LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ya saben aquello de la Transición en consejo de Torcuato Fernández Miranda ante ciertos escrúpulos: <<El poder tiene recursos para todo… ofrece muchas posibilidades… Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales>>.

Necesitamos contar la Guerra Civil para, una vez conocida la verdad, asumirla entre todos. Dejémosela a los historiadores. Es su hora. Descargados de ideología y sectarismo; si es posible. Que sigan buscando las razones, si es que las hubo. Un arco siempre tenso se vuelve inservible. Destensemos el relato, aunque aún quede el sonido de la hiriente flecha.

<<Solo hay dos legados duraderos que podemos esperar dar a nuestros hijos, Uno de ellos son raíces, el otro alas>> (Goethe). Ni sequemos unas ni derrotemos las otras con el ardor del enfrentamiento.

No deja de ser curioso que la soberanía nacional española debata sus cuestiones en un palacio cuya entrada está presidida por dos leones hechos con el bronce de los cañones de una guerra, que los dos leones miren en direcciones opuestas, y que a uno de ellos le falte la bolsa escrotal. Daoíz y Velarde les llamaron, pero los madrileños fueron más elegantes, Malospelos y Benavides, el del valor y la historia y el de los simulacros, según Leopoldo Alas, Clarín. Algo que encaja con nuestra forma de ser, de una manera y la otra, todas válidas,

Desde aquel lejano año 1936 hasta nuestros días han pasado muchas cosas. Quizá se hayan escrito muchas de ellas, casi todas, pero no todas. De unas se sabe todo, casi todo, de otras, no menos importantes, nada, casi nada. Hacer historia es difícil. Siempre queda la duda. Hay una subjetividad grande, dudosos testimonios y muchos intereses; incluso pasado el tiempo permanecen, se doblan los “dudosos testimonios” y mucho más los intereses. Los documentos, que son el valor de aquella palabra de entonces, no han aflorado en calidad. Faltan los decisivos.

Hay que desterrar, dentro de un orden, aquella imagen de los tres monos: no ver, no oír, no hablar.

Mienten casi todos los que dicen que valen más por lo que callan que por lo que cuentan, sobre todo si eso que dicen callar tiene precio. No se callarán pase lo que pase. Aunque el silencio también tiene su precio; queda demostrado a la vista de los hechos; que las lealtades son contadas, si es que las hay.

Nada es verdad ni es mentira; todo es según el color del cristal con que se mira.

Guerra Civil: la historia de este periodo de España ha sido contada de maneras muy distintas, tan subjetivamente narrado, tan partidista, que uno no sabe cuál es la verdad y la mentira. De ello da fe el momento actual donde un revisionismo legal de la historia, algo inaudito en esta materia, impone sus criterios para contar no lo que ocurrió sino lo que se impone como teoría de lo que ocurrió sin más pruebas que una dogmática ley. Aún es difícil saber si lo que ayer ocurrió fue de esta manera o de la otra, si Carrero Blanco fue asesinado por unos o por otros, si Pte. significaba presidente o pendiente,  si faisán es un ave u otra cosa o, lo más importante, seguimos sin saber quién mató a Prim y a Manolete.

Hay verdadera lucha entablada desde las redacciones y editoriales convertidas ahora en trincheras con selectos puestos para los francotiradores. Ahí se desarrollan las actuales batallas que pagan por un relato partidista que no instruye, pero construye intereses. Hay prensa de izquierdas y de derechas, la hay tibia e interesada, en el dinero claro.

Sobre todo hay crispación y mentira alrededor de intereses; de izquierdas y derechas. Hasta que estos conceptos impositivos no los superemos seguirán las diferencias y los enfrentamientos. Par ello hay que empezar por la verdad. En la historia sobre todo. Estamos empezando a cansarnos de la triste realidad del poder que interviene hasta en la historia para contarla según le interese: <<El poder tiene recursos para todo… ofrece muchas posibilidades… Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales>>. De esta manera la Guerra Civil continúa, aunque sea de otra manera. En las trincheras de editoriales y redacciones, en instituciones que deberían estar al servicio público y no al del poder establecido.

Es la imposición de un relato de buenos y malos. Es el relato de la mentira impuesta por ley. Es la historia que conviene a unos determinados intereses.

Es la imposición de un relato de buenos y malos. La imposición de un viejo relato que hoy nos viene a la memoria, de la verdad histórica: <<La suerte del pueblo español no se decidirá en las urnas sino en la calle. La calle es lo vivo y lo palpitante. Conviene deshacer el error de atribuir a estos episodios pasajeros de la política turnante un valor transcendental y determinativo>>.

¡Velay!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

21 agosto 2019

Blog: generaldavila.com

MILITARES Y POLÍTICOS DESPUÉS DE LA GUERRA CIVIL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Termino de leer una de las muchas biografías que se escriben de los protagonistas de nuestra última Guerra Civil. Es reciente y aporta pocas o ninguna novedad. Insiste en las descalificaciones por lo que me temo que nada va a cambiar la historia que seguirá llena de repeticiones, copiarse unos a otros, con los mismos errores de origen, se postule de un lado o de otro; independientes, frías y desapasionadas hay pocas.

Sería bueno trabajar la verdad y dar explicaciones documentadas, con objetividad, y evitar los juicios que pretenden volver a enfrentar a unos contra otros, esta vez manejando la sintaxis que como nos recuerda el profesor Albiac en su origen helénico significa «la orden de la tropa para entrar en el combate». Bienvenido ese orden si se hace desde el respeto al conocimiento que debe ser desapasionado y por encima de todo honrado.

No voy a promocionar esta biografía porque creo que no la volveré a leer y cuando un libro no se lee una segunda vez es que no mereció leerlo la primera. Esbozaré que se trata de la biografía de un general franquista del que según los papeles que dejó escritos, que ahora sacan sus familiares, Franco era como militar un inútil; a la par que sus compañeros de armas. Pocos se libran del juicio fatal. Eso ahora; entonces no desveló su forma de pensar lo que significa que debió sufrir lo suyo.

Tengo en mis manos unos documentos que ilustran la época, el momento, y que pueden arrojar luz.

Finalizada la guerra la proximidad a los militares era algo buscado  y deseado por razones de conveniencia y de seguridad. Aunque el poder de estos era relativamente escaso a excepción del generalato, en su proximidad se podían conseguir influencias y prestigio en la administración. La guerra en los campos de batalla había terminado y empezaba la guerra de despachos, de la influencia, y para ello era bueno haber lucido estrellas en el uniforme o tener buena relación con los que todavía las lucían. Con estrellas en la bocamanga algunos vislumbraron el momento para dedicarse al próspero negocio de la política.

Dentro del Ejército la situación no pasó desapercibida, especialmente entre los capitanes que en sus boletines de información denunciaban la situación al ver que se ponían los intereses militares en manos de manejos e influencias políticas. Mensualmente los Coroneles de los Regimientos tenían la obligación de remitir a los Capitanes Generales de cada Región Militar un “INFORME RESERVADO” con la opinión de la oficialidad. Los boletines eran confeccionados fundamentalmente con la opinión de los capitanes, empero de gran prestigio y desde donde más conocimiento se tenía del sentir y pensar del conjunto de la Unidad. El resumen de los informes lo confeccionaba el Ministro quien evaluaba su contenido y lo trasladaba si existían indicios preocupantes al Jefe del Estado. En el año 1940 uno de estos informes creó una cierta inquietud ya que corrió un Boletín de Información de los capitanes con el lema “LOS MILITARES GANAMOS A LA PATRIA; TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE IMPEDIR QUE LOS POLÍTICOS LA PIERDAN UNA VEZ MÁS”. El boletín, surgido en Melilla, dio lugar a la apertura de una causa (número 278 de 1940) instruida contra los capitanes de Infantería — y —. En la carta con la que se dirigían a sus compañeros decían “Que la unión de los militares combatientes, debe estar sobre todo y contra todo”… “Los militares ganamos a la Patria, tenemos la obligación de impedir que los políticos la pierdan una vez más”… “Unánime sentir de los Capitanes, que ven con estupor, asombro e indignación, que por quienes menos méritos guerreros tienen se lanzan a los españoles por los peligrosos caminos de una sorda y callada guerra política, amparada por los nombres de Dios y de España, y basada en un macabro reparto del número de nuestros sagrados muertos”.

En la investigación abierta por el Mando se llegó a la conclusión que el boletín era una muestra de la más alta ideología Patria y que todo él se extendía dentro de la disciplina y del más exaltado amor a la Profesión. Pero…

“Todo ello, se concluye, es perfectamente entendible y justo, pero siempre que el referido escrito, no sea base para posteriores trabajos que en algún momento pudiesen llegar a apartarse de los límites que siempre nos impone la Disciplina y el Deber (Juntas de Defensa o situación análoga); pero expuestos por una sola vez, con el máximo respeto, con el ideal perpetuo de Dios y España y bajo el mando de Franco, constituye una síntesis profunda, del estado latente de nuestro sentir, entristecido por las realidades que señala y con el pensamiento fijo en los altos destinos de nuestra Patria”.

Fueron años difíciles donde se introdujo un enemigo de mayor peligro que el combate a cañonazos: la desconfianza.

Este enemigo duró demasiados años, tantos que su peor consecuencia fue precisamente esa. El tiempo perdido.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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2 agosto 2019

España dinero y coherencia General de División (R.) Vicente Díaz de Villegas y Herrería

España es una Nación, un país de contrastes, con una posición geoestratégica, una historia, una cultura popular de vida, de gastronomía, de arte, de capacidad de trabajo, de alegría, de paisajes,  y todo atrae a los turistas,… que no vienen de los partidos políticos del actual modelo… En España, nuestra patria, la grandeza viene de la unidad no de la uniformidad de sus pobladores.

Somos Don Quijote soñador y Sancho Panza hombre práctico, metido a político en Barataria, somos Sol y Sombra de plazas de toros. Hay pocos matices.

Aún vivimos una herencia de paz y bienestar pero es preocupante la hipoteca de paz y economía que vamos a dejar a nuestros niños.

Las mentiras de la transición, para alcanzar la legitimidad heroica de los partidos, trajeron la falta de transparencia, que es la auténtica falta de libertad.

Después del latrocinio del Gobierno del Frente Popular llevándose el oro de España a Rusia y Méjico vino una recuperación peseta a peseta con trabajo y ahorro. Ahora los casos se multiplican, sin entrar a contabilizar cada Euro de Norte a Sur y de Este a Oeste,  las cifras de Euros “desviadas” por ERES, Formación, Puyolismo, Gurtel, Púnica, Tarjetas Black… a los partidos del arco parlamentario,…y sindicatos son enormes. No obstante, lo anterior es poco comparado a lo que cuestan las administraciones en cascada.

Un presidente del Gobierno de España no puede cobrar menos que un presidente de autonomía o que un alcalde y lo mismo ocurre con los ministros, consejeros y concejales. No es una mera cuestión de voluntades, medidas en nº de votos, sino de responsabilidades. Tampoco puede cobrar menos que un subdirector de empresa. Mientras está en el cargo cobre el Presidente como en una empresa y al terminar vuelva a su trabajo. Los complementos son una falta de transparencia y, ser portavoz no puede significar más dinero, tampoco presentar preguntas parlamentarias o formar parte de comisiones,… ¿para qué están los diputados y senadores?, ¿sobran algunos?

Tampoco debieran alcanzar cargos quienes no tienen una base de preparación para decidir responsablemente sobre lo que le presentan quienes han alcanzado un nivel en la administración partiendo de una oposición y una posterior experiencia.

Llegando a las fuentes del problema nos encontramos con unas macroorganizaciones que sin servir al conjunto de los españoles, hay que alimentar; y ahí están las cajas de resistencia, las puertas giratorias, las influencias, las becas… Las noticias diarias van confirmando día a día que la política en España es un negocio en metálico o en especie para los partidos y algunos de sus afiliados y familiares y amigos.

Recientemente se ha producido un gran tumulto medíático por la compra de un chalet. He conocido a varios Tenientes Generales del Ejercito, personas que sufrieron una oposición para entrar en la Academia General Militar; después a lo largo de más de 45 años fueron evaluados anualmente y fueron los hechos los que les llevaron a ser Tenientes Generales. Fueron responsables penal y administrativamente de las vidas de sus subordinados y del manejo de los fondos. Ninguno de ellos se podía haber comprado ese chalé con su soldada.

Otros individuos, sin preparación ni responsabilidad, alcanzan niveles de decisión estratégicos.

El Fondo monetario internacional sitúa la renta per cápita anual en España en el puesto 29 con 40.289 $ por detrás de Francia con 45.473 $. Como puede observarse la diferencia no es del simple al doble ni mucho menos.

Francia 2018: Salario mínimo interprofesional bruto mensual 1.498,47€ /35 horas semanales.

España 2018: Salario mínimo mensual 858,55/ (Prorrateo 12 pagas).

En Francia no existen las llamadas pensiones solidarias españolas  (solidarias=limitadas pero sólo para algunos…) de unos dos mil euros mensuales máximo ya libres de impuestos. En Francia la pensión está en función de la cotización.

No sabemos si en Francia, los diputados y senadores son tan caritativos, consigo mismos, como en España dónde bastan 7 años para la pensión máxima mientras los siervos de la gleba necesitan 15 años para recibir un 50% de su pensión. Además en España diputados y senadores tienen un plan de pensiones que se les regala.

En Francia las ayudas familiares se multiplican respecto a las españolas pej. 4 hijos 600€ al mes.

La responsabilidad de la cadena de Mando político, por acción u omisión, ante el gasto desaforado, el endeudamiento, el desfalco, las muertes por terrorismo, el crecimiento del secesionismo… no existe o se difumina; se trata pues de mangoneo más que de Mando. En el Ejército el Mando Militar es único y responsable que no es lo mismo que irresponsable.

Los Ejércitos de España han sido de pensamiento libre pero con una disciplina que es humildad de la razón y de la voluntad al servicio de España. El pensamiento general militar es único y está contenido en el Juramento o promesa de Servir a España dando la vida en su defensa. El modo diario de hacer es cariño y exigencia con quien tratamos y con lo que hacemos.

He tenido el honor de mandar tropas de reemplazo y multinacionales; primero 1.000 en el 1970 en Vitoria y al final 18.000 en 2008 militares multinacionales en RD Congo y nunca consideré ni vi asnos en las personas de uniforme profesionales o no. Tampoco vi asnos volando.

Solamente en las dictaduras marxistas y nazis se mezcla el partido político con las fuerzas armadas y ahí sí, pueden aparecer asnos o delincuentes. Leí en su día a Cipriano Mera y tuve la suerte de tener un gran compañero, IEV, que en paz descanse, que luego se fue al CESID,  que era socialista mientras yo no estaba identificado con ningún partido político de derechas o de centro tampoco socialista ni comunista. Yo entendía bien que se pudiera ser social entendiendo tal como igualdad de oportunidades, mérito, derechos y deberes… pero eso debía ser común a cualquier fuerza política. La noche del 23F, como los juglares de “Un cántico fúnebre por Kosovo” (Kadaré) caminamos juntos hacia el cuartel coincidiendo en nuestra visión de España y su futuro en aquellos momentos.

El tiempo ha ido poniendo a los partidos políticos ante la luz de la coherencia social y económica.

A ver si nos enteramos de que la democracia llegó a España de manos de los griegos y el derecho de manos de los romanos. La historia de nuestras instituciones políticas, con nuestras sucesivas federaciones de reinos, contienen la evolución de nuestra democracia.

En España entre los siglos XIX y XX hubo 4 guerras civiles y en muchas o todas intervinieron países extranjeros. Pero la última guerra civil, reiniciada en 1978, continúa apoyada, en el inicio desde la URSS y después de la caída del telón de acero, desde otros países de América y Oriente, y consentida interesadamente por países europeos.

Llama la atención la incoherencia que personas a las que, por su pasado, se les puede considerar inteligentes, puedan apoyar partidos fracasados que siguen siendo liberticidas y sectarios y con dirigentes que se mofan de la gente, de sus propios votantes y acaban en mafias hipermillonarias. La explicación de esos apoyos, dejando a un lado el aspecto económico, puede venir de la influencia favorable o rebelde en el entorno familiar, de una ignorancia histórica cultivada con la mentira sectaria o la negligencia intelectual, “de una voluntad que no se contiene”…(Descartes), de una rebelión ante el destino, de una soberbia para la propia realización… de un mito que resiste a los hechos (Gustave le Bon)

España, nuestra Patria, no es el aire, la tierra no pertenece al viento. La Patria son nuestros ancestros,  bisabuelos, abuelos… con sus vidas y sus hechos esos que desgraciadamente algunos esgrimen para alimentar el rencor y la división.

España, nuestra Patria, son nuestras raíces, generaciones de sangre, sudor y lágrimas que han regado nuestra tierra durante más de 20 siglos. Y la patria empieza en la familia y… o se siente o no, pero no se la ataca.

Los profundos interrogantes que plantea la libertad humana ante el misterio del mal no son sino la prueba de nuestra autentica libertad que debe ejercerse desde una voluntad recta y una inteligencia y unos sentidos despiertos a la luz de la verdad de la ley moral.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

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29 mayo 2018

 

HIJOS DE LA DIVISIÓN AZUL Juan Chicharro Ortega, General de División de Infantería de Marina (R. )

El 13 de julio de 1941 miles de jóvenes españoles partían para el frente oriental en la II GM para luchar contra la barbarie soviética y la tiranía marxista. Nunca contra el pueblo ruso. Aún, hoy, 76 años después su hazaña sigue siendo objeto de polémicas una y otra vez. Lo que debería ser ya objeto de historiadores  es motivo de continuas disputas mediáticas debidas las más de las veces a la inquina de quienes no son capaces de reconocer el valor y heroísmo de unos hombres que lucharon y murieron por sus ideales. La diferencia entre unos y otros radica esencialmente en el odio y rencor que muestra una de las partes – la derrotada aquí en España – con la de los descendientes de aquellos hombres que sólo pretendemos honrar la memoria de nuestros padres. Y buena prueba de lo que les digo la pueden encontrar en un acto que todos los años se celebra en Sta.Cruz de la Zarza ( Toledo) donde descendientes de divisionarios honramos a pilotos soviéticos que lucharon en el bando rojo en nuestra guerra civil por la sencilla razón de que lo hicieron con honor.

La pasada semana, el PSOE preguntó al Gobierno en el Congreso de los Diputados por las cifras de militares españoles que lucharon en la División Azul y cuyos restos mortales fueron repatriados en los últimos 15 años. La respuesta es sencilla : han sido repatriados los restos de 29 soldados caídos en Rusia. Si tenemos en cuenta que en los campos de la Rusia Occidental cayeron 4500 españoles no parece de entrada que el esfuerzo de nuestro Ministerio de Defensa haya sido ímprobo. 29 soldados traídos a España por petición expresa de sus familiares.

Vaya por delante que soy de la opinión de que todo esfuerzo para traer españoles a su tierra, caídos donde sea,  fueran de la ideología que fueran,  merece mi apoyo desde ya.

Y dicho esto, conviene matizar que todo el esfuerzo de búsqueda, identificación y repatriación de los soldados de la División Azul ha sido, y es, el trabajo de unos hijos de divisionarios que de forma totalmente altruista llevan años dedicados a esta tarea. Al pan, pan y al vino, vino. Españoles que constituyen la “Asociación de desaparecidos en Rusia” también conocida como INDORTES.

A Rusia fueron a luchar españoles por una España mejor y libre de las garras del marxismo; una ideología ya derrotada por el curso de los acontecimientos en nuestro mundo pero que hoy aparece de nuevo aquí en España con las mismas intenciones que hace casi un siglo. La irrupción de estas corrientes marxistas que nos quieren llevar a un sistema bolivariano o castrista ha despertado de nuevo la alerta en muchos españoles y, SÍ, también en los hijos y nietos de los que a Rusia fueron a luchar.

La Hermandad de la División Azul y el Foro de Amigos de la División Azul, así como otras organizaciones que existen a lo largo de nuestra geografía, no vamos a consentir que se ensucie la historia ni el honor de nuestros padres. Lo que contemplábamos desde la perspectiva de la historia nos empuja a una defensa más activa, siempre desde la sensatez y la legalidad, de los ideales por los que tantos españoles cayeron en combate. Las profanaciones habidas en el último año de la tumba del Capitán General Muñoz-Grandes o la del propio mausoleo de la División Azul son pruebas evidentes de la inquina de grupos antisistema y anti todo.

Hoy cuando observamos como se derriban cruces de caídos, se blasfema contra los sentimientos religiosos de la mayoría de nuestro pueblo, se homenajea a etarras asesinos, se impone el chalaneo en la defensa de la unidad de nuestra Patria y cuando emana la corrupción política por doquier, la figura de unos hombres jóvenes que a Rusia fueron a morir acrecienta nuestro respeto por ellos.

Sólo queremos paz y progreso para nuestro pueblo. No queremos más rencillas entre hermanos. Pan, Patria y Justicia. Sólo eso. Tan difícil es de entender?

Y, Sí, soy hijo de la División Azul, heredero moral de quienes protagonizaron una de las hazañas más importantes de nuestra historia.

Juan Chicharro Ortega

General de División de Infantería de Marina (R.)

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13 marzo 2018

 

“Noticias Falsas” Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

Hemos oído últimamente el peligro que suponen las Fake News o falsas noticias que vienen de algún sitio y que empañan las campañas políticas electorales.

Llevamos años de mentiras partidistas, actuales e históricas, que buscan la manipulación de los corazones y mentes de las personas, confundiendo lo políticamente correcto con la verdad y creando ídolos y apariencias de diosecillos que todo lo opinan e imponen.

No sólo están los independentistas y sus 40 años de división y ataque fratricida, también están los llamados partidos constitucionalistas y la ultraizquierda.

¿Es acaso una noticia que se falseen las noticias cocinándolas con opiniones partidistas o dejando verdades a medias? Es Hipocresía pero no noticia, Psyops, Infoops, Influencia…,

Cabe preguntarse ¿Antes de la Constitución de 1978 existía España? ¿Desde cuando?

Si, existía y ya unida con Navarra en 1513.

Después de la perdida de las Colonias en 1898, España cayó en depresión. El tratado de Algeciras 1906 ofrecía una nueva expansión, aunque internacionalmente forzada  y económicamente poco rentable.

Dando tumbos, como el desastre de Annual (1921) recuperado con el desembarco de Alhucemas (1925), pasando por una Dictadura (1923-30) apoyada por el partido socialista, llegamos, sin recuperarnos, a la República del 1931 y a los sucesivos Golpes de Estado fallidos (1932 y 1934) y revueltas anarquistas con 2.225 muertos por la violencia política y 21 estados de prevención, 23 de alarma y 18 de guerra, declarados durante los 5 años de República y finalmente los dos Golpes (el de la Internacional/Komintern y el nacional de Civiles y militares de julio de 1936).

Costó una guerra civil que nos libró de ser un país bajo la triste miserable y esclavista tiranía comunista, como en otros países europeos como Albania, Alemania Oriental –República Democrática (fake-Stasi) Alemana-, Bulgaria, Polonia, Hungría, Checoslovaquia,… pero además puso el tren sobre las vías y se constituyó una clase media equilibradora, unos derechos de los trabajadores, una conciencia social sobre el valor del esfuerzo, la dignidad, la honradez y la verdad y una industria nacional, y… y la UNIDAD de España en su diversidad. Es cierto no había partidos políticos ni deuda pública.

En España, mientras los prisioneros en su mayor parte eran liberados antes de los 5 años, la mayoría después de conmutarles la pena de muerte, los soldados alemanes (no nazis) prisioneros de los aliados estuvieron 7 años y los que cayeron en manos soviéticas fueron aniquilados por decenas de miles.

Ahora, en 2018, en este ambiente, los comisario/as político/as españole/as (¿De dónde salen? ¿De quién son hijos? ¿Reniegan de sus padres?) resucitan y ante la incapacidad de solucionar los problemas diarios con visión de futuro -por ejemplo las pensiones-, crean unos problemas, romper la Federación de Reinos españoles y sustituirla por la Federación Feudal Autonómica, que van a solucionar con la varita mágica e irresponsable.

Ahora se trata de importar a los Khemers rojos camboyanos haciendo que desaparezca la civilización anterior y si hace falta se asesina a los padres y abuelos de generaciones anteriores, para eso en este momento habrá que acelerar la eutanasia y el recorte de pensiones y prestaciones sociales. De momento, para entrenar las conciencias, se asesinan miles de bebes al año.

Está claro, la ley de Mentira Histórica, si, de MENTIRA porque deja verdades a medias y rezuma rencor, ahora se pretende reforzar con penas de cárcel para quien no la trague. Este es el concepto de LIBERTAD Democrática de algunos, que nadie se llame a engaño.

No nos engañemos, no es gratis el servicio político. Lo mismo que por la luz, el gas y el agua, pagamos unos servicios, por una  administración política sobredimensionada que ninguna empresa mantendría por su ineficiencia. Ahora pagamos señores feudales resucitados con derecho de pernada. Pagamos con dinero y libertades el juego parlamentario.

Mientras, dada la tibieza del trato al golpe de estado independentista en Cataluña, aprovechándose de la visión única economicista sobre la empresa España, crecen los enanos y los socios del presupuesto quieren chantajear mas. Es normal, se cede una vez y se sigue cediendo y esto no es real “polititik” sino real chantaje. Derecho a decidir (fake de INDEPENDENCIA)

 Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

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14 febrero 2018

ZAPATERO, A TUS ZAPATOS (Adolfo Coloma GB (R) del ET)

La historia no puede tener otro objetivo que la búsqueda retrospectiva de la verdad y la única vía para lograrlo es el rigor y la objetividad. Se trata pues, de huir de la conclusión superficial, buscando las causas profundas de los hechos, analizando todos los elementos que intervinieron y tratando de establecer sus consecuencias. Pero en la actualidad el estudio de la historia  está presidido por el presentismo, por la inmediatez y la falta profundidad.

¿Por qué sucede esto? Simplemente porque se ha arrinconado el rigor en su estudio, por razones ideológicas o de afirmación nacionalista. En otras palabras, se ha polarizado la enseñanza en las aulas y se ha dejado que sean los medios de comunicación (presentismo, falta de profundidad) los que se han adueñado del discurso histórico y de su difusión.

Hace ya tiempo, desde que arraigó la transición, que las derechas han hecho una dejación en este empeño, permitiendo que sean las izquierdas quienes se adueñen del estudio de la historia. Y las izquierdas, amparándose en un marco democrático pero manipulándolo desde dentro y explotando el victimismo han construido y expandido su relato. En la más pura dialéctica marxista, la historia de la humanidad se nos viene presentando como la historia de la opresión y de la desigualdad mediante la Imposición de tres vectores: raza, clase y género.

Se nos propone como antídoto el multiculturalismo, como un paradigma de este mundo globalizado.Pero no es más que una contradicción en si misma (un oxímoron,  en términos académicos: la combinación, en una misma estructura sintáctica, de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido, un absurdo)porque evidentemente, cada sociedad tiene su propia cultura. El multiculturalismo es pues un camino hacia la ambigüedad, pero encierra un fin perverso cual es el intento de deconstrucción de la cultura occidental. Se basa para ello en la ideología inane del buenismo.

En una España cada vez más fragmentada y carente de una sólida cultura cívicabasada en la reflexión y en el análisis,  se trata de imponer mi verdad al contrario. En este marco, se nos propone, por segunda vez una La Ley de la memoria histórica no persigue otra cosa que reescribir y vengar, lo que nos traslada peligrosamente al escenario de 1936.

Se trata de encajar la idea de que el régimen nacido de la constitución Española de 1978, no es fruto de la legalidad y legitimidad del régimen anterior, el del General Franco, que a su vez tiene su origen en una victoria militar tras una fratricida guerra civil. Se trata de soslayar la realidad de esta victoria (para unos, derrota para los contrarios) sustituyéndola por un auténtico mito, el de que la legitimidad arranca de una República, con todos los marchamos y parabienes democráticos.Es patente, cuando menos en su última época, que esa idílica República hoy añorada por algunos, no era para nada democrática, sino muy al contrario, violenta y revolucionaria.

En esta dialéctica que tiene su mayor exponente en la legislación del Presidente Rodríguez  Zapatero  relativa a la memoria histórica, un nuevo oxímoron  porque la memoria es intrínseca, individual y subjetiva, pero su estudio ha de ser empírico y objetivo. La historia no es un hecho individual  ni la pretendida memoria histórica es tampoco es la suma lineal de las memorias individuales. A pesar de que la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura,conocida popularmente como Ley de Memoria Histórica; sufrió importantes modificaciones a lo largo de su trámite orgánico, esta ley no es más que un arma táctica contra el Partido Popular, que representa al conservadurismo,  tratando de presentar como vencedor moral al bando que fue derrotado.

STANLEY G. PAYNE

Si han llegado hasta aquí, amables lectores, convendrán conmigo que no hay ideas nuevas en el texto anterior que no hayamos expuesto en este blog, y en términos generales, debo decir que así es. Pero lo que le da un valor muy singular es que no es mío, ni del propio blog. Son las palabras – mejor, las ideas – expuestas por un prestigioso historiador e hispanista, el profesor Stanley G. Payne, hoy día 1 de Febrero en la Universidad San Pablo CEU de Madrid ¿Qué les parece?

Ciertamente cabría decir aquello de “nada nuevo bajo el sol, pero en cualquier caso, son expresiones  que vienen avaladas por un estudioso de la historia, no como tantos oportunistas que han cazado un par de hechos que convienen a su discurso, para elaborar entorno a él una teoría que lo justifique. El profesor Payne, una autoridad en la materia, es Doctor en Historia por la Universidad de Columbia, y académico correspondiente de la Real Academia Española de la Historia, con 28 títulos publicados en español, la mayor parte de ellos dedicados al estudio de nuestra Guerra el régimen que le sucedió y la Transición. Tampoco se le puede tachar de partidista, pues sufrió la censura de sus primeras publicaciones en tiempos de Franco. Como Pío Moa – con quien tiene muchos puntos y visiones en común – el rigor del estudio, el dato históricole han llevado a establecer sus posiciones intelectuales, que ambos defienden con vehemencia.

El Proyecto para la reforma de la cainita e iconoclasta Ley de la memoria histórica (esto lo digo yo) no deja de presagiar negros nubarrones sobre la reconciliación nacional. Lejos de buscar la auténtica reconciliación, solo plantea una batalla secundaria con el objetivo de arañar votos y contribuir al desarme moral del adversario. El Valle de los Caídos no debería en ningún caso desaparecer, porque como bien dijo el profesor Payne, “Olvido no es lo mismo que reconciliación, ni memoria tiene que significar venganza”. Pero de ahí a adueñarse de la interpretación de la historia “manu iuris”, amenazando con penas de reclusión de hasta 4 años y multas de hasta 150.000 €, no es la mejor forma de propiciar tal reconciliación. Lo que no quita para hacer un esfuerzo de arqueología forense, que permita dar satisfacción a los deudos de los muertos y victimas de ambos bandos sin exclusión. Un camposanto militar al estilo del Cementerio Nacional de Arlington (Virginia, Estados Unidos), establecido tras la Guerra de Secesión Estadounidense y que acoge a combatientes y veteranos de todas las campañas  podría ser una solución.

En definitiva, el mensaje es claro y diáfano: No se debe estudiar la historia con fines partidistas. Esta ha sido la idea medular de la interesantísima conferencia del profesor Payne. No es tarea de un dirigente político ni del legislador establecer la memoria histórica, como ya se puso de manifiesto en el congreso Internacional sobre la Guerra Civil Española, celebrado en Madrid en el año 2006. Que sean los profesionales estudiosos de la historia quienes se dediquen a ello.  Al César, lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. O lo que es lo mismo: Zapatero, a tus zapatos.

Adolfo Coloma. GB (R) del ET

El profesor Stanley Payne presentado por el profesor Alfonso Bullón Mendoza en el CEU el 1-II.2018

 

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6 febrero 2018

VISUS MILITIS:( REESCRIBIR LA HISTORIA) General Emilio Pérez Alamán

Calle de los Caídos de la División Azul

        Si la Historia es el conjunto de sucesos o hechos de un pueblo o de una Nación, resulta imposible que pasado el tiempo se pueda reescribir de nuevo algo que ya ha sucedido con datos exactos, testigos y por la posibilidad de estudio e investigación por los historiadores. Por tanto lo que fue solo puede ser lo que fue y no lo que se quiere que sea. Sin eufemismos, la Historia no se puede reescribir aunque si manipular, es decir pretender convertir  la verdad en una falsedad interesada.

En este día triste en el que una de esas muchas mentiras se ha consumado con la definitiva aplicación sectaria de la manipuladora ley de la memoria histórica, no solo el soldado, sino muchos españoles de bien, observan que los grupos sectarios y radicales de izquierda, olvidados de los principios de la transición, arremeten  contra protagonistas de hechos del pasado utilizando mentiras y no  una revisión científica de la Historia reciente de España.

Dentro de esa conducta rabiosamente sectaria, se dan la tremendas contradicciones. Por ejemplo: Dedicar un parque público madrileño a los soldados españoles republicanos de la “nueve”, compañía de la División Leclerc que liberó París de los nazis y al mismo tiempo quitar del callejero  la vía de “Los caídos de la División Azul”, sin contemplar, más por maldad que por ignorancia, que si aquellos cientos de soldados republicanos de la “novena” tuvieron su mérito, que no discuto, luchando contra los nacional-socialistas alemanes, fueron miles los divisionarios españoles que murieron peleando contra el comunismo soviético  responsable del triple de muertes que el nazismo.

Todo ello realizado con la mala intención de pretender el imposible de reescribir la Historia y dejando claro su afán manipulador-

Los resultados de este esperpento histórico son el fruto de años de asaltos revanchistas de unos y dejadez en la defensa de la verdad histórica de España de otros. Todo lo cual  solo nos puede conducir a una involución de casi un siglo.

Negar que la II República fue un fracaso, cuando los auténticos intelectuales que la reclamaban se alejaron de ella en sus inicios (recordar aquello de “No es esto, no es esto”), por la deriva que tomó en menos de dos años, seguido del golpe de Estado del 34 para finalizar con el fraude electoral de Febrero de 1936 que culminó con un frente popular provocador de una guerra civil, es querer reescribir la Historia y para ello es necesario pretender que se olvide la labor de reconciliación y recuperación de la etapa siguiente así como admitir que ello permitió iniciar con ilusión la presente.

Sin embargo falta talla y grandeza en todos los estamentos para escribir nuestra Historia para el futuro en lugar de insistir en reescribir la del pasado o dejar que se haga.

Todo será porque quienes deberían preocuparse de ello están en otros menesteres a los que habrá que   dedicar otro “visus militis”.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Blog: generaldavila.com

30 abril 2017