EL EJÉRCITO DE LA MENTIRA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Y era mentira. Como lo era el banderín de enganche que sonó en medio de la tragedia: «Los españoles se merecen un gobierno que no les mienta».

Son expertos en la manipulación, es decir, en usar la mentira como norma de vida. Incluso en la privada, donde no enseñan, sino lo que al otro puede dañar en lo más hondo.

¿En manos de quienes estamos?

No somos conscientes en manos de quienes estamos. Es un ejército con todas las de le ley, con una disciplina y organización perfecta, armas desconocidas con proyectiles capaces de romper la impenetrabilidad del alma y construir una religión de efectos transmisibles entre generaciones, por la fuerza de la genética más temible de las existentes: la mentira.

Crean un ambiente que influye de manera decisiva en el campo de batalla.

Está contemplado en todos los manuales para la guerra y vine a definirse como «las circunstancias de carácter físico y humano, distintas del terreno y de los medios, que influyen en el desarrollo de las operaciones».

Esas circunstancias comprenden la cultura, la geografía, la lengua y las creencias; el nivel de vida, la historia, las tradiciones, la situación política internacional y los medios afines u hostiles. Todo es analizado y manipulado para que trabaje a su favor, sean cuales sean las circunstancias, para lo que son expertos en dominar los niveles terceros de las instituciones, a los que remuneran con acierto y generosidad.

No hay más cultura que la suya, basada en un barniz de buenismo con el que aparentan defender y apoyar al débil, asumen las doctrinas que más les favorecen y cosechan con buenos abonos sus votos, con la norma del que parte y reparte siempre se lleva la mejor parte.

Los misiles contra el alma

Por si la punta de sus misiles no penetrase, por las razones que fuese, en el alma que modelan, hacen uso de la fronde a modo de psílites modernos para enturbiar las tropas contrarias confundidas ante la verdad o la mentira.

Es la guerra actual. Son un ejército organizado en la mentira, experto en expresarse con textos que dicen lo contrario de lo que sucede, que confunden y encierran al pensamiento en su peor cárcel: la incertidumbre.

Ese es el caos al que nos someten y la fuerza que manejan, sin que a ello se oponga la verdad porque el que más y el que menos llena sus arcas con la mentira.

Nadie se atreve a tirar la primera piedra. Es por ello que suena un trueno, pero jamás llega la luz.

El Ejército de la mentira

Son el ejército de la mentira que no luce, solo hace un infernal ruido. Mediático. Hace a muchos felices al amparo del rebaño. El ruido les protege.

Ahora su ataque se centra en Madrid, que pretenden cercar. Un Madrid de derechas es superior a lo que el ejército de la mentira puede soportar. Insistirán, pero Madrid está armado. ¿Cuánto aguantará?

Reflexión final: Me dicen con excesiva frecuencia que soy pesimista en mis apreciaciones y que no veo nada positivo en la España actual. Me reafirmo en mi pecado: soy muy pesimista que es en definitiva estar enterado de lo que ocurre. Es más, creo que el gran problema de muchos está en eso: no enterarse de nada. Así están las cosas y a los críticos les agradezco la misma, por leerme y a la vez negarlo. Todos sabemos jugar a las cartas y conocemos a quienes lo hacen con ellas marcadas. Los hay hasta en ese insospechado lugar tan noble y bien parecido.

El deber de mentir. Sí también se ha convertido en un deber.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 septiembre 2021