«Según la Biblia, Israel es el pueblo de la esperanza en un mundo mejor, “el siglo que debe venir”, rico de paz y de justicia. Se concreta en dos personas que deben aparecer en la historia de su salvación: el profeta Elías y el Mesías. Elías es el precursor y el heraldo del Mesías».
Si algo aprendí en mi reciente peregrinación a Tierra Santa fue que los habitantes de Israel y Palestina, «se llevan a matar», y por eso han convertido los lugares más sagrados en un eterno campo de batalla. Puede que sea la mezcla de maldad e ignorancia, la fórmula que nos arrastre hacia el ocaso definivo.
Limita al norte con el Líbano, al este con el desierto siro-arábigo, al sur con el deserto del Négueb y al oeste con el Mediterráneo, con una distancia de norte a sur de 240 km. De este a oeste, es decir del valle del Jordán al Mediterráneo una media de 90.
Dice la Biblia que es: «…tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y hontaneras que manan en los valles y en las montañas, tierra de trigo y de cebada, de viñas, higueras, granados y palmeras, tierra de olivares, de aceite y miel…»
Abraham tuvo dos hijos, el primogénito Ismael (en hebreo «Dios te ha escuchado») con Agar; después Isaac (en hebreo «El que rie»), con Sara.
Según la tradición, los árabes descienden de Ismael, los judíos de Isaac, y estos se consideran los únicos herederos auténticos ya que Sara era la esposa legítima , mientras que Agar era una sierva egipcia.
A pesar de este galimatías, la realidad es que judios y árabes son hermanos semitas, (descendientes de Sem, el mayor de los hijos de Noe), les unen más de lo que les separa, pero se matan porque ninguno respeta lo que dicen sus libros santos que se basan en el amor a Dios y al prójimo. Judíos e islámicos creen en el mismo Dios aunque con distinto nombre: Yahve, y Allah.
Los árabes alegan que Ismael era el primogénito, y en consucuencia son ellos los «hijos de la promesa» hecha por Dios a Abraham, pero genéticamente son hermanos con un ADN común y los mismos antepasados.
Dios guió a Abraham a una tierra llamada Canaán, pero los cananeos son descritos en la Biblia como un pueblo grande y fuerte, que no serían fácilmente derrotados, por los que los israelitas necesitarían la ayuda divina para conseguirlos vencer y arrebatarles sus tierras. Esa ayuda fue prometida por Dios a Moisés y Josué, y les dijo que a causa de su fidelidad, haría de su familia una gran nación y haría su nombre famoso. Así fue como se le prometió la tierra de Canaán a esa familia.
De los hijos de Adán y Eva, Abel ofreció a Dios lo mejor de su rebaño, y Caín el hermano mayor y gemelo de Abel los frutos de la tierra. Dios miró con agrado al sacrificio de Abel, pero rechazó la de Caín debido a que su corazón estaba lleno de envidia y odio hacia su hermano. Este se enfadó y fue reprendido por Dios.
Caín le dijo a su hermano Abel: «vamos fuera», y cuando llegaron al campo lo mató. Dios preguntó a Caín por el paradero de su hermano y este negó saberlo, Dios recriminó el acto que hizo y lo maldijo con una vida errante y estéril.
El 14 de mayo de 1948 se construyó el Estado de Israel, en la actualidad las tierras de Canaan se corresponden con Israel, Palestina (la Franja de Gaza y Cisjordania), la zona occidental de Jordania y algunos puntos de Siria y Líbano. ¡Menudos vecinos!
Desde entonces, la agitada vida en estas tierras la podríamos resumir muy brevemente en las siguientes épocas o etapas, con sus correspondientes guerras y levantamientos:
…Después de los Patriarcas, la historia de Palestina pasó por La Monarquía con los reyes Saúl, David y Salomón; posteriormente por las etapas: Romana, (con las 1ª y 2ª Revueltas judías y la aparición de los zelotes, primeros activistas religiosos judíos), siguieron los períodos Bizantino, Árabe, Cruzado (con la conquista de Jerusalén por Godofredo de Bouillón), Mameluco y Otomano; y acabaron con las guerras: Las dos Mundiales, el Mandato Inglés y las de la: Independencia, Seis Días y Yon Kippur.
En 1987, el pueblo palestino cansado de esperar, se entregó a una resistencia y lucha callejera, llamada «Intifada» (levantamiento o insurrección popular palestina protagonizada por los jóvenes frente a las fuerzas israelíes), que se concretó a un acoso constante al ejército de Israel, de resultados imprevisibles y que enturbiaron cualquier intento de entendimiento mutuo.
Después de las elecciones del año 1999, una nueva esperanza se abre en Israel…,pero ese Jubileo se fue al traste en septiembre del año 2000, cuando la visita del jefe de gobierno de Israel Ariel Sharon, con algunos líderes políticos y religiosos y un destacamento del ejército, a la «Explanada de las Mezquitas», fue interpretado como un intento de frenar el proceso de paz, y como una gravísima provocación a la población palestina, que hizo que se levantara de nuevo con otra «Intifada», con una reacción violenta que alcanzó cotas increibles de brutalidad en las acciones terroristas, y en atentados suicidas con la inmolación propia, en lugares frecuentados por la población civil y militar israelí.
La respuesta de Israel, fueron unas operaciones militares con nombres poéticos que no lo fueron tanto por el resultado de muerte y destrucción que dejaron: (“Camino Firme”, “Días de Penitencia”,”Lluvia de Verano”, “Uvas de la Ira”…)
Ante la ola de atentados terroristas, Ariel Sharon, ideó el plan de evitarlos con la construcción de un muro protector, para proteger los asentamientos que Israel ha construido en tierras palestinas, alternando vallas metálicas, alambradas de púas con sensores y torres de vigilancia junto a los 22 «check points» (puestos de control fronterizos).
Las últimas órdenes dadas por la Yihad y llevadas a cabo por Hamás fueron, «matar y secuestrar al mayor número posible de israelíes», por eso el portavoz de las Fuerzas Armadas israelitas destacó que la actual confrontación en esos 360 km² de la Franja de Gaza, no tiene nada que ver con los palestinos o con el Islam, sino que se trata de no permitir que gobierne el terror de los milicianos de Hamás.
Palestina existiría y estaría reconocida si la forma bárbara de la Yihad (Organización islamista y paramilitar palestina), puesta en práctica por, Hamás ( También organización política y paramilitar palestina que se declara yihadista, nacionalista e islamista), y Hezbolá (organización musulmana chií libanesa que cuenta con un brazo político y otro paramilitar), no hubieran sembrado el terror en la zona. Hamás es una organización cuyo objetivo, como el de Hezbolá, es eliminar Israel, acabar con el pueblo judío y extender su Yihad por el mundo.

Soldados israelitas en la Explanada de las Mezquitas ante la Cúpula de la Roca de Omar, tercer lugar sagrado del Islam, después de la Meca y Medina.
En la madrugada del sábado 7 de octubre, con el país a medio gas por coincidir la jornada del «sabbat» y el final de los 40 días con que se celebra la festividad judía de «Sucot», cuando tuvo lugar el ataque por sorpresa de los milicianos de Hamás, entre otros, al Kibutz de Kfar Aza, pequeña localidad agrícola a solo tres kilómetros de la frontera de Gaza, donde los islamitas mataron a 62 personas, y se llevaron en calidad de rehenes a otras 17. Fue uno de los lugares más castigados de la matanza cometida a lo largo de 60 kilómetros de kilómetros fronterizos de la Franja, que dejó más de 1.400 muertos. Fue el detonante de la actual guerra.
Sucot, es la fiesta judía de la alegría, también conocida como «Fiesta de las Cabañas», donde la mayoria, comen y rezan en familia dentro de cabañas construidas con madera y hojas de palma. Recuerda los cuarenta años que los judíos pasaron en el desierto tras librarse de la esclavitud en Egipto, un periplo en el que, según la Torá o Pentateuco, vivieron en cabañas.
Ante estos hechos, hoy, dentro de la fragmentación de la Unión Europea, unos estados miembros piden un alto el fuego, mientras que otros argumentan que Israel tiene derecho a defenderse, el resto han buscado la fórmula intermedia de una pausa humanitaria, abogando que Israel tiene derecho a defenderse, respetando el derecho internacional y los derechos humanos.
Hay que tener en cuenta que Israel ante todo, es una fortaleza, un baluarte contra la inestabilidad del Próximo Oriente; un freno contra el terrorismo y la milicias que son un peligro no solo para Israel sino para Occidente. Por eso EE.UU. y la UE apoyan al Estado israelí.
Abraham, venerado en las tres religiones moniteistas: Judaísmo, Cristianismo e Islam , llora sin consuelo, por el vacío que dejan sus hijos que se fueron. A todos nos gustaría que usasen el argumento y la palabra, en definitiva lo que dice la Biblia, el Corán y la Torá, todos libros de paz.
Han padaso 2000 años, y también en estos días vemos como los hermanos se matan entre ellos, y no hace falta que nos lo recuerde la Biblia, basta con encender la televisión.
«Construir la paz es difícil, pero vivir sin ella es un tormento», pero… «Corren malos tiempos para la paz».
Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver
Blog: generaldavila.com
Zaragoza 22 octubre 2023.






















