ESPÍRITU DE SERVICIO. CADETES, OPOSITORES. Paula Ruiz. Psicóloga General Sanitaria

En estos días de desgracias y adversidades que estamos viviendo, oímos, leemos, vemos, como la pandemia se esta cebando con nosotros, con nuestros compatriotas. El número de fallecidos e infectados aumenta día a día. Nos dicen que todavía no hemos llegado “al pico”, momento en el que la situación empezará a cambiar. Las medidas de confinamiento están resultando efectivas y es necesario cumplirlas con voluntad de victoria y disciplina. Es el camino. Como se dice en Aragón “no reblemos”.
Como “no reblan” los sanitarios y tantos profesionales, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas. Todo un ejemplo vivo de dedicación, voluntad y espíritu de sacrificio y servicio.
Espíritu de servicio que, desde tiempos pretéritos, hasta hoy, ha enganchado a miles de españoles a servir en las Fuerzas Armadas.
Hoy, cientos de estudiantes, cadetes ya, están como el resto de los españoles, confinados en sus domicilios particulares siguiendo los planes de estudio, adaptándose a la situación. Con la sangre hirviendo. Hoy, también hay miles de opositores que con la misma idea y en la misma situación sienten lo mismo.
Los primeros han comenzado a andar el camino que les llevará a conseguir su objetivo, su sueño. Ser oficiales y suboficiales del ejército español, casi nada.
Los otros, los opositores, los que quieren servir en los tres ejércitos y en los cuerpos comunes han diseñado su plan de combate. Han tomado posiciones, armados con temarios y con voluntad férrea están decididos a seguir adelante, a superarse, a vencer.
Unos y otros al principio tenían una idea más o menos clara del significado de lo que quiere decir espíritu de servicio, de sacrificio. Ya no tienen dudas. El ejemplo que nos están dando todos los que los que hoy están en primera línea es el camino a seguir.
Ver como ondea la bandera a media asta provoca dolor, tristeza y sentimientos encontrados. Sabemos que es por los mayores que trabajando nos han traído hasta aquí, sabemos que es por los no tan mayores, sabemos que es por nuestros profesionales, sabemos que es por los nuestros, sabemos que son nuestros compatriotas.
Sabemos que el dolor, la tristeza, la impotencia, la frustración y otros sentimientos encontrados son esperables y normales en una situación de excepción como es la que estamos viviendo. Tenemos que saberlo, es imprescindible que lo entendamos. Lo importante es ser conscientes, afrontarlo y que nos interfiera lo menos posible.
Los opositores tienen muy interiorizado el distanciamiento social, la rutina y la responsabilidad y eso ayuda a sobrellevar mejor la situación de confinamiento. Eso ayuda, es cierto. Pero tenéis que ser conscientes de la realidad. Es normal que sintáis miedo y una gran incertidumbre de todas las consecuencias que esta guerra va a generar en nuestra sociedad. También de vuestro futuro en el que tanto tiempo, tanta energía y tanto todo estáis invirtiendo. Estoy segura de que todos estáis muy enfocados en vuestro objetivo, en vuestro sueño y eso normalmente sirve como estrategia para afrontar las situaciones, enfocándoos en ello, como un escudo, pero puede que esta situación os sobrepase emocionalmente. Por eso es importante que mantengáis la calma, mantengáis vuestras rutinas, haciendo lo posible por flexibilizar la obsesividad que caracteriza a los opositores en general. Para ello os animo a que os analicéis y toméis conciencia de lo que os pasa y de lo que está ocurriendo a vuestro alrededor. Cada uno lo viviréis de una forma distinta, pero con unas fases comunes para todos. Empezando por vuestra lucha interior porque la situación no interfiera en vuestro principal objetivo, en vuestra oposición y en vuestro día a día tan establecido hasta ahora. En un principio podéis sentir irrealidad, falta de concentración, aunque aparente serenidad, irritabilidad… es una fase de shock y negación. Esto irá seguido de un reajuste en el que irremediablemente tenéis que enfrentaros a la cruda realidad y pasar a adaptaros, construyendo una nueva normalidad para vosotros. Terminando con la superación de la crisis, haciéndoos más fuertes.
Me dirijo a todos los que estáis empezando a ser y a todos los que queremos ser (yo también soy opositora) soldados, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas. Tenéis/tenemos una misión: hay que ejercer el liderazgo, hay que ejercerlo en nuestro entorno, en nuestras familias, tenemos que demostrar que somos capaces de sobreponernos y seguir avanzando en situaciones tan difíciles como la que estamos viviendo. Por eso, aquí y ahora y conmigo: “Cuando la pena nos alcanza…”
https://www.youtube.com/watch?v=CQ_CxIr4vMI
Paula Ruiz. Psicóloga General Sanitaria

5 abril 2020

Blog: generaldavila.com