VISUS MILITIS:( REESCRIBIR LA HISTORIA) General Emilio Pérez Alamán

Calle de los Caídos de la División Azul

        Si la Historia es el conjunto de sucesos o hechos de un pueblo o de una Nación, resulta imposible que pasado el tiempo se pueda reescribir de nuevo algo que ya ha sucedido con datos exactos, testigos y por la posibilidad de estudio e investigación por los historiadores. Por tanto lo que fue solo puede ser lo que fue y no lo que se quiere que sea. Sin eufemismos, la Historia no se puede reescribir aunque si manipular, es decir pretender convertir  la verdad en una falsedad interesada.

En este día triste en el que una de esas muchas mentiras se ha consumado con la definitiva aplicación sectaria de la manipuladora ley de la memoria histórica, no solo el soldado, sino muchos españoles de bien, observan que los grupos sectarios y radicales de izquierda, olvidados de los principios de la transición, arremeten  contra protagonistas de hechos del pasado utilizando mentiras y no  una revisión científica de la Historia reciente de España.

Dentro de esa conducta rabiosamente sectaria, se dan la tremendas contradicciones. Por ejemplo: Dedicar un parque público madrileño a los soldados españoles republicanos de la “nueve”, compañía de la División Leclerc que liberó París de los nazis y al mismo tiempo quitar del callejero  la vía de “Los caídos de la División Azul”, sin contemplar, más por maldad que por ignorancia, que si aquellos cientos de soldados republicanos de la “novena” tuvieron su mérito, que no discuto, luchando contra los nacional-socialistas alemanes, fueron miles los divisionarios españoles que murieron peleando contra el comunismo soviético  responsable del triple de muertes que el nazismo.

Todo ello realizado con la mala intención de pretender el imposible de reescribir la Historia y dejando claro su afán manipulador-

Los resultados de este esperpento histórico son el fruto de años de asaltos revanchistas de unos y dejadez en la defensa de la verdad histórica de España de otros. Todo lo cual  solo nos puede conducir a una involución de casi un siglo.

Negar que la II República fue un fracaso, cuando los auténticos intelectuales que la reclamaban se alejaron de ella en sus inicios (recordar aquello de “No es esto, no es esto”), por la deriva que tomó en menos de dos años, seguido del golpe de Estado del 34 para finalizar con el fraude electoral de Febrero de 1936 que culminó con un frente popular provocador de una guerra civil, es querer reescribir la Historia y para ello es necesario pretender que se olvide la labor de reconciliación y recuperación de la etapa siguiente así como admitir que ello permitió iniciar con ilusión la presente.

Sin embargo falta talla y grandeza en todos los estamentos para escribir nuestra Historia para el futuro en lugar de insistir en reescribir la del pasado o dejar que se haga.

Todo será porque quienes deberían preocuparse de ello están en otros menesteres a los que habrá que   dedicar otro “visus militis”.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Blog: generaldavila.com

30 abril 2017