Sé que la interpretación que hago del discurso navideño del Rey les va a sonar algo extraño porque hasta ahora a nadie le he oído ni leído en la línea que me expreso. Pero como para gustos no hay nada escrito (o sí, pero se ha leído muy poco) expongo mi criterio simple y humilde para ampliar el abanico de posibilidades y de esa manera ver las palabras del Rey como me gustaría verlas y veo. Si estoy equivocado ¡vaya que lo siento!, pero si me acerco a lo que el Rey piensa ¡vaya que me alegro!
Dice el Rey.
«Por ello, nuestra seguridad también se ha visto afectada. España, además de reforzar con nuestros aliados la capacidad de defensa colectiva, se ha unido a la inmensa mayoría de la comunidad internacional para apoyar a Ucrania; y para reafirmar su compromiso de que la soberanía, la integridad territorial y la independencia de los Estados son principios irrenunciables de un Orden Internacional basado en reglas y que siempre debe buscar la paz».
Palabras en las que nadie centra la atención cuando parecen un calco de ese artículo de nuestra Constitución que tanto les molesta a muchos. En mi humilde opinión la redacción de las palabras en el discurso del Rey ha ido en la dirección que todos deberíamos recordar: el camino constitucional. Orden basado en reglas y no caprichos o interpretaciones ad hoc.
Dice nuestra Constitución en su Artículo 8.
«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».
Repito: Soberanía, integridad territorial y la independencia de los Estados. A buen entendedor… ¿Se parecen a las del Rey? Suenan con gravedad. ¿Se han colado en el discurso?, ¿sin querer queriendo?, ¿con acierto e intencionalidad? El discurso va y viene, dice y no dice, se prolonga, rodea sin apretar demasiado, Reales y entendibles palabras: unidad, integridad territorial, soberanía del Estado, muy conocidas entre nos y por Vos. Porque la guerra no son solo los cañones. Unos la hacen así y otros a su manera: siempre al filo de la Ley o de manera clara vulnerándola y apoderándose del Poder.
Claro que la rotundidad aparece más adelante, ya sin circunloquios ni tapujo alguno. Después de mencionar aquello que algunos quieren olvidar o enmendar, el Rey da la clave de nuestro éxito, la Transición: «…gracias al éxito de nuestra transición a la democracia y la aprobación de nuestra Constitución», para a renglón seguido señalar el problema que es continuación de todo lo inicialmente expuesto.
«Las democracias en el mundo están expuestas a muchos riesgos que no son nuevos; pero cuando hoy en día los sufren, adquieren una particular intensidad. Y España no es una excepción.
Pero hay tres sobre los que quiero detenerme porque me parecen muy importantes: la división es uno de ellos. El deterioro de la convivencia es otro; la erosión de las instituciones es el tercero».
Eso es lo que ha dicho el Rey envuelto en papel transparente y con un lazo navideño para poder superar el filtro de la implacable censura que hoy atenaza, incluso con leyes, a una España navideña que se debate entre altos índices de pobreza y corrupción y el golpe de Estado en el control del poder judicial. ¿¡Cómo no iba a ser también un deseo maniático de controlar la Zarzuela e incluso sentarse en el trono!?
Me gustaría estar dotado de la información y capacidad suficiente para conocer el borrador inicial del discurso Real.
Todos podemos figurárnoslo.
Lo que está claro es que esta España que nos gobierna lo hace dispuesta a llevarse todo por delante.
El Rey Don Felipe no ha podido estar más claro y contundente. A buen entendedor…
Claro que es mi personal forma de entender un discurso que si no fuese así, si yo estuviese equivocado, nada tendría de destacable. Es otra posibilidad. También son muchos los años que me avalan a la hora de analizar ciertos temas,
Por los signos los conoceréis. Ya casi nadie conoce a nadie ni adivina los tiempos ni interpreta los signos.
Rafael Dávila Álvarez. General de División
Blog: generaldavila.com
26 diciembre 2022