade que no debemos «demonizar» a Marruecos, al tiempo que ha defendido que «hay que procurar las mejores relaciones entre vecinos». La ministra de Defensa, ajena a la defensa de la integridad territorial, calla. El problema no puede cerrarse aquí. Es necesario cumplir con las obligaciones internacionales. El buque español de salvamento marítimo recogió a los emigrantes arrojados al mar y los puso a salvo en aguas españolas. Seguro que activó el canal 16 y estuvo hablando con el buque marroquí, conoce todos los detalles del presunto incumplimiento del artículo 98 del Instrumento de ratificación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, hecho en Montego Bay el 10 de diciembre de 1982.
Artículo 98. Deber de prestar auxilio.
- Todo Estado exigirá al capitán de un buque que enarbole su pabellón que, siempre que pueda hacerlo sin grave peligro para el buque, su tripulación o sus pasajeros:
- a) Preste auxilio a toda persona que se encuentre en peligro de desaparecer en el mar;
- b) Se dirija a toda la velocidad posible a prestar auxilio a las personas que estén en peligro, en cuanto sepa que necesitan socorro y siempre que tenga una posibilidad razonable de hacerlo;
- c) Caso de abordaje, preste auxilio al otro buque, a su tripulación y a sus pasajeros y, cuando sea posible, comunique al otro buque el nombre del suyo, su puerto de registro y el puerto más próximo en que hará escala.
- Todo Estado ribereño fomentará la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de un servicio de búsqueda y salvamento adecuado y eficaz para garantizar la seguridad marítima y aérea y, cuando las circunstancias lo exijan, cooperará para ello con los Estados vecinos mediante acuerdos mutuos regionales.
Ante hechos como el denunciado y admitido por Salvamento Marítimo (dependiente del ministerio de Transportes) -“Salvamento Marítimo y Seguridad Marítima ha verificado que una de sus embarcaciones prestó auxilio a un grupo de inmigrantes cerca de Ceuta que se lanzaban al mar desde una patrullera militar de Marruecos”- es obligación del Estado español denunciar estos graves hechos contra el “Derecho del Mar” en El Tribunal Internacional del Derecho del Mar, órgano judicial establecido en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, firmada en 1982 en Jamaica.
Tenemos la gran duda que de no hacerlo nos convirtiésemos en presumibles colaboradores de un presunto delito tipificado en la legislación internacional.
Son muchos los sapos que pretenden que nos traguemos después de la invasión a Ceuta. Hoy Madrid gritaba: «No estáis solos», en la marcha convocada por Mujeres Caballas. No callaremos. El Gobierno jugará con la soberanía y la integridad territorial, pero España sabe defenderse sin necesidad de unos dirigentes que se esconden a la vez que ocultan los ataques del vecino.
¿Qué datos esconde el ministerio de Transportes?
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
Blog: generaldavila.com
25 octubre 2026