LOS IDIOMAS DE RAJOY ‹‹BUENO, NO, HOMBRE, NO VAMOS A HACER… VENGA, ADELANTE›› General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Bueno, no, hombre…

Ahora se habla de la Europa de las dos velocidades. No es nada nuevo ni dejará de serlo. Siempre ha habido ricos y pobres; también diligentes y vagos. A veces frecuente olvido de los que vienen detrás que se cansan de ser siempre los últimos y cambien de dirección en cuanto alguien les entretiene con golosinas.

Cuatro navegantes para este nuevo intento de despegue. Una nave que requiere profunda revisión y unos pilotos que en breve pueden perder su licencia de vuelo; al francés ya le ha caducado. De repente Rajoy se ha encontrado a los mandos. Puede que, así de entrada, le venga grande, o no, porque en su primera comparecencia ha confundió la velocidad con el tocino; muy castizo. Dos velocidades nada tienen que ver con el idioma. Son veintitrés lenguas oficiales, un guirigay vamos, que requiere estar muy atento, pero no veintitrés velocidades. Y aquí el presidente español ha estado sutil y brillante. Un periodista de la BBC, del Brexit, le interrogaba.

-Una cuestión sobre el Brexit en inglés, si no le importa.

El presidente ha sido moderado y educado. ¿Pero usted es no se habían ido?, debería haberle contestado. ¡Venga hombre!… a mí en ingles.

-Venga adelante…,  y a otra cosa.

¿Qué diría por lo bajini Mariano?

Esto de los idiomas es un tema delicado. En las grandes cumbres se prefiere un traductor propio para captar los giros idiomáticos más complejos y evitar que te la cuelen. Incluso nuestro propio idioma lo manejamos con dificultad. Recuerden aquella llamada de atención a nuestro Nobel, don Camilo, cuando siendo Senador por designación Real dormía plácidamente en el Senado…

-No estoy durmiendo. Estoy dormido.

-¿Y qué diferencia hay entre estar durmiendo o dormido? Le preguntó el presidente del Senado.

Ya saben la respuesta. No es necesario repetirla. Pero es muy didáctica.

He viajado por casi todo el mundo y me he defendido en varios idiomas, aunque reconozco que ese no es mi fuerte. Prefiero captar el lenguaje de los gestos y sensaciones. Los soldados tenemos un idioma propio universal. No importa de dónde seas. No hay traducción; solo entre soldados. En ocasiones hemos convertido a buenos políglotas en malos generales; lo contrario también suele ocurrir. Magníficos mandos relegados al ostracismo por sus dificultades idiomáticas. ¡Viva Cervantes!

Recuerdo una ocasión en la que tuve que acompañar durante varios días a un personaje de muy alto nivel y a su esposa en su visita a España. El inglés era el único idioma en el que nos entendíamos; y no siempre bien. En tantas horas de compañía llegamos a tener una cierta relación de amistad y hasta hablamos de temas familiares. Cuando llegó la hora de la despedida muy sonriente ella me dijo:

Bueno «one hour»

-Dele usted muchos besos a sus seis hijos y recuerdos a sus cuatro mujeres. Me quedé sorprendido. ¡Ya me la había vuelto a jugar el idioma!

No tuve ya tiempo de deshacer el entuerto Yo le había contado a aquella dama que tenía seis hijos de los cuales cuatro eran mujeres; nada que ver con lo que ella había entendido.

Ha estado fino y oportuno Mariano Rajoy. No es el idioma lo importante sino que se te entienda, que se cumpla lo que ordenas y que cada uno sepa lo que se le pide y por qué se le pide. Nada hay más amargo que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones. Sea en el idioma que sea. Eso lo entiende cualquiera.

Estar muy atento a lo que se dice y se oye. Sobre todo escuchar y entender.

También ¡ojo!, con los traductores. Incluso los que traducen e interpretan tu propio idioma. Ya les conté lo orgulloso que estaba aquél profesor nuestro en la Academia Militar porque pensaba que le llamábamos el Remacho. Fue un buen intérprete el que le tradujo el término.

-A ti te llaman el Remache, porque eres bajito y cabezón.

Cuidado con los idiomas porque no es lo mismo estar dormido que durmiendo y en esta ocasión nuestro presidente ha estado… espabilando.

Capaz de entenderse en cualquier idioma

‹‹Bueno, no, hombre, no vamos a hacer… venga, adelante››

Pues eso. A ver quién no le entiende. Cada día estoy más convencido de que este hombre es capaza de hablar en cualquier idioma. Lo difícil es entenderle.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 marzo 2017