CABALLERO LEGIONARIO ALEJANDRO JIMÉNEZ CRUZ: ¡PRESENTE! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En este Camino al Centenario que ya hemos iniciado debemos hacer un alto porque, una vez más, esa vieja conocida de la Legión se nos ha colado, como siempre, sin previo aviso: la muerte.

Ayer murió en acto de servicio, en ejercicios de adiestramiento, el Caballero Legionario Alejandro Jiménez Cruz, del Tercio don Juan de Austria, III de la Legión. Tenía 22 años, ilusión y amor a España. Era un Caballero legionario.

Nuestro compañero Alejandro ha asumido el Espíritu de la Muerte:

«El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde».

En combate ha muerto. Para la Legión las maniobras, cualquier ejercicio de instrucción o adiestramiento, es combate. No hay diferencias en la entrega y decisión. Es el combate permanente, sin turno, sin contar los días, ni los meses ni los años.

Recogemos con dolor el cuerpo del legionario, de nuestro compañero Alejandro, ante nuestro Cristo de la Buena Muerte lo depositamos, rezamos y también lloramos, Alejandro compañero, a nuestro lado, siempre, siempre, siempre, que nosotros no te dejamos, sigues aquí, unión y socorro, compañerismo y amistad.

Los versos del coronel Luis López Anglada nos sirven de despedida.

El toque de oración inicia el vuelo

Y hay en las últimas luces del cielo

Algo invisible que nos acompaña,

Como si en la quietud de los soldados

Estuvieran aquí formados

Todos los que murieron por España.

Caballero Legionario Alejandro Jiménez Cruz: ¡Presente!

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 marzo 2019

«CUMPLIRÁ SU DEBER, OBEDECERÁ HASTA MORIR» Juan I. Salafranca Álvarez Coronel de Infantería (R.)

El año 1924, a punto de finalizar, había sido difícil para La Legión y el resto de fuerzas del Ejército de España en África. El presidente del Directorio Militar, que gobernaba España, había asumido el cargo de Alto Comisario y el mando directo en la zona española del Protectorado de Marruecos y considerando que no disponía de medios para pacificar todo el territorio había ordenado el repliegue a lo que se llamó la “Línea Estella”, por el título de Marqués de Estella que ostentaba el Presidente del Directorio, el General Primo de Rivera, militar de amplia experiencia africana.

LA LÍNEA ESTELLA

La Línea Estella

Para La Legión, esto significaba abandonar muchos kilómetros cuadrados de un terreno que, pocos meses antes había sido regado generosamente con la sangre de muchos legionarios. Por otra parte, los legionarios sí se consideraban capaces de mantener aquellas posiciones aún a costa de seguir cayendo en el empeño, por lo que la orden era dura de cumplir y solo el Espíritu de Disciplina del Credo Legionario, a cumplirla, pese a que le pensamiento pugnara por levantarse en íntima rebeldía.

El repliegue como toda operación retrógrada, especialmente frente a un enemigo que se crecía ante el menor síntoma de debilidad, estaba siendo difícil y sangriento, llevando, como siempre, la peor parte legionarios y Regulares.

El 5 de diciembre el enemigo, que se había apoderado del poblado de Sidi Musa, ataca fuertemente las posiciones que defendían las Banderas I, V y VI y el mando organiza una columna con la III, IV y V, al mando del Teniente Coronel Franco, Jefe del Tercio de Extranjeros, con la misión de recuperar Sidi Musa. La misión se cumple tras un durísimo y sangriento combate, pero la tarea no ha finalizado, porque el enemigo realiza numerosos y fuertes contraataques sobre una posición totalmente destruida que los legionarios haciendo gala de su Espíritu de sufrimiento y dureza consiguen poner en condiciones de defensa bajo el fuego enemigo.

Once legionarios cumplieron el Espíritu de la muerte y ochenta y siete heridos contribuyeron a hacer de la Bandera de La Legión la más gloriosa al teñirla con la sangre de sus heridas.

Juan I. Salafranca Álvarez

Blog. generaldavila.com

5 diciembre 2017