«Si necesitan ayuda que la pidan«. ¿Epitafio?
La historia se repite.
Las decisiones resuelven solo cuando son oportunas en tiempo y espacio. Cuando se decide a destiempo se asume una irresponsabilidad que trae consecuencias irreversibles, porque la vida no es recuperable. Entonces el tiempo se acaba y el espacio requiere de las armas para poder recuperarlo. Cuando precisamente ya no se tienen armas.
La integridad territorial de España ha sido violada. Ceuta invadida y acosada.
El 27 de julio, tres días antes de la invasión, durante una reunión en la Delegación del Gobierno, el presidente de la ciudad autónoma reclamó «activar la emergencia nacional y el mando único»:
-Cuando yo hablaba de emergencia nacional en esa reunión, siempre me ponían mala cara.
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) avisaba al jefe de gabinete del delegado del Gobierno. Todos avisaban, pero no hubo espacio de tiempo entre el rayo y el trueno. Estaba encima.
Ahora nadie sabe nada. Habrá que esperar a lo que dicen ante el juez.
Pretenden que creamos que la fractura del proceso para activar la alarma y ponerse en guardia ante la invasión estuvo en la incomunicación entre dos personajes de la misma cadena: Delegado del Gobierno y su jefe de gabinete. La seguridad del Estado no puede descansar en la relación entre unos individuos indecisos, sino que hay que asegurarla por vías distintas y rigurosas, con gente que tenga capacidad de evaluación, más allá de ideologías y de vacaciones. Estamos en el umbral más peligroso de seguridad. Ceuta es la triste prueba de un test que supone ni más ni menos que perder la integridad territorial de la nación española.
El presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, con información detallada, muy preocupante, llamó el día 27 de julio a la Moncloa y el presidente del Gobierno no quiso atenderle. Las vacaciones imponen un preludio agotador. Púsose el jefe del Gabinete, que es como el chico de los recados o pimpampum que decide por intución; como un oráculo. Insiste el presidente de Ceuta.
-¡Que nos invaden! Emergencia nacional. Mando único.
La inistencia molesta a quien sabe que está con las manos desarmadas ante el invasor, que no puede hacer nada sin ser delatado ante los suyos.
-No llaméis más. Os estáis poniendo muy pesados.
Las gaviotas del estrecho presagiaban la tragedia que siempre es alimento para los depredadores oportunistas y carroñeros.
Nada. Dejó dicho el poeta.
Grito ¡Todo!, y el eco dice ¡Nada!
Grito ¡Nada!, y el eco dice ¡Todo!
Ahora sé que la nada lo era todo.
y todo era ceniza de la nada.
(José Hierro)
Pasaron la comunicación del presidente de Ceuta a la secretaria de seguridad nacional que no debía saber nada porque nada le sorprendió ni nada hizo.
Era el día 28 de julio; martes. El miércoles 29 contesta (la seguridad nacional en ella encarnada) y dice que «no hay motivos para declarar emergencia nacional». Requiere un informe jurídico. No pasa nada. De mando único nada. ¿Emergencia nacional?: nada.
Burocracia. Instancia y timbre. Lo decía Eugenio d´Ors: «En el principio fue un membrete». Pero luego nadie se hace responsable de lo que firma o se niega a firmar. Acción u omisión son igual de culpables.
Ni presidente del Gobierno, ni seguridad nacional, ni jefe de gabinete, ni ministros.
La palabra es nada.
Grito ¡Todo!, y el eco dice ¡Nada!
Conviene saber que nada es «inexistencia total o carencia absoluta de todo ser» y a la vez «sensación de vacío o inexistencia», un nada agobiante el que acechaba a los ceutíes a las puertas de su frontera.
-El pesado ese de Ceuta. ¡Que alguien le diga que nos deje en paz!
Empiezan las vacaciones.
-No olvides el esnórquel para mirar a otro lado, hacia los fondos de Poseidón.
«Comienzo a cantar por Poseidón, el gran dios que agita la tierra y el baldío mar…».
Todos avisaron de los rayos que se veían en la lejanía. La tormenta avanzaba amenazadora. El CNI alertó, el CIFAS, la Guardia Civil, la Policía Nacional, las gaviotas y la guerra electrónica. Los satélites en la vertical fotografiaban al detalle. La Delegación del Gobierno estaba a otra cosa.
El jueves día 30 invaden Ceuta.Todos lo sabían, pero nadie lo esperaba. Finales de julio es una época mala para ejercitar responsabilidades.
El Comandante General de Ceuta tenía información suficiente para estar preocupado. Era tarde. Llevamos años pidiendo en zonas como Ceuta y Melilla un sistema moderno de denegación de área, acceso o tránsito para el enemigo. Ni caso. El mismo ministerio de Defensa se ríe de las propuestas. Que sigan con los BMR y los vehículos «Anibal». Nada de sistemas que hagan desistir al enemigo de sus intenciones. Prevencion, vigilancia y disuasión. El jefe más jefe de la cadena operativa dimite. No es difícil hacerle cambiar de postura. Total, otro vendrá que bueno te hará.
Nada.
Pretenden que miremos para otro lado. Hasta el extremo de sacar a la luz pública documentos secretos que nos dejan a merced del enemigo. Quieren quitarse la mirada acusatoria de encima.
Aquí hay un único responsable y tres colaboradores necesarios: Presidente del Gobierno, ministro del Interior, el de Exteriores y la de Defensa.
No nos distraigamos.
Eso sí: Si necesitan ayuda que la pidan. Saben a quién.
«El español que facilite al enemigo la entrada en España, la toma de una plaza…».
Hay demasiados silencios.
«Es fama entre los etíopes que los monos deliberadamente no hablan para que no los obliguen a trabajar».
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
Blog: generaldavila.com
13 septiembre 2026