HACIA LA NUEVA PARA-NORMALIDAD Eloísa Pérez de Pascua

“69” DÍAS DE ESTADO DE ALARMA

Según el CIS, el 69% de los encuestados afirma haber desarrollado poderes paranormales durante el confinamiento. Si la tendencia se mantiene y aguantamos cien días, el 100 % de la población podrá acceder a estos poderes por lo que sería una irresponsabilidad no apoyar el estado de alarma.

Aburrida de tanta TV, Radio, Whatsapp, Facebook, Instagram, blogs… y sometida a forzado confinamiento había decidido imponerme además un voluntario y perpetuo aislamiento, a imagen y semejanza de este estado de alarma que, según parece, soportaremos sine die et sine causa. Sin embargo, ha resultado imposible llevar a buen término el pretendido retiro y así he sucumbido a la tentación de volver a escribir. En esta ocasión y para no ser menos que nuestros amados líderes, pretendo seguir su ejemplo y decir tantos y tan grandes disparates como me sea posible. Comienzo…

Alarmada por unos fenómenos que, en mi ignorancia, opino escapan a las leyes de la naturaleza, compruebo que estamos siendo testigos de algunos eventos que, a mi corto entender, están llamados a revolucionar nuestra concepción del universo. Estos fenómenos son tan extraños ¿paranormales? que solo podrán comprenderse como parte de ese anunciado camino hacía una nueva para-normalidad. Por ello, desde ya, aviso que para entender lo que aquí se verá hay que tener suficientes conocimientos científicos (básicamente en matemáticas y física), gran capacidad de abstracción, dominio del lenguaje inclusivo e infinitas tragaderas.

Yo soy de letras y confieso que sé poco de matemáticas y menos de física, apenas recuerdo lo que di en la ESO y en la ESA. No obstante, para titularse experto o experta solo hace falta enorme osadía, una pizca de picardía y, si es posible, anonimato o anonimata. Sobre esta base he decidido ocultar mi ignorancia e incompetencia con la ayuda de Wikipedia (espero que no se note mucho y si se nota me da igual) y así voy a tratar de explicar algunos fenómenos recientes a través teorías de la física con sus correspondientes demostraciones matemáticas.

El siglo XX fue un periodo intenso en lo que al desarrollo de la Física se refiere, así podemos citar teorías tan famosas y, en su día, revolucionarias como el modelo del átomo, la relatividad, la mecánica cuántica, la supergravedad o la teoría de cuerdas. Nada realmente novedoso se había producido en el Siglo XXI hasta que el coronavirus ha llegado a nuestras vidas provocando en nuestros dirigentes efectos neurológicos de hondo calado. Algunas mentes que venían ocultando su infinita sabiduría – probablemente por modestia – han decidido, precisamente ahora cuando más se necesitan, sorprender a propios y extraños con proposiciones que ponen en tela de juicio los más sagrados principios y conocimientos de antaño.

En pro de una mayor amenidad trataré de explicar estos fenómenos mediante paradojas que se emplean con cierta normalidad en las proposiciones científicas pues incentivan la reflexión, el análisis y la asimilación de ideas abstractas. Las paradojas son figuras del pensamiento que consisten en emplear expresiones que aparentemente envuelven contradicción pero que acaban mostrando el camino hacia la verdad.

Sería muy prolijo relatar todo lo que en materia de paradojas se ha avanzado en los últimos meses; por ello me centraré en las de los últimos días que son muy relevantes y altamente ilustrativas. Al objeto de darle una apariencia científica a un trabajo que no tiene tal carácter, designaré las paradojas correlativamente con las letras del alfabeto griego: alfa, beta, gamma (α, β, ɣ…); notaciones que quedan y suenan muy bien y además dan un toque cultureta que a todo el mundo, sabios e ignorantes, siempre agrada.

PARADOJA α. LA RELACIÓN PARTE-TODO.

La interpretación de la relación parte-todo se produce cuando un todo (continuo o discreto) se divide en partes (iguales o no). Las partes son por definición iguales o menores que el todo. En el límite, es posible que el todo sea igual a la parte (solo hay una parte 1/1) pero nunca que la parte sea mayor que el todo. Este principio, considerado valido durante largo tiempo, ha sido recientemente superado, al menos desde el punto de vista teórico, con los nuevos principios de aplicación del estado de alarma. La prórroga consiste en prolongar una situación o acción que dura un tiempo determinado. La prórroga es una parte del todo y así un contrato de cinco años se puede prorrogar por periodos iguales o inferiores a su duración (un año, dos años… pero nunca podría prorrogarse por ocho años) al menos está es la praxis que imperaba hasta la fecha). Por tanto un estado de alarma cuyo plazo se ha fijado constitucionalmente en 15 días solo puede ser prorrogado por periodos iguales o inferiores. Admitir lo contrario sería admitir el absurdo. Si se puede hacer una prórroga de 30 días, se podrá hacer de 31, y de 32, y de 33 y… ¿Por qué no de 6 meses o de 6 años?

Modelo matemático

Muy in extremis, en la prórroga que acaba de salir del horno, este sencillo modelo matemático (4 de enseñanza primaria) parece haber hecho efecto sobre los sesudos doctores que postulaban su revisión. Al final la prórroga no superará los 15 días ¿hasta cuándo?

PARADOJA β. EL PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE.

La física clásica mantenía que el valor de una variable podía conocerse con la precisión que los aparatos de medida permitiesen en función del estado del arte. La denominada física cuántica puso en duda los postulados clásicos e introdujo el principio de incertidumbre en virtud del cual resulta imposible tener un conocimiento real de ninguna variable. A modo de ejemplo veamos lo sucedido con la variable R (rebajas):

  • 12 de mayo el gobierno prohíbe las rebajas.
  • 13 de mayo el ministerio de comercio autoriza las rebajas.
  • 13 de mayo el ministerio de sanidad vuelve a prohibir las rebajas.
  • 16 de mayo el gobierno vuelve a autorizar las rebajas.

Modelo matemático

Donde R es Rebajas, g es gobierno, G es Gobierno, C es comercio y T no sabemos lo que es.

PARADOJA Ɣ. LOS UNIVERSOS PARALELOS.

Esta teoría sostiene que podría existir un hipotético “multiverso” formado por varios universos o realidades paralelos relativamente independientes. Se trata de postulados construidos a partir del desarrollo de la física cuántica y la teoría de cuerdas, se basan en modelos matemáticos teóricos de difícil o imposible comprobación experimental. Sin embargo muy recientemente se están registrando eventos que parecen abrir las puertas a la existencia de estos universos paralelos. Veamos un ejemplo con dos noticias que hacen referencia a recomendaciones hechas en un mismo día, el pasado 14 de mayo.

Noticia A. “Sanidad desaconseja a las empresas hacer test rápidos de diagnóstico a sus empleados”.

Noticia B. “Tensión entre Defensa y la cúpula militar ante el inicio de 60.000 test rápidos en las Fuerzas Armadas“.

En la noticia A (publicada el día 14) se decía textualmente que “el Ministerio de Sanidad ha recomendado este jueves no realizar test rápidos de diagnósticos en las empresas, –según se refleja en la actualización del documento ‘Instrucciones sobre la realización de pruebas diagnósticas para la detección del Covid-19 en el ámbito de las empresas’. El ministerio también desaconseja las pruebas basadas en la detección de anticuerpos, mientras que apuesta por realizar las pruebas PCR.

Por su parte la noticia B, hace referencia a la Resolución 450/07083/20 del Subsecretario de Defensa (publicada en el BOD del mismo día 14) que, en su artículo 4.c, indica que al personal que se incorpore se le realizará “un test rápido serológico para detectar el estado inmunitario frente al virus SARS-CoV-2, acompañado de una hoja informativa”.

Queda por tanto registrada la primera evidencia empírica que prueba la existencia de universos paralelos. En el universo A (empresas) la administración pública desaconseja los tests rápidos en favor de los PCR pero en el universo B (Fuerzas Armadas) prescribe los test rápidos (cuanto más rápidos mejor).

Modelo matemático

Un universo original con dos variables (A y B) puede dar lugar a dos universos paralelos e independientes, uno que se rige por la variable A (test PCR) y otro por la B (test rápido) sin que pueda determinarse con exactitud las razones que han justifican la disparidad de criterio.

Y hasta aquí nuestra con nomenclatura basada en el alfabeto griego. Nuestra última paradoja por su singularidad y relevancia adquiere sustantividad propia y es de justicia que lleve el nombre de su verdadero artífice, veamos pues…

LA PARADOJA DE TEZANOS

Explicar esta paradoja puede ser uno de los retos más importantes a los que nos hemos enfrentado en estos veinte minutos dedicados a la investigación pseudocientífica. Para comprenderla hay que renunciar a todo tipo de prejuicios y estar dispuesto a poner en duda los axiomas que con anterioridad pudieran haberse considerado válidos. Comprender los trabajos de Tezanos está al alcance de muy pocos (creo que no los entiende ni él) pues la hipótesis de partida exige admitir la invalidez del principio “causa-efecto” dando paso a otras opciones como “efecto-causa” o “efecto sin causa”, o “efecto ad-hoc“ o finalmente al “efecto sin ton ni son”.

Veamos cómo funciona el sistema. En un estudio científico (estadístico o de cualquier otro tipo) resulta normal recoger evidencias (datos) para una vez estudiadas sacar las oportunas conclusiones. La paradoja de Tezanos ha superado está desfasada y reaccionaria forma de entender el universo y aborda el problema de una forma más directa y perspicaz. Primero hay que determinar las conclusiones y una vez establecidas se procede a la recopilación de datos. Para que el sistema funcione hay que estudiar bien las conclusiones para seguidamente buscar los datos apropiados teniendo siempre presente aquello de “no le pidas peras al olmo”. Si necesitas peras te vas a un peral y allí las encontrarás en abundancia, de igual forma que si necesitas una respuesta u opinión concreta has de irte a aquel sector de la población que fehacientemente comulgue con dicha opción (nunca hay que echar la caña en caladeros desconocidos).

El sistema suele funcionar pero, también pudiera darse la poco probable circunstancia de que los datos seleccionados no acabasen de cuadrar con la conclusión previamente establecida. La paradoja de Tezanos ha previsto tal eventualidad diseñando la correspondiente solución: el tratamiento de datos, vulgarmente conocido como “cocina”. Los datos que, en caso necesario han de ser “cocinados”, son sometidos a un sofisticado tratamiento con procedimientos muy avanzados y tecnología punta. La etapa inicial es bastante clásica, los datos se recogen y se registran en los correspondientes formularios, si los datos cuadran con la conclusión establecida hemos acabado pero en caso contrario hay que iniciar el tratamiento.  Las hojas de datos son enviadas a Suiza e introducidas en el Gran Colisionador de Hadrones donde alcanzan temperaturas de hasta 5,5 billones de grados (récord que se alcanzó experimentalmente el pasado 13 de agosto de 2019). La desaparición de las hojas de registro está garantizada y con ellas los datos que pudieran resultar incómodos. Este tratamiento – que solo se aplica en casos de extrema necesidad –  deja la vía expedita a cualquier conclusión por inconsistente y disparatada que esta parezca.

Un ejemplo reciente nos ayudará a entender cómo funciona la paradoja. En la gráfica se muestra como la percepción que los españoles venían teniendo sobre la situación económica coincidía con la evolución de la situación real. Así en épocas de crisis los españoles tenían una percepción negativa y en época de bonanza positiva. Sin embargo los postulados tezantianos han revolucionado la lógica clásica, ahora los españoles – a pesar de que  estamos inmersos en una crisis económica sin precedentes – debían tener una percepción positiva y así ha sido (CIS dixit).

La gráfica muestra la ruptura entre la lógica clásica (causa-efecto) y la tezantiana (efecto sin ton ni son). Esta interpretación no constituye, ni mucho menos, un caso aislado. En el mismo informe del CIS también se emplea para justificar de forma inapelable como sube la intención de voto de Ciudadanos simplemente por haber apoyado la prórroga del estado de alarma y a pesar de que ciertos datos pudieran indicar lo contrario (resultados de otras encuestas, críticas generalizadas, bajas del partido…).

Lo mejor de la paradoja de Tezanos es que no tiene límites y así permitirá justificar la venta de abrigos en verano (la subida de temperaturas podría traducirse en una sensación de frío) o peines a los calvos (las encuestas podrían decir que éstos  demandan tales artículos como reacción psicológica para superar sus carencias capilares).

Modelo matemático

 A la simple vista de la figura constatamos que este modelo presenta una complejidad muy elevada (no hay quien lo entienda) lo que en principio podría interpretarse como serio inconveniente, sin embargo es precisamente ahí donde reside su virtud.  La gran complejidad permite extraer las conclusiones que en cada momento se necesiten convirtiéndolas en incuestionables dogmas, todo ello sin que persona alguna se atreva a ponerlas en duda.

En fin si con este trabajo no me llaman a formar parte del comité de expertos y expertas del gobierno, es que la gestión del talento y talenta en este país va de mal en peor.

CONCLUSIÓN: Al mal tiempo buena cara y apliquémonos aquello de que las penas con humor son menos.

Eloísa Pérez de Pascua

21 mayo 2020

Blog: generaldavila.com